- Julian ... -

El nombre pronunciado resonó en las paredes de una caverna. La persona que dijo el nombre era un joven de unos 17 años, cabellos rojizos y ojos cobre dorado usando ropa casual como una camisa blanca con mangas azules, una chaqueta encima, pantalones vaqueros y zapatos deportivos, su apariencia denotaba cansancio.

Aquel a quien le pertenecía el nombre, Julian, era un joven de la misma edad que el pelirrojo de cabello azabache y ojos oscuros, usando el uniforme marrón de la Academia Homurahara.

Emiya Shirou y Julian Ainsworth se habían encontrado nuevamente, esta vez en la cueva debajo del Monte Enzo. Cuando los ojos de ambos se encontraron, todo se encontraba en silencio, Julian miraba al magus de tercera con ojos llenos de odio, mientras que los de Shirou solo reflejaba tranquilidad.

Ambos hombres, quienes alguna vez fueron amigos, tenían mucha historia juntos, y por parte de Shirou, el tenia mucho que preguntarle y gritarle, mientras que Julian quería maldecir a su ex amigo hasta los finales de los tiempos.

Pero ninguno dijo nada, y así estuvieron unos momentos, hasta que el pelirrojo corto el silencio con su siguiente declaración.

- Traeré a Miyu de vuelta. - Fueron las palabras que salieron de sus labios con resolución de acero.

El pelinegro frunció en ceño, si antes su mirada tenia odio, ahora estaba llena de ira inmaculada. - Eso provocaría la perdición de toda la humanidad, Emiya. - Responde escupiendo el nombre del otro joven entre dientes.

Shirou centro su mirada en su amigo, porque a pesar de todo aún lo consideraba como tal, a pesar de quitarle su hermanita y usarla, aún lo veía como tal. El pelirrojo notaba como el peli azabache apretó su frente con su mano como una muestra de frustración y enojo desenfrenado. Sus hombros temblaban cada vez mas cada segundo con la presencia de su ex amigo.

- Yo ... Ni siquiera se como comenzar. - Empezó Julian, su voz conteniendo un pequeño hilo de histeria. - ¿Debo reír? ¿Debo llorar? En serio, realmente no puedo comprenderte, Emiya. Haciendo algo como esto, es realmente imperdonable. - Sus ojos llenos de ira se enfocaron en los tranquilos pero decididos ojos de Shirou. - Eso te hace el peor tipo de maldad. -

De repente, la postura del magus pelirrojo se relajo, mirando a su amigo con simpatía. - Así que es eso ... -

Aunque Julian Ainsworth no lo aceptara, sabía que Emiya Shirou era la única otra persona en el mundo que comprendía su mente. Entendía la sensación de soportar el peso del mundo cayendo sobre sus hombros. Comprendía llevar un deber de gran magnitud que para realizarlo era prácticamente imposible. Solo personas distorsionadas podrían aceptar y llevar acabo tal cometido. Y ya sea por una broma del destino cruel, ambos jóvenes estaban locos o distorsionados.

- Ambos hemos estado cargando con el peso de nuestros ideales por nosotros mismos, ¿No es así? - Concluyo Shirou sonriendo casi con lastima.

- ¡No te atrevas a decir que me entiendes, Emiya! - Exclamo Julian, gritando cuando sintió que las palabras de su ex amigo tocaron un punto sensible. - ¡No puedes comprenderlo! ¡El dolor, el sufrimiento, la agonía! -

- Y es ahí donde te equivocas. - Dijo Shirou, su voz y ojos suavizándose como si estuviera hablando con un niño pequeño. - ¿Matar a uno para salvar millones? He, conocía a alguien que era exactamente así ... -

Emiya Kiritsugu.

Aquel hombre que salvo a un niño que nunca había visto en su vida cuando este quedo huérfano en un accidente. Aquel hombre que adopto a ese mismo niño y lo crió como suyo, como si fuera su propio hijo de sangre y carne. Aquella sonrisa que ese mismo hombre le dio a ese niño cuando logro salvarlo, quedaría tallada en fuego en el alma de la existencia conocida como Emiya Shirou.

Aquel hombre que le mostró los ideales de un Héroe de la Justicia.

Incluso, ese niño juro convertirse en uno en los momentos finales de aquel hombre.

Y cuando Emiya Shirou había instalado la Carta de Clase Archer que contenía el Espíritu Heroico EMIYA le mostró el destino final de esos ideales. Un Emiya Shirou de un futuro alternativo de un mundo lejano del caleidoscopio que siguió esos ideales prestados que lo hizo terminar haciendo un contrato con el Mundo, Alaya, la inconsciencia colectiva de la humanidad vendiendo su descanso para seguir salvando vidas incluso después de muerto como un Counter Guardian, un Protector del Balance.

Esos recuerdos, pensamientos y conocimiento que obtuvo EMIYA, terminaron invadiendo la psique de Emiya Shirou, lo cual era lo mas apropiado debido a que esos pensamientos, sueños, remordimientos le pertenecían a la existencia conocida como Emiya Shirou.

Incluso si Emiya Kiritsugu, EMIYA y Julian eran individuos completamente diferentes con métodos diferentes para llevar acabo sus misiones. Esos tres siguen los mismos ideales de justicia por lo cual aún siguen moviéndose.

- Sabias, Julian ... Sobre la familia de Miyu, ¿Sobre la familia Sakatsuki? - Fue por curiosidad, fue la mera curiosidad lo que hizo que Shirou hiciera esa pregunta.

La respuesta de Julian fue que su rostro iracundo se transformara a uno lleno de confusión. Demostrando que estaba a ciegas sobre el tema.

- Ellos mantuvieron sus costumbres ancestrales sin fallar ni una sola vez desde la primera generación hasta que llego Miyu. Eran llamados los Hijos de Dios, quienes tenían la capacidad única de conceder cualquier deseo que quisieran. ¿No te preguntaras que tipo de deseo podría evocar esa familia con todo ese inmensurable poder? - Explayo el pelirrojo para luego hacer esa pregunta que dejo mudo al Ainsworth.

El joven pelinegro dejo de mirar al magus de tercera, incapaz de llegar a una respuesta apropiada para semejante pregunta que le fue expuesta hace unos segundos. Dando un suspiro, el hijo del Magus Killer dio la respuesta.

- Ellos desearon una sola cosa, que sus niños crecieran grandes y fuertes, sanos y sin exponerse a los males del mundo. - Shirou sacudió la cabeza. - Ellos pudieron desear cualquier cosa, fama sin igual o fortuna infinita, pero lo único que desearon fue algo que todo padre, de sangre o no, solo un padre merecedor del título desearía para su hijo. - Se detuvo un momento para luego mirar a los ojos a su viejo amigo.- Y ellos lo hicieron sin excepción alguna durante siglos, Julian. -

- Hmph. - En vez de responder, el heredero Ainsworth volteo su mirada, incapaz de mantener su mirada en contacto con la de Emiya.

- Si eso es la encarnación del mismo concepto del mal ... -

Emiya Shirou marchó hacia delante sin titubear, sus dudas hace mucho se marchitaron, pasando el lado de su amigo.

- Entonces me convertiré en el peor mal en el mundo. -

Fue hora de ser una verdadera familia, un verdadero hermano mayor.

Después de todo, es el deber de un hermano mayor proteger a su hermana menor.

...

- Ah ... - Por cada exhalación que hacia Shirou podía ver su frió aliento salir.

La caverna debajo del monte Enzo era realmente fría, un frío que te carcomía los huesos y todo eso, el pelirrojo tuvo que hacer una caminata agotadora hasta llegar a la meseta montañosa. La caverna era inmensa, pudiendo albergar un pueblo entero, quizás una pequeña ciudad, y en el centro de todo, en la meseta había un altar.

Y acostada en medio de ese altar estaba la razón por la cual Emiya Shirou dio todo de si mismo esa noche.

- Miyu ... -

La niña que salvo hace mucho tiempo de la muerte, la niña que tenia el poder de salvar el mundo, la niña que Kiritsugu y el adoptaron como parte de su familia, alguien que amaba mas que nada y la protegería ante todo.

Shirou se mordió la lengua.

Ademas, era la niña que tenían que sacrificar por el bien de la humanidad, para salvar al mundo de la destrucción. La salvación se lograría con solo el sacrificio de una sola persona ... Una vida a cambio de millones de vidas ... La repuesta era obvia ...

Shirou se tragó el nudo que tenia en la garganta.

- ¿O-Onii-chan ... ? - Fue un suave susurro, pero fue lo suficientemente fuerte para que Shirou lo escuchara.

Los orbes de cobre dorados se encontraron con sus iguales. Provenientes de una joven niña de unos 10 años y de cabellos negros y piel blanca prístina.

El pelirrojo se arrodillo, e hizo algo que casi nunca hacia ... Sonrió, pero no era una sonrisa cortes o falsa, era un verdadera sonrisa llena de alivio. - Lamento haber tardado tanto en llegar ... -

- ¿P-Por que ... ? - La mirada de la niña, Miyu, se lleno de tristeza y dolor. En su interior, la niña era carcomía por la llama de la traición.

El corazón de Shirou se hundió y se despedazo por tal mirada, esos ojos tristes y lamentables le provocaban una herida que ni siquiera las espadas podrían lograr.

- ¿Por que has venido? Escuche todo de esas personas ... - Lo que dijo a penas salio en un susurro, pero fue suficiente para que el magus de tercera se le cayera la sonrisa. - Esas personas me dijeron la razón por la cual Kiritsugu y tu me adoptaron. - Miyu ahogo un sollozo, intentando el no romper frente a su hermano mayor, si es que podía llamarlo así. Ella había aceptado su destino, el ser usada como un peón o una marioneta, algo ... Desechable. - Usar mi poder ... Soy solo un Santo Grial para reclamar y usar ... Una herramienta ... Una herramienta usada para salvar al mundo. -

Lagrimas empezaron a caer a mitad de su diatriba, bajando por sus mejillas rosadas sin parar. La idea de ser utilizada y luego desechada como la basura la lastimaba mas que cualquier otra cosa. Era una niña asustada, no quería morir ... No quería morir siendo usada como un simple objeto.

La existencia conocida como Emiya Miyu, tenia sus propios sueños que su interior anhelaba cumplir como cualquier otro niño, como ver el basto, hermoso y efímero océano ... Conocer el mundo y su belleza ... Ser libre.

Vivir.

Ese ... Era su sueño.

- Entonces, ¿Por que? ¡¿Por que has venido?! ¡¿Para usarme también?! -

El pelirrojo vio como la niña, que vio como su hermana incluso si no eran de sangre, no quería morir ... Ella deseaba vivir mas que nadie y disfrutar y conocer ... Un pedazo mínimo de la felicidad.

Shirou cerro los ojos mientras sacaba las siete Cartas de Clase, eso incluyendo la primera Carta que poseía, la de la Clase Archer. Una evidencia obvia que demostró que enfrento y derroto a los otros seis participantes de la Guerra del Santo Grial, todo en una sola noche de haber comenzado la guerra. Uno por uno, algunos de ellos eran bestias que se movían por su propia codicia por el poder, otros no eran nada mas que simples marionetas para usar bajo las ordenes de Julian y su familia.

Sin embargo, el hijo del Magus Killer los mato, con la excepción de la que quien fue poseedora de la Carta de Berserker, ademas de ella quien había escapado, el mato al resto sin vacilar.

- Creo que eso es obvio. - Responde Shirou abriendo los ojos y enfocando su prana en las cartas, haciendo que empezaran a levitar frente a el, formando un circulo. - Soy tu hermano mayor, y es mi deber como un hermano mayor, proteger a su hermanita, ¿No es así? - Responde con una sonrisa, haciendo que el rostro de Miyu se llenara con desconcierto, casi estupor.

- Sabes. - Volvió hablar su hermano mayor. - Desde hace un tiempo me he estado preguntando como hacer las cosas bien ... Y para serte sincero, he cometido un error tras error sin parar. Y tal vez ... Incluso este pueda que sea un error también. - El joven tomo la mano delicada y pequeña de su hermanita. - Sin embargo, en este caso ... Es absolutamente sincero ... -

Shirou suspiro una vez mas, sintiendo la mirada de su hermana discernimiento su alma, buscando cualquier rastro de mentira.

- Le deseo al Santo Grial. -En ese instante, Shirou empezó a evocar el milagro de la Magia Verdadera, el milagro de la Tercera Magia. - Deseo que encuentres un mundo donde no tengas que sufrir. Deseo que conozcas personas amables. Deseo que descubras cosas maravillosas que te alegren. Deseo que encuentres ... Una pequeña y cálida parte de la verdadera felicidad. -

Las runas a los alrededores empezaron a iluminarse, todo debido a que la Tercera Magia Verdadera, Heaven's Feel reconoció el deseo rezado por Shirou y lo acepto como acto.

- ¡O-Onii-chan! - Los ojos de Miyu se cerraron. Mientras el agarre entre ambos hermanos se perdía cuando empezó a flotar hacia las letras rúnicas en el aire, donde el Santo Grial estaba comenzando a cargar la energía necesaria para hacer realidad aquel Milagro.

El Heaven's Feel, el Santo Grial, un objeto mágico de gran poder hecho por tres grandes familias de magos ... Ver a tal escena ... Fue hermosa.

Pero lo que de verdad fue un milagro, fue que desde hace mas de 10 años desde que la existencia conocida como Emiya Shirou fue rescata, el joven sintió una felicidad inmensa, una felicidad dirigida a si mismo. El magus pelirrojo sintió como todas las cargas, preocupaciones y remordimientos dejaban su cuerpo ... Como si por primera vez en la vida de este joven roto, hizo algo que estaba bien.

Pero al igual que la felicidad llego, se esfumo. Otra persona había entrado al campo acotado que rodeaba el Santo Grial. Con un suspiro, Shirou le dio la espalda al lugar que hace unos momentos estaba su hermanita y bajo de la meseta.

Era el momento de encontrarse al ultimo oponente de esa noche.

- Lo siento, pero como podrás notar, mi hermanita esta dando su mejor esfuerzo en este momento. - Dijo Shirou mirando a su oponente, una sonrisa entre irritada y cínica plasmada en su rostro. - ¿Podrías ... Ya sabes, esperar un momento? -

La mujer joven, quizás dos años mayor, frente a el frunció el ceño. El hermoso rostro como un Ángel de Angélica Ainsworth se retorció a una mueca enojada. - Ni lo pienses, mestizo. Tu inmundo deseo no se cumplirá. ¡Un simple Faker que se entrometió en la Guerra del Santo Grial por un accidente no reclamara el milagro! -

Una luz dorada etérea ilumino la cueva. Unas docenas de Noble Phantasms emergieron de esas luces, señalando al magus de tercera categoría como objetivo, sin embargo, el joven no se inmuto ante la posible muerte segura. Si fuese otra persona, la imagen amenazante de un sin número de Noble Phantasms señalándolo seria mas allá de aterradora.

¿Pero para un Faker como Emiya Shirou?

No era mas que simples herramientas para lograr un fin.

Entonces, la verdadera portadora de la verdadera Carta de Clase Archer arremetió.

Y no era nadie mas que ...

Gilgamesh, el Rey de los Héroes.

...

Un hombre soñó con la salvación del mundo.

Otro hombre deseo la salvación de la humanidad.

Yo elegí ... Proteger la felicidad de una sola persona.

Y entonces ... Ese hombre ...

Los veintisiete Circuitos Mágicos se encendieron ante la imagen mental de un martillo golpeando el metal. Entonces, Shirou reforzó su cuerpo hasta los límites máximos que su cuerpo pudiera soportar. Levantando su brazos como su única protección cuando los portales dorados dispararon las armas como balas de cañón. El sin número de tesoros asediaron la zona provocando explosiones que sacudieron la cueva además de mandar al magus pelirrojo a volar.

Era Gate of Babylon: El Tesoro del Rey.

- Guh ... - Gimió Shirou luego del duro aterrizaje. Con una mueca noto como Angélica empezó a avanzar hacia el, dejando salir su aura imperial y casi divina.

- Hmph, para un simple humano de carne y hueso, enfrentarse al poder del Rey de los Héroes, Gilgamesh, es ignorancia pura. - Sus brazos se cruzaron debajo de su gran busto, haciéndolo mas prominente. - Puedes arrastrarte como un gusano por el suelo y suplicarme piedad, mestizo. Sin embargo, si te vuelves atrever el volverte poner de pie nuevamente, no habrá mas misericordia. - Amenazo dejando salir su poder, el concepto mismo de una fuerza devastadora.

Ante el estaba el poder del Rey mas Antiguo. La capital dorada que fue la tesorería que el gran Rey de Uruk construyo para almacenar todos los tesoros del mundo que recolecto. Creando una especie de dimensión de bolsillo para poder protegerla como un dragón a su oro, solo aquellos con la llave podrían acceder a ella ademas del propio rey. Una tesorería que almacenaba todos los tesoros, desde armas, joyas, e incluso comida y vino celestial.

Fue el Origen de todos los héroes.

Poseyendo los prototipos de todos los Noble Phantasms.

Todos los demás reyes y héroes eran simples mestizos y falsos ante su mirada.

Shirou escupió una mezcla de saliva y sangre a un lado. Ninguna cantidad de refuerzo sería suficiente para protegerlo ante tan poderosas armas, grandes cortes que filtraban liquido vital fueron provocados por aquellas armas, era un dolor indescriptible y agobiante.

- Ya veo ... - El pelirrojo le da una buena mirada a la joven, no de manera pervertida sino en reconocimiento. - ¡Tu fuiste la de antes! -

Recuerdos e imágenes invadieron la mente del magus de tercera, discerniendo que fue Angélica el día que raptaron a Miyu.

- Ya sean orientales u occidentales, antiguos o modernos, todos los tesoros de la humanidad están bajo dominio de este Espíritu Heroico. - Comento Angélica de manera casual, pero fue casi de una manera burlona. Con una mano en su cadera marcho hacia el joven.

El pelirrojo empezó a forzarse a si mismo a estar de pie. - Ahora lo entiendo, el porque Sakura lo declaro el Espíritu Heroico mas fuerte de todos ... - Luchando, se logro mantenerse de pie. La lucha constante desde Shinji con la Carta de Assassin hasta el titular de Saber, empezaba a desgastarlo.

- Tu ... - La rubia le dio una mirada afilada cuando el magus de tercera se puso de pie. - Tu idiotez no tiene limites. -

- Así que ... Tratando de salvar a toda la humanidad, ¿Eh? - La energía mágica, prana u Od, se filtro en el aire. - Ustedes si que tienen una inmensa carga en sus hombros, intentando salvarnos a todos, creando un mundo de paz ... Es realmente admirable, pero ... Yo también tengo mis propias cargas que llevar. -

Era hora del combate final.

- Tch, ya sean tus sentimientos personales o sentimentales. Ambas son inservibles en este mundo. - Angélica extendió su brazo a un lado y una docena de portales de oro se abrieron.

Luego, espadas, varias espadas salieron disparadas hacia Shirou. Para poder eliminar su existencia de este mundo, ya que su sola existencia ... Era un error.

Una vida llena de desgracias, perder a su familia en un incendio junto a sus recuerdos, la perdida de su padre adoptivo, mantener a Miyu alejada del mundo, la muerte de Sakura, caer en esta guerra y terminar como ganador ...

Pero algo jamas sera un error.

- ¡Trace, On! -

Kanshou y Bakuya, las espadas casadas que el Espíritu Heroico EMIYA favorecía mas que nada. Con un estilo de doble empuñadura desvió todas las espadas con gran habilidad.

- ¿Espadas? - La blonda poseedora de la Carta Archer retrocedió en shock. - ¡Eso es imposible ... Ese estilo de lucha ... Esos Noble Phantasms! ¡Eso es-! -

- ¿Dijiste acaso que era un simple humano de carne y hueso? Eres bastante lento de mente, Rey de los Héroes. - Se burlo Shirou con una sonrisa condescendiente.

La burla simplemente hizo arder aún mas la ira de la mujer rubia.

- ¡Lo que enfrentas es una verdadera imitación de un Espíritu Heroico! -

- ¡¿Como te atreves?! ¡Pagaras con tu vida, mestizo! -

El combate destinado se alzo aquella noche.

...

Shirou se desplomo en suelo de su Reality Marble, un suelo montañoso lleno de nieve, una colina de espadas nevadas.

- Ha ... Ha ... - Los pulmones del magus ardían, luego de una gran lucha entre espadas verdaderas y falsas.

Angélica le dio una mirada casi de respeto. - Aunque fueron imitaciones baratas, lograste proyectar dos Construcciones Divinas mientras mantenías alimentando tu Reality Marble, impresionante, realmente impresionante. -

La rubia miraba al pelirrojo desde lo alto de la colina de espadas.

- Tu existencia es defectuosa, eres un obstáculo para escribir la ultima leyenda de la humanidad. Tus molestas habilidades, tu uso ortodoxo de la magia junto a tu horrible determinación auto destructiva ... - Un portal dorado se abrió a su derecha.

Cuando el "arma" salio de ese portal por la mano de la blonda, el cuerpo de Shirou se tenso y su mente empezó a flanquear.

Angélica Ainsworth levanto el "arma" sobre su cabeza. - Haré pedazo todo eso junto a tu mundo patético. -

El cuando los ojos del magus se enfocaron en el "arma" sintió como un martillo neumático golpeara su mente, quizás alguna neurona exploto. Un hilo de sangre se filtro de su nariz mientras miraba la aberración, la mera acción de intentar comprenderlo hizo que la mente de Shirou danzara al borde de la inconsciencia. El "objeto" en cuestión era tan viejo, que el propio concepto de "Espada" no lo incluía.

- Ahora seras testigo de tu estupidez. Arodillate como el perro que eres y muere. -

Shirou sacudió la cabeza para apartar su vista del "arma". - Vaya, me siento alagado de que te hayas permitido mostrarme algo tan especial ... En serio demuestras que si te preocupas por mi, Angélica-chan. - El rostro de la susodicha se frunció ante el honorifico. - Tengo que admitir mi derrota, a decir verdad, en este mundo no hay ninguna espada que pueda compararse a lo que tienes ahí ... -

Unlimited Blade Works se sacudió, el mundo infinito de espadas empezó la creación mágica de espadas famosas y mundanas, héroes y villanos. En el horizonte detrás de Shirou comenzó a crecer sombras oscuras, al principio fueron pequeñas manchas para luego convertirse en una ola de oscuridad, oscureciendo los cielos ya oscuros de su Reality Marble.

- Lo siento. - Comenzó el hijo del magus killer, pero su disculpa fue vacía. - Puedes parecer un poco barato con lo que me acabas de mostrar en comparación, pero te devolveré el favor con ... ¡Todas las espadas de este mundo! -

Fue un esfuerzo inútil ante el inevitable destino, pero a pesar de ello, su objetivo nunca fue ganar.

- El vórtice que convierte las estrellas, este infierno celestial significa el final de la víspera de la génesis. ¡Sumérgete con la muerte! - Canto Angélica, cuando los cilindros de la espada empezaron a moverse y empezar a arremolinar vientos rojos carmesí de la destrucción.

La Espada de la Ruptura, Ea.

La tormenta de espadas arremetió contra el vórtice rojo de la destrucción en un choque final.

La Estrella de la Creación que Divide el Cielo y la Tierra.

- ¡Enuma Elish! -

Los vientos carmesí se juntaron en un solo punto conviertiendose en un vórtice negro y rojo que distorsiono el espacio y la realidad en el Reality Marble destruyendo poco a poco el mundo falso, todo por el poder y efecto de ese Noble Phantasm, el cual desgarra el espacio y el tiempo para revelar la verdad. El vacío empezó a devorar todo a su paso.

- ¡GGRRRRAAAAAAHHHHHHHHHH! - Rugió Shirou dando todo lo que le quedaba. Poniendo cada onza de prana que poseía en esas espadas.

- ¡Inútil! ¡Incluso si juntas todas tus espadas en un solo ataque! ¡Nunca serán rival para la espada mas poderosa en existencia! - Exclamo Angélica, mirando el esfuerzo en vano del joven.

Incluso con todas las armas del Unlimited Blade Works juntas, Santo y Demoníaco, famosas e infames, defectuosas o perfectas, mágicas y simples, de héroes o villanos.

Ninguna se comparo ante Ea.

Todas la espadas fueron desgarradas casi al instante ante el vórtice rojo sangre sin ningún esfuerzo en lo absoluto. Hasta que finalmente la tormenta de sangre se lanzó hacia Shirou el cual espero impotente el ataque, sabiendo muy bien que no tenia nada en su arsenal para detenerlo.

- Es cierto ... Estabas en lo correcto ... -

Ruptura.

En ese instante, algo se corto dentro de Shirou. El pelirrojo cayo de rodillas con los ojos abiertos pero aún así tenia una sonrisa dándose cuenta que fue lo que lo mantuvo luchando todo este tiempo, que le dio la fuerza suficiente para llevar hasta aquí.

Aquella quien le dio la fuerza para superar toda adversidad fue aquella estrella estrella solitaria en la noche sin luna.

- Miyu ... -

El ataque que divisor del Cielo y la Tierra choco contra el magus como una tribulación divina, sacudiendo su cuerpo como si fuera una mera muñeca de trapo vieja, rasgo su mundo interno con facilidad y como si fuera cristal ... Rompió la realidad.

Sin embargo ...

Incluso en la cadena de batallas interminables, incluso ante la derrota, incluso ante la muerte ... Emiya Shirou mantuvo su sonrisa. El dejo de sentir dolor o sufrimiento alguno, debido a que desde su punto de vista ... El había obtenido la victoria.

Y entonces, su cuerpo fue invadido de ... Alivio.

...

- ¿Que? - Angélica miro la caverna que alguna vez albergo la maquina todopoderosa otorgadora de deseos, ahora vacía. - ¿Que acaba de pasar? ¿Que hiciste? ¡El Santo Grial desapareció! -

En la fase final de la batalla, el Santo Grial había terminado de reunir la energía suficiente para evocar el milagro que deseo Shirou, y cuando lo logro, cumplió con su deber y llevo a Miyu a otro mundo donde no tenia que sufrir. Un mundo como este, el cual estaba destino a la destrucción ella jamas sería feliz y estaría condenada. Así que Shirou hizo lo único que podía hacer ... Salvarla.

El nunca lograría salvarlos a todos, pero logro salvarla a ella. Un deseo egoísta, pero esa fue la justicia por la cual lucho hasta el final.

- Lamento no haberme despedido apropiadamente ... O al menos acompañarte y verte crecer ... - La oscuridad nublo su visión junto el remordimiento en su corazón.

- Yo ... De verdad quería ir contigo ... Pero eso es un sueño efímero, pero había tantas cosas que quería enseñarte Miyu ... Es muy probable que te enojes conmigo, pero se que podrás perdonarme con tu noble e inocente corazón ... ¿Cierto? - Su voz empezó a entrecortarse, el respirar le era difícil, mantenerse despierto necesito de un esfuerzo sobre humano.

- Diablos ... Hay otra cosa que te prometí que no podré cumplir ... Ver el mar juntos ... - Su respiración se relajo.

- Lo siento ... Espero que logres perdonar a tu tonto hermano mayor cuando nos volvamos a ver ... - Su brazo que descansaba sobre su frente, lo levanto con gran esfuerzo formando un puño. - Así que por favor ... Se feliz ... -

A la final ...

- He ganado ... Kiritsugu ... -

Pero lo que Shirou no sabía ...

Era que otro milagro estaba por pasar.

...

Angélica suspiro, sofocando su ira antes de desinstalar la Carta Archer, a la final su misión de detener a Emiya Shirou fracaso rotundamente, el joven en una sola noche destrozo todos los siglos de trabajo.

- Esto es problemático ... Pero por lo menos hay un plan de contingencia, usaremos tu energía mágica como guía para buscar el mundo donde termino el Santo Grial. - Dijo la rubia llevando su mirada al magus pelirrojo inconsciente.

Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando el cuerpo del magus de tercera empezó a desvanecerse en partículas doradas.

- ¡¿QUE?! - Exclamo alarmada la poseedora de Archer. - ¡¿Que esta pasando?! -

Moviéndose rápidamente intento usar su magecraft para interferir con el fenómeno, pero fue inútil su magecraft fue aplastado con simpleza, era como ... ¡Una Magia Verdadera!

Y así, la existencia conocida como Emiya Shirou dejo ese mundo también.

- Maldición ... -

Eso fue lo único que pudo decir Angélica ante lo ocurrido.

...

Dos cuerpos cruzaban un espacio con forma del caleidoscopio, el primero era el de una niña de unos 10 años, cerca suyo era un hombre joven de unos 17 años aproximadamente.

Ambos estaban inconscientes, pero el joven de manera involuntaria abrazaba el cuerpo de la niña protegiéndolo de todo mal, sin importarle lo que le pasara a el.

Sin embargo, de manera sorprendente el cuerpo del joven empezó a reducirse, no, era mejor decir que su cuerpo se estaba rejuveneciendo. Hasta que finalmente parecía un niño de 12 años, pero a pesar de ello protegió a la niña.

Si única esperanza en un mundo sin milagros.

Hasta que ambos fueron absorbidos por un vórtice, el cual señalaba el destino de un mundo donde habría dolor para la niña, ya nunca volvería a sufrir nunca mas ... Y menos en la guardia de su hermano mayor.

Finalmente, ambos entraron en ese portal ...

Y aterrizaron en una hermosa pradera verde oscurecida por la noche que era iluminada por la luna llena en el cielo estrellado. Ambos estaban cerca de un hermoso lago que reflejaba la luna blanca inmaculada en el cielo.

Este seria su Avalon a partir de ahora.

...

Vivian, la Dama del Lago, una hada.

Pero no cualquier hada sino una de las reinas de las hadas se erizo en su castillo en el fondo de un lago. Sintiendo como algo hizo una intervención en el mundo abriendo una brecha dimensional, y algo o alguien había entrado.

Curiosa y con cautela fue a investigar ... Solo para llevarse una gran sorpresa.

Encontrarse a una niña del mundo mismo, una existencia bendecida por la naturaleza, una Hija de Dios.

Pero el otro quizás fue un poco mas aterrador, era la encarnación misma del concepto que Akasha tenia de una espada, fue ... Algo perturbador.

Sin embargo, eran solo niños ... Abandonados, solos, que solo se tenían el uno al otro por lo que pudo ver.

¿Quizás podía adoptarlos? A veces la vida de una hada era algo aburrida, tener un par de niños y guiarlos no parecía mala idea.

Así que con cuidado tomo a los dos niños y los llevo a su castillo que solo ella tenia acceso y tenia la capacidad de concederle acceso a otros, para darle cobijo a los dos, ademas ...

¿Que tan difícil puede ser la crianza de niños?

Pobre hada ingenua.

...