Hola, hola... Kuroshiro a vuelto. La tensión entre Yuu y Yuri se había calmado un poco. Viktor no estaba contento con la humillación ante su persona y haría pagar a Yuu con el odio de su hijo. Altin aparece para ayudar a un Phichit desesperado en la búsqueda del japonés.

Sin más, dejo la continuación.


CAPÍTULO XVII: Encuentros y sentimientos

- Yūri comenzó a comportarse de manera extraña desde el día de la competencia de los pequeños donde participo su hijo. Tuvo un fuerte mareo, después de ese día no lo volví a ver… hasta que supo los acontecimientos en las noticias – Otabek con amabilidad invito a aquellos amigos de Yūri a su hogar, el cuarto de un gran hotel en el centro de la ciudad – desde entonces salgo en mis horas libres para buscar a Yūri –

- Me siento tan miserable por no hacer nada. Tu estuviste a su lado, por lo menos tienes el derecho de sentirte importante en la vida de Yūri. Yo… yo lo abandone cuando más me necesitaba – expreso Phichit con impotencia, con ira contenida golpeo el costado de la cama.

- Aun si hubieras estado con él, no creo que haya pedido ayuda… si no, el señor Altin pudo también ayudar con lo que sea que estuviera pasando con Katsuki – a Seung le dolía ver a su pareja cargar con tanta culpa, cuando él tan solo se alejó de Yūri para que este pudiera tener un poco de razón por el mismo y alejarse de Nikiforov. Eran de las pocas cosas que lo hacían molestar, y cuando encontrara a Katsuki lo haría pagar por hacerle eso a su amor.

- Créanme que si hubiera sabido sobre el estado de Yūri en ese momento nunca hubiera permitido que se fuera junto a Nikiforov ese día. Me arrepentiré de por vida si algo malo le ocurre – de igual manera Otabek se culpo.

- En vez de lamentarse, deberían comenzar a idear un plan para buscar a Katsuki fuera de Rusia – ambos varones miraron al doncel, desconcertados por las palabras – si… de seguro él huyo de Rusia cuando paso todo, es razonable después de lo ocurrido –

- Puede que tengas razón – Phichit analizo lo dicho por Seung – en este momento Yūri no tiene ninguna razón para quedarse en un país en el cual si lo ven rápidamente seria arrestado. ¡Tenemos que irnos a China! – se levantó de la cama motivado.

- ¿Por qué a China? – pregunto Otabek.

- Por Guang Hong Ji – respondió – él era un doncel muy cercano a Yūri en la época en que competía. El chico se retiró antes que Yūri por la misma razón que él… pero sin el esposo desgraciado –

- Y que estamos esperando – Seung se alegró por la emoción en el rostro de su pareja, lo apoyaría en lo que sea.

- Es que... – apenado Phichit comenzó a reír – el dinero no es suficiente para regresar después a Tailandia en caso de que fuéramos a China –

- Yo les daré el dinero – dijo Otabek sin chistar – se trata de la seguridad de Yūri y su bebé, cualquier cosa que pueda ser una pista a su paradero debe ser investigada a como dé lugar –

- Altin, GRACIAS – Phichit no podía estar más agradecido con el joven varón – cuando encontremos a Yūri juro que te devolveré este favor. Vámonos Seung – salió disparado de la habitación, olvidando por completo el cheque en manos de Otabek.

- Altin, te agradezco todo esto – Seung tomo el cheque y lo guardo en el interior de su chaqueta (tenia bolsillos largo para ocultar dinero o papeles) – sé que Katsuki tiene un significado muy importante en tu vida, de la misma manera que lo es para Phichit. En serio, agradezco de corazón lo que estás haciendo –

- Por mi trabajo debo quedarme más aquí, si no los acompañaría – dijo Otabek con algo de tristeza – por favor, encuéntrenlo y tráiganlo aquí – Seung asintió, saliendo de la habitación y cerrando la puerta.

El plan resultaba muy bueno, estaban seguros de encontrar alguna señal de Yūri fuera de Rusia. Sin saber, que dentro de un lugar en los barrios rosas de la misma ciudad se encontraba Katsuki, escondido y temeroso de la vida fuera de ahí. Ignorante de que afuera hay gente preocupada por su bienestar.

~•~•~•~•~•~

- Maldita sea, ¿Qué estás haciendo en mi habitación? – Yuri no se llevó una gran alegría en notar al japonés dentro de su dominio. Tan solo había salido una hora, y ahora estaba planeando darle unas buenas patadas.

- Lilia me mando a limpiar tu habitación, dijo que debíamos aprovechar ahora que nos llevábamos mejor – una palmada en el rostro de Yūri por parte de Yuri hizo que se cayeran los lentes al piso.

- Déjame aclarar algo que creo que Lilia, y al parecer, tu estúpido e imbécil ser no comprenden aun – con tono y pose amenazante se acercó más hacia Katsuki, agarrando con fuerza del cuello de su camisa atrayéndole hacia su rostro (ya que Yuri era más delgado, Yūri tuvo que agacharse) – que en este momento no este aplastando tu rostro hacia los cristales de mi ventana para que se rompa el vidrio sobre todo tu maldito y gordo rostro, no quiere decir que de la nada eres mi mejor amigo… PORQUE NO LO SOMOS –

- L-Lo sé… – Yūri cayó sobre la cama, por suerte – yo tampoco estoy muy contento de estar aquí –

- Entonces… ¿Por qué sigo viendo tu cara en este momento? – Yūri ignoro por completo las palabras de Plisetsky, y como lo estaba haciendo antes de que llegara comenzó a doblar la ropa del chico doncel.

- Lilia fue clara con el hecho de que limpiara, ya lo hice… aunque también debo doblar y guardar ropa – con cuidado doblaba las prendas, la mayoría ropa interior – me da un poco de escalofríos que la mayoría sea ropa íntima, como este Baby Doll. Lo recuerdo perfectamente – levanto un conjunto de color blanco con encaje de un amarillo claro, muy hermoso.

- ¿Y tú cuando me has visto con ellos puesto? – exclamo Yuri con violencia, al verse avergonzado de que alguien que odiaba como Yūri tocara sus cosas.

- No sé si ya lo olvidaste, pero mandabas foto tuyas mientras mi marido tenia sexo contigo – rápidamente el rostro de Yuri se coloreo – este fue uno de los primeros conjuntos que te vi. En ese tiempo me desagrado tanto que no pude mirar la foto más de cinco segundos. Ahora puedo apreciar la belleza del tipo de encaje que utilizaron en el… y lo hermoso que luce con tu tono de piel – confeso sin problema, haciendo que Yuri se avergonzara más por olvidar tan pequeño detalle.

- Y qué. De la nada se te olvido que yo fui el amante de tu marido y comienzas a tratarme con amabilidad, no me jodas – a Yuri más que molestarle la presencia de Yūri, era molesto verlo actuar como si nada hubiera ocurrido. Las pocas veces que hablaban lo trataba como igual y nunca le hacía mala cara… al contrario de él – por lo menos ódiame, pégame o desquítate con palabras hirientes todo el daño que ocasione –

- Tendría muchas razones para reprocharte. Comenzando con las fotos y tu visita amenazadora. Con tu presencia comencé con verme como algo que no era agradable para Viktor, tu belleza me abrumo tanto que comencé a dañarme físicamente no comiendo. Tu rostro aparecía cada vez que Viktor me hablaba sobre una familia feliz, aparecías tú y me hacía darme cuenta que en realidad nunca iba a darme eso, porque siempre habría un Yuri Plisetsky en algún momento en la vida de Viktor nuevamente – Yūri trataba de no levantar tanto la voz para no molestar a los demás, pero se encontraba furioso. Por la actitud tan agresiva de Plisetsky hacia él sin razón, cuando en realidad debía odiar a Viktor por engañarlo – me arrepiento de muchas cosas en la vida. Una de ellas fue no hacerle caso a mi mejor amigo cuando me dijo que me alejara de Viktor, así pude evitar aquella discusión en donde Viktor termino golpeándome y violándome… o también de no haberme ido después de eso junto con Iván, así hubiera evitado los acontecimientos actuales –

- A qué quieres llegar, cerdo –

- A pesar de todo el odio que llegue a tenerte por ser el amante de mi marido, no puedo tenerte rencor. Porque comencé a cambiar a partir de que me abriste los ojos – confeso Yūri – aun así, no me agradas. Me culpas de cosas que yo fueron causas por mí, ese rencor debes de expresarlo hacia Viktor… porque te engaño. Te ilusiono hasta el punto que comenzaste a amenazarme con tal de tenerlo y mírate… no eres más que un prostituto para él – una bofetada llego de parte de Yuri hacia él.

- Eres un mentiroso – expreso entre llanto e ira – Viktor si me amaba, siempre me lo dijo. Cuando me tocaba, cuando me besaba, cuando me hacia el amor… –

- Él nunca lo vio como un acto de amor, créeme. Viktor no puede sentir amor por nadie… más que por el mismo – Yūri no se dejó intimidar por el golpe, comenzaba a notar que en realidad Yuri Plisetsky no era un doncel desgraciado sin escrúpulos capaz de destruir a una familia por ambición. Tan solo era un niño carente de amor que había sido ilusionado y dañado por Viktor, y quien sabe por cuantos varones más – yo no estoy aquí para molestarte, solo sigo aquí por necesidad. Cuando mi hijo nazca, me iré –

- No – dijo Yuri lleno de rencor – cuando ese bastardo nazca comenzaras a hacer lo que nosotros, vender tu culo a viejos ricos para vivir. Lilia no dejara ir a una joya como tú, un doncel ex patinador que a pesar de ser gordo y feo tiene buen trasero. Agradece que tal vez te dejen ver al bastardo al nacer, porque lo más seguro es que Lilia lo deje en un orfanato… ella detesta a los niños –

- Escapare –

- No se puede. Te mataran antes de que escapes… aunque por mi mejor, si mueres por intentarlo no estaría mal –

- Yo también te quiero, Yurio – por lo menos no iba a dejar que lo siguiera molestando, dijo aquel apodo con intención de lastimarlo… era una buena forma de dejarlo callado y con expresión molesta. Esta vez Yūri se quedó con la última palabra – me voy, termine mi trabajo aquí –

Salió de la habitación más tranquilo, haber dicho todo aquello desahogó su alma… todo el estrés que acumulo desde que escapo, o antes de aquello.

Lo único que pesaba, era el hecho que tuvo que desquitar todo con aquel niño rubio. Se lo merecía, eso le quedaba más que claro… pero, aun así, era tan solo un niño que se encontraba solo… sin cariño de nadie, vendiendo su cuerpo al mejor postor. El temor en su interior se elevó, sabiendo que en algunos meses también comenzaría a tener que hacerlo…

~•~•~•~•~•~

- Estoy muy contento por tu desempeño en el hielo, muchacho –

- Muchas gracias. Sé muy bien que aún me falta corregir algunas cosas… pero, últimamente me he sentido cansado – expreso Otabek a su entrenador. Desde que Phichit y Seung se fueron no había recibido mensaje de alguno de los dos… y era raro que Phichit no estuviera tomando fotos y subiéndolas a Instragram (aunque por la situación era entendible).

- Comprendo totalmente lo que me estás diciendo – el entrenador estaba consciente de las visitas de Otabek a aquel lugar, no le desagradaba la idea de que su muchacho tuviera algún acompañante debes en cuando… tan solo le pedía discreción y nada de escándalos – ve a divertirte un poco, necesitas hacerlo –

- Si, gracias – Otabek no estaba al tanto de aquello, tan solo pensaba en la comprensión que tenía su entrenador hacia él… aunque no entendiera el doble sentido de "diviértete" que expresaba.

Así que esa noche se arregló, tomo su chaqueta de cuerpo que Yuri tanto adoraba y se dirigió al Zamok Ice. Al entrar fue rápidamente recibido por Lilia, saludándolo amablemente y dirigiéndolo hacia la barra para que tomara una bebida. Después lo dejo dirigirse hacia la parte trasera en busca de Yuri, subió las escaleras como siempre lo hacía.

- Cuanto tiempo sin verte, guapo – Otabek giro su cabeza, era la chica que se hacía proclamar como amiga de Yuri… aunque este se expresaba de ella como "maldita bruja de mierda" – el pequeño gatito pensaba que ya no vendría su héroe a visitarlo –

- Me encontraba trabajando – se justificó Otabek – ¿Él está en su cuarto? –

- Me imagino que si, en la mañana tuvo una discusión con el nuevo doncel y desde entonces no ha salido de su habitación – contesto Mila – deberías esperarlo dentro en caso de que no esté. Tranquilo, a veces se queda en la oficina de Lilia charlando. Yo iré a ver si esta y lo mandare hacia aquí –

- Gracias, te hare caso – ambos se despidieron y con obediencia Otabek se sentó sobre la cama del doncel rubio. Efectivamente no se encontraba, pero no le haría daño esperar… después de todo no tenía hora de regreso.

Mientras tanto en la parte baja Yūri terminaba de acomodar y limpiar los juguetes sexuales de Chris, tenían que ser desinfectados y oler a limpios para cuando este terminara su espectáculo en la pista y quisiera utilizarlos.

- Yūri, cariño – una mano acariciaba el trasero del japonés, sabia de quien se trataba – gracias por tu ayuda, me encanta el olor a limón que tienen después de limpiarlos – Chris se acerba el consolador rosa a la cara, oliendo aquel aroma cítrico.

- Chris, sabes que no me gusta ser tocado de mis posaderas – con vergüenza tomaba sus accesorios de limpieza para salir – me alegra que te guste el olor, pero por favor, si los vas a utilizar en una persona procura que este no tenga la entrada sucia. Es anti higiénico –

- Los varones son los que más disfrutan esto, aunque su cuerpo no este hecho para aquello… recuérdalo, siempre se excita más a un varón por el trasero que por su pene –

- Me iré – Yūri sabia cuanto disfrutaba Chris de burlarse de él, no con mala intensión, si no con hacerlo para que se olvidara de sus problemas riendo en vez de llorar.

En ocasiones lloraba en la madrugada después de soñar con Viktor, siempre se encontraba cubierto de sangre y mirada seria. Sonriendo al final mientras le decía "te hare pagar por todo, Yūri". Pero las pesadillas que más dolían eran las que lo hacían recordar las palabras de Iván y su expresión lleno de miedo. Nunca podría perdonarse por haber dejado solo a Iván, debió habérselo llevado a pesar de todo, pero ya no podía mirar atrás. Ahora tenía que preocuparse por su nuevo hijo, al menos Iván tendría a Yakov y a Makkachin… no estaría solo.

Al subir las escaleras y caminar por el pasillo, noto la puerta de la habitación de Yuri abierta, lo cual era extraño porque hace unos momentos lo vio dentro de la oficina de Lilia. Se acercó a la puerta para verificar que nadie (fuera de los trabajadores del lugar) se hubiera metido con intensiones malas. Al notar al hombre frente a él y que este lo mirara… su expresión cambio.

- Y- Yūri – no podía creer lo que veía, ninguno de los dos. Yūri alejo su mano del picaporte y quedó atónito.

- Otabek – pronuncio el nombre del varón con tanta suavidad, como si tuviera miedo de equivocarse y fuera alguien más.

- NO PUEDO CREERLO – Otabek no pudo ocultar su felicidad. Tomo de los brazos al doncel para acercarlo hacia él, abrazándolo con tanta fuerza. La alegría llenaba el cuerpo de Otabek – tanto tiempo sin saber nada de ti, buscándote en cada rincón de la ciudad, para que al final estuvieras en este lugar. Tan cencas de mi –

- Otabek, eres tú – por fin Yūri pudo corresponder el abrazo sin miedo a nada, sentía el calor del cuerpo ajeno – me alegra verte –

Yuri observaba la escena de reencuentro, no se movía ni decía nada. Pero sus ojos verdes expresaban todo. Nuevamente, aquel sentimiento llamado odio hacia Yūri lo invadio.

Continuara...


Phichit y Seung con ayuda de Altin se van a China, sin saber que el destino del japonés aún reside en Rusia. La relación entre los Yuri's no mejora, Yuu esta dispuesto a perdonar todo y seguir... su prioridad ahora es su bebé. Otabek se reúne con Yuu, ahora las cosas cambiaran, junto a su relación con Yuri. Gracias por leer y comentar.

Kuroshiro fuera :D