Antes de leer, tomen en cuenta:
"Diálogos."
'Pensamientos.'
"Entonces... ¿Cómo es que llegamos aquí?"
Ash se preguntó mientras observaba a una gran construcción que parece a una fábrica.
"Bienvenido a la fábrica de la batalla..."
Dijo Scott señalando al gran edificio. Detrás del chico, se encontraban Bianca, Korrina y Lillie.
'Le dije que sí iba a participar en la batalla de la frontera... Aunque, no dije que me llevara literalmente...'
Habían pasado unos cuantos días desde que se encontraron con Scott en el autobús en el monte Pureza, y fueron llevados en un auto a este lugar que está localizado cerca de la frontera entre Kanto y Johto.
"¡!"
En ese momento, escucharon un sonido de un motor, y al mirar arriba, vieron un aeroplano sobre volando encima de ellos.
"Hablando del diablo... Aquella persona que está pilotando esa avioneta es Noland, el jefe de la fábrica de la batalla..."
Todos siguieron observando el avión mientras escuchaban la explicación del hombre.
Y entonces...
"""¿Eh?"""
Sonó un estruendo proveniente de esa avioneta y una cortina de humo empezó a salir de su motor.
"Oh no... Ese Noland, siempre probando sus carcachas…"
"¿Eh?"
Con fuego ardiendo en la carcasa, fue cayendo donde se encontraban Ash y sus amigos.
""""…""""
Congeladas del miedo, las chicas no movieron ningún músculo mientras observaba como llegaba hacia ellas.
"¡Detengan esa cosa!"
Sin embargo, Ash reaccionó a tiempo y liberó a su Charizard y Pidgeot que sostuvieron ambas alas del aeroplano y lo aterrizaron a unos metros de ahí…
"Jajaja... Lo siento y gracias..."
Saliendo del vehículo en llamas apareció un hombre de cabello marrón.
"Siempre haciendo locuras..."
Scott lo reprendió al ver la mirada despreocupada del cerebro de la frontera.
"Lo siento..."
"A mí no deberías decirles esas palabras..."
Contestó señalando a las chicas que se encontraban aferradas al chico mientras temblaban ligeramente.
"¿Y ellos?"
"El chico es el nuevo retador... Y sus protegidas..."
"Ya veo..."
Entonces, Noland se acercó a ellos.
"Lo siento por el susto, soy Noland, el jefe de la fábrica..."
Las chicas dudaron un poco y se presentaron.
"¿Y tú eres mi retador...?"
"Sí..."
Por alguna razón, Ash se mostró desinteresado mientras observaba el avión que estaba en llamas.
"Oiga Noland..."
"¿Si?"
"¿No se siente culpable por asustar a unas chicas?"
"¿Eh?"
"Eso lo que hizo fue muy peligroso... Estarías en graves problemas si algo les sucediese a estas chicas..."
"¿Eh?"
"…"
Noland miró al otro lado a la mirada acusatorio del chico.
'Si no es mi mamá... Los padres de ellas lo matarán seguramente...'
Ash pensó al imaginarse al pobre hombre temblando por la poderosa mujer dándole una buena paliza...
Luego de una tranquila charla y una disculpa por parte del cerebro de la batalla. Noland le dio una gira por los alrededores de la fábrica de batalla y se sorprendieron por la variedad de Pokémones que tiene el Jefe de la fábrica de batalla.
Llegando la noche del mismo día.
"Geeeooot~..."
"Ghhii~..."
"Ghii~..."
Afueras del edificio, Ash se encontraba con tres Pokémones voladores que no paraban de ser mimados con él.
"…"
Como todas las noches, este chico pasa un tiempo y saca un rato a sus dos recientes Pokémones para que tomen un poco de aire.
'Qué bonito cielo...'
Sintiendo la fresca brisa en su rostro, el chico miró el hermoso cielo estrellado.
'¿Cómo estarán ellas?'
Pensando en sus novias, Ash recordó sus vivencias con ellas, la divertida Casey y su fanatismo con el equipo de los Electabuzz, la gruñona Misty y su miedo a los insectos, a May y sus locas ideas, a Lisia y su entusiasmo en sus presentaciones, y por último a Blue y sus recuerdos de la infancia.
"…"
Cada una de esas chicas están presentes en su corazón, no como una simple relación física y superficial, sino que también se formaron como personas importantes para él.
'Y a cada infeliz que le haga algo a ellas...'
Y entonces, sus ojos perdieron brillo mientras unos pensamientos oscuros y crudos inundaron por su cabeza.
"¡!"
Sus pensamientos fueron detenidos por un sonido de aleteo.
"¿Eso que fue?"
Sus tres Pokémones se pusieron en alerta al igual que él mientras el sonido se hacía más fuerte.
"¡Hiiiickkkk!"
""¡Hiiiickkkk!""
"¡Pidgeooottt!"
Y en frente de ellos, apareció una gran y majestuosa ave de color azul lanzando un rugido que fue correspondido por las tres aves del chico.
"…"
Ash quedó congelado al ver esa ave, al igual que aquella vez, cuando se llevaron a Blue, esos momentos se revivieron en su mente.
"Un Articuno... Sí, lo que se llevó a Blue fue un Articuno…"
Diciendo esas palabras en voz baja, él vio a Articuno extender sus alas haciendo que la temperatura bajara abruptamente.
"¿Así qué quieres pelea?"
"¡Geeeeooooottttt!"
Pidgeot encaró a Articuno con una mirada intimidante, al ver la expresión congelada de su entrenador hizo que su sangre hirviera de rabia.
Y justo en el momento en que se iba a formar la batalla entre estas dos aves…
"¡Espera Articuno! ¡Él no es un intruso!"
Una voz masculina detuvo al legendario de hielo y desapareció su intención de atacar.
"¿Noland?"
Identificando al dueño de la voz, Ash miró al hombre aparecer detrás de Articuno.
"Lo siento por Articuno... ¿Eh?"
E inmediatamente se calló al ver a Lugia y a Ho-Oh al lado de Ash.
"¡Tú! ¡¿Cómo hiciste para conseguirte a esos dos?!"
No podía con la sorpresa de encontrarse con estas dos leyendas muy conocidas en la región de Johto.
"Eso debería preguntar yo..."
Ash le respondió con sus ojos fijos al Pokémon de hielo...
Noland le contó a nuestro protagonista sobre este Articuno y cómo se volvieron amigos, sin embargo, sigue siendo salvaje, pero, pasa de vez en cuando a la fábrica de la batalla para visitarlo.
"Cómo es un Pokémon legendario... Articuno se pone en guardia de las personas que lo quieren atrapar..."
Noland terminó de hablar al ver las cuatro aves acicalarse el plumaje.
"¿Y cómo conseguiste atrapar a Lugia y Ho-Oh?"
"Lo siento, pero no puedo decirlo..."
"Ya veo... Mantendré este secreto..."
Comprendiendo lo peligroso que implica tener un Pokémon extremadamente raro, Noland no preguntó más.
"Bueno... Todos tienen sus circunstancias... Pero, este Articuno es bueno..."
El cerebro de la batalla de recostó en la hierba.
'Es cierto... No es el mismo Articuno de aquella vez...'
Y nuevamente, sus pensamientos fueron interrumpidos por el crujido proveniente a sus espaldas.
"Ustedes..."
Ash miró a las tres rubias en pijamas que los miraban con los ojos abiertos...
"…"
"…"
"…"
"…"
Unos quince minutos después, el chico se encontraba en frente de estas tres chicas que están en la famosa posición de Dogeza o de rodillas como muchos la llaman.
"Lo sentimos..."
Dijo Lillie intimidada por las tres aves detrás de él.
"Bueno... Lo dejo en tus manos..."
Noland dijo caminando hacia la fábrica de la batalla junto a Articuno.
"Espera Noland..."
"¿?"
Dio media vuelta a la llamada de Ash.
"Ya que ambos sabemos el secreto del otro... Quiero enfrentarme a Articuno por el símbolo de la frontera..."
El cerebro de la frontera parpadeó unos momentos antes de sonreír por la petición de su retador.
"Entonces... Usarás a uno de esos dos..."
"No… Tengo el oponente indicado..."
Ash mostró una sonrisa a Noland.
"Lo espero con ansias... No se queden mucho tiempo, que las temperaturas bajan en la madrugada..."
Dicho esto, él se fue dejándolos solos.
"Entonces..."
Luego, miró a las tres chicas que estaban mirándolo.
"No sé porque están de rodillas como si esperaban un regaño..."
Comenzó haciendo señas a que se levanten.
"¿No nos reprenderás?"
"¿Por qué lo haría?"
Bianca abrió los ojos por la respuesta que le dio.
"Porque descubrimos tus Pokémones secretos..."
Ella dijo viendo a Lugia y Ho-Oh, gracias a Lillie que sabe mucho sobre los Pokémones, tiene conocimiento sobre las criaturas de la región de Johto y Kanto, especialmente sobre los legendarios que son los más raros.
"Bueno... Es mi culpa... Y agradecería que lo mantengan en secreto..."
'Un secreto con el Campeón...'
Ese pensamiento resonó en las cabezas de las chicas.
"Será nuestro secreto..."
Esas palabras salieron de la boca de Ash y entraron a sus oídos con un tono cautivante.
"""¡Sí~!"""
Ellas mostraron una brillante sonrisa...
Continuará…
