¡Hola! Bueno aquí estoy de nuevo con actualización, al menos no tarde tanto como la otra vez. Esto tenía que estar la semana pasada, pero no me convencía y hoy le he agregado mucho más a esta letra y me ha gustado mucho. Además de que tuve la enorme ayuda de L' Fleur Noir que hizo de mi Beta-reader, muchas gracias Sumi :)
Esto es para mi amigo tigre Satoshi-Ryu, que espero que me perdone el retraso y le guste mucho.
Sin más los dejo con la siguiente letra, espero que lo disfruten.
OBLIGACIÓN
- ¿Estás segura de esto? –
- Si estoy segura, creo que estoy lista –
- Pero podemos dejarlo para después, nadie te está presionando –
- Es que necesito hacerlo ya, es desesperante que todo mundo lo haga y yo no –
- Ey eso no es cierto, que tal si mejor… -
- ¡ASH! ¿Lo vamos hacer si o no? –
Suspiré rendido.
¿Cómo fue que acabé en esta situación?
Claro, porque soy Ash Ketchum y me persiguen los problemas. Solía pensar que era paranoia de mis amigos cuando me decían que yo no puedo estar un solo día sin meterme en problemas, es decir, ser perseguido por un trío de maleantes todos los días tampoco ayuda a mi reputación. Además es cierto, tal vez me he metido en más problemas que lo que un entrenador normal lo haría, pero que no daría en este momento por estar en medio de un ataque de pokémons psíquicos, o volver a cruzar la odisea del elegido… todo sería menos peligroso que esto.
Subirme en un carro con Misty, estando ella al volante.
Misty tiene muchas cualidades es buena entrenadora, comprometida, buena amiga… pero definitivamente tenerla al volante no es algo que alguien quisiera vivir, créanme. Recuerdo con escalofríos aquellos momentos donde ella ha intentado manejar algo. La primera vez, no fue tan dañina… recuerdo que estábamos en ciudad Carmín, en el centro pokémon y había videojuegos. ¡Era el mejor centro pokémon del mundo! Claro, tuvimos la suerte de que hubiera un juego de carreras.
¿Divertido, no? No, claro que no… sobre todo cuando Misty movía el control pensando que el carro también lo haría junto con ella, estrellando el pobre ferrari por todos lados, nunca usando el freno y atropellando a cualquier peatón virtual que se le pusiera enfrente y lo peor de todo… haciéndome perder, Brock gozando de la victoria porque extrañamente Misty tenía un imán para que me golpeara a mí. Desde ahí me pregunte, ¿Qué sería de ella el día que tuviera un carro enfrente?
Lástima que lo tenía que averiguar años después. No exactamente con un automóvil, fue algo más pequeño pero no menos inofensivo, una cuatrimoto. Cuando viajábamos por Johto, en mi cumpleaños quisimos hacer algo diferente y fuimos a un terreno donde se rentaban cuatrimotos. ¡Estaba tan emocionado! Ver a todos competir y rebasarse hacía que mi adrenalina estuviera a tope, tanto como en una batalla.
¡Si tan solo hubiera sabido lo que pasaría!
Misty al igual que en los videojuegos, no conocía el termino frenar… sujetaba las manijas y aceleraba con fuerza. Siendo su carácter competitivo, le molestaba que estuviéramos enfrente de ella, nos rebasó de sorpresa pasando muy cerca, golpeándome en mi llanta, ocasionando que yo tuviera que maniobrar estrellándome contra el muro de contención y salir volando hacía un árbol, mientras mi cuatrimoto seguía su marcha por otro lado.
Brock se salió de la pista y sin poder frenar, acabó con la cuatrimoto dentro de un lago. Así muchas inocentes personas salieron lastimadas de tan solo 2 vueltas de recorrido… ah y claro Misty salió ilesa, ¿pueden creerlo? Como era de suponerse, después de ese pequeño desastre el dueño de las cuatrimotos nos corrió del lugar. ¿Qué sería de mí el día de hoy?
- ¡ASH! ¿Me vas a enseñar, si o no? – escuche su voz, y la vi con su vista furiosa de que aún no le hubiera respondido. No había donde esconderse, estaba obligado a enseñarle.
- Si Mist, será mejor que empecemos –
- ¡Más despacio! ¡Despacio! –
- ¡Ash, aún no hemos salido del estacionamiento! –
Misty me miro bastante molesta, pero tenía mis razones. Amaba mi carro, aún no entiendo porque no usábamos el suyo… según ella quería usarlo solo cuando estuviera totalmente preparada y claro que el mío sufra las consecuencias de sus maniobras atroces, creo que realmente no estaba preparado para esto.
- Lo siento - le contesté, mientras me ponía el cinturón de seguridad y ella hacía lo mismo. Respiré profundo, que la tortura comience.
– Enciende el carro, pisa el freno… pones reversa y lo sacas con cuidado, muy lento – enfaticé en lo último, realmente temía por mi seguridad y la mi automóvil. Misty empezó a seguir las instrucciones cuando…
- ¡CUIDADO! –pisó el freno de golpe.
- ¿Qué pasa? – preguntó molesta.
- Lo estás haciendo mal, ¿Qué no viste? –
- ¡Pero hice lo que me pediste!-
- No usaste los espejos, ¿cómo piensas salir de reversa?. ¡Casi golpeas esa camioneta!-
- ¡Como diablos voy a usar los espejos, si no me dijiste!-
- Oh no lo sé, ¿Sentido común? –
- ¿Ash Ketchum, hablando de sentido común? Por favor –
Suspiré de nuevo, este será un largo día.
Una vez más empezamos con el primer objetivo del día, salir del estacionamiento. ¡Le pagaría ahorita mismo su bicicleta con tal de estar seguros!... ¡Claro la bicicleta!
- Oye Mist, ¿Por qué mejor no usas tu bicicleta? –
- ¿Qué estas insinuando, Ash Ketchum? –
- ¡Nada! Tú sabes, toda la contaminación que existe y además sería un grandioso ejercicio –
- ¿Dices que no estoy en forma?
- No claro que no –
- ¿Entonces? –
- Era una sugerencia. Pensé que te agradaría.-
- Ash no puedo tener 20 años y llegar en bicicleta a la liga, mi reputación quedaría destrozada – gruñó molesta, suspiré resignado mientras ella seguía tratando de salir de esta trampa llamada estacionamiento. Debía haber otra manera de poder zafarse de esto, así que aquí vamos con el segundo intento.
- Mist, ¿Por qué no pagas un chofer, no sería más seguro?-
- ¡Claro que no! Es ridículo-
- Yo solo pienso en tu seguridad – y la de ciudad Celeste.
- Claro que no, solo lo dices porque temes que le haga algo a tu carro. – Tenía que admitir que eso también me preocupaba bastante.
- No Mist, además así no dañarías tu reputación –
- Ya te dije que no, Ash. – Creo que no había escapatoria pero tenía que haberlo intentado.
Por fortuna, sobrevivimos a la primera parte saliendo del estacionamiento y mi carro aún no sufría ningún percance, hasta ahora. El problema de Misty, es que es muy ansiosa al volante y quiere hacer todo al ritmo que los demás ya lo hacen. De acuerdo, aquí viene nuestro primer obstáculo.
- Bueno Mist, cuando veas que te acercas a un tope tienes que cambiar la velocidad, dejando que el impulso pase por encima y después aceleras ¿De acuerdo? – le dije en voz baja para no ponerla más ansiosa de lo que estaba.
¿Qué paso? Lo que esperaba, se apagó el carro en el tope.
- ¿Qué hice? – preguntó un poco insegura, pero le sonreí tratando de transmitirle seguridad y salir vivos de esto.
- Tranquila, esto suele suceder mucho cuando las personas empiezan a manejar – suspiró de alivio, y se me hizo bastante tierno su gesto, creo que ella también ha sufrido con esto. Tenía que ser más comprensivo con ella.
- Ok, cambia a primera velocidad y aceleras –
Como odiaba a ese maldito sonido cuando observaba como Misty no podía meter la velocidad, forzaba mi amado vehículo.
- Te dije que primera –
- ¡Eso estoy haciendo!
- ¡No, eso es tercera! –
Armándome de paciencia le volví a recordar las velocidades, y esperaba no encontrar de nuevo más topes en nuestro camino; pero claro que esto no iba a suceder, mi pobre automóvil se paraba de golpe en cada uno que encontrábamos, ¿Por qué ciudad Celeste tenia tantos topes?
- ¡Argh! – protesté audiblemente, cuando mi carro se paró como por vigésima quinta vez.
- ¡Ey! Tú dijiste que era normal que pasara –
- Si, pero no cada maldito tope –
- Oye si vas a estar con esa actitud, mejor olvídalo – sabía que si tomaba esa salida, nunca me lo perdonaría… y no quería que estuviera molesta conmigo, al fin ella me había pedido ayuda a mí y no quería decepcionarla.
- Perdóname Mist, tienes razón… -
- ¡Creo que ya lo estoy logrando! – dijo Misty, a decir verdad iba mejorando un poco. Mínimo ya no se detenía en cada tope y recordaba las velocidades, entonces si era una buena mejora. De repente tenía un poco de sed, y allí cerca había un lugar donde podíamos descansar.
- Oye Mist, tengo sed… que te parece si te estacionas y vamos a esa tienda – le dije, ella solo asintió creo que se puso un poco nerviosa. El lugar donde le indique era fácil de estacionarse, había mucho espacio y no esperaba que pasara nada.
Creo que me apresuré.
- Usa el espejo para medir la distancia y vete metiendo lentamente – le indiqué, mientras ella solo asentía.
- Despacio… despacio -
Todo iba bien hasta que eso que temía sucedió, soltó el freno de golpe y tan solo se escucho un golpe. - ¡Oh no! No… no puede ser – bajé del coche apresurado, para ver que tan malo era. Para mi consuelo, el golpe no era tanto. Y se repararía fácilmente, pero por algún motivo estaba bastante molesto.
- Oh lo siento, Ash no lo vi. -
- ¡Pero ahora si te dije que usaras el retrovisor!
- Lo sé, Ash. Pero no sé, de pronto apareció –
- ¡Es un árbol Misty! ¡No pudo haber aparecido de pronto! –
- Te lo pagaré, en serio – no le dije nada, estaba muy molesto en este momento. Tan solo la dejé mientras caminaba hasta la tienda, realmente necesitaba algo que beber.
- Ash, ¿Sigues molesto? – me preguntó Misty, claro que seguía molesto. No habíamos hablado desde que eso había pasado, tan solo continuamos el camino y ya no le iba dando indicaciones. Estaba con los brazos cruzados, esperando que el día terminara.
- No, no lo estoy. –
- Claro que lo estás, ya dije que lo sentía. – escuché su voz un poco afectada, pero en verdad no quería escucharla en este momento.
- Olvídalo -
- Gary no se hubiera enojado tanto – murmuró bastante audible, en un supuesto intento de disculpa, pero esa no era una buena opción y parecía querer que me enojara más.
- Si claro – bufé un poco, mientras seguía sin mirarla – En primera Oak, no te pudiera haber enseñado. Tendría que haber usado alguna de sus porristas, ellas eran las que lo llevaban a todos lados.
- Pues mínimo hubiera sido más comprensivo, lástima que estaba ocupado – de acuerdo, eso me dolió. No sabía que también le hubiera pedido a él que le enseñara a conducir, además desde que regresé a Kanto noté que Misty y Gary se habían vuelto muy amigos.
No me gustaba nada, absolutamente nada.
Muchas veces que Misty visitaba Pueblo Paleta, pasaba primero por la reservación del Profesor antes que por mi casa. Mi mamá me comentaba cuando hablaba con ella por teléfono, que Misty llegaba a visitarla algunas veces pero de pronto esas visitas eran más seguidas desde que Gary había regresado de su último viaje de investigación.
Me sentía desplazado, y no era que yo pudiera hacer algo al respecto pero pensar que ella me hubiera remplazado me dolía aun sin saber la razón, sobre todo cuando me había acostumbrado a solo hablar con ella por teléfono. Cuando volví por tiempo indefinido a mi casa, trate de recuperar un poco del lugar que tenía en la vida de Misty, resultando más frustrante de lo que había pensado.
Siempre sacaba a Gary en nuestras conversaciones.
Me contaba lo lindo que había sido él, al invitarla a la conferencia de quien sabe que pokemon fósil en isla espuma.
De lo mucho que la ayudaba en el gimnasio cuando la visitaba.
Y lo peor, siempre que le decía que saliéramos a algún lado Gary siempre la acompañaba. Se supone que nosotros somos mejores amigos, ¿no? ¡Oh esto no se queda así!
- No estaba ocupado Misty, seguro le dio miedo ¡Y lo entiendo! –
- ¡Ah sí, pues nadie te obligó a venir Ketchum!
- ¡Tenía que hacerlo! –
- ¡No claro que no! Ash Ketchum, si no querías hacerlo lo pudiste haber dicho –
- Misty, el semáforo. -
- Tan solo hubieras dicho, que no querías... tú no tenías ninguna obligación conmigo –
- Luz roja, Misty. –
- Pensé que lo hacías porque eres mi amigo, pero ahora realmente no entiendo por qué demonios estás aquí -
- ¡MISTY FRENA, ALTO! – cerré los ojos cuando sentí el tirón del cinturón de seguridad y escuche el ruido agudo de las llantas, por fortuna no hubo nada que nos impactara a pesar de haber frenado justo después del cruce de calle.
- ¿Estás bien? – pregunté asustado, un poco nervioso esperando que no le hubiera pasado nada. Ella tan solo asintió al parecer también un poco asustada pero también se podía notar que estaba molesta por lo que estábamos discutiendo.
– Creo que lo mejor será volver, ya no quiero ocasionarte más problemas – escuché el tono dolido de su voz, a pesar de su respiración agitada por el sobresalto. Se quitó el cinturón de seguridad para pasarse del lado de copiloto, un poco más calmado respiré lentamente antes de detenerla.
- Lo siento Misty, no quise molestarme tanto. En serio, quiero enseñarte a conducir – le dije con sinceridad, tal vez también era la primera vez que lo decía en serio, ya que había intentado huir de este peligro pero ahora me daba cuenta que quería ayudarla y que no fuera una obligación como lo había hecho notar.
- No creo Ash, creo que tomaré tu sugerencia de la bicicleta –
Yo y mi gran bocota.
- No Misty, vamos a intentarlo de nuevo –
- ¿Estás seguro? – sonreí un poco al ver que a pesar de los años aun pese su carácter podía convencerla a darme una nueva oportunidad.
- ¡Claro Mist! ¿Qué te parece si tomamos avenida central? –
- Ok, solo una cosa Ash, sino querías hacerlo… ¿Por qué aceptaste en primer lugar? –
Trague un poco de saliva, esperaba que dejara pasar por alto ese tema pero siendo ella no se le iba a escapar un detalle.
- No importa –
- Claro que importa, debió haber una razón por la cual te hizo pasar este tormento.
- Solo quería ayudarte, eso es todo –
- No claro que no, sino no te hubieras querido zafar de esto primero. Anda Ash, dime por favor – sabía que no tenia escapatoria al observar sus ojos tristes esperando a que yo le respondiera, y muy a mi mala suerte mentir nunca ha sido mi mejor arma. Creo que no tenía más que decir la verdad.
- Quería pasar tiempo contigo –
- ¿Uh? Pero si siempre salimos –
- Si, siempre con Gary, aun cuando te digo que vayamos algún lugar solo los dos –
- Pero –
- Puede que ahora sea tu mejor amigo… pero… a veces quisiera que solo fuéramos nosotros dos -
Se quedó pensando un poco antes de debatir, como sorprendida de lo que había dicho. Ya era difícil haber aceptado que yo solo era su amigo y no su mejor amigo como antes, también esperaba que Gary y Misty… solo fueran eso, sino tendría que hacer un esfuerzo sobre humano para soportar más de lo que ya había hecho.
- Eso no es cierto - hablo un poco dudosa, mirándome directamente a los ojos como tratando de descifrar algo dentro de ella… que no capté por completo ¿Arrepentimiento?
- Además no siempre viene con nosotros, hoy no vino –
- Cierto, pero tenias que mencionarlo… además como dijiste, no vino porque estaba ocupado – bufé molesto, ya era bastante bochornoso estar confesando esto para que ella todavía sacara más a nuestra platica. Misty se quedo pensando un poco en lo que le dije, en verdad quería romper este ambiente así que era mejor olvidarlo – Como sea, dejemos eso de lado y vamos a seguir como te dije; toma la avenida central y de ahí te voy guiando.
- Es que no puedo –
- Vamos Mist, ¿No puedes olvidarlo?… no quiero hablar de eso –
- No, no es eso… es que no puedo, porque no has soltado mi mano –
Dirigí mi mirada hacia abajo y era cierto lo que decía, no supe en qué momento había entrelazado mi mano con la suya… supongo que tomé su mano cuando la detuve antes que saliera del carro, era un confortante calor que rodeaba no solo mi mano, llegando a la realización de que no quería soltarla nunca.
- ¿Ash? –
- ¡Ah, si… lo siento!
Increíblemente y contra todos los pronósticos tomar la avenida central había sido lo mejor hasta ahora. El ambiente se había aligerado entre nosotros, bromeábamos un poco más y empezábamos a disfrutar el día, conducía mucho mejor y se veía más calmada. Yo por mi parte, ya no me preocupaba de más… quería disfrutar este día después de todo, creo que sí saldremos ilesos de esto.
- ¡Ey, hermosa! – escuché un grito al lado de nosotros, era un grupo de hombres sobre una camioneta, le hablaban a Misty… haciéndole ademanes que no me agradaban en lo absoluto, a ella tampoco ya que parecía bastante molesta.
- Tranquila Mist, ignóralos – le dije tratando que se focalizara en lo que estaba haciendo. No quería que se quebrara ya el ambiente que habíamos formado… y que unos tipos como esos arruinaran todo el avance que habíamos hecho.
- ¡Qué haces con ese perdedor, cuando puedes estar con nosotros! – espera, ¿Dijo perdedor? ¿Acaso no me conoce? No soy un perdedor, ¡Soy el campeón de esta región!
Sentí mis venas hervir, odiaba cuando hacían eso, me recordaba tanto a Gary cuando éramos niños.
- ¿A quién le dijiste perdedor? – grité a través de la ventana. Como si pudiera alcanzarlos, si tan solo pikachu hubiera venido conmigo ya estarían fritos, pero él prefirió quedarse seguro y no vivir esta experiencia.
- ¡Tranquilízate! – escuché la voz de Misty, fue extraño como se habían cambiado los papeles. Esos tipos ya nos habían dejado atrás, no sin antes decir otra cosa más.
- Si un perdedor, porque tú nunca podrías estar con una chica como ella – de acuerdo, eso fue la última raya.
- Misty, oríllate por favor-
- Pero…-
- ¡Anda! – ella muy a regañadientes me hizo caso, se orilló… cambiamos de lugares, ahora si verán. Esperé a que Misty se pusiera el cinturón de seguridad, para acelerar a fondo… les enseñaría la clase de perdedor que soy.
- ¡Ash! ¿Qué haces? – escuché la voz de Misty, pero no le contesté… estaba concentrado en lo que hacía: alcanzar a esos tipos para darles una buena lección y enseñarles quien era realmente el perdedor.
- Ten cuidado -
El pedal estaba hasta al fondo y sentía como rebasaba a todos, poco me importo estar en una zona que no era para eso, les mostraría de lo que estoy hecho, nada me lo impediría. Nada, excepto la policía que estaba detrás de nosotros.
- ¡Ash detente! ¿Qué no escuchas la sirena? –
Era obvio que la escuchaba, pero no podía bajar la velocidad… ya no veía a estos sujetos y no quería perderlos por completo. A decir verdad, tenía varios segundos sin encontrar su rastro… creo que los había perdido, así que lo mejor era salir de este caos… más solo había una salida a esto.
- Misty, necesito que uses a golduck –
- ¿QUÉ? –
- Si, que nos teletransporte a un lugar fuera de aquí –
- ¿Estás loco? ¿Por qué tan solo no te detienes?-
- ¡No puedo! Si se enteran, saldrá en los periódicos y no puedo permitir eso –
- ¡Oh! ahora tú eres el que se preocupa por su reputación… pues peor será tu reputación cuando te arreste la oficial Jenny –
- ¡Vamos Mist, ayúdame!-
- No puedo… -
- ¿Qué? ¿Por qué?-
- No traigo ningún pokémon – gritó Misty un poco más nerviosa por la velocidad que estábamos tomando, pero todo estaba bajo control… bueno sin contar que la policía me seguía y mi mala suerte no había acabado… justo hasta ese momento.
Noté como esos perdedores se cruzaron por accidente a la patrulla que nos perseguía dejándolos atrás y nos dejaron huir de todo el caos ocasionado. Es por eso que los había perdido, porque sin darme cuenta los había rebasado. Salí de la avenida para perderme entre calles de la ciudad y así reducir la posibilidad de que nos encontraran, hasta que me estacione.
- Cámbiate, mejor yo conduzco… increíblemente soy más segura al volante que tú.
- Claro lo dice quien se estrelló contra un árbol –
- ¡Oh cállate! – y por más que quería tratar de mostrarse molesta, sabía que no lo estaba… empezamos a reír como hace mucho no lo hacíamos.
La noche empezaba a hacerse presente, íbamos de regreso a su gimnasio. La fluencia de carros era poca y después de lo que pasamos, no me había arrepentido a pesar de todo. Misty ya conducía mucho mejor, y sabía que ahora solo era cuestión de practica… y un poco de suerte de las personas que viven en celeste para sobrevivir a la líder de su ciudad.
- ¿Ash? Lo siento –
Giré confundido para notar como ella seguía manejando sin quitar la vista del camino, un deje de tristeza apareció en su rostro a pesar de que trataba que no lo viera por completo.
- ¿Por lo del carro? No es nada Mist, no fue para tanto –
- No solo eso… lo que dijiste, tienes razón -
- ¿Uh? ¿A qué te refieres? -
- Siento no pasar más tiempo contigo y por meter a Gary en todo, creo que después de tanto tiempo… no sabía que otra cosa hacer, me había desacostumbrado a ti. –
- Pero Mist…-
- Déjame terminar… Gary me ayudó en muchas cosas… pero nunca traté de sustituirte, en algo no tienes razón, tú sigues siendo mi mejor amigo-
No podía decir otra cosa, además sentía que no había finalizado así que tan solo pude sonreír ante sus palabras.
- A pesar de todo, me ayudaste… y nos divertimos como solíamos hacer y no quiero que eso cambie, que no sea una obligación para nosotros vernos…-
- No, nunca Mist… eso jamás pasará
Por fin habíamos llegado a su gimnasio, ya no habíamos dicho ninguna otra cosa más. Se estacionó con una facilidad que me sorprendió, y que me hizo alegrarme mucho. La acompañé hasta la entrada de su casa, sin romper el silencio cómodo que nos rodeaba… pero por mucho que no quisiera romper la quietud debía despedirme.
- Bueno Misty, nos vemos después ¿De acuerdo? -
Di vuelta para marcharme, cuando ella me sujeto de la mano. Observé su rostro y no pude evitar sonreírle inconscientemente, si ella sonreía yo también lo hacía por inercia. Por un momento, no quería irme y quería quedarme más tiempo… sentía que ella deseaba lo mismo.
- ¿Qué te parece si mañana vamos al carnaval de ciudad Lavanda? –
- ¿No tenias planes con Gary?-
- Creo que los puedo cancelar – no pude evitar sonreír más ante eso. Tan solo quería eso, pasar más tiempo con ella sin que nadie más nos molestara… sin que Gary Oak, la apartara de mi.
- Claro Mist -
- ¿Entonces te recojo a las 8 en Ciudad Viridian y de ahí nos vamos?-
- ¿Qué? No mejor yo paso por ti…
- Ey, se supone que debo practicar –
- Pero no quiero morir tan joven, no podemos tentar a la suerte Mist. Tuvimos suerte de sobrevivir hoy –
- Oh Ash Ketchum, te retractarás por eso –
Me dio un golpe en el costado que no me dolió… tanto, su sonrisa juguetona era única porque sabía que era dirigida solo a mí, como años anteriores… como quería que fuera siempre y fue cuando me di cuenta de todo.
No importaba si arriesgaba mi vida cada vez que ella se pusiera al volante, o cada vez que cocinara o los golpes que recibiera cada vez que la molestará. En este momento me había dado cuenta de lo que ella significaba, no quería abrumarla y decirle todo en este instante, quería disfrutar de su compañía, divertirnos como antes… y si era lo suficientemente afortunado, mi única obligación en la vida sería cuidarla.
¿Que tal? Espero que les haya gustado, muchas gracias por los reviews, favoritos y todo. De nuevo gracias a Sumi, por hacerle de mi beta-reader por su tiempo para corregir esta letra, ojala puedan dejarme sus comentarios y espero actualizar la próxima letra pronto.
Satoshi-Ryu, espero que te guste. Y no me arrepiento, mi orgullo intacto y el otro torneo apostamos. :P
Nos vemos en la otra letra :)
