CAPITULO 1
"—¿Esto está pasando realmente o solo sucede en mi cabeza? -Pregunto Harry.
—Pues claro que está pasando en tu cabeza Harry, pero quien dice que no es real. -respondió Dumbledore.
La película continua con sus escenas habituales luego de eso, pero en mi mente todavía seguía repitiéndose esa conversación, la había escuchado tantas veces que ya me la sabia de memoria, aunque había algo ese día que me decía que debería recordarla bien que me serviría en el futuro.
(…)
En una pequeña habitación en algún lugar de Latinoamérica se pudo apreciar una chica de cabello largo oscuro, sentada de una forma extraña frente a una computadora, en ella se reproducía una canción directamente a los audífonos de la chica mientras ella continuaba dibujando lo que parecía una escena en un tren.
La canción que ella escuchaba estaba a tan alto volumen que se podía oír una parte de la música y ella tarareaba otra parte, en ese momento se sentó de manera más normal en su silla mientras un gato rayado de pelo corto se acostaba en sus piernas para ponerse a dormir, no le prestaba atención, más parecía que era una rutina en sus vidas, la puerta fue golpeada y en ella entro una mujer de casi unos treinta años.
—¿Otra vez te pasaste toda la noche dibujando? Espero al menos hayas comido algo. -dijo molesta, la mujer tenia el cabello corto hasta los hombros y llevaba un traje color verdoso con rayas en tonos claros.
Aun cuando parecía increíble con lo alto del volumen la chica logro escucharla, con un movimiento de mano le hizo una seña de que se fuera, detestaba que la gente entrara en su habitación y viera las caras que hacia para dibujar a sus personajes o que la vieran haciendo monólogos de las escenas que imaginaba, que horror, esa era su peor pesadilla.
La mujer se volvió hacia la sala hablando a lo bajo sobre cómo es que decidió cuidar a esa niña, pero su enojo no duro mucho cuando en la ventana vio una extraña figura, se acerco para ver mejor pero esta desapareció, abrió la ventana para ver alrededor y se cayo de espaldas cuando algo paso sobre su cara, el grito que pego llamo la atención de su sobrina quien era la chica de la habitación, ella salió al instante al escuchar el grito y la caída.
—¿Que rayos…?
Cuando vio a su tía en el suelo no comprendió el alboroto, al acercarse sobre la mesa vio una carta, parecía ser de una hoja amarillenta y desgastada, había un gran sello rojo con un escudo, tomo la carta y leyó "HOGWARTS COLLEGE OF MAGIC AND WIZARD " ella había seguido un curso de inglés para obtener puntos extras en su universidad e incluso luego de abandonarla se inscribió a seguir con el curso, bajo eso trabajo su nombre y dirección.
—¿Esto fue lo que llego por la ventana? - le pregunto a su tía.
La tía Amy una mujer de buena figura y que parecía estar en el colegio por su tan buena apariencia, además de ser una mujer exitosa luego de heredar la empresa editorial de su familia. La pobre mujer no cabía en su asombro, ella estaba segura de que había sido un animal volador lo que paso cerca de ella.
—Seguro es la invitación a una fiesta infantil y querían ponerle mas efecto lanzándolo hacia nuestra ventana -tomo la carta y la tiro a la basura- no conocemos a nadie que nos invite a una fiesta y menos con esta temática.
Ambas se calmaron al pensar que simplemente fue una broma de alguien que le gustara Harry Potter, eran finales de julio cuando recibió aquella carta y siguió recibiéndolas durante todo el mes de agosto, para cuando comenzó septiembre no solo recibió una carta con esta venia un compañero algo habitual.
—Esto ya es cosa seria -dijo dejando de regar sus plantas, no era que amara la jardinería, más bien no sabía nada, pero sus familiares siempre le regalaban todo tipo de flores, mientras que las cuidaba aquella mañana vio a un gran búho cornudo- ¿Quién eres tú pequeño?
El búho pareció reírse ante el termino pequeño que fue utilizado para referirse a él, dejo caer la carta de su pico y se posó sobre un caballete que servía de apoyo para un Falso Jazmín, la chica se acerco hacia la carta esta vez decidió abrirla y leerla.
" COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA
Dirección: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
Querida señorita Cheré Hydrangea.
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios. Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.
Muy cordialmente,
Minerva McGonagall
Subdirectora
PD: Por un caso especial, su carta de admisión se retraso y no hay profesores disponibles para guiarla hacia el colegio, así que se le enviado un traslador… "
Cherry -como era que le gustaba que la llamaran- no había seguido leyendo por lo estúpido que sonaba todo eso, no sabía quién había descubierto que se había vuelto fan de Harry Potter, aunque solo llevaba como fan poco mas de un año, lo más estúpido era que ella tenía ya 21 años.
—Un traslador si como no.
Se reía de sus pensamientos, podía ver la pequeña moneda colgando del cuello del búho, lo tomo con cuidado para no asustar al ave y sin que se lo esperara una gran luz salió de este, sintiendo el mayor vértigo de su vida cayó sobre un piso de piedra.
-¡Oh! Veo que nuestra querida invitada llego.
Cuando se levanto del suelo se quedó viendo a través de su cabello una gran sala que solo había visto en películas, frente a ella había una gran mesa con muchos documentos y tras ella una gran silla parecida a la de un rey donde un hombre de cabello y larga barba de color blanco, vestía la ropa más estrafalaria que Cherry había visto en mucho tiempo.
—Us-usted es… es… es…
—Albus Dumbledore para servirle.
El director de Hogwarts le sonrió con toda la dulzura del mundo, ella sabía muy bien quien era, había competido con sus primos a quien odia recordar su nombre completo -aunque ninguno le atinaba- había leído los libros de Harry Potter un millón de veces para dibujar a los personajes, ninguna palabra pudo salir de su boca.
—¿Esto es una broma? -dijo señalando hacia su alrededor- O acabo de change de realidad, porque ya me parecía raro que yo misma fuera a regar las plantas, no, yo jamás puse de aparecer de esta manera…
—No señorita Hydrangea -le detuvo la profesora McGonagall- Usted sigue en su "realidad" y no, no es una broma, como debió de leer en la carta que le envié usted es un caso especial entre nuestros recién ingresados.
—Pues claro que soy especial tengo 21 años, además no soy una maga yo…
El director alzo su mano para que ella parara de hablar, Cherry no entendía como eso pudo funcionar, la miro a los ojos y ella aparto la mirada al instante.
—Veo que conoce cómo funciona el hechizo Legeremancia.
—Pues recuerda lo de las realidades, me advirtieron mucho que evite eso con usted.
La profesora McGonagall tosió un poco, la chica en el suelo se sintió un poco mejor viéndola así y tomo un poco más de confianza, agradecía que la profesora de transformaciones estaba ahí sabía que el profesor Dumbledore no era malo, pero había algo en el que no le dejaba confiar por completo, quizás fuera el hecho de que jamás contara las cosas importantes.
—Además esto no coincide con lo que se sobre usted.
—Eso es extraño según nuestra información usted es una… -fue interrumpido por la chica.
—Una sangre sucia lo sé.
—¡Señorita Hydrangea!
Se tapo la boca para no reírse de la reacción de la profesora, solo el director lanzo una risa larga, McGonagall seguía mirando furiosa a la joven mientras trataba de que el director volviera explicar la situación.
—Como su director le estaba explicando -dijo mirando con enfado esta vez al director canoso- Usted es nacida de muggles y no es posible que haya tenido contacto con hechizos mágicos o que escuchara sobre el director Dumbledore.
—Esperen, déjenme ver si entiendo, esto es real, ustedes son reales y si me asomo por una ventana podre ver el lago negro o el bosque prohibido.
La profesora miro sorprendida el cómo Cherry conocía todo eso y aquello solo le pudo confirmar a la chica que lo que había leído y visto solo en películas se estaba realizando ante sus ojos.
—Y… y… me están diciendo que no saben de los libros? -dijo parándose al instante y estampando las manos sobre el escritorio- No saben sobre JK Rowling o sobre las películas, estamos en 2022 es imposible que no sepan sobre eso, además de que se supone que usted no estaría aquí para esta fecha.
—Profesora McGonagall ¿Podría dejarnos solos por un momento?
Eso enojo un poco a la chica, se podía imaginar lo que le contaría ahora, había leído tantos fanfics sobre el mundo mágico, la profesora dejo el estudio y bajo por las escaleras de caracol, el director con un movimiento de su varita acerco una silla donde Cherry pudo sentarse al fin.
—Comprendo toda su confusión, yo también he leído los libros y soy consciente del año en que se basan, pero el niño que vivió recién esta comenzando su primer año.
—Entonces me está diciendo que leyó los libros ¿Y no hará nada para cambiar lo que pasará?
—¿Y si no pasa?
Deseaba lanzarse sobre el profesor y agitarlo para que se diera cuenta de sus acciones mientras le gritaba en el oído lo estúpido que sonaba eso, pero decidió mantener la calma y que no tuvieran que sacarla de la escuela por casi matar al director.
—Entonces ¿Como logro evitar que alguien del mundo mágico leyera la historia?
—Créame fue mucho más sencillo de lo que parece, solo necesita de un hechizo, uno que yo mismo invente -dijo mientras acariciaba su larga barba- Impide que otro relacionado con el mundo mágico o Harry Potter lea los libros o vea una película con ese nombre.
Jamás había escuchado de un hechizo como ese y eso que ella había investigado lo más que podía el mundo mágico, todos los ingredientes de pociones, los encantamientos y los datos curiosos.
—Entonces ni siquiera los Dursley podría leer algo de eso.
La chica miro a su alrededor pero la agobio la cantidad de cosas que contienen a alrededor, cuadros, objetos de diferentes usos y cualquier cosa que se pudiera alguien imaginar pero sin un orden en específico, su pierna se movía incomoda en la silla hasta que noto que su zapato tocaba algo, al bajar la cabeza descubrió que su pantalón gris algo viejo le quedaba tan grande que sus pies no se veían, le pareció extraño cuando vio que la camiseta de manga corta le quedaba de la isma manera, dejando ver un hombro y el elástico de su brasier el cual ahora estaba vacío.
—¿Que me paso? Pareciera que me encogí.
—Puedo ver que al fin noto su problemita -el hombre dio una risa- debo decir que es la primera vez que veo una magia accidental así.
—¿Magia accidental? -pregunto mientras acomodaba su ropa que se le caía por todos lados- ¿Qué clase de magia puede ser esta y cuánto durara?
—Normalmente se ocasiona por sentimientos fuertes o pensamientos.
Y ahí recordó, la luz al tomar la moneda del búho, ningún traslador emitía luz y ella estaba pensando en la diferencia de edad que había entre ella y los chicos en Hogwarts.
—Puede ser permanente, hay gente que cambia su color de cabello cuando son niños no pueden volver a su color, aunque lo pinten y ese es el más inofensivo.
—No, no puedo empezar de nuevo la pubertad, ¿Que soy cinco de The Umbrella Academy?
—Bueno creo que es tiempo de que conozca el lugar donde se quedara -se levantó y se acercó a una vitrina en lo alto de la habitación, saco un sombrero algo viejo, el sombrero seleccionador- Me pregunto ¿Qué clase de lugar le espera en el futuro?
—¿En serio piensa que aceptare asistir a esta escuela?
—¿No lo hará?
Dejo de hablar mientras el anciano ponía el sombrero sobre su cabeza, ¿Cómo iba a decir que no ante esa oportunidad? Los fans que se enteraran de eso la matarían, el sombrero se quejó y comenzó a murmurar antes de hablarle.
" Mmh, una cabeza conocida puedo ver que tienes una gran historia familiar, veo familiares de muchos países ... Italia ... Japón ... toda esa variedad te hace una persona de mente abierta, te gusta aprender de todo y estás de acuerdo con el pensamiento de muchas personas, pero a la vez no estás de acuerdo con nadie, sigues tu propio camino.
Tu mente está llena de información importante, deberás tener cuidado de con quien lo compartes y sobre en quien confiar, podrías entrar en Gryffindor donde encontraras a compañeros dispuestos a apoyarte sin miedo, en Slytherin hay personas astutas que no tendrán problemas en ejecutar tus más frenéticos planes, Ravenclaw te ayudaría a definir los detalles de lo que te propongas, pero quizás lo mejor sea Hufflepuff donde encontrarás personas que no te juzguen por tus orígenes y sean leales a tus ideales.
Pero aún con todo esto lo mejor para ti sería Gryffindor ... "
—No, Gryffindor no, hay alguien en Slytherin a quien quiero ayudar y estar en Gryffindor solo me complicaría todo.
"Entonces lo mejor sería la casa de las serpientes ..."
—Tampoco quiero estar en Slytherin, como dijes hay un plan que quiero realizar si me voy a quedar aquí y eso incluye al niño elegido, no puedo estar en la casa rival.
"Entonces tu mejor opción sería Ravenclaw ..."
—¿Estás loco? Quieres que me quede a dormir en la enfermería, no tengo la inteligencia suficiente para resolver los acertijos que da la puerta, acabaría sin poder entrar todas las noches, además, cuando llegue a segundo año será la peor opción posible - se puso a pensar un poco antes de hablar- Mejor ponme en Hufflepuff que es una casa neutra, no está en rivalidad con ninguna casa y su forma de entrar a su sala común es algo más segura que las otras dos favoritas, pero algo más simple que Ravenclaw.
"No creo que Hufflepuff te convenga para lo que quieres lograr y esto va a mi decisión y yo pienso que la casa que mejor te ayudaría es ..."
—Escúchame bien pedazo de tela parlante, acabe en Hufflepuff o no me importara tomar el cuchillo para abrir cartas que estoy viendo encima de la mesa del director y cortarte en pedazos para hacerme una cartera.
"Y por eso decía que la mejor opción para ti es HUFFLEPUFF!" - el sombrero grito, ella quería que su resultado fuera el mismo que cuando había hecho la encuesta de la página oficial de Harry Potter.
—Curioso, muy curioso - dijo el director acomodando sus lentes sobre su nariz.
Ella no dijo nada, no estaba segura sobre cómo responder a eso después de todo aquel hombre sabía más de lo que parecía y como dijo el sombrero debería saber bien a quien confiarle lo que ella estaba planeando, el sombrero fue retirado de su cabeza y ella arreglo los cabellos que se despeinaron, noto que ella no había rejuvenecido como creía pues su cabello estaba tan largo como lo tenía antes de llegar y con las puntas color rosa como se había hecho pintar hace un mes.
—Entonces ... ¿Como fue que yo tuve que recibir mi carta hasta ahora? Son casi 10 años de retraso.
—Usted sabe casi todo sobre el mundo mágico -ella asintió- fue el libro, como sabrá su nombre es escrito en el libro al primer indicio de magia, pero algo extraño sucedió cuando su nombre apareció.
—¿Que sucedió?
—Yo estaba ahí, lo recuerdo muy bien, había sido una de las veces que tuve oportunidad de ver como el libro escribía los nombres -se sentó hacia atrás en la silla- Su nombre fue escrito, pero al lado de este la pluma comenzó a escribir en una tinta roja la frase exacta fue "No debe ser inscrita hasta la llegada del niño elegido"
—Pero en ese tiempo Harry no había nacido, bueno eso sí cuento los años porque usted me dijo que el recién está cursando su primer año.
—A mí también me pareció raro, pero luego 11 años después en el nacimiento de Harry Potter el nombre de usted fue escrito debajo de otra vez y lo revisé yo mismo.
Recordar sobre esa época cuando si tenía en realidad 11 años no fue algo agradable, en ese tiempo ella había comenzado a vivir con su tía quien había pasado a heredar la empresa de sus abuelos, quizás y solo por casualidad había sido su magia accidental lo que la había llevado a vivir con la hermana de su padre, no podía saberlo ya que sus padres no tenían una reputación de ser las personas más agradables.
—Ahora que todos los misterios fueron resueltos-se levantó de su trono-Creo que es tiempo de darle un recorrido por el castillo para luego poder ir a cenar con sus compañeros Hufflepuff.
Cuando miro por la ventana al salir de la escalera caracol y encontrarse con una preocupada profesora McGonagall pudo notar que allí ya estaba anocheciendo mientras que en donde ella vivía debía recién ser el mediodía.
—¡Ah! - grito cuando se puso a pensar- ¿Qué pasará con mi tía? Desaparecí sin decirle nada debe estar llamando a la policía.
-No se preocupe señorita Hydrangea, su tutor legal está siendo informada por nuestro guarda llaves Hagrid. Podía imaginar la sorpresa de su tía cuando abriera la puerta y un hombre peludo de casi más de dos metros apareciera frente a ella, le mandaba sus condolencias a Hagrid y esperaba no se metiera en problemas por ella.
-Sobre sus utensilios, ya que es viernes mañana Hagrid la acompañará al callejón Diagon y pueda comprar todo lo que necesite.
Dejo de escuchar a la profesora cuando supo todo lo que necesita y tanteando sus bolsillos sacó su celular junto con sus auriculares, se lo puso en una sola oreja y comenzó a reproducir en aleatorio todas las canciones que había en su celular.
El castillo era tan místico como lo había visto en las películas y tal como lo había imaginado leyendo los libros, llegaron al primer piso donde pudo ver los jardines y algo del bosque prohibido. Cuando dejó de ver el paisaje y la estructura del castillo se dio cuenta que su suerte había atacado como en muchos momentos importantes, se había perdido, no sabía cómo, pero había acabado en las escaleras movedizas que había antes de llegar a la sala común de Gryffindor.
—¿Como carajos acabe aquí? ¡Mierda!
Las escaleras donde ella estaba se movieron, casi vomita cuando se agarró de la baranda y vio el vacío bajo las escaleras, su peor pesadilla estaba ahí, subió mientras aún se movía la escalera y trato de buscar uno de los espacios no movibles entre las escaleras , pensaba quedarse ahí y no moverse hasta que alguien la encontrara y la rescatara. Cuando siguió subiendo llegó a una puerta donde entró al instante, para cuando sus piernas dejaron de temblar y el vértigo se alejó se puso a pensar donde rayos había acabado ahora, tuvo una fuerte sensación de una escena cliché sobre que había acabado cerca del pasillo del tercer piso.
Pensó en volver por donde vino pero de solo pensar en el vacío bajo las escaleras las ganas de vomitar volvieron a actuar, decidió buscar otra forma de salir de ahí, después de todo Hogwarts tenía bastantes pasadizos escondidos, tanteo las paredes, le hizo cosquillas a las armaduras y trato de mover algunas antorchas pero nada mostró un camino, no quería abrir las puertas ya que no sabía cuál de todas era la que llevaba a el cuarto de Fluffy, cuando giro en una esquina casi se cae al tratar de esquivar a una gata, ella sabía que se trataba de la Señora Norris y quizás su única salvación para volver a él camino hacia el gran comedor.
—¿Usted debe ser la señora Norris verdad? ¿O debería decirle señorita? - dijo fijándose en el movimiento de la cola de la gata que se detuvo cuando ella la llamó de usted- Soy nueva y no conozco el castillo, estaba acompañando a la profesora McGonagall hacia el gran comedor, pero no sé cómo acabe aquí, ¿Podría por favor si tiene tiempo mostrarme el camino hacia el gran comedor?
Si de algo se enorgullecía Cherry era de que podía hablar de forma educada hacia la gente que le agradaba eso, había escrito tantas historias basadas en el siglo XV que se acostumbró, la gata se dio la vuelta con su larga cola peluda recta y con la punta semi doblada, tomó eso como un si para seguirla. Los atajos de la señora Norris acabó siendo tal y como lo imagino, pequeño y sucio, muchas veces casi acabo atorada, pero para suerte suya logró salir solo con unas telarañas en la cabeza y la ropa llena de polvo, mala suerte para su alergia.
—Muchas gracias señora Norris fue una buena lección para no volver a perderme - la gata maulló en su dirección moviendo su cola de forma lenta y constante- Lo sé, cuando pueda mandar una lechuza pediré bocadillos para gatos de buena calidad y usted será la primera en probarlo.
Los alumnos se alejaban del camino de la gata cuando ella se marchó y otros chicos la quedaban viendo de forma extraña, lo comprendía no todos los días se veía a una alumna ir en pijama por el castillo después de las clases, esta escena le recordaba al inicio de un fanfic que la llevó a profundizar en el mundo de Harry Potter, pero sabía que todo lo que pasará después sería diferente, en el gran comedor todos los alumnos estaban sentados en las mesas de sus respectivas casas y entre la mesa de Gryffindor y Hufflepuff estaban el director junto con la profesora McGonagall, ambos hablaban con un alumno de Gryffindor que ella suponía era el niño elegido aun cuando no se pareciera mucho al de las películas.
—Señorita Hydrangea ¿Dónde estaba?
—Perdón profesora, sin querer me perdí y acabé en las escaleras que se mueven las cuales me dejaron en un pasillo tenebroso.
Tanto los alumnos cerca me miraron asombrados, ellos sabían que era el pasillo prohibido del tercer piso, pero su sorpresa no terminaría ahí cuando escucharon que la misma señora Norris quien la guio de vuelta a el gran comedor.
—Agradezcamos que haya llegado hasta aquí a salvo.
—No tanto casi vomito mi lunch en las escaleras -solo el director se río de su comentario.
—Eso ya no importa, ahora creo que lo mejor será presentarlo con lo chicos.
—Tiene razón profesora McGonagall -se apartó y mostró a él trío de oro- este es el señor Harry Potter del que le conté, junto a él está el señor Weasley y la señorita Granger.
El director le dio un guiño frente al el hecho de que jamás le contó algo sobre Harry, pero suponía que era una manera de disimular el hecho de que ella sabía casi toda la vida tanto pasada como futura del joven mago y que está se encuentra dentro de su teléfono celular.
—Si Harry Potter el niño que sobrevivió al mago tenebroso, es un gusto conocerlos a todos.
—El gusto es nuestro, ¿eres una nueva Gryffindor? -pregunto la chica castaña.
—No, soy una Hufflepuff.
Los chicos se mi confundraronidos y luego miraban a los profesores, el director les había dicho que ellos estarían encargados de guiarla y enseñarle todo en Hogwarts así que pensaron que quizás era alguien de su casa, esto se lo había pedido la chica pues le había dicho a Dumbledore que tenía un plan para ayudar al niño elegido.
Cuando los profesores se fueron hacia la mesa de las autoridades en el colegio la cena comenzó, comida de todo tipo apareció encima de la mesa, la chica se quedó parada con las manos entrelazadas viendo como los demás estudiantes se sentaban en su respectiva mesa.
—¿Puedo sentarme con ustedes?
La chica se acercó al niño con lentes, ron estaba muy ocupado comiendo todo lo que pudiera y Hermione le daría toda una charla sobre las reglas, Harry parecía ser la persona más fácil de convencer.
—¿Pero eso no iría contra las reglas? - miro a la castaña preguntándole con los ojos si eso era posible, pero Cherry se adelantó.
—¿Que regla puede impedir la convivencia entre compañeros de colegio? -lo tomo de los hombros rápidamente para llamar su atención- Además seguro si la hubiera sido para las cenas importantes como la de inicio de año o eventos especiales ¿verdad?
El chico resignado y con algo de miedo se hizo a un lado para que ella se sentará, los demás no dijeron nada, pero si susurraba entre ellos por la ropa que ella llevaba preguntándose si era enserió de la casa de ellos.
—Cherry Hydrangea, un gusto conocerlos.
Extendió su mano hacia los chicos que estaban frente a ella, no eran nada más ni nada menos que Neville, Seamus y otro chico que no recordaba el nombre, el pobre Neville llevaba su brazo vendado de lo que seguro fue la escena de la clase de vuelo.
—¿Que te paso en el brazo? -pregunto fingiendo sin curiosidad.
—Fue en la clase de vuelo, me asuste y acabe contra la pared.
Tomó un pedazo de pollo mientras su expresión mostraba que comprendía su dolor, nunca había volado y chocado en escoba, pero si se había lastimado la muñeca.
—Sí, luego de eso un bruto de la casa de Slytherin se puso a burlarse y quiso quitarle una recordadora de él pero Harry ...
—¡Ron! -exclamó la chica.
—Ya veo, incluso en otro país hay rivalidad entre clases -comía un pequeño pedazo de pollo mientras el pelirrojo le sacaba la lengua a Granger.
—No es entre ellos, es solo con el estúpido de Malfoy.
—¿Malfoy?
Señalaron al chico rubio de la mesa del frente, él estaba riéndose de algo con sus guardaespaldas y Cherry puso una mala cara cuando vio su cabello, siempre había detestado su peinado, le parecía que un caballo le había lamido la cabeza.
—Anoche respondió a Harry a una pelea y había sido una trampa para que lo expulsará.
—¡Neville! -ahora había sido Harry quien le reclamo.
—¿No eres muy inteligente verdad? -se dirigió hacia el chico de la cicatriz- A quien se le ocurre salir a mitad de la noche para un duelo, yo de ti le hubiera dejado ahí.
Harry se sonrojo un poco por la vergüenza de aquello, la cena continua un rato entre conversaciones y risas, pero Cherry no volvió a hablar, nadie le preguntaba nada y ella estaba más concentrada en elegir el postre. Cuando la cena terminó los chicos la acompañaron fuera del comedor para guiarla por el castillo.
—¿Por qué también vienes tu?
—El director nos pidió a los TRES que la guiemos por el castillo, no creas que los acompaño por gusto.
—Justo cuando pensé que nos libraríamos de ti.
Mientras Ron y Hermione discutían atrás, Harry le mostraba los diferentes caminos que hasta ahora él conocía de Hogwarts, no había mucho que mostrar a esas horas cuando deberían dirigirse a sus dormitorios a dormir.
—Me he estado preguntando desde hace un rato, ¿por qué no llevas el uniforme?
—Oh, eso es porque mi carta llego tarde y no tuve tiempo de comprar el uniforme.
La miraron con confusión, hasta que ron fue el que decidió preguntar.
—Pero ¿por qué un pijama?
—Me trajeron sin avisarme, donde yo vivo recién había despertado -alzó sus hombros restándole importancia sobre cómo había acabado en pijama en Hogwarts.
—¿Dónde vivías?
—Latinoamérica.
Ella giro sobre sus talones para contemplar la cara del trío de oro, parecían que querían preguntar muchas cosas, pero la voz no salía de sus bocas, siguió caminando sin ver por dónde iba y tropezó con alguien haciendo que a esa persona se le cayeran todos los libros.
—Uy, perdón.
–Un perdón no basta tonta ofrece una chica peli negra, Pansy Parkinson.
—Alguien amaneció enojada -susurro Cherry para Hermione.
—¿No te vas a disculpar estúpida Gryffindor?
La chica quería reírse, era la segunda vez en el día que la confundían con una Gryffindor, se le ocurrió corregirla, pero luego de que chocará con su compañero desistió de la idea.
—Chocaste contra el príncipe de Slytherin, deben de expulsarte por eso.
Cerró los ojos asustada, si enserió choco contra el rubio estaba en serio problemas, no le tenía miedo a la "expulsión" o al padre del rubio, le tenía miedo al rubio mismo ya como esto dañaría su posible futura amistad.
—Díganme que no choque contra Malfoy.
—No chocaste contra Malfoy -le respondió Ron con la boca llena de algún dulce.
—No se si me lo dices enserió o solo porque te lo pedí.
El silencio del rubio la dejo más atemorizada, giro y lo vio recogiendo sus libros, enseguida ella lo ayudo con los que faltaban, when se levantaron le dio una sonrisa algo torcida pero solo recibió una mirada fría de parte de Draco.
—Claro tenía que ser amiga de Potter, no tengo tiempo para el estúpido Potter y sus amigos, aunque no lo creas Potter yo si trato de sacar buenas notas.
Era la primera vez que escuchaba tantos Potha en una misma oración y estaba controlando todo su ser por no reírse o en el peor caso repetir con él el Potha. Pudo ver como Draco se alejaba mientras Pansy le reclamaba por detrás por qué no hizo que Cherry se disculpara.
"Debe seguir molesto porque no expulsaron a Harry"
Siguieron recorriendo el castillo, bueno hasta pudieron, ya cuando faltaba poco para la hora de dormir la guiaron hasta la entrada de la casa de Hufflepuff, ellos no sabían dónde quedaba exactamente pero fuera de la entrada a las mazmorras se encuentran un chico de más edad que ellos, parecía ser el prefecto de la casa, se la llevó y le mostró el cómo entrar a la sala común, donde quedaba su habitación y donde podía poner sus cosas.
Cherry se dio cuenta que sería muy difícil entrar a Hufflepuff sin una varita, además de que la melodía de Helga Hufflepuff era más complicada de lo que mostraban los que hacían shifting.
—Casi todas las habitaciones están habitadas por tres estudiantes, pero en tu caso que llegaste después te tocará quedarte en una habitación libre, el próximo año compartirás la habitación con dos de primero, ¿lo entendiste?
—Sí, sin problemas.
No tenía cosas que poner en su habitación así que simplemente se acostó en su cama para contemplar el techo, la habitación tenía pocas ventanas con algunas hierbas saliendo de ellas, le gustaba la habitación, con sus paredes de madera y sus colores cálidos. Tenía que dormir si quería mañana acompañar a Hagrid al callejón Diagon, pero con el cambio repentino de horario su sueño estaba totalmente fuera de su alcance, para cuando se pudo dormir solo faltaban cuatro horas para el desayuno.
—Gracias a merlín es fin de semana.
