"Los personajes de Naruto, así como su mundo, son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomé prestados para hacer este fanfic."


Can't help falling in love

Wise men say

Only fools rush in

But I can't help falling in love with you

Naruto nunca pensó que podría enamorase varias veces de la misma persona, pero lo hizo.

Aún recordaba la primera vez que se enamoró de Sakura Haruno. La niña que le había robado el aliento y el corazón. Todavía podía recordar la risa infantil y la sonrisa que ella le había regalado la primera vez que se conocieron.

Él la había estado observando a lo lejos, desde el solitario columpio, mientras ella hablaba con un grupo de niñas y soltaban chillidos en la entrada de la academia. Esperaban a sus padres para volver a casa. Naruto olvidando su tristeza,se maravilló por el cabello rosa y los ojos verdes de la niña que reía, pero la frente de la niña, llamó su atención, la hacía ver adorable. Su corazón latió con rapidez y sintió como se sonrojaba.

¿Qué me pasa? Pensó el chiquillo sin poder dejar de admirarla. Después de algunos minutos, los padres de las niñas llegaron para recoger las, dejando sola a la niña de cabello rosa. El pequeño rubio frunció el ceño al verla sola. Sin poder evitarlo se acercó a ella y con una sonrisa tímida y con miedo de ser rechazado la saludó.

-Hey!- casi gritando el niño llegó a su lado, asustando a la niña que observaba atenta sus pequeñas manos.

-Me asustaste- le dijo con una mueca molesta la pequeña observándolo con sus grandes ojos verdes. "Sus ojos son del mismo color de las hojas de los árboles de Konoha" pensó el rubio sonrojado. Ambos se quedaron mirando sin decirse ninguna palabra hasta que la niña suspiró.

-¿Necesitas algo?- le preguntó la pelirosa curiosa por el niño que parecía tan sorprendido viéndola.

-No… solo pensé que estabas muy sola aquí- habló el niño encorvándose, esperando algún insulto o las miradas de odio que le daban los aldeanos diariamente.

-Aah… Estoy esperando a mi papá, pero si quieres puedes esperar a tus padres conmigo- ofreció la niña. Naruto con sorpresa la observó un momento un poco confundido.

-¿No sabes quién soy?- preguntó el niño con cautela. La pequeña simplemente se encogió de hombros y sonrió.

-Eres el chico que llenó de pegamento la silla de Iruka sensei ¿verdad?- preguntó divertida soltando una risita. El niño rubio sonrió lentamente hasta mostrar todos sus dientes.

-Sí, fui yo, pero en realidad fue un accidente ttebayo- susurró el niño como un secreto. La niña asintió y sonrió.

-Soy Naruto Uzumaki

-Sakura Haruno

"Sakura" repitió en su mente el rubio, mientras el nombre de la niña lo hacía sentir cálido por dentro.

Ambos se sonrieron sonrojados hasta que un hombre con un cabello y barbas muy extrañas se acercó a ellos.

-Sakura, hora de irnos- dijo el hombre con una sonrisa observando a ambos niños. Naruto asustado se alejó para evitar algún golpe que nunca llegó.

-¿Qué sucede Naruto?- preguntó la niña al observar la reacción del rubio. Naruto aún sorprendido porque ninguno parecía saber que él era un monstruo, si bien no sabía el porqué.

-Tranquilo, muchacho. No pasa nada. Vamos Sakura, mañana podrás volver a ver a tu novio- dijo el hombre soltando una risotada. Sakura y Naruto enrojecieron como tomates mientras el hombre seguía riendo.

-¡PAPÁ!- gritó la niña avergonzada antes de girar hacia Naruto y despedirse con una sonrisa avergonzada.

-Nos vemos, Naruto

-Nos vemos, Sakura-chan- despidió el rubio haciendo reír aún más al hombre.

Naruto observó como la niña y su padre caminaban mientras discutían. El niño sonrió y apretó su pecho.

-Sakura-chan- repitió saboreando el dulce sabor del nombre de la pelirosa en sus labios.

Y él no pudo evitar enamorarse de ella.

Shall I stay?

Would it be a sin

If I can't help falling in love with you?

Los días pasaron y pudo aprender un poco más de la niña, aunque no pudiera hablar con ella en algunas ocasiones. Trataba de llamar su atención con bromas que sabía que disfrutaba aunque ella lo negara. Sus ojos verdes nunca mentían. Logró que le prestara atención aunque sea para regañarlo, aunque a veces era una molestia para ella y los demás. Ella lo notó a él. Con una sonrisa o un ceño fruncido. Ella lo veía a él y no al niño monstruo. Ella no lo ignoró. Y ella era igual que él.

Unos años después pudo entender que ella también necesitaba ser reconocida, ser alguien, ser notada. Él supo porque ella quería ser notada por Sasuke y aunque le dolió, al mismo tiempo se alegró, porque podía comprenderla y prometió esforzarse para ser reconocido por ella.

Like a river flows

Surely to the sea

Darling, so it goes

Some things were meant to be

Los años pasaron y su amor por ella seguía ahí. Madurando, creciendo. La vio reír, llorar, gritar y maldecir. En cada paso que daba ella, él estuvo ahí. Ni la distancia pudo disminuir su amor por ella. Siempre era ella.

Sakura- chan.

Al mismo tiempo que su amor por ella crecía, su relación también. Ella se volvió su mejor amiga. Siempre juntos. En las buenas y las malas. Aunque ella le rompiera el corazón. Y él la amaba.


Ella siempre estaba salvándolo y curándolo con sus pequeñas manos.

-Odio mis manos- una noche se quejó la pelirosa mientras cenaban en Icharaku. Naruto frunció el ceño al escucharla. Giró su rostro para verla.

-Tus manos son perfectas, Sakura-chan.

-No mientas. Están llenas de callos y cicatrices- murmuró todavía con el ceño fruncido. Naruto soltando los palillos, tomo las pequeñas manos entre las suyas.

-¿Qué haces Baka?- gritó sobresaltada y con un sonrojo en el rostro. Trató de apartarse del agarre del rubio, pero él no la dejó.

-Sakura- chan. Tus manos son mágicas. Pueden romper una roca en miles de pedazos y pueden sanar y aliviar... Tus manos sostuvieron mi corazón- dijo el rubio serio. La chica sonrojada lo miró atónita mientras él apretaba con cariño sus manos contra las suyas.

-Han salvado cientos de vidas. En especial la mía. Miles de veces.

Ambos se quedaron en silencio mientras seguían observándose sonrojados. El carraspeo de Teuchi los sacó del extraño momento que ambos había compartido y se soltaron como si se hubieran quemado.

-Baka…- susurró la pelirosa con una sonrisa cariñosa antes de volver a comer. Naruto sonrió al ver el nuevo brillo en los ojos de la médico y ambos siguieron comiendo en un agradable ambiente. Teuchi sonrió ante la escena que había presenciado hace unos minutos.


Naruto nunca pensó que su amistad podría conducir a algo más. Siempre pensó que su amor sería no correspondido, pero la vida daba mil vueltas.

Naruto nunca pensó que la mujer que había amado por tanto tiempo un día lo amaría.

-Te amo, Naruto. No sé cuándo y por cuanto tiempo. Solo sé que siempre te amé. Te amo como amigo, como compañero y como algo más. – confesó una noche Sakura mientras ambos estaban en la cima de la montaña Hokage observando las estrellas. Naruto sorprendido giró su rostro para verla. Sakura le sonrió y se acercó un poco más a él.

-Sakura-chan…- murmuró sorprendido sin poder apartar su mirada de ella. La luz de la luna la hacían ver como un ser etéreo.

-¿Aun no me crees?- preguntó la chica apartando su mirada para posarla en la aldea.

-Pensé que aun amabas a Sasuke- dijo el rubio aún atónito. Sakura soltó una carcajada amarga.

-¿Cómo puedo seguir amando a alguien que no es real para mí? Una fantasía de una puberta de 12 años. Entendí que no lo amaba como pensé que lo hacía… Él era solo una ilusión. Quería un príncipe azul y pensé que él lo sería, pero solo me lastimó. No lo malentiendas, lo quiero como el compañero de equipo que fue, pero mis sentimientos por él han cambiado.

Naruto seguía sin poder hablar. Sakura sonrió tristemente y se acercó aún más casi tocando su pecho con la de él.

-Lo que quiero decir…. Es que siempre fuiste tú, Naruto. Mi príncipe azul.- dijo la pelirosa con un gran sonrojo, aferrándose a la chaqueta nueva del rubio. Apoyó su frente en el torso del rubio que seguía anonadado y siguió hablando.

-Desde que nos conocimos siempre estuviste ahí y yo fingí que no me daba cuenta, pero no podía dejar de pensar en ti. Me aferré a la ilusión de Sasuke, pero siempre sobresalías. Siempre estabas ahí. Haciéndome enojar o reír. Haciéndome promesas imposibles y cumpliéndolas. Alcanzaste mi corazón y lo protegiste aunque yo rompía el tuyo. No te merezco, y aunque no me creas… nuevamente te lo diré… Te amo, Naruto.

-Sakura-chan- llamó el rubio y ella levantó su rostro empapado de lágrimas esperando ser rechazada.

-¿Cómo puedes decir que no me mereces? Eres lo más valioso que tengo en mi vida. Soy yo el que no te merece. – dijo el rubio con una sonrisa tomando su rostro y limpiando las lágrimas.

-¿Cómo aún puedes quererme? Siempre fui tan mala contigo- gimoteó la pelirosa agarrando con más fuerza la chaqueta del rubio.

-Fuiste la única de todos los niños que me vio y se preocupó realmente por mí, Sakura- chan. Me sonreíste y me hablaste. Me regañaste si hacía algo estúpido y no tenías miedo de decirme que era un idiota cuando realmente lo era. Tú me reconociste y me viste por lo que soy. No te alejaste de mí aun cuando descubriste que soy un junchuriki o cuando te volvía loca. Fuiste mi amiga y mi apoyo… Me salvaste la vida - dijo acariciando el cabello de la chica.

-Sakura-chan, te amo y no creo que pueda dejar de amarte-susurró Naruto y la besó. La pelirosa gimió complacida y enredó sus brazos en el cuello del hombre. Ambos se perdieron en el beso. Tomando cada suspiro y gemido. La noche fría se volvió más cálida y Naruto sonrió feliz.

Take my hand

Take my whole life too

For I can't help falling in love with you

Naruto se sintió como un tonto cuando creyó que veía a Sakura por primera vez.

Ella caminaba con un hermoso vestido blanco y un ramo de rosas blancas. Su cabello suelto cayendo por sus hombros descubiertos y adornado con flores blancas y rosas. Su sonrisa suave y cariñosa. Sus ojos con lágrimas de alegría. Se veía hermosa. El jinchuriki sintió como su corazón palpitaba y la respiración lo abandonaba.

Cuando la pelirosa llegó a su lado junto al padre de ella, sintió como si todo fuera un sueño.

-Cuida de mi hija, muchacho- le dijo el hombre con una sonrisa y guiñándole el ojo.

Naruto sonrió y tomó la mano de la mujer que brillaba con luz propia.

Ambos se miraron a los ojos y el mundo paró a su alrededor.

-Creo que me volví a enamorar de ti- susurró el rubio sin poder creer que ella fuera real. La pelirosa sonrió y acarició su mejilla.

-Baka…- ella susurró cariñosamente en respuesta y entrelazó sus dedos con los de él.

Sus vidas se unían para siempre y se sintió como si llegaran a destino.

Naruto era lo bastante tonto para enamorase varias veces de la misma persona, pero algunas cosas estaban destinadas a ocurrir.

Like a river flows

Surely to the sea

Darling, so it goes

Some things were meant to be

Take my hand

Take my whole life too

For I can't help falling in love with you

For I can't help falling in love with you


Notas de Autor:

La historia es una especie de SongFic y un Headcanon. Espero les haya gustado.

La canción se llama "Can't help falling in love" de Elvis Presley.

Agradezco a todos los que le dieron Favorito y siguieron esta historia. Me gustaría leer sus opiniones, así que comenten por favor.

Nos leemos en otra ocasión.