La vida de Shoto Todoroki nunca fue normal. O aburrida, ni tranquila. Siendo el menor de 4 hermanos, toda la presión de su padre, recayó en sus hombros. Su hermano mayor, Touya, un alfa, terminó por suicidarse luego de la constante presión de su padre; Fuyumi y Natsuo, corrieron con "mejor" suerte, pues al ser ambos betas, Enji Todoroki pasó completamente de ellos. Hasta que Shoto nació. A pesar de ser un bebé, se podían notar características de un futuro alfa; Enji Todoroki al fin había obtenido el heredero estrella que siempre quiso. Finalmente, su empresa sería la líder, superando a All Might. No perdió tiempo en querer moldear a su hijo, privándolo de, según él, cosas banales que no le servirían en un futuro. Alejándolo de sus hermanos, de su madre… de una infancia llena de inocencia, amor y tranquilidad. Arrastrándolo a ese infierno en la tierra que llamaría vida.
Los abusos no solo eran sufridos por el pequeño; sus hermanos, e incluso su madre, eran víctimas de la personalidad abusiva y dominante de Enji; todos eran prisioneros de sus ambiciones y esclavos de su egoísmo. El primero en caer fue Touya. A pesar de su carácter fuerte, por dentro había comenzado a derrumbarse lentamente; y la bomba definitiva, fue ver su futuro siendo traspasado a su hermanito; un pequeño que no debía sufrir todo eso; y la culpa por no poder recuperar el infierno y hacerlo personal, fue el gatillo que acabó con su vida. La siguiente víctima, fue su madre. La locura comenzó a consumirla lenta y silenciosamente; la desesperación se mezcló con la depresión, y la ansiedad se convirtió en una molesta amiga que le impedía ocultar sus problemas a sus hijos. El miedo siempre es un mal consejero, y Rei Todoroki lo supo esa noche, cuando sin pensar, y presa del resentimiento contra su marido, optó por verter agua hirviendo sobre su hijo, solo para recobrar el sentido, cuando el mal estaba hecho. Esquizofrenia. Con ese simple diagnóstico promulgado por Todoroki, logró internar a su esposa en un psiquiátrico, porser "una amenaza" para sus hijos.
"El lobo en piel de cordero"; según Shoto, esa frase describía a la perfección a su padre. Quien debía estar encerrado era el viejo, y no su madre; y ni siquiera merecía un psiquiátrico, Shoto estaba convencido que el lugar que le correspondía a su padre, era una celda de confinamiento, en una cárcel de máxima seguridad. Para los hermanos Todoroki, no había peor amenaza, que aquella que lograba ocultar del ojo público, todas las atrocidades que cometía. Para ellos, no había mal más grande en la Tierra, que Enji Todoroki. Y aun así, se odiaban más a sí mismos. Se odiaban, porque no había algo que pudieran hacer para detener a su padre; porque a pesar de envalentonarse, terminaban huyendo cual cobardes al momento de actuar; porque lo único que hacían, era bajar la cabeza, y sufrir la ira y maltratos de aquel monstruo. Sin embargo, Shoto Todoroki aprendería que el infierno sería un paraíso, en comparación a su vida.
El calvario inició ese maldito día. La escuela del chico, habló a la oficina de Enji Todoroki, pidiendo que fuera por el chico, para llevarlo a un doctor, y posteriormente a casa. A la edad de 15 años, Shoto Todoroki tuvo su primer celo; un joven omega, criado como alfa, casi fue atacado por un grupo de alfas en los vestidores, y que gracias a la intervención de su profesor, se logró evitar que el chico fuera víctima de violación. Lo que para muchos fue un alivio, para Shoto, fue la peor desgracia que pudo caer en su vida, luego de todos esos años. La falsa y bien actuada preocupación de su padre en la escuela y la clínica, se transformó en un abrir y cerrar de ojos, en una ira y decepción una vez estuvieron en casa. — ¡Un asqueroso omega! —gritaba una y otra vez, lanzando cosas, importándole poco si llegaba a lastimar a su hijo. Ni siquiera las súplicas de Fuyumi, o los intentos de Natsuo, logaban calmar a su padre. El efecto fue el contrario. Arrastrándolo como si fuera un perro sarnoso, tomó a Shoto, encerrándose con él en una de las tantas habitaciones. La noche transcurrió con la potente voz de Enji, profiriendo mil y un insultos contra su hijo más pequeño, seguido de los golpes propinados al chico. A partir de esa noche, Endeavor decidió doblar el entrenamiento de Shoto. —No dejaré que un hijo mío sea una vergüenza para esta familia. Si no puedes ser un alfa, entonces te haré un digno hijo mío —desde esa noche, el odio que Shoto Todoroki sentía hacia su padre, tomó un punto de no retorno.
