PUBLICO DIFICIL

El techo estaba lleno de luces incandescentes de colores que giraban hacia todos lados. Luz, sombra. Luz, sombra. Luego, todo fue sombra y sólo una débil iluminación sobre las orillas de la amplia tarima negra.

—Oh, aquí está. Va a comenzar en un momento —dijo la mujer que acompañaba a su grupo en la mesa casi a los gritos para hacerse oír, pues el público de aquel club de pronto se volvió loco entre vítores y aplausos.

—¡Mago! ¡Mago! ¡Mago!

Hermione esperaba que el telón que había en el fondo se partiría en dos para dar inicio al show, pero nada de eso. Primero hubo un sonido de explosión, luego en el centro de la tarima apareció humo entre chispas rojas y azules.

"No puede ser tan descarado" pensó ella haciendo una mueca y entrecerrando los ojos, imaginando que saldría de entre el humo, totalmente indignada por que alguien usara un truco tan barato. Pero el humo se iba disipando y no había nadie allí.

Por el rabillo del ojo, alcanzó a ver unos zapatos con glitter oscuro cerca del techo. Al mismo tiempo, todo el mundo parecía mirar al mismo sitio y entonces comenzaron a reír y aplaudir.

—Bienvenidos. —dijo el hombre, bajando desde el techo paso a paso por escaleras invisibles en una aparente forma de caracol. El hombre vestía elegantemente de traje negro, saludaba mandando besos y agitando su sombrero.

—¡Me alegra mucho verlos a todos hoy! ¡Oh, mi hermoso público!

Al menos a dos metros del suelo, de pronto resbaló y todo el mundo perdió el aliento del susto.

Hermione también se sorprendió, pero luego recordó que no tenía por qué sorprenderse.

El hombre flotó en el aire y fingía que caía a cámara lenta mientras se balanceaba en el viento como si fuera una hoja. La gente se echó a reír con eso. Incluso le dió tiempo de hacer un giro elegante en el aire para luego caer en una rodilla ante su público.

El estruendo de aplausos y silbidos fue ensordecedor.

Lo siguiente fue el show. "El Mago" hacía una pequeña ronda de chistes idiotas, al mismo tiempo que integraba uno que otro truco a su show. Metía la mano en el sombrero y sacaba flores, luego una máquina de escribir y la asentaba sobre una mesa invisible y escribía chistes verdes en voz alta. Al final sacó una silla porque dijo que estaba cansado de estar de pie.

Al final del acto, se despidió regresando por donde había venido: La escalera invisible.

—Bueno, el show terminó. —dijo Xavier, uno de los miembros del grupo— Ahora llévanos.

La mujer les sonrió— No es tan sencillo.

Lara, la otra miembro del grupo metió la mano en la bolsa y sacó un fajo de billetes— ¿Esto lo hace sencillo?

La mujer sonrió— Bastante.

Cuatro personas abandonaron la mesa, Hermione incluida.

Avanzaron entre el gentío, el cual era público "regular". Llegaron hasta una puerta, al pasarla se encontraron con dos guardias malhumorados que les dieron paso luego de intercambiar una mirada con la mujer.

El pasillo estaba completamente tapizado de terciopelo de colores y muy pobremente iluminado, finalmente llegaron hasta otra puerta con guardias también malhumorados.

—Antes de entrar, debo recordarles las reglas. Sin peleas. Sin escándalos. El club VIP es muy exclusivo y nuestro mago siempre pasa el rato con ellos primero, así que deben esperar su turno. Yo me encargaré de llevarlo hacia ustedes, escojan una mesa y no se muevan de allí.

La puerta debía de estar insonorizada, pues cuando se abrió, la música estridente y las luces les estallaron en la cara. Había gente por todos lados, bailando y riendo. Grupos escandalosos por aquí y por allá en un salón con olor a cigarrillos y humo artificial, eso era la planta baja. Había un segundo nivel, muy cercano al techo donde había otros pequeños grupos riendo y bailando.

La mujer alzó la mano y un camarero se acercó rápidamente con una charola llena de bebidas.

—Tomen una copa de la mesa de la entrada, deben beberla completa. Para disfrutar más el ambiente —dijo guiñando el ojo.

Los tres se miraron y en silencio hicieron lo que se les pidió. Era una bebida fría en su lengua, pero se sintió cálida en su garganta y finalmente un gusto ácido al final que hizo que cerrara los ojos y sus oídos zumbaran. Agitó la cabeza para sacudirse esa sensación, pero cuando abrió los ojos todo se veía distinto.

Los colores eran más vivos y el sonido más amigable.

—¿Mejora el ambiente, verdad? —dijo la mujer antes de sacudir la mano y desaparecer entre el gentío.

—¿Nos drogaron? —preguntó Lara mientras agitaba la mano frente a sus ojos.

Xavier sacudió la cabeza— No importa. Sigamos. Vamos a una mesa.

Escogieron una que daba una perfecta vista a la planta alta.

—Esos tienen que ser los VIP —dijo Hermione a Lara.

—Si, eso parece muy VIP —dijo ella mientras entornaba los ojos al ver como una hombres y mujeres vestidos de conejito se paseaban con charolas en las manos y repartiendo bebidas.

—Y ahí está "El Mago" —murmuró Xavier mientras su rostro se desfiguraba.

El hombre seguía vistiendo su traje negro y zapatos de Glitter, pero venía haciendo WalkMoon y se quitó el sombrero antes de saludar efusivamente a las personas de una mesa. Abrazo como hermanos a los hombres y besó en la boca a las mujeres, una a una. La tercera le sujetó de la solapa del traje y le susurró algo al oído antes de apartarse lo suficiente solo para que sus rostros aún estuvieran cerca. El mago se encogió de hombros y estiró la mano, la mujer sonrió y le entregó algo. El mago guardó ese algo en el bolsillo y después tomó a la mujer y la hizo girar para después sujetarla entre sus brazos y finalmente darle un beso de película de Hollywood. Un intercambio de saliva en toda regla.

Hermione alzó las cejas, pero lo siguiente hizo que se quedara con la boca abierta; pues luego de eso, de lejos se veía como si uno de los hombres le reclamara algo. El mago volvió a encogerse de hombros y luego de estirar la mano, recibió algo del hombre…. un segundo después también lo estaba besando.

Los tres se cruzaron miradas entre ellos y luego siguieron con la mirada al sujeto, quien luego de intercambiar risas y otros trucos tontos, pasó a otra mesa de la zona VIP.

—No me agrada. —dijo Xavier.

—Bueno, es ese tipo de persona. Tiene el perfil. Hace todo por dinero.

—Tengo un mal presentimiento de todo esto.

—Nos conviene. —dijo Hermione— Le gusta el dinero, así que seguramente va a cooperar.

—Ese es el problema. —dijo Xavier— Que le gusta el dinero.

Hermione se cruzó de brazos y miró hacia arriba. El mago estaba saludando efusivamente a más personas. Por un momento, le pareció que él estaba mirando hacia ellos y lo achacó a su imaginación y aquella bebida que hacía trizas sus sentidos. Cuando el mago se despidió de su nuevo grupo y bajó las escaleras deslizándose sentado en el pasamanos, apenas sus pies estuvieron en el suelo y se fué directamente hacia ellos Hermione cayó en cuenta de que no lo imaginó.

"Esto si que fué rápido"

—¡Hola! —dijo cuando estuvo frente a su mesa y luego de estirar el brazo en el aire y una silla se arrastró hasta llegar a su mano, la giró y se sentó en ella al revés, una mano apoyada contra el respaldo y la otra sujetando una copa llena de licor rosa.

Lara aplaudió de inmediato y los pateó a ambos para que finjan una reacción parecida.

—¿Cómo están? ¿Les gustó el show?

—Fue maravilloso —dijo una sonriente Lara.

Hermione sintió cuando ella pateó a Xavier.

—Muy bueno —dijo el hombre.

—¿Tú qué me dices? —preguntó a Hermione— ¿A tí qué te pareció?

Ella iba a contestar, pero entonces la mujer que los llevó allí apareció casi de la nada y se veía entre alterada y confundida. Sonrió antes de dirigirse al mago.

—Mago, —dijo nerviosa— Brienne Buttar se pregunta por qué aún no visitaste su mesa. Dice que quiere presentarte nuevos amigos.

—Iré en un segundo —dijo amigablemente y sonriente.

—Pero…

—Bri lo entenderá, —dijo con una sonrisa y guiñandole un ojo— iré con ella más tarde, dile que se lo compensaré.

—Bien —dijo la mujer mientras se frotaba las manos y les lanzaba a ellos una mirada extraña.

—¿Qué me decías? —preguntó a Hermione de nuevo.

—Interesante —dijo sencillamente.

—Ah, público difícil —dijo mientras bebía de la copa.

—¿Cómo lo haces? —preguntó Lara con fingida inocencia— Lo del sombrero. Y lo de las escaleras invisibles.

—Un mago nunca revela sus secretos —dijo mientras le guiñaba un ojo.

Lara hizo un puchero.

Hermione entrecerró los ojos.

—¿No podrías hacer una excepción con nosotros? Somos grandes fans—preguntó ella apoyando el mentón contra su mano.

—Podría —canturreo mientras daba otro sorbo a su bebida.

—Muestranos —dijo Lara emocionada.

—¿A los tres?

—¿Por qué no? —dijo Xavier.

El mago solo movió la cabeza como si se lo estuviera pensando— Bueno, no se me ocurre algo para decir que no. De acuerdo, pero más tarde.

—Suena bien —dijo Lara.

—¿Por qué no ahora? —dijo Hermione sugerente y se ganó una patada de Lara.

—Oh, tenemos a una curiosa impaciente. —dijo con una sonrisa— ¿Eras curiosa en la escuela? ¿La lista de la clase?

"Bingo" pensó.

—Algo así.

El mago sonrió con todos sus dientes.

—Que linda. —dijo mientras daba otro trago a su bebida y la miraba de reojo— Bien. Bien. ¿Quieres que te muestre mis trucos ahora?

Xavier la pateó.

—No se me ocurre un motivo para decir que no.

El Mago sonrió y luego se puso de pie.

—Sígueme —dijo.

Lara la miró como si se hubiera vuelto loca. Xavier también.

—Me reconoció. Me haré cargo. —dijo en un murmullo mientras se ponía de pie— Sigan el plan.

El mago la estaba esperando a dos pasos y cuando ella se acercó, le tomó la mano sin ningún reparo y entrelazó sus dedos con los suyos. La hizo avanzar hacia cerca del bar principal y pasaron por una puerta que allí había.

Dos pasos más y se encontraron con un ascensor y él picó el botón dos veces.

—Seguramente...

—No, aquí no. —le susurró sorpresivamente mientras estiraba la cabeza hacia su cuello como si fuera un gato que quiere que lo acaricien.

"Pero un gato no huele a cigarrillos ni alcohol. Tampoco a perfume caro"

El ascensor llegó y él tiró de ella para entrar rápidamente.

Una vez dentro volvió a hacer lo mismo de antes, apoyando la cabeza contra ella y volviéndola a descolocar por tanta cercanía.

—Hay cámaras por todos lados en el club y las salidas. También en los ascensores —dijo contra su oído y sonando como si estuviera ronco y soñoliento, consiguiendo ponerle los pelos de punta— y Foxy se pone celosa por todo.

"Miranda Fox" pensó ella reaccionando, la dueña de todo ese lugar.

El sonido del ascensor aviso que llegaron, entonces él tiró de nuevo de ella para que salieran.

—¿A donde vamos no hay cámaras? —preguntó ella.

Él soltó una suave risa mientras se aflojaba la corbata de moño con una mano, pues la otra aún la tenía entrelazada a la suya.

—Ajá.

Por un momento se distrajo. Con una bebida atontando sus sentidos y bajo luces de colores, logrando distraerla con coqueteo descarado no pudo apreciarlo del todo, pero ahora sí podía. El "Mago" era hermoso, tanto que parecía mentira. Su cabello era como chocolate y sus pómulos altos, su mandíbula y labios perfectos. Sus ojos de un azul tan profundo que pocas veces había visto.

Había un tatuaje que se asomaba por el cuello de su camisa, igual que sudor en medio de brillantina.

—No me mires así.

Lo dijo como si le doliera, eso la hizo reaccionar. Un momento después, estaba siendo arrastrada hacia una habitación, dentro estaba oscuro y solo alcanzó a oír cómo la puerta era cerrada a su espalda.

—Eres justo mi tipo —susurró, los labios contra su cuello mientras la abrazaba por la espalda y le pasaba las manos por la cintura hasta su estómago.

"¿Qué demonios?"

—Espera… —dijo ella alarmada y completamente nerviosa.

—No quiero.

Él le sujetó las manos, tiró de ellas hacia arriba y la hizo girar para atraparla contra la pared.

—Dete…

Entonces él la besó.

Hermione era joven y para nada inexperta, pero pocas veces la habían besado así. Puede que fuera por la copa que se tuvo que beber, pero ahora mismo su cerebro lógico estaba adormecido y todo lo que tenía que ver con los instintos estaba totalmente descontrolado. Su lengua se enredó con la suya y apenas la dejó respirar mientras que ahora usaba sus manos para pegarla a él sujetándola con fuerza por la cadera para igualarla con la suya, dándose cuenta de inmediato de lo emocionado que él estaba. Desconcertante.

—¿Quieres que me detenga? —dijo mientras iba a su cuello y le pasaba los fríos labios húmedos por la piel.

"No" pensó.

—Si —dijo ella en medio de un jadeo, recobrando un poco de sentido común en medio del calor que inundaba su mente.

Él alzó la cabeza y pegó su frente a la suya, sus narices rozándose y su lenta respiración acariciando su cara. Una de sus manos le sujetó el trasero y la otra hizo que se pegue más a él.

—¿De verdad?

Y cuando ella iba a volver a decir que sí, él le mordió el labio con demasiada suavidad.

—¿Tengo que convencerte un poco más?

Y antes que pudiera contestar, él volvió a besarla.

Duro, húmedo, caliente, profundo.

Era como si quisiera comerse su boca.

Fué imposible no corresponderle. Cerró los ojos y se dejó llevar.

Su cabeza era un hervidero y no era lo planeado, pero solo podía pensar en que bien podría seguir con eso.

"Planeado"

"Plan"

"Lara. Xavier"

Su mente entonces reaccionó. Abrió los ojos y como pudo logró empujarlo para que se detuviera. Él solo se rió y volvió a intentar besarla, pero esta vez ella lo abofeteó con tanta fuerza que volvió la cara.

Él volvió a reírse. Tampoco la soltó. Solamente se pasó la lengua por encima de los labios.

—Me gustó. Hazlo otra vez.

—No. —dijo ella escandalizada y revolviéndose para salir de su agarre— Y quédate quieto.

—¿Quieto? ¿Quieres atarme? Puedo conseguir cuerdas.

—¿Qué?

—¿Qué? —dijo seductoramente e intentando acercarse de nuevo.

—¡No! ¡Basta de todo esto! ¡No te acerques!

—¿Segura que no quieres hacerlo? —preguntó incrédulo mientras se ponía las manos en la cadera.

—¡No!

Él se encogió de hombros y sacudió la mano.

—Generalmente esto no pasa, pero qué demonios y qué vergüenza. —dijo riendo y acomodándose la camisa y planchando sus mangas con las mano— Mis disculpas, señorita. Como dije, eres justo mi tipo y cuando respondiste a mis besos pensé que estábamos en el mismo canal, pero si no quieres….

—Ya basta de tonterías —dijo ella, harta de la ironía con la que le hablaba.

Sacó la varita y le apuntó.

"El Mago" dejó caer las manos a los costados, miró la varita y luego a ella.

—¿Eres bruja? —preguntó incrédulo— ¿Quién eres? ¿Cómo diablos conseguiste entrar aquí?

Ella frunció el ceño— ¿Es en serio? ¿Qué no me reconoces?

—Claro que no —dijo cruzándose de brazos, visiblemente hastiado— ¿Qué demonios? ¿Por qué..? ah, no. No quiero saberlo.

—Podría interesarte, yo…

—No quiero saberlo —dijo sacudiendo las manos— ¿De acuerdo? No quiero. Terminé mis asuntos con el lado de la magia. No me gustan los magos, a nadie de aquí le gustan, así que si que ve por tus amigos y salgan antes de que Foxy se de cuenta de que se colaron.

—Escuchame primero.

—No. —dijo extendiendo la mano y llamando a su varita— ahora vete antes de que yo…

Hermione estaba preparada para hacer un rápido encantamiento de desarme, pero no lo necesitó. La varita voló hacia la cara del hombre y picándole un ojo en lugar de su mano.

—¡Mierda! —dijo llevándose una mano a la cara.

Hermione rodó los ojos y rápidamente llamó la varita caída y esta voló hasta su mano vacía.

—No lo entiendes, pero no estás en situación de negarte. —dijo Hermione demandante.

Ella caminó hacia él, quien retrocedió cada paso que ella avanzaba. Finalmente chocó contra una esquina de la cama y terminó sentándose en ella, Hermione frente a él, apuntándole entre los ojos.

—Podemos hacer esto por las buenas o por las malas, Theodore Nott.


Esto debió publicarse a mediados de Septiembre y participar en una actividad del Grupo de Facebook "Archivo Theomione" que tenía límite de finalización el 30/09...

Pero una cosa llevó a la otra y pues aquí estamos :s

Pues la actividad trataba de hacer a un Theodore Fuck Boy, jajaja si, que loco.

Es algo nuevo de escribir y pues me atoré bastante y como me gusto lo que tengo hasta aquí, pues voy publicando :3

Creo que esto tendrá cuatro capitulos máximo.

Gracias por leer!