Los personajes de Bleach le pertenecen a Tite Kubo

Historia realizada para los día del desafío Kinktober 2021: Knifeplay / Dom - sub

Juegos con Cera

"Viernes 8 de la noche y todavía metido en esta reunión y por lo que veo va a alargarse un poco más, maldito cara de cabra esta me la pagas - eran los pensamientos del CEO de Industrias Kurosaki, Ichigo Kurosaki – después de esto necesito ir con urgencia a La Caverna".

"Kurosaki kun, Kurosaki Kun" fue la voz de Inoue que me sacó de mis pensamientos.

"Qué pasa Inoue? - le pregunto mientras ella le hacía entrega de un pequeño informe que ya había sido entregado al resto de los inversionistas – ah! Gracias, entonces caballeros continuemos".


Una hora y media después...

"Dios! Por fin se acabó" susurraba para sí Ichigo, mientras aflojaba su corbata y caía derrotado en la silla de su escritorio. Tomo su celular y le marco a su antiguo compañero de secundaria y dueño de La Caverna Keigo.

"Oye, necesito que me apartes a Zangetsu esta noche, acabó de salir de una reunión demasiado larga y necesito despejar mi mente – deja de hablar mientras escucha lo que Keigo le tiene que decir - Si, si lo sé, no tardare mucho, voy a mi casa a refrescarme y cambiarme y salgo para – en ese momento es interrumpido nuevamente por su excompañero - Oh! Ella está ahí, excelente ahora escúchame bien Keigo, tu misión esta noche es que nadie se le acerque hasta que yo llegue, entendido? - no le complace lo que oye al otro lado de la línea - no me importa Keigo, no quiero que nadie la toque hasta que yo este ahí, sino me encargare de hacerte la vida imposible, bien nos vemos ahora" y con esa advertencia y una sonrisa en su cara termina su llamada.


Once y cuarenta y cinco de la noche... La Caverna.

A esa hora Ichigo Kurosaki hace su entrada en La Caverna y a penas pone un pie dentro del local todas las miradas se posan en él, pues es bien sabido dentro de esa pequeña comunidad que si caes en sus manos, vas a disfrutar de una buena sesión.

Consciente de su atractivo entre sumisas y algunas Dominas, Kurosaki despliega todo su poder, y aunque puede notar las miradas ansiosas y lujuriosas de algunas de las presentes, hoy su atención va dirigida a una persona en particular, una enana de mal carácter que desde hace tiempo lo ha estado esquivando.

Y ahí frente a él esta su pequeña luna: Rukia Kuchiki.

"Buenas noches señorita" la saluda sin apartar su mirada de ella

"Buenas noches Caballero - ella le devuelve el saludo sosteniéndole la mirada – según tengo entendido usted pidió exclusivamente mi presencia, es así?.

"Efectivamente señorita y me alegra saber que cumplieron al pie de la letra con mi petición".

"Si el Caballero Keigo fue muy diligente al hacerlo" ella le responde con un poco de molestia en su voz.

A Ichigo no le importaba un carajo lo que tuvo que hacer Keigo para mantenerla alejada del resto de los Dominantes, sólo le importó que ella estaba parada justo ahí delante de él y con una mazmorra esperándolos.

"Me alegra, entonces continuemos" le alienta mientras le señala el camino hacia su destino. La ve asentir y ambos se ponen en marcha.

Al llegar a Zangetsu, Ichigo le da paso a Rukia y cierra la puerta detrás de él - "ahora Señorita tome asiento y empecemos la negociación".

"Directo al grano Caballero, muy bien empecemos entonces" y ella empieza a indicarle sus limites duros y los limites blandos que esta dispuesto a negociar con él.

Ichigo escucha atentamente y una vez que ella acaba, es su turno de indicarle sus limites. Ponen en la mesa los limites a negociar y una vez queda todo claro y consensuado entre ellos, le dan inicio a la sesión.

Rukia se quita la ropa, quedando solo en su ropa interior y se dirige al centro de la mazmorra y toma posición Nadu.

Una vez allí, Ichigo se acerca a ella "Mírame perra – le ordena – ve hacia la cama y acuéstate". Ella obedece.

Mientras la ve posicionarse en la cama, Ichigo se acerca a la cómoda y abre una de sus gavetas de donde extrae una serie de cuchillos y unas cuantas velas. Una vez en su poder, se dirige hacía la cama donde lo esta esperando por lo que puede ver a una ansiosa Rukia.

Procede a despojarse de su camisa y zapatos, dándole a Rukia una buena vista de su torso, la ve relamerse los labios, y eso hace que se asome una media sonrisa en sus labios, sube a la cama y empieza a bajar las cuerdas que están sobre el dosel de la misma y las hace caer de manera que queden sobre el cuerpo de Rukia.

Una vez listas las cuerdas procede a amarrar en ellas las velas que ha traído consigo, las posiciona de forma tal que cada una de ellas quede sobre una región del cuerpo de Rukia en especial, pecho, vientre y piernas. Terminado de posicionar las cuerdas. Baja de la cama y se acerca a Rukia, procede a colocarle una venda en sus ojos y amarrar sus manos y pies a los extremos de la cama.

"Hermosa – le dice – espero que no le tengas mucho aprecio a esa ropa por que no vas a poder utilizarlas después de que termine contigo perra".

Ichigo observa como se le eriza la piel tras sus palabras y piensa para él que esta va a hacer una muy buena sesión.

"Muy bien perra recuerdas tus palabras de seguridad?"

"Si mi Señor".

Entonces sin aviso alguno empieza a recorrer su cuerpo con su cuchillo preferido el Cold Steel, empieza por sus brazos, llega hasta sus axilas luego se desvía a sus clavícula, donde se entretiene un rato, jugando con ella, escuchándola gemir, mientras siente como su polla se hincha dentro de sus pantalones.

Una vez que ha tenido suficiente, empieza a subir a su cuello, pasando el filo del cuchillo muy lentamente, luego lo coloca sobre su traquea y aplica a penas una leve presión que hace un pequeño corte sobre ella y hace rodar una minúscula gota de sangre.

Satisfecho, baja el cuchillo hasta llegar a su sostén y lo coloca en el medio entre sus senos y de un solo tirón lo rompe, dejando sus pequeños y hermosos montículos a la vista, dirige el filo del cuchillo a uno de sus senos y empieza a jugar con el, siente como la excitación de Rukia va en aumento, su piel se eriza cada vez que el cuchillo pasa por su pezón, va de un seno a otro y luego empieza a bajar por su estomago hasta llegar a su vientre donde nuevamente ejerce presión pero esta vez para dejar su marca en ella.

"Dime perra a quien le perteneces".

"A usted mi Señor". Responde una Rukia sobre excitada.

"Recuerdas tus palabras de seguridad puta".

"Si, si mi Señor".

"Bien" y entonces él, empieza a tallar en su piel con el filo del cuchillo la palabra MIA.

Cuando termina, admira su obra que va desde la cara de Rukia hasta su coño, que esta completamente empapado para él. Vuelve a colocar el cuchillo sobre el cuerpo de Rukia y baja hasta llegar a sus bragas donde empieza a pasar el cuchillo, la oye gemir y cada gemido que emite lo siente en su polla, toma la tela, la levanta un poco e introduce el cuchillo y de un solo movimiento las rasga, dejando ver su depilado coño. Con mucho cuidado empieza a rodear su clítoris y luego los pasa por sus labios externos, donde el filo sale completamente bañado de sus fluidos. Observa el cuchillo y automáticamente se lo lleva hasta su boca donde con su lengua empieza a limpiarlo, saboreando el dulce sabor de la mujer que esta bajo su control.

Se aleja de ella y deja el cuchillo a un lado, se dirige al otro lado de la habitación y apaga las luces, toma su encendedor, se acerca nuevamente a la cama y empieza a prender cada una de las velas que están suspendidas sobre Rukia, entonces la oye gemir y removerse entre las sabanas, la ve disfrutar cuando cada gota de cera cae sobre su cuerpo. Toma una de las velas que dejó sobre la cama, la enciende y se sienta al lado de Rukia e inclina la vela y deja caer la cera directamente sobre sus pezones.

"Hermosa, simplemente hermosa". Susurra Ichigo.

Cuando está satisfecho por la cantidad de cera que hay sobre el cuerpo de Rukia, vuelve a prender las luces y apaga las velas. Toma esta vez su otro bebe el Soldier Coyote y se acerca a Rukia y sin decirle nada empieza a retirar la cera de su cuerpo con el cuchillo, cada vez que lo paso por su piel esta se erizaba, lo que a su vez hacia saltar mi polla.

Poco a poco retiro toda la cera, dejando de último la que se encontraba alrededor de sus pezones, suelto el cuchillo y me inclino sobre una Rukia temblorosa y jadeante, mi polla quiere salir y enterrarse en ella - "Dime perra que es lo que quieres" le pregunto.

"A usted mi Señor, lo deseo a usted mi Señor".

"Y donde me deseas puta".

"Dentro de mí, mi Señor" me responde e impulsado por mi propia excitación me deshago de mis pantalones, no llevaba boxer y sin más me ubico entre sus piernas y de un solo movimiento la embisto, es la mejor sensación que he sentido en mi puta vida, empiezo a moverme dentro de ella y ubico mi rostro frente a su seno derecho y acerco mi boca a su pezón y empiezo a morderlo para terminar de retirar la cera que queda en ellos, ella grita, gime, tiembla entre mis brazos, la imagen más hermosa que he visto en mi vida.

Sigo penetrándola y cuando siento que su cuerpo esta llegando a su limite, tomo mi Cold, la ubico sobre su clítoris y presiono con la parte plana - "Vente perra" - y la siento correrse debajo de mi y yo le sigo.

Cuando ya ambos estamos calmados, salgo dentro de ella, desato sus piernas y manos, luego retiro la venda de sus ojos, la veo abrirlos y en ellos se refleja satisfacción absoluta, lo cual me complace enormemente.

"Rukia como te sientes?" le pregunto.

"Bien Caballero, muy bien" me responde con esa sonrisa que muy pocas veces ella deja ver y sin apartar su mirada de mi.

"Rukia se mi sumisa" le pido.

Ella se me queda viendo fijamente, toma mi rostro entre sus manos "Caballero sabe que trabajamos juntos, verdad?".

Me le quedó mirando como diciéndole "¿y?", ella me devuelve la mirada que me dice "Te conozco y vas a tenerme contigo a cada rato", le sonrió y le guiño el ojo, ella voltea los ojos y resopla.


Lunes 7:30am Kurosaki Industrias...

Ichigo Kurosaki sale del ascensor con camino a su oficina- "Dios! Hoy va a ser un día extremadamente largo y para colmo esa enana, me dejó esperando todo el fin de semana".

Abre la puerta de su oficina y la imagen que se encuentra al entrar le hace salir una enorme sonrisa.

"Buenos días mi Señor" Una Rukia en posición Nadu le da la bienvenida.

"Buenos días mi sumisa"...