Contenido: Drabble, yaoi, incesto, romance, fluff, etc. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".

Pareja: KaraIchi (Karamatsu x Ichimatsu)

Disclaimer:

Hikari: También tenía un buen rato desde que no escribía algo de osomatsu-san. Me divertí mucho recordando a mis ninis hermosos. Supongo que solo mencionaré que (como es obvio) ni la historia ni sus personajes me pertenecen, la obra original fue gracias a Akatsuka Fujio, por lo que este fanfic solo es resultado de inspiración y ocio, por supuesto, no tiene fines lucrativos.

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#Flufftober2021, 6 – Love letters (cartas de amor)

"Tu sonrisa, quema con la intensidad de mil soles".

Ichimatsu sintió la verdadera necesidad de suicidarse ahí mismo después de leer aquella estúpida, patética y considerablemente cursi nota que había encontrado debajo de su almohada aquella mañana.

Si, una nota similar a las que todos los días encontraba al despertar.

En un principio le había parecido algo lo suficientemente potente como para acelerar su corazón y colorear de rojo su par de mejillas, provocaba un extraño nudo en su garganta y la clásica sensación de sentir el revoloteo de mariposas dentro de su estómago. Incertidumbre, nerviosísimo y sí, también vergüenza, pero muy distinta a la que ahora sentía.

Especialmente porque las estúpidas frases siempre eran firmados por un supuesto "tu admirador secreto".

Que de secreto no había nada, porque, de entre todos los miembros de esta familia, era obvio quien era lo suficientemente estúpido y doloroso capaz de escribir tal cantidad de cursilerías en un papel y dejarlo "románticamente" debajo de su almohada.

Al principio decidió fingir que no lo sabía. Porque si, era un estúpido, pero aun siendo la basura que era, Ichimatsu estaba claramente enterado de sus propios sentimientos, estaba enamorado de su propio hermano Matsuno Karamatsu.

Al principio era un dolor interminable con una autodestrucción mental por haberse enamorado de alguien que estaba dentro de su círculo familiar, peor aún, que ese alguien resultaba ser un hermano con una cara idéntica a la suya propia. Pero las cosas lograron avanzar a tal punto de que, al menos ahora, podía permitirse aquel enamoramiento sabiendo que era correspondido, aun si ambos habían prometido mantener un perfil bajo y no ser descubiertos por el resto de la familia.

¿Eran novios? No estaba seguro, pero cualquier detalle o acercamiento íntimo estaba prohibido por el mismo Ichimatsu. Y en un principio Karamatsu lo aceptó sin rechistar.

O al menos eso creyó hasta que aquellas notas de amor comenzaron a colarse debajo de su almohada.

Regresando a la nota en cuestión: ¿Qué mierdas era exactamente eso? ¿Sonrisa? ¡Por dios! ¡Él ni siquiera sonreía! Y estaba casi seguro que el resto de aquella empalagosa frase había sido plagiada de algún meme de internet que a su vez provenía del doblaje de alguna película famosa.

Pero volviendo al punto, no solamente tenía deseos suicidas luego de querer sacarse sus ojos después de leer reverenda tontería, también los había homicidas, porque si él caía, estaba seguro que deseaba llevarse con él al estúpido de su hermano mayor hasta los confines del mismísimo infierno.

Si en algún descuido alguno de sus hermanos encontraba esas estúpidas notas, estarían acabados, no sería difícil encontrar al culpable y, siendo tan obvio como lo era siempre, descubrirían también los sentimientos de Ichimatsu, terminaría en una humillación por estar enamorado del idiota ese y vivirían bajo un puente junto a Iyami.

¡Y TODO POR CULPA DE UN INTENTO CATASTRÓFICO DE CARTAS DE AMOR!

-Karamatsu-niisan.- su voz se volvió aún más grave de lo que regularmente era, mucho más baja al punto de tornarse lúgubre. Sin molestarse en pensar la horrible forma de despertarlo, lo tomó del cuello de su pijama, mientras el resto de sus hermanos aun parecían dormir plácidamente sobre el futón.

Por supuesto, ante el horrible zarandeo, el segundo hermano abrió con sorpresa sus parpados, tratando de asimilar el terror y acallar el pánico que quería escapar por su garganta.

Sin decir nada más, Ichimatsu llevó al pasillo a su hermano, quien no tuvo otro remedio más que dejarse llevar, una vez afuera y con la puerta debidamente cerrada, ambos se sentaron al pie de las escaleras. Karamatsu, muerto de miedo sin atreverse a preguntar lo que sucedía, jugaba con sus índices, tratando de no orinarse ahí mismo.

-Ichi…- cuando al fin se armó de valor para nombrarlo, el menor levantó una palma, en clara señal de que guardara silencio. Tragó en seco, queriendo deshacer el nudo que se había formado en su garganta. Ichimatsu suspiró con fuerza antes de dirigirle una de sus miradas de asesino serial.

"Lo amo, en serio que sí, pero no puedo evitar espantarme ante esa mirada" pensaba, tratando de que sus rodillas no sonaran cada vez que chocaban entre ellas por el nerviosismo.

-Karamatsu.- mencionó, despacio.- ¿Puedes decirme qué mierdas es esto?- queriendo mantener la calma, Ichimatsu levantó la nota. Para cuando Karamatsu la abrió, fue como si todo el miedo se hubiese evaporado, mostrando una de sus disque galantes sonrisas.

-Esto, gatito mío, es una muestra de mi gran amor por t…- no pudo terminar de coquetear, ya que Ichimatsu literalmente, lo silenció con un gran puñetazo a la mitad del rostro. Fingiendo no querer doblarse de dolor, Karamatsu seguía sonriendo de medio lado, a pesar de sentir como un hilito de sangre salía por su nariz.- mi gran amor por ti.- repitió.

-Y una mierda. ¿¡Sabes lo vergonzoso que es leer esta clase de cursilerías todas las mañanas?! ¿¡Quieres matarme?! ¿¡Eso es lo que quieres?! ¡Que nuestros hermanos descubran lo nuestro y terminemos viviendo en…! - esta vez, el que no terminó de hablar fue el cuarto hermano, acallado no por un golpe, sino por un repentino beso en los labios por parte de Karamatsu.

Sin pensarlo, terminó correspondiendo el toque, soltando aire cuando se percató de la mano de Karamatsu acariciando suavemente su mejilla. Segundos de silencio donde solo disfrutaron su cercanía y el toque entre sus cuerpos. Con lentitud ambos se separaron y, aun cuando quería seguir reprimiendo a Karamatsu por sus lamentables muestras de amor, no pudo evitar sentirse apenado por el simple hecho de haberlo besado.

-Quisiera poder besarte todo el tiempo.- Karamatsu inclinó su rostro sobre sus rodillas, disfrutando ver el perfil del otro, quien desvió la mirada, tratando de huir de aquella estúpida escena.- Decirte cuando te amo. Pero sé que no podemos así que… por eso te escribo todas las mañanas.

-No deberías hacerlo es demasiado vergonzoso. Además, ya lo sé no tienes por qué…- al sentir como la mano de su hermano acariciaba su cabello volvió a guardar silencio. Giró nuevamente su rostro solo para encontrarlo nuevamente a escasos centímetros de su rostro.

-Quiero decírtelo. Siempre.- no supo que más decir ante aquellas sencillas pero poderosas palabras. Se maldijo a si mismo internamente. Aun no podía creer que, de entre tantas personas del mundo, cómo es que había caído ante los encantos del idiota de Karamatsu.

A este paso, el inútil de su hermano terminaría provocándole una horrible, cursi y dolorosa muerte por su sobredosis de romanticismo patético.

Volvieron a besarse una vez más, creyendo que aquel momento sería solo suyo, que ambos eran los únicos en el mundo. Que podían darse su tiempo y el permiso de amarse, por escasos minutos antes de regresar a la realidad.

Pero no era así.

-¿Cuánto tiempo más vamos a fingir no saberlo? Son tan patéticos que me dan ganas de matarlos.- murmuraba el sexto hermano, soltando una risita mal disimulada.

-Matarlos.- confirmó Jyushimatsu.

-Deja que crean que pueden ocultarlo. Al menos de esta forma no lo hacen todo el tiempo y en frente de nosotros.- siguió Choromatsu, tapando sus oídos con su almohada.

-Qué asco, no puedo creer que en verdad Ichimatsu pueda soportar todo ese algodón de amor.- Osomatsu sacó la lengua en clara señal de asco y el resto solo asintió haciendo el mismo gesto.

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Hikari: Todos necesitamos a un tonto doloroso como Karamatsu en nuestras vidas(?). Jajajaja espero que les haya gustado este pequeño drabble. Mañana toca otro pero… ¡vaya, es de otro fandom! Espero poder volver a leerlos. ¡Bye bye-perowna!