El Despertar de un Lobo y Declaración de Guerra
Habían pasado exactamente 8 días desde la reunión con los Lores del Norte que estaban más cercanos al cuello, si lo que había planeado estaba bien o no, era una incógnita, no sabía si las fuerzas que enviaran la corona y la casa Frey podrían ser contenidas por sus aliados y los suyos propios, dos eored, 7000 hombres irían a defender la frontera con la Tierra de los Ríos, si eran demasiados o pocos para defender tenía que esperar a que los lacustres avisaran cuantos eran, eso era por tierra, por el mar estaban más que seguros, los navíos que trajo estaban totalmente equipado para una guerra, sumando los barcos de la casa Manderly tenían fuerzas de sobra por esa parte.
-Estoy haciendo lo correcto, Eomer.- le consulto a su senescal que por el tiempo que estarían en Poniente, es uno de sus capitanes más formidables.- ¿Haber venido por su familia o el plan de batalla todavía lo llena de dudas?- pregunto Eomer acercándose a su rey que miraba por el ventanal a sus súbditos, aunque él los consideraba una familia.- El plan de batalla, nunca dejaría a mi familia, después de todo, ellos son los que me acogieron y me dieron su cariño.- dijo el pelinegro, el rubio miro a su rey que seguía su vía fija en los niños que habían venido con sus familias.
-Confié en su decisión, después de todo usted lo planeo.- dijo el rubio mirando el mapa que había mandado a hacer, un mapa labrado en madera, donde cada montaña, cerro o valle que había en los siete reinos estaba detallado, desde el más pequeño cerro al más imponente castillo.- Mi señor, una carta de su hermana.- dijo el maestre entrando a la habitación, el pelinegro tomo la carta mirando lo que decía.- "Lady Hornwood; usted como una de las más íntimas amigas de mi madre, ayúdenos a enfrentar al bastardo que ocupa ilegítimamente el asiento del Norte, nombrándose Rey del Norte. Dennos sus tropas para recuperar lo que legítimamente es de la casa Stark. Sansa Stark."- leyó en voz alta delante de Donella que escuchaba atentamente lo que la actual señora Bolton escribió.
-Maestre, envié una respuesta negando los refuerzos y escríbale a Lord Howland Reed, quiero saber si los refuerzos de la casa Frey o de la corona están cerca o no.- dijo el soberano de Rohan mirando al maestre, este salió apresuradamente, Donella que estaba sentada en el asiento de la casa Hornwood lo miro seriamente.- Los soldados de la casa Hornwood irán a apoyar a tu hermana, quieras o no.- ella lo miro seriamente mientras este solo se sentó y mirando a la que él consideraba su segunda madre contesto.- Necesito que ellos resguarden estos muros, las familias de mis hombres junto con las familias de las casas Flint, Dustin, Locke y Manderly.- dijo sin poder convencer a Donella que todavía lo miraba seriamente.- Esta bien, los soldados de la casa Hornwood apoyaran a mi hermana pero que ella junto con Jon vengan personalmente.- dijo el pelinegro mirando como la señora de la casa asentía complacidamente a su idea.
-Bien, Eomer dile Gram que esté preparado para partir.- dijo el pelinegro sabiendo que el campamento ya estaba montado, los Manderly apenas lo armaron el dia anterior siendo comunicado por Wyman, solo estaba esperando los mensajes de Howland, si no había ningún refuerzo, todo el campamento se retiraría a apoyar a su tío Brynden para que este recuperara Rivendale, así tendrían un campamento listo para entrar a la batalla con la casa Frey. Al cabo de unas horas el maestre recibió la confirmación de Sansa que se presentaría en 3 días en Hornwood.
-Esto va para todos.- dijo el pelinegro mientras miraba a todos los presentes.- No quiero que se dé a conocer que estoy en casa, no quiero que ninguno de ustedes salvo Lady Donella Hornwood este en la reunión, salvo Gandalf o el maestre que actuaran como sus consejeros.- dijo mirando a los dos mencionados mientras los demás estaban curiosos por la decisión de su rey.- La razón de esto es porque quiero ver hasta qué punto pueden llegar por reunir al Norte en una sola causa, quiero ver si Jon es capaz de reunir tanto a los norteños con los salvajes.- dijo mientras miraba a los presentes, ellos entendieron pero Donella tenía una pequeña pero concisa cuestión que tenía que absolverla.- ¿Por qué?¿Porque no deberían de saber que estas aquí?- dijo ella mientras el pelinegro suspiraba mientras recargaba sus codos en la mesa entrelazo sus dedos y apoyo su quijada sobre estos.
-La razón de esto es que quiero ver hasta qué punto pueden llegar por si solos, sé que estos 8 años ellos la han pasado terriblemente mal, pero se han sabido recuperar, esta es su prueba de fuego, ellos están luchando por algo que es suyo por derecho así que tienen que enfrentar sus miedos y vencerlos.- dijo el pelinegro mirando a Donella que guardo silencio digiriendo las palabras del chico.- ¿Solo los medirás en nuestra conversación o en la batalla?- pregunto queriendo estar segura de lo que el pelinegro diría.
-Solo durante la conversación, si ellos quieren que la casa Hornwood se una deben de convencerme, solo ellos hablaran, sus acompañantes no.- dijo el haciendo que ella solo pudiera suspirar.- Estarás oculto detrás de mi asiento y si ellos te convencen sumare a mis hombres aunque de todos modos lo hare.- dijo ella retirándose del salón en el cual estaban reunidos.- Arianne, debes de permanecer oculta al igual que usted, princesa, si lo que me dijo Wyman es cierto, si la ven podrían llegar a amenazar su vida y no quisiera estar entre ellos y usted.- dijo el pelinegro mirando a las dos princesas que asintieron a lo que el pelinegro quería hacer.
-Gandalf, solo quiero que seas tú mismo, si no te convencen, no lo harán, no fuerces el destino.- dijo el pelinegro mirando a su viejo amigo.- ¿Si entramos en guerra con la corona y con esa Targaryen, que hacemos, amor?- pregunto Arwen mirando al pelinegro que volvió a su posición inicial, mirando al cielo raso del salón.- Ustedes junto a los demás partirán, yo debo de qued…- estaba diciendo el pelinegro pero fue interrumpido por su amigo y ahora senescal.- No lo dejaremos solo, majestad, usted peleo con nosotros, sangro con nosotros, usted resguardo nuestras espaldas como nosotros lo hacemos ahora. ¡Pelearemos junto a usted, marcharemos a la guerra junto a usted e incluso moriremos por usted!- dijo el rubio que estaba con su espada en alto mirando a su rey mientras que este también lo mirara.- Somos tus esposas y estaremos junto a ti en esta vida como en la otra.- dijo seriamente Luthien mientras todos los presentes miraban como ninguno de sus súbditos o sus esposas iban a abandonar al pelinegro.
-Tú nos llamaste y nosotros respondimos el llamado, amigo mío.- dijo Gandalf mientras se levantaba de su asiento junto con Legolas y Gimli.- Sabes que cuentas con nuestro apoyo, amigo mío. Tuyo será mi ejercito.- dijo el enano para que Legolas también asintiera a las palabras del enano sumando sus tropas a un enorme ejército que, si la corona y la princesa al otro lado del mar decidían ir por el Norte, seria avasallador y saldría triunfante de una corta pero importante guerra. El pelinegro los miro sabiendo que ellos estarían acompañándolo hasta lo último.- No saben cuánto les debo y les deberé, estaré sumamente agradecido con ustedes por todo lo que hacen por mí y por mi familia.- dijo el pelinegro parándose para después abrazar a cada uno de sus amigos, especialmente a sus dos esposas y a su amante que también le prometió que todos los Dornienses acudirían a su llamado.
Sin que nadie lo notara, Donella Hornwood también escucho las palabras de su "hijo", ella ya sabía de la lealtad que tenía Eomer y cada uno de los rohirrim para con Thorin, pero al escuchar como él estaba dispuesto a sacrificar hasta su propia vida, e incluso asegurar que cada rohirrim lo haría, la sorprendió e incluso la asombro por como cada uno de los presentes le daba su total apoyo.- Yo también te acompañare hasta que pierda el último aliento, querido Thorin, mi niño ya es todo un hombre y un buen rey.- dijo ella imaginando como serían los Siete reinos si Thorin los gobernara tal y como lo hacía en Rohan.
Los días pasaron con naturalidad, después de esa reunión, exactamente, pasaron 2 días, dos días que sin querer queriendo pasaron rápido, sin ninguna novedad acerca de los avances del ejercito de Ramsay o el avance de sus aliados que por el momento estaban al sur del cuello; en cambio sus espías le comunicaron el movimiento de sus hermanos y la información que recabaron de la menor Arya Stark, sus dos hermanos, Sansa y Jon estaban tratando de sumar a las demás casas, algunas se sumaron, no fueron muchas, las casas Stout, Marsh, Wells y Moss. La más destacada era la casa Mormont, juntando las tropas de cada casa y los salvajes que venían con el sumaban ni la mitad de las tropas de Ramsay, eso sin sumar a sus aliados que todavía no llegaban, así que repartió el eored de Heodred en cada camino que iba hacia Hornwood, si veían un estandarte de las casa aliadas a Ramsay, véase los estandartes de la casa Bolton, Karstark, Umber, Condon y Burley, los interceptaran y si se resistían, matarlos.
Estaba viendo cómo se desarrollaban las cosas hasta que un mensajero entro al salón de guerra, una habitación que estaba apegada al salón principal, un salón improvisado donde estaba un mapa del Norte, este estaba asentado en la mesa y tenía los diferentes estandartes en miniatura de cada casa en el Norte, algunas agrupadas en el norte del cuello y otras en Invernalia.- Joven Thorin, se aproximan 3 personas, Jon Snow, Sansa Stark y Davos Seaworth, están a pocos minutos de aquí.- comunico el mensajero, antes de que este saliera de la habitación, Thorin le dijo que mandara a llamar a Eomer y Erkenbrand, a los pocos segundos ya estaban en el salón.
-Eomer, mi hermana se acerca, que no vea ninguno de nuestros estandartes.- dijo el antes de que Eomer partiera a cumplir la tarea.- Erkenbrand, apenas se vayan, avisa a Gram para que parta al campamento al norte del cuello; comunica a Heodred que todos sus hombres se reúnan a las afueras de Hornwood, después les comunicare lo que tengan que hacer.- dijo para que Erkenbrand vaya a cumplir lo que su rey le dijo, Thorin salió del salón mirando como Donella ya había sido informada por el mensajero, el camino hacia ella y le dio un abrazo.- Por favor, no cedas tan rápido, se que será imposible pero hazlo por mi.- dijo el antes de que ella le diera un abrazo y asintiera, trataría de resistir todo lo que pudiera pero no sabía si podría resistir.
Los minutos se hicieron largos, la espera era infructuosa, era desesperante, una estaba sentada en el asiento de su hogar mientras que el otro estaba oculto detrás de unos largos estandartes, los dos estaban esperando la llegada de los tres visitantes, las puertas de madera se abrieron y vieron como 3 personas entraron al salón, los tres miraban al frente, mirando como la señora de la casa Hornwood estaba sentada en su asiento, Donella miraba como los dos hijos de su amiga Catelyn, junto a un hombre menudo, de pelo blanco y ojos azules, una barba corta salpicada de hebras grises.-Lady Hornwood, caballeros.- saludo Jon a la dama que era la cabeza de la casa Hornwood.
-Bienvenidos a Hornwood.- saludo Donella esperando a que alguno de ellos hablara, el silencio fue algo incómodo para los 7 reunidos ya que a los lados de la señora de Hornwood estaban el maestre de la casa y Gandalf que iba con su clásico manto gris sobre su túnica blanca como la nieve, los dos varones miraron a Sansa que dio un paso al frente.- Usted así como varias amigas suyas estuvieron a lado de mi madre cuando yo y mis hermanos nacieron, usted nos dio su cariño como lo hizo nuestra madre.- termino de decir Sansa poniendo en un aprieto a Donella que solo aguantaba como podía para pararse y abrazar a la que consideraba su hija favorita.- Así es, lady Sansa, a veces la extraño así como a su hermano Thorin.- dijo ella haciendo que Sansa bajara la cabeza y soltara algunas lágrimas por su madre y por su hermano, su querido hermano.
-Lady Hornwood, conocí a su esposo y a su hijo antes de que mi padre así como mis hermanas salieran rumbo a Desembarco del Rey, ellos eran unos….- estaba hablando Jon antes de que Donella lo interrumpiera.- Basta de charlas, ¿A que habéis venido?- pregunto queriendo tragar un trago amargo, no soportaba ver a la hija de su mejor amiga mirando al suelo, quería levantarse de su asiento y abrazarla, reconfortarla como lo hacía cuando estaba triste.-Estuve con Stannis Baratheon cuando el recibió su respuesta al solicitar hombres para su causa…- decía mientras Donella recordaba exactamente lo que decía la carta.- "Solo reconozco a un Stark como rey del Norte. La casa Hornwood no conoce más rey en el Norte de apellido Stark".- cito sus propias palabras, ella no le prestaría ninguna ayuda a un hombre que no luchara por el Norte sin ser un norteño como lo eran los dos que estaban al frente suyo.
-Robb ha muerto, pero la casa Stark no, vengo con mi hermana para pedir la lealtad de la casa Hornwood una vez más.- dijo Jon creyendo en sus propias palabras esperando a que Donella aceptara, ella miraba al "bastardo" de Eddard pero ella no lo consideraba así, él era tanto hijo de Catelyn como de Eddard, ella lo crio y le dio cobijo a un niño totalmente ajeno a su concepción así como también lo hizo con Thorin, ella converso con su maestre y con Gandalf, luego de unos momentos volvió a mirarlos.- Por lo que tengo entendido, estoy al frente de un Nieve y al frente de una Bolton, ¿o una Lannister?.- dijo Donella aunque sabía que agrandaría las heridas que ambos tenían al ser considerados así por ella, ambos estaban sorprendidos por las palabras de la señora Hornwood, ella nunca fue así con ellos.
-Hice lo que tenía que hacer por sobrevivir….pero siempre seré una Stark.- dijo claramente y sin dejar escapar ninguna lagrima Sansa, Donella quería acabar con esto y darle un abrazo pidiendo disculpas por referirse a ellos de esa forma pero no podía ya que todavía Thorin estaba detrás de ella esperando a que lo convencieran, a que demostraran cuanto habían cambiado. Thorin estaba escuchando como Donella conversaba con ellos, su hermana, su querida hermana estaba a su alcance por primera vez, escuchar como ella gimoteaba cuando mencionaron a su madre y su nombre lo hizo apretar fuertemente sus puños, él había hecho llorar a su hermana durante mucho tiempo hizo que cambiara, un cambio que él estaba odiando, donde estaba su hermana.
Joffrey Baratheon y Ramsay Bolton, esos dos hicieron cambiar a su hermana, esos dos la cambiaron, la chica soñadora y que siempre le daba una sonrisa a todos había desaparecido gracias a esos dos; Thorin apretó fuertemente sus puños consiguiendo que estos sangraran, iba a hacer pagar a Ramsay por lo que le hizo a su hermana, por él, mandar todo al tacho y marchar con todo su ejército a Invernalia, masacrara todo el que se cruzara en su camino, matar a casa uno de los Bolton y sus aliados, cazar al maldito que oso llevar a su hermana con tremendo monstruo, mataría a Petyr Baelish apenas lo tuviera frente suyo, mataría cruelmente a Ramsay por haberse dado la gran vida a cambio de su familia, un sentimiento que enterró hace mucho tiempo estaba surgiendo, un sentimiento que hizo que el solo cabalgara a Rivendel, que el solo cabalgara contra una centena de orcos, era una furia guardada que estaba hirviendo en su corazón, estaba hirviendo en su ser.
Gandalf desvió la mirada al espaldar de Donella, lo que vio le hizo recordar el tiempo de guerra en Endor; Donella estaba sintiendo como un enorme lobo huargo se levantaba detrás suyo, un monstruo que solo protegía a los suyos; aunque ninguna de las tres estaban presentes en el salón sintieron ese escalofrío que solo sintieron dos de las tres féminas que estaban en la habitación de Arianne, ella vio como ambas se miraban entre si, ella no sabía que estaba pasando.
Ella miraba como las dos estaban algo intranquilas, a cada rato miraban hacia la puerta y se movían como si quisieran salir de la habitación, se miraban a cada rato.- ¿Qué está pasando?- pregunto ella esperando la respuesta de las dos, ellas solo suspiraron y la miraron sin dar dudas a sus palabras.- Thorin...Thorin siempre fue alguien tranquilo cuando llego a nuestras tierras, siempre lo encontrabas mirando al firmamento o entrenando hasta el cansancio, algunas veces pasaba toda la tarde hablando con nuestro padre o con Gandalf cuando este venia, a los pocos meses se podría decir que era un maestro con la espada y poco le faltaba para ser alguien talentoso con el arco, siempre compitiendo o entrenando con nuestro padre. Pero cuando mi padre reunió a todos los que se oponían a Sauron por un objeto que podría ser la salvación o caída de nuestro…continente, Thorin partió sin que nadie lo viera con rumbo desconocido, solo para que a los pocos meses se apareciera en Rivendale cubierto de sangre.- dijo Luthien mientras Arwen miraba a la puerta esperando que su esposo estuviera bien.
Arianne al escuchar como su amado pelinegro estaba cubierto de sangre se paró y se dirigió a la puerta pero Arwen la detuvo.- No puedes bajar ahora y sobre todo no le puedes decir lo que hemos dicho ahora, por favor. Luthien, continua por favor.- dijo ella mirando a su hermana que apretaba sus manos contra su vestido, el sentir como su esposo despertaba a esa bestia la llenaba de un sentimiento que solo sentía cuando miraba las puertas de Rivendale esperando la llegada del pelinegro, miedo, era un miedo terrible, se calaba en los huesos como si este fuera un frio de muerte.
-Mi padre junto a algunos de sus guardias salieron a explorar los alrededores, a unos dos kilómetros vieron a un orco corriendo hacia ellos como si estuviera huyendo de algo, una espada salió volando de la espesura del bosque trazando círculos en el aire, alcanzo al orco decapitándolo en el acto, se clavó en el suelo a unos 2 metros del cadáver, la reconocieron de inmediato, era una espada elfico, una espada que mi padre le regalo a Thorin, el junto con 5 guardias partieron a la espesura mientras que los demás volvieron al castillo, los 5 volvieron a cabo de unos pocos minutos, mi padre estaba cargando al pelinegro de regreso, cuando le preguntamos evito el tema, pero estaba blanco al volver, nunca lo hemos visto de esa manera.- dijo Luthien mientras bajaba la vista y miraba como sus manos se volvieron blancas.- Salimos a escondidas antes de que mi padre mandara a hacer algo, lo que encontramos…era…era.- no podía seguir hablando, estaba temblando al volver a recordar esa imagen.- Digamos que si alguien se mete con un lobo…le tocan los colmillos.- dijo Arwen mientras Arianne imaginaba esa imagen dando a entender como Luthien estaba temblando.
Entre las dos lograron calmar a la reina pero en su interior, así como todos los presentes salvo los 3 que desconocían la presencia del pelinegro tenían el mismo pensamiento.- "Despertaron a un lobo dormido, que los dioses tengan misericordia de ellos porque el no la tendrá".- Donella así como su maestre estaban algo libidos al sentir este frio de muerte, un frio que calaba los huesos, pero tenía que seguir con esto.- Si vos lo dices, pero no solo quieres mi lealtad, también quieres mis hombres, mis soldados.- dijo ella esperando su respuesta.- Ramsay no puede conservar Invernalia, nuestro deber es detenerlo y sabiendo que tiene a nuestro hermano Rickon Stark.- dijo Jon mientras los 4 que los escuchaban se sorprendían ya que Rickon estaba con ellos junto a su lobo huargo, Peludo; los 4 pensaron que Ramsay estaba ganando tiempo con esa tetra esperando encontrar al verdadero Stark para así tener una baza contra Jon.
-Entonces, quieren rescatar a Rickon de las manos de Ramsay, pero díganme ¿Por qué debería de sacrificar a más Hornwood por una guerra ajena a mi casa? Ya sacrifique a mi esposo y a mi hijo, porque debería de hacerlo.- pregunto ella recordando como su amado esposo junto a su querido hijo acompañaron a Robb Stark al sur para ya no volver; los dos hermanos se vieron sabiendo que no podían justificar nada pero Davos al ver como los dos estaban dudando y a la amistad que trabo con Jon lo hicieron adelantar unos pasos ganando la mirada de los presentes.
-Disculpad, mi señora, entiendo lo que sentís.- dijo Davos ganándose la atención de Donella, que no había visto nunca a ese señor.- No os conozco, Ser…- ella no sabía quién era así que era razonable que preguntara por el.- Davos, de la casa Seaworth.- se dio a conocer a la señora de la casa que le iba a preguntar a su maestre por dicha casa.- No es necesario que le pregunte a su maestre, mi casa es…bastante nueva.- le dijo el sabiendo que los norteños no sabían de que su casa se fundó o se estableció hace 4 años.- Entonces, Ser Davos Seaworth, ¿Cómo es eso de que entiendes lo que siento?- pregunto ella queriendo saber porque había elegido esas palabras.
-Nunca pensasteis encontraros en esta posición, no conocí a su esposo o a su hijo, pero debieron ser grandes personas, así como también lo era mi hijo, lo perdí en la batalla de Aguas Negras, creía fervientemente que Stannis era el elegido, creía fervientemente en las palabras de una bruja. Su esposo formo a su hijo para que este liderara la casa, no digo que usted no sea capaz de hacerlo pero las penas pueden pesar.- decía el hombre del sur mientras miraba como la señora de la casa solo lo miraba comprendiendo su pena.- Siento lo de su familia así como siento la perdida de mi hijo, pero es una cosa.- dijo haciendo una pausa solo para que con un gesto Donella le permitiera continuar.
-Jeor Mormont eligió a Jon Snow como su mayordomo porque él sabía que tenía el valor para obrar correctamente aun dando su vida, porque ambos comprendían que la auténtica guerra no era entre casas rivales, es entre lo vivos y los muertos.- dijo mientras Gandalf no comprendía la situación en la que se encontraban.- ¿Cómo es eso de "entre los vivos y los muertos"?- pregunto el mago mientras miraba como Donella estaba algo dubitativa y el maestre estaba mirando a los dos tratando de encontrar la mentira en sus palabras.
-Mi consejero, hay una historia tan antigua como el muro que separa el Norte en dos, en el otro lado hay….criaturas que por alguna razón los primeros hombres decidieron alejarlas. Los otros, así se les llamaba en las antiguas canciones, se dice que el Rey de la Noche fue el esposo de una dama de ellos y solo aparecen cuando se acerca la Larga Noche.- le contaba ella al mago que estaba pensando en lo que le decía.- Estos eran blancos como la nieve y piel fría como el hielo mismo, la última vez que aparecieron fue hace mucho tiempo, en otra era.- termino de decir Donella mirando como Jon se acercaba.- Nosotros los combatimos en el Puño de los Primeros Hombres y en Casa Austera y ambos perdimos; mientras los Bolton tengan Invernalia, el Norte estará dividido y divididos no podremos resistir al Rey de la Noche.- dijo Jon mientras Gandalf seguía pensando en las palabras de Davos, algo no encajaba según él.
-Señora, comprendo que quiera proteger a su gente pero no se puede inhibir, no puede acuartelarse en estas murallas, debemos luchar y debemos de hacerlo juntos.- dijo el sureño mientras que Gandalf volvía y revolvía los conocimientos que tenía desde que existió, varios podrían ser los que estuvieran detrás de todo esto pero no podía llegar a la identidad de ese titiritero.
El maestre quiso hablarle a Donella acerca de que esto podría ser una treta pero ella lo detuvo.- Estoy segura de algo, Jon Snow, si lo que dices es verídico, la casa Hornwood apoyara a la casa Stark como lo ha hecho desde hace mucho tiempo.- dijo sabiendo que el "bastardo" no mentiría acerca de algo que podría ser verdad.- Maestre, dígale a todos los soldados de la casa Hornwood que se preparen para partir a la batalla.- le comunico a su maestre que partió de inmediato a cumplir las órdenes de su señora.- Tengo la confianza en que ustedes ganaran, buena suerte.- dijo ella despidiéndolos, los tres salieron del salón tranquilos al sumar unos soldados mas a sus filas.
Cuando los tres ya estaban fuera de Hornwood, en el "salón de guerra" los 4 capitanes de los 4 eored junto a su señor ya estaban reunidos junto a sus aliados y a la señora de la casa.- Gandalf, se que estas pensando en algo, dime que es.- dijo Thorin sabiendo que su viejo amigo estaba meditando lo que se dijo en la reunión con los Stark.-Puede ser uno de nosotros, ya sabes, Saruman, Radagast.- dijo haciendo que tanto Thorin como Legolas y Gimli se vieran entre si.- Un maiar, podría ser Pallando o Alatar pero hasta que no podamos verlo no sabemos quién o qué es esa cosa.- dijo haciendo que los 3 se pusieran nerviosos.
-Esperemos que no sea uno de ellos o podríamos perder antes de entrar, en fin.- dijo Thorin poniéndole fin a este asunto pero sin dejarlo de lado.- Gram, tu eored partirá al campamento, si los refuerzos de la corona o los Frey pasan el pantano, los hacen retroceder o los liquidan, ustedes eligen; si no se aparecen, que todo el campamento espere mis órdenes para partir a Aguadulces para que apoyen a mi tío, Brynden Tully.- dijo Thorin antes de que Gram partiera a realizar lo pedido por su señor.- Heodred, que todos tus hombres se reúnan a las afueras, cuando los niños y mujeres lleguen a estas tierras la mitad de tus hombres las custodiaran mientras la otra mitad partirá junto contigo a Fuerte Terror, no penetraran el fuerte pero los asediaran hasta que se cansen de defenderlo. La casa Hornwood les dará las máquinas de asedio que tengan.- dijo mirando a Donella que asintió a la palabra del pelinegro.- Como usted ordene, majestad.- dijo el pelirrubio.
-Arkan y Frandul, sus eored vendrán conmigo; Gandalf, sé que te pido mucho pero quisiera que pusieras un escudo sobre este castillo.- dijo el pelinegro mirando a su amigo que asintió a la palabra del rey de Rohan.-Erkenbrand, tú y los guardias reales vendrán conmigo, daremos el golpe final; Eomer, guiaras a los 2 eored junto con Arkan y Frandul.- dijo el pelinegro haciendo que los dos capitanes junto con su senescal asintieran.- Vayan y prepárense; Maestre escriba un mensaje a Wyman Manderly, dígale que esté listo para la batalla.- dijo haciendo que todos salieran de ese salón, solo quedando él y Gandalf.
-¿No será, ya sabes, Sauron?- pregunto algo serio Thorin mientras Gandalf lo pensaba.- No, el ya no tiene las fuerzas para manipular a alguien, es solo un espíritu silencioso que está oculto en Tierras Inexploradas, solo puede aparecer una vez más y esta será junto a su señor, esto es algo que pondría en riesgo el plan de su señor.- dijo el mago mientras se paraba de su asiento.- De lo que si estoy seguro es que si esta amenaza gana aquí, en Poniente, a los pocos años podría estar llegando a Endor, tenemos que detenerlo aquí y ahora.- sentencio el mago mirando a los ojos al rey de Rohan, este se paró a su lado y mirando el mismo mapa de madera.- Solo tendremos esta oportunidad para hacerlo, si lo que dijo tu hermano acerca de levantar a los muertos, estaremos en seria desventaja si no los páramos acá.- aclaro el mago antes de salir del lugar, el pelinegro solo miro el cielo raso del salón.- Dioses antiguos y Iluvatar, protejan a mi ejército, protejan a mis amigos, se los pido con todo mi ser.- rezo a los antiguos dioses y a Iluvatar esperando a que les llegara su plegaria.
Dos días pasaron desde que los Stark estuvieron en Hornwood, ninguna casa más se les unió salvo la mitad de la casa Dustin que envió unos 200 hombres, en total el ejercito de los Stark apenas superaban los 900 hombres comparados a los 1200 que tenía la casa Bolton juntando a los miembros de la casa Umber y Karstark junto a sus demás aliados, si, era una situación desoladora para los Stark, pero tenían que hacerlo por su hermano menor, que en este preciso momento estaba siendo atosigado por su hermano mayor.- Rickon, mantén la espada en alto, estate atento a tu entorno.- decía el pelinegro detrás del niño que le pidió a su hermano que le enseñara a pelear, era bueno en el arco pero solo a distancia de su enemigo, así que decidió ir por el combate cercano y le estaba costando demasiado siquiera darle un golpe decente con la espada.
Claro que tenían espectadores, ellos solo suspiraban al ver al niño en ese trance.- Parece que lo quiere enseñar como lo hizo Elrond, pero adaptándolo un poco más a su estilo.- decía de forma analítica Gandalf que miraba como el niño tenía la espada en el cuello mientras su espada estaba a un metro de él, todos los presentes fueron sacados de la atención al ver entrar rápidamente a Eleazar que venía corriendo con un mensaje traído por el cuervo.- Majestad, tiene un mensaje de Gram.- dijo el niño antes de alcanzarle el pedazo de papel, Thorin lo tomo mientras su hermanito tomaba aire.
-"Majestad, los refuerzos que envió la corona, unos 700 fueron prácticamente derrotados, los pocos que sobrevivieron a la escaramuza fueron tomados prisioneros, los confiamos a la casa Reed para que estos los llevaran a sus mazmorras. La casa Frey no envió ningún refuerzo, al parecer quieren tomar rápidamente Riverrun, esperamos instrucciones. Gram, capitán del 13° eored"- decía el mensaje que recibió de su amigo, el pelinegro le alcanzo el pedazo de papel a Eomer que viendo lo escrito solo pudo mirarlo.
-Eleazar, dame una pluma y un papel.- dijo el pelinegro mientras pensaba en lo que iba a escribir.- "Estimado Gram, felicitaciones por el éxito en tu tarea, dile al campamento en general que resguarden posición, cuando retomemos Invernalia, partirán con refuerzos y equipo para el asedio a los Gemelos. Vigilen bien los alrededores, pueden ser emboscados en el peor momento de distracción."- escribió el pelinegro dándole el pedazo de papel al niño que salió corriendo para enviar el mensaje de su señor; los demás estaban esperando las palabras del pelinegro, este antes de hablar fue interrumpido por Donella que venía agitada.
-Thorin, las tropas de los Bolton comienzan a moverse.- decía la señora de la casa Hornwood mientras el pelinegro la miraba seriamente.- Eomer, que todos estén listos, es hora de mostrar la fuerza de Rohan a unos incautos norteños.- dijo el pelinegro mientras su amigo se alistaba.- Luthien, Arwen y Arianne, no vendrán conmigo, quiero que se mantengan a salvo dentro de estos muros, sé que quieren acompañarme pero no estaría seguro ni tendría las fuerzas necesarias si no supiera que están a salvo.- decía el pelinegro mientras sus dos esposas y su amiga de la infancia que ahora era como su amante ya que todavía no habían dado sus votos lo miraban antes de darle un abrazo entre las 3.- Cuídate amado mío y regresa a salvo, es lo único que te pido, cariño.- dijo Arwen antes de darle un beso en los labios que si no fuera por la presencia de la señora de casa este sería más candente; las otras dos también le dieron un beso al pelinegro que en esos momentos podría derrotar a un gigante por sí solo.
El pelinegro partió a su habitación donde se puso su armadura, la cual antes le perteneció a Theoden, cogió sus armas, una espada larga la cual estaría en la montura, una espada corta que utilizaría cuando este cabalgando y peleando encima de su caballo, un arco y un carcaj de flechas y por ultimo su lanza y un escudo, cuando estaba por vestirse, entraron su 2 esposas y su amante, quienes le ayudaron a colocarse la armadura, fue el ritual que hicieron al bajar del barco así como cada vez que su esposo o en ese tiempo, consorte de Luthien, partía para luchar contra los orcos, esta vez eran 3 féminas las que lo ayudaron, al finalizar de vestirlo con la armadura Thorin agradeció a cada una con un largo beso en los labios y estas correspondiendo el gesto lo despidieron deseándole y rogando por su salud a Iluvatar y a los dioses antiguos, en el caso de Arianne, también le rogo al Guerrero, uno de los 7.
Saliendo del castillo, Thorin se encontró con los 7500 que iban a ir con él, los dos eored y sus 500 guardias reales, los rohirrim estaban preparados para la guerra, todos vistiendo su armadura y portando sus armas, cada uno de los rohirrim a su costado estaban sus mearas o monturas, esperando a que su rey montara, Eomer y Erkenbrand lo esperaban junto a Claegel y Morghul que por primera vez estaba vistiendo una armadura ceñida a su canino cuerpo, Thorin miro a cada uno de los rohirrim.- ¡ROHIRRIM!¡ESTE DIA SERA EL INICIO, EL INICIO DE NUESTRA CANCION, EL INICIO DE NUESTROS CUENTOS!¡ESTE DIA LO TEMERAN, LO TEMERAN LOS QUE VAYAN CONTRA NOSOTROS!¡ESTE DIA VIVIRA PARA SIEMPRE!- gritaba a toda fuerza haciéndose escuchar por cada rohirrim que vino con él y los que no, cada uno de sus invitados lo observaban, aunque él no lo supiera, atrayendo la atención de cada dios en Poniente, si es que alguna vez todos ellos se fijaron en una sola persona era de desconocimiento, Thorin monto a Claegel mientras sus dos escuderos también lo hacían, con una mano levanto su espada larga.
-¡ESTE DIA TODO PONIENTE LO RECORDARA, LO TEMERA, ESTE DIA GRABENCELO Y PASENLO DE GENERACION EN GENERACION!- dijo mirando a cada norteño que había llegado, especialmente a cada señor de casa que estaba en Hornwood.- ¡QUE TODO PONIENTE TEMA NUESTRO PODER, QUE TODOS NUESTROS ENEMIGOS LO TEMAN!¡HOY DEMOSTRAREMOS NUESTRA FUERZA, NUESTRO VALOR, NUESTRO CORAJE!- arengo a sus hombres que imitando a su señor, todos tenían sus lanzas y algunos sus espadas en la mano levantándola hacia el cielo, los dioses atentos a las palabras del pelinegro.- ¡TIÑAMOS ESTA TIERRA CON LA SANGRE DE NUESTROS ENEMIGOS, QUE TODOS CORRAN AL OIR NUESTRAS TROMPETAS!¡ROHIRRIM!¡DEMOSTREMOS DE QUE ESTAMOS HECHOS!- dijo finalmente mientras todos los soldados rohirrim, cada uno de ellos gritaba a viva voz.- ¡POR ROHAN!¡POR NUESTRO REY!¡POR THORIN!- dijeron todos a la vez sumándose los niños, ancianos y mujeres que vinieron con el pelinegro.- ¡ANDANDO, JINETES DE ROHAN, ANDANDO, JINETES DE THORIN!- grito el pelinegro mientras salían a paso veloz los rohirrim rumbo a una batalla que desde el inicio la tenían ganada, a una batalla que sería la primera de muchas, la primera que definiría el futuro de todo Poniente y especialmente del Norte.
