El frio era insoportable, a pesar de que vestía su abrigo hecho con pieles el frio se calaba por sus huesos, se sobaba los brazos para que pudiera conservar el calor que apenas sentía, caminaba por el pasillo dejando tras de sí las huellas marcadas en el suelo de piedra que la escarcha de la nieve marco como suya, no sabía cómo fue posible que la nieve se adentrara a este lugar e ignoraba en donde estaba ya que los muros que apenas podía ver estaban blancos como la nieve.
Doblo una, dos y hasta tres veces sin encontrar un indicio de alguna puerta de madera o algún pórtico por el cual salir de esa vista monótona, el frio se acentuaba más y la capa antes negra se volvió blanca con la escarcha que se ensimismaba a los otros colores, cuando dio su cuarta vuelta al fin pudo ver como a unos cuatro metros de él estaba una puerta de madera con la escarcha cubriendo su totalidad, se acercó rápidamente esperando estar ante la salida y tomando con fuerza las aldabas de la puerta empujo con toda su fuerza logrando que esta crujiera y el rechinar de las bisagras se oía por todo el pasillo, salió del pasillo para encontrarse dentro de un salón, un salón conocido para él.
Se adentro en el salón principal mirando al frente donde se hallaba un trono hecho de piedra con los brazos tallados en forma de cabezas de lobo huargo siendo custodiado por dos confalones, una con un caballo blanco sobre un fondo verde adornado con ribetes de oro y el otro tenia a un lobo huargo sobre el campo plateado, los dos estandartes flameaban y se agitaban, el paso por delante del trono para llegar a una de las puertas laterales por donde accedería a los pasadizos que llevaban a sus aposentos; estaba por abrir la puerta de madera que daba al pasadizo cuando una corriente de frio azoto los ventanales, la puerta que daría paso al salón se abrió violentamente y fue arrancada de sus goznes, los dos trozos de madera patinaron sobre el frio suelo hasta detenerse a los pies del trono, el viento se incrementó y los ventanales crujieron.
Trozos de vidrio y madera volaban de un lado a otro, el camino hacia el ahora destrozado pórtico cuando una sombra se detuvo en el pórtico, una sombra que tenía en sus manos una espada, la sombra avanzo lentamente mientras que él se detuvo en el centro del salón tomando el mango de su espada.- No sé quién seas y no me interesa pero me harías el favor de largarte de aquí.- dijo el mientras los pasos del ser se acentuaban más y más, el solo dejo salir un vaho de aliento mientras cerraba la mano alrededor del pomo de su espada, el miro al frente mientras sacaba la espada de la guarda y se enfocaba en el ser delante de el si fuera otra persona se congelaría en el lugar, pero el ya miro a la oscuridad directamente a los ojos y se levantó, esto no era nada más que un simple duelo de miradas en la cual los verdes brillantes como la amatista que brilla en la oscuridad y el azul frio como el hielo más duro se encontraron, ninguno dio a torcer cuando la espada etérea del ser se desdibujo y la espada brillante se atravesó en el camino chocando hielo contra metal, él se movió hacia la izquierda mientras esquivaba un tajo su espada silbo mientras viajaba justo al cuello del ser, el ser lo esquivo mientras el retrocedía, alzo su espada en alto mientras el ser intentaba dividirlo por la mitad, él se deslizo a un lado y con un flirteo dejo una seria y profunda cortada en la piel blanca del ser quien no hizo nada para reclamar, la sangre goteaba por los bordes de su espada.
-No sé quién diablos seas así que te pido que….¡Te largues de mi casa!¡AHORA!- dijo el mientras cargaba contra el ser quien arremetió contra él, la sangre escarlata goteaba de su brazo cayendo contra el suelo mientras este se teñía de rojo, los dos se miraban mientras cambiaban de mano sus armas y se arrojaron el uno contra el otro, el pelinegro miro como un nuevo corte se revelaba manchando su pecho mientras oía como la espada de hielo se rompía al chocar con el suelo, se giró para ver como su adversario había perdido su mano, el ser se giró para devolverle una fría y sanguinaria mirada.- Mira como tiem….- estaba diciendo cuando la mano voló de su sitio para pegarse al cuerpo del ser.- No eres el único que hace eso, y créeme.- le dijo apuntando al ser quien no deshacía esa mirada.- Seguirás sus pasos.- dijo el antes de sonreír y levantar su espada con una mano y en la otra tenía un cuchillo arrojadizo regalado por la elfa más hermosa que conoció, una de sus esposas.- ¿Seguimos o te vas a quedar parado?- pregunto seriamente Thorin mientras se ponía en posición con la mano que sostenía el cuchillo en su espalda y la espada inclinada a un costado delante de su pecho.
El pelinegro despertó cuando la espada de hielo lo atravesó antes de ver como la cabeza del ser se desprendía del cuerpo, el trato de mirarse las manos solo para que estas se vean obstaculizadas por dos pelinegras que lo abrazaban, miro a su izquierda distinguiendo el cuero cabelludo de su esposa, miro un poco más abajo encontrándose con una cabellera negruzca clara signo inequivocable de que era su amante, la primera de ellas, acurrucada en su pecho. Miro al otro costado para encontrarse con una cabellera roja como la sangre, acurrucada a un lado de la dorniense, y a su costado y respirando pausadamente en su cuello su otra esposa. - ¿Cómo es que termine así? - se preguntó antes de que su cerebro respondiera la pregunta más capciosa que se pudo haber hecho.
Flashback:
El salón estaba en un tenso silencio, las gotas de sangre caían al suelo de piedra esparciéndose en un charco a los pies del pelinegro mientras que por su mejilla la sangre de la víctima de la cual sus restos ya habían sido llevados donde sus perros estaban.- Bien, ¿Quién más sigue?- pregunto mientras los demás lores se miraban entre ellos, tensos y en algunos casos nerviosos, ya que lo anterior fue una clara demostración de poder, algo que solo demostraba quien era el que mandaba aquí.- Lord Condon.- dijo mientras miraba a un hombre entrado en la madurez, el camino por el pasillo mientras los lores lo veían.- Lord Burley.- miro al Burley, quien se encamino erguido ya que si moría no bajaría su cabeza ante su rey, quien lo miraba seriamente.- Lady Lake.- dijo mirando a una señora que a plena vista no superaba los 60 años, una señora que acompañaba a su madre cuando su familia visitaba a los Lake, desviando la vista a ver al heredero quien se encontraba con la mirada abajo, un niño a quien conoció y llamo su amigo; eran otros tiempos, tiempos en los cuales el cambio así como lo hizo su amigo.- Lady Slate.- dijo mirando a la señora a quien alguna vez llamo "Tía" ya que su visita a Invernalia era constante y los rasgos físicos que siendo pocos compartía con su padre la hicieron darle ese título honorifico, las señora avanzo mientras miraba a su hijo quien estaba mirando al suelo.- Lord Norrey.- el jefe del clan Norrey se levantó de su asiento mientras miraba seriamente a su hijo quien seguía mirando al frente sin bajar la mirada.
Los cinco nobles se pararon frente al pelinegro quien los miraba seriamente, miro hacia abajo mirando como el charco de sangre estaba a sus pies, miro su espada mientras las gotas de sangre del bastardo Bolton seguían cayendo, alzo su espada mientras los lores cerraban los ojos y esperaban su inminente final.- Erkenbrand.- llamo a su guardia quien tomo la espada de su rey dándosela a un mayordomo rohirrim quien la tomo y la llevo a limpiarla.- Se que tenían sus razones, no quiero escucharlas aunque sean justificadas.- dijo antes de sentarse en la silla que le pertenecía y Sansa volvió a ponerse a un lado de el.- lo que les voy a pedir es nece…, no, es una obligación que deben de cumplir.- dijo el pelinegro mientras miraba como su mayordomo traía su espada sin ningún rastro de sangre.- Póstrense de rodillas.- dijo mirando como los 3 señores lo hacían mientras las dos damas se miraban.- Sansa, podrías….- dijo el pelinegro mientras la pelirroja solo lo miraba para asentir, se llevó consigo al mismo mayordomo para traer paños y ponerlos en el frio suelo.- Mis señoras.- dijo el pelinegro para que ambas se arrodillen.
-Lo pasado no importa, sus acciones lo dejaron en claro.- dijo el pelinegro mientras las señoras solo bajaban la mirada.- Los lazos se rompieron y las confianzas que se tenían se quebraron.- dijo antes de tomar su espada.- Pero….- dijo antes de ponerse de pie mirando a los lores para después pasar a los herederos.- El Norte debe de permanecer unido, no importa si los demás lores lo miren mal o hablen a sus espaldas, no importa si los demás reinos nos miren sobre sus hombros.- dijo el pelinegro mientras se encaminaba al frente.- Las amenazas del Sur y de la Corona siguen en pie.- dijo mirando a Sansa quien solo asintió.- Y una nueva amenaza al Norte de la Muralla se levanta.- dijo mirando a todos los nobles quienes se miraron entre si.- Esta amenaza no necesita de aliados, no esperara a nuestros aliados, esta amenaza no pedirá nuestra obediencia.- dijo seriamente mientras Jon miraba a su hermana quien sonrió.- Esta amenaza no solo asolara el Norte, esta amenaza no contemplara su expansión.- dijo mientras se ponía al frente de los cinco lores quienes esperaban el castigo, tres con seriedad mientras dos lo esperaban con lágrimas en sus ojos.
-Si no estamos unidos, no podremos prevalecer; si no permanecemos unidos, caeremos para nunca levantarnos.- dijo el pelinegro mirando a los lores quienes lo miraban seriamente.- Lores, Ladies, aunque marchen al sur, esta amenaza los alcanzara.- dijo mirando a los presentes quienes se levantaron.- Si el Norte cae, les aseguro que los Siete reinos, todo Poniente caerá.- dijo mirando a Yohn Royce y a Petyr Baelish, quienes estaban serios, siendo el pelinegro quien lo miraba seriamente. El pelinegro miro a los lores que estaban frente a el.- Quiero que respondan, no de la boca para afuera, quiero que me digan la verdad, la pura verdad.- dijo el pelinegro mientras obligaba con su espada a que el lord más cercano, Lord Burley, levantara su cabeza para que lo mirara a los ojos.- ¿Contare con su apoyo ahora y siempre?- pregunto a la cabeza del clan Burley quien con un movimiento severo de arriba abajo afirmo su pregunta.- ¿Contare con su apoyo ahora y siempre?- repitió ejerciendo más fuerza en la espada haciendo que la cabeza del clan de montaña afirmara.- ¡Ahora y siempre!- dijo la cabeza del clan mientras el pelinegro afirmaba, camino lentamente mirando a la señora a la que en su niñez llamaba Tía.- ¿Velaran por la casa Stark así como la casa Stark velo por ustedes?- dijo mientras tomaba delicadamente a la señora para ponerla de pie y afirmando suavemente la quijada de esta quien solo sonrió al ver detrás del joven al niño quien le deba una sonrisa amplia.- Siempre, aunque nos cueste la vida.- dijo ella mientras el pelinegro le sonreía, dejo a la señora quien le devolvió la sonrisa antes de caminar y repitiendo lo que hizo con el jefe Burley levanto al lord de la casa Condon.- ¿Me acompañaran en la guerra, aunque les cueste la vida?- pregunto seriamente mirando como el Lord Condon lo miraba desafiante, el pelinegro afianzo su agarre en la espada mientras el Lord Condón se apartó.
Mas de uno vislumbro la cabeza de uno de sus conocidos caer al suelo, el pelinegro lo miraba seriamente mientras el cabeza de la casa Condon tomaba su espada para sacarla y antes de que alguno actuara, apoyo una rodilla y la punta de la espada en el suelo mientras agachaba la mirada.- ¡Mis hombres son suyos!¡Mi vida es suya!¡La casa Condon lo acompañara hasta el velo de la Muerte si es necesario!- dijo mientras los demás Lores lo imitaban.- ¡Lo seguiremos hasta la muerte!- dijeron todos los lores, el pelinegro afirmo con su cabeza antes de dirigirse a la madre del amigo quien se rindió antes de que levantara su propia espada contra su persona.- ¿Aun si yo mismo les pidiera que vuelvan a casa?- pregunto el pelinegro mientras apoyaba su mano encima del hombro derecho de la señora quien se levantó siendo ayudada por el mismo pelinegro.- Aun si nos obligaras a punta de espada, nunca lo dejaremos.- dijo ella mientras el pelinegro le limpiaba una lagrima con su pulgar.- ¿Aun a costa de sus propias vidas y las vidas de sus hijos?- dijo mirando seriamente al Norrey quien se levantó e imitando a Lord Condon saco su espada y tomando el filo de su espada con una mano y deslizándola por todo el filo derramando sangre sobre el suelo.- Mi sangre y la sangre de mi sangre lo seguirá aun en la muerte, aun si los dioses son nuestros enemigos, lo seguiremos.- dijo el Norrey mientras levantaba y mostraba su mano al pelinegro quien veía como la sangre salía del corte.
El pelinegro miro a todos los lores mientras que estos seguían mirándolo.- Se que todos han escuchado a mi hermano, algunos pudieron creerle mientras que otros lo dejaron pasar pero creo que debemos de escucharlo una vez más.- dijo mirando a Jon quien asintió y se situó a lado del rey de Rohan quien fue a sentarse en su silla para que Sansa le pusiera su abrigo sobre su espalda y ella se ubicara a su lado tomando su hombro con delicadeza sacando un refunfuño de una de las encapuchadas mientras la otra solo sonreía debajo de su capa.- Hemos sufrido para llegar hasta donde estamos.- dijo mientras recordaba cuando el llego al Castillo Negro.- Las Incursiones mas allá del muro para enfrentar a los salvajes eran casi a diario.- dijo mientras miraba a su ahora a migo Thormund, para después recordar a Ygritte.- Cuando serví bajo Jeor Mormont nos encontramos con el Rey de la Noche.- dijo mientras los lores prestaban más atención.- Nos derrotaron y nos vimos forzados a retirarnos.- dijo mientras los lores cuchicheaban entre ellos, el pelinegro de ojos verdes solo miraba a su hermano mientras este apretaba inconscientemente el pomo de su espada.- Sobrevivimos la mitad de los que fuimos, los cuervos nunca partieron a por los refuerzos que las casas nos hubieran prestado.- dijo mirando a todos quienes asintieron ya que eso era un problema serio.- Regresamos sin Comandante y la mitad de los exploradores.- dijo el pelinegro mientras los lores asentían.- Cuando marche a Casa Austera a pedir la ayuda de los Salvajes los volví a encontrar.- dijo mientras miraba a cada uno de los lores.- Podría decir que triplicaban la cantidad de muertos que nos atacó en el Puño de los Primeros Hombres.- dijo el pelinegro antes de que Thorin lo interrumpiera.- ¿Cuántos eran en la Batalla del Puño de los primeros Hombres?- pregunto mientras su hermano lo miraba.- Podría decirse que eran más de 800.- dijo el pelinegro mientras los lores se miraban entre ellos.- En Casa Austera más de la mitad de los salvajes cayo.- dijo Thormund mientras Jon asentía.- Han pasado más de 6 meses y aun puedo ver como el Rey de la Noche me miraba mientras levantaba a los salvajes de entre los muertos.- dijo mientras los lores cuchicheaban entre ellos.
-Los caminantes blancos superan la cantidad de 3000, fácilmente podrían barrer el Norte y si no escapamos hacia el sur formaremos parte de sus filas.- dijo Cley Cerwyn mientras los lores a su costado asentían a su palabra.- Estaríamos posponiendo nuestra muerte Lord Cerwyn.- dijo Jon mirando al joven quien asintió.- Si cruzan mas allá del Norte, aun tomando los ejércitos de la corona y las demás tierras, caeríamos en cuestión de semanas.- dijo Robert Glover quien fungía como Lord de la casa Glover ya que su hermano murió en la Boda Roja defendiendo con su vida a Catelyn Stark.- Tiene razón, solo estaríamos prolongando nuestra muerte.- dijo Thorin mientras los demás lores asentían.- ¿Cómo podemos derrotarlos?- pregunto Yohn Royce mientras se levantaba.- El fuego los podría matar.- dijo Jon mientras Thorin pensaba en ciertas criaturas mas allá de las Montañas, criaturas que él se había encontrado en su viaje.- El vidriagon y el acero valyrio son las únicas armas contra ellos.- al momento de decirlo Thorin miro a su comandante y a su senescal quienes solo le devolvieron la mirada.- Los maestres deben de conocer mediante los escritos donde podemos encontrar el vidriagon y el acero valyrio….- iba a hablar Jon cuando Thorin lo interrumpe.- Concéntrense en el vidriagon, en cuanto al acero valyrio, Gimli.- intervino Thorin mientras todos los lores lo miraban para que una de las acompañantes de Lady Hornwood se adelantara.- Gimli está revisando el daño de las espadas y los escudos, mi señor.- dijo la encapuchada mientras el pelinegro de ojos verdes volteaba a ver a Erkenbrand quien mando a uno de los caballeros a por el mencionado; todos guardaron silencio mientras el pelinegro se volvió a fijar en los prisioneros.
-En lo que viene uno de mis estimados amigos, solucionaremos esto.- dijo mientras los lores lo miraban.- Los prisioneros den un paso al frente.- dijo el pelinegro mientras los herederos de la casas aliadas a Ramsay Bolton se levantaban del suelo y daban un paso adelante.- Tráiganlos ante mi.- dijo a los guardias reales quienes empujaron a los herederos quienes entre tropezones avanzaron hasta que estuvieron delante del pelinegro quien se levantó de la silla.- Ustedes le juraron lealtad a Ramsay Bolton, lucharon a su lado e hicieron que los suyos pelearan a su lado.- dijo mientras se encaminaba hacia ellos.- Así como pelearon por él, quisiera verlos pelear contra lo que viene.- dijo el pelinegro mientras los herederos lo miraban.- ¿Pensé que ibas a….- el pelinegro sonrió mientras negaba con un gesto.- Aun no se libran del castigo, servirán a la Guardia de la Noche y los sobrevivientes de sus casas lo harán del mismo modo, véanlo como un coste a futuro.- dijo mientras los lores lo miraban.- Sus casas ya no tienen el mismo poderío militar de antes, así que dependerán de sus aliados si es que los tienen.- dijo mientras los 5 lores se miraban ya que era verdad.- Sin embargo, esto es su culpa así que decidan.- dijo el pelinegro parándose frente a ellos.- ¿O ustedes, herederos de casas nobles o de clanes, van a servir a la Guardia de la Noche sin perder su título, o ustedes vuelven a casa y sus soldados van a servir a la Guardia de la Noche perjudicando el poderío de sus casas o clanes?- dijo mientras los lores se miraban para después mirar a los lores de las cinco casas quienes asintieron al castigo que el Rey les daba.- Nosotros tomamos la decisión de jurar lealtad a Bolton, así que el castigo debe ser nuestro.- dijo uno de ellos para después mirar seriamente al ojiverde quien sonrió.- En ese caso irán a servir a la Guardia de la Noche, sin perder sus títulos y cuando los requieran en sus casas irán a estas pero siempre volverán a la Guardia ya que una vez hermanos….siempre hermanos.- dijo el pelinegro mientras los herederos asentían.
-Desátenlos, marcharan después de la reunión.- dijo mirándolos mientras su guardia los desataba.- Me mandaste a llamar, amigo.- dijo una voz entrando por la puerta principal, todos los lores, así como algunos salvajes voltearon a ver al recién llegado, el pelinegro asintió a la pregunta implícita, el señor de las Cavernas Centellantes se acercó donde su amigo mientras los lores solo lo miraban entre sorprendidos y algo cautos.- ¡¿Qué?! ¿Tengo monos en la cara o qué?- pregunto molesto por como lo miraban, antes de que alguien respondiera Thorin hablo.- No es eso amigo, es que eres el segundo enano que ven, el primero es Tyrion.- dijo el pelinegro mientras los lores asentían, Gimli solo refunfuño mientras los lores pensaban que sería como Tyrion.- ¿Para qué me llamaste?- pregunto el enano quien se ganó algunos susurros de los lores al ver como se dirigía al pelinegro quien solo suspiro.- ¿Alguna novedad?- pregunto el pelinegro mientras el enano lo miraba.- Nuestra forja es, sin menospreciar a los de aquí, la mejor; pero el reforzar las armas de ellos será algo…complicado.- dijo el enano mientras los lores se miraban para después mirar sus armas, absolutamente todas tenían una que otra grieta.- Eso no va a ser importante, ¿Crees poder acelerar la extracción del acero valyrio?- pregunto sorprendiendo a todos en el salón mientras que el enano se ponía pensativo.- Tendría que mandar más enanos, en la mina principal estamos a poco menos de la mitad y en la mina secundaria estamos por el tercio de su extracción, recientemente se encontró otra serie de minas que los Targaryen nunca llegaron a descubrir así que diría que podríamos tardar más de 15 años en completar esa serie de minas encontradas y si los exploradores encuentran más seria un tiempo más prolongado.- dijo el enano mientras el pelinegro de ojos verdes con una mano en su barbilla mientras que con la otra acariciaba el pomo de su espada.- ¿Y para forjar espadas, flechas o lanzas?- dijo mientras el enano reflexionaba.- Tendría que mandar más enanos a la forja, ¿Por qué?- pregunto el enano mientras el pelinegro asentía.- Necesito esas armas, en un tiempo de 6 meses.- dijo el pelinegro mientras Gimli sonreía.- Así que ese metal si era especial después de todo.- el pelinegro asintió mientras los lores solo cuchicheaban entre ellos.
-Bien, mandare a un grupo de enanos a la forja en cuanto llegue a las minas Tirith.- el pelinegro asintió mientras los lores escuchaban atentamente lo que los dos señores hablaban.- Bien.- dijo mirando al enano para después mirar a los lores.- Bien, creo que hemos abordado todos los puntos…- estaba por dar por finalizada la reunión cuando Lady Lake lo interrumpió.- Mi señor, el asiento como guar….- antes de que continuara Lyanna Mormont se levantó.- ¡Rey del Norte!- dijo antes de que todos la miraran.- Si bien es cierto que los siete reinos están gobernados por la casa Baratheon la cual ocupa el trono de hierro, estos nunca vinieron al Norte, salvo hace más de 10 años.- dijo ella mientras Petyr Baelish se levantaba de su asiento.- ¿Qué quiere decir, Lady Mormont?- dijo el mientras la miraba fieramente.- La presencia de la corona no existe en el Norte, todas las casas nobles dicen obedecer a la casa Baratheon cuando esta es gobernada por un niño marioneta.- dijo ella antes de que Baelish se molestara.- ¡Estoy oyendo que el Norte quiere independizarse de la Corona!¡Eso es una aberración!- dijo y antes de que alguno pudiera hacer algo este levanto su espada y corrió hacia la fémina quien no supo cómo reaccionar, Lord Mallister y Lord Glover, quienes estaban próximos a Lady Mormont se levantaron inmediatamente y antes de que la espada llegara a tocar el blanco cuello de la norteña sacaron sus espadas y frenaron al atacante, Mallister se puso en guardia mientras Lord Glover empujo al sureño hacia atrás y con su espada lista para un ataque certero.
-¡Basta!- grito Thorin mientras miraba furiosamente al sureño y con su mano en el pomo de su espada.- ¡Esta es mi casa, nadie levantara la mano a los míos, me escuchas!- grito mientras sus guardias reales ya estaban con las lanzas apuntando a Petyr quien bajo su espada.- ¡Esto lo sabrá la….el re- antes de que siguiera Yohn Royce lo golpeo por detrás de la nuca haciendo que cayera al suelo.- Mis disculpas, milord.- dijo el mientras los del valle no sabían que hacer.- El consejo tenia ciertas dudas acerca de su lealtad, esto solo nos mostró su verdadero rostro.- dijo mientras apuntaba con su espada al caído.- Llévenlo atado y si se despierta, golpéenlo como la perra que es.- dijo mientras sus caballeros leales cogían al caído.- Su primo estará bajo nuestro cuidado hasta que se demuestre que sea capaz de gobernar como lo hacía su padre.- dijo Royce antes de marcharse rumbo al sur.- Lord Royce, espero que esto no sea un contratiempo en nuestra relación.- dijo Thorin mientras los lores se calmaban y Lady Lake se encontraba abrazando a Lyanna Mormont la cual se abrazaba a ella.- No tiene de que preocuparse, estoy seguro que si su primo se entera de su regreso vendrá corriendo.- dijo el lord que secretamente investigaba a Petyr Baelish.- Entonces con gusto lo esperare, con respecto a lo otro.- pregunto mientras el lord asentía.- Si es cierto lo que escuche, el Valle apoyara al Norte aun sea lo último que hagamos.- dijo el Lord mientras se volteaba y salía del salón.
-¿Cómo esta?- pregunto el pelinegro mientras veía como Lady Mormont se calmaba.- To…todo bien, mi señor.- dijo ella mientras el pelinegro apoyaba una de sus manos en el hombro de Lyanna quien estaba más calmada.- En cuanto a lo que dijo el, es totalmente correcto.- dijo mientras Lyanna lo miraba.- Pero en cierta parte; cuando Torrhen Stark se arrodillo ante los Targaryen ya no somos reyes, pero….- el pelinegro sonrió de lado mientras los lores sonreían ante el gesto de su señor.- Los lores de las casas Glover, Hornwood, Mormont, Manderly, Reed y los jefes de los clanes Flint y Magnar den un paso al frente.- dijo el pelinegro mientras los lores y las cabezas de los dos clanes se acercaron a él.- Ustedes formaran un consejo, un consejo real, no estarán sobre las demás casas, ni el trono de los reyes del norte estará sobre ustedes.- dijo mientras los lores de las casas miraban al grupo.- Cada casa actuara según como le convenga pero sin afectar o dañar al otro, en caso de necesidades ayudaran al hermano norteño que lo necesite, en caso de guerra pelearan a lado de su hermano norteño, el consejo se reunirá en casos de emergencia y si no se llega a un acuerdo el rey será el que definirá.- dijo el pelinegro mientras los lores llamados se miraron entre si.- Como usted diga majestad.- dijo Lyanna Mormont para que el pelinegro solo se sobara el entrecejo ya que la migraña comenzaba.
-No puedo ser su rey.- dijo el pelinegro para que los lores se miraran entre ellos.- Ya tengo un reino al que volver; mi gente, los rohirrim, me espera, mi familia me espera.- dijo mientras los lores se miraban.- Entonces, ¿Quién estará como lord de la casa Stark?- dijo Jonelle Cerwyn, actual cabeza de la casa Cerwyn en reemplazo de su padre y hermano, ambos confinados por más de 2 años en Harrenhall.- ¿Jon o Sansa?- pregunto ella mientras miraba a ambos hermanos.- Aunque quisiera ser Lady Stark, no puedo ya que seguiré a mi hermano Thorin a donde él vaya.- dijo Sansa mientras que los lores sonreían.- No puede dejar a su amado de lado.- dijo uno de los lores mientras los demás lores soltaron carcajadas haciendo avergonzar a Sansa quien oculto su rostro con el abrigo de Thorin quien se pasaba la mano por su cabello.- ¿Jon, crees ….- el pelinegro se volteo a ver a su hermano quien miraba sus zapatos los cuales parecían tener una mancha de sangre en ellos.- Mi padre fue querido mientras gobernó el Norte, mi hermano Robb siguió los principios que mi padre le enseño y mirando como eres tú, no creo estar a la altura ni poder llevar al Norte como mi padre o mi hermano lo hubieran hecho.- dijo el después de que sus miedos fueran arrojados a un lado.- Thormund me conto como era como Lord Comandante de la Guardia de la Noche, vi como separaste a los norteños de los salvajes cuando estábamos en el campamento, vi cómo te arrojaste a la batalla sabiendo que no podrías con ellos solos.- dijo Sansa mirando a su hermano.- Creo que Robb ni mi padre hubieran querido que siguieras sus pasos, ellos te lo dirían si siguieran vivos.- dijo Sansa mientras se acercaba al "bastardo".- Ellos hubieran querido que tu llevaras al Norte donde ellos nunca pudieron estar, Jeor Mormont te eligió como su mayordomo cuando pudo elegir a alguien más, el vio algo especial en ti.- dijo Thorin mientras miraba a su hermano quien solo se acercó a su hermana y la abrazo para después abrazar a su hermano.- Con nuestra guía, joven Stark, usted gobernara el Norte como su padre y hermano hubieran querido.- dijo Robert quien levanto su espada.- ¡Por el lobo blanco!¡Por el rey en el Norte!- exclamaron todos los lores mientras el pelinegro ojiverde apoyaba su mano en el hombro de Sansa.- ¿Segura que quieres esto?- pregunto Thorin mientras Sansa miraba sus manos para después mirar el trono y apoyara una de sus manos en la mano del pelinegro.- Al principio quería hacerlo, como lo hacia nuestro padre pero…cuando regresaste, esa idea desapareció de mi cabeza.- ella dijo mientras se volteo a ver al pelinegro a los ojos.- Antes de ese día te dije que…- dijo ella mientras apoyaba sus dos manos en el pecho del pelinegro acercando su rostro al del ojiverde.- "Te acompañare, a donde tu vayas yo iré, por siempre y para siempre."- repitieron los dos mientras recordaban como un lazo rojo hecho por la pelirroja enlazaba las manos de los dos niños quienes sonreían como si hubieran hecho una de sus travesuras a los molestosos; los rostros de ella y él se acercaron para que después los labios de ellos se encontraran saboreando y degustando uno del otro, se perdieron en el calor del otro mientras dejaban a un lado su alrededor sin importarles nada más que ellos dos, volvieron a la realidad cuando los sonidos de lanzas y espadas resonaban al chocar contra el suelo, se miraron para después sonreírse el uno al otro.
Después de la reunión, los lores se despidieron del pelinegro, antes de que los lores del reciente nombrado consejo se despidieran el pelinegro les comunico que se acomodaran en el castillo ya que al día siguiente tendría una reunión con ellos ya que ciertos planes se llevarían a cabo, despidió a los herederos que partirían al Muro mientras que algunos soldados que los siguieron se unieron a ellos para afrontar la pena de sus señores, el pelinegro solo les deseo buena fortuna en su viaje y que encontraran su rumbo, les concedió lo mismo que a los Bolton sobrevivientes, mientras que ellos se alejaban el pelinegro se volteo a ver como las dos encapuchadas entraban al castillo siendo guiadas por Sansa quien aún mostraba esa sonrisa en sus labios. El pelinegro se giró para entrar al castillo cuando una pelinegra se paró a su lado.- ¿Thorin crees que podamos hablar?- pregunto ella mientras el pelinegro la miro.- Caminemos como lo hacíamos antes, Luthien.- dijo mientras la tomaba por su cintura y caminaban hacia el Bosque de Dioses, los dos pelinegros caminaban mientras los soldados de la casa Stark los miraban.- ¿A dónde vamos Thorin?- pregunto la pelinegra mientras miraba como se alejaban del castillo, mientras el pelinegro solo sonreía.- Vamos a un lugar especial.- dijo el pelinegro mientras ella apretaba su mano dejándose guiar por el pelinegro.
La pareja se sento en una de las raíces salientes de un árbol tan antiguo como lo era el Muro.- Es hermoso.- dijo ella mientras el pelinegro la miraba.- Creo que lo más bello esta delante de mi.- dijo mirando a la pelinegra quien se sonrojo por como cada día su esposo la iba enamorando.- ¿Thorin?- pregunto ella mientras sostenía la mano del pelinegro quien asintió.- ¿Nunca me vas a dejar?- pregunto ella mientras el pelinegro la miraba a los ojos para tomar ambas manos y apoyarlas en su pecho.- Aunque el cielo caiga y la muerte nos cubra con su manto etéreo, nunca dejare de amarte.- dijo el mientras la pelinegra se apoyaba en su pecho.- ¿Aunque tengas más mujeres a tú lado, me miraras y me amaras como siempre?- pregunto ella mientras elevaba la mirada para que sus ojos se encuentren con los del pelinegro quien la apego a él y rodeando su cintura con un brazo y el otro sosteniendo su suave y tersa espalda cubierta por su delicado vestido.- Tu siempre confiaste en mí, tú eras la que siempre me esperaba en las puertas de Rivendale, tú y tu hermana siempre cuidaron de mis heridas, tú y tu familia me acogieron cuando llegue a esa parte del mundo desconocida para todos, tu serás siempre la primera en mi corazón.- dijo el pelinegro antes de depositar un dulce pero apasionado beso en los labios de su esposa quien devolvió el gesto.- Mi Thorin, mi Thorin. Mi rey.- dijo ella antes de volver a besarlo, el pelinegro acaricio la espalda de su esposa, el amor y el cariño sobraban para ambos pelinegros quienes se perdieron en el beso.
-¿Y yo?- una voz conocida para los dos se escuchó entrando por el sendero que llevaba a la laguna, la pareja se separó para ver a Arwen quien se acercaba a pasos pequeños.- Ustedes comparten un lugar en mi corazón, aunque Luthien sea la primera, tu mi hermosa esposa te fuiste ganando un lugar en mi corazón.- dijo mientras las dos hermanas se veían a los ojos.- Siempre fuiste el que te preocupaste por mí, fuiste el primero en abrirme tu corazón pero yo lo deseche, a pesar de eso nunca me dejaste y me ofreciste tu amistad, cuando eso paso, llore, llore como nunca lo había hecho, pero.- Arwen se sento en el regazo del pelinegro quien la abrazo con el brazo libre ya que el otro rodeaba la cintura de Luthien quien estaba con los ojos cerrados reposando su cabeza sobre el hombro del pelinegro.- Tu fuiste el primero a quien quería recurrir, tu fuiste el primero que apareció en los momentos más tristes, tu fuiste el que me consoló mientras lloraba, tu fuiste el primero en consolarme cuando todo mi mundo se derrumbó.- dijo ella mientras apoyaba una de sus suaves y tersas manos sobre la mejilla del pelinegro para que este tomara su mano y se apoyara en ella.- Siempre estarás a mi lado, nunca dejare de quererte aunque tú lo hagas, siempre velare por ti aunque estemos separados, sin importar la distancia que tomemos el uno del otro siempre estarás en mi mente.- dijo el antes de juntar sus labios con los de la elfa pelinegra que una vez ocupo el trono de Gondor, ella le devolvió el beso antes de mirarlo.- Nunca dejare de quererte ni aunque la muerte nos separe dejare de amarte, yo soy tuya y tú eres nuestro.- dijo ella para que su hermana mirara al dúo antes de abrazarlos.- Yo soy de ustedes y ustedes son mías.- dijo antes de abrazarlas y depositar un beso en cada una quienes se apegaron a su pecho queriendo reconfortarse con el calor que el pelinegro les daba.
El trio de pelinegros disfrutaba del paisaje monótono adornado por los árboles y el estanque congelado, las dos damas abrazando al pelinegro quien las rodeaba por su cintura mientras se perdía en los aromas de las dos pelinegras quienes sonreían al sentir como su amado las rodeaba con su calor, el trio se levantó de donde estaban ya que un criado de la casa los llamo ya que la comida estaba servida, los tres entraron abrazados mirando como los estaban esperando los miembros de la casa Stark junto a las dos princesas y la dorniense que vino como escolta de la princesa de Dorne, junto a Jon estaba Thormund y los señores miembros del recién nombrado consejo.- Gracias por esperarme.- dijo el pelinegro quien acomodo a las dos elfas en sus respectivos asientos y él tomaba el asiento de la cabecera.- Por favor, acompáñenme.- dijo el invitando a que los presentes se sentaran y comenzaran a degustar la comida preparada por el cocinero que vino con él desde Rohan.- Mi señor.- llamo Howland Reed mientras degustaba el potaje desconocido para ellos.- ¿Si?- el pelinegro separo su vista del plato mientras miraba al norteño.- ¿Qué hacemos ahora?- pregunto el lord mientras el pelinegro se detenía y lo miraba.- Comer y después beber; los planes los dejaremos hasta mañana.- dijo el pelinegro dando por concluida la discusión ya que a el no le agradaba discutir o hablar de temas importantes en frio, ya que tenía que planearlos bien.
Después de la comida, Arianne invito vino de Dorne, un vino que podría compararse en gusto mas no en sabor y calidad al vino de Rivendale, ninguno de los rohirrim o los provenientes de Endor objeto el probar el vino y ninguno lo descalifico; la comida se dio por concluida y los lores se quedaron junto con Jon quien iba a escuchar a los lores el como poder regir como su padre mientras que Arwen tomaba a Arianne y Luthien quien llevaba a Sansa salían del comedor con un fin desconocido. El pelinegro se iba a retirar del salón hasta que se acordó de algo o alguien.- Jon.- el ahora Líder del Norte se volteo a ver al ojiverde quien lo miraba.-Manderly me dijo que la ultima vez que vieron a Brandon fue al otro lado de la muralla, ¿Sabes algo?- pregunto el pelinegro mientras el Líder del Norte lo miraba mientras recordaba.- Samweel lo ayudo a cruzar el Muro y Thormund dijo que vio a su lobo cerca al Puño de los primeros hombres.- dijo mientras los lores lo miraban.- Mande unos cuantos hombres antes de dejar de ser el Comandante pero nunca lo encontraron.- dijo mientras los lores asentían y Thorin lo miraba algo dubitativo solo para voltearse a ver a Gandalf.- ¿Crees que las águilas podrán llevarnos más allá del Muro?- pregunto el pelinegro mientras el Istari meditaba.- Si, pueden llevarte, pero creo que….- mientras señalaba algo en cintura del pelinegro quien solo miro hacia donde apuntaba el sabio quien lo miraba algo serio.
-Si, también pensaba lo mismo.- dijo el pelinegro antes de dejar el salón principal y salir al exterior.- Erkenbrand, reúne a 20 hombres.- dijo mientras pasaba a lado de su capitán real quien acato lo que dijo su señor.- Gwaihir.- dijo mientras se inclinaba delante del Señor de las Águilas quien bajo la cabeza para después levantarla.- Majestad, le pido una vez mas su ayuda.- dijo el pelinegro mientras se acercaba lentamente al águila quien lo seguía mirando.- Ayúdeme a traer a mi hermano quien esta mas allá del Norte.- dijo el pelinegro antes de acariciar el plumaje de la majestuosa águila quien solo adelanto y bajo el ala como si quisiera que el pelinegro subiera a su ancho lomo quien solo negó a su gesto.- Deje que mi comandante lo monte, yo iré en alguien que imponga temor y miedo incluso en mi propia alma.- dijo mientras se alejaba del Señor de las Águilas quien movió la cabeza hacia un lado, los 21 guardias reales pedidos se acercaron.- Mi señor, aquí estamos.- dijo Erkenbrand delante de los guardias reales.- Erkenbrand, monta en mi amigo Gwaihir y elévense.- dijo el pelinegro mientras su comandante lo miraba algo extrañado, los rohirrim se montaron en cada águila después de ver como su comandante se montaba en el Señor de las Águilas, el pelinegro descolgó un cuerno pequeño y tosco de su cinturón solo para ponérselo en la boca y soplarlo, un inaudible pitido para el oído de los hombres y un tanto molesto para las águilas se hizo presente solo para que, y a pesar de la lejanía de Endor a Poniente, después se escuchara un rugido, un rugido nunca antes escuchado en Poniente, un rugido que solo se escucho en la Batalla de los Campos del Peleenor, un rugido que estremeció en algún momento el corazón de los rohirrim solo para ver como sus enemigos caían ante esa bestia que su ahora rey montaba.
