Corazón de Héroe

Por Marce-chan

Capítulo 10

-¿En eso te basas para asegurar que tengo sentimientos por Todoroki-san?-preguntó Momo.

-¿En serio quieres que te diga cada cosa en la que me baso para decir eso?-replicó Kyôka.

Momo no respondió, se limitó a mirarla en silencio.

-La verdad al principio pensé que era admiración lo que sentías por él-comenzó Kyôka-Pero esa percepción empezó a cambiar cuando empezaron a irse juntos de la escuela…

-¿Cuándo qué?-exclamó Momo sin poder evitarlo.

-Cuando empezaron a irse juntos a casa-repitió Kyôka como si fuera obvio.

-¿De qué estás hablando?-chilló Momo avergonzada.

-Yaomomo-dijo Kyôka mirándola fijamente-Eres mi mejor amiga y yo siempre quería pasar tiempo contigo después de clases, pero de un tiempo para acá siempre estabas con él.

-¿Siempre?-titubeó Momo sonrojada.

-Si-respondió Kyôka-¿Por qué crees que terminé pasando tanto tiempo con Kaminari?

-¿Kaminari-san?-repitió Momo desconcertada.

Kyôka se llevó las manos a la boca, había hablado de más.

-Entonces yo también deduje correctamente-sonrió Momo al ver su reacción.

-¿Qué dices?-exclamó Kyôka.

-Que Kaminari-san tiene sentimientos por ti, Jirô-san-respondió Momo-Desde que los vi por primera vez me di cuenta, pero ahora veo que es mutuo.

-¿Mutuo?-chilló Kyôka.

Momo la tomó de las manos mirándola a los ojos.

-Jirô-san, eres mi mejor amiga-le dijo-Puedes confiar en mí.

-Lo sé-respondió Kyôka sosteniéndole la mirada-También tú puedes confiar en mí, Yaomomo.

Se quedaron un rato mirándose en silencio hasta que Momo le apretó las manos que le sostenía.

-Estoy enamorada de Todoroki-san-murmuró.

-Me gusta el idiota de Kaminari-dijo Kyôka.

Las dos estallaron en carcajadas inmediatamente y se abrazaron, había pasado un tiempo desde que habían pasado tiempo de calidad juntas.

-Entonces-sonrió Momo-¿Terminaste pasando tiempo con Kaminari-san porque yo pasaba tiempo con Todoroki-san?

-Si, algo así-respondió Kyôka-Es que como siempre te ibas con Todoroki, yo terminaba sola y Kaminari siempre aparecía, así que me acompañaba a mi casa, de vez en cuando comíamos algo por el camino y cosas así, además con lo del festival cultural me pidió que le enseñara a tocar la guitarra y eso requería muchas horas de ensayo…

-Pero a ti siempre te gustó ¿O no?-preguntó Momo.

-Supongo que si-respondió Kyôka a regañadientes-Fue muy raro, empezamos a irnos juntos cuando tú empezaste a irte con Todoroki y de hecho…

-¿De hecho?-repitió Momo.

-Yo caminaba a la estación del este para no encontrarme con ustedes-murmuró Kyôka avergonzada- Y después de que nos mudamos al dormitorio procuré evitar la sala a ciertas horas de la noche, cuando Kaminari me decía que hiciéramos las clases de guitarra en la sala yo le decía que fuéramos a mi habitación.

-¿Por qué?-exclamó Momo.

-Porque no quería interrumpir su tiempo juntos-sonrió Kyôka.

Momo se cubrió las sonrojadas mejillas con las manos.

-Entonces…-murmuró-¿También sabías que pasábamos tiempo juntos en la sala?

-Los vi un par de veces-sonrió Kyôka-Además siempre te quedabas en la sala cuando los demás subíamos a la hora de dormir, era muy dulce ver cómo te emocionabas por prepararle el té.

-Jirô-san…-murmuró Momo apretándole las manos nuevamente-Creo que me conoces mucho mejor de lo que pensaba.

-Eres mi mejor amiga, Yaomomo.

Momo sonrió abiertamente.

-Sinceramente no sé en qué momento me enamoré de él-comenzó de repente-Admito que desde que hicimos juntos el examen de ingreso como recomendados me llamó la atención y después comencé a admirarlo por su poder, pero conforme comencé a conocerlo mejor me empezó a atraer más y sin darme cuenta buscaba espacios para compartir con él.

-Sabía que no tenías que cargar con todos esos libros a diario-exclamó Kyôka.

-Es verdad-murmuró Momo tapándose la cara avergonzada.

-¿Y qué fue lo que pasó después del concierto del festival cultural?-preguntó Kyôka.

-Después de que Ashido-san comenzó a interrogar a Todoroki-san llegó Kendo-san ¿Recuerdas?-preguntó Momo.

-Si, fue cuando Awase te citó para confesarse ¿Cierto?-dijo Kyôka-Al rato de que te fuiste Todoroki discutió con Mineta y se fue también. Después de eso ninguno de los dos regresó y cuando volvimos al dormitorio ambos estaban dormidos.

-Kendo-san me llevó al dormitorio de la clase 1-B y Awase-san me estaba esperando ahí-retomó Momo-Cuando se animó a hablar me dijo muchas cosas bonitas, me dijo que yo le había gustado desde que me conoció y que al vivir lo que vivimos en el campamento eso se intensificó, así que quería confesarme sus sentimientos a pesar de saber que a mí me gustaba alguien más.

-Entonces él ya sabía que te gusta Todoroki.

-Si, dijo que siempre me había estado observando y que al hacerlo se dio cuenta-respondió Momo-Fue cuando él me lo dijo que yo misma me di cuenta de lo que sentía y fue triste rechazar unos sentimientos tan nobles y sinceros, pero fue entonces cuando tuve la certeza de lo mucho que amo a Todoroki-san.

-¿Y después?

-Regresé al dormitorio y me encontré con Todoroki-san en la entrada-respondió Momo-Él me preguntó por lo de Awase, así que le conté lo que había pasado y él…

-¿Él?-repitió Kyôka expectante.

-Me felicitó.

-¿Qué?-chilló Kyôka indignada.

Momo asintió sonriendo con resignación.

-Me felicitó por "mi nueva relación"-respondió-Yo me enojé mucho y comenzamos a discutir, yo comencé a reclamarle y él a mí, nunca antes nos habíamos tratado así.

-¿Y después?

-Midoriya-san nos interrumpió y yo hui, no hemos vuelto a hablar desde entonces.

Kyôka suspiró.

-Todoroki-san es más idiota de lo que creí.

-Eso hace parte de su encanto-sonrió Momo encogiéndose de hombros.

-¿Piensas decírselo?-preguntó Kyôka.

-¿Qué?-chilló Momo-¿Decírselo? ¿Cómo? ¿Porqué?

-Porque es lo que sientes ¿No tiene derecho a saberlo?-replicó Kyôka-Además, sino se lo dices, el idiota de Todoroki nunca se dará cuenta.

-Pero-murmuró Momo insegura-No soy capaz de volver a hablarle después de lo que pasó, me porté tan mal… Siento demasiada vergüenza…

-Tenías tus razones y cuando se las expliques Todoroki entenderá-respondió Kyôka-Él es un idiota, pero tiene buen corazón.

-Lo sé.

-Hagamos un trato-dijo Kyôka estirando su dedo meñique hacia ella-Si tú le confiesas tus sentimientos a Todoroki yo haré lo mismo con Kaminari.

-¿En serio?-exclamó Momo sorprendida-¿Lo harías?

-Es una buena motivación ¿No crees?-sonrió Kyôka-Además no aspiro a ser novia de Kaminari ni nada de eso, pero si así puedo motivarte para aceptar y expresar tus sentimientos por Todoroki me siento motivada a decirle lo que siento.

-Gracias Jirô-san, lo intentaré.

• • •

Su conversación con Izuku y Tenya le había dado mucho que pensar a Shôto, pero por más que intentó buscar espacios para hablar con Momo no le fue posible, ella lo evitaba a toda costa, respondía a sus preguntas con respuestas muy cortas y secas, y nunca lo miraba a los ojos; aunque la tristeza que le provocaba el continuo rechazo de Momo le daba una idea del matiz de los sentimientos que sus amigos habían mencionado, aún no podía entender la verdadera naturaleza de lo que estaba sintiendo.

Así pasaron las semanas y llegó el momento en que Endeavor ascendió oficialmente a ser el héroe número 1, Shôto trató de no darle mucha importancia al asunto y trató de evitar la sala de estar del dormitorio porque siempre hablaban de eso en la televisión, pero no fue hasta el día que finalmente vio de nuevo a Momo sentada en la sala que decidió acercarse, era una oportunidad que no podía dejar pasar, justo se acercaba cuando salió la noticia de última hora del ataque del Nomu y de Endeavor luchando con él, fue muy extraña la sensación que lo embargó, sentía mucho miedo y no entendía porque, entre su inquietud se dio cuenta que la única que no miraba el televisor era Momo, ella lo miraba a él y era como si la angustia que él sentía la alcanzara, pero él no podía quitar la mirada del televisor, observó toda la batalla de Endeavor hasta que él venció al Nomu y cuando vio que seguía vivo se dejó caer al suelo, juntando los dedos de ambas manos y respirando profundo. Sus compañeros lo rodearon y sintió una mano cálida posarse en su espalda, vio de reojo a Momo a su lado, ella no le decía nada, pero sólo su cercanía y su contacto bastó, mientras todos le preguntaban si estaba bien, Momo se separó, Shôto la conocía lo suficiente como para saber que estaba preparando té para él, pero no hubo tiempo de nada, pues el profesor Aizawa se acercó con el celular en la mano.

-Tus hermanos van camino al hospital-le dijo mostrándole el teléfono-Tu padre está grave pero vivo, puedo llevarte ahora mismo.

Shôto no tuvo que pensarlo dos veces.

-Vamos.

Sintió cierto remordimiento cuando vio a Momo en la cocina con la taza de té en la mano, pues estaba seguro que esa taza era para él, pero en ese momento su mayor prioridad era asegurarse que su padre siguiera vivo y que estuviera bien, salió con el profesor Aizawa y abordó el vehículo que lo esperaba fuera de la UA para ir directo a hospital.

• • •

Shôto se había encontrado con su familia en el hospital, habían corroborado que su padre estuviera estable y fuera de peligro y el profesor Aizawa le había dicho que debían volver a la escuela. Aunque su padre estuviera bien a Shôto lo invadía una inquietud tan grande que no podía expresarla, era raro porque en ese tipo de situaciones normalmente querría estar solo, pero en este caso no era así, no podía soportar las ganas que tenía de ver a Momo, de contarle como se sentía y escuchar su opinión. Su distanciamiento de las últimas semanas le dolía profundamente, pero tenía la imagen de ella con la taza de té, sabía que estaría preocupada y quería verla, quería dejar todos los problemas atrás y estar con ella, pero no sabía cómo abordarla después de sus últimas discusiones.

Entró al dormitorio después de despedirse de Aizawa y se quedó un rato plantado en el vestíbulo, eran más de las 2 de la mañana ¿Cómo podría abordar a Momo a esas horas? Y entonces dio un sobresalto al mirar hacia la sala, en la mesa había un termo, dos tazas listas para ser servidas y un plato cubierto que estaba casi seguro de lo que contenía; en el sofá estaba ella, sentada apoyada en el brazo del sillón con la cabeza ladeada, profundamente dormida, Shôto se conmovió inmediatamente, se preguntó cuanto tiempo habría pasado ahí esperándolo y sin pararse a pensarlo fue directo hacia ella, porque en ese momento tuvo la certeza de lo que sentía y se sintió tonto por haber tardado tanto en darse cuenta.

-Yaoyorozu-escuchó Momo entre sueños.

Despertó sobresaltada al sentir algo pesado apoyarse en su regazo y bajó la mirada, Shôto se había recostado con la cabeza en sus piernas y se tapaba la parte superior de la cara con el antebrazo.

-¡Todoroki-san!-exclamó Momo al verlo-¿Estás bien? ¿Cómo está tu padre?

-Está bien-respondió Shôto que estaba muy sonrojado-Yo estoy bien, todo está bien.

-¿Estás seguro?-preguntó ella pues su actitud no era normal.

-Me esperaste todo este tiempo-dijo Shôto-¿Por qué?

-Porque quise-respondió Momo encogiéndose de hombros.

Shôto apretó los dientes, que era lo único que Momo podía ver de su cara dada la ubicación de su brazo.

-Quería verte y hablar contigo… Estaba tan asustado… Pero yo…

-Puedes decirme lo que quieras-respondió Momo-Lo sabes, Todoroki-san.

-Tenía mucho miedo de perder a mi padre, es tan extraño-dijo Shôto sin mover el brazo-Creí que lo odiaba, pero a la vez me sentía asustado de que le pasara algo.

-La verdad no creo que lo odiaras-dijo Momo-No creo que un corazón como el tuyo albergue un sentimiento tan oscuro, quizás era resentimiento, pero es tu padre y tú eres muy noble, Todoroki-san.

-Extrañaba mucho esto-murmuró Shôto.

-¿Esto?-repitió Momo.

-Esto, a ti-respondió Shôto-Pasar tiempo contigo.

Momo reprimió una sonrisa.

-También yo, pero dadas las circunstancias…

-Yaoyorozu-la interrumpió Shôto.

Momo lo miró en silencio, él seguía cubriéndose la cara y estaba tan sonrojado que la cicatriz de su ojo casi se mezclaba con el resto de su cara.

-Fui un idiota, hice lo que creí que debía hacer y no lo que en realidad quería-dijo Shôto muy rápido-Yo no quería alegrarme por la confesión de Awase, yo no quería felicitarte, pero te dije eso porque sentí que era lo correcto, pero no quiero que salgas con él.

Momo se quedó pasmada mirándolo.

-Y no salgo con Utsushimi, nunca salí con ella, le pedí que no me escribiera más mensajes, le dije que me gusta otra persona, pero fui orgulloso e idiota y no te aclaré lo que pasaba, te dejé pensar cosas que no eran, permití que te sintieras mal y triste por eso.

-Todoroki-san…-murmuró Momo-¿No sales con Utsushimi-san?

Shôto retiró el brazo de su cara y a pesar de la vergüenza que sentía la miró directo a los ojos, era la primera vez que se miraban a los ojos desde el festival cultural.

-Eres tú quien me gusta, Yaoyorozu, así ha sido siempre.

Momo se llevó las manos a la cara, conteniendo las lágrimas.

-Soy muy malo en estas cosas, me demoré mucho en darme cuenta de lo que sentía y por eso herí tus sentimientos, perdóname Yaoyorozu-le dijo Shôto.

Momo lloraba en silencio, pero al mirarlo sonrió dulcemente.

-No creo que tenga nada que perdonarte, Todoroki-san-le dijo-Yo también fui tonta y orgullosa, no fui clara contigo, no fui justa contigo…

-Yaoyorozu…

Ella se limpió las lágrimas y le acarició suavemente el cabello.

-Tú también me gustas mucho, Todoroki-san, así ha sido siempre.

Shôto sonrió ante el contacto.

-¿Entonces no sales con Awase?-preguntó.

-No-respondió Momo-Él ya sabía que yo estaba enamorada de ti.

Shôto se incorporó y se acercó mucho a ella.

-¿Estás enamorada de mí?

Momo asintió con la cabeza muy sonrojada.

-La claridad de una vicepresidenta-sonrió Shôto-No podría haberlo dicho mejor.

-¿Eh?-murmuró Momo.

Shôto la atrajo hacia sí y la abrazó fuertemente.

-Yo también estoy enamorado de ti, Yaoyorozu-le susurró al oído.

Momo rio a la vez que le caían las lágrimas por las mejillas, había sido muy duro estar lejos de Shôto esas semanas y en ese momento el motivo parecía tan tonto, si sólo le hubiera preguntado, pero a la vez supuso que pasar ese tiempo separados les había permitido aclarar sus sentimientos y darse cuenta que lo que sentían era mutuo. Se separaron y se miraron, tomándose de las manos.

-¿Estás cansada?-le preguntó Shôto.

-Yo debería preguntarte eso-replicó ella.

-No, estoy bien-respondió él-Sólo quería saber si querías quedarte un rato más.

-Claro que si-respondió Momo-No dormiré tranquila hasta saber que has cenado.

Shôto miró hacia la mesa de la sala.

-¿Soba?-sonrió él.

-Caliente esta vez-respondió Momo-Creí que te haría bien.

-Todo lo que tú prepares para mí me hará bien-respondió Shôto tomando el plato y calentándolo con un toque de su mano izquierda.

Se acomodó en el sofá y estiró el brazo, Momo se recostó sobre él apoyando la cabeza sobre su hombro, Shôto comenzó a comer, Momo lo estrechó fuertemente mientras él comía, le parecía un sueño poder estar así con él, pero algo todavía le preocupaba, espero a que terminara de comer para abordarlo.

-Ne Todoroki-san…

-¿Mm?-murmuró Shôto adormilado.

-¿Crees que sea prudente decirles a los demás?-preguntó Momo.

-No me preocupa si lo saben o no-respondió Shôto-Aunque no sé si está permitido en la escuela.

-Si, está permitido-respondió Momo-Es natural que cosas así pasen, pero como héroes… Y en la clase…

-Bueno, no quisiera que se inmiscuyan en nuestros asuntos-respondió Shôto pensando en Mineta-Pero apoyaré lo que tú decidas hacer.

-Creo que podemos decirles a nuestras personas de confianza-dijo Momo-No me parece necesario que toda la clase ni la escuela se enteren, siento que es algo muy íntimo.

-Por mi parte les diría a Iida y Midoriya-respondió Shôto-Me han dado buenos consejos al respecto.

-¿Consejos?-repitió Momo.

-Bueno, sabes que soy muy lento en estas cosas, ellos me ayudaron a entender lo que pasaba-respondió Shôto avergonzado.

-Iida-san es un buen amigo-sonrió Momo-También me ha ayudado, igual que Jirô-san.

-Entonces ya sabemos quiénes lo sabrán-sonrió Shôto.

-Si-sonrió Momo estrechándolo más.

-¿Estás bien?-le preguntó Shôto estrechándola también-Estás del lado derecho ¿No sientes frío?

-No importa el lado-sonrió Momo-Ya te he dicho que todo tú eres cálido, Todoroki-san.

Shôto se sonrojó sobremanera.

-Gracias por la comida-balbuceó para desviar la atención de su vergüenza.

-¿Puedo prepararte el almuerzo mañana?-murmuró Momo.

-Cada día que quieras pero ¿Estás segura?-preguntó Shôto mirando el reloj-Son casi las 3 de la mañana.

-Sí, seguro-respondió ella entusiasmada, pero no pudo evitar un bostezo.

Shôto contuvo una risa y la jaló, recostándose con ella en el sofá.

-Descansa por favor-le dijo-Tenemos muchos días por delante para disfrutar muchos almuerzos... Y… Muchas citas…

Momo alzó la mirada hacia él.

-Citas-sonrió emocionada.

Shôto se incorporó tan rápido que Momo se mareó por un momento, él se separó para quedar frente a ella y la miró fijamente.

-¿Todoroki-san?-murmuró Momo desconcertada.

-Antes que nada-dijo él-Ya te dije que me gustas, pero… Siempre cometo el error de dejar cabos sueltos y…

Momo se conmovió al comprender lo que intentaba hacer.

-Si no me lo pides tú, lo haré yo, Todoroki-san-sentenció.

-¿Quieres salir conmigo, Yaoyorozu?-preguntó Shôto de inmediato.

-Claro que si-sonrió ella abrazándolo.

Se abrazaron fuerte y dulcemente, Shôto sentía un gran deseo de besarla, pero no sentía que fuera el momento, no quería arruinar las cosas por apresurarse, se tomaría su tiempo y haría las cosas bien.

-¿Quieres quedarte otro rato?-le preguntó Shôto.

-Me encantaría-respondió ella-Pero en unas horas tenemos clase y deberíamos dormir, aunque sea un par de horas.

Shôto se incorporó, recogió la mesa y lavaron juntos los platos, él la esperó mientras ella se secaba las manos y le estiró la mano, ella se la tomó y caminaron con sus manos entrelazadas hasta el ascensor, pero no lo usaron, subieron por la escalera los 5 pisos hasta sus habitaciones, cada instante les era precioso, querían alargar ese momento tanto como les fuera posible.