19 de septiembre de 1979
En una de las oficinas de Hogwarts; uno de los mejores colegios de magia de todo el mundo, se encontraba un hombre mayor mejor conocido como el profesor Dumbledore acompañado de dos mujeres y un hombre de diminuta estatura, las profesoras Minerva McGonagall, Sybill Trelawney y el profesor Filius Flitwick conversando sobre los eventos recientes y las consecuencias que traerían para todos.
"Los mortífagos han estado atacando los hogares de varios muggles, como es de esperarse no dejan con vida a nadie ni siquiera a los pobres niños" dijo la profesora McGonagall mientras pasaba su mirada de Dumbledore a Trelawney y después a Flitwick para volver a posar su mirada en Dumbledore.
"Lo sé Minerva, la Orden ha estado poniendo todos sus esfuerzos para tratar de atrapar a algunos de los mortífagos, pero varios de nuestros miembros han salido heridos de los encuentros, lo que reduce el número de personas que pueden salir a campo y considerando que nos superan en número estamos en una posición bastante complicada" respondió el profesor Dumbledore mientras miraba hacia las afueras del castillo, el clima estaba cambiando y eso no podía significar nada bueno.
"Albus ¿crees que la situación empeore?" preguntó dudoso el profesor Flitwick, con un ligero temor de la respuesta
"De lo único que estoy seguro; me temo, es de que Voldemort apenas está comenzando con lo que sospecho una serie de eventos que podrían tener resultados negativos, tanto en la comunidad mágica como en la muggle mi querido Filius" una expresión de miedo y pánico apareció en el rostro del profesor Flitwick, pero solo por un par de segundos.
"Usted que opina profesora Trelawney" pregunto McGonagall mirando directamente a Sybill, pero parecía que la mujer no estaba prestando mucha atención a la conversación, ya que tenía una mirada perdida.
"¿Sybill?" dijo el profesor Dumbledore observando a la mujer, mientras McGonagall pasaba una mano justo enfrente de sus ojos.
En el momento en el que McGonagall se iba a parar para moverla, la profesora Trelawney comenzó a levantarse de su asiento, mientras sus pupilas se movían hasta dejar sus ojos en blanco, comenzó a abrir la boca lentamente solo para hablar con una voz áspera y profunda que no se parecía en nada a su tono normal de voz.
"La calma llegará, sin embargo, no durará por siempre y el Señor de las Tinieblas resurgirá. Pero hoy una unión de almas se formará, capaz de poseer un vínculo como ninguno otro, el poder que compartirán será capaz de derrotar a la oscuridad. Ella será una bruja nacida de muggles con una inteligencia que no tiene comparación, valiente y bondadosa con sed de justicia, con unos ojos almendrados y un cabello indomable. Mientras que el será un mago de sangre pura valiente, sensible y amable con cada persona que se cruza en su camino, capaz de hacer cualquier cosa para proteger a los que más ama, bastante diferente a como los demás piensan que es, será dueño de unos ojos oscuros con una mirada única que no tiene descripción" al finalizar de decir todo eso, simplemente se dejó caer sobre la silla nuevamente.
Todos los que estaban en el lugar se quedaron observando directamente a la mujer tratando de procesar que había sido lo que acababa de pasar, el profesor Flitwick dirigió una mirada confundida a McGonagall mientras ella seguía observando a Trelawney tratando de encontrar una explicación a la situación. El profesor Dumbledore se encontraba perdido en sus pensamientos, procesando la nueva información que acababa de presenciar. Es cierto que Sybill Trelawney tenía fama de inventar futuros a cada persona que se le pasaba por el camino, también era cierto que descendía de una línea de adivinos. La conclusión a la que llegó fue que lo que acababa de presenciar había sido una autentica profecía, pero lo que lo confundía era el significado de ella, acaso eso significaba que ¿Voldemort iba a desaparecer?, ¿cómo es que se supone que iba a resurgir?, ¿qué era eso de una unión de almas? o lo más importante ¿quiénes son los que se mencionan en la profecía?
"Dumbledore ¿qué fue eso?" preguntó McGonagall después de unos segundos.
"Creo que todos sabemos lo que eso fue mi querida Minerva, Sybill acaba de decir una autentica profecía" McGonagall y Flitwick se asombraron de la calma con la que respondió Dumbledore. "La verdadera pregunta es ¿qué significa y quiénes son las personas que se mencionan?" en el momento en el que el mago mayor terminaba de hablar Trelawney comenzó a despertar.
"Por Merlín, cuanto lo lamento creo que me quede dormida, ya saben no he podido dormir en paz por los eventos recientes" de repente dejo de hablar y se quedó mirando confundida a los 2 magos y a la bruja que estaban en la oficina, que tenían la misma mirada que ella "¿qué sucede, pasó algo?". Minerva y Filius intercambiaron una mirada de impresión total mientras que Dumbledore solo miraba curioso a Trelawney
"¿No recuerdas nada querida?" le preguntó amablemente McGonagall mientras le colocaba una mano en el hombro.
"¿Qué tendría que recordar?"
"Sybill acabas de hacer una profecía" le respondió el profesor Dumbledore viendo el asombro en los ojos de la bruja que estaba frente a él.
"¿Yo?, pero no recuerdo haber hecho nada de eso" respondió más confundida de lo que ya estaba "Recordaría si hubiera hecho una profecía ¿no?"
"Podemos dejar toda esta confusión para después lo importante en este momento es el significado de la profecía, Sybill dijo que la calma llegará lo que sin dudas se refiere a la derrota del Que No Debe Ser Nombrado" trató de explicar la Profesora McGonagall "Pero también mencionó que no iba a ser para siempre y que resurgiría" terminó de decir con una exhalación, había hablado tan rápido que se le había acabado el aire.
"Trata de tranquilizarte Minerva, es cierto todo lo que dijiste y me temo decir que estoy igual de confundida que tú, pero creo que a lo que esa parte de la profecía se refería" todos lo voltearon a ver expectantes a la espera de que continuara con lo que iba a decir "la mención de que la calma llegará esta muy claro que se refiere a la derrota de Voldemort como tú mencionaste Minerva, sin embargo también se dijo que no duraría para siempre y que Voldemort regresaría, lo que creo y estoy casi seguro que significa esto es que va a suceder algo que va a hacer que Voldemort tomé su forma física de nuevo, lo que llevaría a que el caos se reinstalará en el mundo mágico"
"Pero ¿cómo es que el Que No Debe Ser Nombrado desaparecerá y como es que resurgiría?" preguntó Minerva mientras miraba a algún lugar de la oficina.
"Me temo también que eso no lo sé, pero no hay que olvidar la otra parte de la profecía que habla sobre una Unión de Almas, también menciona que compartirían un vínculo muy fuerte, si bien no sabemos quiénes son las personas de las que la profecía habla si sabemos que son parte esencial para derrotar a Tom otra vez" termino de decir Albus Dumbledore posando su mirada en las otras 3 personas que había en el lugar.
Y así fue como comenzaron a analizar todos juntos a que se refería cada parte de la profecía, desde cómo es que Voldemort desaparecía hasta llegar a intercambiar ideas de sobre qué familia de magos podría ser descendiente el chico.
Mientras que los magos discutían acerca de la profecía, en un lugar lejano a Hogwarts; para ser más precisos en algún hospital de Francia; una hermosa mujer de nombre Jane Granger con cabellos indomables y cafés con un toque rojizo estaba acostada en su cama de hospital dando a luz a la que sería su primera y única hija, a lado de ella se encontraba un hombre de ojos azules y de cabello rubio, bastante alto, su nombre era Michael Granger. Dentro de la sala de partos se encontraban cinco enfermeras y dos doctores preparados para cualquier complicación que se pudiera presentar.
"Por favor Señora Granger necesitamos que siga pujando, ya casi está aquí" le dijo uno de los doctores a la mujer.
"Yo sé que tú puedes cariño, aquí estoy tranquila" su esposo trataba de apoyarla, pero no tenía la mínima idea de que hacer, así que lo único que le quedaba era darle palabras de aliento a su esposa.
"¡Ya no puedo más!" la pobre mujer gritaba a un nivel que se podía sentir todo el dolor que estaba sufriendo.
"Sólo uno más ya salió su cabeza"
Con un grito y un pujido más Jane Granger ya había dado a luz a su hermosa hija, tenía unos ojos acaramelados tan o más hermosos que los de su madre, su pequeña nariz se movía de una forma que a su padre le pareció adorable, al igual que al resto de las personas que se encontraban en la sala.
"Mi princesa, ya estás con nosotros cariño, eres igual a tu madre" el señor Granger estaba totalmente eclipsado mientras sostenía a su pequeña primogénita en sus brazos, con un suave movimiento le paso su hija a su esposa "ella es mami princesa".
"Mi pequeño ángel" la reciente madre miraba a su hija con unos ojos llorosos, se sentía completamente feliz, todo el sufrimiento por el que paso valió la pena solo por tener a su hija en sus brazos por fin,
"¿Ya saben cuál, va a ser su nombre?" les preguntó el doctor.
Con una mirada compartida hacía su esposo respondió "Hermione Granger".
"Hermione Jane Granger" afirmó su esposo mientras le pasaba el pulgar delicadamente sobre la mejilla a su pequeña hija, en el momento en que dijo el nombre la niña hizo un pequeño quejido típico de los bebés "Si, ese es tu nombre princesa"
Los nuevos padres se quedaron observando al nuevo miembro de su familia con unos ojos de adoración total, porque por fin su princesa estaba con ellos, la pequeña personita que les daría mil alegrías.
