Entonces, cuando ya sentía desfallecer un halo de luz apareció frente a ella, seguido de una terrible oscuridad.
...
...
Después de la lluvia... Luz de luna...
Capítulo 6
...
...
El aroma a yerba fresca llegaba a ella a través del suave viento entre sueños, al igual que podía escuchar no muy lejos de ahí, el murmullo de un río cercano.
Sus ojos pesaban tanto que fue un poco trabajoso el poder abrirlos nuevamente. ¿En dónde estaba? ¿Acaso había muerto? Y aquel dulce murmullo que venía del bosque era la manera en que le daban la despedida de este mundo terrenal.
...
-Flash back-
...
Estaba a punto de destruirla, sus garras pendían a solo unos centímetros, que podía oler el aroma de su sangre, mezclada con temor.
Así como ella, él podía sentir el resonar de Tessaiga, que a la par de Tensseiga, formaban casi un aullido lamentoso.
Aquella ofensa, como podría pasarla desapercibida... como fue que Tessaiga le había elegido, a esa humana como guarda y protectora.
Entonces ocurrió, esa luz lo cegó por un momento para luego desaparecer junto a su presa. Bufo molesto, a la par que volvía a la normalidad, serenándose, al ser consciente de lo que venía.
Miro al cielo por un momento, encontrándole interesante su vida una vez más.
-No se queden ahí! ¡No dejen que ese demonio escape! - Grito nuevamente la terrateniente aturdida a darse cuenta de que su objetivo estaba tan cerca.
Los hombres que restaban en pie, miraron atónitos la escena, temblando ante el terrible poder de aquel ser que estaba enfrente de ellos, más aún con las órdenes de su jefa, no se movieron ni un centímetro solo observando atentamente lo que hacía el demonio.
Apunto de irse, Seshoumaru noto que el aroma de aquella sacerdotisa se encontraba cerca. Fue entonces que vio aquel artilugio que siempre llevaba a cuestas.
Sin pensarlo dos veces, se acercó para tomarlo pasando de varios hombres que, aterrados, sujetaban fuertemente sus armas mientras, temblaban observando atónitos, su proceder.
...
-Fin del flash back-
...
...
Aún sin abrir los ojos, pensó que eso estaba bien, ya que pronto podría estar rodeada de todo aquello que tanto amó, más al dar un suspiro, sintió un ramalazo de dolor.
Llevó su mano a su frente en un acto instintivo, al igual que abrió sus ojos, encontrándose con el verdor oscuro del bosque. Sus ojos tardaron un poco en acostumbrarse ante caleidoscopio que formaba la luz que se filtraba a través de las ramas y que iluminaba cálidamente.
Estaba desorientada...
Recordaba la recién batalla con Seshoumaru y su pobre desempeño, ante él. Sintiéndose un poco estúpida, por no haber podido al menos mostrar un poco de lo que hubo mejorado. Si bien, no era una guerrera experta, bien podía protegerse si ella se lo proponía.
-Vamos Kagome... - Dijo un poco azorada, mientras se cubría el rostro con su brazo. -No es el tiempo de lamentarse, ni mucho menos, es tiempo de temer...
Con cuidado fue levantándose de donde se encontraba, cerciorándose que no tuviera heridas notables, de las cuales tuviera que atender de urgencia, encontrándose solo algunos raspones en sus piernas y unos tantos golpes que sanarían en poco tiempo, más se lamentó el saber que había perdido su equipaje de viaje.
-Bien, no todo podía ser tan perfecto.
-Se dijo a sí misma, en un murmullo mientras se arreglaba un poco el estropeado yukata que por poco quedaba hecho girones. Tanto su Carcaj y arco, al igual que Tessaiga se encontraban a un costado de ella, fue entonces que se hizo consciente que esta misma, Tessaiga, le habría protegido en el último momento. Justo cuando su vida corría peligro. Recogiéndole, de donde había permanecido la noche anterior, ella le ajustó de manera improvisada en su ropa, mientras nuevamente tomaba su arco.
…..
Mientras tanto en la aldea..
Después del incidente del castillo, los guardias revisaron y reportaban los daños que recibió la propiedad, al igual que varios hombres trabajaban retirando los escombros y reparando lo que aquel demonio había provocado.
El palacio estaba en estado de emergencia, y apenas se daban abasto las personas que trabajaban ahí. La hija del terrateniente estaba más furiosa, por el no haber detenido aquel ser que tiraba su historia y humillaba a toda su familia. Mas no lo permitiría, apenas había clareado la luz del sol, y la terrateniente ya había ordenado el buscar a la sacerdotisa.
Desplegó a 2 de sus cuadrillas de guardias, ordenándoles en destruir al Youkai y a traer con vida a la joven, junto a esa poderosa espada.
Estaba más que segura que se trataba de la persona del relato, de la cual su padre años atrás le hubo contado. La única que podía alterar el tiempo, la mujer que en algún momento en su interior albergó a la perla de Shikón y peleó para destruir a Naraku junto a un hanyo llamado InuYasha. Fue ella también quien se enfrentó a la princesa Kaguya, y le encerró en el espejo despojando a esta del manto celestial. Más lo que esta sacerdotisa nunca se enteró fue que su padre, nunca destruyó el manto.
De no haber sido por el manto celestial, su padre hubiera sido siempre pobre y sucumbido ante el paso del tiempo, más el poder del manto no era infinito y este se estaba agotando, a causa de eso su padre cada día se debilitaba y no podía soportar la idea de perderlo.
Después de todo, habían encontrado la manera de ligar el poder, y pausar el paso del tiempo en sus personas, solo un poco después de que su madre muriera.
El Cádiz sagrado de buda, la rama enjoyada hecha de oro y plata y el traje de rata de fuego. Se perdieron en esa ocasión, pero estaba segura que podía encontrarlos nuevamente con la ayuda de esa mujer, por ello, no podía dejarle escapar, no, ahora, no podía darse el lujo de eso, cuando estaba tan cerca de la inmortalidad.
…..
….xxxxxxxxx...
...
-Será un viaje difícil... - Suspiró cansada, al momento que se decidía a marchar.
Más una voz a su espalda, hizo que recorriera por todo su cuerpo, un escalofrío.
-Pensé que no despertarías jamás, humana.
Tan ensimismada había estado, que no se había percatado de su presencia, hasta el momento que escucho su voz.
-No pensé que fueras de los que espían a otros al dormir… -Soltó mordaz, tratando de esa manera esconder un poco su miedo.
-No es nada sobre lo que tú piensas mujer, bien sabes que tenemos un asunto pendiente.—Dijo al fin que se ponía en pie, de donde se encontraba. -
La luz del sol iluminó las hebras de su cabello, dando esta luz un poco en su rostro, el cual lucía tan pulcro, impasible, casi cruel.
-Como te lo dije ayer, pensé que el asunto de Tessaiga había quedado en el olvido. – Soltó desafiante mientras sus iris refulgían con molestia, ante aquel tema, más que nada porque no podía entender del todo su proceder.
– Sabes bien que no te la entregaré Seshoumaru, por lo pronto yo seré su guardiana hasta que pueda entregársela a su legítimo dueño.
-Entonces estás diciendo mujer que este, Seshoumaru… no es digno de llevar el legado de su padre.
-No, si este legado no te pertenece.
-Sandeces… - Seshoumaru sonrió ante tal arrebato de la sacerdotisa, mientras daba algunos pasos en su dirección.
– Quiero comprender mujer, lo que me estás diciendo en este momento-Comentó irónico a la par que le miraba, de forma directa, tratando de intimidarla - ¿será que tú, mujer… eres algún tipo de ser especial? acaso eres, algún tipo de médium que pueda abrir a placer las puertas del más allá, para que nuevamente puedas mirar de frente a mi padre, o tal vez sea que te refieras como legítimo dueño, a ese ser que, hasta el final de sus días, fue un patético cobarde.
Ella cerro su puño tan fuerte, frunciendo a la par su ceño, dejando ver su molestia. -No te permitiré que tu …
-No permitirás qué? - Su tono de voz se elevó al instante, haciéndole callar- Que diga la verdad sobre ese híbrido, que al final de sus días solo prefirió la muerte.
Sus manos temblaron, no sabía si de rabia o de impotencia al no poder cortar las hirientes palabras que salían de sus labios.
-Basta! ¡Ya es suficiente!… ¡No quiero escucharte! -Grito al momento que tomaba de manera rápida su arco y tensaba la cuerda, tratando que sus lágrimas no fueran derramadas y vistas por él.
No le daría el gusto de verle nuevamente vulnerable.
– Aun si es así, como tú dices, no te entregaré a Tessaiga.
--Mujer, no te la estoy pidiendo, solo la tomare… -Acotó Seshoumaru al momento que nuevamente avanzaba hacia ella. –
Temblando de rabia, soltó la flecha pasando solo a unos cuantos centímetros de donde se encontraba
-Sabes muy bien que, en tu condición, no eres un digno rival para mí- Dijo mordaz al momento que estaba frente a ella y le tomaba por el mentón, para que le mirara a los ojos. -En este momento no hay nadie más que te defienda.
Ante aquel comentario enrojeció hasta las orejas, estaba más que molesta por sus palabras y se odio a sí misma al darse cuenta del deplorable estado en que se encontraba, al sentirse humillada por ese arrogante hombre que se mostraba nuevamente ante ella impoluto. Se removió de manera brusca, buscando alejarse, cosa que no consiguió.
-Si bien dices que no soy rival para ti, que más te da nuevamente enfrentarte conmigo. Si logro vencerte, me dejaras en paz y te olvidaras de la espada, al igual que te prometo, que nunca me interpondré nuevamente en tu camino, al igual que yo no quiero que tú te cruces en el mío. .
Seshoumaru solo sonrió ante el atisbo de sus palabras.
-¿Y si yo gano harás lo mismo, no volverás a cruzarte en mi camino? -Preguntó irónico al ver el disgusto que le provocaba el tenerle cerca. –¿Acaso mujer, no intentarás recuperar a Tessaiga?
-Si eso es lo que quieres—Contestó Segura de sí, haciendo que Seshoumaru le soltará para dar algunos pasos alejándose solo un poco de ella. Ligeramente sonrió, por la condescendencia de ella.
-No me queda más remedio que aceptar tu desafío mujer…— Respondió el Youkai sabiendo de antemano, que la sacerdotisa escondía algo que le hacía sentirse tan segura, más aquello solo alimentaba su curiosidad. – Seria vergonzoso si me rehusara a darte alguna oportunidad, sin embargo…humana, haremos que este trato mucho sea interesante.- añadió al instante, como si de un juego se tratase
- Si logras vencerme... dejaré a tu guarda a Tessaiga y me olvidare de ella según son tus deseos-Hizo una pausa para nuevamente mirarla - más si yo gano….además de Tessaiga, también me entregaras... tu vida.
...
...
Tanto tiempo...
No importa
Como haya pasado
...
incontables sueños han sido heridos...
tiñendo la tierra de rojo escarlata...
...
¿Cuál es, el propósito de esta lucha?
Que mancilla aun lastimado colmillo.
...
Simplemente…
….
No puedes escapar del destino...
...
...
Continuara...
Sakurai alighieri
Si gustan que continúe con la historia, dejen un mensajito, para saber que no me estoy desvelando sin motivo ... xD
