Haru -se encogio en su lugar y rió al sentir cosquillas por cada beso dado en su nuca-
- me encantas, bebé -dejó más besos en esa zona y bajó sus manos hasta la estrecha cintura-
- tenemos toda la tarde para hacer lo que querramos ó -se pegó más a Haru- todo lo que tu quieras hacerme -llevo una mano al rostro del chico e hizo que lo besara-
Sin separarse, lo gira y lo hace retroceder hasta la cama.
- espera -separándose- siéntate porfavor
Haru obedeció y notó como Daisuke se agacha quedando frente a su miembro.
- siempre he querido hacer esto
El sonido del cinturón y cremallera lo pusieron más ansioso y antes de bajar la ropa miró al rubio y prosiguió con su labor.
Pantalón y boxer terminaron en el piso, Daisuke pasó un mechón de su cabello tras la oreja y prosiguió a pasar la lengua por el largo falo.
Con una mano empezó a desabotonar su camisa y la otra le marcaba un ritmo al azabache.
no recuerda cuando fue que le hicieron una mamada así buena.
Daisuke estaba concentrado en su labor, y los gruñidos que emitía el contrario lo motivaban a seguir.
La mano sobre su cabeza hizo que el pene en su boca se profundizará más hasta causarle una arcada.
Haru estaba follando su boca, las manos del chico estaban en sus muslos y el sonido obsceno de como chocaba contra su garganta logró que se corriera.
Entre bocanadas de aire se separó del rubio y restos de semen quedaron en su mentón.
- lo siento, estabas haciendo un gran trabajo que no te avisé.
- no importa -limpia la zona con su pulgar y lo lleva a sus labios- es dulce
- me gustan los chocolates -se encogió de hombros y lo atrajo de la cintura- ahora es mi turno
En un parpadeo ya tenía al rubio sobre él.
Besó su cuello, tras las orejas y mentón, dejando húmedo con cada beso, una de sus manos le quitó el pantalón y la otra le servía de apoyo.
Daisuke aprovechó a acariciar su ya desnudo torso, sintiendo esos musculosos brazos y el bien trabajo abdomen del inspector.
Suspiros y gemidos salían de sus labios, cada roce y cada palabra dicha entre susurros, los excitaban más y así poco a poco quedaron sin ropa.
Un beso salvaje dió inicio, sus lenguas invadían el espacio bucal del otro, saboreando sus fluidos salivales con un toque de menta.
Sus labios estaban rojos e hinchados de tanto besarse y pequeñas mordidas los adornavan.
Ambos miembros eran masturbados por la mano del detective y un intruso en su parte trasera le hizo separarse de inmediato.
- agh~
- tengo que prepararte o te dolerá -sin quitarle la vista de encima-
- lo se, pero recuerda lo que te d-
- lo sé cariño, tengo todo cubierto...
Extendió una mano y alcanzó la bolsa que el azabache había llevado.
- al parecer habías descubierto mi escondite.
- agradece que no fue una de las que hacen limpieza.
- lo besa y se separa- veamos que tenemos aquí
Lo primero que encontró fue una botella de lubricante, algo pequeña y que muy posiblemente quedaría vacía esa noche.
La dejó a un lado de la almohada y prosiguió a sacar las demás cosas, entre ellas una rista de condones de sobre color gris.
Fijó su vista en Daisuke y el le sonrió divertido.
- fue en uno de mis chequeos que me los dieron.
Haru negó divertido y siguió hurgando en la bolsa y encontró lo que si le interesaba
- condones de sabores -sostuvo entre sus dedos una caja color morado- son mis favoritos.
- yo prefiero los de menta, te dejan fresquito en la parte baja
- eso es verdad -optó por la caja de color celeste y se posicionó sobre el- entonces? comenzamos?
- por supuesto
Tomándolo del cuello lo acercó a su rostro y se besaron
Haru acarició uno de sus muslos y se separó dándole media vuelta al cuerpo bajo él.
Sus muñecas fueron aprisionadas y dos dedos ingresaron en su trasero dilatandolo.
- ah~
-besa sus hombros y nuca-
- eso hace cosquillas - una corriente pasó por su espina y le hizo arquear la espalda
- desde ahora besaré tu nuca cada que tenga oportunidad
-sonríe- mmh~ espera, esta camisa es muy cara y no quiero ensuciarla
- pero te ves más sexy con tus hombros descubiertos -gruñe en su oreja- dan ganas de follarte muy duro -mordiendo el lóbulo-
- q-que estas e-esperando entonces -gira su cabeza para poder verlo-
- eh esperado tanto por esto -separándose-
Abrió la cajita y agarró un sobre, con sumo cuidado de no romperlo, lo sacó y se lo colocó.
- ten cuidado porfavor, hace mucho no lo hago y la última vez fue un accidente -susurró apenado-
- tranquilo bebé -besó sus hombros y mejilla- nunca te haría daño
Dicho esto se apoyó en sus caderas y poco a poco se introdujo en él, abriendo camino en ese estrecho canal.
Pequeñas lágrimas corrían por sus mejillas y las sábanas eran empuñadas con fuerza, chilló al sentir el gran tamaño del intruso en su trasero y apretó sus puños.
- relajate un poco bebé, estas muy tenso.
- l-lo siento -escondió el rostro contra la almohada-
- (cielos, no creo ser tan paciente) -de una sola embestida, se introdujo completamente en el azabache sacando un gemido alto del mismo-
-mordiendo sus hinchados labios- H-Haru -le llamó entre lloriqueos- dijiste que lo harías suave.
- por favor perdóname, contigo es imposible no tener algo de rudeza.
- sólo dame un minuto, si?
Haru se mantuvo quieto por unos momentos, mientras que Daisuke se calmaba un poco.
- tienes un cuerpo precioso -acarició su cintura y bajo por su abdomen-
- p-puedes moverte -nervioso y apenado-
- lo haré despacio, ok?
Las primeras embestidas fueron delicadas, con el mayor cuidado de no lastimarlo, se mecia sobre su cuerpo... sacando suspiros de ambos.
Llevó sus manos de regreso a la cadera del chico y sujetó con fuerza para embestir más rápido.
Daisuke maldijo en un idioma desconocido para el, pero por la forma en que lo dijo le dejó claro que le había gustado.
Con esa señal dada empezó a arremeter con fuerza contra el pequeño cuerpo.
Rato después cambiaron de posición.
Las piernas del azabache tenían prisionero el cuerpo del más alto, mientras este embestia con ganas sacando más de esos gloriosos sonidos emitidos por él.
Su espalda estaba llena de marcas, ardia debido al sudor pero se sentía excitante, y eso le alentó a embestir más fuerte y ganarse más arañazos.
Daisuke ya ni sabía que decir o pensar, su cuerpo y mente estaban sólo en Haru, en la forma que hacia un desastre al elegante y pulcro heredero de los Kambe.
Los gemidos eran música para los oídos del rubio, en su momento un gemido emitido por el azabache fue distinto al resto.
Más fuerte, más excitante, más deseoso.
- aquí es -sonrió extasiado-
- dame más, porfavor
- uhm -pensó un momento- que tal si tu mismo haces que toque ese punto otravez-
Sin problema alguno quedó de espaldas contra el colchón y un sorprendido Daisuke le miraba apoyado en su pecho.
- vamos cariño -acaricia con las uñas sus muslos- hazte sentir bien, por ti mismo.
Daisuke estaba sorprendido, pero tampoco era ajeno a lo que su compañero le pedía, así que abriendo más las piernas y acomodandose sobre el, empezó a dar sentones continuos.
Y gracias a Eros que en el primer sentón la misma sensación de antes corrió en todo su sistema, haciendo que su espalda se curve y de más saltos frenéticamente.
Le encantaba esa imagen.
El detective Kambe Daisuke, un sujeto de semblante serio y que parecía no tener vida social.
Estaba bricando sobre su polla y gimiendo alto, tratando de alcanzar el placer brindado en ese acto carnal.
Esto le excitó y el chico sintió como se ponía más duro en su interior, Haru gruñó y echó la cabeza hacia atrás.
Salió de el para así desechar el condón y evitar cualquier accidente.
Al regresar Daisuke estaba de pie y apoyado contra la ventana mientras una de sus manos separa sus nalgas.
- que estas esperando? -echa el cabello hacia atrás- aún queda lubricante y quiero sentir más fresco el trasero.
- se acercó a la cama y tomó las cosas, para luego posicionarse detrás de él- te vez más hermoso con el cabello hacia abajo.
Colocándose otro condón se introdujo en el chico sacando un gemido alto de el y ganándose en el proceso una mordida en el cuello.
Una que dentro de poco se vería morada y difícil de esconder,su cuello blanco había sido profanado quedando lleno de marcas rojas y otras moradas.
Apoyado contra la pared, teniendo a la vista la hermosa ciudad y ellos a la vista de los transeúntes, dieron inicio a una de varias rondas de sexo esa noche.
- eso estuvo increíble -secando su cabello-
- ni que lo digas
Recostado en la cama apoya la cabeza en la palma de su mano y fija la vista en el rubio.
- quieres más de esto, bebé? -acercándose-
- sólo quiero tenerte conmigo - se hace un lado dejando que Haru se acueste con el- está y muchas noches más
- claro que si bebé -acaricia su mejilla y baja hasta su cintura-
Haru fija su vista en el vientre de Daisuke y este lo nota
- sucede algo? -preguntó acariciando la mano sobre su cuerpo-
- enserio puedes concebir vida? -acaricia su vientre y fija la vista en el chico-
- así es, cuando estaba pequeño me hicieron unos exámenes, debido a que un día en la escuela mi ropa estaba llena de sangre.
- que?
- mi madre se preocupó y junto con mi hermana fuimos al médico -deja salir un suspiro-
- Si?
- el doctor sorprendido nos dijo que yo tenía órganos reproductores femeninos, y la razón del sangrado fue debido a que ya había desarrollado.
- sólo las mujeres pueden hacerlo.
- nos dijo que yo podía tener ambas formas de desarrollo, lo se suena estúpido pero fue lo que dijo el doctor.
- sólo es algo raro
- ah! Cuando mi padre se enteró me despreció de tal manera que me echó de casa.
Lágrimas mojaron su rostro y Haru las limpió de inmediato.
- me llamó fenómeno, anormal y que era un error el que haya nacido.
- tu no eres nada de eso bebé, tu sólo eres diferente, pero para mí eres especial -limpio el resto de lágrimas que se acumularon en sus ojos-
- intenté suicidarme luego de haberme enterado -calló- la primera vez fue mi hermana quien lo impidió, la segunda mi madre.
- lo intentaste varias veces?
-asiente- la vez que por fin había logrado mi cometido, ese día un chico se acercó a mi.
Una sonrisa nostálgica se dibujó en su rostro.
- me ayudó en gran manera, supo el motivo de la estupidez que iba cometer y supo comprenderme -mira a Haru- así como tu.
- pero?
- falleció en un accidente, no sabes cuanto me dolió saber eso, ya no tenía a nadie que comprendiera mi dolor y defendiera de los demás.
Haru lo acercó a su pecho y acarició su espalda.
- hasta que apareció el, sino mal recuerdo se llamaba Steven, igual fue un pilar en mi vida pero...
- pero?
- cuando me violó, no una sino varias veces, supe que mi razón de ser así estaba maldiciendo mi vida.
- no digas eso porfavor, acaso sería maldición ya que eso hizo que nos conozcamos.
- tu no Haru -rie- tu... tu realmente me haz apoyado, respetado y cuidado.
- te amo y sabiendo que eres un chico doncel no podía dejarte andar por ahí como si nada, hoy en día violan ambos sexos por igual.
- tienes razón -cabizbajo-
- te amo
- igual te amo
Se besaron por última vez en la noche y Daisuke fue el primero en caer dormido.
Haru se puso en pie y salió de la habitación con una llamada en espera.
- diga?
- ya es hora
- entendido, pero en que momento será?
- ya cayó redondito así que será en poco tiempo, tu mantente alerta
- si señor
Fin llamada
Haru suspiró y con pasos lentos bajó hasta la cocina.
Mientras tanto en la habitación
- HEUSCH, cuanto falta para el regreso de Suzue?
- 17 horas con 33 minutos
- HEUSCH, alerta a Suzue que el té ya está servido
- como usted diga
Daiuske suspiró y decidió dormirse.
Las cartas ya habían sido jugadas todas, sólo quedaba un as bajo la manga.
