Ya había pasado 1 año desde la reunión en Alto Jardín; en el transcurso de ese año algo dio vuelta en Farid; claro que al ser un niño siempre jugaba pero desde que llegaron de Alto Jardín solo lo hacia después de haber comido, durante todo el dia y parte de la tarde la pasaba junto al maestre Luwin, aprendiendo algunas cosas, algo que valla más allá de lo demás.
Catelyn y Eddard se llevaron una sorpresa al ver que un dia el niño estaba en el Bosque de Dioses, sentado al lado del árbol corazón, bajo el gran arciano, sentado sin hacer nada, con los ojos cerrados, Catelyn fue rápidamente solo para ser alejada por Morghul que le gruño, antes de reclamarle, el pequeño abrió los ojos y viendo a su madre le sonrió.
Ese dia les dijo que había estado pensando acerca de lo que podría pasar en su futuro, acerca de sus ambiciones y sueños, sus metas. Catelyn y Eddard vieron a su hijo político, como un futuro líder o un futuro sabio sin ser un maestre. Desde ese dia cambio el pequeño Thorin, por las mañanas entrenaba hasta el desayuno, para que después fuera con el maestre Luwin para aprender o escuchar algunas de sus historias; después del almuerzo jugaba con sus hermanos y con Morghul, pero pasaba más tiempo con Sansa.
En el transcurso de ese año hubo varias reuniones entre los Tyrell y los Stark, yendo a Alto jardín o esperando a los Tyrell en Invernalia, en las visitas de los Tyrell iba junto a Garlan, para dominar las dos espadas y con Margaery paseaban por Alto Jardín o por el pueblo de Invernalia, decir que los pobladores veían a Thorin con una niña de la edad de su hermana era como activar una ola de rumores en los cuales se podía escuchar que más adelante podrían ser una pareja o eran parte de un triángulo amoroso de Sansa-Thorin-Margaery.
Un dia su padre los reúne en el salón, casi todos los lores del norte estaban saliendo del salón, solo había claras ausencias como la de Roose Bolton; Rodrick Ryswell y Barbrey Dustin. Al parecer hubo una reunión antes de que su padre los llamara al salón.
-Hijos míos, los llame para que se alisten, vamos a ir a una reunión con nuestros aliados en el sur.- les dijo a sus hijos para que salieran mientras que Catelyn se quedaba con su esposo en el salón.- ¿Cuándo le dirás?- le pregunto a su esposo.
-Thorin es muy joven, Mace Tyrell a aceptado la unión pero será cuando Thorin alcance la mayoría de edad, no permitiré que mi hijo se case muy temprano.- le dijo a su esposa mientras el estaba pensando acerca de algo.- ¿Y cómo han ido las conversaciones con Sansa, ya sabes, respecto a la "corte"?- pregunto su esposo esperando una respuesta favorable, deseaba que al menos uno de sus hijos tuviera más de una esposa.
-Primera va a hablar con las dos implicadas en la "corte" de nuestro hijo: Margaery Tyrell y Arianne Martell; después de esa reunión si las tres deciden compartirlo nos darán una respuesta tanto a Olenna y a mi.- le contesto, se desilusiono al pensar que tendría que esperar cerca de 2 semanas para saber la respuesta.
Con Sansa, la idea de ser una de las esposas de Thorin le agradaba, el niño pronto a ser joven era un caballero en todo sentido de la palabra, esperaba que decidiera quedarse en Invernalia y no aceptar ese puesto de Guardia Real donde el se separaría de su hogar , de ella. La idea de una corte no la convenció desde el principio pero al ver como ella y Margaery se hacían más amigas la hizo replanteárselo, compartir a su esposo con otras mujeres.
Tenía tiempo para planteárselo y les diría a las dos princesas; Margaery y Arianne, acerca de formar una "corte" para Thorin, esperaba convencerlas, si no lo hacían, ella saldría ganando al ser la única esposa de Thorin.
En el viaje se unió la casa Reed, solo que ahora iba Howland y un escudero; su esposa estaba con sus dos hijos; Mera y Jojen, como siempre Thorin viajaba junto a Morghul, sin saber que ese sería su último viaje con Morghul en un largo tiempo.
En el camino, montaba a Morghul junto a Sansa, no era raro verlos juntos, el decidió invitarla a montar a Morghul desde la mitad del año, haciéndolo más seguido, eran un trio que ahora era famoso en Invernalia, la pareja siempre que salía iban con Morghul y Dama a pasear por las calles de Invernalia siempre con sus lobos por delante.
Camino a Alto Jardín, ella fingió haberse cansado solo para que Thorin la dejara montarse en Morghul, los padres y Howland al ver el movimiento de la chica pensaron que no iba a tardar a que las demás princesas cayeran ante la galantería de Thorin, esa forma de comportarse y su forma de andar y conversar, agradecieron al maestre Luwin por eso.
Al llegar a Alto Jardín, un silencioso duelo entre princesas se llevaba a cabo, los hombres estaban completamente aterrorizados de estar en medio de ellas, pero no era el caso de Thorin, en diferentes ámbitos era inteligente, sabia como moverse o adelantarse pero en el ámbito de las mujeres, era un completo despistado, pensaba que lo que hacía con Sansa y Margaery eran cuestión de amistad, sin saber que las dos estaban en una competencia por ser la primera en su corazón.
Margaery ya había hablado con Sansa y estuvieron de acuerdo en compartirlo, pero ninguna iba a ceder el puesto de primera esposa o esposa principal de la "corte" que iba a tener, era demencial la disputa silenciosa mientras que Catelyn miraba orgullosa a su hija por lo que estaba haciendo: ser la primera.
-Podre…podremos pasar al salón, nuestros invitados, los Martell ya están esperando.- decía Mace Tyrell nervioso por la mirada de su hija y de su esposa hacia el joven Thorin, si podría darle un consejo al pobre chico le daría el que le dio sus abuelo antes de morir, tenía que dárselo.
-Thorin, ven conmigo.- para sorpresa de todos una recién llegada Arianne saco de su disputa a las dos; al ver como se lo llevaba de la mano al salón, mientras se detenían en el medio del camino para abrazarlo, las dos vieron como ella se burlaba de las dos al poner el rostro del pelinegro entre sus pechos.
-No podemos dejar que ella nos gane.- al parecer las dos habían llegado a un "alto al fuego" con una especie de alianza para derrotar a Arianne, los hombres presentes suspiraron al ver ese cese de fuego entre ellas.
Los días pasaban, como siempre Thorin estaba con Garlan y Oberyn entrenando mientras que por las tardes pasaba discutiendo con Willas acerca de la política y otros asuntos, pero lo que más le llamaba la curiosidad es la geografía, no sabían que habría al oeste de Westeros; ya que los mapas de esa parte del mundo no existían, ni siquiera en Antigua.
Algunas veces paseaba con Sansa y Margaery, por el camino se sumaban Loras y Arianne, las tres siempre se peleaban por estar a cada lado del pelinegro, para los dos varones, era divertido ver como se peleaban las tres pero para Loras cuando se quedaba solo o cuando Thorin se distraía, entre las tres le daban un tremendo sopetón, que ya dudaba en cuanto a la fuerza de su hermana.
Así paso una semana, al inicio de la segunda semana algo molestaba a Catelyn, algo respecto a Thorin como si el niño estuviera en peligro, desde que sintió esas molestias pasaba el dia entero vigilando al niño, pero sus molestias incrementaron al acercarse el dia de partida, no quería separarse de su hijo.
Un dia antes de partir los niños salieron del castillo, esperando pasear por la ciudad pero se alejaron demasiado de la plaza, las molestias de Catelyn hicieron que su esposo Eddard y Mace Tyrell asignaran a un guardia del castillo a su cuidado, ese dia iba a ser el inicio de un gran aventura para Thorin y por otro lado, el inicio de un sendero tortuoso para los que influyeron en la vida del niño pero especialmente para tres personas: Sansa Stark, Margaery Tyrell y Arianne Martell, cuyo destino sería el más brillante y al lado de la persona que querían.
El guardián al cual se le había asignado el cuidado de los cuatro al ver por dónde estaban se puso alerta, había rumores que un grupo de bandidos había llegado al pueblo y todavía no salían de él.
-Jóvenes, por….- iba a seguir hablando cuando se dio cuenta que era tarde.- ¡Vayan al castillo, los retendré hasta que llegue la ayuda!- les grito mientras que los cuatro salieron corriendo, en el castillo Morghul se levantó rápidamente de donde estaba descansando y salió corriendo rumbo a encontrarse con su compañero, lástima que nadie lo había visto.
Estuvieron corriendo, dejando atrás al guardia pero al no escuchar nada, Thorin sabía que había pasado mientras apuraba a las niñas. Justo antes de que los cogieran llego Morghul.- ¡Morghul!, llévatelas al castillo,¡Ahora!- le grito a su compañero mientras el defendía la retaguardia con sus dos espadas reteniendo a dos de los bandidos.
Morghul salió disparado hacia el castillo mientras que Sansa no dejaba de mirar hacia atrás.- Morghul debemos regresar, Thorin puede estar en peligro.- le decía al lobo mientras él seguía rumbo al castillo, los guardias al ver como venía el lobo con las tres chicas llamaron a su señor que estaba con los lores.
-Lord Tyrell, el lobo del joven Stark, está viniendo con las chicas pero el joven no está con ellos.- lo dijo antes que una taza cayera al suelo, era la taza que Catelyn tenía en sus manos, ella corrió antes que los demás la siguieran, al llegar a las puertas del castillo vieron como Sansa no se bajaba del lobo mientras las otras dos niñas le decían que bajara.
-¡Sansa, donde está, donde esta Thorin!- le exhorto a que hablara la niña pero ella todavía estaba sobre el lobo diciéndole que fuera por su hermano, por su compañero.- ¡Padre, Thorin se quedó en el camino para detener a los bandi…-iba a seguir hablando cuando Catelyn le grita a Eddard.
-Eddard, trae a mi hijo, por favor.- le pidió Catelyn a su esposo que ya estaba listo para salir, mientras que los demás lores también se alistaban.- ¡Vamos!- grito Eddard para salir mientras que Catelyn abrazaba a su hija para que no montara a Morghul que decidió seguir a los lores.
-¿Qué es eso, Margaery?- su madre Alerie le pregunto a la niña.- Es un collar que me regalo Thorin antes de salir a pasear, nos regaló a cada una un collar como este.- dijo mientras sujetaba el collar, tenía la forma del símbolo de su casa junto al símbolo de la casa Stark; Catelyn y Alerie miraron que cada una de las tres chicas tenía el mismo collar solo que variaban en una cosa, el símbolo de la casa aparte de la casa Stark.
Las damas decidieron salir, los otros guardias del castillo Tyrell; Alto Jardín, fueron con ellas, pero al llegar vieron algo que les detuvo el corazón para que al final cuatro mujeres lloraran.
Hace unos momentos:
-Con que el niño quiere hacerse el valiente.- dijo uno de los bandidos que el retenía.- No me hago el valiente, no dejare que toques a mis amigas.- dijo Thorin para que después empujarlos a los dos y esquivar los lances del par.
-Debo reconocer, sabes moverte, pero nosotros somos más.- dijo para que el niño se viera superado 5 a uno, el guardia había logrado deshacerse de 2 que iban tras los chicos. Antes de seguir hablando Thorin había logrado atravesar a uno de los bandidos, pensar que un niño podía matar sin tener miedo en la cara, los asusto.
-¡Desgraciado, te mataremos!- dijo el anterior bandido para que todos se lanzaran contra el niño, Thorin salió corriendo de ahí, nunca había peleado con 4 a la vez, estaba superado, no sabía qué hacer, se detuvo al borde de un risco que daba para el mar, se volteo solo para ver cómo los 4 seguían tras él.
-¡Oh, el pequeño no sabe para dónde ir!, qué pena.- dijo el líder del grupo para enviar a los tres que quedaban del grupo contra el niño, T6horin esquivo a los dos primeros mientras que el tercero lo golpeaba en le estómago, sacándole el aire. -Ríndete, te daremos una muerte rápida, no sentirás nada.- lo aconsejo el líder solo para que el pequeño escupiera sangre en el rostro de uno de ellos.
-No me ren…rendiré, nunca.- dijo el pequeño, antes de que atacara uno de los bandidos, Thorin logro golpear a uno de ellos en la parte de atrás de la rodilla, haciéndolo perder el equilibrio solo para que caiga contra su propia espada, solo quedaban 3, los tres se lanzaron contra el pequeño, Thorin empujo a uno por el risco antes de voltearse solo para recibir un golpe que lo llevo al suelo.
-Ahora suplicaras por tu vida.- dijo el líder para que Thorin le arrojara tierra a los ojos cegándolo momentáneamente, el último de los bandidos le arrebato su primera espada, el saco el cuchillo de un cadáver y se lanzó contra el bandido, eso ultimo vieron los lores junto a unos dos guardias que iban con ellos.- Vayan a ayudar a mi hijo.- dijo Eddard para que lo guardias lo ayudaran al niño, lograron detener al líder pero el otro había caído al suelo.
Thorin le dio la espalda en el peor momento, sus amigas junto a su madre habían llegado solo para ver como el bandido se paraba para matar a uno de los guardias que había aprisionado al líder, Thorin vio esto, se lanzó contra el bandido solo para que ambos cayeran por el risco, antes de caer vio a sus amigas junto a su madre dándoles una sonrisa y murmurando lo suficiente-mente fuerte para que lo oyeran.-¡Regresare!- fue lo último que escucharon antes de la caída.
Presente:
-¡THORIN!- fue el grito de Catelyn antes de desmayarse, las niñas querían ir al borde pero Olenna y Alerie las retenían, Eddard estaba con su esposa mientras que Benjen y Oberyn iban al borde del risco solo para ver el cadáver del bandido entre las piedras pero no había rastro del pequeño.
Todos regresaron al castillo mientras que Benjen y Oberyn se quedaban junto a algunos guardias para buscar al niño, esperando encontrarlo con vida aunque los guardias y ellos mismos sabían que solo encontrarían el cadáver del pequeño, en el mejor de los casos.
Desde ese dia hasta el final de la semana, las chicas que siempre estaban con Thorin; Sansa, Margaery y Arianne estaban tristes, no querían salir de su habitación, lloraban cuando escuchaban los aullidos de Morghul, el lobo estaba decaído, cuando creía escuchar las risas de su compañero salía solo para ver que era la brisa del viento moviendo los cultivos que rodeaban Alto Jardín, lo había perdido, había perdido a su compañero.
Catelyn estaba decaída, no quería llorar por las niñas, se mantenía fuerte, su esposo era diferente, mas callado y serio, siempre iba al risco donde vio a su pequeño sol por última vez, iba con su hermano Benjen, Robb y Jon estaban con Sansa que ya no tenía vida en sus ojos, ojos antes azules vivos ahora eran como dos piedras de color azul mirando a la nada, las demás chicas estaban igual.
Oberyn tuvo que regresarse con Arianne antes de tiempo, si permanecía mas en ese lugar podría volverse loca, el ultimo dia que la vieron iba igual como las demás, mirada vacía y mirando a la nada, Margaery estaba igual pero más seria, ni su hermano Loras podía calmarla de los berrinches que armaba.
Al volver a Invernalia, los norteños al no ver al niño lo entendieron, ese dia no hubo ni un sonido en el pueblo, ni siquiera un murmullo, en el castillo Stark era diferente, específicamente en la cámara real. – Llora, ya no lo aguantes, querida.- dijo Eddard abrazando a su esposa, desde el pueblo se escuchaba los gritos y llantos desoladores de una madre, una madre que había perdido a su pequeño, su hijo, Thorin Stark.
Las noticias llegaron a oídos del Rey Robert, ese mismo dia, a petición del rey, el nombre de Thorin Stark se grabó en las mentes de los Guardias Reales, un hermano que no pudo llegar a serlo, en el libro Blanco, el libro de los hermanos, en el cual se añaden los hechos de cada guardia real desde hace 295 años.
En la página dedicada a Thorin se leía que había protegido a las herederas de las familias Stark, Tyrell y Martell de unos bandidos ofreciendo su vida como último recurso, para ser una sola página era mucho, algunos guardias dijeron que no lo merecía, los mismos mandaron a ser ejecutados por el rey.
Muy lejos de allí, precisamente cruzando el mar, en un continente inexplorado e irreconocible en los mapas de Westeros, un niño pelinegro de ojos verdes, cual verde capaz de hipnotizar a cualquiera que lo mirara, estaba sobre un banco de madera largo, precisamente estamos en un bote con ribetes de oro, llegando apresuradamente a su destino.
Al pasar 3 días el niño que ahora descansaba en una cómoda cama, más grande que la suya, despertaba, sus ojos verdes miraban el lugar que era desconocido para el niño, desconocido para él unos ojos verdes lo vigilaban cual marinero vigía, sin perderse un solo movimiento.
-¿Dónde estoy?-pregunto el niño a la nada, antes de levantarse un hombre pelinegro con orejas puntiagudas, desconocido para el niño entro en la habitación seguido de dos jóvenes de pelo negro, suave como la seda más fina, largo y de las mismas características del hombre.
-Estas en mi casa, la casa de Elrond, señor de Rivendel.- se presentó el hombre mientras el niño miraba a una de las dos, imposible de despegar la vista de ella, el hombre miraba a los dos que seguían mirándose, sin importarles su presencia.- Ellas son mis hijas, ella es Arwen y ella.- paro en la chica que veía al niño a los ojos, ambos perdiéndose en la mirada del otro.- Ella es Luthien.- la presento.
-Mi nombre es Thorin.- las tres se sorprendieron por el nombre, un nombre conocido en esas tierras por el enano que llego a ocupar la montaña solitaria.- Thorin Stark.- dijo su nombre completo.
Desde ese dia pasaron 8 años; 8 años en los cuales pasaron hechos que provocarían la entrada de un nuevo candidato al juego, al juego de tronos.
