Al entrar al ascensor se recargó en una pared y suspiró pesado, gimoteó y mordió su labio reteniendo su sollozo.
Al abrirse la puerta, limpió su rostro y se encaminó a su auto, al sentarse una punzada en su espalda baja y en el trasero le hicieron pegar un brinco y soltar un gemido lastimero.
Reunió fuerzas para soportar el dolor y conducir hasta su mansión.
- HEUSCH, cuanto falta para el regreso de Suzue?
- 1 hora con 27 minutos
Suspiró aliviado, aun no estaba en casa, no le vería las fachas en que llegaba y se ahorraría de responder preguntas sin sentido.
Se estacionó y bajó del vehículo, ya estándo en casa podía caminar con más cuidado, sin que nadie le viera mal.
Abrió las enormes puertas, asomó su cabeza e ingresó al asegurarse que no había nadie.
Agradeció que también en su casa hubiese un ascensor, pero al acercarse notó que este decía fuera de servicio.
Y un recuerdo le vino de golpe a la mente.
Esa cosa se había descompuesto luego de un apagón que hubo debido a una fuerte lluvia noches atrás.
Suspiró y dio media vuelta, quedó frente a los largos escalones, se relajó y sosteniendose del pasamanos subió.
En el departamento policiaco
- bien, lleva esto a administración, son los casos que deben archivarse cuanto antes.
Le extendió un folder y salió.
Al abrir la puerta se topó con el rubio, pero no le tomó importancia y se apresuró a cumplir la orden dada.
Takei alzó la vista y vió a Haru, con la chaqueta colgando en su hombro izquierdo, se sorprendió al verlo, cerró la puerta con una patada y caminó hasta uno de los sofás.
- H-Haru, que te t-trae por aquí?
- quería hablar con usted Takei-san -tomando asiento-
- claro, de que quieres hablar? -sentándose frente a él-
- quiero disculparme por mi tonto comportamiento en el salón de descanso.
- oh! es eso -apoyándose en sus rodillas- yo lo siento, no sabía que t-
- le parece si vamos a beber?
- ah? porque ó que?
- en disculpa de mi comportamiento -giro los ojos molesto- ya lo dije no?
- lo siento -suspira- de acuerdo, aceptaré tu disculpa
- magnífico, lo veo a -frunce el ceño- disculpe
Llamada entrante
- diga?
- Kato-sama?
- Suzue-san? que ocurre?
- es Daisuke-sama -sollozando-
- que le pasó?
- es mejor que venga usted mismo
Frunció el ceño y apretó el teléfono con enojo, fijo la vista en su superior e hizo una pequeña reverencia
- disculpe, surgió un inconveniente, será para otro día... bien?
- de acuerdo
Haru salió tratando de disimular su enojo, se colocó el chaleco y fue directo a su auto.
Ahora que diablos habrá pasado? Si Suzue llamó fue por algo de Daisuke.
Acaso se excedió con lo que le hizo?
Nah!, ni siquiera sentía arrepentimiento de lo que le hizo, ya iba a estar preocupado.
Se encogió de hombros con indiferencia y aceleró hasta llegar a la mansión Kambe.
Al llegar vio un hombre con bata blanca salir del enorme edificio, saludó con un movimiento de cabeza e ingresó al lugar.
Fue directo a los escalones y subió con una paciencia como si nada malo estuviese pasando.
Llegó a la habitación y vio a una chica dándole la espalda, tocó dos, tres veces la puerta.
Suzue giró y fijó su vista en el, sus ojos estaban rojos de tanto llorar, el maquillaje estaba corrido por sus mejillas y moqueaba un poco.
Haru se acercó y apretó su hombro en señal de que hablase.
- piso, mucha sangre, Daisuke-sama, desmayo, y-yo-
- tranquila, respira y cuéntame con calma que pasó..
- llegue h-hace menos de u-una hora, vi que su a-auto estaba afuera y supuse que y-ya estaría a-aqui.
- tranquila -acarició su espalda- que más?
- le hablé para saber si me escuchaba, pero al no recibir respuesta decidí subir a buscarlo, n-no estaba en su habitación.
- lo busqué en todas partes, hasta que llegué a la habitación de sus padres, e-el -cubrió su rostro ya sin poder contener su llanto-
Haru se acercó al chico sobre la cama y notó que tenía una venda en la cabeza, buscó su mano bajo las sábanas y palpó algo en su muñeca.
La tomó rápidamente y frunció el ceño, (más si era posible) acarició sobre el vendaje y luego miró a Suzue.
- ve y duerme un poco, el viaje te ha de tener rendida.
- pero y Daisuke-s-
- yo estoy aquí, puedo cuidarlo por ti -acostadose junto al inconciente chico-
- e-estaré en mi habitación si me necesita, se encuentra al final del pasillo.
- si pasa algo le avisaré, no tenga cuidado
- de acuerdo.
Antes de salir miró por última a la pareja y suspiró entre un mar de lágrimas.
Flashback
Suzue llegó en una limusina muy lujosa, con ayuda de su mayordomo, bajó de el y se encaminó a la puerta.
Quitándose sus gafas vio el auto de su hermano y sacó el celular para llamarlo.
El mismo mayordomo que le ayudó abrió la puerta y con la misma se fue para bajar las maletas de la señorita.
Un gran silencio reinaba en el lugar, cabeceó a varios puntos de la casa y notó todo vacío.
- Daisuke-sama?
El celular del azabache sólo se estuvo en espera, llamó 3, 4, 5 veces, todas las veces que fueran necesarias para el chico logrará contestar su teléfono.
Subió los escalones y con el celular en su oreja, echó un ojo en las demás habitaciones y tampoco había señales de vida por parte del chico.
El tono de un celular a lo lejos la alertó, siguió llamando para así guiarse por el tono de llamada.
Se alertó al llegar frente la puerta de los padres del chico y abrió.
El tono indicaba salir del baño, se acercó y notó que esta estaba con llave.
Con uno de sus aparatos de alta tecnología logró abrir y su rostro palideció al lograr entrar y ver al chico frente a él.
La bañera estaba en su límite de agua, un brazo estaba fuera de este y el resto del cuerpo sumergido en la misma.
Se acercó asustada para sacar al chico y un temor inundó su cuerpo, el agua tenía un leve tono carmesí, agarró el brazo fuera de la tina y notó heridas en esta, tomó la otra y estaba igual.
Llamó desesperada a un médico, al llegar chequearon al chico y lo atendieron de la mejor forma posible, ya que tenía un buen rato de estar inconciente.
De milagro él ya se encontraba estable, se acercó y notó marcas en su nuca, lo revisó y notó que estas estaban frescas aún.
Los médicos lo curaron y llevaron a su habitación para que descansase.
El médico dando fé que él ya estaba estable y sólo necesitaba descanso, le dió una gran paz a la chica.
Un foco se prendió sobre su cabeza y llamó de inmediato a unos de los contactos.
- espere un poco Daisuke-sama, se pondrá mucho mejor -acercó su mano en la zona del vientre del chico y acarició.
En ese momento la llamada fue contestada.
- Kato-sama?
Fin flashback
Y ahora estaba muy preocupada por la reacción del rubio al saber el estado del chico, rezó para que ambos no se exaltaran al saber la noticia.
En la habitación de Daisuke, este ya estaba despertando poco a poco, examinó un poco el lugar y cayó en cuenta que era su habitación.
Suspiró aliviado de estar consciente, pero varios recuerdos vinieron a su mente, haciendo que una horrible punzada hiciera aparición en uno de sus temporales.
Se cubrió el rostro y empezó a llorar.
Lágrimas mojaban sus mejillas, se mordió el labio para evitar llorar fuerte.
Giró el rostro y notó a Haru junto a él, acarició su rostro con cariño, pero al levantar el brazo y notar las vendas en sus muñecas, una sensación extraña se asentó en la boca del estómago.
Aún así no dejó de acariciar el rostro del rubio, sus ojos pesaban así que decidió seguir durmiendo un rato más.
Haru palpó a un lado suyo donde estaba Daisuke pero al percatarse este se encontraba vacío.
Se levantó de golpe, a punto de abrir la puerta un quejido proveniente del baño lo hizo acercarse a esta y abrir.
Daisuke estaba frente al lavabo, dandole la espalda y con varios implementos médicos para curar sus heridas.
En ese momento tenía su nuca descubierta, dándole a Haru una vista de lo que sus celos tóxicos ocasionaron.
Con pasos lentos llegó quedando detrás de él y sujetó su cintura, Daisuke casi tira lo que tenía en la mano y fijó la vista en el espejo.
En el reflejo se podía apreciar su rostro lleno de temor y Haru con la frente apoyada en su hombro, respiró profundo y habló.
- perdona que no dije nada, mis heridas se abrieron y tenía que curarlas.
- perdóname -dijo en un susurró pero fue claro para él-
- descuida, yo mismo me lo busqué -indiferente- sólo terminaré de curarme e iré a recostarme.
Haru quedó viendo su reflejo, notó la expresión de tristeza y temor que tenía el azabache, al tenerlo cerca sintió como su cuerpo temblaba, abrió la boca para decir algo más pero decidió callar.
Se alejó del cuerpo ajeno y salió del baño sin mirarlo.
Daisuke le miró de reojo y suspiró, terminó su labor y salió.
No había nadie en la habitación.
Se acercó al closet y sacó un cambio de ropa cómoda para andar ese día.
Se acercó a la cama y revisó su celular.
Tenía varias llamadas perdidas de Suzue, supuso que fueron de ayer por la hora.
Apagó el celular y decidió bajar a comer, al llegar se apoyo en el marco de la puerta.
Sus pupilas se dilataron al ver a Haru comiendo junto con Suzue, ambos estaban charlando entre risas.
Los ignoró y camino hasta el refrigerador, sacó un yogurt y buscó cereal.
Haru no le quitaba la vista de encima y Suzue aclaró su garganta para hablar.
- buenos días Daisuke-sama, como se encuentra?
- acaso no tenías que ir a trabajar? -ignorando a Suzue-
- pedí el día libre.
- y eso a que se debe?
- no te has dado cuenta del estado en que te encuentras?
- si, pero nadie te ha pedido que seas mi niñera, tengo a Suzue -dejó el plato sobre la isla de la cocina- y ella si sabrá como cuidarme.
- pues ahora me tienes a mi y yo me haré cargo, de acuerdo?
- chicos, porfavor no peleen -suspira-
La chica se debatía si en hablar en ese momento ó esperar.
- Kato-sama tranquilicese porfavor y Daisuke-sama no se altere o le hará daño a su salud.
- porque? -susurró sollozando-
- perdón?
- Suzue-san podrías dejarnos a solas un momento? por favor -acercándose por detrás a Daisuke-
- no se que clase de relación tendrán ustedes, pero lo que les puedo decir es que ambos se están haciendo un daño horrible el uno al otro -dicho esto salió-
Ambos hombres quedaron solos, Haru no quitó la vista de la puerta hasta quedar 100% solos y Daisuke se secó las lágrimas que ya habían llegado hasta bajo su mentón.
Haru le escuchó moquear y le abrazó por detrás, el chico se tensó pero tranquilizó al sentir esas manos acariciar su cintura y luego su vientre.
- por que lo haces?
- soy alguien demasiado celoso, odio compartir lo que es mío y me enoja que toquen mis pertenencias -mencionó con voz grave en su oreja-
- y tienes que hacerme todo esto? -acariciando sus muñecas-
- las cosas se entienden mejor usando disciplina, o no es así? -tocando su pecho bajo la ropa-
- Haru, esto es algo serio, quítame las manos de encima
- estaré así hasta aclarar nuestros problemas.
- nuestros? pero si eres tú el que actúa de esta forma tan... tan tóxica
- tóxica -soltó burlón- me estás diciendo que soy alguien tóxico?
- por dios Haru, no ves lo que has logrado? has abusado de mi más de una vez y en pocos días.
- porfavor -giró los ojos con molestia- tu te lo has buscado - se defendió-
- disculpa? y como mierdas fue que provoque tu toxicidad? -indignado apoyo sus manos en su cadera-
- el ex-dueño de esos prostíbulos - se acercó- cuantas veces te acostaste con él?
- te estás escuchando? estamos hablando de un muerto..
- hasta te acostaste con ese desgraciado, dueño de la línea de hoteles -atrapandolo contra la isla de la cocina-
- Haru porfavor cálmate, si? -apoyando las manos en su pecho-
- y luego como te dejabas tocar por Takei-san -gruñó molesto-
- con Takei-san fue él quien se me acercó, yo nunca quise tener algo más que una relación de trabajo.
- Haru, sabes que te amo -acerca las manos a su rostro- tu eres mi pareja, el chico al cual le he abierto mi corazón.
-sollozando- sólo no quiero que alguien más te aleje de mi -fija la vista en su vientre y lo acaricia- tu crees que?
- suspira- recuerdas que dije no me sentía muy bien?
- si? -acariciando toda esa zona-
- salió positivo -sonrió amargamente- seremos padres.
Silencio
- hablas enserio?
-asiente-
- y aún así -sujetó con fuerza su muñeca- quisiste acabar con tu vida? con la de nuestro hijo!?
- ah~ Haru, me estás lastimando -con su otra mano trata de quitar la que tiene presa su muñeca-
- lo siento - se aleja- iré a trabajar, vendré en la tarde
-cabizbajo masajea su muñeca-
-se acerca y lo toma del mentón con fuerza- y quiero que a esa hora, me esperes en tu cama...
Acaricia su cadera y estruja su trasero
- sin nada puesto, de acuerdo?
- s-si Haru
- lo besa con salvajismo, maltratando su labio inferior hasta hacerlo desangrar- nos vemos
Al salir de la cocina vio a Suzue a unos cuantos metros de la cocina, hizo una pequeña reverencia y se retiró.
Al asegurar que el chico ya se había largado, corrió a la cocina y vió a Daisuke en la mesa comiendo como si nada.
- como se tomó la noticia?
- fue mejor de lo que esperé -suspira jugando con su comida-
- uhm, de acuerdo... la veterinaria de princesa ha venido para chequearla, iré con ella así que se quedará unas horas sólo
- no hay problema, estaré bien -dejando el plato a un lado se puso en pie- estaré en mi habitación.
- de acuerdo.
Daisuke fue directo al ascensor, sin sacarle la mirada de encima hasta que se cerraron las puertas.
Suspiró y decidió irse, Daisuke al notar que la chica se iba deslizó su espalda contra la pared y abrazó sus piernas.
Lloró y lloró hasta que sintió que con eso sacaba todo dolor que sentía debido a todo lo que le está pasando.
Salió de ahí y fue directo a su habitación.
Sólo apoyó la cabeza en la almohada y cayó en brazos de morfeo.
A espera que se hiciera la dichosa tarde en que su pesadilla regresaría, mientras disfrutaría de esa paz que la soledad le brindaba.
