Hola, hola... Kuroshiro a vuelto. La convivencia entre Yura y Otabek se ha calmado. Yuu conocio a Seung. la nueva pareja de Phichit y deseo lo mejor para ellos. El deseo infantil de Iván puede provocar un acto que tendrá consecuencias futuras.

Sin más, dejo la continuación.


CAPÍTULO XII: Cuento de hadas

Aquella noche Viktor durmió con mal humor, ¿la razón?... su hijo al parecer sabía demasiado de la realidad y estaba furioso con él por hacer llorar a Yūri... de nuevo.

Por sorprendente que sonara, cuando su doncel se enteró de la pequeña riña entre padre-hijo este se molestó. De igual manera dejándolo sólo y convenciendo a Iván para que lo dejara dormir juntos, lo cual logró y paso. Dejando con seguro la puerta nuevamente para evitar presencias no requeridas de varones idiotas.

Y, por si fuera poco, Makkachin había analizado la situación que sucedía en su hogar. Llegando a la conclusión de que su dueño Viktor era el culpable de que aquel hombre que lo alimentaba diariamente y el niño que lo llenaba de mimos estuvieran tristes. Aplicando una actitud indiferente hacia los llamados de su dueño peli-gris y dejándolo sólo para ir a dormir justo al lado de la puerta de la habitación de Iván.

Viktor no podía creerlo... hasta su perro se había molestado. Entonces si tres individuos estaban de acuerdo, él debía ser el problema... ¿Verdad? Aunque no lo creía. Y sabía perfectamente que, si mañana le contaba a Yakov sobre lo ocurrido también lo reprendería. Ciertamente no quería ser regañado (de nuevo, como siempre) por aquel viejo amargado... ya suficiente tenía con Yūri para sacarlo de quicio.

- No tengo otra opción... más que fingir arrepentimiento – suspiro pesado. Se recostó en la gran cama para dormir, o por lo menos descansar hasta resolver ese problema.

A la mañana siguiente Viktor con pesadez levanto los platos de la noche anterior y los lavo, junto a eso se dignó a poner el desayuno (que era solamente cereal y leche) en la mesa e ir por Yūri para poder hablar. Su presencia alerto los instintos de Makkachin, haciendo que se levantará del suelo en un brincoteo.

- No les haré nada, lo juro – acaricio la cabeza peluda de su fiel mascota. Viktor levantó su rostro, abriendo la boca para emitir palabra – Yūri... siento haberme comportado como un cretino celoso que no tiene derecho a actuar así... más si te he hecho cosas... de las cuales estamos conscientes, no tengo que explicarlas – rasco la parte trasera de su cabeza, estaba comenzando a impacientarse – Señor puerta, sea educado y por lo menos responda – dijo con tono molesto en su voz.

- Iván está enterado de muchas cosas, no creí que pudiera ser tan atento a nuestras acciones – Yūri abrió la puerta con desanimo – aunque debí suponerlo, después de todo esto al pendiente de mi –

- Hemos sido unos padres muy tontos si creímos tan fácil en el desinterés de Iván ante nuestras acciones – bufó molesto – los niños siempre observan a su alrededor... analizándolo todo, como no recordé eso –

- ¿Qué podemos hacer?, nuestro matrimonio era un acuerdo solamente para tener a Iván en la farsa de la familia feliz... – Yūri tembló, una idea horrible que Viktor le había repetido por años entro en su cabeza – ¿Me pedirás el divorcio? –

- Claro que no – contesto inmediatamente, Yūri quedó sorprendido – aún tenemos que engañar a mis admiradores, si hacemos eso la prensa caería sobre nosotros… destruyendo mi imagen – Viktor rápidamente revelo su cínico ser – lo que tenemos que hacer es fingir frente a Iván, pero ahora de una manera más convincente... para él y para los demás –

- Será raro para los demás vernos... ya sabes... – de tan sólo pensar en la demostración de sentimientos falsos que deberá actuar sus mejillas no evitaron sonrojarse – Yakov no creerá que tan rápido nos contentamos –

- Créeme, soy capaz de tener sexo contigo en medio de la pista y con todos viéndonos sólo para convencerlos –

- VIKTOR –

- Sólo juego – Viktor no pudo evitar reír por aquella expresión tan avergonzada de su esposo – Yavok me ha rogado por años por este día, no preguntara más de lo normal, así que eso déjamelo a mí… tu solo se feliz por como actuare de ahora en adelante, ¿o no querías mi devoción y amor? – "lo deseo, pero no como una cruel farsa más en mi vida" … Yūri se encontraba dolido, aunque si analizaba correctamente todo no le iría tan mal. Estaría recibiendo un poco de cariño y atención, tal vez hasta cambie la forma de pensar de Viktor y enamorarse en verdad.

- Si, si quiero – contesto con mucho ánimo.

- Mamá, papá – Iván aun adormilado camino hasta el comedor, encontrando a sus dos padres ya despiertos y por lo visto de buen humor.

- Buenos días, Iván – con una alegre sonrisa Viktor tomo los hombros de su hijo, un abrazo sorprendió al niño y a empujones su padre lo llevo hacia el comedor – esta mañana me apetece mostrar el delicioso desayuno servido a la mesa por mí. Acompáñeme, buen señor – Iván rio por la forma tan graciosa de hablar de su padre, Yūri tapo su boca para no mostrar una sonrisa.

- ¿Mami no quiso cocinar? – pregunto el pequeño mientras se sentaba en la silla.

- Llegamos a un acuerdo esta mañana – Viktor se acercó hacia el doncel, abrazándolo por la espalda y tomando la muñeca de este, entrelazando su mano junto a este y al final… besando sus nudillos – a partir de ahora nos llevaremos mejor. Sera rara vez en la que nos veas discutir, a tu madre llorando o a mi molesto –

- ¿E-En serio?... no me están mintiendo por lo que paso ayer, ¿verdad? –

- Claro que no – ahora fue el turno de Yūri para hablar, sus sentimientos fueron complacidos con esa pequeña acción de Viktor. Si en un gesto tan mínimo como aquel podía alterar su ser, ¿qué pasaría con algo de mayor intensidad? – vimos nuestro error, la forma en que terminamos y que por nuestra culpa tu estas sufriendo. Siento tanto que tuvieras que pasar por todo esto; por mi enfermedad, las discusiones y peleas de tus padres… en verdad lo siento tanto, Iván –

- No tienes que disculparte, no es tu culpa – Iván sentía un fuerte dolor ver a su madre llorar. Dejo su lugar para ir y abrazarlo.

- Hijo, nosotros en verdad estamos dispuestos a cambiar… y ser felices como familia nosotros tres – Makkachin ladro, haciendo presente su presencia – bueno, nosotros cuatro – dijo Viktor acariciando la cabeza del animal.

~•~•~•~•~•~

Y así como si fuera una promesa, la relación del matrimonio Nikiforov cambio en un giro de 180 grados… tanto frente a su único hijo como los demás. Para lo que no conocían a la perfección la vida de Viktor y Yūri paso desapercibido; pero para los conocidos de la pareja… VAYA que fue un cambio.

Yakov sabía que algo sucio estaba escondido bajo toda esa farsa de la "familia perfecta" Nikiforov. A pesar de sus sospechas al ver una sonrisa tan pura en el rostro de Yūri prefirió no meterse en el asunto… solo deseaba que al final toda la vida de Yūri e Iván no llegara a una conclusión trágica, y que Viktor se diera cuenta sobre el verdadero valor de su doncel y la suerte de tenerlo como esposo.

Georgi era más romántico y despistado, por no llamarlo idiota. Con asombro y alegría veía el cambio de su amigo como un milagro. Yakov de igual manera no quería explicarle nada a su pupilo, prefería que Popovich viviera en su mundo fantástico de amor.

- Yūri, ¿En verdad accediste a algo tan bajo? – de todos, Phichit fue el único que nunca creería en ese cambio en Viktor… y Yūri no estaba dispuesto a mentirle a su mejor amigo, contándole la verdad del asunto.

- No es tan malo, soy feliz con Viktor sonriente y amable – dijo Yūri, su única comunicación con su mejor amigo era esa llamada a larga distancia, pero aun así Yūri podía sentir el aura molesta de Phichit.

- Pensé en verdad que Viktor cambiaria después de lo ocurrido, sabía que haberme regresado tan pronto era una mala idea – Phichit suspiro molesto – Yūri, por favor… sabes perfectamente que Viktor nunca te amara; a veces pensó que ni siquiera quiere a Iván, o si en verdad es capaz de amar a alguien… –

- Es que ustedes no conocen a Viktor de manera correcta – interrumpió Yūri – no es muy paciente y por ello se exaspera rápido, yo más que nadie sé a dónde es capaz de llegar cuando no cumples sus caprichos – Phichit no dijo nada, tan solo escuchaba como Yūri trataba inultamente de defender a Viktor – es como un niño, tienes que hallar un modo de convivir con él y no siempre darle por su lado… hacerlo entrar en razón para que veas también sus errores –

- Yūri, no podrías ser más idiota – Phichit soltó una risa, pero en realidad se encontraba decepcionado de su mejor amigo – tu amor es tan grande por ese hijo de puta… que en realidad no escuchas tus incoherencias. Viktor te controla de una manera tan radical y a pesar de tu desacuerdo lo obedeces, tapas sus infidelidades y además… eres capaz de aguantar humillaciones y maltratos "por el bien de Iván" – lo último lo dijo con gracia – cuando en verdad soportas tantas cosas porque te gustan… te encanta ser una víctima y que te tengan lastima – ahora Phichit descargaba toda su ira reprimida. Quería a su mejor amigo y su felicidad, pero era tan desgastante querer cambiar su vida cuando este mismo no quería cambiar.

- No, Phichit… eso no es verdad. Amo a Viktor y sé que cambiara, por Iván es capaz de hacerlo… –

- MENTIRAS, NO LO HA HECHO EN TODOS ESTOS AÑOS… NO LO HARA AHORA – aquel tono alterado asusto a Yūri, nunca había escuchado a Phichit de esa forma… ni hace años cuando le revelo su amor – e inútil tratar contigo, yo en verdad traté de hacerte entrar en razón… te amé una vez, te quiero actualmente… pero creo que es tiempo de rendirme – suspiro, estaba cansado.

- ¿Phichit?... – Yūri sentía un terror inexplicable por las palabras de su mejor amigo.

- Háblame cuando por fin entres en razón, Yūri. Porque en estos momentos a la última persona que quiero escuchar… es a ti – la llamada termino. Yūri no podía despegar el celular de su oreja, había hecho enojar a Phichit… peor, lo había decepcionado con sus acciones.

- Lo siento, lo siento en verdad – solo quedaba llorar, desahogar su sentir amargo en soledad y ocultar su tristeza.

~•~•~•~•~•~

- Te veo decaído, ¿ocurrió algo? – Viktor ya no era tan indiferente a las acciones de Yūri. En los últimos días veía que las emociones de su esposo eran muy cambiantes: alegría, temor, miedo, tristeza… esas siempre destacaban.

- Phichit… discutimos y no quiere hablar conmigo, me siento tan culpable – era inevitable que el doncel llorara, Viktor sabía que Yūri era muy sensible hacia lo que ocurriera con sus amigos… en realidad Yūri no tenía amigos, por ello quien más le afectaba era Phichit – no está de acuerdo con esto… y siento dudas si en realidad es lo correcto, Viktor –

- Por favor, ese idiota tailandés no sabe de lo que habla – bufo Viktor – y que, si decidimos "mejorar" nuestra relación por nuestro hijo, muchos matrimonios lo hacen… mis padres lo hacían y no estoy tan mal – tomo las mejillas de Yūri apretándolas con fuerza – quisiera que mi madre hubiera amado a mi padre de la misma manera que tú me amas a mi… así por lo menos no hubiera sido tan notorio su actuación de tolerarse – rio con cinismo.

- Viktor, pero tú no me amas – Yūri lloro con dolor, esa pequeña espina no podía ser arrancada de su corazón… era lo único que necesitaba de Viktor.

- Aquí vamos de nuevo – Viktor ya estaba cansado de siempre lo mismo. Molesto por la actitud llorona de su pareja lo tomo con brusquedad, llevo el cuerpo de su doncel hacia la habitación que compartían… lanzándolo hacia la cama sin cuidado – el amor está sobrevalorado. En la vida real la pasión es lo que ayuda a las parejas a convivir en harmonía, Yūri –

- V-Viktor – fue callado por un beso apasionado por parte del varón. La sangre comenzaba a hervir, lo sonidos del sexo comenzaron a elevarse en aquella habitación. Saliva recorría el mentón de Yūri, con mirada ida miraba aquellos ojos llenos de deseo… Viktor estaba dispuesto a hacerle el amor.

- Las caricias, besos y palabras llenas de deseo es lo único que necesitas para estar completo… no lo olvides – Viktor lamia lascivo el miembro de Yūri, estimulando aquella parte sensible del doncel – tú me amas y yo deseo tu cuerpo en ocasiones especiales. No necesitamos sentir ambos lo mismo para llegar a un acuerdo y tener este tipo de encuentros –

- Ahh, Viktor – Yūri trato de cubrir su boca inútilmente, ocultado sus gemidos entre las palmas de sus manos – se siente bien… n-nunca me había sentido así de… AHHH – un dedo fue introducido en su trasero, estimulándolo. Viktor sonreía con malicia, continuaba haciéndolo mientras estimulaba la parte delantera de Yūri.

- Es hora de jugar – acomodándose entre las piernas del doncel, Viktor comenzó a rosar su miembro erecto sobre el de Yūri… volviendo la masturbación más interesante.

- Viktor… Viktor... VIKTOR – el interior de Yūri ya estaba preparado para recibirlo, el calor y la fogosidad de la masturbación había activado sus más bajos instintos – p-por favor… ya no puedo más – Viktor relamió sus labios, tomo su propio miembro acomodándolo en la entrada trasera de Yūri… con cuidado comenzó a introducirlo su pene, espero unos cuantos minutos antes de comenzar a moverse – ahhh, SI… se siente increíble –

- Verdad, ¿Verdad que se siente increíble? – las envestidas eran cada vez más rápidas, los movimientos de sus caderas rozando las piernas de Yūri se sentían tan excitantes – no necesito amarte, y tú no necesitas que te amé… tan solo el simple acto del coito nos puede hacer felices, satisfaciendo nuestros deseos carnales y necesidades básicas – Viktor tomo las piernas del doncel abriéndolas más, quedando cara a cara con el rostro de Yūri.

- B-Bésame… por favor, hazlo – Yūri perdido entre su regocijo quedo satisfecho al sentir su petición cumplida. Aquellos labios del varón tocaban los suyos, jugueteando con su lengua y mordiendo la misma, el sonido de gemidos saliendo de ambas cavidades – y-ya no puedo más… –

- Aguanta un poco más, ya casi termino – con una fuerza mayor acelero los movimientos de su cuerpo, marcando sus dedos en pequeños moretones alrededor de las caderas de Yūri – agh, m-me vengo – una sensación eléctrica recorría el miembro de Viktor, estaba a punto de eyacular en el interior de su esposo… y este sin mucha queja dejaba que mancillaran sus piernas con pequeñas mordidas de parte del varón.

- Ahhh… VIKTOR – termino justo después de escuchar su nombre. Viktor se dejó caer sobre el cuerpo de Yūri, agitado y lleno de sudor… les importaba una mierda.

- Vaya, me siento de maravilla – Viktor saco con cuidado su miembro del interior de su esposo, dejando caer su cuerpo a costado de la cama y llevando su mano hacia la cómoda buscando un cigarro que fumar – deberíamos hacer esto más seguido… – no pudo terminar, los labios de Yūri ya estaban sobre los suyos. No se esperaba aquello.

- Gracias por besarme, en verdad… gracias – Yūri tapo su rostro después del beso, avergonzado por ser impulsivo – lo siento, quería que supieras lo feliz que me has hecho – aclaro – p-para mí los besos son muy importantes –

- ¿En serio?, nunca me lo imagine – Viktor dejo el cigarro en el cenicero y comenzó a reír por lo tonto que se veía el peli-negro.

- Siempre he sentido que los vemos son una muestra de amor verdadero, y que solo se le debe dar a la persona en la cual confías y con la que deseas pasar juntos el resto de la vida – sonrió – así como en los cuentos de hadas –

- Lo triste es que no sé si me consideras el príncipe azul o el monstruo de la historia… para mi tu eres como esas princesas que solo se la pasan llorando – a pesar del insulto Yūri comenzó a reír junto con Viktor.

- Tú no eres un monstruo malvado y feo, pero tampoco eres un príncipe azul – Viktor se sentía ofendió y sol bufo – creo que eres más como esos hechiceros que parecen malvados, pero solo son unos amargados… eso creo –

- Bueno, no estoy en contra de eso –

- Viktor, gracias por intentar esto conmigo… en verdad me sentía mal por todo lo ocurrido – Yūri volteo hacia la ventana de su habitación, la noche se veía hermoso… ya había pequeñas estrellas visibles en el cielo – es solo que, últimamente he pensado en todos los errores cometidos por mi idiotez… en la decepción que deben sentir mis seres queridos por como soy y como me comporto. Y creo que lo único que me importa ahora es… que entre esa larga lista no estén incluidos tu e Iván –

- Bueno, eso dependerá de cómo te comportes conmigo… al contrario, Iván te adora. Después de todo eres su mamá, nunca podría odiarte – aun con el tono desinteresado que Viktor siempre tomaba al hablar con él, sentía que en esta ocasión fue diferente – es hora de tomar una ducha – dijo, levantándose de la cama hacia el baño – puedes hacerlo después de mi –

- Si – contesto en tono bajo. En verdad, se encontraba feliz… por lo menos por ahora.

Continuara...


Viktor puede fingir lo suficiente para que ciertas situaciones no le afecte. Yuu se pelea con Phichit, decidiendo una vez más luchar por un posible vida feliz en su matrimonio. Viktor y Yuu comparten cama, ¿Habrá consecuencias ante esto?... Muchas gracias por leer, nos vemos en la actualización siguiente. Kuroshiro fuera :D