Antes de leer, tomen en cuenta:
"Diálogos."
'Pensamientos.'
"¿Eh?"
El chico miraba atontado en todas las direcciones, este no era la habitación de la posada donde se hospedaba en la isla Pummelo, ahora se encontraba en un barco, específicamente, en un camarote.
'Ugh... Ahora que me acuerdo... Me levanté temprano para partir a casa...'
Cómo iba medio dormido, fue al barco y se dirigió directo a la habitación que le indicó el empleado del barco e inmediatamente, se durmió en su cama.
"Tengo mi boleto... Así que... ¿Eh?"
Sin embargo, el boleto dice viaje a la ciudad Olivo en Johto y no a Ciudad Carmín de Kanto.
"¿Dónde está Mamá? ¿Blue? ¿Y Pikachu?"
Al parecer compró el boleto equivocado y ahora está en un viaje a la Ciudad Olivo en Johto.
"Mmm... Ya veo... Me volví a perder..."
El chico se cruzó de brazos mientras asentía con la cabeza y luego, dirigió su atención en cierta dirección...
"¿Y ustedes?"
"""~…"""
Ahí estaban tres chicas rubias mirándolo con estrellitas en sus ojos.
"¿Ustedes son las de aquella vez?"
Ellas asintieron felices de que él las recordara.
"¿Cómo entraron?"
"Le dijimos al señor empleado que somos amigos de usted... Y nos dio la llave para entrar..."
Contestó la chica que traía puesto un lindo vestido blanco.
"Oh, ya veo... Espera un segundo... ¿Cómo sabían que estaba en esta habitación?"
"Fácil... Yo te vi cuando entraste hace unas horas..."
La que contestó, estaba vestida con un pantalón corto y una remera de color gris claro.
"Ya... Veo..."
"¿Increíble verdad...?"
Y terminó la rubia restante alzando su pecho, ella estaba vestida con una falda larga blanca y una blusa naranja.
"…"
"…"
"…"
"…"
El chico estuvo en silencio por unos minutos antes.
'Bueno... No importa... No es como si fuera la primera vez que ocurre algo similar...'
Ash dio una rápida reflexión antes de hacer la siguiente pregunta...
"¿Y cuáles son sus nombres?"
"Es cierto... Que grosero de mi parte... Mi nombre es Lillie..."
La chica rubia del vestido blanco dijo haciendo una pequeña reverencia.
"¡Yo soy Korrina! ¡Tu Primeape es fuerte!"
La siguiente dijo de manera energética mientras agitaba los puños.
"¡Yo soy Bianca~!"
La rubia restante se presentó de manera alegre.
"Bien… Ahora que sé que estoy en el barco equivocado… Volaré a Kanto con Pidgeot o Charizard… Por lo que ustedes, pueden volver a sus habitaciones…"
Con esa idea, Ash se iba a preparar para poner en marcha ese plan, sin embargo...
"""¡!"""
"¿?"
Notó las expresiones nerviosas de las chicas.
"¿Qué sucede?"
"Lo que pasa... Es que nos colamos en el barco..."
"¿Eh?"
Ante la respuesta de Lillie, Ash soltó un estúpido sonido.
"¿Por qué?"
"Es que queríamos verlo de nuevo... Aunque sea una vez antes de volver a casa..."
Bianca respondió y las demás asintieron fuertemente.
"Entonces... Estamos en la misma situación..."
"""Sí..."""
Él en el barco equivocado, y ellas coladas para verlo. ¿Casualidad del destino? ¿O fue ideado por alguien? Quién sabe… ¿Qué estará pensando el autor de la historia en escribir esto…? Tal vez nunca se sabrá lo que tiene en la cabeza…
"Bueno... Ya que así son las cosas, sería cruel de mi parte que no tuvieran un lugar donde dormir... Así que, pueden quedarse aquí..."
"""¡Yay~!"""
Las tres rubias dieron un salto alegre por la disposición del Campeón...
Unas horas pasaron y Ash con las chicas se encontraban almorzando en el comedor del barco.
"Delicioso~..."
Korrina comía con mucho entusiasmo, a diferencia de Bianca y Lillie que comían con elegancia.
"Ya que el barco tomará un par de días para hacer su primera parada... ¿Por qué querían verme?"
"Queríamos hablar con usted... Y saber cómo alguien de la misma edad que nosotras pudo convertirse en Campeón..."
Lillie dijo mientras comía delicadamente su comida.
"Sí... además, queríamos saber sobre su desaparición..."
Bianca que terminó de dar su último bocado, se limpió la boca con una servilleta. Al público, se le dijo que era un simple secuestro por parte de un grupo de extremos acosadores.
"Y también, sobre la retadora que lo besó cuando al final del encuentro..."
Ash arqueó la ceja por las últimas palabras dichas por Korrina.
"¿Eso que tiene que ver?"
"¡Ella se aprovechará de usted!"
"¿Por qué?"
"Bueno... Ella es mayor, y bueno... Tiene un buen cuerpo... Y… Aprovechó el momento..."
Las rubias se sonrojaron fuertemente al recordar esa escena.
"Pero... Ella y yo tenemos la misma edad..."
"""¿Eh?"""
"También, somos amigos de la infancia…"
Ellas se quedaron sin palabras por la respuesta de Ash.
"Espere un momento... ¿No tiene diez años como nosotras?"
"Claro que no... Tengo catorce..."
Aunque no lo parezca, el campeón de las islas naranja tiene esa edad a pesar que no ha cambiado prácticamente nada desde que inició su viaje Pokémon. Por lo contrario, Blue parece tener un poco más de los quince años...
"…"
Ellas se quedaron calladas por un momento mientras procesaban la información. Para el chico no era tan extraño ese hecho, ya que su madre es vivo ejemplo de una persona que no aparentan su edad.
'Bueno... Espero crecer en los próximos años...'
El chico tuvo ese pensamiento con la esperanza de ser más alto...
"Bueno... Cambiando de tema... Cuéntenme de ustedes..."
Las chicas posaron sus miradas al chico que dijo esas palabras.
"Yo quiero comenzar..."
Bianca que había terminado de comer, alzó la mano y prosiguió.
"Vengo del Pueblo Arcilla..."
"¿Pueblo Arcilla?"
El chico nunca escuchó sobre ese pueblo.
"Está localizado en la región de Unova..."
"Ya veo..."
"Mi papá es un empresario... Al verte, me dieron ganas de emprender mi propio viaje Pokémon y competir en la liga Pokémon... Pero..."
"¿Pero?"
"Mi papá es muy sobreprotector, que no me dejará ir…"
Ella se deprimió un poco.
"No te preocupes... Estoy seguro que tu padre te escuchará..."
Ash le dio unas palabras de consolación, y luego, vio a la siguiente chica alzar su mano.
"Sigo yo..."
Korrina fue la siguiente.
"Soy de la Ciudad Shalour en la región de Kalos... Mi abuelo es el líder de Gimnasio de esa Ciudad..."
Ella dijo extendiendo su puño al frente.
"Me gustan las batallas Pokémon y también comer... Y en el futuro, quiero ser una gran líder de Gimnasio como mi abuelo..."
"Pero, ahora que vi tus batallas... Quiero ser una entrenadora como tú... Y espero que en el futuro tengamos una batalla…"
"¿Uh? Claro..."
Ash mostró una sonrisa por el entusiasmo de la chica.
"Y por último... Sigo yo..."
Dijo Lillie de manera educada.
"Yo vivo en la Isla Melemele en la región de Alola..."
"... Actualmente, asisto a la escuela Pokémon en Alola... A mí me gustan los Pokémones… Cómo sujetos de investigación..."
'¿Sujetos de investigación...?'
Ash ladeó la cabeza por esa introducción por parte de la rubia de Alola.
'Bien... Yo pensaba que ustedes eran hermanas...'
Esa fue la primera impresión del chico al ver la aquella vez en el barco, ya ellas son rubias y su color de ojos son casi idénticos...
"…"
En una de las cabinas de los teléfonos, el chico estaba en silencio mientras observaba detenidamente el dispositivo de comunicación.
"""¿?"""
Atrás de él, se encontraban las chicas mirándolo con un signo de interrogación en sus rostros.
'¿Qué hago? Si llamo a Mamá ahora, me vendrá a regañar...'
Un escalofrío recorrió al recordar ese hecho.
'¿Y si llamo al Profesor Oak?'
Esa opción pasó por su cabeza.
'Mejor no... Estoy seguro que le dirá dónde estoy...'
"¡!"
En ese momento, se le ocurrió una idea.
'¡Ya sé! No llamaré a nadie hasta llegar a casa... Y cómo ya he recorrido el camino hacia a Kanto... No me perderé...'
Asintió con una sonrisa por esa idea.
'Eres un genio Ash... Jajaja...'
Se regocijó en su ingenuo plan a pesar que puede volver en un barco, pero, su mente simple no lo consideró o lo olvidó.
Sin embargo, eso producirá un efecto contrario a lo que está pensando...
Una cosa que nuestro protagonista no se había percatado de un hecho muy importante, sino hasta ahora...
"Espera un minuto... Ustedes no tiene cambio de ropa ¿Verdad?"
"""¡!"""
"Además... No llamaron a sus familiares..."
"…"
"…"
"…"
Ellas desviaron la mirada afirmando eso.
"…"
"…"
"…"
"…"
Y luego de un largo e incómodo silencio.
"¡Increíble! Pensaron lo mismo que yo..."
"""¿Eh?"""
"Mi mamá da miedo cuando se encuentra enoja..."
"…"
"Así que no se preocupen... Yo las llevaré con ellos... Y si es por la ropa, yo les compraré unos cambios mientras regresamos..."
"""¡Yay~!"""
Las rubias alzaron las manos en alegría por la ayuda del campeón, inconscientemente, el chico ganaba puntos con estas chicas...
"Salgan…"
A petición de Bianca que quería ver los Pokémones del chico.
"¡Prime!"
"¡Roargh!"
"¡Geeoott!"
Las chicas admiraron los tres Pokémones que se mostraron fuertes ante ellas.
Y no solo ellas tres, los demás tripulantes miraron con intriga al equipo de Ash.
"Piiid~..."
Al ver a su entrenador, Pidgeot de acercó y se arrulló contra él.
"Jejeje..."
El chico acarició su plumaje, desde que se recuperó completamente gracias a las plumas sagradas, Pidgeot se volvió muy activa...
"Es la primera vez que veo a un Pokémon tan hermoso..."
Bianca dio su impresión del Pokémon de Ash mientras se acercaba.
"¿Puedo tocar?"
"Claro..."
Entonces, ella acercó su mano y sintió la suavidad de sus plumas.
"Se siente bien~..."
Hundiendo su rostro en su plumaje, Bianca disfrutó la sensación.
"Touko y Mei se sentirán celosas cuando le cuente sobre esto..."
Ella dijo en regocijo al imaginarse la expresión de sus amigas.
"¡Increíble~...!"
Por el otro lado, Korrina admiraba al Pokémon de lucha.
"El gimnasio de mi abuelo se especializa en tipos lucha... Y dijo que eres un luchador muy poderoso..."
Ella le habló al Pokémon recordando la evaluación de su abuelo cuando se realizó la batalla de triple amenaza.
"…"
"¿?"
Y porque último, Lillie estaba observando a Charizard a una distancia prudente.
"¿Qué sucede Lillie?"
Separándose de Pidgeot, Ash le hizo esa pregunta.
"Es solo...que..."
"¿Solo qué?"
En ese momento, Charizard dio un paso e hizo que ella se sobresaltara y se escondiera detrás de Ash.
"¿Les tienes miedo a los Pokémones?"
Esa fue lo primero que se le vino a la mente al ver ese comportamiento.
"¡No les tengo miedo…! Me gustan... Cómo objeto de investigación..."
"…"
"... Solo que no puedo tocarlos..."
Ella dijo apretando suavemente el brazo de él.
'Por alguna razón... Me recuerda a ciertas personas...'
A una chica con miedo a las aves y otra que no soporta a los Pokémones insectos.
'Cierto... Misty y Blue...'
Ash sonrió al recordar las expresiones asustadas de sus novias.
"Un compañero de la escuela Pokémon tiene un Charizard... Pero, este se ve más imponente y poderoso..."
"Ragh..."
Charizard dio un resoplido por las palabras de Lillie que seguía detrás del chico.
"Por cierto... ¿Y los demás Pokémones del Campeón?"
Korrina hizo esa pregunta que lo tomó desprevenido...
"Emmm... Pikachu está con mi mamá... Y los... demás están con el Profesor Oak…"
Ash contestó nerviosamente.
'No le puedo decir que tengo Lugia y a Ho-Oh conmigo...'
Una gota de sudor recorrió por su frente, él mantenía en secreto que tiene esos Pokémones, solamente su madre y sus novias saben eso.
El día del combate contra Blue en una batalla completa de seis contra seis, tuvo que pedirle al Profesor Oak que manipulara el sistema y quitara la limitación en el número de Pokémones a mano solo por ese día.
Unos días pasaron, y del barco se podía ver su destino...
"""¡Guau~!"""
Las tres chicas exclamaron asombradas por el gran faro a un lado del puerto.
"Ese el faro Luminoso de la Ciudad Olivo..."
El chico mencionó el nombre de la atracción principal de la Ciudad.
"¿Ya estuvo ahí?"
"Claro... Vine a esa Ciudad a retar a la líder de Gimnasio…"
Ash recordó esos momentos en la cual se enfrentó a Jasmine y la difícil batalla contra su Steelix.
"Bueno... Ya que estamos aquí... Visitemos el faro..."
"¿Podemos?"
Sus rostros se iluminaron al pensar en subir en dicha estructura...
Mientras tanto en la Isla Pummelo, específicamente, en uno de los restaurantes de la isla, un grupo de personas se encontraba con un aura deprimente...
"Es increíble que mi hija esté haciendo una escapada..."
Una hermosa mujer de cabello rubio dijo con una mezcla de sentimientos mientras jugaba con la cuchara revolviendo el café que había ordenado.
"Bueno... Ellas tienen diez años... Y es la edad en la cual pueden comenzar su viaje Pokémon... Pero, mi nieta se fue y ni siquiera se llevó su Pokémon..."
Un hombre de avanzada edad estrujaba con fuerza una nuez hasta romperla en pequeños trozos.
"…"
Y otro hombre que solo comía y comía, se podía ver la cantidad de platos vacíos a un lado.
"Que problemático... ¿Verdad Blue...?"
"Sí... Señora Ketchum..."
Y todo esto a vista de dos féminas de cabello marrón que dieron un largo suspiro.
"Señores y señora... Vamos a calmarnos... Seguramente, sus niñas están con mi hijo..."
Hace unos días, el Campeón de las islas Naranja se perdió en un barco diferente.
Ellas al percatarse del hecho, regresaron para investigar el destino del barco y en el proceso se encontraron con estas personas que estaban en la misma situación, y buscaron por toda la ciudad poniendo la isla patas para arriba con sus influencias.
"Pero, no sabemos si realmente están con él..."
La mujer rubia le contestó con un tono de angustia. Aunque escuchó a su hija hablar de querer ver por última vez al Campeón, no tiene certeza que sea el hecho.
"¿Y cómo está segura que están con su hijo?"
Masticando las nueces destrozadas, el viejo encaró a la señora Ketchum.
"Aunque seas una habilidosa entrenadora y me hayas derrotado hace años en esa batalla... No me convencerás sin hechos..."
"Hoho... Todavía está dolido por esa derrota..."
Se podían ver las chispas chocar entre estos dos. En su viaje por Kalos, Delia retó al hombre que es un líder de gimnasio quedándose con la victoria.
"Aún con el tiempo... Sigues siendo la misma descarada..."
"Me halagas... Sin embargo..."
Entonces, ella mostró unas fotos en la cual se mostraban a tres chicas rubias abordar a hurtadillas a un barco.
"Esto es..."
"Según con los operadores de las cámaras de seguridad, el barco va en dirección a Johto y es el mismo que mi hijo tomó... Además, le pedí al profesor Oak que le hiciera seguimiento a la ubicación de su Pokédex..."
"¿Cómo conseguiste esto?"
"Con una buena persuasión todo se puede..."
Delia dio una sonrisa que hizo a todos encogerse. Gracias a sus años atendiendo en la posada, ella aprendió a lidiar con los problemas de la manera poco convencional.
"¿Y si se preguntas la razón por la que no han llamado o enviado un mensaje? Seguramente tienen miedo del regaño que le daremos..."
"…"
"…"
"…"
Ellos quedaron en silencio ya que, lo que dijo tuvo sentido...
Continuará…
