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Adrinette April

El Real Yo

Fuegos Artificiales

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Adrien observaba como Marinette apenas tenía tiempo para sacar la mirada de la pantalla de su computadora para comer o para un par de ejercicios de respiración. Los exámenes finales en el Lyceé estaban por terminar, pero también Marinette tenía que terminar el curso intensivo de inglés que tenía que tener aprobado para poder ingresar al instituto de moda al que había sido becada.

Le había contado que antes de ser Ladybug, estaba en un curso de inglés, que tuvo que dejar por un tema de tiempo, porque sabía que tenía que prepararse para ese día, pero no fue hasta que Audrey le recordó del certificado, que sintió desfallecerse.

Sí, sabía inglés. Sí, lo comprendía y podía hablarlo, pero no estaba segura si sería suficiente para el nivel esperado para éste.

Adrien se miró con los demás kwamis, había ido porque desde que se metió en ese curso a penas si pasaban tiempo juntos en el colegio, las tardes compartidas ya eran esporádicas, y la extrañaba mucho.

De hecho, había estado haciendo cálculos, de sus ingresos actuales y lo que pronto recibiría, porque tenía pensando en mudarse a un departamento más grande e invitarla a vivir con él.

Aunque sabía que aún no era tiempo para preguntarle, con tantas cosas encima. Aspirando profundamente, se puso de pie, haciendo que Marinette dejara de ver la pantalla donde tecleaba con suma rapidez para ver al chico.

—¿Te vas?

—Sí —respondió—, estás muy ocupada, así que mejor me retiro.

—Lo siento, Adrien —dijo, dándole guardar a la pantalla para luego ponerse de pie y acercarse a su novio, tomándole ambas manos—. El sábado en la mañana voy a dar el examen y el domingo no tengo que trabajar, la señora Audrey me lo dio libre por mi examen, pensaba si quieres ir a ver los juegos artificiales conmigo, ¿Qué te parece?

—Me encanta la idea.

—¡Genial! —dijo, buscando su teléfono celular, el que abrió para poder revisar—. Habría que reservar uno de los cubículos de la rueda de la fortuna, también podríamos ir a comer y… —pero Adrien tomó su teléfono celular y se lo cerró con un movimiento de su mano.

—No te preocupes, yo me encargo…

—Pero…

—No tengo nada que hacer, así que déjame ayudarte mientras pueda.

Marinette le sonrió y le dio un beso rápido en los labios, antes de volver a la pantalla de su computadora. Adrien aspiró profundamente y bajó hacia el living.

Marinette estaba tan feliz por el resultado de su examen, que en cuanto lo vio saltó a sus brazos, haciendo que el rubio la abrazara también.

—¡Estoy tan feliz! Saqué nota perfecta, así que voy a entrar con honores.

—Me alegro tanto por ti —le respondió, acomodándose contra la curvatura del cuello de la chica—. Estoy tan orgulloso que hoy vamos a ir a festejar. ¿Lista?

—¡Nací, lista!

Adrien la conduzco por el desfile de actividades que habían planeado para el día, primero fueron a almorzar a un bonito restaurante, luego fueron al cine a ver una pelicula de acción que hace tiempo, ambos querían ver y por último, antes de ir a ver los fuegos artificiales, a merendar a una cafetería.

Marinette estaba encantada por todo lo que había planeado y Adrien solo podía verla radiante. Le sorprendía como el paso del tiempo, en vez de desgastar la relación iba fortaleciéndola, siempre había algo nuevo que descubrir de ella, o algo de él mismo.

Y, últimamente, pensaba mucho en eso, en cuanto había cambiado su vida desde que Marinette había aparecido en ella, cuando puso su mundo de cabezas enredándolo en el hilo de su yoyo. Ya sea por las cosas buenas o las diferencias que ambos habían tenido como superhéroes, pudo encontrar su propia voz, su propio carácter y su real yo.

Y estaba seguro que nunca lo hubiera logrado sin ella.

Fue por ese motivo, que mientras esperaban por los fuegos artificiales en lo alto de la rueda de la fortuna, lo dijo finalmente:

—Ven a vivir conmigo —le pidió, haciendo que Marinette lo mirara sorprendida—. Yo, quiero que vivamos juntos, se que somos muy jóvenes, pero… yo… quiero estar contigo.

Marinette no supo que responder, justo en ese momento, los fuegos artificiales empezaron a explotar en los cielos parisinos, pero más parecían explotar en su interior. Adrien interpretó ese silencio como un no, por lo que se puso a mirar los fuegos artificiales para distraer sus pensamientos.

Marinette se acomodó junto a él, apoyando su cabeza en el hombro de su chico, éste la rodeó con el brazo mientras los colores iluminaban todo el cielo.

Cuando el espectáculo terminó, la rueda que estaba detenida volvió a moverse, fue en ese segundo, que Marinette tomó asiento y tomó la mano de Adrien para que se sentara con ella.

—Adrien, me encantaría vivir contigo.

—¿Pero?

—Hay que hablar con mis padres, primero —le informó, acomodándose contra su hombro—-. Si ellos están de acuerdo, mudémonos juntos durante las vacaciones.

—¿De verdad? —dijo emocionado.

—Sí —afirmó ella con una sonrisa—. Yo también quiero estar contigo, para siempre.

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Ayer tuve que borrar este capitulo porque no me había gustado como me quedó, pero este si me gusto, así que ese sube.

Enseguida les traigo el 24, que ese lleva listo hace rato 😉

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¡Mil Gracias por leer!

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Aquatic

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24 de Abril 2022