Declaración: no soy dueña de one punch man. ni de sus dibujos, historia o personajes. todo eso le pertenece a One y Yusuke Murata. solo uso los personajes y su universo para escribir un fanfic sin fines de hago esto meramente con la intención de contribuir a historias de esta pareja que nos gusta a muchos y deseo continuar con la cadena de inspiración que me tocó.
Saludos, esta historia esta publicada, con el mismo nombre y completa, en wattpad. Pero como mi deseo es colaborar al fandom, publico esta historia tambien en esta plataforma donde inicié como lectora de fanfics. Agradecería sus reviews, realmente alimentan el entusiasmo de los escritores. ayuden a crecer el fandom mis amigos.
espero disfruten el cap, y recuerden animarse a escribir sus fanfics y ayudar al fandom
Cap. 22. ¿Será amor?
Saitama estaba caminando junto a Bomb, por un camino en un valle en ciudad Y.
Iba empujando una carretilla con cajas, de lo que según le explicó el hombre, tenían partes de una columna para artes marciales o algo así...
-gracias por ayudarme Saitama. Era mucho para mi porque mi espalda está en tratamiento...-
-si, esta bien...de todos modos también estaba aburrido...además disfruté el viaje...- bostezó.
- jajajaja que bueno... En fin, ¿cómo te ha ido joven saitama? ¿ya encontraste un rival a tu altura?-
- no ...aun no...sigo aburrido y decepcionado en ese aspecto...-
- que mal...que duro resultó ser el camino del hombre más fuerte. ¿ Y has encontrado alguna otra motivación para que no sea aburrida la espera? ...como... ¿algo que proteger?-
-¿algo que proteger?...la humanidad, y mi hogar...supongo-
-no...me refiero a algo más personal. Por ejemplo, yo me hice fuerte para proteger mi legado familiar de artes marciales. Eso me ha dado satisfacción y le ha dado un sentido a mi vida...porque ahora mantengo el legado a través de mis enseñanzas.
- no me gusta ser maestro...y empecé este camino solo por diversión, por eso me deprime que ya no sea como antes...-
- puede ser que no valoras esa fuerza como se supone. Digo, tal vez serías más feliz si hubiera una nueva meta o algo que proteger...como un ideal, o amigos o una familia...-
- ideal? No tengo algo como eso, solo ayudo porque siento que es lo correcto... y me divertía luchar...pero algo como amigos o familia, no...eso no es para mi...soy bastante simple, nadie quisiera estar conmigo. He perdido mis emociones, funciono en un modo básico y neutro por así decirlo. Es imposible que pueda darle a alguien un hogar o darle a mis amigos felicidad, ellos tienen sus propios vacíos...-
-pero veo que si tienes amigos...-
-Bueno, creo que es porque Genos y King son como yo...solitarios y están bien solos. Aunque... también está el hecho de que Genos me idealiza...No me entiende totalmente, lo intenta, pero siempre exagera todo lo que hago o decido ... y nuestra camaradería funciona, porque no me ve como su familia, sino como su maestro y esa es su propia felicidad ...creo.-
- y Fubuki?...veo que te persigue mucho, es una chica muy guapa ¿no crees?-
-¿Fubuki?...es... una conocida, no me quiere como amigo. Solo quiere que me una a su grupo de raros...- lo ultimo lo dijo con cierto fastidio, reacción que Bomb mal interpretó
- ¿Y eso te afecta?...acaso, ¿quieres que te vea diferente?...¿te gusta?-
-¿gustar?...pues supongo que sí, es muy guapa y me cae bien...¿pero no entiendo qué tiene que ver eso?-
-pues ve por ella muchacho!...vive el amor en la flor de tu juventud!-
-¿amor?...-
-claro, seguramente estás enamorado de ella...-
- No...eso no es posible...- dijo con una cara de fastidio y aburrimiento. Esta conversación le parecía tonta.
-seguramente no sabes cómo reconocerlo...- al ver la cara de confusión de Saitama, Bomb continuó.- lo identificas cuando extrañas a esa persona, cuando disfrutas su compañía, estas pendiente si esta bien. O cuando la ves sientes que tu corazón late frenéticamente, y tambien deseas siempre verla...quieres abrazarla y cuidarla. En cada cosa que haces la recuerdas, o si cada vez que piensas en ella te ves sonriendo como tonto por algun recuerdo entre ambos. Y principalmente, sabes que la amas, si quieres verla siempre feliz...porque si ella lo es, tú también lo eres...-
Cada palabra que escuchó, sumergió a Saitama en un mar de pensamientos...algunas cosas que el anciano mencionó las logró reconocer en sí mismo, otras no...pero lo curioso es que no las había sentido hacia Fubuki...sino hacia ...Tatsumaki...
Al ver su cara de seriedad mientras analizaba lo que le habían explicado, Bomb creyó que había acertado...y sonrió con confianza.
-enamorado, eh?...sabes anciano, no creo que sea eso...creo que solo la quiero como amiga, y estamos bien así...- dijo pensando en Tatsumaki.
- No tomes estas cosas a la ligera muchacho. si te niegas a reconocer tus sentimientos ahora, te aseguro que te dolera identificarlo cuando sientas que la pierdes...-
Bomb decidió dejarlo allí, ya había lanzado la semilla. Solo faltaba que creciera...además, ya se encontraban en las puertas del dojo.
Pasaron el portón principal, y caminaron por un amplio patio donde unos cuantos jóvenes se encontraban estirando o practicando katas. Los que lograban identificar a su maestro hacían venias en señal de respeto. Terminaron llegando a un amplio salón de duelos, en una esquina saitama acomodó las cajas.
-muchacho, ven, te daré algo de comer como agradecimiento. ¿Te gustaría algo de té también? -
- no te preocupes abuelo, no me gusta el Té. Pero ya que insistes, creo que solo agua estaría bien. -
Saitama lo acompañó hasta el ala sur, que sería donde Bomb vivía. Mientras caminaban por los pasillos que conectaban su casa con los salones de entrenamiento saitama logró ver en el patio interior una joven de cabello negro hasta los hombros, que golpeaba de forma precisa partes de una columna de entrenamiento de artes marciales. Aquello le pareció curioso, era de baja estatura pero se podía notar que no era una niña, le recordó a tatsumaki. La situación se tornó aún más extraña cuando de soslayo creyó observar los mismos ojos verdes que su amiga esper.
Sin embargo, simplemente la ignoró porque según Bomb, sería una simple discípula sin importancia. De igual manera, Tatsumaki jamás estaría en aquel lugar... ella no necesita de estos entrenamientos.
Al llegar a la sala de Bomb, el maestro llevó los bocadillos y las respectivas bebidas.
Es así que ya ambos acomodados, se encontraban sentados en el suelo, frente a frente separados por una mesa de madera. Bomb le ofreció unos bocadillos y se pusieron a conversar. Pero la mente de Saitama constantemente se entretenía haciéndolo pensar en los ojos de la joven del patio y los de Tatsumaki.
-entiendo que te aburra ya no tener nada que aprender... me sucedió lo mismo. Pero en mi caso aquello fue un poco de soberbia. El ser humano está destinado a continuar aprendiendo a lo largo de su vida... tal vez ya no tengas nada que aprender de fuerza, pero hay otras cosas que debes aprender... como vivir, amar, trabajar, ser feliz... no sé... hay tanto que desconocemos, la vida no es solo lucha joven saitama... -
-supongo... pero nada de eso me interesa... -
-las emociones intensas no sólo se viven en peleas...La vida misma te las ofrece también, pero tú no lo has vivido porque sólo has estado encerrado en ti... Por ejemplo, mi familia, mi hermano en particular me ha dado momentos de alegría, decepción, tristeza...además vivir se trata de tener varias metas también, debes de buscar un nuevo propósito... -
Saitama ya lo estaba ignorando, «rayos... si que habla demasiado. Asentiré con la cabeza para que crea que le entendí. Esto es aburrido... mejor ya me voy»
-si...ya me debo ir. Gracias por los bocadillos- ambos se pusieron de pie
-De nada. Gracias a ti también Saitama.-
Saitama recorrió el mismo camino que había seguido para llegar allí, iba caminando lentamente, con sus brazos por detrás de su cabeza; estaba aburrido pero reconocía que el lugar transmitía una vibra relajante. Estando inmerso en sus pensamientos vió algo que captó su atención; era la joven de hace unos momentos, ahora tendida en el suelo con su antebrazo cubriendo sus ojos.
Un poco preocupado cambió de rumbo, dirigiéndose hacia ella para ver si necesitaba algún tipo de ayuda.
-oye...¿estás bien?- preguntó al verla sudada y respirando con dificultad.
-si...largo...no necesito nada...- respondió entre jadeos, con los ojos cerrados por el cansancio.
Saitama sintió aquella voz muy familiar y más todas las características que había observado, creyó saber la identidad de la joven.
-eres tatsumaki, ¿cierto?-
la aludida quitó su antebrazo para ver de quien se trataba y se encontró con Saitama en cuclillas observandola curioso.
-eh!? ...¿co-como me reconociste?- preguntó a la vez que tocaba desesperadamente su peluca para saber si se le había caído.
-ummm fueron tu voz y tus ojos..especialmente tus ojos y tu mirada...es imposible no recordarlos...- aquello hizo sonrojar más a tatsumaki, pues ahora Saitama mantenía su mirada fija a la de ella. - también porque eres chiquita...ya eran demasiadas coincidencias...-
Tatsumaki quiso golpearlo porque siempre hablaba de su tamaño tan a la ligera. Pero estaba muy cansada como para reaccionar.
-¿y..qué haces aquí enana?-
- eso no ...te importa...- respondió mientras se incorporaba, para quedar sentada.
- ¿y por qué la peluca?...-
-es para que no me reconozcan...-
-Ummm ya veo...¿esta es tu forma de entrenar para derrotarme?..no creo que funcione...- dijo mientras se levantaba para estar totalmente erguido. Acto seguido le ofreció su mano a tatsumaki.
- no es solo por mi promesa de derrotarte...es también para protegerme a mí misma...no quiero volver a sentirme indefensa como en la pelea con la organización de monstruos. Sí aprendo este estilo de lucha, podré al menos defenderme si me dejan sin poderes. Debo estar lista siempre...porque nunca nadie vendrá a salvarme...- respondió mientras se ponía de pie con ayuda de Saitama.
-Ahhh claro! bien pensado...aunque hasta ahora esos solo me parecen movimientos cool para pelea...ya intenté una vez analizarlo, y opino que más efectiva es la fuerza en cada puño...-
- si ...también pensé lo mismo...pero es lo mejor que encontré...además al suprimir completamente mis poderes resulta ser un buen, y muy cansado ejercicio...-
-deberías hacer mi rutina de ejercicio...-
Tatsumaki se burló- no gracias! no quiero quedarme sin cabello! jajaja-
Saitama puso cara de fastidiado por la broma.
Luego fueron caminando juntos por el patio principal, para salir del recinto.
-¿por qué no te vas volando?-
- si hago eso me reconocerán al instante, evito usar mis poderes mientras estoy aquí. Por eso que camino hasta llegar al bosque...y desde allí empiezo a volar...-
Tatsumaki al sentirse cómoda conversando con Saitama, no se percató a tiempo de que un hombre venía corriendo a velocidad, e iba a chocar justo con ella. Afortunadamente Saitama sí notó el posible accidente y la jaló hasta su pecho para protegerla en un abrazo, a la vez el otro hombre terminó cayendo de bruces.
-oye...ten cuidado, pudiste lastimarla...- regañó saitama al hombre. - hey ¿estás bien?..- preguntó inclinando su cabeza hacia la joven en sus brazos, quien a su vez alzó la mirada y asintió con la cabeza, mientras aún mantenía sus manos apoyadas en el sólido pero confortable pecho del héroe.
El imprudente hombre se levantó del suelo, y resultó ser que era uno de los discípulos de Bomb que había visto a Tatsumaki todo ese tiempo, y quería elaborar un momento propicio para tratar de hablar con Ella, pues le gustaba. Pero todo su plan había salido mal. Avergonzado, simplemente se disculpó y se alejó lo más rápido que pudo.
Mientras sucedía aquello, Saitama seguía abrazando a Tatsumaki, ambos sentían sus corazones latir rápidamente, e ignoraron las disculpas del hombre. Aunque Saitama si le dió una mirada de desprecio antes de que se fuera.
Tatsumaki estaba perpleja, se sentía tan cómoda entre esos brazos y quería quedarse allí; por lo que no hizo ningún ademán para alejarse, aprovechando así que aquel accidente le permitiera disfrutar de aquella calidez que emanaba Saitama.
Por el lado de Saitama, él no quería dejarla libre porque en sus brazos la sentía tan frágil y suave, provocando en él una necesidad innata de protegerla. Estaba aliviado de que ella estuviera bien, y quería mantenerla a salvo.
Por mero impulso dió un gran salto que los llevó a ambos a la ciudad cercana.
No comprendía por qué razón aquella escena lo había molestado, y en su mente solo quiso sacar a Tatsumaki de aquel lugar. Sabía que esas previas ideas eran algo ridículas, pues la esper no corría ningún peligro de gravedad y generalmente no necesitaría protección... sin embargo lo que entiende la razón, no lo entiende el corazón.
-Gracias Calvo...me has ahorrado el viaje- comentó sonrojada mientras se separaba de él.
-eh...si...- respondió aún consternado por sus emociones y sensaciones.
- no debiste haberte preocupado antes...de todos modos no me hubiera hecho daño...solo me iba a caer...-
-la gente se lastima por accidentes como ese...-
-si ...pero yo no soy como todos los demás..-
- pero.. si usabas tus poderes te iban a reconocer.. . -
Iba a continuar refutando, pero de repente sonó su celular. Esto los sobresaltó a ambos.
- aló...si, inmediatamente iré-
-supongo que tienes trabajo...-
-si, un asqueroso kaijin de barro que ningun inutil pudo derrotar, esta en ciudad M...-
- ¿necesitarás ayuda?-
- ¿con quién crees que hablas calvito?...soy Tornado del Terror, puedo con ese patètico monstruo...- dijo con altanería mientras la rodeaba su típica aura sonrió al verla usar de nuevo sus poderes. antes de que se fuera Saitama la jaló nuevamente.
-hey Tats...tu peluca...tienes que quitártela...- le comentó rápidamente para evitar que se enojara, a la par que la soltaba.
Tatsumaki se ruborizó al notar lo descuidada que había sido. Se quitó la peluca y la guardó en la cartera que llevaba. musitó un gracias y se alejó volando con gran velocidad.
«¿tats? ...¿fue eso un nuevo apodo?...ahhh! este idiota, solo hace cosas que no entiendo...estupido, estúpido, estúpido Saitama, me gustas tanto que te permito todas estas tonterías...» pensó la esper camino a su misión.
Así pasaron los días y los meses. Durante este tiempo Tatsumaki y Saitama continuaban encontrándose, generalmente a la hora del almuerzo, en los pasillos de la asociación, y en uno que otro evento de la misma. Por supuesto, también continuaron con riñas de vez en cuando por cosas vanas, como gustos u opiniones diferentes, o por lo necia que era Tatsumaki y que lo desafiaba en los juegos que perdiera contra él. Pero aun así cada vez que se veían no podían evitar conversar o molestarse.
Cierta noche se encontraban en una reunión que había organizado el grupo Fubuki, estaban celebrando un nuevo ascenso. Fubuki había invitado a su hermana para que no estuviera sola y aburrida en casa, después de todo ahora su relación era mucho mejor.
Tatsumaki seguía siendo un poco odiosa y seguía teniendo cierto desprecio hacia aquel grupo, pero a la final terminó aceptando ir porque Fubuki se lo había pedido. La líder de aquel grupo, también invitó a otros amigos como Saitama, Genos, Bang y unos cuantos héroes más, entre ellos el aparecido Zombieman.
Todos estaban felices,unos bailando y otros sentados ya sea bebiendo, comiendo, bromeando, o simplemente conversando.
Saitama estaba sentado con cara de aburrimiento a la vez que estaba comiendo unos snaks. Observaba a todos, pero siempre caía a ver nuevamente a Tatsumaki. Ella había estado junto a él antes, estaban jugando y peleando, pero cuando él no la dejó beber cerveza, ella se alejó totalmente disgustada. Ahora mismo la veía conversando en el otro extremo del salón con Zombieman, aquello por alguna razón le molestaba...¿por qué él era la única persona allí que estaba aburrida?.
Lamentando su fortuna, no se dió cuenta que Fubuki se sentó a su lado.
La astuta esper, siguió la dirección de la apática mirada de Saitama, sonriendo picaramente al notar que era lo que el héroe observaba. No era la primera vez que lo sorprendía mirando a su hermana, y siempre distinguía en sus ojos cariño junto con un brillo, que no había visto en él antes de que se empezara a relacionar con tatsumaki. Aunque está vez había algo más, veía añoranza y algo de hastío.
-Saitama! ¿Por qué no te estás divirtiendo?-
-eh ...no sé, solo estoy muy aburrido o cansado para eso...-
-deberías bailar...es lo que se hace en las fiestas...mira a genos..- le comentó señalando al ciborg, que no estaba bailando, solo estaba haciendo uno que otro movimiento tosco, en un inutil intento de danza, junto a una heroína del grupo Fubuki que era su fan y le había pedido de favor un baile junto a ás, el mismo Saitama le había dicho que aquello era una buena idea, así que el héroe no tuvo más opción.
Saitama se rió, ver a Genos incómodo era muy gracioso
-Saitama, ya te decidiste sobre mi propuesta?...Mira que ya hemos avanzado bastante en la clase A, si te nos unes, podremos hacernos más fuerte y también subir de rango incluso más rápido...-
-no quiero Fubuki, no me gustan esas cosas...-
-El grupo Fubuki, no solo es para probar que somos fuertes juntos...lo formé también con mi propio deseo egoísta de proteger a Tatsumaki, y demostrarle que no está sola...pero sigo fallando. Sin embargo, contigo Saitama...contigo le enseñaré esa lección a mi hermana...-
-Fubuki, si tanto quieres protegerla hazlo...Pero deberá ser en otros ámbitos, porque ella sigue fortaleciéndose día a día como tú. Y como ella dice, ya es una poderosa heroína por sí misma...en cambio yo, no sirvo para el trabajo en grupo porque me aburro. Pero no hay nada de qué preocuparse, porque cada vez que haya algún enemigo que sobrepase a Tatsumaki, llegaré allí y simplemente la ayudaré, porque ese es mi deber como héroe...-
Fubuki entendió que aquel héroe, igual que su hermana, continuarían confiando en sí mismos y luchando solos. Al parecer no es que no entiendan que se puede luchar en equipo...es solo que no es su estilo. Sonrió aceptando la decisión de ellos y afirmando la de sí misma, pues había muchas personas creían en su trabajo y necesitaban a un líder, y esa era su misión, guiar héroes.
-Saitama, dejando eso de lado...quería agradecerte que hayas ayudado a mi hermana. Gracias por entenderla y acompañarla cuando yo no pude...si Tatsumaki no te hubiera conocido, jamás hubiese podido liberarse de la oscuridad que la consumía sin que se diera cuenta...-
Saitama solo asintió con la cabeza. Luego de aquello, no hubo más que decir entre ambos, y Fubuki se fue a jugar cartas con sus amigos.
De un momento a otro Tatsumaki regresó donde Saitama. Mientras se acercaba, Saitama notó que estaba sonrojada, dedujo que la esper había logrado su cometido, y estaba borracha.« rayos, solo la perdí unos minutos...»
-oye calvito...¿por qué tan aburrido?- dijo mientras volaba frente a él. Colocó sus manos en las mejillas del héroe y las movía toscamente.-sonríe ...jajaja...es una fiesta...no arruines la fiesta de mi hermana-
-basta enana, te dije que no puedes emborracharte...no soportas el alcohol! vas a matar a alguien si no te controlas- le regañó mientras cogía la botella que flotaba junto a ella.
-Devuelve eso! lo que dices no pasará!-
- ya ha pasado Tats...- respondió mientras la alejaba de la botella con su mano libre.
-jajaja pero ahora no pasará porque tu estas aquí!... Por eso todo estará bien... - le dirigió una mirada de complicidad, Saitama no sabía qué decir, era como si en ese momento ella le dijera que confiaba totalmente en él. Aquello le causó un peculiar sentimiento de orgullo.
Ya cansada de su berrinche, se sentó a lado de Saitama. Atrajo su cartera con sus poderes, y de esta sacó un regalo de forma rectangular. luego se lo dió al héroe.
- Hace unos días- hipo- recordé que no había pagado toda mi deuda de la vez que perdí ese videojuego - hipo. -me faltaba darte el manga que querías...-
Saitama quitó la envoltura, y en efecto se sorprendió al ver el manga de edición limitada que tanto deseaba comprar.
-¿cómo sabías que era este el que quería?..-
la esper sonrió altanera. - obligué a King a decirme...primero le pregunté al tonto ciborg, pero él es un idiota!...-
Saitama se rió por el comentario. Manteniendo una sonrisa en su rostro, pensaba en el lindo detalle que tuvo Tatsumaki. Porque había pasado bastante tiempo desde aquel juego y aun así ella lo tenía presente. Además, se sintió conmovido y feliz por aquel regalo, le gustaba como ella lograba despertar emociones cálidas en él con tanta facilidad.
-gracias Tatsu...- no terminó de hablar porque tuvo que atraparla justo antes de que cayera hacia delante desmayada por el alcohol.
Después de eso, la cargó en brazos y la llevó hasta su casa por pedido de Fubuki. mientras se dirigía a la habitación de la Esper sentía algo cálido en su corazón, esa sensación gratificante de estar cuidando a alguien que aprecias. Fue allí que empezó a entender que su conexión con Tatsumaki no era una simple amistad, se había transformado poco a poco en algo más profundo y especial...pero que nombre ponerle...¿será amor?. Aquella noche no lo supo con total certeza, y tampoco indagó más en ello; ella era especial y muy querida para él, eso le bastaba. No necesitaba poner un nombre a aquello tan pronto. Aunque algo le decía que ambos estaban en el mismo carril, la incertidumbre de no tener confirmado si tatsumaki sentía lo mismo lo preocupaba. Pero para qué agobiarse tan rápido, después de todo tenían toda una vida por delante para descubir si es amor y para aprender a amarse...si, tenían mucho tiempo.
