Declaración: no soy dueña de one punch man. ni de sus dibujos, historia o personajes. todo eso le pertenece a One y Yusuke Murata. solo uso los personajes y su universo para escribir un fanfic sin fines de hago esto meramente con la intención de contribuir a historias de esta pareja que nos gusta a muchos y deseo continuar con la cadena de inspiración que me tocó.

Saludos, esta historia esta publicada, con el mismo nombre y completa, en wattpad. Pero como mi deseo es colaborar al fandom, publico esta historia tambien en esta plataforma donde inicié como lectora de fanfics. Agradecería sus reviews, realmente alimentan el entusiasmo de los escritores. ayuden a crecer el fandom mis amigos.

espero disfruten el cap, y recuerden animarse a escribir sus fanfics y ayudar al fandom

Cap. 24. Juntos


Fubuki se apoyó en una pared y pasando el dorso de su mano por su frente limpió su sudor, que era resultado del esfuerzo por haber gastado toda su energía en sanar a muchos ciudadanos. Sonrió al escuchar un estruendo y sentir la energía del monstruo desapareciendo. Sin embargo, luego sintió también, que la energía de tatsumaki iba disminuyendo su intensidad...miró hacia el cielo, en dirección donde sintió a su hermana. En eso llegó saitama con otro herido en brazos, lo entregó a unos rescatistas y se percató de lo mismo que Fubuki, miró la cara de incertidumbre de la misma, y se dirigió al lugar donde escuchó la explosión.

Mientras se acercaba vió a Tatsumaki caer, aquella visión lo afligió... De un salto, la atrapó antes de que tocara el suelo y posó su oreja en el pecho de tatsumaki, se consoló al escuchar que su corazón aún latía y se apresuró en llevarla con Fubuki para que la sanara.

Fubuki intentó sanarla, pero la poca energía que tenía era repelida por la de tatsumaki; al parecer la energía que la había golpeado seguía a su alrededor formando un raro campo de fuerza, que constituía una resistencia a la energía de Fubuki.

—he-hermana!—gimió Fubuki, para luego tapar su boca con su mano para evitar llorar, y con algo de esfuerzo le dijo a Saitama — llévala al hospital que queda en esa dirección, porque ya no tengo poder para ayudarla... ¡rápido por favor!—.

Saitama que siempre estuvo cargando a Tatsumaki, corrió en la dirección indicada, y por cada segundo que pasaba, sentía que la piel de la Esper se ponía fría, y su corazón, que había latido frenéticamente antes, ahora a duras y penas se percibía...

Al llegar al hospital, el ambiente era por supuesto caótico, muchos heridos, familiares llorando, personal hospitalario corriendo de un lado a otro...camillas en todas partes por la cantidad de heridos...

Saitama se acercó a unos médicos, quienes llevaron a tatsumaki a una camilla... para el joven héroe todo iba en cámara lenta, quedó petrificado en mitad de la sala de urgencias. No entendía que pasaba, estaba angustiado, asustado, preocupado, e impotente al sentir que no había podido proteger a Tatsumaki... En ese momento estaba enfrentando el temor de perder a un ser querido, comprendió así que no solo quería a Tatsumaki, pues el dolor que sentía con la sola idea de perderla para siempre, le reveló que en realidad lo que había estado sintiendo todo este tiempo era amor. Y no solo supo que la amaba, sino que esa difícil situación le mostró que habían cosas que ni Él podría resolver ... y eso era la muerte.

En todo ese bullicio, escuchaba que los médicos decían que tatsumaki no tenía pulso, y ya no respiraba... En eso llegó Fubuki y le contó a un médico lo sucedido mientras otro doctor daba RCP a Tatsumaki...luego la desfibrilaron...Ver cómo el cuerpo de la esper daba pequeños saltos por los choques, era una imagen que torturó a su hermana y a saitama...

Durante todo ese tiempo, Fubuki lloraba inconsolablemente, siendo abrazada por Genos...

Saitama en cambio, observaba con una mirada de dolor, mientras unas lágrimas caían por sus mejillas...respiraba agitado, y le dolía el pecho...Ambos se sentían culpables por haber dejado que ella se enfrentara sola, temían perderla...y rogaban que se recuperara...

En el momento que creyeron que todo se había estabilizado... la heroína empezó a convulsionar; cuando terminó el episodio y tatsumaki ya no se movía... la máquina de monitoreo cardíaco reflejó una línea que indicaba que no había latido...que estaba... muerta.

Aquella palabra, Muerta, no dejaba de resonar en la mente de Saitama como si de un mal chiste se tratara...

Tatsumaki, aquella enana orgullosa se había ¿rendido?, no, él había fallado...y por eso la perdió...ya no comerían juntos, ya no se molestarían entre ellos, ya no jugarían juntos, ya no la vería volar libremente en el cielo, no podría abrazarla nunca más, ni sentir su corazón latir cada vez que lograba hacerla sonreír...porque...estaba... estaba... MUERTA!...y él no pudo evitarlo! ...no pudo proteger a quien era preciado para Él, acaso... ¿Eso era parte de ser héroe?, si era así ya no quería serlo, y deseaba que ella tampoco lo hubiera sido... porque si bien nunca le había importado su inevitable muerte con los años, estar vivo a la vez que has perdido a quien amas, eso lo estaba matando lentamente, dejándolo en una completa y desquiciante agonía...

Para Saitama, eran demasiadas emociones caóticas golpeando en un mismo momento, tantas, que eran difíciles de tolerar. Terminó apoyado de espaldas en una pared con las manos en la cabeza y una mirada de horror...sin darse cuenta terminó sentado en el suelo, no creía lo que estaba pasando, no encontraba una forma de traer de regreso a tatsumaki, ni tampoco de mitigar su propio sufrimiento...

- tatsumaki...- susurró perdido en sus pensamientos, luego empezó a nombrarla más fuerte, y más fuerte...

Afortunadamente, los médicos no se rindieron ... aplicaron adrenalina...

Fue en ese momento que Saitama la nombró en un gran grito que asustó a muchos, unos solo lo miraban con lástima...otros con indiferencia, porque estaban llorando sus propias penas.

Sin embargo, el desgarrador llamado de saitama junto a todas las plegarias, fueron escuchadas...

Pues, luego de un momento de infernal tensión, el corazón de Tatsumaki volvió a latir y aquello hizo renacer una pequeña esperanza. Gracias a eso, los médicos iniciaron nuevamente el ciclo de reanimación.

Finalmente, con el paso de los minutos, los signos vitales se estabilizaron, dejando a Tatsumaki aparentemente fuera de peligro, por lo que la trasladaron a un área de observación.

Todo esto fue informado a Fubuki y Saitama, ambos se alegraron y soltaron lágrimas de alivio ...quedaron así, más tranquilos; y decidieron aguardar en la sala de espera, hasta asegurarse que la heroína estaría completamente bien.

Las horas pasaron, luego les reportaron que Tornado del terror estaría en un aparente coma, el cual no sabían cuánto duraría. Los doctores necesitaban hacer más exámenes para establecer un diagnóstico, pero hasta el momento tenían la hipótesis de que Tatsumaki había usado demasiada energía, que al ser interrumpida súbitamente junto al golpe de la explosión, terminó por causarle un cortocircuito cerebral, que derivó en convulsión, y en coma... Al parecer la famosa heroína había estado llevando sus poderes al límite muy seguido estos últimos meses, por lo que esta fue la consecuencia... por fortuna, no encontraron ningún daño cerebral de relevancia clínica, y concluyeron que tampoco habrían secuelas...

Así pasaron 2 días.

Eran las 7 am, Fubuki se había quedado dormida en el sillón, ella también había estado recuperándose de sus heridas, y junto a su propia depresión, por todo lo previamente acontecido, se encontraba constantemente somnolienta. Miró hacia la camilla donde yacía su hermana y vió a Saitama sentado al costado de la cama; sosteniendo su cabeza con su mano izquierda, que a su vez estaba apoyada en el brazo de su asiento; mientras, su otra mano sostenía la de tatsumaki.

— Buenos días Saitama...— saludó Fubuki con voz un poco rasposa. Caminó hasta donde él estaba y le colocó una mano en el hombro para confortarlo. Saitama alzó la cabeza y la miró.

— creo que deberías descansar un poco, no te he visto dormir en todo este tiempo...— aconsejó fubuki

— no quiero ir a dormir...— «no puedo abandonarla» pensó.

Fubuki suspiró — debes descansar... de todos modos yo me quedaré aquí...-

— Fubuki...no insistas, no estoy de humor...—

— está bien...iré por algo de comer, ¿quieres que te traiga algo?... —

— solo agua...—

— bien...avísame si despierta, y lo que sea que te informe el Doctor...— Saitama asintió con la cabeza y Fubuki salió de la habitación.

Saitama no podía abandonar aquel cuarto, no quería volver a sentirse como antes, pues tenía miedo que en el momento que se moviera, siquiera un poco, ella volviera a estar en peligro; y esta vez, si terminara desapareciendo de su vida...

Asi que ahora Él la cuidaría, nunca más volvería a fallar.

— Tatsumaki...recuperate rápido...es extraño verte en este estado...despierta tornado... — susurró esperando que sus palabras tuvieran algún efecto, y ocurriera algún otro milagro como los que veía en las películas. Empero, todo seguía igual, solo escuchaba su rítmica respiración, el sonido de la máquina que registraba sus latidos,y ruidos del pasillo.

Incluso esos constantes sonidos lo irritaban, y en su desesperación pensó.. «no...no me dejes ahora que sé que eres mi esperanza y mi felicidad...»

— Perdóname por no llegar a tiempo... confié en que solo con mi fuerza te salvaría en cualquier momento, pero ahora entiendo que debí estar más pendiente, que no debí tomar todo tan a la ligera...— comentó sintiéndose culpable

Tocaron la puerta, interrumpiendo las disculpas del héroe.

— Disculpe señor, pero vinimos a hacer la revisión diaria de la paciente—

Saitama se levantó y se apartó quedando en una esquina de la habitación, en eso se acercaron 2 enfermeros y un doctor. Rodearon a tatsumaki, revisando, ajustando vías y medicamentos, haciendo y hablando cosas que el héroe no entendía...

Tatsumaki en cambio, había estado escuchando una voz que hablaba con tristeza, pero no lograba comprender lo que decía ...intentó moverse, pero sus esfuerzos aún no eran suficientes para provocar alguna acción motora.

Su cuerpo estaba un poco entumecido, y respirar era difícil pues su tórax dolía ligeramente al expandirse...

Luego escuchó golpes, voces diferentes y varias pisadas, se asustó...no recordaba dónde estaba ni qué hacía antes de hallarse en esa situación...Pensó en otento, y el lugar donde la tenían prisionera, angustiada poco a poco empezó a abrir los ojos, la luz de la habitación era cegadora y no ayudaba mucho a que su visión se ajustara con normalidad.

De repente vió sombras caminar a su lado, quiso usar sus poderes pero nada pasaba... a partir de ese momento el terror se apoderó de cada fibra de su ser...

El médico y Saitama se percataron de que la mujer había abierto los ojos, y que sus manos emitían ligeros movimientos...Pero de un momento a otro, tatsumaki empezó a emitir quejidos, los enfermeros se acercaron tratando de tranquilizarla, pero eso solo empeoró la situación.

La esper poco a poco fue recobrando el control de su cuerpo, y empezó a sacudirse violentamente tratando de alejar a esas personas, el catéter de su antebrazo se salió de su sitio, y se quitó la máscara de oxígeno. su aura era una leve luz con destellos verdes, que destellaba pero era casi imperceptible y no provocaba nada...empezó a gritar, y luego sintió un abrazó... se detuvo por un segundo y reconoció una calva familiar...

— tranquila, soy saitama... no dejaré que te hagan daño...te protegeré, confía en mí—

Tatsumaki soltó un chillido, y llorando lo abrazó con fuerza escondiendo su rostro entre el hombro y el cuello de Saitama.

— sa-saitama!... Sa-sácame de aquí...—

— no puedo, este es el hospital...aquí te están curando, ellos..—

— ¡No! por favor, llévame a otro lugar, quiero ver a mi hermana...no quiero estar aquí, no quiero, no quiero...me harán daño de nuevo...sálvame por favor...— rogaba entre su lastimero llanto.

Saitama sintió la presión de aquella súplica, junto con el dolor y pánico de la joven... Recordó que ella le comentó una parte de cómo sufrió en un laboratorio y los traumas que hicieron mella en su vida. Así que la cargó aún abrazados. el médico y los enfermeros trataron de separarlos y le gritaban a Saitama que estaba loco, él simplemente se acercó a la ventana y saltó junto a tatsumaki. La llevó hasta el único lugar que se le ocurrió en el momento...su propio departamento en ciudad A.

Tatsumaki seguía aferrada a él, así que con un brazo se las arregló para abrir la puerta. Una vez dentro, la llevó a la sala...

— Tatsumaki, ya...estás a salvo...— le dijo mientras se separaban ligeramente, ella apoyó sus pies en el suelo mientras lo seguía abrazando, e iba recordando que había pasado para que ella estuviera así.

— gracias saitama...— dijo mientras con una mano secaba las lágrimas de su rostro.

— No te preocupes...—

se quedaron mirando, como si quisieran decirse tantas cosas. Resignandose a su inseguridad, Tatsumaki intentó alejarse y caminar, pero sus piernas fallaron, y saitama la sostuvo...

— no te apresures. siéntate aquí y descansa...—

Ambos se sentaron en la sala, uno al lado del otro, estaban en silencio, no sabían qué hacer o qué decir.

— ¿Cuánto tiempo estuve allí...en el hospital?...—

— 2 días ...desde que estás en coma..— Tatsumaki abrió los ojos sorprendida...luego se tranquilizó, y bajó su mirada hacia sus manos.

— bueno...al menos no fue mucho tiempo...— dijo, para aligerar su tensión.

— ¿Segura estás bien aquí?...en un momento llamaré a Fubuki para que te revise o traiga algún médico...ya sé, puedo llevarte con el dr... kasino? ...koseno?... Kuseno! si, Kuseno —

Tatsumaki rió ligeramente por la confusión de Saitama.

— es-esta bien...no hay que apresurarse, me recupero rápido...— dicho esto se apoyó en el hombro de Saitama. El héroe sentía sosiego y alegría, todo parecía ser una fantasía, no podía creer que ella estaba a su lado, viva y consciente... ese pensamiento lo hizo sonreír. A la vez que aceptaba que desde sus encuentros con Tatsumaki, ella logró que poco a poco sus sentimientos se volvieran tornados abrumadores; y que incluso ahora, podía sentirse tan feliz como tan desgraciado, tal como lo fue estos días en el hospital...

Tatsumaki, ajena a las elucubraciones de su compañero, había cerrado los ojos disfrutando del alivio y paz, que le brindaba el sentirse afortunada de haber tenido otra oportunidad de volver a ver a Saitama y a Fubuki.

— Tatsumaki...nos tenías preocupados... de hecho, yo te he echado mucho de menos...— aquello interrumpió súbitamente los pensamientos de la Esper, dejándola sorprendida; acto seguido se alejó un poco para observarlo mejor, y notó que él tenía su mirada seria, eso la hizo sentir cosquillas en el estómago, porque significaba que lo que decía era verdad y representaba un asunto importante para él.

Tatsumaki quería decir que lo sentía, y que ella también lo había extrañado, pero no se sentía lista.

Saitama no esperaba una respuesta a aquello, sólo quiso decirlo, luego por reflejo sostuvo con ternura la mano de Tatsumaki, la acarició y se quedó mirándola, perdido en la remembranza de los últimos días, donde este sencillo acto le daba cierto confort.

— perdóname tats...no debí dejarte luchar sola...no te protegí, no fui el héroe que necesitabas...—

Tatsumaki estaba conmovida, ¿que había sido aquello?...¿Saitama la acariciaba y le decía cosas tan sentimentales?... se sentía tan irreal, tan dulce y cálido...pero recordó todo el contexto que colindaba aquella disculpa. Respiró profundamente y finalmente habló.

— Si me protegiste, Saitama, lo que pasó después no fue tu culpa. Yo quise pelear, y yo te obligué a alejarte...además, s-si eres mi-mi héroe, fue así desde que me confrontaste, y evitaste que siguiera en descontrol o hiciera daño a los demás, e incluso me ayudaste al mostrarme que tengo otra oportunidad...así que, ya no te aflijas ... porque si sigues melancólico me enojaré —

Un poco nerviosa acercó sus manos al rostro de Saitama y lo acarició levemente — tu no eres así de sentimental...deja esto a un lado...—

Ahora Saitama estaba conmovido. Entendió que Él era tan especial para ella, como lo era Ella para El.

Luego de esto, colocó sus propias manos en las mejillas de la esper...al conectar miradas, Saitama notó inmediatamente el cariño a través de aquellos ojos esmeralda que lo habían enamorado...eso lo hipnotizó, y poco a poco pegó su frente con la de tatsumaki... Ambos cerraron los ojos dejándose llevar por el tierno e íntimo momento.

Saitama, pensaba que no quería arrepentirse nuevamente de no decirle a tatsumaki lo que sentía. así que ahora, incluso si ella no le correspondía, deseaba hacerle saber cuán importante es en su vida.

— tatsumaki... yo...— inició su confesión torpemente porque no sabía cómo expresar todo lo que sentía. Y la miraba expectante y perpleja de ella, lo ponía nervioso. Fue así que, con gran esfuerzo continuó — No eres la única que ha sido salvada, tú también cambiaste mi vida... trajiste contigo emociones y colores que había perdido... y evitaste que mi humanidad muriera... —

«Además, me diste el sentimiento más humano... el amor» este pensamiento lo guardó para sí mismo, y finalmente cerró su confesión con una promesa— por eso quiero que sepas que puedes contar con mi apoyo, que yo te protegeré con toda la fuerza que tengo...—

Unas lágrimas rodaron por las mejillas de Tatsumaki, esto era tan surrealista... ¿acaso seguía en coma en el hospital?... No sabía qué decir...

Saitama percibió claramente la confusión e incredulidad en la mirada de Tatsumaki. «rayos, esperaba que lo entendiera...maldición, debo ser más explícito.. »

— ... Tatsumaki, yo...— soltó un bufido, frustrado porque era vergonzoso decir cosas cursis. — ... Yo...te amo... — confesó.

Hubo un silencio incómodo, se alejaron, y ahora Saitama la miraba expectante, y tatsumaki sólo bajó la cabeza con tristeza.

— yo...Saitama... — intentó contestar, pero sentía una opresión en su pecho. esto estuvo a punto de ser el mejor sueño de su vida... luego entendió que era la realidad, y logrando conseguir fuerza para que su voz no sonara trémula, completó su respuesta— yo...no esperé que llegarás a sentir esto por mi, si me lo dices solo porque me viste morir y te sientes culpable... no lo quiero... —. Se alejó mucho más de él, mientras las lágrimas caían por sus mejillas.

— Esa no es la razón por la que te digo esto, y sé que te suena extraño viniendo de mí, porque no soy bueno en esto del romance, ni siquiera era algo que me importara... pero, aunque admito que tu muerte me abrió los ojos. Confieso que, yo me di cuenta que eras muy especial para mi desde que me diste mi nombre de héroe, o tal vez, incluso mucho antes. y te aseguro que me gustaste desde siempre... porque eras pequeña, graciosa, y linda y sexy... Y una verdadera heroína, como pocos...pues, a pesar de que estabas un tanto confundida, siempre reflejabas un espíritu fuerte y decidido...por eso ahora entiendo la razón del porqué actuaba diferente contigo... era esta conexión que.. —

— no hagas esto... creo que estás confundido. Yo no necesito que digas cosas así... yo—

—tatsumaki, entiendo que no sientas lo mismo que yo. Pero eso no importa, no quiero presionarte u obligarte a corresponderme... yo simplemente cumpliré mi promesa de cuidarte, y eso bastará para mi...—

—¡No!... es todo lo contrario... yo te amo, te amo tanto, que me dolía morir solo porque no iba a poder volver a ver tu estúpida sonrisa o escuchar tu tonta voz!—

Ambos se quedaron sorprendidos, Saitama se había quedado sin palabras y no podía ni siquiera moverse, de la impresión. Tatsumaki estaba roja de la vergüenza, había confesado su amor de la forma más tosca y ridícula. Se iba a levantar para irse pero sus piernas seguían débiles, y tropezó cayendo sobre Saitama. Para que no escapara, el héroe la abrazó y se acostó de espalda con ella encima. Aquella travesura hizo que soltara una sonora carcajada, que terminó contagiando a tatsumaki. Así sus risas retumbaron en aquel espacio.

Luego quedaron en silencio, mirándose embelesados, embriagados de la confianza de saberse correspondidos. Saitama sostenía a tatsumaki de la cintura, los cabellos de ella caían sobre su rostro causándole cosquillas; esta cercanía aceleraba sus latidos, así que, Saitama, siguiendo sus instintos, con su otra mano acarició la mejilla de la joven. Ella por su parte tenía sus manos apoyadas en los pectorales de Saitama, dibujando formas abstractas con su índice, jugando mientras disfrutaba de las caricias de aquel hombre.

Saitama sentía que estaba harto de mantener a raya sus sentimientos por la Esper, pues ahora, temía no tener tiempo suficiente a su lado...

—Tatsumaki, quiero besarte ... —le dijo mientras acercaba su rostro al de ella. Ambos sintiendo la respiración del otro, aumentando así esa atracción entre ellos... ya no habían más barreras que los pudieran detener, el camino entre ellos estaba libre... y cansados de sus inseguridades... dieron rienda suelta a sus sentimientos.

— hazlo... bésame —susurró

El hombre se acercó lentamente, se sentían tímidos y emocionados, sus corazones palpitaban con frenesí y sus cuerpos percibían algo parecido a un placentero cosquilleo.. Y finalmente... finalmente se dió el ansiado e inexorable contacto de sus labios, y así paulatinamente se dejaron llevar por las sensaciones, experiencias y lo que conocían del primitivo acto... empezando así la natural y amorosa danza de sus labios.

Mientras profundizaban sus besos, Saitama fue abrazándola más fuerte, apegándola más a su cuerpo; a la vez, ella rodeo su cuello con sus brazos, con el mismo propósito...

... cada beso era más experimentado, más necesitado, y lleno de un cándido amor endulzado con pasión... Era como estar en el lugar correcto, una sensación y conexión inexplicables... tan reconfortante e intoxicante, que provocaba la necesidad de continuar consumiendo más de aquella ambrosía recién descubierta... así que cada beso continuó escalando su intensidad...

Después de un momento, antes de que la pasión sobrepasara sus niveles de conciencia, Saitama escuchó un leve quejido de la Esper, y con una gran fuerza de voluntad terminó lentamente el último beso...

—tats... espera... aún estás recuperándote... — comentó entre jadeos

Tatsumaki suspiró, a pesar del dolor que sentía al respirar, quería seguir besándolo; pero Él tenía razón... ya recuperando el aliento, rió levemente y se recostó en el pecho de saitama.

— calvo, eres un tonto... besarme así y luego terminar tan pronto... —

Saitama esbozó una sonrisa - debes descansar tats...te besaré mucho a partir de ahora, de eso no te preocupes...pero primero quiero que te recuperes... -

Ella lanzó un chillido de vergüenza, y apretó su abrazo como escondiéndose en el pecho del hombre.

— tu-tu también debes dormir, vi cansancio en tus ojos.. Seguramente no has descansado como corresponde... —

— si, tienes razón...creo que al fin podré dormir en paz..—dicho esto, cerró sus ojos dispuesto a conciliar el sueño.

— Saitama... ¿ahora que somos?... —

— creí que eso estaba claro...—

—¿que?! Lo único que has dejado en claro es que me quieres... no si somos novios o algo así!—

—¡eeeh!? ... pues es obvio que somos pareja... —

—no fue obvio!.. - reclamó tatsumaki, y suspiró con resignación— bueno, ya que es tan claro para ti... debes saber que después de esto, te reclamo como mío...ahora eres propiedad de Tornado del Terror... y espero que no te quejes—

— bien... entonces tú también eres mía—respondió siguiendo el juego.

—es-es lo lógico... Pe-pero no lo digas así, es vergonzoso! ...—

Saitama sonrió y giró a un lado junto a tatsumaki... Se acomodaron en un confortable abrazo, y regocijándose en su floreciente amor, arrullados por la calidez de sus cuerpos...poco a poco el cansancio los fue venciendo, para quedar finalmente dormidos con una sonrisa en sus rostros...