Llegando al Norte y Reencuentro.
El grupo de 10 personas estaba rumbo al puerto de los Tablones, unos iban a caballo mientras que los otros iban en un carruaje, específicamente estamos hablando de las 3 féminas que se unieron a su viaje al Norte: Arianne Martell, ex heredera de la casa Martell y una posible futura esposa del rey Thorin; Tyene, una de las Serpientes de Arena y prima de Arianne y por ultimo pero sin que las dos anteriores lo supieran hasta que ella se subió al carruaje en el transcurso de su viaje al puerto, Myrcella Baratheon, princesa y legitima sucesora al trono de Hierro ante la muerte de su hermano mayor, Joffrey I.
-¡¿Qué haces tu aquí?!- exclamo Tyene al ver a la que iba a ser el chivo expiatorio de la venganza contra los Lannister.- Déjala Tyene, ella tendrá razones para venir con…..- Arianne estaba tratando de abogar por la princesa cuando Tyene saca una daga de sus ropas y pretende acuchillarla, pero una mano masculina la retiene, hace una presión en su muñeca haciendo que suelte la daga cayendo esta al suelo.- Es mi invitada, así que más te vale no volver a intentarlo a menos que quieras que te botemos por "error" en medio del mar. ¿Entendido?- dijo el hombre que la interrumpió siendo el rey Thorin que se acercó al escuchar los improperios dentro del carruaje.
-¡No te atreverías, eso sería ir contra…..- estaba imperando la serpiente cuando Arianne la interrumpe.- Ella es la princesa, sabes lo que hubieras provocado, una guerra entre el Norte y la corona, haciendo que también se fijen en Dorne, por tu culpa muchos inocentes hubieran muerto.- le reclamo Arianne a su prima que la veía mientras pensaba en las palabras de su prima.-Lo siento, no…no sabía lo que estaba pensando.- dijo ella mientras miraba al suelo.- Esta bien, creeré en tus palabras pero esta será la última vez que lo soportare.- dijo Thorin antes de voltearse para mirar a la princesa.- Lamento lo que estaba por pasar, no volverá a suceder, le asignare guardias en este momento si es que usted quiere.- propuso el rey mientras la princesa solo miraba a Arianne.
-Confió en que será la última vez, después de todo ella le dio su palabra, además, estoy con mi amiga Arianne así que no sucederá nada malo, gracias por la sugerencia, rey Thorin.- dijo ella agradeciendo al rey mientras que él sonreía haciendo que ella sonriera también.- Entonces me retirare, pero para estar seguro.- dijo antes de coger la daga que estaba en el suelo y llevársela con él, el viaje continuo sin ninguna intervención por parte del pelinegro solo para avisar que les darían un descanso a los caballos y a los jinetes a mitad del camino al puerto.
Ya estaba ocultándose el sol cuando el grupo llego al puerto para inmediatamente abordar las naves que los llevarían al Norte, el viaje de Dorne al Norte, según el capitán de la flota de barcos, sería de uno días bordeando Roca dragón, hogar ancestral de los Targaryen, así evitando que los vigías de los puertos de la capital del reino los vieran, esperando no llamar la atención aunque alguna que otra noticia se debe de haber filtrado en la semana que estuvieron en Dorne.
Al saber el tiempo de viaje, Thorin se derrumbó, siendo visto por las féminas, Arwen y Luthien se acercaron al pelinegro para reconfortarlo, Arianne miraba al trio para que Gandalf hablara.- No le gusta hacer viajes largos en barcos, si hubieran visto como estaba los 15 días que duro el primer viaje.- dijo mirando al pelinegro que solo era abrazado por sus dos esposas, sumándose Arianne al grupo, esto ya había sido visto por todos los rohirrim por toda la semana así que los 4 capitanes se reunieron con sus reinas enterándose que ella podría ser una nueva esposa por motivos de una alianza entre el principado de Dorne y el reino de Rohan, así que no prestaron más atención al asunto.
-Ya, ya, tranquilo, vamos a estar bien, ya lo veras.- era lo que Arianne le susurraba al oído mientras acariciaba la espalda del pelinegro, que la veía a los ojos una vez separado del abrazo.-Creías que me iba a olvidar como te calmaba esas veces que estabas triste o como te hacia sonreír.- dijo ella con una sonrisa mirando como el pelinegro solo sonreía ante los recuerdos que le venían a su mente, siendo visto por las dos esposas queriendo saber cómo se habían conocido y como era el trato entre ambos.
Al inicio del primer dia del viaje, el pelinegro amaneció rodeado de sus dos esposas, Arwen a su derecha y Luthien a su izquierda, pero al mirar para abajo observo un tercer bulto en la cama, específicamente encima de su pecho, tratando de no incomodar a Arwen, deslizo su mano para quitar la parte superior de las sabanas que tapaban al grupo, al quitarlas vio a una….Arianne durmiendo en su pecho, sus respiraciones acompasadas con las suyas, tuvo un breve lapsus mental, siendo el un adolescente de 14 años rodeado de 3 mujeres, una pelinegra, una pelirroja y una peli castaña amaneciendo en una sola cama.
El no hizo nada para quitarla, volvió a meter su brazo entre los suaves pechos de su esposa.- Así que ella se metió a dormir contigo el primer dia.- susurro Arwen, Thorin la miro mientras deslizaba un mechón de su sedoso pelo negro que le obstruía ver esos ojos verdes que lo cautivaban.- ¿No estas molesta?- le pregunto mientras acariciaba y repasaba con sus manos el pelo negro de su esposa, ella solo se apegó al cuerpo de su esposo mientras que sonreía por las caricias del pelinegro.- La verdad es que sí, estoy molesta pero ella ha sufrido mucho sin ti a su lado, no voy a quitarle estos momentos solo por un capricho mío.- dijo mientras se acurrucaba en el pecho de su esposo.
Arianne al sentir movimiento debajo de ella, comenzó a despertarse, mirando hacia abajo noto que estaba durmiendo…..sobre una persona, lentamente subió su mirada encontrándose con los ojos verdes del pelinegro mirándola, ella se sonrojo buscando apartarse del pelinegro pero una mano que rodeaba su cintura la detuvo.- Así que metiéndote en mi cuarto y durmiendo conmigo, esto merece un castigo, jovencita.- dijo el pelinegro, ella rápidamente se ruborizo al sentir como las manos del pelinegro subían por su espalda para terminar apegándola a él, abrazándola nuevamente para que al final le diera un beso en la frente.- No sabes cómo extrañe tenerte entre mis brazos.- dijo el pelinegro suavemente siendo observado por sus dos esposas.
Luthien le jalo la oreja a su esposo.- Entonces, no disfrutaste estos 6 años conmigo, que malo eres.- dijo ella mientras hacia un puchero siendo secundada por su hermana.- Ambas son mi sol, mis amadas, ustedes son lo primero que veo al levantarme.- dijo dándoles un beso a las 2, todo esto a vista de Arianne que se decidió; Thorin al separarse del beso de su esposa Arwen fue jalado por Arianne así dándole vía libre para plantarle un beso, un beso en el cual ella le mostraba todos sus sentimientos.- No voy a separarme de ti, nunca más.- dijo ella mientras se apegaba a él, las dos solo la veían sonriendo.- Entonces seremos 3 en la cama de su majestad, me imagino lo que sería tener una cama para 6.- dijo Arwen mientras miraba a su esposo que dormía después del beso que se dieron, las dos se levantaron sin hacer mucho ruido tratando de no despertar a la pareja de pelinegros que al fin podían compartir una noche juntos.
Los 3 primeros días se pasaron volando, era el inicio del 4° día, el rey de Rohan había salido a respirar aire puro, por el rabillo del ojo miro a la princesa Myrcella que miraba nostálgicamente al horizonte, el miro en la misma dirección, estaban al frente de Desembarco del Rey, el camino para estar al lado de la princesa.- ¿Cómo amaneció, princesa Myrcella?- pregunto haciendo que ella al fin notara su presencia.- Su majestad, disculpe por no notarlo, pero, si hoy he amanecido muy bien.- dijo respondiendo a la pregunta del rey, ella era muy respetuosa al cargo que los demás tenían, desde que salió de Dorne anhelaba regresar a su hogar.
-¿Desea volver, no es así, princesa?- pregunto mientras la miraba esperando su respuesta.- De hecho, sí, quiero volver a ver a mi hermano y a mi madre, no la he visto desde hace varios meses.- dijo mirando a la ciudad capital del reino, esperando que su hermano y su madre estén bien.- Si quiere, nos podemos detener en Roca dragón y la llevaríamos donde su familia.- ofreció Thorin saliendo de los planes, después de todo, una hija no podría alejarse de su familia por mucho tiempo.- Usted ya tiene su ruta, majestad, soy una invitada así que no podría anteponer mis intereses a sus planes.- Thorin se sorprendió al escuchar la respuesta, ella era sabia pero si quería gobernar su casa o por algún hecho del destino llegaba a ocupar el trono necesitaba un guía que la llevara a ser una mejor gobernante.- ¿Esta segura, princesa, no se arrepentirá después?- le pregunto para estar seguro aunque con la seguridad de las palabras con las que se expresó la princesa era un hecho.
-SI, majestad, esperare a que usted cumpla su objetivo trazado y de ahí podre ir donde mi familia.- dijo ella haciendo que el rey aceptara sus palabras, sin que ellos supieran las 3 féminas que acompañaban al rey habían escuchado el dialogo entre la princesa y el rey, ellas asentían a las palabras de su amigo y esposo, tenía ya un plan pero siempre se preocupaba por los que lo acompañaban, él se preocupaba por los demás que por el mismo, algunos lo tacharían de imbécil e idiota pero él no lo era.
Las tres decidieron acercarse al dúo que ahora miraba el castillo rojo a la lejanía cuando el barco dio un giro alejándose aún más de tierra, las cuatro mujeres estaban agarradas de un pelinegro que luchaba por no caerse, Myrcella estaba sujetándose del pelinegro mientras que Arianne estaba ahogando al pelinegro entre sus sugerentes pechos, abrazadas a los lados del pelinegro estaban Arwen y Luthien abrazándolo fuertemente.- ¡ Arianne, lo estas matando!- grito Arwen al ver como la piel del rostro de su esposo iba enrojeciendo.- Ai…aire…aire.- decía el pelinegro tomando grandes bocanadas del precioso aire.
Arianne se ruborizo antes de retirarse del abrazo colectivo que le daban a Thorin entre las 3, el pelinegro solo las volvió a abrazar, especialmente a Arianne que seguía teniendo algunas pesadillas con lo vivido anteriormente, ella siempre se despertaba a media noche y lo abrazaba pidiéndole disculpas o pidiéndole que no se vaya de su lado.- Voy a ver qué es lo que ha sucedido, ustedes vayan a la cabina y si no es seguro quédense ahí hasta que yo llegue.- dijo antes de marcharse presuroso a la cabina de mando esperando encontrarse con el capitán del barco mientras que las damas iban a la cabina de la princesa esperando conocerse mejor.
Habiendo pasado eso el dia anterior solo era una maniobra que cada barco dio para posicionarse al otro lado de Roca dragón para evitar que los barcos que salían del puerto de Desembarco del Rey y los vigías de los puertos los vieran pasar, de ese dia en adelante no sucedió ningún percance aparte de ese último, faltaban pocas horas para que los provenientes de Rohan y sus 3 invitadas llegaran a Puerto blanco, residencia de la casa Manderly, de la cual Thorin esperaba que siguieran siendo leales a la casa Stark y rogando a los 7 dioses junto a Iluvatar que no revelaran nada de lo que hablaría con ellos.
La ciudad portuaria de Puerto Blanco, gobernada por Wyman Manderly, actual cabeza de familia de la casa Manderly, es el principal puerto al norte del cuello, desde el cual se recibe el comercio de las demás ciudades y reinos, a estas horas de la mañana era común que más de un comerciante este descargando sus mercancías en tierra pero hoy era un dia atípico, no había ningún barco descargando, los vigías estaban viendo la desembocadura por la cual los barcos ingresan al puerto cuando se sorprenden; ya que la llegada de un barco con un adorno de oro en la proa era algo insólito de ver, rápidamente el más veloz de ellos marcha a Nueva Fortaleza esperando que su señor este presente y quiera ver esa nave que por lo pronto se detuvo fuera de la desembocadura.
En el barco principal, los capitanes de los 4 eored junto con sus delegados y los capitanes de las 15 naves que vinieron desde Rohan estaban reunidos con su rey esperando sus indicaciones.- Iré a reunirme con Wyman Manderly y terminando la reunión enviare a Frandul y Gram a avisarles de nuestro desembarco, permaneceremos en este lugar hasta el amanecer de mañana y de ahí partiremos a nuestro próximo destino, en la reunión sabré cual es el próximo destino.- les comunico antes de que todos salieran.- Gandalf, crees que podrás hechizar las prendas de mis hombres para que no sientan el frio del lugar.- le propuso a Gandalf pero él lo negó.
-No puedo hechizar ropa pero puedo hechizarlos a ellos para que no sientan el frio del lugar.- le dijo haciendo que el asintiera, así él fue a cada barco a hechizar a todos para que no sintieran el frio del lugar y no se vean afectados por ello.-Señor, ya estamos listos para bajar.- dijo Eomer que había sido el encargado de alistar el bote que los llevaría hacia el puerto.- Entonces bajaremos, Princesa Myrcella quiero que permanezcas con mis esposas y con Arianne en el barco, ustedes bajaran primero, que nadie se entere de que la princesa está en el Norte o sino mandaran a matarla.- dijo el pelinegro.
-Entendemos, amor mío.- dijo Arwen para que al finalizar le diera un beso en los labios siendo seguida por Luthien y, sorprendiendo a Thorin y a Myrcella, Arianne.- Regresa a salvo por favor.- le dijo Arianne antes de salir del salón hacia su camarote esperando que el llegara.- Entonces, Erkenbrand nos ponemos en camino a Puerto blanco.- dijo el pelinegro saliendo del salón siendo seguido por sus guardias reales y su senescal.
Abordaron un bote de remos que era escoltado por otros 2 botes con 10 hombres en cada uno de los botes, sumando alrededor de 30 personas, incluyendo al rey y sus dos manos derechas; los tres botes se pusieron en camino al puerto siendo observados por los vigías que ahora estaban alistándose para un posible enfrentamiento, tardaron más de 15 minutos que llegaran al puerto, los escoltas salieron velozmente al ver como 10 vigías junto a 10 soldados de la casa Manderly trataban de llegar hasta su rey.- No los maten, solo déjenlos inconscientes.- dijo Thorin mientras sus otros guardias lo rodeaban, del puerto a Nueva Fortaleza se podría llegar caminando, eran cuestión de minutos llegar a la puerta pero esperaron a los demás guardias.
Al cabo de 15 minutos los demás se sumaron al grupo, solo habían incapacitado a los vigías y soldados de la casa Manderly, ninguno había caído en la pequeña escaramuza que se produjo.- Señor, está seguro que ellos eran soldados, porque no duraron demasiado.- dijo haciendo que los demás sonrieran, aunque Thorin estaba serio.- Los tomamos de sorpresa y no estaban listos, créanme que si nos hubieran visto llegar, sería un duelo parejo, después de todo su formación es parecida a los haradrim.- dijo haciendo que todos se sorprendieran y se pusieran serios.
Caminaron hasta la Nueva Fortaleza, algunos guardias de la casa Manderly los interceptaron pero no fueron desafío para los guardias reales de Rohan, al llegar a las puertas del castillos tomaron a los guardias del portón esperando a que lo abrieran, se encontraron con unos desconocidos para ellos pero tampoco les plantearon un reto para los rohirrim, aunque Thorin se sorprendió al ver el emblema de la casa a la que servían.- ¿Qué está haciendo uno de los soldados de la casa Lonmouth en el Norte?- se preguntó mientras sacaba su espada, todos los guardias del rey lo vieron y le siguieron el gesto.
-Erkenbrand, formación de ataque.- dijo mientras el junto a Eomer iban a cabeza siendo seguidos por dos hileras de rohirrim, de los 30 guardias, 5 se quedaron en el exterior por si los recién inconscientes se despertaban tratando de entrar al castillo, mientas que el grupo grande se dirigía al gran salón de la casa Manderly, conocido como la corte del Tritón, los guardias que custodiaban las puertas fueron noqueados por Eomer y Thorin, ambos aguardaron a que el grupo este frente a la puerta cuando se escuchan grito en el interior.
En el interior del salón se encontraban Ser Davos Seaword, reclutador del que pretendía ser rey Stannis Baratheon, tratando de sumar a los Manderly a la causa de su señor, pero todo se salió de control diciendo que él era el único rey en todo Poniente, la nieta más joven de Wyman se sobresaltó.- No hay más rey en el Norte que un Stark.- dijo haciendo callar a los demás y sorprendiendo a los que estaban en el exterior.
- Ellos mataron a lord Eddard y a Lady Catelyn y al rey Robb. ¡Él era nuestro rey! Era valiente y bueno y los Frey y los Bolton los asesinaron. SI el ofrece venganza nosotros, los norteños, la tomaremos pero no pedimos la ayuda de otros.- dijo Wylla Manderly, hija de Wylis Manderly, quien es el heredero de la casa Manderly; Davos y los sureños que apoyaban a Stannis se molestaron con ella, su abuelo la veía orgullosamente pero su madre y hermana eran diferentes, su padre estaba retenido por el Trono de hierro y su hija desafía a los que podrían ayudar a rescatarlo.
-Escúchame niña insensata. No hay más rey que Stannis, el verdadero rey de Poniente, y ustedes como casa de Poniente deberían de unírsele, es su…..- estaba hablando cuando la puerta se abrió de par en par.- Deberían de marcharse ahora, a menos que quieran encontrar la muerte por mi espada.- dijo un desconocido que estaba delante de un grupo grande, dos soldados sureños se lanzaron contra el desconocido, pero el esquivo a uno que termino empotrado contra la lanza de uno que estaba en su espalda cubriéndolo y al otro lo termino cortándole la cabeza, tal despliegue de velocidad era increíble.
-Dile a tu señor que ningún Manderly se unirá a tu causa.- dijo callando a todos los presentes que en cuanto entraron solo se quedaron atentos a lo que hacía el desconocido.- ¡¿Quién eres y porque hablas por mi casa?!- grito el señor Manderly haciendo que sus soldados dirigieran sus miradas al grupo.- Ustedes me conocen desde hace mucho tiempo.- dijo sacándose el casco que le cubría su rostro, algunos tardaron en reconocerlo pero Wyman lo reconoció al instante, se bajó de su asiento como líder de su casa solo para poner una rodilla al suelo como acto de sumisión ante un completo extraño, según los que no lo habían reconocido.
-¡Por qué te inclinas ante un…..un desconocido!- dijo su nieta Wylla que miraba iracunda al desconocido.- ¡Él no es ningún desconocido, es Thorin Stark, señor de Invernalia y protector del Norte!- grito a sus seguidores que al escucharlo solo se postraron al igual que su señor.- Lord Manderly, vuelva a su asiento, por favor, tenemos que ponernos al dia, milord.- dijo Thorin sorprendiendo a todos los presentes haciendo que el mismo Wyman se levantara y se sentara en su asiento de casa.
-Y usted, mi buen señor.- dijo mientras señalaba a Ser Davos.- Seaworth, Ser Davos Seaworth.- dijo el anterior mencionado.- Ser Davos, dígale a Stannis que cuando tenga Invernalia en mi dominio, nos reuniremos, hasta ese momento, no hagan nada.- dijo haciendo que todos lo miraran.- Pero nos…- dijo hasta que el mismo Thorin golpeo la lanza de su mano derecha en el suelo. -¡El Norte no necesito nunca la ayuda de la corona para resolver sus problemas, y no le solicitaremos ayuda de nadie!¡Entendido!- exclamo haciendo que el mismo Davos se encogiera en su sitio.
-Hasta que mi mensajero vaya a donde su señor se encuentra, no lo quiero volver a ver, si lo encuentro, ya sabe lo que pasara.- dijo para que al final desviara su mirada a la punta de la lanza.- Le comunicare sus palabras al rey, pero no creo que este contento.- dijo Davos esperando que pusiera nervioso al pelinegro.- ¡Si quiere guerra, la tendrá!- dijo el pelinegro apuntándolo con la lanza, haciendo que este se marchara con sus hombres, hasta que el último de los hombres se marchó no dejo de ver la puerta por donde entro al salón, espero a que los hombres que estaban en la puerta entraran para confirmarlo, cuando ellos entraron y confirmaron que todos ya se habían marchado, le dio la lanza a Erkenbrand.
-Lord Manderly, ha pasado mucho tiempo.- dijo haciendo que todos los miembros de la familia Manderly lo miraran.- ¡Que están esperando, traigan un asiento para el rey del Norte!- dijo haciendo que los criados corrieran tal cual pollo sin cabeza para que al instante aparezcan 3 criados con sillas bien ornamentadas dejándolas donde se encontraba el pelinegro, ofreciendo los asientos contiguos a sus dos "comandantes": Erkenbrand y Eomer.
-Pueden ir afuera si es que ustedes quieren pero no se separen.- dijo el pelinegro mirando a sus guardias que no lo hicieron, es más se quedaron en posición de firmes mientras miraban al frente asombrando a los norteños que seguían en el salón.- Y dígame lady Wylla, como ha estado el Norte.- pregunto el pelinegro a la segunda hija del heredero de la casa Manderly, Wylis Manderly y su esposa Leona Woolfield, la mencionada se sorprendió cuando el "rey" del norte le pregunto.
-Mi señor, mi padre debería de….- le estaba diciendo cuando Thorin la detuvo.- Le pregunte a usted ya que usted, a mi parecer, es la más valiente en el salón.- dijo haciendo que Lord Manderly se avergonzara.- Pero tienes razón, el señor de la casa debe de responder a mi pregunta, así que, Lord Manderly, le preguntare que sucedió durante los 8 años que estuve ausente.- dijo mirando al señor de la casa, Wyman Manderly era conocido por ser uno de los más leales a los Stark, no sorprendió a nadie al arrodillarse, excepto a los rohirrim, delante de Thorin mientras ponía la cabeza en el suelo.- Mi vida le pertenece a usted, tómela ya que no pude hacer nada contra los que perjudicaron a su familia, mi señor.- dijo haciendo que todos los Manderly bajaran la cabeza al ver lo que suponían como el último instante de vida de su señor.
-Usted no les dio la espalda ni los traiciono así que no tengo que ajusticiarlo.- dijo el pelinegro dándole la mano para que este la tomara.- Ahora cuénteme, que sucedió en los años que no estuve presente.- dijo mientras Wyman se levantaba y se sentaba nuevamente en su asiento.- Después de su "muerte", su familia sufrió, desde el criado más humilde hasta su padre, Eddard, habían cambiando; Catelyn paso a ser más severa con sus hijos esperando a que estos comprendieran que ella se preocupaba mucho por ellos, fría con algunos lores que insultaban su memoria.- dijo haciendo que el pelinegro apretara los puños ya que su madre había cambiado y él lo había propiciado, ella no debió de pasar por eso.
-Su padre, Eddard, se volvió más calculador y frio, ya no confiaba ni en su sombra.- dijo haciendo que cada norteño desviara su mirada al recordar como era su señor antes de morir.- Sus hermanos Robb, Bran y Rickon cambiaron, Robb era más serio y siempre estaba viendo a los más pequeños, Bran comenzó a ser más temerario, escalaba cualquier superficie y Rickon paso de ser tranquilo a ser alguien más violento, mas huraño.- dijo haciendo que el pelinegro se pusiera más melancólico bajando la cabeza ocultando la pena que sentía.
-¿Y mis hermanas?- pregunto sin ánimos, al ver como estaba su rey y amigo, Eomer y Erkenbrand le pusieron una mano en cada uno de sus hombros expresando que estaba a su lado, el levanto la vista mirando agradecidamente a sus dos amigos.- Ellas cambiaron radicalmente.- dijo haciendo que el pelinegro solo pudiera suspirar.-¿Dónde están?- pregunto esperando la respuesta, pasaron unos segundos en silencio y el pelinegro solo podía mirar al nervioso Wyman que miraba suplicadoramente a su nuera que al ver como todos los presentes la miraban solo pudo suspirar.
-Sansa esta….en Invernalia, su "tío político", Petyr Baelish la llevo.- dijo mirando como el pelinegro se ponía de pie.- ¿Con que motivo la llevo?- pregunto sin mirar a nadie en específico, Wyman tuvo que tragar su orgullo y contestar esperando que el rey no se enojara con el.- La llevo para que Ramsay la desposara.- dijo el anciano lord mirando cómo se detuvo para reanudar su andar.- Me encargare de eso, ¿Dónde está Arya?- pregunto mirando al lord que ahora si deseaba con todas sus fuerzas que la tierra se lo tragara.- No….lo….sabemos.- dijo mirando como el pelinegro se detuvo en su andar y mirándolo fijamente.
-¿Puedes…...repetirlo?- dijo haciendo que el lord lo mirara diciéndole lo mismo.-¡¿Cómo que no saben dónde está?!- dijo avanzando raudamente y tomándolo del cuello del traje que llevaba, rápidamente su nieta Wylla lo socorrió poniéndose a su lado.- Por favor, ninguno sabe dónde está, la corona incluso la buscaba pero ninguno pudo encontrarla.- dijo suplicando por la vida de su querido abuelo.- Si no la encontraron, no debe de seguir en estas tierras, majestad.- dijo Eomer, haciendo que el pelinegro lo mirara.- Ella es buena huyendo, debe de estar en Essos o al otro lado de la muralla.- dijo pensando en los lugares donde podría estar.- Su hermano Bran está al otro lado de la muralla.- dijo Wyman haciendo que el pelinegro lo volviera a mirar.
-Si Jon está en la guardia nocturna, debe de saberlo.- dijo desestimando la información esperando a que su hermano estuviera a salvo.- De Rickon, solo sabemos que huyo con una de las sirvientas, escondiéndose de las patrullas Bolton que lo buscan con tal de entregárselo a su lord.- dijo Wyman mirando como Thorin se sentaba en la silla donde estaba.- Debe de estar viniendo en esta dirección, él sabe que ustedes lo protegerán. Entonces….- dijo mirando el mapa que mostraba todo el Norte pensando donde se podría alojar hasta que recuperara su hogar.
-¿Cómo está su hermana, Lord Manderly?- dijo mirando al señor de la casa Manderly esperando la respuesta del lord, así siguieron planeando el rumbo que tomarían.
Mientras esto pasaba en Nueva Fortaleza, en el barco donde el rey de Rohan había llegado se desarrollaba un interrogatorio extenso a cierta princesa del sur; Arianne estaba atada a una silla mirando como las dos féminas provenientes de Endor, Arwen y Luthien, la miraban seriamente.-¿Qué es lo que quieres con nuestro esposo?- dijo Arwen mirándola, la dornienses estaba calmada, por gusto se pondría nerviosa ya que lo que respondería era verdad; todo esto era mirado por Myrcella y Tyene que estaba amordazada ya que quiso detener el interrogatorio.
-He estado 8 años engañándome, acostándome con cualquier hombre que llamaba mi atención, alguien que pudiera satisfacer mis gustos y darme la vida de una reina.- dijo sorprendiendo a todas las féminas presentes que la miraban incrédula.- Mientras eso pasaba, en lo más profundo de mi solo podía llorar, quería morir, quería que él nunca me hubiera visto o nunca me hubiera conocido.- dijo mientras comenzaba a sollozar haciendo que todas la escucharan atentamente.
-No…no quería que me viera, que me encontrara, quería que me olvidara…quería que se olvidara de mí y nunca volviera.- dijo rompiendo en llanto, Myrcella quería ir a su lado pero todavía estaba sorprendida por lo que había revelado su amiga.- Como iba a estar con él, como iba a verlo cada mañana al despertar juntos sabiendo que él no fue el primero, como iba a verlo a los ojos y decirle "Te amo".- dijo mientras trataba de ahogar los sollozos que se formaban al revelar su más profundo miedo.
-Pero el, él no me abandono, no dejo de pensar en mí, no me olvido.- dijo mirando hacia el techo de la habitación, todas ahora estaban calladas como lo estuvieron antes.- Me dio una oportunidad, una oportunidad de comenzar de nuevo, una oportunidad de retomar nuestra amistad desde cero.- dijo mirando a las dos esposas de Thorin.- Quiero la verdad y que seas sincera con nosotras.- dijo Luthien que la miraba seriamente al igual que Luthien.- ¿Estas arrepentida de lo que hiciste?- pregunto ella mirando a la dornienses esperando su respuesta, respuesta clara para todas.- Si, estoy arrepentida de haberlo hecho.- dijo seriamente, Arwen solo suspiro antes de preguntarle una vez más.- ¿Volverías a hacerlo?- dijo sorprendiendo a la pelinegra y a sus amigas.- Nunca, ni aunque me ofrecieran todo el oro del mundo lo traicionaría por otro nombre.- dijo mirándola a los ojos.
Arwen miro a su hermana que también la miraba, tenían este largo intercambio de miradas poniendo nerviosa a Arianne ya que ellas iban a decidir si lo compartirían con ella o no.- ¿Le darías la espalda o lo acompañarías hasta en la guerra?- pregunto calmadamente Arwen esperando la respuesta de Arianne, ella estaba sonriendo ya que ella siempre lo iba a acompañar incluso ante la muerte.- Si el muere, yo muero con él, si él va a la guerra, yo lo acompañare, él es mi rey y yo seré su reina aun en la muerte.- dijo con una sonrisa ya que era verdad, ella lo iba a acompañar hasta el fin de sus días.
La respuesta dejo sorprendida a las féminas presentes, Arwen y Luthien la miraban con una sonrisa.- Entonces, a partir de ahora somos hermanas, pero si lo traicionas…- dijo Arwen dejando su amenaza en el aire, la desataron solo para que entre las 3 se abrazaran, ahora ella tenía 2 hermanas con las cuales iba a compartir a su futuro esposo, las féminas desataron a Tyene que ya estaba más calmada y comenzaron su típica charlas de chicas conociéndose más y conociendo el lugar de donde venía su esposo hasta que un marino del barco las interrumpe.- Majestades, ya llegaron Frandul y Gram, quieren verlas.- dijo haciendo que las dos reinas los invitaran a pasar.- Mis señoras, el rey ha decidido que a primera hora de la mañana descendamos de los barcos y nos pongamos en camino a Hornwood.- dijo Gram antes de salir rumbo a los demás navíos.
-Entonces, a descansar, mañana seguiremos conversando.- dijo Myrcella saliendo de la habitación de su amiga rumbo a la suya, cada fémina salió de la habitación yendo a las propias esperando al dia siguiente un viaje hacia tierras que nunca habían visto.
En la mañana, se podía ver un grupo masivo de personas, caballos y algunas carretas saliendo de los 15 barcos que llegaron el dia anterior al Puerto Blanco, los pescadores y algún que otro curioso pueblerino detuvieron sus actividades diarias al ver tal fenómeno; por otro lado la actividad en Nueva Fortaleza era inusual, apenas amaneció, los rohirrim que llegaron el dia anterior ya estaban listos para salir con su señor que estaba discutiendo con Wyman que también iría con el grupo a recibir a los visitantes.
Salieron de Nueva Fortaleza a Puerto Blanco, cuando llego el grupo proveniente de la fortaleza, se encontraron con la mitad de los rohirrim en tierra esperando a la otra mitad, cuando estos notaron a los 35, algunas damas y algunos niños salieron corriendo del grupo para saludar a sus familiares que habían desembarcado el dia anterior, destacando un grupo de 5 mujeres que venía a paso lento, 3 de ellas destacaban, dos por tener rasgos que ningún norteño vio antes y una que iba cubierta encubriendo su identidad.
-¿Cómo amanecieron, mis amores?- dijo el pelinegro a las dos féminas que al escucharlo solo sonrieron y le dieron un largo beso cada una, Wyman y sus acompañantes al ver tal acto solo pudieron ver la escena con celos al ver como el pelinegro era besado por una tercera, siendo ella reconocida por todos como la princesa Arianne de Dorne, una antigua amiga de la infancia del pelinegro.- Mi señor, dos eored ya están a su servicio, los demás están por desembarcar.- dijo Frandul al acercarse a su señor haciendo que el pelinegro asienta a sus palabras y este agradecido por la rapidez de sus hombres.- Cuando los 4 eored estén en tierra, nos dirigiremos al noroeste, cabalgaremos hasta llegar a Hornwood, en ese lugar montaremos el campamento hasta que recuperemos el hogar ancestral.- dijo haciendo que el parta a anunciar las ordenes de su rey a Gram, el otro capitán del 2° eored que ya estaba en tierra.
Pasaron alrededor de 3 horas más para que los otros dos eored estuvieran en tierra y otra media hora para que los caballos estén ensillados y las carretas cargadas con las mujeres y niños, tal era la cantidad nunca antes vista que los Manderly tuvieron temor al ver como unos 14,000 hombres estaban completamente formados en 4 grupos, los cuatro capitanes de los eored que acompañaron a Thorin a esta expedición son: Frandul; Gram; Heodred, el joven y Arkan. Los cuatro estaban escuchando a su señor.- Partiremos inmediatamente, como Frandul ya les dijo, iremos al noroeste y montaremos hasta llegar a Hornwood, ahí montaremos el campamento hasta que retomemos Invernalia de las manos de los Bolton. ¿Alguna pregunta?- comunico el pelinegro esperando a que los cuatro lo hayan comprendido al ver que ellos no tenían ninguna pregunta los despacho a sus eored.- ¡Rohirrim! Aquí comenzamos un viaje, en marcha.- dijo el pelinegro siendo vitoreado por los niños, eran los más enérgicos en cuanto se refiere a la aventura.
De Puerto Blanco a Hornwood, era un trayecto d horas, con la velocidad de los mearas podrían acortar el tiempo e horas, era un trayecto corto pero decidieron ir en un solo grupo con los jinetes a los lados protegiendo a las carretas que transportaban a las mujeres, niños y diferentes enseres, sobre todo los víveres que trajeron desde el sur. Al promediar el mediodía estaban a una milla de Hornwood, un aullido seguido de otro resonó llamando la atención de los norteños, especialmente del rey Thorin que se detuvo llamando la atención de sus hombres de confianza, Eomer y Erkenbrand.
-Thorin, ¿crees que sea el?- dijo Arianne que se detuvo a su lado mirando a su amado pelinegro que la miro.- ¿Crees que sea el, es decir no sé si él está vivo?- pregunto Thorin todavía algo intranquilo haciendo que Arwen apoyara una de sus suaves manos en el hombro de su compañero.- Mi señor, Morghul sigue vivo, los lobos huargo pueden llegar a vivir más que un humano.- dijo Wyman haciendo que el pelinegro comenzara a separarse del grupo.
Antes de avanzar un poco más, dos aullidos resonaron haciendo que el pelinegro volteara al grupo.-¡Eomer, Erkenbrand, detengan el campamento hasta que yo llegue!- dijo antes de ir a la fuente de los aullidos, antes de que avanzara una mano amiga lo detiene.- Iré contigo, amigo mío.- dijo Legolas que venía junto a Gimli, el solo pudo asentir ya que no lo dejarían ir solo.
Claegel y Arod partieron junto a sus jinetes que no los espoleaban ni arreos ya que ellos los manejaban perfectamente, Eomer al ver como su amigo se alejaba decidió hacer caso omiso a lo que su señor dijo, el partió junto a 8 rohirrim, todos armados con lanzas y unos 3 con arcos destacándose que pertenecían a la sección de arquería del eored que anteriormente obedecían las ordenes de Eomer, el primer mariscal, Erkenbrand se quedó ya que uno debía de aguardar junto a los rohirrim.-¡Monten guardia y atentos a los alrededores!- dijo Erkenbrand viendo como cada rohirrim mantenía su posición con la guardia en alto por si se trataba de una emboscada.
Con el grupo de 3 se detuvieron en una colina alta que estaba a poca distancia del grupo principal.- ¿Qué ves, Legolas?- le pregunto Thorin a su amigo.- Veo a 2 personas, una chica y un niño, ambos están corriendo; a unos metros detrás de ellos, dos lobos grandes, alejados del grupo hay unos 20 hombres, tienen un estandarte de un ¿hombre gigante? En un fondo naranja.- dijo llamando la atención de su amigo.- Según Wyman, Gran Jon está preso en Los Gemelos.- dijo el mientras apretaba el mango de su espada.- Al parecer su hijo ha decidido traicionar a mi familia.- dijo mirando al cielo.- Legolas, afina tu puntería.- dijo mientras Gimli se sentaba detrás de Thorin.- A que estamos esperando, señoritas.- dijo el enano haciendo que los dos caballos corrieran cuesta abajo, siendo seguidos por los 8 caballos.
-Eomer te dije que esperaras.- dijo el pelinegro mientras Eomer se ponía a su lado.- No dejare que mi rey valla solo a una batalla.- dijo el pelirrubio haciendo que el pelinegro solo lo aceptara.- ¡Rohirrim, síganme a la victoria!- dijo el pelinegro haciendo que todos los jinetes comenzaran a espolear a sus monturas corriendo a la misma altura de su señor.
Una mujer desarreglada vistiendo como sirvienta, con el cabello enmarañado iba corriendo junto a un niño de pelo rojo, estos dos eran seguidos por un par de lobos huargo, uno era completamente negro con los ojos verdes y el otro era un lobo manchado, la parte del estómago y su pechera era blanco y lo demás era negro, como la noche misma, lo más destacado de este era que tenía una larga cicatriz en el lado izquierdo de su cabeza, pasando por el ojo y terminando en su mejilla, pero tenía ambos ojos, ojos celestes.
Ambos lobos estaban protegiendo a la pareja que iba delante de ellos, habían esquivado por poco algunas lanzas y algunas flechas; detrás de este grupo estaban unos 20 soldados de la casa Umber, que ahora era gobernada por el pequeño Jon Umber, hijo de su señor que estaba recluido en Los Gemelos, desde la "Boda Roja" habían pasado 2 años y unos cuantos meses, todo ese tiempo sin su señor.- ¡Deténganse, maldita sea!- dijo el que iba a la cabeza del grupo, lanzando una lanza que por poco daba al lobo huargo negro, este pudo reaccionar a tiempo antes de que fuera empalado por esa lanza, de pronto el niño pelirrojo se tropezó haciendo que uno de ellos alistara su arco, ya estaba con la flecha lista para darle a la chica que ahora estaba ayudando al niño a ponerse de pie.- ¡Ahora, son nues….!- estaba gritando cuando una lanza lo tumbo en el suelo.
Todos los perseguidores así como los 2 perseguidos se quedaron helados por unos momentos hasta que uno de los perseguidores tomo el arco de su hermano caído, tenso la cuerda pero no pudo hacer mas, 2 flechas bien dirigidas le dieron, uno en el pecho y otro acabo cegando su vida al impactarle en su cabeza, de pronto 2 lanzas acabaron con dos de los Umber, de los 20 en solo unos segundos quedaban 18, miraron por donde vinieron los proyectiles y se quedaron absortos, 7 caballos con sus respectivos jinetes se dirigían a ellos, cada jinete llevaba una lanza salvo 3, el que encabezaba el grupo y los que estaban junto a él.
Los jinetes llevaban cota de malla debajo de un peto verde que era adornado con un caballo blanco y una capa del mismo color que la armadura, todos contaban con casco que tenía un penacho, el que encabezaba el grupo era diferente, un poco más estilizada que el de los demás.- ¡Rohirrim, a ellos!- grito el del medio planteando una pregunta en los norteños ¿Quiénes eran los rohirrim?, pero no les dio tiempo de pensar en una respuesta ya que les cayeron encima, el que encabezaba al grupo desmonto antes de bloquear un golpe que venía desde arriba con su espada, rápidamente se hizo a un lado y cambiando de mano lo traspaso al soldado de la casa Umber, al ver como uno de los suyos iba a ser herido, lanzo una daga al que iba a atacar a su soldado dándole justo en la cien, el soldado lo vio y con un gesto de parte del líder siguieron atacando a los Umber.
La pareja de perseguidos veía como aquel grupo de soldados había llegado y rápidamente adiestraron a un grupo superior al suyo, siendo ayudados por otro grupo lejano al suyo que se encargaban de cubrirlos en caso de necesidad, a los pocos minutos, calcularon que solo habían pasado unos 8 o 10 minutos para ver como de los veinte soldados Umber solo quedaban dos con vida apenas solo para caer ante el hacha del enano del grupo.- ¡Cinco!¡Supera eso, amigo!- dijo llamando la atención de los dos, el líder solo bufo.- Me superaste por….olvídalo!- dijo lanzando una daga más a uno de los que estaba a unos pasos de la matanza que se realizó, el enano solo pudo jactarse de haber empatado con el líder del grupo.
Este se acercó al dúo que era custodiado por el par de lobos huargo, estos dos cerraron el paso aunque el que más quería hacerlo era el lobo negro, antes de que alguno pudiera hacer algo el líder estaba acariciando al lobo manchado, llamando la atención del dúo, el líder se agacho para estar a la altura del lobo mientras los dos se veían a los ojos.
Thorin salto a la acción antes que nadie siendo el primero en desmontar y el primero en matar a uno de los soldados Umber con su lanza, sería una burla considerarlo molesto, estaba furioso al ver como perseguían a su pequeño hermano, el pelinegro al ver como el ultimo Umber cayo se acero al dúo que era protegido por los dos lobos, dos lobos que él conocía bien, el primero en meterse en su camino era Peludo y Morghul fue el que más demoro ya que lo estaba examinando con la vista, el solo paso su mano por el pelaje de su compañero canino acariciándolo, se agacho para verlo a los ojos, Morghul junto su cabeza con la suya al reconocerlo, le destrozo el alma al ver como su compañero gimoteaba.-Ya estoy aquí, ya estoy aquí.- dijo mientras abrazaba a Morghul, Peludo se acercó para verlo y de inmediato también se apoyó en él.
Tanto Rickon Stark como Osha al ver como los dos lobos se apoyaron en el pelinegro mientras gimoteaban, el líder los soldados que vinieron estuvo por un rato abrazando a los dos lobos, se levantó para mirar al dúo y comenzar a acercárseles, ambos estaban nerviosos, Osha rápidamente cogió un cuchillo que llevaba oculto y lo estaba amenazando para que no se acercara, el líder se detuvo un instante levantando las manos.- Osha, guarda el arma, por favor.- dijo mientras dirigía sus manos a las bridas del casco para sacárselo, lentamente se lo saco revelando un rostro que ambos reconocieron.- ¿Tho….Thorin, eres tú?- pregunto Rickon ganando un asentimiento del pelinegro que lo recibió con un tremendo abrazo.
-Ya estoy en casa.- dijo mientras lo abrazaba a su hermano menor, dejando que este sollozara en el abrazo de hermanos, mirando a la que hace unos instantes lo estaba amenazando.- No hay un abrazo para mí, Osha.- dijo sonriendo esperando a que ella también lo abrazara, ella solo sonrió mientras se acercaba al dúo de hermanos para abrazarlos, un dúo que se reencontraba después de un largo tiempo separados.
