"Los personajes de Naruto, así como su mundo, son propiedad de Masashi Kishimoto. Yo sólo los tomé prestados para hacer este fanfic."
Mañanas Frías
El otoño había llegado a Konoha y consigo las frías mañanas y la sensación melancólica en el ambiente. Las hojas amarillas, rojas y cafés adornaban las calles como una alfombra multicolor y el cielo gris anunciaba la pronta llegada del invierno.
Parecía que todo había perdido su calor a excepción en una habitación en las afueras del centro de la ciudad.
Sakura bostezó somnolienta y abrió los ojos despertando de su sueño. El movimiento casi inexistente de las cortinas azules llamó su atención mientras trataba de despertar por completo. Parpadeo un par de veces mientras su cerebro comenzaba a funcionar y sonrió somnolienta mientras se abrazaba más a la calidez de su cama.
Miró entre las rendijas de las cortinas y pudo ver el gris del cielo y como algunas hojas volaban por el viento. Estiró un brazo y tomando el despertador con forma de corazón de su mesita de noche, miró la hora.
-6:30… Es muy temprano – murmuró con la voz ronca por el sueño y volvió a poner el reloj en su lugar para volver a acurrucarse en la calidez de sus sabanas.
Un gruñido se escuchó a sus espaldas y un brazo poderoso apretó más su agarre en su cintura, apretándola contra el cuerpo cálido de su pareja.
Sakura sonrió y acarició el brazo que la sostenía y se hundió en el calor que le proporcionaba su novio.
-Sakura-chan…- gimió Naruto y la giró para tenerla cara a cara. Sakura sonrió y observó la mirada somnolienta del rubio que seguía sin poder despertar del todo.
-Es muy temprano, vuelve a dormir- susurró la pelirrosa dándole un beso en la mejilla.
Naruto asintió, besó la frente de la mujer con cariño y la envolvió con sus brazos acercándola aún más a su cuerpo. La calidez del cuerpo del rubio la hizo gemir de placer y escondió su rostro en el cuello del hombre.
"Amo las mañanas frías… en especial si estoy contigo… Naruto" fue el último pensamiento de Sakura antes de volver a caer dormida en los brazos del rubio.
Como si hubiera escuchado el pensamiento de la mujer en sus brazos, el rubio besó la cien de la pelirrosa y susurró "Yo también".
Ambos jóvenes se quedaron dormidos con una sonrisa y con la calidez de su amor.
So darling, darling
Stand by me, oh stand by me
Oh stand, stand by me
Stand by me
Nota del Autor:
El fragmento al final pertenece al coro de la canción "Stand by me" de Ben E. King
Como verán es una viñeta corta sobre una mañana cualquiera de Naruto y Sakura . Quería mostrar esas pequeñas cosas que hacen a una relación.
Espero les haya gustado.
Nos leemos pronto.
