La historia es completamente de mi autoría, los personajes pertenecen a CLAMP.
Acababa de volver a Tomoeda, solo fue un pequeño viaje de negocios, de los que he tenido que encargarme desde hace un par de años.
A pesar de que tengo poco de haber cumplido los dieciocho años, me he tenido que hacer cargo de muchas cosas en China por la empresa familiar, todo a cambio de poder seguir mis estudios en Japón, junto a mi linda novia y mis amigos.
… Mi linda novia, ¡Dios¡ habían pasado 5 días y la extrañaba como los mil demonios, había prometido llegar mañana sábado, pero logre desocuparme un poco antes y adelante mi vuelo, aunque sea casi media noche, solo para poder ver su linda cara mañana al amanecer.
Llegué empapado a mi casa, pude notar por las calles ligeramente inundadas que había estado lloviendo todo el día sin parar.
Entre con tranquilidad dejándome caer en mi sillón, lanzando mis zapatos y sacándome el saco, tenia que tomar un baño o me resfriaría, pero necesitaba solo un minuto para descansar.
Me levante con pereza acomodando mi ropa y dirigiéndome a mi cuarto, asustándome por un minuto al notar a alguien ahí.
Plácidamente dormida estaba mi novia, seguramente entro con la llave que le deje para cualquier emergencia, pero no pude evitar tener pensamientos poco sanos al verla, solo con una playera algo larga y … solo esas pequeñas bragas blancas que me dejaban ver todo.
Su cabello se veía húmedo y me acerque para comprobar que no fuera porque hubiese llegado aquí también con esta lluvia, necesitaba despertarla para que tomara una ducha también.
Pero me estaba siendo difícil concentrarme, si la despertaba ahora seguramente se avergonzaría totalmente, después de todo ella y yo aun no … intimamos, más allá de algunos besos subidos de tono.
Termine sentándome a su lado, pero no sé en qué momento empecé a acariciar sus piernas, suavemente con la yema de mis dedos, estaban casi al borde de su trasero y las retire sintiendo como me quemaba, no podía hacerle esto a ella que confiaba tanto en mí.
-Sakura- susurre mientras la movía, la tape ligeramente con una cobija, para cubrir su medio desnudez.
Vi cómo se movió con pereza y se volvía a acurrucar entre mis almohadas.
-Princesa despierta- Hablé más alto, pero con un tono suave para no asustarla y la moví.
-¿Shaoran?- se despertó medio adormilada, al parecer captando mi presencia.
-Si, estas mojada, necesitas un – mis palabras quedaron en mi garganta pues sentí como se lanzó a mis brazos, apretándome fuertemente entre ellos con desespero.
- Te extrañe mucho Shaoran, dijiste que volverías mañana- sus piernas quedaron al descubierto y podía sentir toda su anatomía con ese abrazo tan efusivo y trate con todas mis fuerzas de concentrarme en la plática.
-Si, bueno, adelante algunas juntas y alcance el ultimo vuelo de hoy- La vi sonreír y volver a acurrucarse esta vez contra mi cuello, haciéndome sentir su aliento cada vez que respiraba.
-No es que no me haga feliz que uses la llave que te di, pero ¿Qué haces aquí tan tarde, princesa?- La aleje ligeramente y me arrepentí en un segundo, pues su playera era blanca y estaba demasiado pegada a su piel… empecé a preguntarme si no llevaba nada abajo cuando su voz se alzó.
-Shaoran ¿Me estas escuchando?- La vi inflar sus mejillas en ese mohín que me tiene enamorado desde niños.
-Yo, lo siento, ¿me decías?- Y voltee un poco la mirada, era imposible concentrarme así.
-Te decía, que quería sorprenderte, creí que volverías mañana, mi hermano no quería traerme y me peleé con él, por lo que decidí esperarte aquí mejor-
La palabra "hermano" me volvió al mundo.
-Touya ¿sabe que estas aquí?-
-Bueno…- la vi jugar con sus dedos, me iba a matar ese hombre.
-Sakura, nos matara antes del amanecer- solté con pesar, si se enteraba que estaba en mi casa no terminaríamos la universidad ni en broma.
La vi tomar el celular y marcar, muy apresurada, al captar que tenía toda la razón.
-Hermano, solo para avisarte, estoy donde Tomoyo, ella SI me llevara mañana temprano a recogerlo y vuelvo en la tarde, no, ¡NO ya estoy aquí y aquí me quedare, chau- y colgó sin dar tiempo a protestas por lo que imagine, la vi textear algo y botar el celular por ahí!
Me quede embelesado nuevamente por unos segundos, habíamos crecido mucho, su cabello lo había dejado largo en honor a su madre, estaba alborotado por haberse quedado dormida, solo traía una playera color blanca, que semi transparentaba la ausencia de su ropa interior, babee ligeramente, pues solo una vez había visto un poco más allá de esto en un accidente hace meses, seguí bajando y logre notar esas pequeñas braguitas blancas y sus piernas, donde creo que pase mas tiempo del que debía pues cuando volví a ver su cara, era un rojo casi morado y trataba de estirar un poco la playera para cubrir sus piernas.
-Yo, lo siento, es que me moje, me iba a bañar, pero, me gano el sueño por venir corriendo hasta acá y bueno yo- vi poner su brazo a la altura de sus pechos queriendo taparlos de mi lasciva mirada.
Habían crecido, no eran enormes, pero eran de un buen tamaño y no pude evitar jalarla hacia mi en un abrazo que duro apenas segundos, pues note que cierta parte de mi estaba despierta, por culpa de esa vista.
-Ve a bañarte- solté bastante seco, pues no podía pensar en ese momento.
La vi levantarse y buscar su ropa, me acerque a mi armario y saque una playera holgada, un pants y una pequeña mochila con seguramente ropa interior de ella, que habíamos acordado dejaría por cualquier emergencia.
-Lo siento- soltó cuando me acerque y se la entregue sin poder seguir devorándola con la mirada.
-Sakura, por favor, solo ve a bañarte te resfriaras -trague saliva- y … solo recuerda que también soy un hombre, por favor princesa- me voltee y empecé a buscar mis cosas, iría a darme una ducha al cuarto de huéspedes.
-Eso lo se… pero no me molesta- escuché como se cerro la puerta y quise seguirla para saber a qué se refería, pero necesitaba primero esa ducha, de agua fría, solo espero no enfermarme.
Con todo mi pesar entre al baño de huéspedes y bote toda mi ropa aun lado, siempre me a gustado tener ordenado, pero estaba muy cansado física y mentalmente, me metí a la ducha y abrí el agua fría, empecé primero metiendo la punta de los pies, cerciorándome que no estuviera helada, tampoco quería una hipotermia.
No pude evitar recordar el cuerpo de mi chica e instintivamente llevé mi mano derecha a mi entrepierna, acariciando hacia arriba y abajo, perdiéndome en la sensación de placer que sentía, recargué mi brazo horizontalmente contra la pared y mi cabeza sobre él, masturbándome más intensamente… y de repente me detuve abruptamente ¿Qué estaba haciendo? No es que nunca lo hubiera hecho, no podía evitarlo después de esas sesiones de besos apasionados que habíamos llegado a tener y en algunos otros momentos, donde no había podido dejar de pensar en ella; pero ella estaba ahí conmigo, feliz de mi llegada y yo solo estaba pensando en perversiones, me apresure a meterme de golpe al agua y terminar mi ducha para volver con ella.
Sali aun secándome el cabello y viéndola aun con las piernas descubiertas echa bolita en el sillón con la tv encendida, por lo menos mi playera era mucho más larga que la que traía antes, cubriéndole los muslos y no se transparentaba más.
-Se me cae- dijo viéndome sonrojada y señalando el pants que no contaba fuera tan grande para su pequeña cintura.
Pensé un poco y me dirigí al sillón individual, no quería incomodarla más después de verme atrapado nuevamente viendo sus piernas.
-Te extrañé mucho, no te sientes lejos de mi- la vi poner su cara de cachorro y sentí una enorme flecha en el pecho, mis hormonas me estaban jugando una mala pasada, cuando ella solo quería ser mimada.
Me senté a su lado abriendo mis brazos para que ella se acurrucara y pude respirar mi zampo en ella, la abrace con fuerza escuchando su pequeña risa y un tierno "me aplastas"
Rei y conversamos sobre lo que había pasado en estos días, la reprendí por quedarse empapada de lluvia y nos quedamos viendo videos en tiktok unos minutos en su celular, la vi adormilada y me di cuenta la hora "3:00 am".
-Sera mejor que vayamos a dormir, deje cobijas en el cuarto de huéspedes princesa, anda- me levante y le di un pequeño pico en los labios que la hizo sonrojar al igual que a mí, como cuando niños.
Asintió, pero en cuanto di dos pasos, sentí como me jalaba la playera ligeramente, sin dejarme avanzar más.
-¿Puedo dormir contigo? – vi su cara roja y su mirada baja, abrí la boca cuando la volví a escuchar -en serio te extrañé mucho-
No esta bien dormir con una mujer, con tu novia, no con mis hormonas calientes de verla, pero en serio la sentí triste y aunque abrí la boca para decirle que no era correcto, solo salió un "si" de mis labios.
Mi propio cuerpo me traiciono.
Entramos a mi cuarto y cada quien entro por un lado de la cama, traté de no acercarme al centro, pero sentí como ella terminaba pegada a mi y daba un ligero beso en mi cuello.
-Sakura – suspire, no quería rechazarla, se que ella lo hacia en el modo mas inocente y puro, pero yo… -Sakura, necesito que entiendas que también te extrañe mucho, pero… no se si este bien que durmamos así, no quiero hacer algo que te lastime y después de todo, necesito que en serio entiendas que soy un hombre- me voltee para quedar frente a ella, necesitaba decirlo de frente, necesitaba que entendiera que no quería sobre pasarme con ella, pero la tenia casi desnuda en mi cama, sin nadie más que nos interrumpiera.
-Ya te dije que sí estoy consciente- soltó, apenas en un susurro, pero se acomodó más pegada a mí, metió su pierna entre las mías y sentí su piel al llevar yo solo mi short abajo y ella, solo esas pequeñas bragas que usa seguramente.
-No, no lo eres, no entiendes que… -sentí sus labios contra los míos moviéndose.
-Si lo entiendo- y volvió a besarme, sentí su lengua y metí la mía en su pequeña boca, no pude evitar devorarla lentamente, sintiendo como su cuerpo se pegaba al mío, encajando tan perfectamente.
La solté algo más brusco de lo que debí y me senté en la cama dándole la espalda.
Mi erección había vuelto, con apenas unos pequeños besos.
-¿Shaoran?- su voz se escuchó apenas en un susurro.
-Lo siento, creo que iré a dormir yo al otro cuarto- Necesitaba alejarme de ella, antes de obligarla a algo que no estábamos preparados.
- Shaoran yo ¿no te provoco nada? ¿no te… excito?- escuche tan entrecortado eso ultimo y me dio un poco de coraje, ¿Quién se había metido en la cabeza de mi inocente novia?
-Necesitamos hablar Sakura, dame cinco minutos y te veo en el comedor- mi tono fue neutro estoy seguro, pero cuando quise avanzar, su voz resonó en mis oídos con fuerza.
-¡No quiero esperar, necesitamos hablar ahora Shaoran ¡Necesito una respuesta! - su voz fue apagándose rápidamente y note que estaba a punto de llorar.
-¡Maldición¡ ¡Claro que me provocas, ¿que no notas como estoy, como me pongo cada vez que nos besamos más allá de un pico?¡- volteé y vi su cara roja aun en medio de la oscuridad y me senté en el borde de la cama nuevamente y me cubrí con las sábanas, sintiéndome totalmente avergonzado.
-¿Entonces, porque nunca me has tocado?- se acercó y quería salir corriendo, pero sentía que, si lo hacia ella lloraría a mares, así que solo pude quedarme quieto.
-Por que no quiero obligarte a nada Princesa, por que te respeto y nunca haría nada que no quisieras-
-Pero si quiero-
Me encontré anonadado y sorprendido, dejándome sin habla, tratando de procesar la información.
¿Tal vez había pecado de inocente con ella, también era una mujer y también tenía necesidades?
Me quede en blanco pensando acerca de eso ¿realmente había sido una coincidencia encontrarla en ropa interior en mi cama?
-No me rechaces por favor- no supe en que momento tuve a Sakura casi sobre mí, besando mi cuello lentamente, haciéndome disfrutar sus cálidos labios.
Quería preguntar más, pero yo también anhelaba eso, tal vez, solo quería dejarme llevar, aunque sea un poco esta vez.
La jale y la hice sentarse a horcajadas sobre mí, besándola con lentitud, repartiendo besos en sus mejillas, su frente, su nariz y sus labios, sintiendo como reía ante las cosquillas que mi cabello siempre le causaba.
-Golpéame si sientes que debo detenerme y no lo hago, promételo y continuare – vi sus ojos sorprendidos y luego busco mi meñique.
-Lo prometo, pero no pasara, solo continua, por favor Shaoran-
Necesitaba hablar con ella, sobre esto, en qué momento había pasado y desde hace cuánto, pero no quería interrumpirla más, quería disfrutar al menos un poco de la libertad que me estaba dando sobre ella.
Nos voltee y termine sobre ella, bese sus labios devorándolos, mi mano izquierda la use para detenerme y no aplastarla, pero la derecha viajo hasta su costado, acariciando su cintura, bajando lentamente, apenas rosando, llegando hasta donde no cubría más mi playera, donde sus piernas estaban descubiertas y acaricie con toda la palma lo que alcance, sus muslos eran tan tersos como había imaginado en mis sueños más húmedos, sentí como se le erizaba la piel por completo y como poco a poco iba subiendo su pierna a mi cadera, haciendo que nuestros centros chocaran con apenas mi short y su ropa interior como barrera, gruñí alto contra su boca y ella soltó un delicioso gemido contra la mía, chocando.
Tenia un par de años conteniéndome de desearla, de sentirme sucio al verla con tanto deseo mientras creía que ella no quería mas que simples besos castos.
-¡Shaoran¡- gimió cuando solté su boca unos instantes y me empujé contra ella, mi erección estaba acomodada justo en medio de sus pliegues, aun con la ropa podía sentirlo y no pude evitar mecerme contra esa sensación tan delirante.
Una, dos, tres veces más y sentía que no aguantaría, esto parecía solo un sueño, uno muy húmedo de los que normalmente tengo.
Sentí como ella me hacia voltearme quedando sobre mí, sus piernas a los costados de mis caderas y ella sin verme a la cara, meciéndose con más intensidad, llevándome a mi limite.
-Sakura, espera por favor, no podre más- es lo único que salió de mi boca, pues no pude contenerme, estaba demasiado excitado y me corrí en mis boxers.
La sentí moverse apenas un poco mas contra mi y luego caer entre mis brazos, respirando agitadamente.
Necesitaríamos otra ducha.
-Perdón por no durar más- me sentí muy avergonzado y humillado por mi nula resistencia, pero verla sobre mí, meciéndose, con sus pechos moviéndose al compás, aun distinguibles a través de la ropa, fue demasiado.
-No, yo, lo siento- soltó rodando de costado, dándome la espalda y corriendo al baño.
Me levante lentamente y note mis boxers manchados, pero logre notar dos manchas y no solo una.
Mi corrida y la humedad a lo largo… fue de ella.
Mi erección quería volver a aparecer después de pensar en eso y tuve que casi correr al baño por ella, no podía dejarla ahí apenada por lo que paso, aunque yo estuviera igual.
Entre, pues olvido el pestillo y vi como miraba directamente mi boxer, volviendo a darme la espalda, como queriendo esconderse más.
-Me gustó mucho- volteo lentamente.
-En serio me encanto, por favor no te avergüences, me gusto saber que no fui el único que lo disfruto- estire mi mano y al tomarla la abrace nuevamente contra mí, quería más, pero no sabía cómo continuar o si mejor esperar para otra ocasión.
-Otra vez, tu cosa…- sus palabras quedaron en un silencio algo incomodo.
-Es, normal, yo, lo siento Sakura, solo necesito un baño y podemos volver a dormir-
-No, yo, aun no quiero que paremos Shaoran, por favor… en serio te deseo mucho- sentí como su pequeña mano bajo por entre mi ropa interior y quise quitarla, pues sentiría lo pegajoso que me encontraba por lo de antes, pero no me dejo.
Sentí su mano firme alrededor de mi erección, empezó a subir y bajar torpemente y eso me calentó aún más.
-Dime si te lastimo… nunca había hecho eso- sus palabras, aunque innecesarias pues en verdad estaba disfrutándolo, me hicieron sentir tan bien al ego, que me deje llevar.
Quite su mano y volví a besarla, esta vez con fiereza, la empuje contra la pared del baño y le levante, haciendo que enredara sus piernas en mi cadera, volviendo a sentir como lo húmedo anteriormente se volvía un lubricante delicioso.
Mis manos recorrieron sus piernas con total libertad, subí por sus muslos hasta su trasero y lo aprete ligeramente para restregarme de nuevo contra ella, más intenso que antes.
La cargue un poco y la puse sobre el lavabo para que descansara sus piernas y poder disfrutar, me estaba volviendo loco, no sabía si podría detenerme si lo pedía ahora.
Mis manos subieron la playera con dificultad, hasta que sentí el borde de sus pechos, desnudos, era una suavidad distinta al resto de su piel, mire sus ojos pidiendo permiso, pero ella misma uso sus manos para terminar de sacar esa ropa que estorbaba, enseguida vi como cubrió sus pechos con su mano.
-Por favor- suplique y entendió enseguida, bajo muy lentamente su brazo, dejándome una vista perfecta.
Como pude la levante un poco apenas y arranque su braga, como un salvaje, lo cual me hizo avergonzarme de mi mismo.
Vi su cara de sorpresa y se cubrió con ambas manos, tanto pechos como su parte inferior.
-No es justo- soltó sin dejar de cubrirse y me vio con ese pequeño ceño fruncido, que solo veía cuando quería algo.
Me quité la playera con nerviosismo y puse mis manos en mi boxer, temblando ¿y si no le gustaba?
No pude pensar más, pues vi como ella retiro sus manos de su desnudes y empezó a bajar con lentitud mi boxer, formando una cara de sorpresa y algo que no pude interpretar cuando lo bajo apenas hasta los muslos.
Volteo la cara y me sentí asustado y decepcionado, tal vez no era lo que ella quería, no le había gustado o no se; mi cerebro se fue a júpiter sobre pensando el asunto.
-¿Podemos ir a la cama?- Asentí y terminé de bajar el boxer, cuando la vi caminado hacia la cama, muriendo al ver su perfecto trasero caminar lentamente.
Sentí ese tirón de excitación en mi amigo y solo caminé tras de ella.
No se cubrió al llegar, solo se sentó en la orilla y pude ver el mismo deseo en sus ojos que el que yo sentía en ese momento.
La recosté lentamente, con la suavidad que merecía, la bese, baje por su cuello, pase por entre sus pechos, sin poder evitar el lamer entre ellos y no pude evitar llevarme uno de sus pezones a la boca, acariciando el libre.
Sus gemidos me guiaban y me decían cuando algo le gustaba más.
Baje y bese su estómago y la sentí tensarse cuando intente continuar hacia abajo, así que solo regrese a su otro pecho.
Mi mano izquierda no pudo evitar seguir mi anterior recorrido, acariciando sus caderas y buscando su pequeña abertura, sentí la humedad con mi dedo anular y acaricié de arriba a abajo.
Acaricié mi erección, masturbándome mientras la devoraba y la guie apenas a su entrada, solo quería volver a sentir sus labios.
Gemimos en cuanto hubo un pequeño contacto.
-Sakura ¿Estas segura de esto?- Pregunte más para mí, pues no sabía si podría parar si seguíamos así.
-Aun no te golpeo ¿verdad?- tenia las mejillas sonrojadas al igual que sus orejas, mientras me daba una pequeña risa tímida.
Negue con la cabeza y acomodé mi punta justo en su entrada, sentí como se deslizaba apenas la cabeza dentro, de lo húmeda que estaba y la saque, volviendo a repetir esto, lentamente.
Su cara era un poema, no se veía dolor, ni molestia, al contrario, solo podía distinguir la excitación, pero me pare en seco.
-Princesa, no tengo protección, es decir, no había planeado esto-
Me volteo a ver y desvió su mirada susurrando apenas.
-Tomo la pastilla hace dos meses… yo si lo había planeado-
Me tomo desprevenido y me quede helado ¿en serio esta era mi novia? ¿en serio ella sola había planeado esto?
-¿Shaoran? ¿Esta mal que pensara en esto?- su voz sonaba apagada y eso me hizo volver a la realidad.
Claro que no, ella también tenia deseos y me alegraba mucho que yo fuera ese deseo carnal, que no tuviéramos que interrumpir este momento, por que nos faltaban condones, que estuviera en mi vida y poder complacerla como ella me complace con cada una de sus acciones.
-No, solo que, necesito controlarme, me tienes a cien y no quiero lastimarte- la vi a los ojos directo y empecé nuevamente con nuestros besos y ese pequeño mete saca, donde mi cuerpo me pedía más.
-Nunca lo harías a propósito, por favor Shaoran, solo hazlo- sentí como levanto un poco mas las caderas, haciendo que entrara un poco mas de mi en ella, haciéndome gemir.
Seguí lentamente entrando y saliendo, hasta que sentí como había una parte mas cerrada, que apenas se abría, supe que era lo que llamaban "virginidad" y temí por un momento lastimarla.
Si lo hacía rápido, rápido acabaría su dolor, pero no quería eso para ella.
Continue, con mucho esfuerzo haciendo esa ligera presión, mientras besaba sus pechos y subía a su boca.
-Te amo Princesa, no se si podre aguantar mucho, me tienes muy excitado- susurre en su oído y sentí como se contraía a mi alrededor.
Su cara era de una ligera molestia, pero no dejaba de soltar esos pequeños gemidos en ningún momento.
Sentí su humedad aumentar y como mi erección terminaba de entrar casi hasta la base.
-No cabe- vi la mirada de Sakura directamente en nuestra unión y me avergoncé, sentí que no podía meter mas en ella y en verdad era poco lo que estaba fuera.
-¿duele?-
-Muy poco, en realidad es un poco más de molestia-
-Me moveré cuando me digas Princesa- y bese sus mejillas, sus ojos, disfrute la sensación de estar dentro de ella, hasta que sentí como enroscaba sus piernas en mi cadera.
Soltó un pequeño quejido, cuando sentí como termino de entrar hasta la base y empezó un apenas perceptible movimiento contra mi cadera, no resistí y empecé a meter y sacar.
No puedo describir esa sensación con nada, es puro placer.
Pero no solo placer carnal como cuando te masturbas, es tener a la persona que mas amas en esta vida entregada a ti, es una sensación cálida, feliz, excitado, quieres que continue eternamente, no puedes pensar en otra cosa te lo aseguro.
-Más- salió apenas de la boca de mi novia.
Y fue como una corriente eléctrica, donde no pude evitar moverme algo más brusco.
Nuestros gemidos fueron mas fuertes y yo quería partirla en dos al sentir como resistía mis embestidas, al ver que no era tan frágil como siempre la pensé.
Quería meter más dentro de ella, en su cueva tan húmeda y temí por mis pensamientos.
La voltee haciéndola quedar sobre mí y su cara avergonzada volvió.
No dijimos nada, ella empezó a moverse, a subir y bajar lentamente, mientras la luz nocturna entraba por la ventana, dejándome ver como rebotaban sus pechos y ella mordía su mano tratando de no gemir tan alto.
Quería que ella llevara el ritmo pues no quería lastimarla, era nuestra primera vez y deseaba que fuera tan especial como lo ha sido siempre ella para mí.
Ella empezó a saltar sobre mí, con la misma intensidad que yo la embestía hace poco, lo estaba disfrutando tanto como yo.
Mis manos apretaron sus pechos y bajaron hasta su trasero, deleitándome deliciosamente al tenerlo entre mis dedos.
Cada que ella bajaba yo me empujaba hacia arriba, sintiendo como ella estaba empapada y hacia un delicioso sonido con nuestros movimientos al chocar.
-Por favor Shaoran, necesito más- salió de su boca casi en una súplica.
Sabía que debía controlarme, pero no podía más, en serio necesitaba moverme a mi ritmo dentro de ella.
La volví a acomodar abajo mío y me metí en ella casi de golpe, empecé a penetrarla con más intensidad y sentí que no podría aguantar mucho tiempo más.
-Shaoran, más, solo un poco más por favor, más duro-
Empecé a embestirla con más fuerza, sentí como se abría para mí y me apretaba al mismo tiempo pero no pude resistir mucho.
-Me vengo Sak- Trate de retirarme rápido, pero note como envolvió sus piernas alrededor de mi cadera, haciendo mucha presión y soltando un gran gemido.
Se estaba corriendo, sentía sus músculos contraerse a mi alrededor y eso hizo que no resistiera más, termine vaciándome dentro de ella, sus piernas no dejaron que me moviera ni un milímetro.
-Diablos- mascullé por debajo, la había llenado de mi semen y vi como había algo de sangre junto a una cantidad viscosa de nuestros jugos mezclados.
Me sentí agotado y solo me hice a un lado para no aplastarla.
Se escondió en mi pecho como pudo y me abrazo con fuerza.
-Te amo Princesa-
-Yo también te amo Lobito-
Soltó en un suspiro que me hizo inflar el pecho de orgullo, se veía sonrojada, sudada, agotada pero satisfecha y yo era el culpable.
Cerré los ojos un momento y desperté al escucharla gritar al teléfono.
-Llego antes ¿Qué quieres que haga?, NO, que NO hermano, en serio estas portándote fatal, pues no me esperes y ya, no tengo 15 años, soy mayor de edad y pienso quedarme con el- vi como colgaba con furia el teléfono y me vio directo a los ojos.
Busco la sabana rápidamente para cubrir su desnudez.
-Hola- susurro
-¿Esta todo bien?-
La vi dudar y suspirar.
-Tal vez… nos atraparon- mi cara fue de terror puro estoy seguro, espere que continuara.
-Ayer le dije a Touya que me quedaría donde Tomoyo para irte a recoger al aeropuerto, cuando colgué le mande un mensaje a Tomoyo… dos en realidad, uno donde le decía que habías llegado y el segundo, bueno al parecer no salió… le decía que me cubriera, Touya llego donde Tomoyo, no supo que decirle y pues…-
-Lo dedujo…- termine su frase y asintió.
Sude frio y tenía miedo, pero sentí sus labios sobre los míos, no podía decir nada más, Sakura era mi mujer en este momento y tal vez era muy rápido si le pedía casarnos, aunque no dudaba que ella aceptaría, pero quería disfrutar mas nuestro tiempo, antes de las ceremonias y todo lo que conllevaba.
-Aunque, bueno, no sabe donde vives ahora-
Me alegre haber comprado esa casa hace unos meses, le entregue la llave a ella y solo a ella para cuando deseara hacer uso, sabia que esa casa era tan suya como mía, habíamos hablado al respecto.
-Entonces puedo disfrutar de mi mujer un poco más, antes de morir-
Susurré para ambos y empecé a deslizar la sabana, dejándola nuevamente desnuda a mi merced.
Sus mejillas se sonrojaron y la vi tratar de pararse y casi caer en el intento.
-Ni se te ocurra Li, me arde un poco- grito y bajo la voz de golpe dejando apenas perceptible esa última frase.
Me sonroje mientras reía y me dirigí al baño, me lave apenas un poco y llene la bañera.
Al salir vi a Sakura en la cama viendo la mancha producto de nuestra noche.
La cargue con cariño, haciéndola soltar un pequeño grito de sorpresa y la lleve a la bañera depositándola con cariño.
-El agua tibia y las sales minerales te harán sentir mejor, como cuando entrenábamos-
Me regalo su sonrisa adorable de siempre y me pidió entrar con ella.
Disfrutamos de nuestro baño juntos, cada minuto hasta que su padre llamo y supimos era momento de separarnos.
-No quiero que te vayas / No me quiero ir – dijimos al mismo tiempo y volvimos a reír.
Junte mi frente con la de ella, dejando pequeños besos en el camino.
-¿crees que tu papa acepte que vengas a vivir conmigo?- Se sonrojo increíblemente y sonrió.
-¿Es una propuesta?- esa sonrisa coqueta que rara vez tenia, me dejaba en ceros.
Asentí como niño de primaria, enamorado y loco por ella.
Aun tenia dudas sobre esa noche, sobre ¿Por qué mi novia estaba medio desnuda en mi cama? ¿fue coincidencia o planeado? ¿desde cuándo ella empezó a planear algo así? ¿Qué pasaría con nosotros después de esta noche?
Pero eso lo resolvería poco a poco, por el momento solo disfrutare cada minuto a su lado, pues cada momento con ella siempre es una aventura, una feliz y dulce aventura.
Se que tal vez fue un poco largo, pero espero les agrade este fanfic que tenia en el baúl de los recuerdos, con solo ideas, pero fui puliéndolo y desee hacerlo ver la luz.
Gracias siempre por sus reviews.
