Ni bien subió al auto, Daisuke arrancó y condujo hasta la escena del crimen.

- porfavor alejense -apartando a todo curioso que se acercaba-

- los detectives vendrán y se harán cargo -poniendo más cinta amarilla-

- mami, que está pasando ahí? -señalóuna niña-

- no veas eso mi amor, vamos camina rápido-

Tomó el brazo de la niña y se alejaron de ahí

En eso llegaron Haru y Daisuke, bajando se acercaron al gentillo e ingresaron a la zona cerrada.

- oigan, ustedes no deben estar aq-

- detective Kambe -mostrando su placa-

- inspector Kato -imitando la acción-

- lo siento - se inclinó- ustedes llevan el caso?

- así es -con las manos en su chaqueta-

Daisuke se agachó y con guantes en mano tocó uno de los cadáveres, sintiendo la carnosidad y viscosidad del cuerpo.

- es seguro hacer eso? -preguntó uno de los espectadores

- somos oficiales de policía, sabemos lo que hacemos -habló Haru-

Con sus lentes oscuros, escaneó el cuerpo y supo la identidad del mismo, extendió la mano a Haru y este supo lo que quería.

- que harás con el?

- anotar quienes eran cada una

- Que? eso es imposible, los forenses se hacen cargo de eso.

- pues ellos no han venido, y ya estando aquí debemos cumplir con nuestro trabajo -poniéndose en pie-

- y entonces? -recibiendo la libreta- quienes son?

- 5 chicas, sus edades varían entre los 23 y 26.

-leyendo la libreta-

- eran empleadas de nuestro departamento -de brazos cruzados-

- q-que?, h-hablas enserio?

-camina hacia uno de los cadáveres- su carne se está descomponiendo, los forenses ya deberían estar aquí!!

- aquí Kato Haru, estamos en escena, porfavor manden unas cuantas patrullas... cambio.

- 2 unidades forense se dirigen a escena... cambio.

- recibido, cambio y fuera.

Haru vio de reojo un brillo en el piso, se acercó rápido para ver que era, al tomarlo pudo notar que era un anillo

- que es eso? -detras de el-

- ah! -del susto hizo que el anillo cayera y se perdiera entre el pasto-

- rayos, eso podía ser evidencia

- que más da, cuando retiren los cuerpos lo hallaremos -se aleja-

Confirmando que nadie estuviese viendo, se agacha y toma el anillo guardandolo al instante.

- (estúpido Mike)

Minutos después llegaron los forenses, inspeccionaron los cuerpos y despejaron el área, los cuerpos emitían un hedor y eso molestaba a los que estaban cerca.

- se acerca al pasto- (desapareció) -frunce el ceño y se aleja-

Haru estaba apoyado en el auto esperando a Daisuke, al subir se dirigieron al departamento policial para informar sobre ese caso.

Al hacer las pruebas de ADN, descubrieron quienes eran las víctimas y entonces casos modernos con primera división se reunió, esperando llegar a un acuerdo.

En plena reunión Haru decidió salir, quedando fuera del salón se apoyo en una pared y sacó el anillo para verlo mejor.

Tenía máxima concentración en el objeto que no se percató de la presencia de un segundo individuo junto a el.

- Y? ya sabes de quien es? -quitandoselo-

- h-hey!! D-Daisuke -tartamudeó-

- dime, ya sabes de quien es? ó debemos preguntar persona por persona?

- llevaló para que lo descifren -desviando la mirada-

- no puede ser posible

- porque? -fijando su vista en el-

- ya tiene tus huellas -mirando el anillo- y si lo llevamos -fija su vista en el- pueden culparte.

Sus pupilas se dilataron, Daisuke tenía razón, aunque fuese del cuerpo de policías, pero si se veía involucrado no dudarían en tenerlo bajo custodia.

Daisuke suspiró y lanzando el anillo al aire, Haru lo tomó y guardo rápido, se despegó de la pared y miró serio al rubio.

- quieres venir a mi casa?

- enserio? -incrédulo- no era broma?

- yo no bromeo -con las manos en su saco- acaso no querías pasar tiempo conmigo?

Sin quitarle la vista de encima, acerca una mano al chico y la posa sobre su pecho, lo hala contra su cuerpo y susurrando le dice:

- vamos, me siento muy sólo cuando estoy en casa -jugando con un botón de la camisa- quiero que pasamos el rato juntos -sonríe-

Haru tragó grueso, y se contuvo de no tirarse sobre el chico, vaya que era una invitación muy interesante e imposible de rechazar.

- me encantaría hacerle compañía, hermoso caballero -sujetando su cintura-

- estacionamiento, 5:30 -acaricia su pecho y se aleja-

- sin falta, hermosura.

Daisuke regresa al salón, dejando con ganas de más a Haru, este fija la vista en su mano y la hace puño.

- mañana hablaré con él -guarda el objeto y regresa al salón también-

Se hicieron las 5:30 y ambos ya estaban en el estacionamiento como acordaron.

Cada quien subió a su respectivo vehículo y salieron de ahí.

- tu sólo sigueme, si?.

- a la orden.

Condujeron por un rato, Haru notó que se adentraban a un lugar boscoso, se le hubiese aturrado pero ya sabía que era una ruta distinta, así que sólo siguió conduciendo hasta llegar a un portón.

Daisuke se detuvo y habló con alguien por un comunicador en la entrada, sacando la mano le hizo señas que lo siguiera y así fue.

Haru quedó boquiabierto al ver el gran edificio llamado casa, si es que se le podía llamar así.

- ya veo la razón del porque te sientes tan sólo -soltó viendo a su alrededor-

- Bienvenido a mi humilde hogar -dijo sarcástico-

- ya lo creo -bajó la mirada y se topó con una señorita en la puerta- oh! Lo siento

- descuide -hace una reverencia- soy Kambe Suzue, es un gusto

Esa voz, el reconocía esa voz, fue en la llamada de Daisuke!!... sus pupilas se dilataron y los sentidos se pusieron en alerta.

Daisuke notó esto y entrecerró el mirar, se acercó y le habló.

- es mi hermana

- ya veo, se parecen mucho -sonriendo-

- eso dicen muchos -restándole interés al tema-

- Daisuke-sama, bienvenido a casa... su baño está listo y la cena dentro de unos minutos.

- está bien -entrando a la mansión- hoy cenaré en mi habitación.

Haru escuchó y desvió la mirada de los cuadros en ese salón y sonrió ante las palabras del azabache.

- que sean dos porfavor, Haru sigueme -dirigiéndose al elevador-

- claro -ambos ingresaron y las puertas se cerraron al instante-

- como usted ordene, Daisuke-sama -hace una reverencia a la nada y camina hacia el sótano-

Llegando al piso correspondiente, ambos caminaron unos cuantos metros hasta quedar frente a una de las muchas habitaciones de ese lugar.

- wow, tu habitación es del doble que la mía -asombrado-

-desvistiendose- el trabajo te ha de tener estresado, vamos juntos a la ducha.

- q-que? -nervioso-

- acaso no quieres? -dejó su hombro al descubierto y le miró de reojo-

- no puedo rechazar tan tentadora oferta -acercándose-

- entonces, quitate la ropa y cuando estés listo -quedando en ropa interior- vienes aquí -cierra la puerta-

Haru asintió y empezó a quitarse prenda por prenda, al quedar desnudo su teléfono vibró, señalando que tenía una llamada entrante.

- Hola

- lo siento mucho -nervioso-

- luego hablamos ok?, en estos momentos estoy... algo ocupado -posando la vista sobre la puerta-

- está bien, nos vemos luego

Fin llamada

- porque tardaste? -sentado en un banquito-

- lo siento, tuve una llamada pero ya estoy aquí -cerrando la puerta-

- no tienes vergüenza eh? -sonríe divertido-

Al girarse notó que Daisuke estaba con una bata, mientras el no tenía nada encima.

Su rostro se tornó rojo de la vergüenza, y buscó a cubrirse... el azabache se levantó y caminó hasta quedar frente a él.

- ven - lo tomó de la mano y jaló hasta la ducha.

Antes de entrar deshizo el nudo de la bata y la dejo caer, quedando desnudo frente a Haru.

- (vamos contrólate, y no hagas nada estúpido)

- que esperas? entra ya -sumergiendose en la tina-

Haru tragó grueso y respirando profundo entró junto con el chico.

- esto si que ayuda, luego de un día pesado de trabajo.

- ya l-lo creo -abrazando sus piernas-

- pero estira esas piernas, no seas tan penoso.

- nunca he estado con alguien más, desnudo y en una tina -sonrojado-

- (tu forma de actuar es sorprendente) -muerde su labio inferior y estira una pierna al muslo del rubio-

- q-que estas h-haciendo?

- que pasa? no quieres divertirte un rato? -apoya el mentón en la palma de su mano-

- tan r-rápido?

- tienes razón -alejó el pie y se sumergió un poco más en el agua-

-suspira- (esto es demasiado excitante)

Tocan la puerta

- Daisuke-sama, la cena está lista -habló un mayordomo-

- muchas gracias, saldré en un momento

Poniéndose en pie, se dió una ducha rápida y colocó la bata, y con la misma salir del cuarto de baño.

Haru no le quitó la vista de encima e igual salió de la tina.

- ya te lo dije -se sujeta del marco de la puerta- el postre es para el final.

Haru salió tras el, antes de estar en la habitación Daisuke le extendió una bata, la tomó y se la puso para salir también.

- no quiero que los muebles se mojen -buscando ropa en su closet- ten... esto supongo era mío, pero me queda muy grande

Le lanzó el cambio de ropa junto con ropa interior limpia y se vistió.

Daisuke sin pena alguna, estando desnudo se vistió y acercó a la mesa para comer.

- gracias por la ropa

- no hay de que... itadakimasu

- itadakimasu

Haru se sorprendió al sentir la comida, era sabores nuevos para el, el típico sabor de comida para ricos, aunque para el era nuevo.

- me alegra que te haya gustado.

- está muy delicioso, muchas gracias.

Daisuke asintió ante sus palabras y continuaron comiendo.

Terminando de comer, un mayordomo llegó y retiró los platos usados, dejando solos a ambos adultos.

- Daisuke-sama

- dime -mirando a su hermana-

- tu bebé acaba de llegar

Eso alertó a Haru y Daisuke sonrió, tomó la mano de su compañero y salieron de la habitación.

- tienes que conocerla, es la cosa más linda que verán tus ojos -emocionado-

- ya lo creo -forzó una sonrisa-

En una sala estaba una joven con ropa de enfermera y un bolso para mascotas.

- que bien, ya llegaron

-se inclina- un gusto Kambe-sama, aquí está, sana y salva... es una pequeña muy fuerte.

Extiende el bolso hacia el azabache y este dejándole en el piso, lo abrió, pero Haru no le quitaba la mirada de encima a la joven y esto le incómodo en gran manera a ella.

- Hola mi princesa hermosa.

Haru fijó su vista en el al oírle articular esas palabras, pero se avergonzó al notar una bola blanca y peluda salir del bolso.

- Haru -le llamó- te presento a mi bebé, mi rayito de sol, mi vida -dijo emocionado-

- es una perrita

- claro, que creías tu? -acariciado al peluchito- se llama princesa -la extiende hacia el- sostenla, debo pagarle a la señorita.

- c-claro

- por cierto ella es Dina, la veterinaria personal de mi bebé.

- un gusto -haciendo una reverencia-

- vamos

Salen del salón y Haru se va a la habitación del azabache.

- Daisuke-sama -le llamó Suzue-

- dime -dando media vuelta-

- ya tengo lo que me pediste.

Daisuke sonrió y fue con ella hacia el laboratorio.

faltaba poco para cerrar el caso, estaba 100% seguro de ello.