Mucho gusto, soy Kuroshiro. Vengo a compartirles este fanfic del anime de Yuri on Ice, ahora a esta plataforma. No soy muy experta en el inglés y espero no revolverme a la hora de compartir o actualizar capítulos.

Esta es una historia llena de drama, tragedia, violencia y sobre todo dolor. Odiaran principalmente a Viktor y se desesperaran por Yūri.

Sin mas, espero la historia sea de su agrado.


CAPÍTULO I: Mal comienzo, final desastroso

Viktor Nikiforov era un patinador estrella de nacionalidad rusa. Con tan sólo 22 años había logrado ser catalogado como la gran estrella del patinaje artístico en hielo.

Admirado por muchos, alabado por otros... Viktor había conseguido un gran éxito con su talento incondicional y la sencillez de su personalidad, o eso era lo que los fans pensaban.

En realidad, Viktor tenía una personalidad creída y llena de falsedad. Su lujuria hacia los donceles era muy grande, casi todas las semanas al finalizar sus prácticas menos importantes tenía como costumbre buscar algún prostituto joven para tener una noche de pasión y sexo; era rara vez si repetía el mismo doncel, cuando ocurría eso era porque era de apariencia hermosa o buenos en la cama.

Su entrenador Yakov Felstman estaba al tanto de este gusto y aunque trató miles de veces en que Viktor dejara sus estupideces de joven veinteañero nunca lo lograba a largo plazo... sólo se calmaba cada vez que venía un gran torneo como el Grand Prix. Pero en esta ocasión ni eso detuvo al instinto de macho de Viktor.

El Grand Prix estaba lleno de nuevos talentos del hielo, uno de ellos era el japonés Yūri Katsuki de tan sólo 18 años el cual se había hecho a conocer por ser muy sexy en sus coreografías a la hora de patinar.

Pero en realidad Yūri era un joven tímido el cual tenía un problema de auto confianza y del cual estaba siendo tratado. Sus padres lo apoyaban demasiado junto a su hermana, al ser único doncel de la familia siempre estuvo sobre protegido por los señores Katsuki, y aún lo era.

Por ello para Yūri el estar en este momento fuera de su amado Japón para tener que enfrentarse con otros patinadores en una pista ubicada en Moscú era una gran hazaña. Sin saber los acontecimientos que ocurrirían a partir de aquí.

- Hola, mi nombre es Viktor... Viktor Nikiforov –

- M-Mucho gusto en conocerlo... y-yo soy Yūri Katsuki, usted es mi ídolo señor Viktor –

Exactamente, ahora Yūri se había convertido en el objetivo de las bajas pasiones de Viktor. Era extraño ver un japonés cruzar las jugadas y menos uno tan joven.

Yūri era totalmente diferente a todos aquellos donceles con los que se había acostado, se respiraba un aire de inocencia pura que emanaba de su cuerpo... una exquisitez que Viktor tenía que corromper.

Primero fueron unas cuantas salidas turísticas a la ciudad, después las visitas inesperadas para ir a algún parto o simplemente hablar juntos. Vaya que Viktor sabía cómo jugar sucio ganado la confianza tan fácil de sus víctimas... el pobre Yūri no sabía que ese sentimiento que había comenzado a sucumbir su corazón en realidad era parte de un juego.

Casi pasó una semana de haberse conocido cuando sin ninguna duda o temor Yūri entrego su castidad a Viktor. Fue un acto de amor puro de parte del japonés, pero sólo placer para el ruso... pobre de Yūri, si tan sólo supiera el error que acababa de cometer.

Como era de esperarse en el Grand Prix, Viktor había ganado de nuevo... no importa cuántas veces lo atacarán los nervios o algo parecido, la vida lo amaba y no le ponía ninguna dificultad. O eso creía...

- Estoy embarazado – Viktor quedo en shock, ¿estaba escuchando bien?...

- Es broma, ¿no? – esperaba que Yūri dijera "si, sólo quería ver tu expresión" o algo parecido, pero nunca llego – no puede ser... Dios, por qué no usaste protección

- Viktor... estaba tomando pastillas, me fallaron y cuando menos me di cuenta ya estaba embarazado

Actualmente habían pasado cinco meses desde El Grand Prix, a Viktor le había gustado la inexperiencia de Yūri... mantuvieron una relación secreta durante todo ese tiempo, ahora estaban esperando un bebé.

- Aún podemos corregirlo – dijo Viktor – cuantos meses lleva... – una bofetada fue la respuesta de Yūri, con lágrimas en los ojos salió corriendo de aquel café donde cito a su pareja... ahora tal vez su ex.

Viktor toco aquella marca dejada por la mano del japonés, en verdad había dolido, pero no le importaba, ya se había librado del problema ahora que Yūri no lo quería ver. Lamentablemente las personas eran muy comunicativas, en menos de dos días la mayor parte de Rusia sabía de la relación entre Viktor y Yūri, no se diga menos del embarazo.

Yakov se enfadó demasiado, casi le explotaban las venas de la cara de tan hinchadas que se pusieron.

- ERES UN IDIOTA – gritaba colérico – COMO ES POSIBLE QUE DE TODOS TUS AMORIOS Y AMANTES FUERAS A EMBARAZAR A OTRO PATINADOR Y PEOR... TU PROPIA COMPETENCIA

- Fue un accidente... los anticonceptivos fallaron – se excusó con algo tan tonto – ya no importa, hice enojar al pequeño y creo que ya no me quiere ver ni en pintura... se solucionó sólo

- Te equivocas, Vitya – Yakov se acercó más a su aprendiz – ese chico tiene 18 años, legalmente aquí en Rusia es mayor... pero en Japón no – sonrió – sus padres ya están enterados y con mucha "alegría" pidieron hablar conmigo... gracias a su entrenador Celestino puedo darte este mensaje – jalo la camisa de Viktor acercándolo hacia él mismo, para que así quedara más claro el mensaje – o te casas con el chico japonés... o tomarán asuntos legales y la prensa sabrá que Viktor Nikiforov no quiere hacerse cargo del doncel que embarazo

- No puedes obligarme – ahora Viktor era quien estaba enfadado – no me atare a un doncel que ni siquiera me atraía demasiado, no me puedes obligar

- Lo haré, porque tengo tu custodia y soy tu entrenador... ¿qué harías si te digo que dejarías el patinaje si no cumples con lo que te digo? – fueron las últimas palabras de Yakov con ese asunto.

En menos de una semana la boda entre Viktor Nikiforov y Yūri Katsuki se realizó. Estuvieron presentes los padres y hermana de Yūri... con Viktor, sólo fue Yakov y algunos compañeros de patinaje como Georgi Popovich. No se podía esperar la prensa, quienes a parte informaron del retiro de Yūri del patinaje.

- Aunque ahora este casado contigo no quiere decir que vayamos a ser la familia feliz, ¿entiendes?

- Si...

- Sólo quiero aclarar algo... mi carrera está en juego gracias a tus padres, si llegas a decir algo negativo de este matrimonio te juró que haré lo que sea para tomar la custodia total de ese bebé

- N-No diré nada...

- Más te vale, mientras tanto tendremos que actuar como marido y doncel... cumplirás en lo marital y comenzarás a actuar como todo un docelito, ¿verdad?

- Lo que digas

- Ese es mi esposo, tan fiel y obediente

Yūri sabía que al casarse estaba entrando a un pozo sin salida. Si pedía el divorcio era más probable que el niño se lo quedara Viktor, por las leyes establecidas en Rusia... por otra parte el amor incondicional que por años le tuvo al ruso seguían ahí.

Aun viendo como era Viktor en realidad Yūri no podía estar más alegre de tenerlo como esposo. Aunque estaba molesto, en primera porque Viktor estuvo a punto de proponer deshacerse del pequeño ser... y en segunda por la actitud que sus padres tomaron en contra tanto de Viktor como de él mismo, ya no querían verlo a menos que el niño no nato estuviera involucrado en la charla.

Sabía que ese matrimonio había comenzado mal y que Viktor en realidad no lo amaba como decía hacerlo, pero Yūri estaba seguro que cuando su pequeño naciera, con la convivencia y atenciones que él mismo le proporcionaría a su esposo llegaría a amarlo... o eso creía.

~•~•~• 5 años después •~•~•~

Actualmente se había llevado acabo el Grand Prix Final. Viktor había ganado otra medalla, nuevamente el primer lugar de la competencia. Había tenido un largo día de entrevistas y fotografías por todas partes... pero el dolor más grande de cabeza que tenía no era su vida como celebridad deportiva, sino su propia familia.

- Bienvenido a casa, Viktor – al abrir la puerta de su departamento ubicado en San Petersburgo fue recibido por su esposo Yūri.

- Hola – aún con los años guardaba rencor por lo sucedido antes de su matrimonio, pero Viktor trataba de llevarse bien... después de todo ese doncel se desvivía por complacerlo – ¿cómo ha estado Makkachin? –

- Se ha portado muy bien, ha extrañado un poco tu presencia... se le notaba deprimido – Yūri tomo el abrigo de su esposo y lo colgó en el perchero. Viktor caminaba hacia el sofá para recostarse y descansar – estoy muy contento – expreso Yūri acompañado con una sonrisa – ganaste otra medalla de oro, no sabes lo... –

- ¿Cómo ha estado Iván? – interrumpió sin importarle lo que su compañero le decía.

- B-Bien – respondió – él y yo estamos muy felices cuando ganaste, Iván no dejaba de gritar que su padre era un campeón... debiste haberlo visto –

- ¿Esta en su habitación? – antes de sentarse en aquel sofá primero fue a la habitación de su hijo, Iván Nikiforov... de apenas cinco años – Iván... – lo llamo.

- Hola, papá – saludo el pequeño con mucho entusiasmo. habían sido meses desde la última vez que lo vio, Viktor se había ido a competir a América antes del Grand Prix Final... desde entonces el niño no esperaba.

- ¿Cómo has estado, tú y Makkachin se portan bien? – Viktor acariciaba los cabellos grisáceos del Iván.

- Si... hemos jugando mucho todos los días, no paramos de comer para cuando llegarás nos hallaras más fuertes – presumía sus brazos, los pocos músculos que en su edad podía tener, Makkachin ladro indicando la presencia de otra persona – papi, ¿verdad que estoy muy fuerte? –

- Claro que sí, fuiste el varón de la casa después de todo – Yūri sonreía, su deliciosas era su hijo... a pesar de todos los martirios que vivía luchaba por tener una familia feliz – ammm, Viktor... l-la cena ya está servida –

- Esta bien, iré a lavarme las manos – con seriedad pasó aún lado de Yūri, sólo sonrió cuando Iván fue juntó con él.

- Debes tranquilizarte – se repetía Yūri en la cabeza todos los días, durante cinco años. Limpiaba la lágrima traicionera de su ojo izquierdo y fue a la cocina.

La cena fue tranquila, esta vez había preparado paella casera. La mesa siempre era silencio total entre ellos dos, sólo algunas preguntas espontáneas de Iván era lo que había... fuera de ello Viktor no le dirigía la palabra a Yūri.

Después de la cena Iván fue a bañarse y a dormir. Los días ahora en invierno era más aburrido lo que cansaba al pequeño más rápido. Ahora Yūri estaba recostado en cama leyendo un libro mientras Viktor se bañaba.

Al salir su esposo del baño Yūri sólo levanto la mirada un poco para admirar el cuerpo de Viktor. Cuando era más joven siempre soñó el tener a Viktor como pareja, amante o esposo... eran muy pocos los momentos en que se olvidaba de la realidad y agradecía tenerlo ahí, junto a él.

- Yūri, quiero hacértelo – sin poder actuar Viktor se abalanzo sobre Yūri. Comenzó lamiendo el cuello del japonés, mientras lo hacía levanto la camisa para poder acariciar el pecho de este... cuando no se satisfago con el pecho bajo su mano hacia la parte íntima de Yūri.

- Ahhh, no... – se retorcía Yūri de placer. Hacía tiempo que Viktor no lo tocaba, estaba necesitado – V-Viktor, Viktor... Ahhh – pero actualmente se encontraba en sus días fértiles, sabía que Viktor ya no quería más niños... tenía que pararlo – n-no... –

- Sólo un poco... necesito placer – aún con su esposo forcejeando no paraba.

- PAPI, PAPI – grito Iván desde la otra habitación. Viktor paro y entonces Yūri aprovecho para salir de su agarre.

- Es Iván... necesita de mi – acomodó un poco su ropa.

- Tiene cinco años, ya debe aprender a dormir sólo... déjalo – Viktor estaba molesto.

- No, es un niño pequeño aún – sabía que al rechazarlo lo lamentaría, pero su hijo era más importante – lo siento – salió hacia la habitación de su hijo dejando a Viktor sólo.

- PAPI – Iván estaba metido entre sus sábanas, asustado y temblando hasta que llego su papá – papi, tuve una pesadilla – gimoteaba.

- Tranquilo... ya estoy aquí – Yūri se recostó justo al lado del pequeño – dormiré contigo –

- Pero si duermes conmigo... papá no podrá dormir sólo – Yūri sonrió entristecido.

- Ya lo sé – sólo respondió eso, movió la cobija de su hijo para hacerse un espacio, beso la frente de su hijo y se recostó – buenas noches... yo velare tus sueños –

- Buenas noches también a ti – Iván estaba más tranquilo, abrazo a su papi y quedo tranquilamente dormido luego de unos quince minutos.

- Viktor... – en cambio Yūri trataba de retener su llanto. Escucho perfecto el sonido de la puerta siendo azotada y sabía que Viktor no estaba esperándolo en su cuarto.

En el centro de la ciudad de San Petersburgo se encontraba Viktor caminando. Llego lo más rápido posible a un edificio el cual sólo tenía un letrero rojo de neón iluminado.

- Bienvenido a Zamok Ice, ¿tiene reservación? – un hombre de cuerpo robusto y voz pesada recibió a Viktor en la puerta, tenía sus aires de rudeza.

- Dígale a la señora Lilia que Vitya llegó – rápido el hombre llamo a uno de los trabajadores del lugar, pasaron menos de tres minutos cuando una mujer de cabellos negros y ojos miel salió de la puerta.

- Vitya, no esperaba verte el mismo día de tu regreso – Lilia Baranovskaya era la dueña del lugar, y ex esposa de Yakov. Era conocida por manejar una escuela de ballet y clandestinamente un burdel-prostíbulo – creí que querías pasar tiempo de calidad con tu familia – se burló la mujer.

- Mi esposo es algo difícil – se excusaba tan fácil, sosteniendo esa sonrisa hipócrita en sus labios – ¿él está libre? –

- Tienes suerte, acaba de terminar su baile hace poco – Lilia ordeno al cuidador dejar pasar a Viktor – ve al lugar de siempre, en unos minutos te llevo al pequeño Yuratchka –

Viktor subió las escaleras hasta el tercer piso, camino siete puertas y dio vuelta a la derecha. Justo al fondo se encontraba una puerta dando paso hacia la habitación que siempre reservaba.

- Tendré que apagar mi celular – sentado en la orilla de la calma acolchonada miro por última vez la imagen de fondo, su pequeño sonriendo sobre el hielo. Sonrió antes de apagar el aparato.

- Hola, Viktor – un doncel cruzaba la puerta, de cuerpo delgado y rubio... no rebasabais adolescencia, pero su europeo ya había experimentado placer físico – pensé que no me verías hoy –

- Mis planes no era exactamente estos –

- Ja, ¿tu amado esposo te hizo enojar? – los brazos del chico se enredaron sobre los hombros de Viktor.

- No quiero hablar sobre eso – Viktor molesto prefirió subir el cuerpo del doncel sobre sus piernas, tocando con suavidad el trasero del mismo y comenzando a besar los labios rosas del menor – sólo quiero tu cuerpo esta noche, lo deseo –

- Y lo tendrás – sonreía dejándose tocar por las manos del varón.

Aquel chico llamado Yuri Plisetsky era el prostituto más joven del establecimiento, con tan sólo quince años ya tenía una cola de hombres ricos pagando por sus servicios. Apodado "El hada rusa" o "Ágape" por algunos de sus clientes. Pero nadie tenía mayor privilegio sobre su cuerpo que Viktor Nikiforov.

- Yurio... – susurraba Viktor en el odio del rubio mientras cuidadosamente retiraba la poca ropa que tenía puesto.

- No me digas así – se quejaba, odiaba ese apodo.

- Lo siento, pero sabes que tengo que haya una forma para diferenciarte de mi esposo irá de hacerte el amor – dijo en tono burlón.

- No quiero que me diferencies de él... yo seré el único Yuri que te pertenezca – Yuri rodeaba sus piernas alrededor de la cintura del varón, Viktorya había comenzado a moverse en su interior – haré que dejes a ese cerdo aún que sea lo último que haga –

- Inténtalo... – Viktor se conservó más en penetrar aquel cuerpo tan delicado, amaba besar cada parte de Yuri.

- Lo haré, créeme que lo haré – Yuri llevaba casi un año siendo el amante de Viktor, pero no se conformaría. A pesar de entregar su cuerpo a muchos más con el único que sentía verdadero placer era con Viktor.

No dejaría que "un cerdo" como apodaba a Yūri le arrebatará su varón. Estaba decidido a derrotar al mismo diablo si era posible por ser el dueño de Viktor... para él era un reto, y adoraba los retos.

Continuara...


Muchas gracias por leer, nos vemos en la siguiente actualización. Kuroshiro fuera :D