El Despertar del Lobo.
La calma, la serenidad y cierto respiro de paz le llegaba al cuerpo mientras seguía soñando, soñando sueños imposibles para algunos pero no para otros aunque tenía cierto pesar en su corazón; su fiel compañero de viaje, aquel que traía el alimento y vigilaba constantemente su bienestar y el de sus compañeros de viaje, ya no estaba con él, lo sentía en el fondo, sentía como su presencia se perdía en la infinidad de la muerte, sintió como su corazón se estrujo cuando su fiel compañero se sacrificó para que ellos pudieran salir de ese lugar, sintió como cada fibra, cada musculo e incluso cada gota de su sangre quería salir de ese estupor para ver por última vez a su compañero, su lobo huargo al cual llamo Verano.
Si bien la pena estaba presente, la calma y la serenidad era algo….que no había sentido en meses después de su huida, el calor de las pieles y el lino cubriendo una estera y algo mas que no sabía que era, pero su suavidad y como su cuerpo descansaba sobre esa superficie que nunca sintió, eso despertó la curiosidad, una curiosidad que siempre estuvo presente, los ojos azules comenzaron a mostrarse poco a poco mientras pestañeaba queriendo volver a su sueño, los parpados comenzaban a ceder y unos momentos después estuvo mirando de un lado a otro, el gris de la piedra destacaba sobre la poca mueblería que había en la habitación; miro hacia la puerta la cual estaba medio abierta, intento enderezarse apoyándose en esa superficie encontrándola suave y cómoda mientras se hundía un poco por la presión.- ¿Cómo amaneciste, hermano?- pregunto una voz suave pero firme, el dejo de prestar atención a esa superficie para después mirar a la puerta encontrándose con un hombre mayor a su hermano Robb antes de irse a la guerra, una barba candado finamente estilizada, su cuero cabelludo peinado hacia los lados con un mechón cayendo sobre su cara alcanzando a tocar la punta de la nariz finalizando con una ligera cola media, sus ojos verdes delataron quien era mientras las escleróticas se comenzaban a teñir de rojo.- Thorin.- menciono mientras trataba de levantarse aun con más ahincó, el pelinegro se acercó y lo ayudo a apoyarse contra el respaldar de la cama donde descansaba.- Hermano.- dijo Thorin antes de que Bran se abrazara a él.
-Supongo que estarás por poco tiempo.- supuso Bran mientras el pelinegro lo miraba dubitativamente.- Rohan.- dijo Bran sorprendiendo al pelinegro.- ¿Cómo lo supiste?- pregunto el pelinegro mientras el peli castaño sonreía.- Veras…..- le comenzó a contar sus vivencias después de cruzar el muro; si la habitación principal sintiera ahora los muros grises serian rojos como la sangre al presenciar tal sensualidad, dos reinas pelinegras con sus finos labios cerca a los turgentes senos de una princesa dorniense quien apegaba a las reinas de Rohan, una de ellas se crispo para abrir sus ojos sonrojándose por tener cerca de su boca el seno derecho de la amante de su esposo, mordió sus labios callando un gemido miro hacia abajo solo para sonreír mientras se mordía los labios nuevamente, como no hacerlo cuando una pelirroja norteña tal como llego al mundo se acomodaba mientras su nariz rozaba contra el monte de venus llevándola al clímax.
-Shhh, no querrás despertarlas.- dijo la otra reina mientras abría los ojos mirando a su hermana quien solo le sonrió, ambas hermanas tomaron suavemente los brazos de la dorniense y los apartaron dándoles libre movimiento para que pudieran levantarse.- Arwen…¿Cómo es que hemos acabado así?- pregunto Luthien mientras se ponía su vestido el cual tuvo que acomodarlo para que este no apretara su amplio busto.- El amor que tenemos por Thorin.- dijo Arwen ayudando a su hermana deslizando sus manos entre la ropa escueta de su hermana acomodando el busto para que el vestido no la asfixiara.- El amor que el tiene por nosotras, el cómo aparto su deseo de retornar a su hogar al ver cómo te preocupabas por el.- dijo Arwen mientras le sonreía a su hermana quien se sonrojo, al ver ese sonrojo Arwen sonrió.- El ver como personas desconocidas para el lo ayudaban deseo retribuirles a tal punto de acompañarlos en una guerra que no era suya; el ver cómo la gente sufría el también hizo suyo el sufrimiento y lo pago dejando su deseo de volver, un deseo que pudo haber salvado a su madre y padre del velo de la muerte.- dijo Luthien mientras ayudaba a su hermana subiendo el vestido platinado por sus suaves y tersas piernas encontrando algo de dificultad ante las curvas de su hermana.- ¿Si hubiera vuelto a casa….crees que…él se hubiera casado conmigo?- pregunto Luthien mientras ella solo bajaba la cabeza ante la duda que se arremolinaba en su corazón.- Te hubiera traído conmigo.- dijo Thorin entrando a la habitación mientras caminaba hacia ellas.- Te hubiera traído conmigo para que viviéramos juntos, te hubiera traído conmigo para que viviéramos como familia.- dijo el mientras la abrazaba por la espalda acomodando su cabeza sobre el hombro de la pelinegra quien se apegó a él y giro su cabeza para que ambos estrecharan sus labios íntimamente.- Y hubiéramos regresado con mis padres para pedir tu mano a tu padre.- dijo el apegándola a él.
La elfa pelinegra sentía las caricias en su espalda mientras ella suspiraba suavemente haciendo que el pelinegro se sonrojara al sentir el suave aliento en el cuello.- Y la respuesta es la misma que te di ese día: Si acepto.- dijo ella antes de darle un suave beso en los labios antes de que se separaran sonrojados por los suaves murmullos y los suspiros a sus espaldas, los dos se volvieron sonrojados mirando a las 3 féminas quienes aún no salían de la habitación; una pelirroja y una pelinegra cobriza tal como vinieron al mundo mientras la otra reina de Rohan ya tenía puesto un vestido azulino que destacaba con sus ojos azules.- ¡Que lindo!- exclamo Arianne mientras se levantaba y mostraba su desnudez antes de abrazar al pelinegro quien solo se sonrió a si mismo.- ¡A…arianne!- exclamo Sansa tratando de cubrirse aún más con las sabanas solo para fracasar al sentir como el frio viento del Norte.- ¿Qué?- pregunto la dorniense mientras se volteaba a ver a su amiga/hermana quien se ruborizo al punto que su pelo apenas se podía distinguir del rostro rojizo de la vergüenza.- De que te avergüenzas si hoy amaneciste con tu boca pegada a mi entrepierna.- dijo la dorniense separándose del pelinegro y cogiendo sus ropas sin mirar cómo estaba la pelirroja quien parecía un pez fuera del agua por como tenía la boca abierta, el pelinegro se rio antes de acercarse a la pelirroja quien no se movió de donde estaba.- Que atrevido despertar, Sansa.- dijo el pelinegra antes de darle un beso en sus labios.- Si, un atrevido y algo salado despertar.- dijo el pelinegro apartándose de Sansa antes de que ella se desmayara por el shock.- Cuando estén listas pueden bajar a desayunar.- dijo el pelinegro saliendo de la habitación con Arwen quien solo les sonrió antes de que la puerta se cerrara.
Los pasos de la pareja hacían eco por el pasillo de piedra el cual conducía al comedor donde había dejado a su hermano menor con Gandalf y Legolas, el pelinegro hizo que Arwen se volteara y tomándola de la cintura la abrazo.- ¿Crees que estoy haciendo bien?- le pregunto el pelinegro a la elfa quien sonrió ya que así era su esposo, primero reaccionaba para después razonar acerca de sus actos, solo para después lidiar con las consecuencias sean estas buenas o malas, con una sonrisa en los labios ella aparto el mechón que tapaba el rabillo de su ojo derecho.- ¿Las amas?- pregunto ella mientras el pelinegro miraba el suelo solo para que ella levantara su cara suavemente haciendo que el pelinegro la mirara a los ojos.- Si, aun si nunca me hubiera cruzado con ese árbol movería cielo y tierra para volver a casa.- dijo el pelinegro mientras la elfa asentía.- ¿Nos amas?- pregunto ella mientras el pelinegro le sonreía.- Si, ustedes me curaron, me acompañaron y me ofrecieron su amistad sin que yo hiciera algún gesto por merecerla, ustedes me acompañaron en mis momentos difíciles, ustedes estuvieron ahí para mi cuando me desplomaba, cuando me faltaban los ánimos para seguir ustedes me los daban.- dijo el solo para que ella lo abrazara.- Entonces no tienes que dudar de ti, una y otra y otra vez estaremos contigo hasta que nuestra vida se extinga; hemos pasado momentos felices y aun si los celos por tener que compartirte con más mujeres son demasiados los dejaría de lado solo por permanecer contigo a mi lado.- dijo ella antes de darle un corto beso en los labios para después abrazarlo y pegar su rostro al pecho del pelinegro.- Solo prométenos que nunca nos vas a dejar de lado y que nos amaras igual.- dijo ella antes de que el pelinegro la tomara por la cintura y la levantara para plantarle un apasionado beso.- Siempre las querré por igual, ninguna estará sobre la otra y a todas las querré por igual; siempre estarán para mí y yo siempre estaré para ustedes.- dijo el después del beso mirando como su esposa se sonrojo y con lágrimas resbalando por su suave mejilla le sonrió.
-Creo que me amaras más a mi.- dijo ella solo para que el pelinegro sonriera y ella asintiera.-¡SIII!- grito el pelinegro atrayendo a las 3 mujeres que salían de su habitación y del otro extremo del pasadizo salieron dos varones, un anciano con una larga barba y un elfo quien cargaba a un adolescente minusválido quien miraba a su hermano levantando por la cintura a una bella y hermosa mujer pelinegra.- ¿Qué pasa?- pregunto Gandalf quien miraba a la pareja sin saber qué era lo que estaba pasando, el pelinegro bajo a la pelinegra y la abrazo por la espalda y puso una mano sobre el estómago de la elfa quien sonrió y asintió; de inmediato el hombre sonrió y se puso a reír pensando en lo que diría su amigo elfo; el adolescente miro al elfo quien sonrió a su amigo.- Felicidades amigo mío.- dijo el pelirrubio mientras el adolescente miro a su hermano.-¿Qué sucede?- pregunto Brandon solo para que el pelinegro le sonriera y apoyara su mano en el estómago.- Que pronto serás tío.- dijo el solo para que el adolescente se alegrara, el pelinegro se acercó al elfo pelirrubio quien le sonrió y le entrego al Stark antes de que todos entraran al comedor, mientras Thorin sentaba a Brandon para que comenzara el desayuno miraba como Sansa y Arianne felicitaban a Arwen quien sonreía mirando a su hermana quien estaba enfurruñada.- No se vale, yo le iba a dar a su segundo hijo.- dijo Luthien quien corrió a abrazar a su esposo, este solo comenzó a reírse antes de que depositara un suave y tierno beso en la pelinegra.- No importa quien sea la madre, solo sé que ese retoño gozara de nuestro amor y el de su familia.- dijo el pelinegro antes de que Luthien se acercara a su hermana y la abrazara felicitándola por su embarazo.
El desayuno continuo ameno; antes de que alguno comenzara a comer las puertas se abrieron entrando Jon junto con el consejo recién nombrado, Brandon narraba su viaje más allá del muro mientras Tormunt lo miraba y aportaba en cuanto a su conocimiento del área y al terminar el adolescente se llevó una reprimenda de Jon quien le decía que pudo haberlo llevado con algunos de los "cuervos" hasta el gran árbol y protegerlo; aun asi el desayuno continuo como si nada hasta que el maestre entro con una misiva.- Mi señor, ha llegado esto.- dijo alcanzándoselo a Thorin quien lo miro extrañado.- Es del Rey de los Siete reinos.- dijo el mientras el pelinegro de ojos verdes lo miraba algo extrañado.- Entonces esa misiva es para el Rey del Norte.- dijo mientras el maestre comprendía e iba a Jon quien estaba algo dudoso.- Lord Manderly.- dijo Jon mientras el señor de la casa Manderly cogía la misiva y la abría para comenzar a leerla.
"Lord Bolton, es necesaria su presencia en la Fortaleza Roja, el Rey demanda su presencia debido a los acontecimientos sucedidos hace dos amaneceres. Tiene un plazo de dos semanas para que se presente, así como se le hace saber que los rehenes capturados en la ceremonia llevada cabo en los Gemelos siguen en manos de nuestras patrullas detenidas en Harrenhall. Esperamos su respuesta.
Regente de la Corona.
Kevan Lannister."
Un silencio se produjo en el comedor mientras Lord Manderly arrugaba la misiva.-Mi…mi hijo sigue vivo.- dijo el señor del Puerto Blanco solo para golpear la mesa.- ¡Esos bastardos todavía lo tienen en ese oscuro lugar!.- dijo el mientras su nuera ponía su mano sobre el puño del señor.- Es muy pronto para que Jon comience a atender estos menesteres.- dijo Thorin limpiándose la boca con una servilleta de tela antes de que se pusiera de pie.- Lord Manderly, lo prometido es deuda, deme esa misiva.- dijo el pelinegro tendiendo su mano en dirección del Manderly quien extrañado le entrego la carta.- Maestre, escriba la respuesta y dígale que Lord Greenwood ira en representación de Jon Stark, Rey del Norte.- dijo el pelinegro mientras el maestre lo miraba extrañado, una sola mirada seria del Ojiverde cambio su razonamiento y empezó a escribirla.- Escriba al campamento, que los hombres de las casas norteñas regresen a sus casas.- dijo haciendo que el maestre tomara un segundo trozo de pergamino.- Eomer.- dijo el pelinegro haciendo que su senescal se levantara de la mesa.- Ve al campamento y marchen hacia Los Gemelos a paso lento.- dijo el pelinegro mientras doblaba la misiva y la ponía en uno de sus bolsillos.- Escríbale una misiva al capitán Felton para que los navíos estén listos para partir.- dijo el pelinegro mientras el maestre escribía lo que el ojiverde decía.- Arwen.- dijo mirando a su esposa quien asintió.- Lleva a Luthien, Sansa y Arianne a Rocadragon, espérenme ahí, no tardare mucho.- dijo el pelinegro mientras la pelinegra asentía solo para que Luthien se levantara y mirara a su esposo enojado.- Yo iré contigo.- dijo ella solo para que el pelinegro se sobara el entrecejo y mirara a su esposa seriamente.- No, iré so….- una mirada de su esposa y el ceño fruncido de esta lo hizo suspirar.- Iras con Eomer y nos veremos en Los Gemelos.- dijo el pelinegro mientras su esposa lo mirara extrañada.- ¿Qué vas a hacer tu?- pregunto ella solo para que el pelinegro la mirara con una sonrisa en los labios.- Rescatar a los rehenes y encender una fogata.- dijo el antes de que comenzara a caminar hacia la salida.- Ira con Urgost y ellos ni lo verán venir hasta que sea muy tarde.- dijo Eomer antes de que marchara a su habitación y se pusiera su armadura.- Mi señora, partiremos en media hora, alístese por favor.- dijo el pelirrubio haciendo que la pelinegra se levantara y fuera a su habitación.
El pelinegro estaba poniéndose su cota de malla cuando entraron las chicas, Sansa lo miraba algo temerosa.- Descuida, no me pasara nada.- dijo el pelinegro haciendo que la pelirroja se preocupara aún más.- Eso dijiste ese día.- dijo ella haciendo que el pelinegro dejara de ajustar las correas de su pechera, la pelirroja se puso delante de el y tomo las correas ajustándolas.- Quiero…quiero que vuelvas.- dijo ella mientras el solo la miraba.- Quiero que vuelvas a mis brazos.- dijo ella tomando las hombreras y poniéndolas sobre las correas hasta que sonara el clip metálico asegurando la hombrera en su lugar.- Ambas queremos que vuelvas a nosotras.- dijo Arianne mientras le ponía los guardabrazos y los codales.- Queremos que vengas sano y salvo.- dijo la pelinegra dorniense mientras el pelinegro se ponía los guanteletes.- Saben que volveré.- dijo el mientras se ajustaba los brazaletes y cerraba los puños.- Saben que regresare a ustedes para cumplir mi promesa, aquella promesa que les di ese día.- dijo el mientras tomaba sus espadas y las ponía en su cinto.- "Estaremos juntos por siempre y para siempre."- dijeron los tres a coro mientras las dos féminas le alcanzaban el carcaj de flechas y el arco.- Me verán regresar triunfante, además….- dijo el pelinegro tomando de la cintura a Arianne.- Tenemos que formalizar lo nuestro, tu padre debe de estar pensando las mil y una formas de que le haga pagar por tomar a su linda princesa.- dijo el pelinegro mientras la pelinegra dorniense solo lo abrazaba con una sonrisa plasmada en los labios y tomándolo por los cachetes le planto tremendo beso.
-Si nuestros padres estuvieran vivos.- dijo la pelirroja mientras apretaba el bordillo de su vestido haciendo que el pelinegro le tomara por los brazos y la hiciera mirarlo.- Movería cielo y tierra para regresar, tomar esta espada y cabalgar hasta Desembarco del Rey y enfrentarme hasta a los mismos dioses por volver a verte.- dijo el pelinegro antes de acariciar su suave cabellera y acercar su rostro al de la pelirroja quien le sonrió.- Estaría esperando en el portón aun con una sonrisa en mis labios.- dijo ella antes de darle un suave y tierno beso en los labios. El pelinegro le sonrió antes de tomar su casco y su capa verde con la cresta de Rohan grabada en ella. - Alístense para su viaje y espero que no les den miedo las alturas.- dijo el sonriendo mientras las dos se miraban y asentían.
El pelinegro salió encontrándose con sus dos esposas, una vistiendo una armadura femenina sin muchos adornos y con una espada en su cinto, en su espalda colgaban el carcaj y un arco y en su cintura un cuchillo de fácil desmontaje por si acaso.- Luthien, ¿estas segura de venir?- pregunto el pelinegro mirando a su esposa quien solo se puso el casco haciendo que el pelinegro suspirara.- La mitad de los guardias reales irán contigo además de Eomer.- dijo el haciendo que su esposa sonriera y asintiera.- Arwen, tú y las chicas irán a Rocadragon en las águilas, no quiero arriesgarlas a que vallan por tierra.- dijo el pelinegro haciendo que la pelinegra asintiera y le diera un beso en los labios.- Regresa pronto amor.- dijo ella antes de abrazarlo y darle otro beso.
El pelinegro tomo su escudo y salió acompañado por su esposa, los dos se detuvieron en la puerta de la princesa Lannister quien alistaba las pocas cosas que trajo con ella.- Mi señora.- saludo el pelinegro mirando a su invitada y refugiada quien tenía una piel de oso sobre su vestido, el pelinegro le sonrió haciendo que ella se ruborizara.- Ira con mi esposa y bien reguarnecida, primero haremos una parada en Los Gemelos.- dijo el pelinegro mientras apretaba el mango de su espada.- Tengo unos idiotas a los cuales cobrar y algunos que otros a los cuales la tumba los reclama.- dijo el pelinegro mientras la princesa solo asentía y como no hacerlo cuando las noticias de la "Boda Roja" llegaron a sus oídos.
-Lamento no poder haber hecho algo y lamento el accionar de mi abuelo y mi madre. - dijo ella mientras el pelinegro sonreía. - Usted no tiene nada que lamentar mi señora. Deje que esos lamentos marchen con esas personas. - dijo el antes de que la princesa sonriera y asintiera. - Bien, acompáñenme mis señoras. - dijo el pelinegro haciendo que las dos féminas lo tomaran de sus brazos y las escoltara hasta la salida, el pelinegro iba con ellas mientras las dos féminas iban con una sonrisa plasmada en los labios. El pelinegro junto con las dos féminas se pararon delante del dragón quien los miraba seriamente.- Amigo mío, creo que nos divertiremos mucho.- dijo el pelinegro mientras miraba como los suyos se alistaban.- Erkenbrand.- dijo llamando al capitán de su guardia real.- Que la mitad de los guardias reales vaya con mi esposa y la princesa Myrcella.- dijo el pelinegro mientras las dos féminas se separaban del pelinegro, su esposa le dio un beso en los labios.- Regresa conmigo a salvo.- dijo ella antes de que se separara de su esposo y fuera hacia el contingente de los rohirrim, siendo Eomer quien esperaba junto a Eustace, la montura de la Reina.- Mi señora.- dijo recibiendo a la esposa de su rey quien le sonrió y se subió encima de la yegua quien relincho grácilmente saludando a su dueña.- Princesa, usted vendrá conmigo.- dijo Arkan mientras le tendía la mano a la princesa Myrcella quien solo le sonrió y se subió enfrente del hombre caucásico.- Vigilen sus espaldas, Garm ya esta en camino a Riverrun junto con el eored de Heodred.- dijo el pelinegro haciendo que Arkan y Eomer asintieran, los 3250 rohirrim partieron mientras 250 guardias reales se quedaban junto a su señor.- Mi señor Gwaihir.- dijo el pelinegro acercándose al rey de las águilas de las montañas nubladas quien acerco su pico al pelinegro quien le dio una reverencia.- Acompáñeme en esta cruzada, acompáñeme en esta ultima aventura en este desolado paraje.- dijo el pelinegro haciendo que el águila agitara sus plumas y se pusiera de costado desplegando su ala ofreciendo montura.- Mi capitán ira con usted mientras mis hombres montaran a los suyos.- dijo el pelinegro haciendo que el águila graznara y todas las águilas se pusieran en la misma posición a lado de los rohirrim.- Doscientos de ustedes irán conmigo mientras los otros cincuenta guiaran a los mearas al puerto donde el almirante Felton los espera para que lleguen a salvo a Rocadragon.- dijo mientras Erkenbrand comandaba a cincuenta de los suyos quienes asintieron.- Mi señor Landroval.- dijo el pelinegro enfrente de otra águila quien lo miraba.- Mi esposa junto a mis damas irán de frente a Rocadragon, ¿cree poder llevarlas?- pregunto el pelinegro haciendo que Landroval mirara a su hermano quien bajo su cabeza, el príncipe de las águilas nubladas grazno y se quedó mirando al portón.- Grimbeorn, asustemos a esos ribereños y mostrémosles sus miedos.- dijo mirando al gigante quien lo miro para después reírse.- OHOHOHOHOHOH, Eres divertido señor de Rohan.-dijo el gigante montando una águila quien grazno abriendo sus alas y despegándose del suelo.- Urgost, que Poniente se entere que los Dragones son su mas grande pesadilla.- dijo mientras el dragón señor de Carn Dum riera.-ZEHAHAHAHAZEHAHAHA ¡Que teman a los dragones y se ensucien pensando cuando les llegara su hora!¡ZEHAHAHAHA!- dijo el dragón mientras el pelinegro montaba al dragón y este dando un rugido que se escucho hasta Dorne despego del suelo batiendo sus gigantescas alas.- ¡Síganme!- grito el pelinegro haciendo que todo ese regimiento de águilas comandadas por un dragón salieran rumbo a Harrenhall, un castillo que sufrió un ataque de dragones advenedizos.
Los cielos de Poniente estaban claros como el agua cuando Luthien llego con los 3250 rohirrim al campamento desmontado mirando como algunos rohirrim se quedaron esperando a su reina.- Mi señora, Gram y Heodred han partido hace 2 días.- dijo el rohirrim encargado de ese regimiento el cual ya estaba alistándose a partir.- Bien, alcanzaremos a mi esposo en los Gemelos, por mientras nos dirigiremos a Riverrun para apoyar al tío de mi esposo.- dijo ella mientras los rohirrim asentían y marchaban al sur del cuello; el oscuro y tenebroso Harrenhall estaba en un silencio algo tranquilo, mientras Bonifer Hasty estaba al gobierno de esa derruida fortaleza los cien santos no dejaban ver una gota de su maldad interna pero cuando este fue asesinado cruelmente por Hosteen Frey dieron rienda suelta mostrando sus verdaderas caras.-¡Malditosss!- grito un hombre corpulento mientras miraba a sus captores, siendo estos a los que antes llamaba aliados, aquellos que mataron a sus amigos y a sus hombres, aquellos que mataron a su rey.- ¡Los matare!¡Los matare con mis manos!-dijo el hombre mientras algunos santos y Frey lo escuchaban para después matarse de risa.- ¿Quién sigue?- pregunto un soldado Frey saliendo de una de las celdas mientras se ajustaba el pantalón solo para que otro Frey entrara, Wendel miro furiosamente al Frey.-Callen a esa rata norteña.- dijo Hosteed mirando a Wendel quien lo miro furiosamente.- ¡Ruega a los dioses por tu pútrida alma!- dijo el norteño mientras algunos Frey se carcajeaban sin saber que su destino estaba pronto a acabar.
-Mi señor. - grito Erkenbrand a Thorin quien montaba a Urgost el cual solo miraba esa horrible construcción a lo lejos. - ¡Ustedes esperen mi señal!¡Yo les abriré las puertas! - dijo el pelinegro a Erkenbrand quien miro como el dragón ascendía hasta que las nubes ocultaran su forma. -¡¿Cuál señal?!- pregunto el capitán de la guardia real sin recibir respuesta. La tranquilidad a la cual estaban acostumbrados los Frey se rompió cuando lo escucharon. - GROAR. - el rugido, un rugido que escucharon hace ya muchos amaneceres, una bestia estaba cerca mientras los hombres no sabían que hacer. - Yo…soy…fuego. - dijo una voz siniestra sobre las nubes mientras una sombra se acercaba y se hacia mas grande, los hombres miraban al cielo temerosos mientras sus espadas temblaban y las ramas de los árboles arciano crepitaban como si la muerte estuviera cerca.
-Yo…..soy….caos.- dijo esa voz mientras los árboles se desprendían de sus raíces y comenzaban a volar, los hombres se miraban entre ellos y al cielo alternándose, cuando lo vieron las armas cayeron, cuando lo vieron sus pies se congelaron, cuando lo vieron sus corazones se detuvieron.-¡Corrannnnn!- grito Hosteed antes de que un pilar de fuego saliera de su boca para estamparse contra el suelo, las llamas devoraron al Frey mientras sus gritos resonaban en los oídos de sus soldados, algunos quisieron moverse pero flechas caían del cielo matando a los desprevenidos santos, el pilar de fuego se convirtió en una marea, las llamas comenzaron a devorar todo el foso, las paredes de piedra se cimbraron mientras el metal ardía ante la presencia del elemento mas fuerte, el fuego se expandía por todo el lugar mientras las llamas ardían incinerando a los incautos soldados, el pilar de fuego paro mientras la criatura batió sus alas extinguiendo su obra, los restos calcinados se convirtieron en cenizas las cuales se dispersaron por todo el lugar, el olor putrefacto de los cuerpos incinerados desapareció mientras los pocos sobrevivientes miraban a la criatura que les dio una sonrisa colmilluda para después rugir haciendo que todos cayeran de culo al suelo temblando del miedo, un hombre ataviado con una armadura y una capa verde ondeando salto del dragón y saco sus espadas mientras el dragón rugía desprendiendo el portón de madera reducido a una pira antes de que una matanza digna de antaño, una matanza digna del Guerrero y una que causaría pesadillas a los más jóvenes y advenedizos aspirantes a caballeros los hicieran replantear sus ideales.
La sangre volaba mientras las espadas caían al suelo, las flechas iban y venían contra los hombres que desafiaron a Harrenhall y sus huéspedes, los cuerpos de las torres caían solo para que sus cabezas se rompieran al contacto con el suelo si es que no caían en la boca de la criatura, una que otra cabeza de los Frey o los Santos rodaba mientras sus gritos de piedad eran callados por flechas y lanzas, un torrente de fuego fue el inicio de esa masacre, la masacre de Harrenhall.
La escaramuza, si a eso llamaran escaramuza si la pelea un hubiera sido unilateral, duro menos de treinta minutos, duro menos que un almuerzo decente con unos amigos.- Eso fue to….- el pelinegro se detuvo al ver las celdas, una especialmente donde gruñidos se escuchaban.- Mi señor.- Erkenbrand miraba a su señor quien se acercaba a la celda, el entro sin hacer sonido alguno, un hombre estaba apretando a una mujer o lo que era una mujer, ella estaba con los ojos saltones mientras se removía en su sitio.- ¡Quieta perra!- grito el hombre mientras la ahorcaba más.-¡Sheeee!¡Pesha!¡Pesha!- decía la mujer con la lengua afuera y los ojos mirando al techo, el pelinegro rechino los dientes al prestar atención a un detalle, un regalo que hace años le dio a una niña norteña.
-Dacey. - dijo un niño de 4 años levantando los brazos mientras una niña de 12 años para que lo cargara, ella sonrió y lo levanto para que el niño se abrazara a ella. - Deberías de jugar con mas cuidado Thorin. - dijo ella mientras lo llevaba adentro del castillo Mormont, al entrar se encontraron con Catelyn hablando con una mujer robusta quien sonrió mirando al niño. - Thorin, ¿Qué paso? - pregunto Catelyn mirando a su hijo.
Apretó los puños mirando al hombre quien ahorcaba a la fémina quien tenía la lengua fuera.- ¡Deja de mover…..- el hombre no pudo decir más cuando vio como el pelinegro levantaba su mano y sus ojos se volvían negros como el carbón.- Fulminum.- dijo el pelinegro haciendo que truenos se difuminaran de sus dedos impactando en el pecho de los dos haciendo que ambos gritaran.- ¡AHHHHHH!- gritaron los dos mientras Erkenbrand y algunos rohirrim miraban al interior, el dragón miraba desde lejos.- No se entrometan, el…..el no es Thorin.- dijo el dragón mientras miraba seriamente lo que pasaba.- Ignis.- dijo el pelinegro con esa voz sombría mientras de su mano salían llamaradas negras consumiendo al hombre quien gritaba agonizantemente, la mujer estaba absorta.- ¡Noooooo!- grito ella haciendo que el pelinegro se detuviera y se sujetara la cabeza mientras las sombras se calmaban.- Da….Dacey.- el pelinegro se acerco mientras la mujer estaba absorta, desde hace mucho tiempo nunca la llamaron por su nombre, algunos si lo hacían mientras otros la llamaban perra o puta, ella solo miro al pelinegro quien ya estaba cerca.- Da…dámelo.- dijo ella mientras abría las piernas haciendo que un liquido blancuzco saliera de su intimidad, el pelinegro se detuvo solo para arrodillarse y abrazarla.- Osita.- dijo el pelinegro a su oído haciendo que la mujer abriera sus ojos enormemente, solo una persona la llamaba así, hace mucho tiempo un ojiverde le decía así, un niño ojiverde quien le dio un collar, un collar que nunca se lo quito, un collar que aun colgaba en su cuello.
-Thor….Thorin.- dijo ella mientras la realidad la golpeaba, se sentía sucia, deseaba….deseaba algo.- Thor….Thorin.- dijo ella mientras abrazaba al pelinegro quien la cargo.- No….no…por favor.- dijo ella mientras luchaba en los brazos del pelinegro, el la miro a los ojos los cuales estaban con lagrimas escurriendo por sus ojos.- Ma….mátame.- dijo ella mientras el pelinegro negaba con la cabeza.- Por….por favor.- dijo ella mientras los ojos del pelinegro comenzaban a enrojecerse.- Por favor….por favor.- el pelinegro negaba mientras se acercaba a la puerta.- Por…..por favor.- dijo ella mientras el pelinegro la miraba a los ojos con lágrimas.- Hazlo….por favor.- dijo ella con una sonrisa mientras el pelinegro la miraba con lagrimas escurriendo por sus ojos, los hombres y las águilas miraban distantes a su rey, a su aliado, el dragón lo miraba serio.- Lo…..lo ha…..lo hare.- dijo el.
-Sabes, algún día, un día gobernare esta tierra.- dijo ella ganándose la mirada del niño pelinegro que estaba jugando con una granada.- ¡No juegues con la comida!- grito ella.
Cogió el cuchillo sacándolo de su vaina.
-Thorin. - dijo una adolescente mientras un niño quien aun no cumplía diez años se volteaba a verla. - Gra…gracias. - dijo ella mientras palpaba el collar con una figurilla de un oso en dos patas mirando al horizonte. - Es…es un regalo. - dijo el niño mientras la niña lo abrazaba.
El pelinegro la miro a sus ojos.- Gracias.- dijo ella mientras el pelinegro con lagrimas en los ojos asentía, ella puso una mano sobre su pecho antes de que el pelinegro levantara su mano.- Lo…..los ve….los veo.- dijo ella mientras las lágrimas fluían por sus mejillas, una sonrisa en su rostro plasmada mientras miraba al cielo.-….- el pelinegro le dio un beso en la mejilla sintiendo la salinidad de sus lágrimas, ella lo miro mientras ponía una mano sobre su mejilla.- Que….que grande eres.- dijo ella mientras el pelinegro cerro sus ojos al momento de apuñalarla en su estómago.- El….el cie…cielo es…..es he…..hermoso.- dijo ella antes de cerrar sus ojos, cerrar los ojos que ya nunca más abrirían.
-Recorreré el mundo y te llevare conmigo. - dijo el niño de 10 años mientras la adolescente solo sonreía. - Si, creo que lo harás y yo te cuidare. - dijo ella mientras abrazaba al niño antes de que tres niñas corrieran hacia el dúo.
El pelinegro se derrumbo soltando su cuchillo mientras la mujer caía al suelo sin hacer ningún ruido.- Libérenlos a todos.- dijo el pelinegro con una voz sorda, una voz etérea.- Vayan donde la reina y que no se mueva de donde esta.- dijo el mientras los rohirrim se miraban entre ellos.-Vayan ahora.- dijo el dragón mientras el pelinegro se levantaba y se subía sobre el dragón.- Llévenla a Endor y den….denle un entierro digno.- dijo el pelinegro mirando a Erkenbrand quien asintió sin querer antes de elevarse mientras miraba unos edificios en particular.- Que ardan.- dijo sombríamente mientras sus ojos se teñían de negro.- Zehahahaha, el lobo ha despertado.- se rio entre dientes el dragón antes de que agitara sus alas dirigiéndose a los Gemelos.
Apenas el pelinegro y el dragón salieron de la vista, los rohirrim se dividieron en dos grupos, uno comandado por Heromir, Comodoro de Erkenbrand, y uno comandado por Erkenbrand, el primero se quedo a cumplir con lo que dijo su rey, además de repasar el lugar por si acaso y el segundo partio inmediatamente a reunirse con los suyos. Unas pocas leguas por debajo de ellos vieron a los eored de Heodred y Gram, los cuales ya estaban atacando por la retaguardia a los Frey y algunos refuerzos de la corona los cuales prácticamente se quedaron boquiabiertos al ver la cantidad de hombres que llegaron del Norte, trataron de identificar la casa a la que pertenecían pero no la reconocieron, algunos de los suyos junto con Grimbeorn bajaron a ayudar, solo para que los de poniente se cagaran en los pantalones al ver a un hombre convirtiéndose en una bestia y a unas enormes águilas siendo las monturas de caballeros con la misma armadura que sus atacantes.
Erkenbrand y los que quedaban se dirigieron hacia el Norte mientras miraban como su señor se acercaba a ese desaliñado castillo por encima de las nubes sin que los vigías lo detectaran, el capitán de la guardia real continuo hacia el Norte encontrando a su reina a unas pocas leguas del castillo que pronto seria atacado por el pelinegro, descendió y el rey de las águilas aterrizo a unos dos kilómetros por delante del Eored de Arkan junto con la mitad de la guardia real y las dos damas.- Senescal.- se presentó Erkenbrand antes de que Luthien y Eomer lo interrogaran.- ¿Mi esposo?- pregunto la primera reina de Rohan mirando al hombre que debería de proteger al rey.- El Lobo ha despertado.- dijo esa oración la cual solo repitió una vez, una única vez donde vieron por qué Theoden le dio el reino y la razón del porque es alguien temido, aun por encima de Thranduil y digno de llamarse Thorin, igual a aquel enano que mato a Azog sucumbiendo después por las heridas.- Ohh.- Luthien solo miro hacia el Norte solo para que a lo lejos un torrente de fuego impacte contra el puente que unía ambos castillos.- "Suya es la espada y el escudo del Otro."- dijo Bewuld, un guardia real, inmediatamente fue tomado por Erkenbrand y Eomer saco su espada apuntando al guardia.- Nunca repitas esas palabras, si es que aprecias tu vida.- dijo seriamente Luthien mirando al guardia que asintió mientras se arrepentía por repetir las palabras del Rey Fantasma.
Las bebidas iban y venían, los manjares salpicaban las mesas mientras los hombres festejaban que pronto iban a ser la casa señorial de la Tierra de los Ríos, la casa Frey; un anciano con la piel flácida, calvo y desdentado miraba a su hijos y nietos presentes los cuales bebían y comían tal cual cerdos antes de marchar al matadero, faltaba poco para que su heredero Ryman Frey junto a Devan Lannister, quien solicito mas tropas para continuar el asedio a Riverrun, el anciano con la nariz ñata volvió a mirar a sus hijos mientras sobaba con sus ásperos dedos la misiva de la corona la cual pedía la presencia suya o de alguno de los suyos.- Bah, enviare a Hosteed a Desembarco del Rey así también me podre divertir con esas perras encerradas en Harrenhall.- dijo el antes de que mirara por uno de los ventanales por el cual podías mirar el Forca Verde; estaba por apartar la mirada cuando lo escucho, pensó que eran los achaques de su vejez o a su paranoia al soñar con fuego y un lobo negro de ojos verdes.
Sus manos se apretaron mientras sus intestinos se aflojaron sintiendo como su propia mierda manchaba sus pantalones, trato de separar sus manos de los reposabrazos pero no podía, su corazón palpitaba a un ritmo que podría oírse en el salón silenciado por el miedo.- GROAR.- ahí estaba otra vez, ese rugido que nunca creyó oír en toda su puñetera vida.- GROAR.- se escucho en todo el salón antes de lo impensable.- ¡AHHHHHHHHH!- grito al ver descender desde los cielo ese fuego, un fuego tan intenso que quebró los ventanales y cimbro a cada uno, los niños que no habían superado ni los diez años del rey se ocultaron debajo de los mesones mientras lloraban, los mas adultos apretaron sus intestinos evitando que toda esa mierda invadiera el preciado salón, unos cuantos valientes se levantaron solo para caer de culo al ver como el pilar de fuego destruía el puente que tanto les había beneficiado, se cagaron del susto al mirar al cielo solo para que esa criatura que nunca pensaron ver les respondiera con algo parecido a una sonrisa.- N….no pu….puede…se….ser.- dijo el más joven de los posibles herederos mientras miraba como el pilar se extinguía quedando como un recuerdo nefasto.
-Yo…soy Muerte.- se escucho en todo el salón el retumbo de la voz de esa criatura de antaño, el crujir del suelo se escuchó cuando el dragón aterrizo en el suelo y de un rugido arranco los ventanales de todo el castillo hiriendo a algunos mientras que otros salían libres de esas heridas, unos cuantos no se libraron de estos, siendo uno de ellos Olyvar Frey que murió a causa de un gran fragmento el cual, literalmente, lo decapito.-ZEHAHAHAHAHA.- la risa maquiavélica del dragón acentuó el miedo antes de que las llamas devoraran el portón principal, varios de los Frey cayeron incinerados mientras otros gemían del puro dolor, el olor nauseabundo de carne quemada se extendió por todo el lugar, los que estaban próximos al otro extremo de la sala quisieron escapar solo para que flechas cegaran sus vidas.-Quero verlos…..¡MORIR!- grito una voz antes de que uno de los portones fuera mandado a volar aplastando a dos contra el muro esparciendo sus entrañas.
El hombre entro con una espada en cada mano mientras una capa verde ondeaba por la caliente brisa del fuego, Walder no sabia que pasaba mientras los suyos intercalaban sus miradas entre ambos atacantes, dos de ellos intentaron sacar sus espadas solo apartar las manos de los pomos al rojo vivo, el hombre sonrió sanguinariamente mientras comenzaba a avanzar. - Blizzard. - susurro el hombre mientras el dragón cerraba su boca haciendo que su llamarada se disipara dándoles esperanzas a los Frey. El dragón volvió a rugir y lanzo un viento…helado.- Ignis.- sus espadas comenzaron a absorber las pocas lengüetas de fuego que quedaban en la habitación haciendo que las dos espadas se cubrieran de llamas.- Vengan a mi…..- dijo el hombre elevando su mirada haciendo que mas de uno diera un paso atrás, un verde brillante que recordaba el fuego valyrio.-¡¿Qué mierda están esperando?!- grito Walder Frey mientras apuntaba con sus callosos y quebrados dedos, dos avanzaron mientras tanteaban sus espadas encontrando que ya estaban frías se llenaron de valor y comenzaron a correr al encuentro de ese hombre, sacaron sus espadas y las elevaron sobre sus cabezas y antes de que alguno contara del 1 al 3 los dos comenzaron a gritar, todos excepto Walder Frey dieron un paso atrás al ver como las dos espadas llameantes atravesaban a los dos Frey consumiéndolos lentamente.- ¿Eso es….todo?- pregunto el hombre mientras los Frey se envalentonaban; el silencio pobló la habitación antes de que los gritos comenzaran, cabezas caían mientras las espadas resonaban contra el frio suelo, la cola del dragón cogía uno que otro Frey mientras los miembros superiores y uno que otra pierna caían al piso siendo estos los restos del aperitivo del dragón quien tenia sus dientes bañados en sangre, los muros grabaron los surcos producidos por la espada llameante de las víctimas.
Walder Frey tenia muchas ambiciones, algunas se cumplieron mientras otras eran imposibles de cumplir, cuando su casa estaba por alzarse como regente de la Tierra de los Ríos pensó que seria pronto solo para que la Muerte, representada por ese hombre y ese dragón, un dragón tan temible como Balerion, un dragón tan temible que extinguió por lo menos a la tercera parte de su casa. -¿Qué…que quieren?- dijo Walder Frey mientras el hombre avanzaba, cuando el viejo decrepito hablo el comenzó a reír solo para convertir esa risa en carcajadas.-¡JAJAJAJAJA!¡¿Q…que quie….JAJAJAJAJAJA….que quiero?- pregunto entre carcajadas, el hombre agito sus espadas apagando la llama de estas.- ¡¿Qué es lo que quieres?!- grito Walder Frey mientras intentaba levantarse, antes de que ejerciera fuerza en ambos reposabrazos el hombre ya estaba delante de el con la pierna levantada solo para plantarle una patada en el pecho haciendo que la silla se volteara.- Veras.- dijo el hombre mientras pisaba el pecho del Frey sobreviviente quien trataba de arrastrarse.- Quiero a mi familia.- dijo el hombre mientras guardaba sus espadas y se quitaba los guanteletes.- Quiero a mis esposas.- dijo el hombre mientras los guanteletes resonaban al chocar contra el suelo.- Quiero a mi…..mis hijos.- dijo recordando la buena noticia de su esposa sonriendo amorosamente, Frey miraba a sus costados esperando encontrar algún arma solo para ver que una espada estaba a unos cuantos metros suyo.- Quiero a mis hermanos.- dijo el hombre mientras miraba al Frey viejo quien trataba de arrastrarse un poco mas.- Quiero a mi madre, pero sobre todo….- dijo el hombre mientras veía de reojo el arma que Frey quería alcanzar.- Sobre todo…¡Quiero Venganza!- dijo el hombre pateando al Frey hacia un costado alejándolo del arma.- Como siempre tratando de instigar a tu invitado.- dijo el hombre mientras Walder Frey se sujetaba el costado, el hombre se canso y cogiéndolo del cuello lo levanto.- Ves este lugar.- dijo el hombre mientras lo sujetaba del cuello forzando a que el viejo tuviera su cabeza erguida para que mire lo que era su casa.- ¿Recuerdas a mi madre?- pregunto el hombre mientras Frey trataba de apartarse de la garra del hombre.- ¡No se de que me hablas!- dijo el viejo solo para que el hombre le diera un golpe en la espalda haciendo que el viejo gimiera del dolor.- Aquí…..en esta misma sala mataste a mi madre.- dijo el hombre antes de golpearlo nuevamente.- En esta sala mataste a mi hermano.- dijo antes de soltarlo y antes de que cayera completamente lo pateara haciendo que la espalda del caído crujiera.
-En esta sala mataste a mis amigos. - dijo el hombre mientras Frey se retorcía en el suelo.-¡No sé de qué…..- Frey se dio cuenta al fin, volteo a ver al hombre quien dejo caer su casco haciendo que Walder lo mirara.- Soy Thorin Stark, hijo de Eddard Stark y Catelyn Stark.- dijo el hombre mientras dirigía su mano hacia su espalda, Frey trato de alcanzar una espada cercana a el, cuando acaricio con la punta de sus dedos el pomo de la espada algo sintió en su mano, miro esta solo para encontrar un cuchillo clavado en ella.- Hermano de Robb Stark.- dijo Thorin mientras tiraba otro cuchillo a la otra mano del viejo Frey.- Mataste a mi madre y a mi hermano.- dijo el pelinegro separando las piernas del hombre.- Llego el Invierno.- dijo el pelinegro lanzando un tercer cuchillo al pie derecho del Frey quien lo miraba furiosamente.- Llego el Invierno….para la Casa Frey.- dijo el pelinegro tirando el cuchillo al pie izquierdo del Frey quien ya no lo soporto.- ¡ELLOS ME VENGARAN!¡MIS HOMBRES VENDRAN A MATARTE!¡JAJAJAJAJAJAJA!- dijo el Frey mientras el pelinegro sonreía.- ¿Cuáles hombres?- pregunto el sonriendo mientras Frey abría la boca comprendiendo que sus hombres ya no estaban, trato de gritar solo para no hallar su voz comprendiendo que el era el ultimo Frey que quedaba.- Salúdame a tu hijo Hosteed cuando lo veas.- dijo el pelinegro haciendo que Frey lo mirara con los ojos completamente abiertos.- ¡Espera!- grito alguien haciendo que Thorin mirara en su dirección, era una mujer de cabello largo quien corrio hacia el, antes de que pudiera hacer algo la fémina lo abrazo.- Hermano.- dijo la fémina solo para que el pelinegro la mirara extrañado, se aparto del abrazo y; siendo algo insólito para el pelinegro, se quito la cara, el pelinegro dudo por breves segundos solo para estrechar entre sus brazos a la fémina ya desenmascarada.- Arya.- dijo el mientras su hermana solo se dejaba abrazar.
