Antes de leer, tomen en cuenta:

"Diálogos."

'Pensamientos.'


Ciudad Carmín, un lugar turístico conocido por su puerto, sus escuelas Pokémon, las playas y el nuevo instituto de investigación.

Ahora, nos centramos cerca del puerto, dónde nuestro héroe y sus acompañantes están a punto de llegar a su punto de encuentro.

"…"

"…"

"…"

En todo el camino hacia el puerto, las tres rubias permanecieron en silencio.

"¿Qué pasa chicas?"

A su lado, Ash le preguntó por su inusual silencio.

"…"

"... No queremos irnos todavía..."

El chico pensó por unos momentos y respondió...

"No se preocupen, Unova, Kalos y Alola... Cuando vaya a viajar a esas regiones, necesitaré alguien que me enseñe sobre el lugar... Para ese entonces, esperaré sus guías..."

"¿Nos estás diciendo que podemos viajar contigo cuando viajes por nuestras regiones?"

Bianca preguntó con ilusión.

"Claro... Después de todo somos amigos..."

"Una promesa... ¿Verdad?"

"Una promesa..."

Él le respondió a Lillie.

"¡Yo entrenaré mucho con mis Pokémones! ¿Vendrás a retarme cuando sea la líder de gimnasio?"

"Eso me da más razones para ir a retarte..."

Los ojos de Korrina se iluminaron al tener ese reto futuro.

"Bien... Ahora, tenemos que ir con sus familiares..."


Al llegar al lugar indicado anteriormente para el punto de encuentro, el grupo se encontró con tres personas adultas que inmediatamente fueron reconocidas por las chicas rubias.

"¡Papá!"

"Bianca..."

La primera en hablar fue Bianca que corrió hacia su padre y lo abrazó.

"Madre..."

"¡Lillie~!"

La siguiente fue Lillie que se acercó tranquilamente, pero, la mujer corrió hacia ella y la atrapó entre sus brazos.

"Deja de abrazarme tan fuerte... Me avergüenzas ante Ash..."

Ella dijo contenta de ver a su madre.

"¡Abuelo! ¡Ouch!"

"¿Cómo te atreves a molestar a una persona ocupada con tus caprichos?"

Por último, Korrina recibió un cariñoso golpe y reprimenda de su abuelo.

Luego, los tres adultos se dirigieron hacia Ash e hicieron una reverencia.

"Muchas gracias por cuidar a mi retoño..."

"Le agradezco que cuidara a mi pequeña Lillie..."

"Espero que mi nieta no le haya causado problema... Y si es así... Acepte mis más sinceras disculpas y agradecimientos..."

"Está bien... Me divertí mucho con su compañía..."

El chico respondió un poco avergonzado por el respetuoso trato y agradecimiento de los adultos. Lisia sonrió pensando que su expresión es muy linda.

"Bueno... Iremos a comprar los boletos del barco... Según los horarios, tenemos veinte minutos para el próximo viaje... Así, que no se demoren y despídanse del Campeón..."

La madre de Lillie dijo antes de partir con los otros dos hacia la caseta del puerto.

"…"

"..."

"..."

Pasaron alrededor de un mes con él, pero, ellas vivieron emocionantes aventuras, presenciaron batallas épicas y conocieron Pokémones muy raros.

"Oye Ash, dile algo alentador... Pobrecitas..."

Lisia le dijo dándole un suave golpe con su codo.

"Bueno..."

"Ellas te tienen mucha estima... Así que, como hombre, debes ser proactivo..."

Recordando la charla de chicas en la ciudad Celeste.

"Bueno..."

Con un suspiro, Ash dirigió su atención a las calladas chicas.

"Esto no es un adiós... Es un hasta luego, estoy seguro que nos volveremos a ver... ¿No recuerdan nuestra promesa de hace rato?"

"""Uwaa~..."""

Las tres se lanzaron y lo abrazaron mientras lloraban.

'En realidad son unas niñas... Aunque son cuatro años más jóvenes qué nosotros... ¿Verdad Ash?'

Pensó la ídolo de Sootopolis mientras acariciaba las cabelleras rubias de las chicas...


Luego de la despedida de Bianca, Korrina y Lillie que volvieron a sus respectivos hogares, pasaron un par de días.

Ash y Lisia permanecieron en la ciudad para reabastecerse de alimentos y objetos de primera necesidad, en ese tiempo, recibieron un mensaje de la enfermera Joy por parte del profesor Oak, diciendo que volvieran a Pueblo Paleta.

Ahora, nuestro protagonista tiene una cita con su novia y acordaron ir a un lugar.

"~..."

Y el chico iba hacia ese lugar hasta que...

"Wooofff..."

Vio un Pokémon que nunca había visto antes.

"¿¡Cuál es ese Pokémon!?"

Mirando a ese Pokémon que parece un cachorro de color marrón y con manchas amarillas, Ash se emocionó y lo sostuvo entre sus brazos.

"Uwaaa~... Qué suave..."

Restregando su cara en la panza del Pokémon, Ash exclamó feliz.

"Wooofff... Rghhh..."

Sin embargo, esa linda criatura se enfadó por el trato del chico y...

"¡Aaghhhhjjhhhhh!"

Con un grito, Ash recibió una poderosa descarga eléctrica.

"Ugh..."

Luego, soltó al Pokémon y cayó inconsciente al suelo.

"Rghhh..."

Molesto, el Pokémon se fue de la escena del crimen...

No muy lejos de ahí, una chica de cabello magenta rojizo con un uniforme blanco de una escuela local, quien resultó ser la encargada de ese Pokémon, iba caminando en dirección hacia su casa…

"Ese Go... Al menos debería asistir una vez a la escuela... Me está dando problemas como su amiga de la infancia..."

Inflando los cachetes, ella recordó las fotocopias que tiene que darle a su amigo.

"¿Eh?"

Y entonces, se encontró con el cuerpo inconsciente de nuestro protagonista.

"Finge no verlo... No, no viste nada..."

Susurrando esas palabras, ella ignoró al chico y continuó su camino...


Mientras tanto, un grupo de cuatro jóvenes, qué consistía en dos chicas y dos chicos, todos rondaban la edad de trece y catorce años, todos ellos provenientes de la región llamada Galar.

"¿Por qué tengo que acompañarlos?"

Preguntó una de las chicas, ella tiene la piel clara, ojos turquesa y el cabello negro que está recogido hacia atrás con lazos en dos coletas, vestida con un vestido rosado, una chaqueta de cuero negro y un par de botas del mismo material.

"No te pongas así Marnie... Estamos en por una petición de la profesora Margarita..."

Respondió uno de los chicos, de piel morena, ojos amarillos y cabello morado, lleva puesto una camiseta negra por debajo de una chaqueta vaquera, un pantalón de color rojo negro y unas zapatillas deportivas moradas.

"Cállate Hop... No sé porque perdedores como ustedes están acompañándome... Yo vine solo porque el Presidente Rose me lo pidió..."

"Tú también Bede..."

El llamado Hob le dijo al otro chico que tiene el cabello alborotado de color rubio platino y ojos morados, con una gran chaqueta de color remolacha con un peculiar símbolo en la espalda, unos pantalones blancos y unas zapatillas del mismo color que la chaqueta.

"No te pongas engreído solo porque tu Hermano es el Campeón de Galar... Hop..."

"¿Quieres que te lo demuestre en una batalla Pokémon?"

"Es lo que quería escuchar..."

'¿Estos chicos no pueden comportarse...? Ya me están dando vergüenza...'

Marnie que mantenía su inexpresivo rostro, pensó mientras cambió su atención a sus alrededores.

'Ellos dos hablan de ser entrenadores fuertes porque consiguieron las ocho medallas de gimnasio... Es cierto que hay que tener habilidad para conseguirlas... Pero, espero que alguien los baje de esa nube...'

Tuvo ese pensamiento con un sentimiento de inferioridad, ya que, del grupo, ella es la única que no ha conseguido las ocho medallas reglamentarias de Galar.

"¡Miren allá! ¡Hay alguien tirado!"

En ese momento, la chica restante exclamó señalando al frente, ella tiene cabello y ojos marrones, su vestimenta se componía de un vestido corto de color fucsia, un abrigo de lana de color gris, una gorra de lana verde con un pompón blanco y unas botas de tonos chocolates oscuro.

"""¿¡Eh!?"""

Al escucharla, el grupo corrió y se encontró con un chico de cabello negro chamuscado, como si hubiera recibido un ataque eléctrico.

"¡Oi! ¿¡Estás bien!?"

Hop fue el primero en auxiliarlo.

"¿No estará muer—"

"¡No digas eso Marnie! ¿¡Qué pasa si nos inculpan!?"

La chica de cabello marrón detuvo sus especulaciones, y en ese momento…

"¡Gaaaaahhh!"

El chico se despertó y se levantó de golpe, dándole un buen cabezazo en la quijada del otro chico de cabello morado.

"¿Uh? ¿Y el cachorro?"

Mirando a sus alrededores, el chico buscó algo o alguien.

"¡Oye! ¡Eso duele!"

"¿?"

"¡Así tratas a las personas que te auxiliaron!"

"¿De qué estás hablando?"

Hop se molestó mucho por la actitud del chico.

"Ahora que me acuerdo... Ese cachorro me lanzó un ataque eléctrico..."

""""¿Uh?""""

Los cuatro lanzaron un sonido mientras observaban al chico sacudirse el polvo.

"Quería atrapar a ese Pokémon... Pero bueno..."

Él dijo para sí mismo, luego, se dirigió a una dirección.

"¡Espera un momento!"

"¿Umm? ¿Quién eres?"

El chico de cabello negro le preguntó a Hop.

"¡Ahora vienes con eso!"

El chico ladeó la cabeza mientras miraba al grupo.

"¿Ustedes quiénes son?"

'Este chico es raro...'

Pensó Marnie aún con su rostro sin cambios.

"Es grosero preguntar los nombres de los demás sin presentarte antes..."

Bede fue el que lo encaró con una sonrisa presuntuosa.

"¿Yo…? Yo soy Ash Ketchum... Un entrenador Pokémon de Pueblo Paleta..."

"Entonces... Te dejaré el privilegio de saber mi nombre... Yo me llamo—"

"¡Ya es tarde! ¡Lo siento amigo que no conozco! ¡Tengo una cita con mi novia!"

Viendo la hora en uno de esos postes de luz con reloj digital, él lo interrumpió y se alejó corriendo.

"Qué chico tan extraño..."

Esas palabras salieron de la chica de cabello marrón antes de continuar su camino a su destino...


Continuará…