Antes de comenzar, tomen en cuenta:
"Diálogos."
'Pensamientos.'
"Tranquila Pidgeot... Sabes que no puedes sobre limitarte..."
Ash regañaba al Pokémon volador que trataba de agitar las alas.
"Piiiidddd..."
A regañadientes, Pidgeot se mantuvo quieta mientras observaba al frente donde se efectuaba el entrenamiento de dos Pidgeots y un Fearow.
"Han mejorado mucho desde el primer día..."
El chico comentó, este sería el quinto y último día que él les prometió entrenarlos y liberarlos al bosque.
'Con esto, creo que protegerán bien el Bosque Verde...'
En el entrenamiento, Charizard se incluyó, dándole más dificultades a las tres aves.
"Geootttt..."
Luego, vio a su Pokémon y le dedicó una sonrisa.
"Ellos serán los nuevos guardianes... Así que no tienes que preocuparte por las parvadas..."
Al principio del entrenamiento estas tres aves se mostraron inexpertos, pero, con el pasar de los días, adquirieron la experiencia de la manera más espartana posible.
"¿Sabes Pidgeot...?"
"¿Pid?"
"Todavía no me puedo creer que eres hembra..."
Pidgeot ladeó los ojos por el despiste de su entrenador, pero, es algo que la hace feliz, que ese rasgo de su entrenador no haya cambiado.
"Y también..."
"¿?"
"Voy a sanarte..."
Su Pokémon se sorprendió al escuchar al chico, ya había escuchado por parte del doctor que incluso no podrá volar con libertad como lo hacía antes, esto hizo que decayera más su ánimo.
"Escuché de la leyenda de la ceniza sagrada de Ho-oh por parte del Profesor Oak..."
Diferente a la ceniza sagrada que se puede comprar por cincuenta mil pokédolares, se dicen que las cenizas sagradas que provienen directamente del Pokémon legendario Ho-oh pueden curar lo que sea, enfermedad e incluso las heridas fatales.
"Con eso, seguramente te vas a arreglar y serás capaz de volar..."
Una esperanza empezó a crecer en Pidgeot cuando escuchó la convicción de Ash.
"Cuando termine la defensa del título... Emprenderé un viaje en búsqueda de Ho-oh y su Ceniza sagrada... ¿Qué me dices compañera? ¿Vendrías conmigo?"
Y en respuesta, recibió un arrullo por parte del ave...
"Mmmm..."
Ash miró el paquete que recibió de la enfermera Joy, fue enviado desde las Islas Naranja, dejó a Charizard y Primeape en cargo del entrenamiento con la supervisión de Pidgeot.
"¿Qué será?"
"¿Pika?"
Su fiel compañero copió su comportamiento mientras miraban el paquete de cerca.
"Bueno..."
Decidido, el chico lo abrió para saber su contenido y se encontró con...
"…"
Con ropas iguales a las que viajó al inicio de su viaje por Kanto, las Islas Naranja y Johto, la única diferencia es el logo de la gorra, también está en una mochila que también está en el paquete.
"…"
Adicional, encontró una carta y empezó a leerlo.
"Escuché lo que pasó en el Bosque Verde gracias a Drake. Primero que todo, me alegro que no te hayas lastimado mucho, te espera una cariñosa reprimenda cuando llegues.
Me imagino que la ropa hecha un desastre, por lo que te envíe una nueva con mochila incluida. Y seguramente te estás preguntando de que hago aquí en las Islas Naranja... ¡Es una sorpresa!
Dejando eso de lado, espero que vengas sano y salvo jovencito, no hagas nada indebido, no importa quién sea el responsable o que haya hecho. Sabes que tú eres muy importante para mí y si tienes problemas, no dudes en consultarme, siempre estaré para ti... ¡Te quiero!
Atentamente: Tu madre.
Posdata: No olvides cambiarte la ropa interior todos los días..."
Al leer la carta, le sacó una sonrisa al chico.
"Cielos... Mamá..."
Él no sabía porque, pero, las lágrimas salían de su rostro.
"Pika..."
"No es nada Pikachu... Es solo que lo por lo que acaba de pasar estos últimos días, es todavía difícil de procesar..."
Muchas cosas rondaron por su cabeza, el título de campeón cómo esa extraña modalidad de batalla, Pidgeot y la forma de curarlo, y por supuesto, ese extraño grupo y su enmascarado líder.
Aparte de eso, algo está cambiando dentro de él, aunque no se ha dado de cuenta.
"Gracias mamá... Yo también te quiero…"
Pero con una sola carta de su madre, sintió su mente totalmente despejada.
"Ya tengo claro lo que voy hacer..."
Dijo colocándose la nueva gorra del paquete...
"Bien... Es hora que vuelvan al Bosque Verde…"
Ash dijo con su atuendo completamente cambiado, ya pasados los cinco días de entrenamiento, tomaron su descanso para ser liberados el día siguiente...
""¡Geootttt!""
"¡Feearooow!"
Ellos tres respondieron mientras vieron como el chico los apuntó con sus respectivas Pokébolas y una luz roja los rodeó, dejándolos completamente libres.
"""…"""
Por el otro lado, su Pidgeot, Charizard y Primeape miraron fijamente a su entrenador.
"¿Qué?"
Notando sus miradas, el chico miró su reflejo de unas de las ventanas cercanas del Centro Pokémon.
"De alguna manera... Se siente como cuando empecé mi viaje hace cuatro años…"
No solo él, sus Pokémones tuvieron esa misma sensación al verlo con esa apariencia.
'Entonces lo volveremos a ver...'
Apretando el puño, él miró al cielo recordando cierto acontecimiento al inicio de su viaje.
'... A Ho-Oh.'
Ese emblemático momento para él y Pikachu, cuando vieron a ese majestuoso Pokémon legendario.
"¡Bien! ¡Vamos al bos...que…!"
Luego de esos pensamientos, el chico se giró hacia los Pokémones que acaba de liberar, pero no los encontró.
"¿Eh?"
El resto los Pokémones se encogieron de hombros.
"Se fueron ¿Verdad?"
Todos asintieron matando el entusiasmo del chico.
"…"
Sus Pokémones sintieron lástima al ver su entrenador volver con los hombros caídos al Centro Pokémon...
"…"
Unas horas después, nuestro protagonista se encontraba sentado en una banca cerca del Centro Pokémon con la cabeza agachada.
"Al menos, se hubieran despedido..."
Todavía estaba deprimido por la partida de los tres Pokémones en medio de su meditación.
"Pid..."
A su lado, se encontraba su Pidgeot que trató de animarlo.
"Gracias amiga..."
Ash acarició la cabeza de su Pokémon.
"Bien, hay que prepararse para ir a las Islas Naranja..."
"Pid~..."
Su Pokémon asintió lista para regresar al Centro Pokémon, pero...
""¿?""
En ese momento, los tres Pokémones que liberó, aterrizaron enfrente de ellos dos.
"¿Qué pasa?"
Una vez que Ash preguntó eso, uno de los Pidgeots caminó hacia él con una extraña piedra en su pico y luego, se la dio al chico.
"¿Esto es...?"
Ash abrió los ojos al reconocer la piedra.
"¿Dónde conseguiste esto?"
"Pid Pidgeot pid pid... Geootttt..."
"Jajajaja no entendí..."
Viendo la piedra, él miró a esos tres Pokémones que se mostraron orgullosos.
"No sé dónde consiguieron esta mega piedra... Pero, se lo agradezco..."
""¡Geeoott~!""
"¡Feearoow~!"
Y en ese momento, aparecieron las parvadas de sus pre evoluciones volando alrededor de Ash y Pidgeot.
"Piiidd..."
"¡Piiidgieee!"
Pidgeot cerró los ojos cuando varios Pidgies se acercaron hacia ella.
"¡!"
Esperando algún ataque hacia ella, Pidgeot de mantuvo quieta, pero, sus pre evoluciones volaron alegremente a su alrededor.
"Piiidd... Geeoooottttt..."
No lo podía entender, ella los atacó en vez de protegerlos como lo haría un guardián.
"Piiidgieee..."
Pero, ellos lo sabían, ella junto a Fearow se sacrificaron cuando esos hombres los atacaron.
"Piiidd..."
Pidgeot solamente soltó a llorar por el cariño que su parvada le tuvo.
'No te preocupes Pidgeot... Ellos estarán bien...'
Con un grito alegre, las parvadas tomaron vuelo hacia el bosque verde, no sin antes, despedirse de Ash y su predecesora.
'Con esta, tengo tres de estas piedras...'
El chico miró la piedra que tiene sus diferencias con respecto con la que le dio el jefe Treecko, y con la que le obsequió la primera cronista en el Pilar Celeste.
'Pero, no sé con cuál Pokémon funcione estas dos...'
Ya sabe que una funciona con su Sceptile, pero, no sabe de las otras dos.
"…"
El chico estuvo metido en sus pensamientos que no notó la mirada fija de su Pidgeot en esa mega piedra...
"¡!"
En un desconocido, pero, familiar lugar para ella.
"¿?"
Desorientada, miró a sus alrededores y al girarse hacia detrás.
"¡¿?!"
Se encontraba un chico, y por alguna razón, no podía ver su rostro, pero, lo que la dejó helada, es el hecho de una garra atravesando su estómago, se podía ver que la mayor parte de su sangre se perdió por el charco debajo de él.
"Ah... Ah... Ah... No... No…"
Sin comprender la situación, empezó a respirar fuertemente.
"Jajajaja..."
Detrás del chico, ella vio las siluetas borrosas de dos criaturas, y una persona.
"Tú... Ah... ¿¡Qué le hiciste!?"
Sintiendo su cuerpo pesado ella preguntó a la silueta humana.
"Jajajaja..."
Sin embargo, esa silueta hizo caso omiso de su llamado y siguió con esa carcajada siniestra.
Y en ese momento…
"¡!"
El rostro del chico que no podía ver, se volvió visible para ella, dejándola impactada por la identidad de esa persona.
"¡No es cierto!"
Resonando con su grito, la risa de la silueta se hizo más sonora.
"No puedes hacer nada para evitarlo... Eres incapaz..."
Escuchando esas palabras, ella deslumbró una máscara blanca.
"¡Noooooooooooo!"
"¡!"
Despertándose abruptamente en la noche, ella miró nuevamente a su alrededor, encontrándose en su habitación.
"Nghh... Ese maldito sueño... Se sintió tan real..."
Tocándose la frente sudada, miró al techo con un sentimiento de malestar.
"Siento que ya tuve este sueño..."
Se dijo reflexionando sobre esa pesadilla si se puede decir así.
"…"
Siguió sumida en sus pensamientos sin saber que alguien o algo está observándola en la misma habitación que ella desde que despertó.
Continuará…
