El celular de Haru volvió a vibrar y está vez su cuerpo se tensó, tragó grueso y contestó con el intento de escucharse firme.

- diga

- mañana a las 8, en el hotel a las afueras de la ciudad.

- entendido

- otra cosa -Haru percibió el sonido de como expulsaba el humo de al parecer un cigarro- te retirarás cuando yo te lo ordene.

- si señor

La llamada finalizó y sus musculosos se destensaron, tendría que llamar a Mike para ir con ese viejo verde, guardó el celular y caminó hacia él jardín.

- cariño

- Si? -sentado en un banco bajo un arco de rosas-

- mañana saldré con mi amigo Mike, no se a que hora regresaré, sólo no me esperes.

-cabizbajo- Suzue me acompañará a hacer mi primer ecografía, me hubiese encantado que fuéramos juntos.

- iremos a la próxima -acarició su mejilla y dejó un beso en su frente- iré a prepararme, te amo.

- está bien, te amo.

Ninguna de las excusas era falsa pero aún así habían más palabras que decir, Daisuke no dejó de verlo hasta que entró al edificio.

Suspiró y acarició su vientre, aun no sabía cuanto tiempo tenía sólo esperaba que esa criatura naciera bien y sin ninguna complicación.

El ruido de un claxon hizo que elevara la vista, era su hermana, suspiro aliviado y caminó hasta ella.

- Hola hermanito

- Hola Suzue, necesito tu ayuda -susurró-

- que pasó ahora? -preocupada dejó su bolso en el piso y se acercó- te hizo algo?

- no es eso, quiero que mañana me acompañes a hacerme una ecografía.

- es cierto -bajo sus manos al vientre del chico- es necesario saber si mi sobrina ó sobrino se está desarrollando como debe.

- no sólo eso -se aseguró que sólo ellos estuviesen ahí y habló- necesito ir al departamento mañana.

- que?, Haru no te dejará.

- el tiene un compromiso mañana, así que después de ir a hacerme el examen, quiero que vayamos al trabajo.

- de acuerdo, algo que vayas a necesitar? Katsuhiro está en un estado lamentable.

- ya lo tengo cubierto, sólo quiero que me acompañes.

- está bien -tomó sus cosas y caminó por un pasillo dejandolo solo-

- princesa!!

Ante el llamado la perrita salió corriendo a sus piernas, la cargó y regresó al jardín, estar dentro de la mansión le estaba dando una jaqueca insoportable.

Haru ya tenía lista su maleta, Mike ya estaba al tanto de la situación no había nada más en que pensar.

- ese asqueroso viejo de seguro y quiero follarme.

- ja,ja,ja eso ni lo dudes, aunque no creas que sólo será el.

- ni lo menciones -suspira- nos vemos a las 7, necesito tener energías.

- claro, energías, mejor dime que sólo quieres que te folle y ya.

- el sexo nunca cae mal -el chirrido de la puerta lo alertó- bueno nos vemos mañana.

- ok

Lanzó el celular a la cama y se dejó caer de espaldas en esta cerrando los párpados, sonrió al sentir caricias en su cabello.

- ocurre algo cariño?

-negó mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro- no es nada, me gusta estar así contigo - se sacó los zapatos y acostó-

Se apoyó en su antebrazo y subió hasta quedar junto al azabache, quedando frente a frente pasó un brazo por su cintura y las manos del otro acariciaron su pecho, jugando con los botones de la camisa.

- te preocupa algo? estaré bien si es eso lo que te preocupa.

-negó- tengo miedo.

- miedo de que cariño?

- de que ese asesino me haga daño a mi y mi bebé.

- tranquilo no te sucederá nada, yo estoy contigo

- es por eso que tengo miedo.

- ah?

Haru estaba confundido, que es lo que estaba diciendo Daisuke?

- prometo que nada te hará daño -lo abrazó contra su pecho-

- pero tu si, no es así? Kato Haru

- que?

- no permitiré que te acerques a mi bebé - se levantó bruscamente de la cama-

Haru intentó levantarse pero unos brazos lo atraparon dejándolo sobre la cama.

- tranquilo Haru, estarás bien con nosotros.

Alzó la vista y se topó con Hoshino, quien estaba desnudo sobre su cuerpo, giró el rostro y miró a Mike, la fuerza ejercida en su otro brazo era a causa de Araki-san.

Detrás de ellos estaban el resto de personas que fueron asesinadas a manos del rubio.

Su nombre dicho en coro lo estaba volviendo loco, y un grito fue arrancado de su garganta, las voces no se detenían.

Kato Haru

Kato Haru

- Kato Haru!!

Analizó toda la habitación, asegurándose que donde estaba no era ese lugar de pesadilla.

¿Porque escuchó que decían su nombre?... ya se estaba volviendo más loco de lo que está.

Todo estaba a oscuras, la luz de la luna era lo único que mantenía visible el lugar.

Frotó sus ojos para quitar el sueño y vió a un costado de él, Daisuke estaba profundamente dormido, su cabello hacia abajo le hacía ver adorable y la camisa holgada mostrando su abultado vientre le dió más ternura.

Se acercó y acaricio su mejilla, bajo por su brazo, cintura hasta llegar a su vientre el cual acarició con cariño y se puso frente a este para hablarle al ser vivo dentro.

- Hola bebé

No sabía que más decir, nunca se imaginó estar en esa situación, ser padre y más así de repente, cuando siempre decía que no cometeria ese error.

La justicia es algo que proclama ante todos pero el mismo sabe que no es algo tan simple de conseguir, más cuando tu mismo eres el descarado que corrompe esa promesa.

Suspiró levantándose y salió directo a la cocina y tomar algo, estando ahí la luz se prendió y Suzue llegó cerca de él. Sólo le miraba de reojo pero sabía que la chica le odiaba.

- buen teatrito el que tienes armado -se inclinó buscando algo en el refrigerador-

- es muy lindo de tu parte, no quieres ser parte del elenco? -rió y se acerca por detrás de la chica- tu puedes ser una de las víctimas

- no creas que te saldrá fácil -cerró con fuerza la puerta y se marchó de ahí apagando la luz sin importarle que el estuviese ahi-

- son las 2 de la madrugada, que necesitas? -susurró- no quiero que mi esposa piense que tengo un amante

- pero no te importa que sepa que tienes sexo con un hombre.

- olvida lo que dije, que quieres?

- Kambe Suzue, la ubicas?

- su hermana? que te hizo, hirió tus sentimientos? espera tu no tienes.

- comiste payaso en la cena para contarme tu chistesito? escucha -frunció el seño- mañana mismo quiero que te deshagas de ella

- es enserio?, sabes que podemos ser descubiertos?

- y acaso eso me importa? te estoy dando una orden, espero y la cumplas.

-Mike suspiró y rió sin ganas- eres un desgraciado.

Mike finalizó la llamada, Haru buscó con la mirada un cuchillo y lo tomó, si Mike no se hacía cargo el mismo acabaría con la vida de esa chica.

Estando en el pasillo princesa se atravesó en su camino y empezó a ladrar, le hizo señas que guardara silencio más la perrita aumentó sus ladridos, miró el cuchillo en su mano y luego la perrita, enserio estaba loco por querer hacer eso.

Daisuke despertó debido a los ladridos, se colocó sus pantuflas y salió, dió un brinco del susto al toparse con Haru en las gradas, el traía a la perrita en brazos, la bajó y esta salió corriendo.

- que fuese ese alboroto?

- bajé a tomar algo y al parecer no me reconoció, siento mucho despertarte.

- tranquilo no pasa nada.

Su cuerpo se junto con el de Haru y puso las manos en su pecho, ambos conectaron miradas y se besaron.

Haru lo cargó y entraron a la habitación, Daisuke sintió la suavidad de las sábanas y luego el peso de Haru sobre el mismo, volvieron a unir sus labios con más ganas, las manos de Haru no se quedaron quietas y las metió bajo la ropa del chico.

- e-espera, tienes que levantarte temprano.

- tienes razón, tu igual necesitas descansar amor.

Compartieron un último beso y Haru cayó junto a él abrazandolo, entrelazó los dedos de la mano que estaban cerca de él y durmieron.

Al día siguiente

- ten cuidado porfavor.

- claro que lo tendré, te amo cariño, nos vemos más tarde.

Le dió un beso en la frente y se separó, Suzue estaba ahí y no quería incomodar al chico mostrándole a su hermana como le comía la boca.

Mike estaba ya en su auto y nomas subió arrancó y se perdieron de la vista de ambos azabaches.

- es hora

Ambos entraron a la mansión y se alistaron, Daisuke tuvo el cuidado de ponerse algo más cómodo, Suzue alistó varios artefactos que podrían servirle al chico y salieron de la mansión.

- olvida el examen, puede que después no podamos hablar con Katsuhiro.

- pero Daisuke-sama-

- tranquila, prometo ir cuando salgamos de aquí.

Al llegar habían varios periodistas fuera del edificio, entraron como a diese lugar y subieron hasta el piso correspondiente.

Sus compañeros estaban ahí junto a su jefe y todos se acercaron a saludarle.

- es bueno verte de nuevo.

- gracias, igual me alegra salir de esa mansión... y bien? donde está?

- internado en el hospital, Mahoro-san y yo te acompañaremos junto a su hermana.

- de acuerdo.

- sólo le aviso que sería difícil sacar información de él.

- difícil quizás, pero no imposible.

El grupo bajó, con su destino ya marcado... muy pronto el reino de terror de Haru terminaría.

Llegaron al hospital, guiándose por una enfermera dieron con la habitación del hombre y Daisuke junto a su jefe entraron, Kamei y Suzue se quedaron vigilando mientras que Mahoro se ofreció a comprarle algo al azabache.

Takei estaba con la vista en la ventana y al escuchar la puerta abrirse miró a ambos entrar, derramó varias lágrimas y Daisuke tuvo que abrazarlo, Kiyomizu no soportaba verlo así.

Luego de haberse tranquilizado, Kambe habló.

- buenos días Takei-san, se que su estado de salud es muy lamentable pero espero y pueda ayudarnos respondiendo algunas preguntas.

- uhm Kambe-kum, sus cuerdas vocales fueron cortadas.

- lo sé.

Saco un artefacto como tipo diadema y se la colocó en la frente a Katsuhiro, conectó una tablet al aparato y el artefacto mostró una pantalla en blanco.

- que es eso?

Ambos adultos miraban confundido al detective más este sonrió de la forma que sólo el sabía hacer, aclaró su garganta y habló.

- es un lector de mentes.

- que? -los ojos de Katsuhiro se iluminaron y miró a su compañero- crees que funcione Kambe-kun?

- usted que opina Katsuhiro?

Todo quedó en silencio pero una frase se formó en la pantalla.

- sólo espero y funcione

Ambos quedaron sorprendidos y Daisuke tomó asiento.

- bien, que empiece el interrogatorio.

El ruido entrecortado de la radio por la señal era lo único que rompía el silencio en ese auto, Haru miraba por la ventana y Mike no quitaba la vista de la carretera.

- oí! Mike -habló y poso una mano sobre el muslo del chico-

- no hagas eso, estoy conduciendo, además el jefe te quería temprano.

- vamos, no seas así.

- deja eso, de seguro y el jefe querrá hacer una orgía contigo.

- no quieres formar parte?

Haru rió por el rostro enojado del rubio y de repente su frente pegó contra el vidrio, un frenazo cortó sus palabras y masajeando la zona del golpe bajó.

- eres malo

- cállate.

Ambos caminaron hasta la entrada, un tipo robusto con tatuajes en sus desnudos brazos custodiaba la entrada.

- hola John -palmeó su pecho y sonrió- que tal la familia?

- buenos días John.

El sólo hizo un gesto con la cabeza y los dejó pasar, al ir por el pasillo gemidos se escuchaban en una habitaciones a los lados y Haru sonrió.

- ya comenzó la fiesta y no me invitaron?

- no es para ti.

- bueno que más da -se encogió de hombros y tomó asiento cruzandosé de piernas- y bien?

Un hombre panzón, con barba y anillos en cada dedo, le dio una orden muda a unos de sus guaruras y este se acercó para darle una valija con billetes de $100.

Sonrió al ver el botín, volvió a cerrarlo y se lo entregó a Mike, quien estaba de pie detrás de él.

- sólo para esto me hiciste venir hasta acá?

Uno de los tipos le encendió un cigarrillo, expulsado el humo suspiró y habló.

- donde está el chico?

- ya hablamos de esto -su sonrisa cambio a un gesto serio- no voy a entregarte al chico, no todavía.

- sabes que su interior es lo único que me importa -movió la cabeza haciendo tronar los huesos del cuello-

- espera mínimo 2 meses más, ya que el chico tiene un premio en camino.

- al fin consigues a uno fértil.

- lo sé, pero no te lo dejaré fácil, el chico es demasiado valioso para mi.

- los órganos valen millones, si traes personas con un útero fértil son aún más costosos, pero que tengan un bebé en camino es la lotería completa.

- escuchame cerdo asqueroso -se puso en pie y se sentó sobre el regazo del tipo- el es mi mayor tesoro, una joya en bruto, ok?

El tipo canoso sujetó su trasero y lo apretó a su gusto, Mike rodó los ojos y rió a sus adentros.

- entonces que me ofreces a cambio de dejar en paz a tu chico? -sus labios se tocaron más no se besaron-

- a su hermana, tienen un parecido espectacular y además -llevó una mano a su miembro- se que las vaginas vírgenes te vuelven loco -susurró y unieron sus labios-

Sus guaruras entendieron y sin necesidad de palabras salieron, dejándolo solamente a Mike quien veía como Haru se frotaba sobre el viejo, este bajó el pantalón del chico y pudo apreciar como un dedo se introducía en su ano.

- quieres... unirte?

Mike negó ante la propuesta y Haru sonrió.

- vamos, quiero que tu seas el primero en penetrante -llevó una mano a su nalga izquierda y la abrió-

Mike tragó grueso y quitándose la ebilla del pantalón, con su pene erecto al aire se masturbo y acercó al par.

- buen chico -susurró y giró la cabeza para besarlo-

Un gemido murió entre sus bocas al sentir como lo penetraba con el dedo del viejo aún dentro y como este mordia su manzana de Adán.

Sonrió... todo estaba saliendo tal y como tenía planeado.

De regreso a la ciudad

Todo estaba saliendo como Kambe lo tenía previsto, el artefacto de Suzue estaba funcionando a la perfección.

Estaba terminando el último bocado de la comida ofrecida por la chica pelirrosa, mientras que ella junto a su compañero y jefe intentaban procesar toda la información recién adquirida.

¿Haru era el culpable?

¿Haru era el responsable de tantos asesinatos?

¿Haru fue el responsable en la muerte de Araki-san y Hoshino?

Era imposible, no querían aceptar tal cosa pero tampoco podían negar que eso podía ser cierto.

Daisuke limpió los residuos de comida en sus mejillas y se acercó, una última pregunta y habrían cerrado ese proceso del caso.

- donde está ubicada la cabaña de Haru?

El pelinegro pensó y pensó, cerró sus ojos con tal de acordarse, pero todo era borroso, suspiró y negó.

"Lo siento, la zona era muy boscosa y además ya era muy noche, no se veía nada que no fuera una oscuridad completa"

Daisuke suspiró y desconectó los artefactos, ya tenía información que podría servirle, guardó las cosas y salieron de la habitación.

Sus compañeros y jefe regresaron al departamento, aún sin poder creer todo, Daisuke se sentía algo mal, el muy infeliz había acabado con la vida de esos policías inocentes.

Quizás no sabían a detalle que había ocurrido con ellos, pero tampoco quería saberlo al 100%, todo apuntaba a que él sería la siguiente víctima, suspiró y apoyo la cabeza en el vidrio del auto.

- Daisuke-sama no lo piense tanto porfavor, el estrés puede afectarle, además tenemos que ir a hacerle la ecografía o Kato-sama sabrá sobre esto.

- tienes razón, vamos.

De regreso a las afueras de la ciudad

- aquí tienes

- gracias -contando los fajos de billetes- perfecto

- regresemos, me duele el trasero como no tienes idea

- tener tres penes dentro fue nuevo para ti?

- no, ya tenía tiempo de no hacerlo.

Mike le miró con cara de poker y subió al auto, abrochó su cinturón y prendió el auto.

- y ahora?

- esperemos que estos meses pasen rápido.

No dijo nada, sólo arrancó y se fueron de ahí, ese lugar era de pesadilla y ya no aguantaba estar ahí.

Haru estaba apoyado en su mano viendo como dejaban atrás los árboles, un suspiro salió de sus labios y Mike habló.

- que tienes?

- porque lo dices? estás preocupado? -sonrió y acercó una mano a su pierna-

Mike se hizo a un lado de la carretera y tomó del mentón a Haru para que lo viera a los ojos.

- cuando suspiras así es porque algo te pasa -acarició la mano sobre su pierna y luego la apretó-

- ves, estas preocupado -bajó la mirada y cerró sus ojos- siento que algo malo va pasar.

- ah!, no diré que todo estará bien, porque no será así, pero prometo estar contigo.

- tus palabras son muy reconfortantes -sonrió y conectó la mirada con el chico-

Se besaron, mientras el agarre en sus manos se afirmaba, Mike se separó y habló sobre sus labios.

- quiero hacerlo

- acabamos de tener sexo hace menos de media hora -rió por las ganas insaciables de su amigo-

- hablé mal -se acercó a su cuello y depósito un beso- quiero hacerte el amor -susurró en su oreja y la mordió- puede que tu mal presentimiento sea cierto

Haru lo abrazó pasando su mano libre por su cuello y sintió el aroma de su colonia.

- así que quiero poseer tu cuerpo una última vez y como se debe -besó sus labios otra vez siendo correspondido-

- hagámoslo

Pasaron a la parte trasera del auto, Haru quedó recostado en los asientos, mientras que el contrario besaba su cuello con dulzura, ambos pasaban sus manos por el cuerpo del otro, memorizando cada uno.

La ropa cayó en la parte del baúl, quedando desnudos, volvieron a unir sus bocas sin ser salvajes, sino de una manera en la cual transmitían lo que sentían.

Mike entró en él con un gran cuidado, sus cuerpos se unieron como si estuvieran hechos para ese tipo de actos.

Sus manos se entrelazaron y entre gemidos y lágrimas se decían lo cuanto se apreciaban, amaban.

Haru sintió esa presión en su pecho al escuchar ciertas palabras del otro.

- nunca olvides que yo te aprecio mucho, te amo como no tienes idea y está relación que hemos mantenido por tantos años han significado muchísimo para mi, te amo Haru gracias por hacerme caer en la locura contigo.

Y sellaron sus labios en otro beso que se mezclaba con el sabor salado de las lágrimas y hierro de sus labios agrietados.

Se vistieron y reanudaron el camino hasta la ciudad, el auto quedó frente a la mansión y se miraron una última vez.

¿cuándo una despedida le habia tanto como esta?

Cierto

Cuando sus padres murieron por culpa de esos desgraciados que los usaron como payasos para burlarse de sus propias desgracias.

Su madre usada como un juguete sexual por esos viejos verdes gordos de tantos billetes.

Y su padre usado como un bufón, dejándose lanzar basura, escupitajos y patadas.

Él de igual forma usado para satisfacer el deseo sexual de todos ellos, y como resultado terminar en cinta.

Ni el sabía eso, pero cuando llegó a ese lugar sombrío sin razón alguna supo cual era su destino y uso en ese mundo.

Más uno de los tipos que el tanto aborrecia lo sacó de ese infierno, le ofreció la libertad a cambio de su órgano reproductor en su cuerpo.

Y así fue.

Aunque tuvo que devolver el favor deshaciendose de todos aquellos que volvieron su niñez un completo infierno.

Una sonrisa amarga apareció en su rostro cabizbajo, el cual fue alzado desde la quijada por su amigo.

- ya no recuerdes eso.

- lo siento

- si será la última vez que nos veamos, quiero recordarte con una hermosa sonrisa en tu lindo rostro.

-sonrió ante lo dicho por él y lo besó una vez más-

- aunque me dejarás sin labios de tantos besos.

- quiero recordar también el sabor de tus besos y el como me haces sentir bien cuando tus manos tocan cada parte de mi cuerpo.

"Te amo" dijeron al unísono y Haru bajó del auto.

Entró al recinto, al dar media vuelta su vista estaba bloqueada por ese pedazo de hierro enorme.

Cayó al piso y lloró.

Estuvo así por casi 20 minutos, su seño se frunció y caminó hasta la mansión.

Ahora que pasara lo que tuviera que pasar.

No había nadie en el lugar, al parecer tendría que hablar con Daisuke.

Ó mejor lo dejaría pasar por esa última vez, no estaba de ánimos para pelear con el chico.

Lo dejaría ser feliz una última vez, decidió subir a su habitación, se duchó para limpiar los fluidos que aún desbordaban de su trasero, se colocó la pijama y durmió.

Lágrimas cayeron en la almohada, sabía muy bien que su final ya estaba dictado.