Declaración: no soy dueña de one punch man. ni de sus dibujos, historia o personajes. todo eso le pertenece a One y Yusuke Murata. solo uso los personajes y su universo para escribir un fanfic sin fines de hago esto meramente con la intención de contribuir a historias de esta pareja que nos gusta a muchos y deseo continuar con la cadena de inspiración que me tocó.

Saludos, esta historia esta publicada, con el mismo nombre y completa, en wattpad. Pero como mi deseo es colaborar al fandom, publico esta historia tambien en esta plataforma donde inicié como lectora de fanfics. Agradecería sus reviews, realmente alimentan el entusiasmo de los escritores. ayuden a crecer el fandom mis amigos.

espero disfruten el cap, y recuerden animarse a escribir sus fanfics y ayudar al fandom

Cap. 25. Amar es ...


Pasó aproximadamente 1 hora de su reconfortante siesta. Debido a que estuvo en coma 2 días, Tatsumaki no tenía sueño necesariamente... así que poco a poco fue despertando, por lo que al abrir los ojos, y encontrarse resguardada en los brazos de Saitama, sonrió como una tonta enamorada; mas aquello cambió al recordar que no había informado a Fubuki de su paradero, y cuando quiso levantarse para hacerlo, a penas intentó librarse del abrazo, Saitama aumentó la fuerza de su abrazo. Tatsumaki soltó un bufido, luego se movió un poco más arriba apoyándose con uno de sus brazos, de forma que se alzó lo suficiente para llegar al oído de Saitama, y acariciando con ternura la mejilla del héroe, susurró...

—Saitama...suéltame un momento, necesito ir al baño...—

aunque el hombre frunció el ceño molesto por tener que dejarla ir, al final obedeció soltándola lentamente.

Tatsumaki se levantó para buscar el teléfono de Saitama, una vez lo tuvo en sus manos, marcó el número de su hermana.

—aló — escuchó el tono neutro, y pensó que tal vez estaba enojada con Ella.

—Fubuki, soy...—

—hermana! ¿estás bien?¿estás en la casa de Saitama, cierto? — la interrumpió con un tono de voz efusivo y preocupado, mientras entraba a su auto.

—eh...si, disculpa que no llamé antes...estaba cansada y me quedé dormida...— escuchó un suspiro de parte de su hermana menor.

—Tranquila hermana, no te preocupes... voy hacia allá a recogerte...—

Tatsumaki miró a Saitama, quería quedarse allí con Él...lo necesitaba. pero, entendía que tenía otras responsabilidades de las que había huido sin pensar, y necesitaba arreglar aquello.

—s-si...sobre eso, puedes solo enviarme una muda de ropa y mi dinero...yo iré a casa más tarde...necesito hablar con Saitama un poco más...-

—¿qué tanto tienes que hablar con Él que te olvidaste de mi, que estaba muy preocupada por ti? —

—...Fubuki, luego te explico por qué necesito hacer esto, pues una vez que vaya contigo, no tendré ni voluntad ni tiempo para algo más...—

ambas se quedaron en silencio unos minutos, luego Fubuki terminó cediendo, y dando un suspiro replicó.

—...está bien...haré lo que me pides...—

—gracias...—

Pasaron los minutos, y de un profundo sueño, Saitama fue despertando poco a poco por el olor a comida; sin embargo, al no ver a Tatsumaki a su lado, ni en la sala, se asustó y entristeció. Incorporándose y sosteniendo su rostro con su mano, se sentía un poco mareado y adormilado aun, eso lo hacía preguntarse si acaso todo lo vivido antes de dormir fue solo un esperanzador sueño. ¿Sería posible que tatsumaki siguiera en el hospital? o incluso peor ¿será que conocer a genos, la asociación de héroes y Tatsumaki... era solo un sueño? ¿Sigue solo como siempre?

—Tatsumaki...—murmuró sin pensar, ya que lo que más le dolía actualmente, era pensar que ella era solo su imaginación.

De repente el sonido de la puerta del baño lo sacó de sus lamentaciones, y vió pasar por el pasillo a la joven esper, vestida con un short y una blusa blanca de tiras. Aquella visión le dió sosiego, y se levantó rápidamente para ir a su encuentro.

Tatsumaki no había notado que Saitama había despertado, por lo que terminó sorprendida al sentir unos brazos rodear su cintura; el cariño que transmitía el gesto le dió tranquilidad pues supo inmediatamente de quién se trataba, por lo que solo acarició aquellas manos que la sostenían.

—perdón...no esperaba despertarte...— se excusó dulcemente Tatsumaki

—naa...estoy bien, Lo que me despertó fue la comida... pero no te preocupes, logré descansar y dormir profundamente... —. explicó, con su mentón apoyado en la cabeza de su ahora novia.

—no tenía ganas de cocinar, así que ordené servicio a domicilio...—

—mejor, porque de lo contrario me hubiera molestado si cocinabas en tu estado...—

—ya estoy bien...usé tu ducha para darme un baño,y solo necesitaba eso para recuperarme —

Saitama se alejó de ella. Extrañada por el abrupto cese del abrazo giró y lo miró.

—Seguramente me dices eso porque planeas ponerte a trabajar... Tatsumaki, no vuelvas a sobreesforzarte...necesitas descansar — la miró enojado.

— te recuerdo mi condición de Esper me permite sanar más rápido que lo normal y... —

— No importa, a partir de ahora, me aseguraré de que no actúes de forma imprudente con tu bienestar...— terminó de advertirle. Luego caminó hacia el baño aún molesto.

Aquello la dejó perpleja, ese era un escenario que no esperó.

Nadie jamás le había hablado con tanta autoridad antes. Siempre era ella la que cuidaba de otros, siempre era ella quien daba ese tipo de ultimatums. No supo qué responder en ese momento, aunque estaba molesta por ese trato, no quiso dañar su humor, y tampoco tenía fuerzas para pelear, solo queria estar tranquila. Un poco resentida fue hacia el comedor para desayunar. Al rato se unió Saitama.

Durante el desayuno, sus miradas se cruzaron varias veces porque querían conversar, pero aún estaban disgustados entre ellos.

Tatsumaki terminó primero, lo miró como añorando unas palabras de su parte para poder finalmente hablar con él; mas al ver que no pasaría nada, musitó un gracias, y se colocó su típico abrigo, cortesía de Fubuki, para luego caminar hasta la salida. Sin embargo, al abrir la puerta, la mano de Saitama la cerró de golpe nuevamente.

—¿A dónde vas? —

—a mi casa...—

—¿Irás sola o Fubuki vendrá a recogerte? —

— iré sola...—

—¿Puedes volar? —

—si...—

— Mientes, Tatsumaki... ya lo hubieses hecho si pudieras. Espérame...iré a cambiarme y te acompaño...—

—no quiero, me has ignorado todo este rato y ahora te preocup—

—Claro que me preocupo, justamente porque eres así de dura contigo misma...lo cual está bien a veces, pero no siempre...y si tu no te cuidas como corresponde, entonces yo lo haré— Tomó su muñeca y la llevó hasta la sala.

—Suéltame! no soy una inútil!...he tenido que sobrevivir por mi misma desde pequeña, estoy acostumbrada a que si me hago daño debo curarme sola, que por cosas así, no puedo detenerme...entiende, no soy alguien que se quiebra con facilidad...y si me pasa, siempre encuentro una manera de recomponerme... —

—Lo sé, lo he visto...pero ¿no crees que es tiempo que eso también cambie? ahora tienes a tu lado personas que te apoyan...deja de cargar el mundo tu sola...ni como Tornado, ni como Tatsumaki...—

— Cambiar mi forma de vivir no es tan fácil como quieres obligarme a hacerlo...—

— no lo es...pero, así tenga que discutir contigo o aguantar tus insultos y rabietas, haré que entiendas que ya no estás sola, y no volveré a dejar que te expongas desmesuradamente al peligro. Ahora, por favor, siéntate y esperame... — puso su mano sobre la cabeza de la esper, y la acarició a la vez que le sonreía.

Saitama no le dió tiempo a Tatsumaki de escapar o continuar negándose, pues en menos de un minuto se encontraba nuevamente a su lado con una nueva muda de Ropa y totalmente aseado.

Tatsumaki resignada solo bufó y pensó en otras palabras que hicieran que él entendiera su punto de vista, así que acto seguido lo abrazó.

—Saitama, agradezco ese cariño implicito en tu necesidad de cuidar de mi...pero, no deseo que me sobreprotejas. Debes saber que yo no te quiero porque seas el hombre más fuerte, por eso tampoco espero que luches mis batallas...lo único que quiero es tenerte cerca, en especial cuando todo a mi alrededor parezca un infierno, porque solo tu presencia me tranquiliza, me hace feliz, me hace disfrutar y querer vivir...—

—... Tats...tu también me haces sentir así, y por eso, justamente por eso no cambiaré de opinión...— replicó y para evitar que empiece una rabieta, la tomó del mentón para besarla dulcemente. Al separarse, la Esper ya no tenía ni el aliento ni el humor para refutarle de forma más efusiva. Sin embargo, su orgullo sí que sacó un poco de fuerzas...

—aún así...seguiré entrenando para que no tengas que preocuparte tanto, y porque... aun tengo la promesa de vencerte...–

—bueno...— respondió rendido a aquella necedad. —.. ya vamos, seguro tenias algo importante que hacer en tu casa...— sugirió, a la vez que le ajustaba la capucha para que no la reconocieran mientras caminaban.

A pesar de haber recalcado su meta, Tatsumaki estaba segura que aquello iba a ser la primera promesa que no iba cumplir en su vida.

Se tomaron su tiempo hasta llegar a la casa de la Esper, en el camino conversaron como siempre, rieron, e hicieron bromas.

y finalmente llegaron al complejo de apartamentos.

—bueno, supongo que aquí me despido...tu hermana debe estar esperando...estuvo muy preocupada por ti sabes...—

—si...gracias...Nos vemos luego...—

Se despidieron con un regresó por el mismo camino y tatsumaki continuó hasta llegar a su apartamento.

A penas abrió la puerta, su hermana corrió a su encuentro, parecía que iba a abrazarla, pero luego se detuvo indecisa...

—Fubuki...si quieres abrazarme, hazlo...ya no soy tan...tan estricta como antes...solo abrázame cuando quieras — y se acercó ella misma a Fubuki, quien la recibió con confianza y abrazó con fuerza a su hermana mayor.

—hermana! estoy resentida ...no me llamaste, y te quedaste con Saitama...se que el es importante para ti, pero, yo también estaba angustiada a morir porque no despertabas! —

Tatsumaki se separó un poco para responderle, en eso, la miró con arrepentimiento, pero luego sonrió... sentirse amada era muy lindo, siempre quiso que Fubuki y ella pudieran expresarse su amor como lo hacían las familias normales.

—tienes razón, debí llamarte inmediatamente... pero desperté y tuve un ataque de pánico, del que saitama me ayudó a salir... y... bueno, entre otras cosas... me quedé dormida en su casa... — Explicó un poco sonrojada, recordando los detalles que omitió a su hermana, pero que seguramente le detallaría más adelante.

—...comprendo... me alegro que estés bien... Sin embargo, eso no quita el hecho que tenemos mucho de qué hablar... — sonrió

Luego de esa bienvenida, charlaron sobre lo que había pasado luego de la pelea; su "muerte", las medidas de la asociación y las opiniones del público. Al parecer tendría mucho trabajo nuevamente.

Saitama por su parte, mientras iba de regreso a casa se encontró con Genos. Así que caminaron juntos a la vez que se ponían al día con los acontecimientos respectivos.

Al llegar la noche, Saitama se había preparado para dormir, pero llevaba rato elucubrando sobre el bienestar de tatsumaki.

Todos sus actuales sentimientos eran complicados, pues si antes se sentía bien a su lado, estos dos días que no se separó de ella ni un segundo, hacen que no pueda evitar extrañarla a cada momento. Así que decidió llamarla...

— aló, Saitama? ... — contestó la heroína con un ligero tono de sorpresa.

La verdad era que, ella había estado decidiendo si debía llamarlo, pero no sabía qué decir cuando lo hiciera, pensaba sobre cómo se suponía que debía actuar ahora que eran novios, ¿Debía ser más cariñosa? ¿Ponerle un apodo cursi, como "amor" ? O ¿Visitarlo a diario? Eran tantas preguntas en su mente para justificar una simple llamada...

— Hola tats... ¿como estas? —

—bi-bien.. Y tu? —

—normal... —

Ninguno sabía que más decir, ambos tenían las mismas dudas. ¿Qué hacer ahora que son novios?

—¿Qué harás mañana? ¿Irás a trabajar? —

—bueno... no lo sé exactamente, debo ir a las oficinas de la asociación por una reunión... —

—¿a qué hora termina tu reunión? —

—no lo sé, tal vez a las 14 PM .. La reunión es a la 13...—

—si te mandan a luchar con monstruos, avisame, iré contigo; aun necesitas descansar... —

—¡No quiero que hagas eso! Ya hablamos de este tema saitama... —

—cumpliré mi palabra, así que olvídalo... además soy tu novio y... —

—¿acaso insistes tanto en eso porque consideras que "Cuidarme" es solo un deber para ti? —

—No lo definiría así.. Es algo que siento que quiero hacer... no le des tantas vueltas. —

«¿por qué es tan insistente?... No necesito que se vuelva mi guardaespalda! Es un tonto...»

—¡Bien! Haz lo que quieras!—

—buenas noches, tats—

—Buenas noches! — respondió y colgó

«rayos, solo unas horas de novios y ya me pelee con El... Bravo tatsumaki! Eres la mejor novia»

se recriminó a la vez que se lanzaba de espaldas a la cama. Estaba frustrada por las peripecias que mañana le esperaban, y el nerviosismo de no saber cómo manejar una relación con alguien igual de inexperto que ella.

«soy la mayor de esta relación y estoy perdida... será que ¿él espera que yo le enseñe?, pero.. ¿Qué habría que enseñar? ... mejor pienso eso mañana, un problema a la vez tatsumaki, un problema a la vez... » con esta conclusión se quedó dormida.

Por su parte, Saitama no sintió que aquello fuese una pelea, sólo era Tatsumaki siendo Tatsumaki... entendía que se molestara por eso, pero él se mantenía firme en querer protegerla. Gracias a la llamada, un poco más tranquilo se quedó dormido pensando en ella, así que no le resultó extraño que ella apareciera en sus sueños...

En aquel onírico ambiente, se encontraba Saitama emocionado luchando con un kaijin que le dio una dura batalla, y al terminar se encontró con una tatsumaki mucho más joven, que lo saludaba y le llamaba por un extraño alias "pequeño héroe", e incluso lo obligó a ir a almorzar con ella.

luego cambió el escenario, ahora él corría salvando a una joven de un novio abusador, para que después apareciera Tatsumaki salvandolo de morir por una bala en el pecho...

Al despertar, Saitama no pensó mucho en eso, pero mientras desayunaba recordó que fue un sueño extraño, pues se sentía como si lo hubiese vivido, porque era toda una escena con una cronología específica, que aparentemente había olvidado, pero, que ahora que lo analizaba con detenimiento, encajaba complementando recuerdos que sí tenía presente; pues conocía con exactitud lo que había hecho aquel kaijin con el que luchó, así como la entrevista que tuvo antes de salvar a la joven del novio abusivo. En fin, supuso que era solo su subconsciente poniendo a tatsumaki en sus sueños, por todo lo que sucedió últimamente, entonces eso le pareció irrelevante... lo que sí consideró vital aquel día, era el descuento en carne del mercado de ciudad H, así que debía apurarse e ir por Genos.

Cargando fundas con las cosas que compraron, Genos y saitama iban caminando de regreso a sus departamentos, cuando se encontraron con king.

—king! Hola! ¿Cómo has estado? —

—saitama! Yo estoy bien... aunque has robado mi pregunta, yo debía cuestionar aquello... pues la última vez que te vi... Estabas como... muerto...—

—aaah...no era para menos... pero olvidemos eso, no me gusta recordar lo que pasó en esa batalla... —

—Claro. cambiando de tema, conseguí una nueva consola, es de realidad virtual o algo así... deberíamos probarla! ¿Te apuntas? —

—umm suena interesante! ¡Puede que esta vez sí pueda ganar! —

—bueno... vamos a mi casa entonces... —

Estuvieron en la casa de king casi toda la mañana. Antes de terminar de jugar la última partida, king se dirigió al baño, y Saitama se quedó pensativo. En eso, King regresó y le preguntó sobre lo que lo tenía tan distraído.

—ummm... pues, es solo que ahora que tengo novia... no se como actuar con ella...—

King y Genos, este último que había estado limpiando unas herramientas, quedaron sorprendidos.

—esto... es totalmente inesperado, pero me alegro por ti. No debes de preocuparte mucho, Fubuki es una mujer que sabe lo que quiere... ella te guiará... —

–-¿por qué todos creen que estoy con Fubuki?! —

—ah... ¿no.. Es.. Ella? —

—No, es Tatsumaki... Fubuki, me cae bien, pero tenemos visiones y formas de vivir diferentes, ella no me entiende ni me divierte como tatsumaki... — respondió con cara de fastidio por la previa confusión, mientras balanceaba con aburrimiento su vaso con agua.

La revelación de la identidad de la novia, causó mucho más impacto que el hecho de que tenga una. Genos seguía en un estado catatonico y sólo king pudo reaccionar para intentar ayudar.

—Tatsumaki... Es... una chica guapa... pero muy, muy complicada... la verdad es que el hecho de que hayan conseguido enamorarse es aún más sorprendente...pues yo siempre veía que simplemente se molestaban o competian...—

Antes de continuar de forma seria, king carraspeo para darse tiempo de organizar sus ideas, y continuó al ver que tenía la completa atención de saitama.

— pero, ya que me dices que es tu novia... supongo que entre ustedes han desarrollado un vínculo más íntimo y distinto al que el resto de nosotros percibimos todo este tiempo... mi consejo es simple, es solo que sigan con su amistad, ya que esa es la base de una sólida relación —

— ¿es asi de facil?... ¿Cómo es que sabes tanto de esto? ¿Has tenido novia? —

—bu-bueno... jejeje no una como tal, si he estado con una que otra chica, pero en relaciones pasajeras... cierto, me da curiosidad saber, ¿esto es pasajero o serio? —

—¿serio? ¿Pasajero? —

—ay amigo... siempre me olvido que no entiendes de ciertas cosas... —

—eso es porque no tengo mucha experiencia... intenté tener una relación en el colegio... pero aquello fue un fracaso, así que supuse que el romance no era lo mío, y me enfoque solo en entrenar... —

—¿Y qué ha cambiado? ¿Por qué ahora quieres intentarlo con la más difícil de las mujeres?... Sé que eres invencible, y que jugar con el corazón de la heroína más poderosa, definitivamente es lo suficientemente extremo para aplacar tu aburrimiento...sin embargo, no deberías tomar a la ligera los sentimientos de los demás...

—... No es un juego, solo sucedió... sin darme cuenta Tatsumaki se volvió más importante de lo que esperaba...—

—¿entonces es una relación seria? —

—pues si... —

—Bien, quiero pensar que son afortunados... ya que según dicen, es una bendición encontrar al amor de tu vida en tu amiga...— «incluso si esa amiga es tornado del terror... ». —... así que, mi consejo es que, a su amistad solo hay que adicionarle pasión, con gestos románticos. Haz lo normal, toma su mano, abrazala, besala, dale regalos, prepara cenas románticas... —

— espera! Un poco más despacio! Es demasiada información! —

— Bien, bien... qué tal si empezamos con...¿un gesto romántico? Envíale un ramo de rosas...eso estaría bien por ahora — «espero que funcione en Tatsumaki...» pensó nervioso.

Saitama supuso que aquello parecía una buena idea, y después de sopesarlo mínimamente, decidió seguir el consejo.

En ese momento Genos reaccionó

—Sensei déjeme ayudarlo a elegir las mejores rosas...además me comprometo a investigar a fondo el arte del romance para ser su ayudante en esta nueva meta! —

—eeh...ok, suena bien.. Supongo... y... ¿saben donde comprar rosas bonitas y económicas? —

Genos y King se miraron sin saber que responder, al final todos juntos fueron al mercado al este de la ciudad.

Tatsumaki estaba en su balcón a punto de volar en dirección a su reunión, cuando Saitama le gritó desde la calle.

—hey tats! —

Ella esbozó una sonrisa y descendió a su encuentro.

—¡buenos días calv-saitama! —

Saitama sonrió

— no dejarás de decirme calvo, cierto?—

—es... la costumbre...in-intentaré no hacerlo, si te molesta tanto—sugirió avergonzada, mientras estaba cruzada de brazos en su típica pose de niña engreída. Saitama solo negó con la cabeza, sabía que no dejaría de escuchar esa palabra en un buen rato.

—siendo sincero, ya me acostumbré a que me llames así... en fin, solo quise ver como estabas y entregarte esto— le extendió un ramo de rosas.

Tatsumaki se sonrojó, y las tomó con sus propias manos. Le pareció un tierno gesto, ya había recibido antes flores de sus admiradores, e incluso de zombieman cuando fingieron ser novios. Pero... recibirlas de alguien que quieres, hacía que se sintiera sumamente especial... en particular si esa persona era Saitama, el hombre más apático y despistado, que había conocido.

—gracias Saitama — antes de que él expresara un "de nada", ella se acercó y se elevó ligeramente para darle un beso en la mejilla. — ahora me tengo que ir... voy tarde, te veo luego... — sonrió y se alejó a gran velocidad.

A Saitama aquel pequeño beso le causó cosquillas que provocaron una sonrisa en su rostro, y asi se fue caminando muy alegre, con gran ánimo para patrullar.

Tatsumaki llegó, por primera vez en la vida, de buen humor a las instalaciones de la Asociación de Héroes. Se sentía relajada mientras pensaba en Saitama y las rosas. la gente no sólo notó las rosas que sostenía, sino también distinguieron cierta actitud diferente, pero de todos modos mantenían la distancia. Los más audaces, empezaron a chismear que aquella mirada y ánimo indicaban enamoramiento... y así nació un curioso rumor en respuesta al misterio del causante de ese enamoramiento...

Llegó a la sala de reuniones donde se encontraba sekingar esperando.

—Buenas tardes señorita Tornado, es un gusto tenerla de regreso... —-

—jajaja Claro...solo tenerme aqui como una mascota los hace felices ¿no? ni siquiera dejaron que me recuperara por comple...—

— acaso no es usted quien se llena de ínfulas sobre su impecable trabajo...no esperaba quejas de usted en realidad, pues así es este medio, y eso lo sabe bien.. —

—olvidemos tus intentos baratos de excusa al intentar usar mis propias palabras contra mi...ve al grano, para que al terminar rápido el trabajo, que el resto de inútiles con los que trabajan no puden realizar, pueda finalmente ir a descansar...—

— Lamento decirte que no estoy muy seguro que puedas librarte tan rápido como gustas, pues tendrás una agenda muy ocupada de ahora en adelante Tornado. en primer lugar, a pesar de todos los destrozos que provocas, tienes muchos seguidores y una imagen importante, por eso hay varios pedidos de publicidad, que obviamente se comprometen a apoyar a la asociación si accedes a...—

—Otra vez esa tonteria...espero no tener que repetirlo más, asi que escucha bien...yo no soy una figura de farándula o entretenimiento...no es por eso que estoy aquí...—

—bueno, pero tienes un contrato y debes respetarlo...—

—en ninguna parte dice...—

—Hay una cláusula que especifica que si aceptas al menos una entrevista, estás en la obligación de continuar participando en publicidad o cualquier programa de TV por el bien de la asociación...y ya lo has hecho antes, así que no vale la pena explicarte más...—

Tatsumaki rió de forma irónica, aquellos idiotas la habían acorralado, todo porque ella olvidó completamente la dichosa cláusula.

—bien, ganaste...pero, te aviso que no responderé a todas las solicitudes...sólo a las que me convenzan...—

—eso es imposible...tienes una responsabilidad con la asocia...—

Harta de la negativa de Sekingar por querer ejercer un control total sobre ella, decidió hacer uso de la intimidación, e hizo temblar el edificio para mostrar su descontento. Aunque aquello le hizo doler la cabeza, el ejecutivo entendió el mensaje, supo que por ahora no habría espacio para negociaciones, así que aceptó el trato. No podía arriesgarse a perder a otro héroe.

—Ahora pasemos al siguiente tema...Como mencioné antes, ya que conoces que tenemos pocos héroes nivel S, hemos resuelto que lo mejor es que Tú como la Heroina N° 2, prepares a los héroes de clase A con mayor potencial, los cuales ya hemos seleccionado, para que se vuelvan clase S...—

—es otra idea ridícula...pero supongo que no tengo más opción,¿cierto?...en fin, realmente eso no me importa, después de todo, los que sufrirán serán Ellos...—

—Entonces, está listo, te enviaremos la lista y los horarios...—

YO pondré los horarios...¿esto es todo? —preguntó a la vez que se elevaba para marcharse.

—En efecto...por ahora puedes descansar, mañana empezamos todo lo que te he informado —

Tatsumaki salió muy enojada de allí. Ahora le habían asignado tareas que detestaba. Ella era una heroína, no un artista o algo así. Es en esos momentos que consideraba útil a Amai Mask, si él estuviera allí, la atención no caería solamente en ella. Para tranquilizarse intentó llamar a Saitama, pero él no contestaba, eso intensificó su mal humor. Luego llamó a Genos, que le informó que no había visto a su sensei desde la mañana, además le comentó que en ese momento, Saitama no estaba en su casa y que había dejado su celular en la cocina.

Tatsumaki inquirió el lugar donde podría encontrarse el héroe, así que sin más retraso se dirigió al solitario lago que conoció por su cumpleaños, y al que ha estado yendo de vez en cuando, si se sentía melancólica.

Al sobrevolar el mencionado sitio, con su vista encontró a Saitama, descendió y se dió cuenta que él estaba acostado y dormido en el césped . Aterrizó y se sentó a su lado. había visto que las personas suelen acostarse en las piernas de sus parejas, así que se dispuso a colocar la cabeza de saitama en sus piernas pero ni bien sus manos lo tocaron, Saitama abrió los ojos, y nuevamente Tatsumaki se sintió intimidada al ver esa mirada amenazante que él podía dar, pero, que luego cambió al reconocer que era ella. Aquello la relajó , pues ahora reconocía en esos ojos ese brillo extraño que tenía al verla, y que por supuesto, también la había enamorado.

— tats...¿por qué no me llamaste? —

—lo hice, pero olvidaste tu celular... —

—oh... cielos, estaba distraído... ¿tienes hambre? Creo que traje una manzana...—

—no, gracias. aún no tengo hambre... ¿Qué haces aquí? —

—ummm solo estaba cerca y quise dar un vistazo... no esperé quedarme dormido... —se rió y tatsumaki sonrió.

—... supongo es inevitable, pues este lugar es muy relajante ... -

—¿quieres quedarte aquí un rato y ver el atardecer? ¿O prefieres que vayamos a otro lugar? —

—no... Está bien, me gusta ver el atardecer aquí... causa un hermoso efecto en el lago... —

—si, exacto... por eso quería quedarme... —

—¿qui-quieres recostarte en mis piernas? Estarías más cómodo... solo es una sugerencia... —

Saitama no lo pensó mucho, solo se levantó para hacer lo que ella pidió; en eso Tatsumaki cruzó las piernas y él apoyó su cabeza en su muslo.

—es muy suave... tenías razón, es más cómodo— comentó a la vez que movía su cabeza disfrutando de la sensación. Tatsumaki estaba sonrojada, pero lo dejó ser.

—cla-claro que tengo razón... siempre te lo he dicho... —

Relajados, se quedaron mirando el lago, y observaron curiosamente a unos patos enojados que estaban a punto de pelear por una hembra, fue así que a Tatsumaki se le ocurrió iniciar uno de los juegos favoritos de ambos, las apuestas.

— Saitama, ¿apostamos? —

— ¿sobre que? —

— cual pato ganará la pelea! — Saitama asintió con la cabeza y sonrió aceptando la propuesta, luego se sentó emocionado para observar bien a que "luchador" apoyaría.

Luego de eso, cada uno decidió rápidamente su bando, y se carcajearon varias veces por las cómicas poses de los animales y lo que imaginaban que decían... al final, ganó el pato de tatsumaki.

—bueno...Ganaste, ¿qué deseas? —

—ummm... dejame pensar... debe ser algo que tú nunca hagas... ¿si te digo que quiero que seas mi esclavo, pondrías un límite de tiempo, cierto? —

—obviamente.. —

—ummm dame 3 deseos... 3 deseos que deberás cumplir cuando yo te lo pida... —

—ummm no creo que me pidas destruir el mundo... así que acepto...pero, debes decirme cuando los estás pidiendo para llevar mi cuenta... —

Tatsumaki se rió y en su mirada había un dejo de burla.

— ... no sabes en lo que te metiste calvito... —

Saitama dió una ligera risa.

—...siempre me dices lo mismo... pero, creo que eso es lo que me divierte... —

Luego de eso, miraron el atardecer, la luz rojiza de la puesta del sol los iluminó, aquella mezcla de colores junto al relajante sonido de los insectos del lugar, hicieron que ambos sintieran una gran paz; como si fuesen los únicos allí, como si la vida se redujera a ese único momento en que están juntos y felices, como prometiendo que así sería siempre.

Saitama, que regresó a mirarla, observó que unas hojas habían caído en el cabello de Tatsumaki, y con suma delicadeza las fue quitando, de esta manera terminaron conectando miradas y sonrieron entre sí. Aquella armonía y complicidad hizo que el héroe se dejara llevar, así que no pudo evitar abrazarla y darle un beso en la sien, luego apoyó su cabeza en el hombro de la esper inhalando su adictivo aroma. Si bien ese acto la dejó sorprendida, simplemente devolvió el abrazo mientras se sonrojaba por las cosquillas que le provocaban la respiración de Saitama en su cuello.

—ya es hora de irnos, ¿quieres venir a cenar a mi casa? — susurró desde el cuello de tatsumaki, quien tembló ligeramente por aquella sensación, acto reflejo que no pasó desapercibido por su novio, que sonrió pícaramente por la reacción obtenida.

—ss-si... Fubuki no estará en mi casa, tiene trabajo... —

—quieres llevarnos volando, o caminamos, o nos llevó saltando? — sugirió a la vez que levantaba la cabeza para mirarla frente a frente.

—ummm...bueno...hay algo que siempre he querido hacer... pero no te burles! —

— ...ya me anuncias que será algo gracioso, no creo que pueda prometer no reirme... —

—...He visto en películas que los hombres cargan a sus novia... y quería que me cargaras de la misma forma.. — confesó poco a poco disminuyendo el volumen de su voz por la vergüenza, pero Saitama logró entender todo, y mientras ambos se ponían de pie, no pudo evitar soltar un carcajeo por la propuesta de la heroína, aquello la molestó e iba a irse volando pero él la agarró de la cintura y la colocó en su hombro.

—¿así quieres que te cargue?... Por mi no hay problema pero dudo que te sientas cómoda con tu... retaguardia en mi rostro...—le comentó mientras con su índice rascaba su mejilla nervioso y sonrojado.

—Noooo.. Esto no era lo que quería! Tonto! — decía mientras le daba manotones en la espalda.

—¿entonces?... —- cuestionó mientras la soltaba y ella levitaba frente a él.

—a ver... levanta los brazos... —ordenó aún flotando, ella se colocó detrás de él y pasó sus brazos por su cuello, cruzandolos adelante, a la vez separó sus piernas colocándolos a los costados de saitama. —bien, ahora, sujeta mis piernas para que no me caiga cuando deje de usar mis poderes... — le susurró en el oído, Saitama sonrojado simplemente obedeció. Al principio no entendía porque aquello era tan especial, sin embargo a lo largo del camino, fue reconociendo que el tenerla así de cerca era reconfortante, a la vez que le gustaba esa íntima y cálida cercanía; sumado a eso, ella se veía divertida, por lo que aquello fue más que suficiente para disfrutar del momento. Sin embargo, a ese ritmo no llegaría a tiempo para la cena, así que, con un poco de pesar Saitama dió un gran salto que los llevó a su destino.

— oye! no hagas esto sin avisarme! me mareo! —

—¿en serio? yo nunca me mareo...lo siento—

— aish, esta bien... solo avisame cuando quieras hacerlo, odio que lo hagas de repente... no es una agradable sensación ser llevada por esta gran velocidad que solo tú soportas...necesito prepararme... —

Ella se iba a bajar, pero él no la soltó, más bien apretó el agarre

— no, yo te llevo... no pesas nada... y ...eres suavecita, como un osito — se rió

— oye!...hump...bu-bueno, como quieras.. — aceptó y se recostó en el hombro del héroe con una sonrisa.

Entraron al departamento y encontraron a Genos, que se sorprendía de la cercanía de aquellos héroes, y mientras tatsumaki se separaba de Saitama, llegaron a recibirlos Genos y Rover.

— saludos sensei, Srta. Tornado... — Tatsumaki simplemente asintió en respuesta al saludo, con sus poderes se quitó los zapatos y se dirigió a la sala. Rover la siguió porque era una persona extraña que debía ser vigilada.

—...Maestro, no esperaba visitas, pero hay suficiente comida.—

—gracias Genos! — dijo Saitama.

Caminó a la sala, y se sentó a lado de tatsumaki mientras ella tenía una pelea de miradas con Rover.

—...sigues odiandolo? —

— No lo odio... solo no tolero que venga aquí a amenazarme.—

— te está amenazando? Pero no habla... o si? —

— es su pose... su mirada... y el gruñido que tontamente estás ignorando... —

Saitama levantó a rover con sus dos manos, hasta la altura de su rostro, como si fuese un peluche.

— Rover... No la amenaces, ella es mi novia. Al igual que tu, ella puede venir aquí siempre que quiera...—

El monstruo entendió y a regañadientes dejó de gruñir. Luego Saitama lo colocó en el regazo de tatsumaki a la vez que le hacía gestos de que se quedara tranquilo. La esper se había asombrado por la súbita acción,que no reaccionó a poner resistencia cuando Saitama agarró su mano y la colocó en la cabeza de Rover. Aunque tanto Rover como Tatsumaki estaban incómodos por dicho gesto.

—Listo... ahora deben ser amigos... —

—... ¿Amigos?... ¿En serio?.. —

—claro, se verán constantemente y ya no quiero tener que evitar que se peleen...—

—nunca te lo pedí...puedo defenderme de esta bestia...—

—si, pero ahora es diferente... y él debe cuidarte también... —

—no empecemos con eso otra vez... —

Justo en aquel momento llegó Genos con la cena. Al terminar vieron una película, con el paso de las horas, Tatsumaki se quedó dormida apoyada en el hombro de Saitama. Él la llevó hasta su habitación donde la dejó recostada en su futón y regresó para terminar de ver la película.

Cuando Genos se fue a su departamento, Saitama fue a darse un baño y regresó a su dormitorio. No quiso despertar a Tatsumaki porque se veía bastante cansada, pues aún se estaba recuperando; la tomó en sus brazos estilo novia y la llevó hasta su casa. Cuando arribó, entró forzando la ventana, e hizo una nota mental para arreglarla antes de irse.

La dejó recostada en su cama, y justo cuando iba a irse, tatsumaki lo rodeó con su aura, aquello lo detuvo de continuar hasta la puerta.

—..quéda...te, si te vas... no te volveré a besar...—

Saitama bufó, pero no puso mayor resistencia, la idea le resultaba conveniente ya que recordó que la vez que durmió junto a ella resultó muy cómodo, así que simplemente se acostó en el espacio que fue dejando Tatsumaki, luego ella colocó su mano en el pecho de Él, para que acto seguido él tomara esa misma mano y entrelazando los dedos, se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente, se despertaron gracias a la llamada de Fubuki a Tatsumaki para informarle que iría a su casa. Tatsumaki regresó a la habitación y encontró a Saitama sentado en el borde de la cama, estirándose para terminar de despertar.

— Buenos días, calvo dormilón— sonrió flotando en el marco de la puerta del baño a la vez que sacaba con sus poderes su atuendo de heroína y los llevaba al baño. — Ya es bastante tarde, así que me tengo que ir rápido...ni siquiera he podido comer...pero, te veo luego...a la hora del almuerzo supongo, en fin..me llamas...— Dicho esto, salió de la habitación dejando a un adormilado Saitama, que solo había asentido a todo lo que ella dijo. Finalmente se levantó y caminó hasta la cocina para tomar un poco de agua, en eso Tatsumaki pasó volando a su lado, le besó la mejilla y salió por la ventana.

Saitama, caminó hasta el balcón y apoyado en barandilla, con una sonrisa se limitó a mirar como se alejaba.

« Tal vez debamos almorzar aquí...seria mas comodo para ella...ahora que recuerdo hoy es dia de descuentos en vegetales y frutas en ciudad J, aprovecharé para preparar algo delicioso...debo ir a buscar esos cupones en mi casa, que pereza...»

Al regresar a su casa, mientras se cepillaba los dientes, pensó en sus sueños, que nuevamente habían sido peculiares, llenos de momentos aparentemente vividos junto a Tatsumaki. eso le hizo cuestionar el estado de su cordura, y ya que no encontró problema evidente en esa esfera; comenzó a creer que eso realmente sucedió, pero por más que pensó en una razón lógica para no recordarlo, no halló ninguna...pues el hecho que no se reconocieran cuando volvieron a encontrarse en la reunión de los clase s, tumbaba cualquier posibilidad. «bueno, de todos modos...el pasado es el pasado...lo que importa es que ahora todo esta mas que bien...»

En efecto, todo parecía ir sin mayores problemas, su relación con Tatsumaki funcionaba bien, eran felices a pesar de que ese mes Tatsumaki pasó ocupada por el trabajo.

Tatsumaki, como era de esperarse, estaba estresada por todo lo que le habían asignado, pues tuvo que aparecer en propagandas de alimentos, de autos, de la asociación para reclutar héroes, y demás. Aquello le daba cierto recelo, ahora tenía más atención, todos hablaban de ella, tanto para bien como para mal. Luego estaba la situación de entrenar héroes, eso era una carga completamente nueva. ¿qué podía enseñarles?, no sabía como manejar bien ese punto, así que solamente los llevaba a luchar junto a ella con enemigos poderosos, los evaluaba, corregía y si estaban en aprietos simplemente intervenia eliminando al kaijin. También luchaba contra ellos para ayudarlos a aumentar su resistencia...pero en definitiva, todo eso la mantenía estresada y enojada.

Todas estas actividades, provocaron que tuviera menos tiempo con Saitama, por fortuna, él no se hacía problema, y simplemente la esperaba en su casa con comida, e incluso se quedaba a dormir en la casa de él cuando Fubuki no iba a su casa.

Aunque nunca lo dijo, a Saitama, si le molestaba que la hayan sobrecargado de trabajo cuando, según su opinión, ella aún necesitaba recuperarse. Pero, sabiendo que aquello era importante para ella, decidió apoyarla a su manera. Aunque no podía verla a menudo, estaba pendiente siempre de que estuviera bien y que no se saltara sus comidas, y le recordaba que debía de cuidarse.

Otro asunto que lo preocupaba era la creciente fama de tatsumaki, que si bien lo hacía sentir orgulloso, lo incomodaba que los acosaran cada vez que intentaban tener una cita. y justo esos ajetreos de Tatsumaki, hacían que agradeciera su propia falta de fama.

A ella en cambio, aunque su fama la fastidiara, lo que más le molestaba era que la población ignorara los logros de Saitama o que incluso lo insultaran...esto último, sí que no lo toleraba. Tanto Genos como Ella, muchas veces tenían pequeños altercados con otros héroes por menospreciarlo, pero nunca avanzaba a más porque Saitama los detenía.

Cierta tarde de invierno, Tatsumaki había tenido un pésimo día, pues en ciudad N un enemigo problemático causó problemas. Aquel crápula era más veloz que flashy flash, y aunque fue complicado detenerlo, lo que encolerizó a tatsumaki fue que no pudo salvar a un ciudadano, porque irónicamente le faltó un poco más de velocidad.

Enojada y decepcionada fue hasta el departamento de saitama.

Saitama estaba tranquilo acostado de lado mientras leía un manga, en eso estrepitosamente una ráfaga de color verde entró por su ventana

— llegas tarde, ¿te divertiste? —

— ...¿diver...tirme?...te parece que me divertì?...ni siquiera me has mirado, como para darte cuenta que he estado en una difícil pelea! —

En realidad solo estaba cubierta de polvo, con parte del vestido desgarrado, y unos cuantos rasguños que casi no se notaban porque ya estaban prácticamente sanados.

—...eh?...¿estás herida? — preguntó mientras se acercaba y la escudriñaba con la mirada. —... disculpame Tats, pero en la tv no habían dicho nada...además, fubuki dijo que irias a almorzar con ella, debías estar segura a su lado, por eso no me preocupé...—

— ...que clase de heroe eres que no estás en el campo de batalla ayudando, solo por leer tus mangas!..—

— hey, he estado leyendo mangas porque no me entere de ese problema!...sabes que solo aparezco si es necesario, además no han informado de eso ni en las noticias ni a mi celular...asi que supuse que todo estaba bajo control...!Y! se supone que estabas con fubuki! —

— tonto! acaso no prometiste cuidarme siempre! casi muero! —

— tienes razón... pero no me han informado porque no ha sido algo que no pudieras manejar...además no entiendo por qué te molesta, siempre me dices que no quieres mi sobreprotección. Te enojaste conmigo la ultima vez que intervine... me confundes! si te ayudo te molestas...¿si no te ayudo, también te molestas?... —

— me enojé porque hiciste lo que te pedí que no hicieras! derrotar a mi enemigo sin dejarme luchar! —

— aaah esto es frustrante... —

Tatsumaki solo le lanzó el manga en la cara y fue al baño para tomar una ducha.

Al notar que estaba demorando más tiempo de lo normal, Saitama fue a buscarla.

— oye... tats!...tatsumaki! ..abre la puerta! —

ella no respondía, así que sin más saitama forzó la puerta, abriendola de golpe. Fue así que la encontró tratando de cubrirse con una toalla, a la vez rodeada de su aura esmeralda

— ¡idiota, debes esperar a que te de permiso! —

Ella tenía los ojos rojos y las mejilla sonrojadas y con lágrimas rodando. al ver esto Saitama se acercó, e ignorando las protestas de ella, él mismo le empezó a ayudar a colocar la bata de baño que Tatsumaki usaba, la miró y luego la abrazó.

— suéltame tonto! estoy enojada! —

— Tats...por como estas llorando, esto se debe a algo más; ya dime por qué estas enojada realmente...—

La joven cedió al abrazo, quiso llorar profusamente, pero antes de hacerlo entre quejidos confesó...

— ... es porque ...fallé... —

Tatsumaki se aferró al abrazo de saitama, él la cargó y la llevó hasta la sala donde se sentaron, ella entre las piernas de él.

Acurrucada en el pecho de Saitama le contó lo que la atormentaba.

— no te castigues pequeña, no fue tu culpa... no siempre puedes salvar a todos... —

— no entiendes... es que, se supone que ahora soy más fuerte, debería poder proteger a todos, en especial... a un niño—

— ni yo puedo salvarlos a todos... además, aquello fue un escombro, no pudiste preveerlo porque estabas ocupada...—

—no es excusa... debo seguir entrenando... —

— sí, supongo que tienes razón... — le besó la cabeza, mientras acariciaba su espalda. Ella dió un último gimoteo y lo miró.

—gracias... perdóname por lo que te dije...yo, estaba asustada y estresada... — expresó mientras secaba sus lágrimas.

—...yo tambien lo siento, tienes razón ...debí estar más pendiente de todo... y si lo estaba, pero en las noticias no había salido nada hasta unos minutos antes que llegaras... —

— debe ser porque la mayoría de reporteros estaban cubriendo una batalla de los neo héroes... además, el clima hace difícil el trabajo... —

—supongo...ahora que lo mencionas, recuerdo que precisamente porque es invierno quería darte algo... — comentó a la vez que se separaba de tatsumaki y se ponía de pie. Ella se quedó sentada en la sala esperándolo. en menos de un minuto, él regresó con unas funda de regalo, se sentó frente a tatsumaki y sacó una bufanda, un gorro, y un abrigo, y se los fue dando.

—Es un regalo para ti, ya es invierno y no he visto que tengas este tipo de ropa...te puedes enfermar... —

—jajaja no las compro porque me protejo con mis poderes... y generalmente no salgo a pasear en estas épocas, pero gracias...voy a tu cuarto a probarmelas, ya regreso... —

Tatsumaki sonreía mientras tomaba las prendas, y se dirigía a la habitación del héroe

Salió vestida y modeló la ropa, que era todo un conjunto de color azul marino, con una tela suave y cálida por dentro.

— woah, es muy cómodo y suave... me encanta!... Pero debió costar mucho... —

—... no importa, ahora me pagan mas, en realidad estaban a un precio razonable, con un ligero descuento y como era un conjunto, me pareció una buena inversión... —

—... Oye... saitama, salgamos a caminar por allí, quiero despejarme un poco... y quiero usar mi nueva ropa —

—... Bueno... déjame preparar la comida de rover, y nos vamos. —

Para pasar desapercibidos ambos tenían gorrita de invierno, y fueron caminando hasta la plaza central de la ciudad, donde había un centro comercial con muchas tiendas y actividades de entretenimiento.

Iban tranquilos, tatsumaki iba a lado de saitama, agarrada de su brazo.

Caminaban por el mall, observando los artículos de las tiendas, y en una de esas había una joven haciendo propaganda a unos collares para enamorados. Tatsumaki se interesó y miró a saitama, encontrandolo distraído observando una tienda de consolas.

— oye, puedes ir allí y esperarme dentro. ya regreso, iré al baño...—

— ok... — dijo, mientras se separaban.

Después de un rato, se encontraron.

— Saitama, hay una pista de hielo más adelante... nunca había ido a una antes... vamos! ... —

jalandolo del brazo, llegaron al lugar mencionado. Se cambiaron los zapatos, saitama iba caminando detrás de una muy emocionada tatsumaki, quien apenas entró a la pista cayó sentada. Saitama riéndose entró a ayudarla.

Tatsumaki estaba roja de la vergüenza, aquel episodio llamó la atención de las personas, así que para evitar más bochorno y que la reconocieran, saitama la abrazó y la cubrió con su abrigo y su cuerpo. Por el tamaño de la Esper, aquel plan funcionó, y la gente los volvió a ignorar.

—jajaja pensé que sabías patinar... —

—no esperé que fuera tan difícil... — «esto me pasa por nunca haber intentado hacer cosas sin mis poderes... »

—vamos, yo te enseño...—

Se separó de ella, y sosteniendola con ambas manos, él empezó a deslizarse hacia atrás llevando consigo a tatsumaki, quien en un principio se puso nerviosa hasta que se sintió más segura y empezó a disfrutar de la guía del héroe.

—listo, ahora voy a soltarte poco a poco... —

— Nooo, espera... no lo hagas.. Saitama! Calvo! — suplicaba a pesar de la carcajada de Saitama. Cerró los ojos esperando su inminente caída, pero se alivió al notar que logró mantener el equilibrio y patinar torpemente sin caerse, ahora ella empezó a sonreír con orgullo.

— baaa, ha sido sencillo... —

— jajaja te lo dije, aunque si es tan sencillo...— se acercó a ella, y le dió un beso rápido, para luego alejarse patinando. — ¡atrapame! —

Tatsumaki sonrió, y patinó tratando de atraparlo, saitama patinaba de espaldas para burlarse de ella. Ambos reían.

En la euforia del momento, tatsumaki perdió el equilibrio inclinándose hacia atrás, saitama la alcanzó pero ella lo agarró del cuello del abrigo y usando un poco de su poder lo jaló y terminaron ambos en el suelo, El sobre ella, a la vez que con una mano la sostenía de la cintura y con la otra evitaba que su peso la aplastara.

—... ¿Por qué hiciste es... — fue interrumpido porque ella lo besó.

— te atrapé! — y le volvió a dar otro beso.

—..ya veo...jajaja pero eres mala para tratar de esconderte, seguramente todos nos están mirando por este espectáculo —

— jajaja no me importa!, ahora estoy muy feliz, no me importa si me ven... —

—nos molestaran, en especial si te ven con alguien como yo —

— tonto, te repito que eso nunca me ha importado. Si fuera así jamás hubiera querido salir contigo o aceptado ser tu novia. La única razón para salir en incógnito, es más bien para que no estropeen nuestro tiempo juntos... mas no por vergüenza —

Él sonrió, así que ahora él le dió un beso. Al separarse, la abrazó y cargó, con su mano escondió el rostro de ella en su cuello para que no la reconocieran, y con su velocidad la llevó a un pasillo apartado cerca del estacionamiento, ella se bajó de sus brazos y lo miró con fingido reproche.

—oye, te dije que no me avergüenzo de que me vean contigo... —

—lo sé, pero tengo que cuidar tu reputación. la gente me odia, y me enojaré si te insultan como lo hacen conmigo... —

— eso no me afectará... —

El no respondió, solo la observó mientras pensaba en algo más, ella frunció ligeramente el ceño al no saber que pasaba por la cabeza del héroe.

— ... ahora entiendo... —

—...¿que cosa? —

— a genos y a ti, cuando les preocupa lo que opinan los demás sobre mí... así que déjame cuidarte pequeña... — dijo y le tomó la mano.

Ella lo miró enternecida, se acercó a él flotando a su altura, él la abrazó por la cintura apegandola a él mientras se apoyaba en la pared; tatsumaki sonrió con picardía, delineó con su índice la mandíbula del héroe y acercándose a su oído le susurró.

— Saitama...cuando dices estas cosas, siento como si mi corazón fuera a estallar... — luego besó el cuello del héroe, su mejilla. — y te odio porque haces que haga y diga cosas de las que nunca me sentí capaz... —

para terminar su recorrido le dió un lento beso en los labios, cuando dió por terminado el gesto se separaron y los pies de tatsumaki tocaron el suelo nuevamente. Pero para Saitama aquello no fue suficiente, así que inclinándose rápidamente la tomó de la cintura y volvió a besarla, ahora él la acorraló en la pared, mientras ella rodeaba su cuello con sus brazos. Siguieron unos besos más, Él sonreía entre besos, y acariciaba a la esper incitándola a continuar.

Después de un breve momento, sonrojados y acalorados se separaron ligeramente. Mirándose con cariño, Saitama comentó.

— yo también te odio por lo mismo... —

Ambos sonrieron.

—...Saitama...tengo un regalo, quería esperar... pero ya sabes que no soy paciente... —

Se acercó de nuevo a él, quien confundió ese movimiento como un preludio de un beso, así que inclinó la cabeza para besarla. Pero se sorprendió al escuchar una ligera risa y sentir algo frio colgando de su cuello.

— te estaba colocando este collar, es la mitad de un corazón...yo tengo la otra mitad, y observa, se unen solos por la atracción del imán... y luego se encienden... ¿no es divertido? ... —

—jajajaj es cursi...pero me gusta... gracias... — dijo mientras esbozaba una sonrisa de lado y observaba el objeto.

—... Saitama, ya me siento mucho mejor... Peeero, ahora tengo hambre... ¿tu no? —

— si, yo también tengo hambre, vayamos a mi casa... Prepararé algo.. —

Tatsumaki asintió, y Saitama la abrazó para acto seguido usar su velocidad y llegar rápido a Ciudad A.

bueno, como habrán notado Saitama ya empezó a recordar...pero la explicacion a eso está más adelante...tal vez ya supongan algunos la causa...pero en fin, gracias por leer, espero les haya gustado.