Contenido: Drama, intento de romance. Parte de la serie #Flufftober2021 propuesto por la página "Es de fanfics".

Pareja(?): Hanako x Nene

Disclaimer:

Hikari: Ya había pasado un tiempo desde la última vez que escribí para este fandom, así que ando emocionada. Pasemos a lo importante, la obra original, así como sus personajes, no me pertenecen, sino que todo fue gracias a la(s) mangaka(s) Aida Iro, por lo que este fanfic es solamente producto de una cuarentena inevitable, ocio y un poco de inspiración. ¡Disfrútenlo!

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#Flufftober2021, 5 – Coffee shop (cafetería)

-¡Esto es demasiado incomodo! ¡No es para nada como yo lo imaginaba!- gritó, con gran desesperación, Yashiro Nene mientras se levantaba de aquel improvisado asiento.

-¿Eh? Yo lo veo bastante original siendo sincero.- poniendo una expresión de conformismo, Hanako dio un sorbo de su propia taza mientras alzaba con gracia su meñique derecho.- Nada como pasar el tiempo con tus amigos en una cafetería después de la escuela.

-¿Cafetería?- Nene observó con detenimiento lo que Hanako y los mokkes habían improvisado para llevar una cafetería a la escuela Kamone.

Todo comenzó aquella tarde, cuando la chica trató de convencer a Hanako para que la dejara libre ese día de sus obligaciones como asistente de limpieza del tercer baño de mujeres para poder así, salir con Aoi-chan y otras chicas a charlar a una cafetería cercana. Por supuesto, el séptimo misterio no tuvo piedad de ella y terminó por no otorgarle el permiso bajo la tonta amenaza de que, si ella se atrevía a irse, él mismo la mojaría para que se convirtiera en pez frente a todo su grupo de amigas.

Nene lloraba sobre su desgracia.

Creyendo que tal vez había sobre exagerado un poco, sintiendo algo conocido como "remordimiento" o "culpa" Hanako trató de arreglar la situación.

-Oye Yashiro.- murmuró divertido mientras flotaba a su lado.- ¿Que te parecería si te digo que aquí, en la escuela, también tenemos cafetería?- el brillo en los ojos de Yashiro sacudió un poco el muerto corazón del fantasma, o lo que fuese que tuviera ahí dentro de su espectral pecho.

"Por supuesto" pensaba la joven "los espíritus pueden tener festivales de verano, por ejemplo, ¡así que supongo que el desear una cafetería en uno de los límites no sería nada extraño!"

Ilusionada, creyó que Hanako la llevaría nuevamente a algún lugar fantástico, lleno de espectros y cosas de fuera de este mundo.

Pero la realidad, aun cuando tenga que ver con fantasmas, suele ser bastante traicionera.

No solo no se habían trasladado de lugar, ahí mismo, en el tercer baño de mujeres en el edifico viejo de la escuela Kamone, Hanako pidió la ayuda de los mokkes para alistar lo que sería una divertida fiesta de té. Con una improvisada mesa que sacó del desván (la cual por cierto, se balanceaba por su pata rota), tazas robadas de la sala de profesores (una de ellas era de hecho, del profesor Tsuchigomori) y sillas que en realidad eran cubetas volteadas (sacadas del armario donde también se guardaban los instrumentos de limpieza para los baños) eran el conjunto perfecto para comenzar la susodicha fiesta de té.

Con una lágrima, Yashiro volvió a tomar asiento sobre la cubeta y sorbió de su taza, la cual en lugar de contener cualquier tipo de café, solo tenía té de manzanilla de bolsita (también robado de la alacena de los profesores) medio frío. ¿Bocadillos? Bueno, al menos los mokkes resultaron ser lo bastante cooperativos al donar parte de sus caramelos.

-¿Ya ves? Lo importante no es el lugar, sino las personas con las que estás. No necesitas ir a ese tipo de lugares tan extravagantes para poder divertirte después de la escuela, Yashiro.- ladeaba con arrogancia su dedo índice, como si realmente le estuviera dando alguna lección de gran importancia a su asistente, aunque dejó de hacerlo cuando no hubo respuesta por parte de la chica. Al mirarla notó como había adoptado un puchero infantil en su rostro.

"Otra vez no se está divirtiendo… por supuesto, lo que ella quiere es disfrutar su juventud con sus amigos, más allá de los muros de esta escuela".

Con una sonrisa triste, Hanako terminó por regresar su taza a la mesa chueca. Parpadeó un par de veces antes de soltar una pequeña risa, la cual, llamó la atención de la chica.

-¡Caíste! ¿En verdad creíste que te convertiría en pez delante de tus amigas?- queriendo parecer travieso, Hanako flotó hasta quedar cerca del rostro de la joven, con el pequeño detalle de voltearse y quedar de cabeza frente a ella.- Lamento hacer que gastaras tu tiempo Yashiro, claro que puedes ir con ellas.

-¿Eh?- ella parpadeó algunos segundos antes de levantarse.- ¿En serio? ¿Me dejarás ir por hoy?- Hanako regresó al suelo mientras inclinaba su pequeño sombrero, cubriendo casi por completo su rostro.

-Por supuesto. Date prisa o ya no podrás alcanzarlas.- disimuladamente, alzó levemente la mirada, solo para notar la gran sonrisa de felicidad que comenzaba a dibujarse en el rostro de Nene, sus ojos volvían a brillar con intensidad mientras que sus manos se entrelazaban entre ellas con gran emoción.

-¡Mañana vendré! ¡Dejaré el baño reluciente! ¡Lo prometo!- dando pequeños saltitos con esos regordetes tobillos, sin perder más tiempo, salió con velocidad del baño, tan rápido fue que casi choca con quien se acercaba a la entrada de susodicho sanitario.

-Oh senpai.- era el joven Minamoto Kou, quien vio salir a la chica.- Lamento el retraso, hoy me tocó hacer la limpieza así que…- Yashiro ni siquiera pudo detenerse a su lado, dejando perplejo al rubio.

-¡Nos vemos mañana, Kou-kun!- gritó, poco antes de desaparecer en una esquina del pasillo.

-¿Senpai va a algún lado?- sin vergüenza, Minamoto entró al baño solo para encontrarse a Hanako viendo por la ventana. Su espiritual cuerpo parecía aún más transparente de lo usual cuando la luz anaranjada del atardecer comenzaba a filtrarse por aquellos cristales.

Kou no supo cómo interpretar aquella media sonrisa que mostraba el fantasma.

-Oh joven, bienvenido a esta pequeña e improvisada fiesta de té.- saludó, con lo que se suponía que era un tono alegre y divertido.- Una fiesta de té única y sin igual que únicamente puede llevarse aquí, en el tercer baño de mujeres de la escuela Kamone, territorio del séptimo misterio.

-¿De qué rayos estás hablando?- confundido, Kou miró con rareza todo lo que se encontraba en el baño. La mesa rota, las tazas robadas, las cubetas volteadas; tratando de comprender lo que había sucedido ahí antes de que él llegara.

-Por supuesto, al ser una fiesta tan única probablemente no se compare a ninguna otra a la que hayas asistido.- ignorando por completo la pregunta, Hanako dio media vuelta, extendiendo sus brazos, a modo de presentador.- Pero recuerda, querido joven, no es el lugar lo que importa, sino las personas con las que estás. Y mientras estés vivo, asegúrate de poder disfrutar todo lo que puedas porque, cuando llega la muerte…- volteó esta vez a la ventana, hacia el cielo donde la luna, entre las tonalidades azules, purpuras, amarillas y naranjas, comenzaba a mostrarse.- todo termina. El verdadero final llega y la decisión de quedarse en un solo lugar será lo único que te ancle a la realidad.

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Hikari: Ok, si, se supone que todos los fics de este flufftober deberían ser…pues eso, fluff. Pero me revelo contra el sistema y aun así subo este pequeño drama(?) jajajaja Jibaku shounen Hanako-san siempre me inspira para escribir cosas un tanto deprimentes no puedo negarlo xD. Aun así espero que les haya gustado. Nos vemos el día de mañana… ¡en un fandom nuevo! ¡Bye bye-perowna!