Hola, hola... Kuroshiro a vuelto. Otabek trata de ayudar a Phichit y a Seung para llegar a China, sin saber que el destino de Yuu seguía en Rusia. El conflicto entre los Yuri's no mejora, pero al menos no es para mayores o peores. Al final, es Otabek quien llega a Yuuri... y esto puede ocasionar algo mayor, ya sea al mismo japonés o con el rubio.
Sin más, dejo la continuación.
CAPÍTULO XVIII: Fragmentos del pasado
- Seung, calma… que mi cuerpo no da para más –
- No puedo creerlo – se quejó Seung sin importarle el sufrimiento de su pareja mientras ambos subían unas largas escaleras en una montaña, en algún lugar dentro de las tierras chinas – eres un patinador artístico con pésima condición física. Cialdini estará sucumbiendo de la vergüenza al percibir a su pupilo en tan patética acción –
- No hablemos de Celestino en este momento… es como si quisieras invocar al mismo diablo – Phichit uso toda la fuerza que sus piernas podían ofrecerle para alcanzar el paso de Seung.
No tardaron más que unos minutos en divisar una pequeña aldea después del gran recorrido. En aquella aldea se encontraba viviendo en la actualidad un joven ex patinador: Guang Hong Ji. Caminaron por unas cuantas casas más, los niños que corrían por las casas notaron la presencia de los extranjeros y comenzaron a seguirlos mientras corrían a su alrededor, llamando la atención de los jóvenes entre risas y juegos.
- Mira, amor… los niños quieren jugar con nosotros – decía Phichit con entusiasmo al empezar a juguetear con los pequeños.
- Que bien – respondió con desinterés ya que los niños no eran su mayor alegría – llegamos a la residencia de los Ji – los niños dejaron por fin a la pareja. Al acercarse a la casa se percataron de la presencia de un niño de no más de siete años.
- Hola, pequeñín… ¿Está tu mamá? – el rostro del niño reflejaba todo menos confianza, termino lanzado un puño de tierra sobre la cara de Phichit.
- MAMI – grito el menor, adentrándose en la vivienda.
- Ese niño si me gusta – admitió Seung sin mucha vergüenza – ese debe ser el hijo de… –
- Phichit, ¿Eres tú? – un joven doncel salía de la casa, junto a él aquel niño – si eres tú. Me alegra verte después de tanto tiempo – sonrió Hong Ji.
- Hola, Hong Ji– con la cara aun cubierta de tierra Phichit expreso una cálida sonrisa.
Los adultos tomaron asiento dentro de aquella casa. Un lugar cálido y amoroso, según demostraban las fotografías familiares.
- Estoy muy contento de ver que tienes pareja – dijo con alegrías el joven chino, se acercó a la mesa con unas tazas para el té – pensé que terminarías casándote con tu celular o con Celestino –
- Pensaba lo mismo al inicio – confeso Seung con seriedad mientras tomaba su taza.
- OYE… todavía con mi celular, ¿Pero porque me casaría con Celestino? – ambos donceles rieron. Phichit recordó el pasado, cuando Yūri y Hong Ji se reían juntos por tonterías, de nuevo la culpa invadió su cabeza. Todo se tornó más serio – Guang… quisiera saber si has tenido contacto con Yūri en los últimos meses –
- ¿Con Yūri?... No realmente. Deje de saber de él cuando se casó con Nikiforov. Recuerdo que cambio su número de celular y era la única manera de comunicarnos – contesto entristecido – ¿Ocurrió algo con Yūri? – el tono de preocupación rápido invadió al pequeño chino. La pareja se miró mutuamente antes de hablar.
- Yūri sufrió mucho con Nikiforov. Desde un principio él nunca lo amo, lo trato mal e hizo que se enfermara – Phichit estaba molesto, su voz era muy amarga – hace poco ocurrió una tragedia, Yūri golpeo varias veces a Viktor con un marco, estuvo a punto de morir –
- Dios… ¿ Y Yūri está en prisión? –
- No, escapo después de aquello. Desde entonces nadie sabe sobre el paradero de Katsuki – contesto Seung – por lo mismo hemos venido hasta aquí, pensamos que tal al ser su único amigo fuera de Rusia y el más cercano sabrías algo sobre el paradero de Katsuki –
- No, lo siento – Guang Hong Ji lamento no ser de ayuda para su amigo Phichit, de igual manera se lamentó el hecho de no haber buscado a Yūri en el pasado.
Hace siete años atrás Yūri, Phichit y Hong Ji eran muy buenos amigos, sobre todo los dos donceles. Ambos jóvenes y llenos de sueños estaban dispuestos a darlo todo. Hong Ji soñaba con ser un chico lindo, que al verlo sobre el hielo apreciarían su lindura… y convertirse en un actor en películas de Hollywood. Mientras Yūri se veía más como una estrella en el hielo y llevar el orgullo a Japón, siendo la primera vez de un doncel en ser una representación famosa de origen japonés.
Pero el destino quería otra cosa para el joven Guang. Conoció a un chico dos años mayor que él, Leo de la Iglesia es su nombre y era un patinador de igual manera… ambos se enamoraron. Y así de rápido como ocurrió con "Romeo y Julieta" o "Jack y Rose" se enamoraron a primera vista. No fue como muchos pensaron, sobre que en la locura adolescente Guang quedo embarazado por Leo, sino que, aun con las represalias que podían tener por parte de sus familias por ser jóvenes, ambos se casaron en secreto poco después, huyendo a lo más profundo de un bosque en China. Su bebé llego meses después: Guang Huan Yue, su alegría como el significado de su nombre.
Perdió el contacto con Yūri un año después de que su hijo nació, de igual manera Phichit ya nunca lo frecuento… aunque hablaban debes en cuando. Su familia siempre fue más importante que nada en el mundo, pero su amigo japonés era un ángel que no merecía sufrir… inocente, y si tal vez hiso aquello fue porque no tuvo de otra. No se quedaría con los brazos cruzados.
- Llegue, cariño – una voz familiar se escuchó desde la entrada de la casa, Leo llego del trabajo y fue una sorpresa encontrarse a un viejo amigo sentado en la sala… y el acompañante de este – Phichit, cuanto tiempo… y, ¿amigo de Phichit? –
- Leo… gracias por llegar – Guang se levantó del suelo con una chispa extraña en su mirada, camino hacia la habitación del matrimonio y cuando salió cargaba una niña recién nacida en los brazos – necesito que cuides de Huan Yue y a Mei Ling por un rato. Por cierto Phichit, ella es mi hija… acaba de nacer el mes pasado –
- Wow, no esperaba escuchar eso – Phichit se levantó para cargar a la pequeña, mientras por muy sorprendente que sea el niño se sentí más cómodo con Seung.
- Amor, ahora que ocurrencia tienes – Leo sabía que aquella mirada determinada significaba una aventura nueva (o una locura) por parte del doncel.
- Iré a buscar a mi padre, el sabrá mover sus hilos y ayudarnos a encontrar a Yūri aunque se encuentre en la Antártida.
- ¿Buscaras al Señor Guang?, es una locura… – Leo se sorprendió, pero sabía que aquello de buscar a Yūri era muy importante.
- Por qué el padre de Hong Ji suena tan peligroso – Phichit estaba confundido, Leo rascaba su cabeza nervioso.
- Hong Ji es hijo de un mafioso, el Señor Guang es dueño de todo el mercado de armas de China y tiene contacto con el bajo mundo de la compra-venta de esclavos – tanto el tailandés como el coreano no se esperaban aquella revelación.
- Cuida bien de los niños, Leo. Regresare cuanto antes – un beso dulce fue dado entre el matrimonio, Hong Ji salió con determinación hacia casa de su padre.
- Estoy tan enamorado de él – Leo suspiro enternecido, nunca podría tener a una persona más hermosa en su vida que no fuera su esposo y sus hijos.
- Leo de la Iglesia… ¿Tuviste los cojones para follarte al hijo de un mafioso y aparte embarazarlo? – Leo no respondió, tan solo sonrió más ampliamente y abrazando a su hijo con cariño.
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- El frio hará que tu estado físico empeore, Viktor – sin muchas intensiones de obedecer el varón de cabellos platinados se alejó de la ventana cerrándola tras de si – tu estado aun es delicado. Tuviste una cirugía y cualquier descuido puede causar alguna tragedia – hablaba con afirmación, ya que los mismos médicos le habían ordenado alejar a Viktor de las pistas, salidas hacia el exterior y hasta de abrir un refrigerados. Así que por decisión propia llevo a los dos Nikiforov a su hogar. Ahí podría vigilar a Viktor con más tranquilidad.
- Me siento un pajarillo dentro de una jaula – se quejó Nikiforov, volviendo hacia el sofá junto a Makkachin – esto de estar en casa las 24 horas del día es cansado. He visto la programación de todos los canales, hasta los programas de chismes –
- De todos son los que más te gustan, Viktor… siempre te alienta el hecho de que hablen de ti – Yakov sabía que el ego de Viktor era grande, demasiado para su gusto… por lo menos le pedía discreción ante los demás, así evitarían habladurías sobre su persona.
- Ahora no dejan de hablar de Yūri y su posible localización – Viktor tomo una bolsa de comida chatarra nuevamente para continuar comiéndola, llevaba dos días ahí abierta – dice que puede estar en Detroit o en Japón, muchos también sospechan que huyo a Corea del Norte… ¿No es emocionante? –
- Viktor, deberías de dejar de ver eso – Yakov intento tomar el control remoto y fallo. Le molestaba más el hecho de que Viktor no se tomara en serio todo aquel odio que las personas estaban tomando en contra de Yūri. Aun con sus acciones, nadie merecía ser odiado o maldecido en televisión abierta – piensa un poco en el bienestar de tu hijo, ¿Crees que merece escuchar como destrozan a su madre en los medios de comunicación? Yūri debe de estar llorando o asustado solo por ahí –
- No pensó mucho en las consecuencias cuando me golpeo en la cabeza hasta el punto de casi matarme… tampoco pensó en su hijo cuando lo dejo ahí en el departamento conmigo muriendo frente a sus ojos – Viktor se expresó, pero en realidad no perdió de vista el televisor y más insultos hacia Yūri – es más, no sé exactamente dónde está… pero te puedo asegurar que en Japón o en Detroit no está. Fácil, nadie lo espera ahí –
- Yūri también tiene familia – aquel comentario nada hizo reír al joven.
- El padre de Yūri es una persona muy conservadora, orgullosa y estricta. Se llevó una gran decepción cuando su hijo doncel salió embarazado a tal grado de nunca buscarlo o llamarle. Ahora que su hijo también es un criminal la vergüenza hacia su Yūri creció. Creeme Yakov, nunca en la vida querrá verlo nuevamente –
- Viktor, ¿Estas disfrutando todo esto?... Saber que Yūri no tiene a nadie a su lado y tal vez esté muerto de miedo te fascina – no podía creer el rencor que podría tener aquel que, durante años crio como su propio hijo… ahora no era más aquel joven adolescente bajo su cargo, era más que un monstruo sediento de venganza y rencor. Y no sabía si aquellos sentimientos lo envolverían a él también, después de todo… Yakov obligo a Viktor a unir su vida con el pobre doncel.
- No – respondió con una simple palabra – tan solo soy un hombre herido, en recuperación después de ser casi asesinado por un doncel que, irónicamente, era mi pareja – un tono melodramático exagerado alerto a Yakov para no tomarse en serio nada – a pesar de todo, estoy preocupado por mi esposo… ¿Dónde estará mi Yūri? – rio por la pregunta.
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- Sabia que no podía confiar en nadie – aquella voz juvenil alerto a los presentes, interrumpiendo su tan anhelado rencuentro.
- Yuri… –
- Yura… –
Los ojos verdosos están inyectados en ira, el ceño fruncido del joven junto con los puños cerrados y la respiración alterada alerto a Katsuki. Rápidamente se alejó de Otabek, detecto preocupación en el rostro de Altin…
- Yuri, debes calmarte – Yūri se acercó con lentitud hacia el doncel más joven, pero una cachetada rápidamente fue dada a su mejilla izquierda. Otabek se alteró, tomando entre brazos al doncel japonés, crispando más a Yuri por apreciar aquella escena.
- YURA – Otabek asustado de que algo le pudiera pasar a Yūri, con mucha molestia levanto la voz hacia Yuri – pudiste haber lastimado al bebé, ¿Qué no lo comprende el estado de Yūri? –
- Lo que pase con ese bastardo no debe de importarme – Yuri no era consciente de la actitud tomada, tan solo estaba dolido – eres un mentiroso. Pensé que podría confiar en ti y en lo que decías tener hacia mi… pero veo que no eres diferente a todos esos varones idiotas que me follaron antes. Eres igual de mentiroso, egoísta y traicionero –
- De qué estás hablando, estas confundiendo las cosas – rápidamente pudo aclarar su mente, ahora veía lo que Yuri pensaba. Intentando sacarlo de su equivocación se acercó hacia el doncel rubio, siendo golpeado de una manera cruel por unos puños.
- Esta más que claro lo que sientes por el cerdo... siempre es por el cerdo – el dolor comenzó a invadir sus palabras – y tú… deberías estar avergonzado – se dirigió hacia Yūri – en el estado en que te encuentras no deberías comportarte como una zorra. SIEMPRE, SIEMPRE ERES EL CAUSANTE DE MI DESDICHA… TU Y TODOS LOS VARONES –
- Yuri, escúchame – nuevamente Otabek se acercó de manera inútil.
- LARGATE DE AQUÍ… QUE NO VEZ QUE ES POR TU CULPA QUE ME SIENTA ASI – las lágrimas resbalaron por sus mejillas, intentando ahogar su sollozo para no verse más patético que en ese momento – TE ODIO, A TI Y A TODOS LOS VARONES DE ESTE MUNDO… ERES UN CERDO, MENTIROSO Y MALNACIDO… ALEJATE DE MI Y NO VUELVAS –
- Otabek – Yūri saco al varón de la habitación cerrando la puerta tras de si – no sé qué vinculo tengas con Yuri, pero tratare de arreglar todo para que ambos estén juntos –
- No. Tu y yo debemos irnos de aquí – Otabek con el dolor que cargaba en el alma por el desprecio de Yuri tuvo que aguantar su tristeza para estar firme y darle seguridad a Yūri. Después de todo tenía que ayudarlo, sacarlo de ese lugar y llevarlo junto a Phichit y Seung fuera de Rusia – debes venir conmigo, te llevare a un lugar seguro – pero Yūri lo rechazo.
- No puedo… no debo hacerlo todavía – el rostro de Otabek se horrorizo, su desesperación le estaba ganando.
- No sabes lo que dices, ¿Estas bromeado acaso? – tomo a Yūri entre los hombros para poder mirarlo cara a cara – Phichit, Seung y yo estábamos desesperados. Desapareciste sin dejar rastro y ahora la policía piensa que eres un presunto asesino. POR DIOS, ellos no saben lo que Viktor te hacía. Necesitas salir y aclararle a todo el mundo el monstruo que en realidad es Nikiforov… tu hijo necesita de tu apoyo de igual manera –
- Nadie me necesita, mucho menos Iván – aclaro Yūri con dolor – él me odia, me lo dijo y por eso lo deje con Sala… porque estaría mejor sin mí… me arrepiento, pero creo que ser más feliz al lado de Yakov y Makkachin –
- Viktor está vivo y acaba de salir del hospital – la expresión de Yūri no era positiva, pero aun así no dejaría el Zamok Ice – por favor, debes regresar con tus amigos –
- No puedo, no aun… no sin Yuri – entonces Otabek entendió todo – él se quedaría solo nuevamente. Aunque diga odiarme y yo en ocasiones no lo soporte, es un niño… me necesita, también de ti –
- Acaba de correrme de su habitación, me detesta – rio frustrado.
- No, solo está dolido. Créeme, se siente traicionado nuevamente, y por mi culpa – Yūri no podía evitar preocuparse por Plisetsky. A pesar de todo lo ocurrido, las palabras crueles de su parte… no podían simplemente abandonarlo.
- Yura te necesita, pero de igual forma tu hijo te necesita… ¿Dejaras que su mente sea envenenada por Viktor en tu ausencia?, ¿Vivirás tranquilo sabiendo que ese niño vivirá odiándote y pensando lo peor de ti?... ¿Estarás bien con ello? –
- No será por mucho tiempo, solo hasta que nazca mi hijo, prometo irme junto a ti y Yuri. Pero necesito un plan, uno para Lilia no sospeche nada, ella es demasiado peligrosa y podría hacernos daño – Yūri tomo las manos de Otabek de manera tan delicada que podías percibir el calor y el cariño que quería transmitir, la calma con la que quera pedirle ese gran favor – necesito que finjas no haberme visto, tienes que actuar como si nada hasta que yo te diga –
- No puedo, lo siento… simplemente no puedo – Otabek estaba alterado, ¿Cómo era posible que pidiera eso? Tenía que contarle a Phichit donde se encontraba y con ayuda de la policía cerrarían ese lugar… así podría liberar a ambos Yuri's. Pero luego pensó en que Yūri seria arrestado en cuanto saliera a la luz su nombre, de igual manera tomarían a los trabajadores de ese lugar (Chris, Mila y Yura entre ellos) y los encerrarían por prostitución… perdería todo de igual manera – está bien, pero debe ser pronto… en cuatro meses nacerá tu hijo. No podemos esperar tanto –
- Tenemos que esperar ese tiempo. Te aseguro que sé lo que estoy haciendo, déjame todo en mis manos – Yūri se encontraba seguro, podía notarse en sus bellos ojos marrones esa pequeña y resplandeciente llama roja que resaltaba a pesar del cristal de los lentes – ¿Es un trato? –
- Yūri, no tenemos otra opción – dijo resignado, tenía que seguir el plan de Yūri.
- Ahora vete. Tengo que hablar con Yuri, sobre todo esto – rápido el varón kazajo bajo y salió del lugar. La excusa fue que Yuri no se sentía bien y estaba siendo atendido por el nuevo doncel, Lilia no sospecho nada sobre algún laso amistoso entre Yūri, aunque este fue patinador en el pasado… la voz de Otabek no hacía sospechar nada.
Yūri dudo unos segundos sobre entrar a la habitación del joven doncel. No quería molestarlo en ese momento, debía encontrarse destrozado y dolido si pensaba que Otabek tenía un sentimiento diferente hacia su persona. Suspiro con calma, dándose valor para entrar al cuarto. Logrando hacerlo comenzó a llamarlo.
- ¿Yuri? – el doncel se escuchaba en el baño, pero no haciendo alguna necesidad del cuerpo. Yūri entro al ver que la puerta no estaba cerrada por completo, encontrándose con la escena más lastimera que pudo ver – YURI POR DIOS –
- A-Aléjate de mí – lloraba sin darse cuenta, entre su inconsciente ser trata de alejar aquello que lo estaba lastimando. Una gran aguja se encontraba inyectada en su brazo… era heroína – no te necesito ni a ti, ni a nadie –
- Por qué haces esto, eres tan pequeño y te inyectas esta mierda – Yūri tenía miedo, miedo de que en cualquier momento pudiera pasar lo peor… nunca en su vida había consumido ese tipo de droga y no sabía cómo eran sus consecuencias.
- Llevo inyectándome desde que llegue aquí, estoy acostumbrado a esta mierda – si ningún cuidado saco la jeringa de su brazo lanzándolo a una esquina del baño. Yūri se acercó más al chico, pero este enfureció, aunque sus movimientos no eran muy rápidos, estaba mareado y débil.
- Te llevare a la cama y no me importa si me dices todos los insultos que tengas en ruso… esta vez te ayudare – Yuri no protesto, se encontraba demasiado mareado para luchar, tan solo se dejó cargar y fue depositado con cuidado en su bella cama – ¿Te encuentras mejor? – no respondió a la pregunta del japonés, tan solo lo vio cómo se alejaba de su lado hacia el baño para recoger su desastre. En el piso estaban los vidrios del espejo y algunos rastros de sangre.
- Lilia no debe saber que me drogo. Enloquecería y terminaría muerto por sus manos – en realidad tan solo lo reprendería y castigaría un tiempo, pero no quería arriesgarse a cualquier otra cosa. Conocía a la mujer y era de temer.
- No estoy de acuerdo con que consumas drogas, créeme que iría con Lilia en este mimo momento para decirle todo –
- No lo hagas… esta mierda es la única que me mantiene cuerdo después de que algún viejo se excede con sus tratos. Si me la quitan tendré que soportar muchas cosas, demasiadas… ya no quiero seguir aguantando todo ese dolor consiente – las lágrimas de Yuri eran de desesperación, miedo y suplica – hare lo que quieras, por favor –
- Bueno, eso se escucha bien – Yūri no lo pensó mucho, sabía lo que quería preguntarle a Yuri y ahora este tendría que responderle – quiero saber todo de tu vida. Desde el inicio hasta el ahora –
- ¿Para qué quieres saber eso?... Tan solo te burlarías de mi – Yuri no estaba sorprendido, tampoco asustado por algo que su pasado podía revelar. Tan solo tenía miedo, de ser escuchado y no ser tomado en cuenta… que le tengan lastima, o peor, que Yūri se burlara de él. Como su primer amor que resulto mal, o como Viktor llego a hacerlo cuando le prometió amor eterno.
- Quiero ayudarte, Yuri… en verdad quiero hacerlo – Yūri fue sincero desde el comienzo, si quería el apoyo del doncel ruso en su plan necesitaría que este tuviera plena confianza en él y en Otabek – he pasado cosas horribles por mis terribles decisiones, y hay cosas que lamento y otras que no. Me he dado cuenta que en muchas cosas tu y yo somos muy parecidos… entonces debiste pasar cosas horribles, peores que yo me atrevo a decir, tan solo siendo un niño –
- No te equivocas, en parte. Tu y yo nunca seremos iguales, ni parecidos – contesto Yuri – pero… me he equivocado muchas veces y no puedo perdonarme por ello –
- Yuri, cuéntame todo – Yūri acerco su mano hacia la del menor, entrelazándola y acariciándolo con la otra.
- Si, lo hare – respondió con aprobación, la sonrisa de Yūri no se podía ocultar por la respuesta.
El relato del pasado de Yuri comienzo. La historia de un pequeño doncel que con todo el deseo inocente de su corazón quería convertirse en un patinador sobre hielo, una bella hada o un poderoso tigre. Que gracias a la horrible realidad y decisiones erróneas los sueños de esta joven criatura morirían entre el mismo hielo frio que una vez logro calentar su espíritu.
Continuara...
Guang Hong Ji intenta ayudar con los contactos del bajo mundo. Viktor se aprovechara del odio de Iván hacia Yuuri sin necesidad de meter las manos. Yuri malinterpreta la situación, pero gracias a Yuu las cosas se calman... y Yuri podrá contarnos un poco de su situación y el como llego a esa pesadilla. Gracias por leer y comentar.
Kuroshiro fuera :D
