Planificando una Batalla Venidera

El dúo de hermanos que ahora eran abrazados por la Osha, una salvaje que servía a la casa Stark desde que Thorin llego, los dos congeniaron de un dia para otro, era la sirvienta que más pasaba el tiempo con el pelinegro hasta que desapareció, cuando no lo vio en la comitiva que volvió del Dominio se desplomo en el suelo, Hodor y Luwin al verla en el suelo llorando no pudieron calmarla hasta que el señor de la casa se acercó donde ella y le dio una caja, una caja envuelta, ella solo la miraba, Eddard al verla así solo hablo.- Él lo compro en el Dominio para ti.- ella solo pudo verlo pero no lo veía, su mirada estaba fija en la nada.

Ahora, en estos momentos, ella lo estaba abrazando, estaba abrazando al pequeño niño que volvió a su tierra hecho un hombre, un joven valiente y aguerrido como su padre, el pequeño Rickon se separó del abrazo y ella seguía apegada a él; siguió así por unos breves segundos, ella todavía estaba llorando, Thorin al verla así solo sintió pena, pena que inundaba su corazón.- No llores más, ya estoy aquí, ya estoy aquí.- le decía mientras le limpiaba las lágrimas que caían por sus mejillas, ella solo sonrió por el gesto del "resucitado" Thorin antes de darle una cachetada que resonó en todo el lugar.

Antes de que sus soldados llevaran sus manos a las armas, Thorin les indico que no lo hicieran.- Ese me lo merecía.- dijo a Osha que ahora lo miraba enojada pero con unas lágrimas queriendo salir de sus ojos.- ¡Sabes cuánto sufrimos!, ¡Sabes cuánto sufrió la familia o el Norte!¡Sabes cuánto sufrí!- dijo ella mientras le golpeaba el peto de la armadura.- Si, si lo sé, no pude dormir por tres años. ¡Tres años! Cada vez que lo intentaba aparecían ustedes, mi familia, mis amigos, mis amigas gritándome que no lo hiciera y veía como sufrían, en las noches despertaba gritando, asustado, queriendo tomar un miserable bote y remar hasta llegar acá.- dijo mientras ella lo veía sorprendida al igual que sus soldados, sus amigos y su hermano menor.- Pero….pero ellos me necesitaban, no podía abandonarlos, no podía darme por vencido, ellos son mis amigos, mi familia, no les iba a dar la espalda solo por un capricho.- dijo el mientras ella lo miraba y miraba al grupo detrás de él, cambiando de objetivo a cada momento.- Igual a tu padre, eres igual a tu padre y por eso sé que él está agradecido.- dijo ella mientras solo le sonreía.

-Thorin, por que no vamos al campamento, deben de estar esperándonos.- dijo Eomer algo nervioso como lo miraba el lobo negro.- Vamos, tenemos que salir de aquí por si aparecen más soldados.- dijo el pelinegro mirando a los alrededores, los rohirrim montaron sus caballos mientras que Thorin se aseguraba que ninguno de los Umber siguiera con vida.

-Bueno, todos están muertos, vámonos.- dijo el pelinegro iba a montarse en su caballo pero Morghul se pone delante de él.- Amigo mío, no podrías con mi peso y el de mi armadura, pero ¿vendrás a mi lado en cada batalla y en cada guerra?- pregunto el pelinegro mientras miraba a los ojos al que una vez fue su compañero, el lobo parecía entenderle ya que se puso a su lado; el asintió agradecido y se montó en Claegel, el trio avanzo raudamente donde los rohirrim que lo acompañaron lo estaban esperando.

-¿Por qué no estas montando a Morghul?- pregunto Rickon que venía encima de su lobo, Peludo.- Porque no soportaría el peso mío y de la armadura.- dijo simplemente el pelinegro mirando a su hermano; el miro como Osha estaba mirando al grupo.- ¿Vendrás con nosotros o emprenderás un nuevo camino, amiga mía?- dijo el pelinegro mirándola, ella solo tuvo que mirar al pelinegro que miro a Morghul haciendo que este fuera con Osha y le ofreciera que lo montara, ella antes de montarlo miro al pelinegro y se montó segura ya que Morghul no le haría ningún daño.

-Vámonos.- dijo simplemente haciendo que todo el grupo saliera al trote para reunirse con los arqueros y de ahí irían a reunirse con el grupo principal.- ¿A dónde iremos, Thorin?- dijo el niño esperando la respuesta de su hermano.- Iremos a Hornwood y nos apostaremos ahí hasta que recuperemos nuestra casa.- dijo el pelinegro mirando a su hermano que estaba mirándolo.

-Reuniremos a nuestros vasallos y trazaremos un plan, si quieres acabar con un enemigo debes de darle donde más les duela.- recomendó el pelinegro a su hermano que pensaba en lo que le dijo.- Vamos, mis hombres nos están esperando.- dijo el pelinegro haciendo que Claegel corriera más rápido haciendo que el grupo también lo hiciera, Eomer tuvo que tomar al niño para que el lobo se adaptara a la velocidad del grupo.

Tanto Rickon como Osha estaban en shock al ver un grupo enorme, apostados a la cabeza del grupo estaban Lord Wyman junto con los suyos y el grupo de féminas que venía con el joven rey, al verlo acercándose y siendo abrazado por una mujer lo miraban interrogadoramente.- Ella es Osha, una nodriza que me cuido.- dijo mientras la mencionada lo miraba.- Ya no eres una esclava de la casa ahora estarás sobre ellas aunque yo no tengo ninguna esclava en casa.- dijo haciendo que sus esposas asintieran.- Osha te presento a mis dos esposas: Arwen y Luthien y ya conoces a Arianne.- dijo el pelinegro para gran sorpresa de los dos nuevos integrantes del grupo.

-Mi señor, sigamos ya que sus enemigos podrían descubrirnos al ser un grupo enorme.- recomendó Erkenbrand.- Tienes razón, amigo mío.- dijo mirando al grupo.- ¡Rohirrim! ¡En marcha!- dijo haciendo que todos retomaran sus lugares previos y siguieran el camino, habían pasado 2 horas desde que salió el grupo de Puerto Blanco cuando fueron a salvar a su hermano, todavía faltaban 2 horas en las cuales ambas reinas interrogaban a Osha y Rickon para conocer la infancia de su esposo.

-Entonces, ¿Brandon evito el secuestro de Lady Donella Hornwood?- pregunto el pelinegro al lord de la casa Manderly el cual le estaba contando acerca del casi secuestro de su prima.- Si, milord, él le propuso que la acompañaran algunos vasallos de la casa Stark para que algunos lores molestosos no la acosaran en el camino, ella gustosamente acepto.- dijo el lord antes de que Osha lo interrumpiera.- De hecho, Bran ya sospechaba al no ver a ningún Bolton en la fiesta así que propuso que algunos vasallos la acompañaran, pero no preciso la cantidad, me imagino la cara que puso el bastardo al ver los 100 guardias reales norteños acompañando a lady Hornwood.- dijo mientras sonreía al imaginar la cara que puso Ramsay Nieve al ver como se le escapaba Donella Hornwood.

-Con sus aliados querrá tomar estas tierras, es por eso que su majestad se quede en las tierras Hornwood defendiéndolas.- le propuso Wyman al joven Stark, él estaba mirando al horizonte.- Ella fue como una nodriza para mí, cuando mis padres venían a visitar a los Hornwood, ella con mi madre miraban que no hiciera algún desastre; así que devolveré el favor, los rohirrim resguardaremos las tierras de los Hornwood mientras que usted hace lo que hemos planeado.- dijo mirando a Wyman que asintió mientras que este asentía.

-Cuando estén reunidos, me avisa, nos reuniremos en la casa Reed y acordaremos los planes.- dijo Thorin al lord mientras que Rickon estaba escuchando.- ¿Qué harás, hermano?- pregunto el niño.- Ya lo sabrás, Rickon pero todavía no es el tiempo.- dijo el pelinegro mirando a su hermano que asintió, en todo este tiempo confió en algunas personas que lo llegaron a traicionar así que no lo volvería hacer. Siguieron conversando acerca de temas triviales aunque algunos trataban acerca de la tierra donde Thorin había estado y como era su reino.

-Majestad, llegamos.- dijo Lord Manderly al ver la fortaleza que contaba con varias torres y poseía una muralla almenada y un puente levadizo, los vigías al ver las largas filas de carretas y caballería sobrecogieron su miedo inicial y fueron presurosos a avisar a Lady Donella Hornwood, la cual aviso que iría personalmente a enfrentar a dicho grupo; los Manderly junto con los rohirrim al ver como a los pocos minutos salía del castillo una carreta custodiada por unos cuantos soldados detuvieron su andar.

-¿Quién osa venir sin anunciarse primero a las tierras Hornwood?- dijo una dama contemporánea a la edad de Catelyn Stark, ella vestía unas ropas finas resaltando que era dama bien cuidada, ella miro a los que encabezaban el grupo, se sorprendió de ver a su primo entre ellos y a un joven pelinegro que vestía una ostentosa armadura en la cual destacaban la cabeza de dos caballos en el peto de esta.

-Prima, es un gusto volver a verte.- saludo Wyman a su prima, la cual lo miraba fijamente ya que no olvido como el, su propio primo, la quería desposar solo para resguardar las tierras que ahora le pertenecían.- No es un placer verte, querido primo, así que da la vuelta y regresa a tu fortaleza, lo mismo va para el joven que está a tu lado.- dijo ásperamente la dama mirando con rabia a su primo.

-Así me recibe, se nota que han pasado los años por esos bellos ojos celestes.- dijo el joven que iba caminando hacia donde ella estaba algunos de sus guardias quisieron intervenir en el camino pero el joven hábilmente les sacaba las espadas o los burlaba hasta estar al frente de la dama.-¿Quién eres y que quieres?- dijo ella mirando con asombro como un simple joven había burlado a sus mejores soldados.- Solo saludar a mi "segunda madre".- dijo el joven mientras se sacaba el casco y le sonreía cariñosamente, ella al ver el rostro del pelinegro pareció dudar por algunos segundos hasta que lo reconoció y lo abrazo mientras que lloraba desconsoladoramente.- Mi….mi pequeño…mi pequeño príncipe….regre…..regresaste.- decía entre el abrazo para sorpresa de sus soldados, ella lo abrazo por un largo tiempo.

Cuando se separó del abrazo, comenzó a mirar detenidamente al joven pelinegro.- Mírate, ya estas hecho todo un hombre, lo que daría Catelyn al verte, no sabes cuánto ha sufrido tu familia, no sabes cuánto.- dijo la dama mirando al joven que hasta hace 8 años creía muerto, ella lo abrazo fuertemente por un momento más hasta que se acordó de su primo.- Gracias por traerlo, ahora vete.- dijo secamente mientras lo apachurraba al pobre pelinegro que ahora miraba como su abanderado miraba al dúo.- Te mandare un cuervo con mis indicaciones, Lord Manderly, por mientras ve reuniéndote con algunos lores en los que confíes, pero no les digas nada acerca de mi.- dijo el pelinegro mientras despedía a Wyman Manderly.

-Jovencito, tenemos mucho de qué hablar….- estaba hablando lady Donella pero se detuvo al ver como solo se marchaban unas 14 personas y las demás permanecían en el mismo lugar.- ¿Majestad, donde acamparemos?- pregunto Eomer a su rey que seguía siendo abrazado por la dama del norte.- ¿Majestad? Thorin, dime…tienes algo que decirme.- dijo Donella Hornwood mientras miraba a su "hijo" cariñosamente, el pelinegro ignorando el frio mortal de esa mirada solo se separó del abrazo.- Miladi, me presentare correctamente.- dijo el pelinegro mientras ella lo seguía mirando.

- Soy el anterior mariscal de la marca y actual rey de Rohan, Thorin I.- dijo el pelinegro mientras la dama lo miraba atentamente.- Todos ellos son tus vasallos.- dijo ella mirando al grupo.- No exactamente, ellos son mi familia, yo no tengo vasallos.- dijo el mirando como ella lo miraba hasta que soltó un suspiro.- Eres igual a tu padre, no te lo dijeron, ellos trataban a todo el Note como su familia.- dijo sonriendo ya que lo recordaba a su anterior señor.- Ustedes no acamparan, entren a la fortaleza, las casas al interior están deshabitadas ya que mis antiguos vasallos temían una guerra contra la casa Bolton así que se marcharon.- dijo mirando al pelirrubio que hablo antes, Eomer miro a su rey y este asintió, cada rohirrim entro a la fortaleza para ocupar una casa de las muchas que había en el interior de esta.

Lady Donella acompaño al pelinegro hasta la casa del señor de la fortaleza, ella lo guio hasta que ella se sentó en el asiento del señor de la fortaleza mirando como un grupo de damas y varones estaban detrás del pelinegro reconociendo rápidamente a Rickon a la cual ella abrazo y este devolvió el abrazo.- Bien, ¿me presentaras a los que están en tu detrás?- pregunto a su "hijo" y que actualmente seria su señor.

-Él es Gandalf, el mago blanco y uno de mis mejores amigos.- dijo señalando a un hombre adulto que le devolvió el saludo.- Él es uno de mis aliados y uno de mis mejores amigos, Legolas, príncipe del Bosque negro.- dijo mientras señalaba a un joven pelirrubio con las orejas puntiagudas, ella se asombro al verlo pero al no querer pasar vergüenza por quedarse viendo sus rasgos solo lo saludo y el correspondió.- Él es un aliado y uno de mis mejores amigos, Gimli, el señor de las cavernas.- dijo señalando a un enano que distaba mucho de Tyrion Lannister, ella lo saludo esperando que sea diferente al otro enano que conocía.

-Ella es Tyene Arena, viene como el guarda de la princesa Arianne.- dijo señalando a la pelinegra que venía con su amiga del sur.- Ella es…..Myrcella Baratheon, princesa de los siete reinos y mi invitada.- dijo señalando a la gran sorpresa, Donella como toda una lady le beso la mano a la princesa mientras distanciaba los susurros que se hallaban en su mente.- Ellas son Arwen y Luthien, mis….esposas.- ahora si estaba en problemas, Donella veía a su "hijo" con ojos acusadores, termino zarandeándolo de un lado a otro increpándole porque tenía dos esposas o porque no las presento a ellas primero.

-Ella es Arianne Martell, mi amiga y mi…amante.- nuevamente lo zarandeo pero ahora por tener una amante cuando tiene 2 esposas, los demás veían con pena a su señor que iba de un lado a otro.- Perdone por el gesto princesa, pero alguien tiene que enseñarle a este joven que no puede tener amantes si ya tiene esposa, tiene que ser alguien respetuoso con sus esposas.- dijo lamentando todo lo que vio la princesa de los 7 reinos, ella sonrió solamente excusando la culpa que tenía la dama de la casa.

Pasaron unas 3 horas y todos los rohirrim ya estaban en una casa al interior de la fortaleza, algunos estaban compartiendo la casa al ser pocas estas, los niños iban de un lado a otro esperando conocer a fondo ese lugar, Thorin los llamo a todos.- ¡Rohirrim, este lugar será nuestra casa por el tiempo que nos quedemos en estos lares, agradezcan a Lady Donella Hornwood!- proclamo delante de todos, estos le agradecieron a la dama del norte haciendo que vea a su "hijo" con otros ojos, el de una madre orgullosa por lo que su hijo puede hacer y lograr hacer en un futuro.- Si lo vieran ahora, estarían orgullosos de él, un verdadero rey, uno que necesitamos.- pensó mirando al horizonte imaginando el rostro de su hijo y su esposo que de estar con vida, volverían a acompañar a un Stark a la guerra solo por las palabras y los hechos de este.

Habían pasado 2 semanas desde que llegaron a Hornwood y Lady Donella no hacía más que sorprenderse, Thorin se conocía el nombre de cada hombre, mujer o niño de los rohirrim que habían venido con él, era insólito, ni siquiera el más noble de los reyes en Westeros conocía así a cada uno de los suyos, cuando le pregunto a Arwen acerca de eso, la sorpresa fue total.- El conoce a cada uno de los que están bajo su mando y los que no, desde los más nobles hasta los más pobres, desde los más adultos hasta los recién nacido, él ha apadrinado a cada uno de los recién nacidos en los últimos cinco años.- dijo Arwen que miraba como el pelinegro era abrazado por todos los niños al salir del palacio.

Al mediodía del veinteavo dia un cuervo vino con correspondencia, el maestre lo trajo animado ya que venía seguido de sus recientes aprendices, estos eran Eleazar y Quentin, ambos eran niños inteligentes, aprendían con una velocidad que hasta los maestres de Antigua quisieran tener, ambos destacaban en artes distintas, pero ahora ambos seguían aprendiendo del maestre.

-Miladi, un mensaje de su primo para el rey.- dijo el maestre antes de entregarle el mensaje a lady Donella que al leerlo se lo entrego a su "hijo".- Creo que te sorprenderás.- dijo ella mientras se lo entregaba, el pelinegro que ahora estaba reunido con ella y algunos nobles, junto con sus dos esposas, las dos princesas y sus amigos de Endor la miro y la leyó en voz alta a los presentes.

-"Su Majestad, mediante este escrito le hago conocimiento que Stannis Baratheon junto con sus soldados sureños han enfrentado a los Bolton, que se aliaron a las casas Karstark y Umber, siendo derrotados apenas iniciado el enfrentamiento, Davos se quedó en el Castillo Negro. Asimismo le hago saber que su hermana Sansa Stark ha huido hacia el mismo castillo donde Jon ahora es Lord Comandante, proponiéndose reunir un ejército proveído por las casas leales a la casa Stark. Cualquier otra novedad que llegue a mi persona se la hare saber. Lealmente suyo. Lord Manderly."- dijo mientras estaba sentado, al finalizar de leerla se paró de su asiento y comenzó a caminar.

-Le advertí que no lo intentara solo, entre los dos lo hubiéramos cercado.- dijo el mientras caminaba.- Maestre, escriba una….- estaba diciendo Lady Donella a su maestre cuando la interrumpió Gandalf.- Miladi, es mejor no hacerlo, no sabemos que otras casa se aliaron a la casa Bolton, podríamos estar cayendo en una trampa apenas cabalguemos a Invernalia.- dijo el mago blanco que al ver como ella solo despedía a su maestre para que siguiera con sus labores con sus nuevos aprendices, antes de que saliera fue interrumpido por el rey.

-Maestre, escriba una carta a Ondrew Locke, Howland Reed, Thorgen Flinnt, Barbrey Dustin y Wyman Manderly; escribe: "Estimados Lores, los espero en Nueva Fortaleza."- los niños anotaron todo lo que dijo su rey y con el maestre corrieron presurosos a mandar el mensaje a los lores.- ¿Qué estas planeando, Thorin?- pregunto Donella viendo al pelinegro.

-Los soldados de dichas casas rehusaran apoyar al pedido de mi hermana.- dijo el mientras ella se levantaba lista para increparle.- ¡¿Cómo dices, "rehusar a su llamado"?!- exclamo ella al pararse abruptamente de su silla.- Los soldados se negaran ya que pienso mandarlos al límite con Los Gemelos.- dijo el pelinegro calmadamente mientras Lady Donella seguía mirándolo seriamente esperando una explicación más sólida.- Harald Karstark es un hombre calculador, debió de persuadir a Ramsay Bolton de solicitar refuerzos a la corona y a la casa Frey.- dijo mientras Donella lo miraba ahora calmadamente pensando en lo que decía.

-Los soldados de esas casas estarán apostados en el Cuello, esperando a los refuerzos del Valle de Arryn, cuando estos lleguen o si ya están en el Foso Cailin, los dejaran pasar y cerraran esa frontera reteniendo a los refuerzos de los Bolton.- dijo haciendo que Lady Donella entendiera por la negativa.- ¿Entonces iras con tus hermanos a apoyarlos?- dijo ella esperando la respuesta, el silencio del pelinegro la puso nerviosa.- Gram, envía a tus mejores espías, si se mueven los Bolton, avísame.- dijo el pelinegro mientras se dirigía a Myrcella Baratheon.- Princesa Myrcella después de ganar Invernalia, iremos a Desembarco del Rey.- dijo haciendo que ella sonriera, necesitaba ver a su hermano y a su madre.

Todos salieron del salón donde estaban reunidos y solo quedaron Lady Donella y Thorin que miraba el mapa de Westeros que la casa poseía.- ¿Iras a ayudar a tu hermana?- pregunto nuevamente, él la miro seriamente.- Por supuesto, después de asegurar Invernalia, llevare a la princesa Myrcella.- dijo el mientras ella lo miraba cariosamente.- Veo que eres igual a tu padre, siempre cumpliendo su palabra, pero no confíes en los Lannister.- dijo ella mientras miraba como su "hijo" se paraba y se dirigía al ventanal que tenía la casa.- No me fio de ninguno, mi padre decía que solo conoces a tus verdaderos amigos en el campo de batalla.- dijo el mientras miraba al horizonte.- Si quieren tener una guerra contra el Norte, aun enfrentándome a la corona y a la princesa Daenerys Targaryen, no pisaran ningún palmo de esta tierra.- se volteo a ver a lady Donella.- Tengo un ejército que superaría por mucho a los dos juntos, mis aliados me prestaran su fuerza; ya tengo a los Dornienses y espero contar con los del Dominio, Gimli y Legolas me prestaran sus fuerzas y tengo más aliados que podrían derrotar a un dragón por si solos.- dijo seriamente, ella lo miraba recordando al abuelo del joven Lord Rickard Stark.

Al amanecer y todos estando en el comedor desayunando reciben las respuestas de los lores, el maestre se la entrega personalmente.- "Estimada Miladi, acudiremos a su llamado."- cada una de las cuatro cartas respondía eso mientras que la carta de Wyman Manderly era distinta y ponía que ya estaban listos para recibirlo.- Eleazar, que alisten mi caballo y comunícale a Erkenbrand que llame a sus 15 mejores hombres, iremos a Nueva Fortaleza.- dijo el mientras terminaba de desayunar con sus esposas y sus compañeros.- Amor, ¿te acompañaremos?- pregunto Luthien mientras lo miraba cariñosamente, él le devolvió la mirada.- No, amada mía, por el camino pueden haber soldados Bolton así que no me arriesgare a perderlas.- dijo mientras se levantaba de la mesa y ellas también lo hacían.- Querido, cuídate por favor.- dijo Arwen mientras le daba un beso en los labios y este le correspondía, después de ella siguió Luthien y por ultimo Arianne.

-Eomer cuida a mis esposas y a las princesas, triplica la vigilancia y refuerza las defensas, estamos próximos a una batalla y pueden tomar por sorpresa a todo el mundo.- dijo mientras era abrazado por las tres damas mirando a su senescal que asentía a sus palabras.- Saldré inmediatamente.- dijo mientras caminaba a su habitación temporal para vestirse con su armadura aunque decidió vestirse solo con la cota de malla por debajo de su ropa, un abrigo verde oliva, un chaleco negro de cuero cerrado, una camisa pegada al cuerpo del mismo color que el abrigo y unas botas y pantalón que iban a juego con el cinturón de color negro.

Completando su vestimenta estaba por un lado su espada de acero valyrio, una daga elfico, regalo de su amigo Legolas, al lado contrario donde estaba la espada, cruzando su espalda estaba su arco junto con un carcaj de flechas, al extremo cerrado del carcaj estaba una daga oculta en caso de emergencia; con toda esa indumentaria salió de su habitación cruzando el comedor siendo visto por los presentes; al verlo sus esposas así como la princesa Arianne fueron a despedirlo nuevamente y acompañarlo hasta que saliera de la fortaleza. Afuera del hogar del Lord estaban montados en sus mearas los 14 guardias reales, esperándolo de pie junto a su caballo estaba Eleazar, el niño vio cómo su rey estaba siendo despedido por sus esposas y la princesa del sur.

-Majestad, tenga un viaje seguro.- deseo el niño mirando a su rey y figura a seguir antes de subir a su meara, el pelinegro poso su mano sobre la cabeza del niño mientras lo miraba.- Tu cuídate y estudia, quiero que seas muy inteligente y en el futuro Cregan los tenga como maestres.- dijo mientras miraba al otro pequeño que se acercaba a despedirlo, animando a los dos niños a seguir con sus estudios.-Bien, Erkenbrand, en marcha.- dijo el pelinegro mientras montaba a Claegel y se ponía a la cabeza del grupo que volvería a Puerto Blanco, como lo había prometido su compañero, Morghul, estaba a su lado.

Los amigos del pelinegro junto sus esposas, su "amante", sus invitadas y Lady Donella miraban como el grupo se alejaba lentamente, Donella se llevó las manos a su pecho mandando una plegaria a los 7 dioses y a los dioses antiguos para que cuidaran al niño que había vuelto a casa convertido en un hombre; siendo imitada por las esposas del pelinegro y su "amante".

El viaje de vuelta, al contrario del que habían realizado tiempo atrás fue a paso lento ya que podrían ser sorprendidos por algunos norteños leales a Ramsay, cosa que no sucedió durante todo el trayecto; demoraron unas 6 horas, sumando el tiempo que montaron un campamento improvisado para almorzar y que sus caballos descansaran, aunque no fue necesario ya que no se cansaron pero lo hicieron de todos modos; llegaron cuando el sol estaba poniéndose en el este.

Cuando los Manderly que custodiaban las puertas los vieron, mandaron a uno de los suyos para que le comunicara a su señor que se encontraba reunido con los otros lores, Wyman al ver como uno de sus soldados se acerca a él para hablarle a su oído este le presta su suma atención, los lores al ver como Wyman Manderly le habla a su soldado en el oído y este sale corriendo sospechan de algo.- ¿Lord Manderly, que es lo que está sucediendo?- pregunto Howland al mirar como el anfitrión y el dueño de la fortaleza que los acogía le daba sus últimas indicaciones al soldado antes de que saliera.

-Ya está en las puertas.- dijo haciendo que todos prestaran atención a la puerta principal del salón, a los pocos minutos las puertas dobles se abrieron y miraron a un varón que venía con 2 acompañantes del mismo género, el que iba en medio estaba armado completamente para un trifulca mientras uno de sus acompañantes estaba con una lanza y un escudo y el otro portaba un estandarte desconocido para todos los lores salvo para Wyman que ya lo había visto.

-¡¿Esto es una broma?!- dijo una señora de la misma edad que Lady Donella, esta era Barbrey Ryswell, viuda de William Dustin, señora de la casa Dustin; los demás lores estaban mirando al varón mientras la dama estaba mirando de Wyman al varón que venía cubierto.- Milores, miladi, ¿podrán acompañarme a mi salón personal?- ofreció Wyman Manderly a los presentes mientras todos miraban con desconfianza al que se presentó al último.- No, hasta que se presente el extraño.- dijo Howland mientras miraba con desconfianza al varón.

-¡¿Cómo puede desconfiar de….- estaba gritando Wyman pero se detiene cuando ve al invitado de honor interrumpiéndolo educadamente.- Ustedes ya me conocen, Milords y miladi, no desconfíen de mi.- dijo el desconocido mientras ellos lo miraban aun con esa desconfianza.- Muéstrenos su rostro y confiaremos.- ordeno Thorgen Flint mientras miraba al extraño, el solo suspiro debajo de su capa y comenzó a retirar la capucha que cubría su rostro, al descubrirse los señores así como la única fémina en el salón lo miraron sorprendidos.

-Tho…..Thorin, eres Tho…Thorin.- dijo Howland al verlo, todos, salvo sus guardias, se arrodillaron y le dieron una venia al pelinegro mientras este los veía.- Por favor, levántense.- dijo el pelinegro mientras ayudaba a la dama a pararse, todos los presentes procedieron a darle un abrazo al joven que regreso a sus tierras.- Milord, es un gusto tenerlo aquí, pero…..- estaba hablando Barbrey Ryswell pero el pelinegro la detiene.- No tiene que ofrecerme disculpas, ninguno lo tiene que hacer, ustedes no los abandonaron en ningún momento.- dijo el pelinegro mientras miraba a Wyman.- Entonces, procedemos o nos quedaremos aquí.- pregunto el pelinegro mirando al dueño de la fortaleza.

-Síganme, por favor.- dijo Wyman llamando la atención del grupo, el los guio a una habitación contigua en la cual estaba detallado el mapa del Norte sobre una de las paredes de la habitación.- ¿Qué es lo que propone, milord?- dijo Wyman mientras los demás lores junto con la única fémina que fue invitada a la reunión.- Lord Howland, ¿Alguna novedad?- dijo mirando al señor de Atalaya de Aguasgrises, que este camino al mapa mientras señalaba un punto en específico.- Según algunos lacustres, un campamento de algunos 400 caballeros del valle, este campamento esta apostado en el Foso Cailin.- dijo mientras Wyman con un punzón señalaba el lugar.

-Lord Howland, que algunos lacustres vigilen el cuello, preferiblemente los mas rápidos; si ven algún soldado de los Lannister o de la casa Frey. Apenas los vean que se reúnan con el campamento principal.- dijo haciendo que Howland asintiera mientras los demás prestaban atención.- Miladi, ¿contamos con la casa Ryswell?- pregunto el pelinegro mirando a la única fémina de la habitación.- Por supuesto, milord, cuenta con el apoyo de las casas Dustin y Ryswell.- dijo ella mientras asentía el pelinegro.

-Que los soldados de la casa Ryswell vigilen Lanza de Sal, si ven un barco, que bloqueen el paso del barco hasta que tomemos Invernalia.- dijo haciendo que ella asintiera.- La casa Manderly enviara la totalidad de sus hombres al Norte del cuello, mientras que la casa Locke vigila por si algún barco de ambas casas, los hunden o los retienen, no importa el medio, acábenlos.- dijo el pelinegro haciendo que Ondrew Locke lo mirara.- Pero no cuento con los barcos suficientes.- dijo el lord, antes de que Wyman hablara para ofrecer sus naves, el pelinegro hablo.- En el Puerto Blanco están estacionados mis barcos, altamente armados, le diré al almirante de mi flota que se reúna con usted a la brevedad posible.- dijo haciendo que los demás se sorprendieran.

-También contara con los barcos de la casa Manderly.- dijo Wyman apoyando a su amigo.- El clan Flint y la mitad de los lacustres y los soldados de la casa Dustin se reunirán con las tropas de los Manderly, serán unos….500 o 600.- dijo mirando a cada uno de los lores y a Lady Dustin, ellos afirmaron que serían esa cantidad.- Bien.- dijo mientras miraba a uno de los que lo acompañaba y el miraba el mapa, especialmente donde estaría el campamento.- ¿Qué opinas, Gram?- pregunto el pelinegro mirando al acompañante.- Nos uniremos al acampamento apenas este montado, si envían pocos hombres por tierra y el resto por mar, los avasallaremos.- dijo el pelirrubio mientras los demás lores miraban al par.

-¿Y mandara hombres a apoyar a su hermana?- pregunto Howland al saber que la hermana del pelinegro iba a ir contra la casa Bolton.- La voy a apoyar, la mitad de los hombres de la casa Dustin irán con ella mientras las demás casas tendrán en su decisión si la apoyan o no.- dijo el pelinegro haciendo que Lady Barbrey asintiera a la palabra de los suyos hasta que se dieron cuenta de algo.- ¿Pero si atacan nuestras casas?- pregunto Ondrew, los demás lores junto con Lady Barbrey miraban al pelinegro.- Los invitare a que cada niño, anciano o mujer de dichas casas viajen a Hornwood, apenas los caballeros salgan ustedes bajaran a ese lugar.- dijo mirando al varón que le pregunto.- Los soldados de la casa Hornwood cuidaran la fortaleza mientras nosotros vamos a la batalla con los Bolton.- dijo haciendo que todos asintieran aliviados por las palabras del heredero Stark.

-Si no se presentan los refuerzos de los Frey o de la corona, todo el campamento partirá a Aguadulces para ayudar a mi tío Brynden Tully, ¿alguna pregunta?- finalizo el pelinegro esperando a que los demás lores y Lady Barbrey asintieran, ellos se miraron entre sí para después asentir a las órdenes del que alguna vez fue un niño pero ahora volvía siendo todo un hombre forjado al temple de las batallas.- Es hora de que retomemos el Norte.- dijo el pelinegro mientras salía del salón siendo seguido por los demás, la casa Stark había vuelto y más fuerte que nunca.