Hola amigos, soy Yuzu Araki.

Nuevamente les traigo otro one shot para Love Live y nuevamente se enfocará en las Aquors.

En este caso trataré con las de tercer año, cuando Mari regresa a Uranohoshi a tomar el puesto de directora aparte de remediar las cosas que dejó en vilo en el pasado luego de su lesión como en no haber logrado ganar el Love Live hace dos años.

Se nota que aunque las tres chicas de tercero la pasaron muy mal, sobretodo Kanan y Mari que tuvieron que separarse pero tampoco no olvidemos a la Kurosawa Mayor ya que ella dejó de disfrutar lo que más amaba junto a su pequeña hermana y volviéndose fría con el paso del tiempo.

Ya aclarado esto, comencemos.

Espero que lo disfruten.

Yuzu y fuera

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-¿Qué clase de broma como tener una tercer año como directora de la junta?

Dia colgó la cabeza en alto, mantuvo la mano doblada con plena conciencia mientras sus ojos disparaban dagas hacia la "nueva directora" a cargo. En comparación, Mari tamborileaba rítmicamente con los dedos sobre el escritorio, como para burlarse de la presencia de la presidenta del consejo estudiantil por segundos.

Otras tres ya habían salido de la habitación y solo quedaban las dos, con la Kurosawa mayor todavía nerviosa.

-No es broma, te he mostrado a ti ya las de segundo año el papel real- se jactó la rubia- Sé que tendrás cada vez más dudas sobre mí, como siempre, pero…

-Oh bien- resopló la pelinegra- Ese no es exactamente el problema. Estoy demasiado acostumbrada a tus payasadas, de todos modos

La italoamericana apretó los labios cuando su amiga tomó su posición justo en frente de ella, de nuevo, otro mero milímetro.

-¿Por qué ahora, por qué School Idols y por qué demonios apareciste después de dos años?- la chica de cabello negro gimió, la frustración parecía llenar su voz, fuerte y sonora- Ya te has ido, has desaparecido, ¿por qué molestarte en volver?

-Dia, no has cambiado en absoluto, ¿verdad?- reflexionó Mari- Sigue siendo difícil para mí después de dos años

-Mari, tienes que responder a mi pregunta

Una sonrisa era todo lo que necesitaba para responder a todo. Pero por una vez, no sabía cómo tratar con Kurosawa Dia después de una larga brecha de dos años.

¿Debería mentir? ¿Debería inventar otro chiste? ¿Debería decir la verdad? ¿Debería inventar otro farol? ¿Debería... irse? Las facciones de Mari se suavizaron en cuanto llegó a sacar algunas respuestas. Sí, una sonrisa era todo lo que necesitaba.

-Quiero arrastrar a Kanan de regreso a la escuela- hizo una pausa, caminando en círculos alrededor de la morena mientras recuperaba el aliento- Quiero terminar lo que he comenzado- sus ojos dorados se detuvieron cuando la presidenta del consejo estudiantil la miró, siguió cada paso- Y quiero verte sonreír

La Kurosawa mayor parpadeó,

-... ¿Yo? ¿Sonriendo?

-¿Ves?

Mari chocó sus cabezas, un poco difícil para Dia hacer una mueca, aunque antes de que la pelinegra tuviera tiempo de quejarse, la chica de cabello rubio se calló,

-No has cambiado; eres demasiado dura contigo misma, Diamond- sus manos abofetearon suavemente la mejilla ajena- Rara vez sonríes, nunca te divertiste, eres demasiado desinteresada

Por una vez, la pelinegra suspiró, un suspiro de cansancio en el oído de su contraria, antes de desplomarse y hundir la cabeza en los cabellos rubios y llorar en silencio.