Ya habían pasado cinco días desde que Hermione llegó a La Madriguera y no podía estar más contenta, todos los días se levantaba antes que Ginny para arreglarse primero ya que la pelirroja solía tardar más en el baño, después esperaba a que la menor de los Weasley se despertara y bajaban a desayunar para después ayudar a la Sra. Weasley con la limpieza. Durante las tardes salía con Ginny a caminar por el jardín y a sentarse un rato en la orilla del pequeño lago, en su opinión era el mejor lugar para leer ya que era muy calmado y sentir el agua en sus pies la relajaba, algunas veces trato de traer de vuelta el tema de Harry y los sentimientos de su amiga por él, pero ella siempre cambiaba de tema y le terminaba preguntando a Hermione sobre sus sueños, aunque ella siguió respondiendo lo mismo.
-No he tenido más sueños, y no sé porque le tomas tanta importancia, solo son sueños.
Hoy era el día que Harry llegaba a la Madriguera y se suponía que el Sr. Weasley lo iba a recoger por Red Flu, estaba muy emocionada de que por fin podría ver a su mejor amigo, Harry era como un hermano para ella por lo que siempre se preocupo más por él, y esperaba que estando su mejor amigo ahí las peleas con Ron pararan hasta el comienzo de curso, en los día que llevaba en la madriguera sólo había hablado un par de veces con él porque de alguna forma siempre encontraba la forma de hacerla enojar.
En ese momento se encontraba en la orilla del lago platicando con Ginny sobre el inicio de año escolar, estaba emocionada porque este año podrían ir juntas a Hogsmeade, podrían tomar una cerveza de mantequilla e ir a Honeydukes para comprar dulces estaban totalmente relajadas y se le ocurrió que ese era el momento perfecto para volver a hablarle sobre Harry ya que estaba desprevenida.
-Oye Ginny.
-¿Mmm?- la pelirroja estaba costado sobre el pasto con el brazo encima de sus ojos para evitar molestias del sol.
-¿No te encantaría ir con Harry a una cita en Hogsmeade?- preguntó tratando de sonar lo más relajada y casual posible para que no sospechara nada.
-Sería muy lindo- respondió con una sonrisa en sus labios pero después de unos segundos se dio cuenta de lo que había dicho y volteo a ver a Hermione que tenía una enorme sonrisa en el rostro -Así que te crees muy astuta verdad.
-Sólo un poco- dijo mientras soltaba una leve risa -¿Por qué sigues negando que sientes algo por él?
-Porque ya acepté que Harry sólo me ve cómo la hermana menor de su mejor amigo y tengo que superar lo que sea que sentía por él, aparte no me voy a pasar toda la vida esperando un amor no correspondido- lo dijo como si no fuera nada importante, como si ya supiera lo que iba a preguntar.
-¿Sentías?
-Sí sentía. De hecho, ya lo estoy dejando en el pasado, todo el verano me he estado mandando cartas con un chico de Ravenclaw que se llama Michael Corner, es muy lindo, pero le encanta hablar de si mismo- dijo mientras se levantaba para quedar sentada a su lado.
Hermione no sabía que pensar, por un lado estaba contenta de que su amiga siguiera adelante y superara su enamoramientos, pero por otro estaba segura que su hermano adoptivo sentía algo por ella, ya que lo atrapó mientras se le quedaba viendo embobado y veía como de repente fruncía el ceño cuando un chico se le acercaba; también estaba de acuerdo con su amiga con que no iba a esperar por él toda la vida, sabía que tenía que conocer a más chicos y divertirse.
-Sabes que te apoyo Ginny y siempre lo haré, lo único que yo quiero es que seas feliz- lo dijo con una sonrisa y siendo sincera con ella.
-Gracias de verdad, no sé qué haría sin ti, básicamente eres de mis únicas amigas.
-Siempre voy a estar para ti recuérdalo, creo que es hora de que regresemos para ayudar a tu madre con la cena.
-Claro vamos- Ginny se levantó y ayudó a Hermione a pararse y comenzaron a caminar hacia la casa -Oye Herms.
-¿Sí?
-¿No es un poquito injusto que tu puedas sacar el tema sobre Harry pero yo no pueda hablar sobre el chico de tus sueños?- preguntó poniendo una expresión de puchero que hacía que se viera demasiado tierna.
-Está bien, sólo si quitas esa cara, sabes que nadie se resiste a ti, pero tienes que buscarle un apodo ya me cansé de decirle el chico de mis sueños- dijo mientras se reía, para nadie era un secreto que Ginny podía llegar a ser muy convincente, nadie podía decirle que no, era la debilidad de todos los Weasley.
Su mejor amiga puso un rostro pensativo mientras seguía caminando, Hermione no sabía cómo pero Ginny era una persona sumamente alegre y creativa, le encantaba hacer bromas y chistes con todo mundo pero también podía tomar con seriedad las cosas, es una de las cosas que hizo que se llevaran tan bien, a diferencia de Ron que no tomaba nada con seriedad lo que ocasionaba sus peleas constantes, su reflexión fue interrumpida por la voz de la pelirroja.
-Que te parece…chico sueños.
-No me convence, elige otro- respondió mientras soltaba una carcajada por las ocurrencias de su amiga.
-Haber, entonces te voy a ir diciendo opciones y tú me detienes cuando escuches uno que te guste, ¿esta bien?
-Perfecto, comienza.
-Pastelito, cuchurrumi, galletita, chocolate, mora, panque- Hermione no pudo contener más la risa y empezó a reírse al igual que Ginny.
-Gin yo creo que ya tienes hambre ¿cierto?
-Me conoces tan bien- y se volvieron a reír.
-Bueno espera unos minutos mientras terminamos de ayudar, mira ya llegamos.
Mientras entraban a la casa por la puerta de la cocina alcanzaron a oír voces que venían de la sala así que se dirigieron a la puerta para salir de la cocina, al salir vieron a un chico de cabellos azabache y ojos esmeralda sonriéndoles, Harry parecía haber crecido unos centímetros durante el verano.
-¿Qué tienes que decirme Arthur?- le preguntó la Sra. Weasley a su esposo, Hermione no entendía de que estaban hablando, pero el Sr. Weasley se veía muy nervioso.
-Nada, Molly- farfulló el Sr. Weasley -Fred y George sólo… He tenido unas palabras con ellos...
-¿Qué han hecho está vez?- preguntó la Sra. Weasley -Si tiene que ver con los "Sortilegios Weasley"…
Hermione pensó que lo mejor sería cambiar de tema, ya que Molly siempre se alteraba cuando se trataba de los inventos de los gemelos, y aunque la castaña pensaba que tenían mucho potencial no quería intervenir entre la Sra. Weasley y sus hijos gemelos, así que mejor cambio de tema.
-¿Por qué no le enseñas a Harry dónde va a dormir, Ron?- preguntó desde su lugar en la puerta.
-Ya lo sabe- respondió Ron -En mi habitación. Durmió allí la última…
-Podemos ir todos- dijo Hermione con una significativa mirada, le desesperaba que le costara entender tanto las indirectas el comportamiento de las personas.
-¡Ah!- exclamó Ron, cayendo en la cuenta -De acuerdo.
-Sí, nosotros también vamos- dijo George queriendo escapar de la furia de su madre, pero por lo visto no se iba a salir con la suya, ya que inmediatamente después de que terminó de decir eso hablo la matriarca Weasley.
-¡Ustedes se quedan dónde están!- gruñó la Sra. Weasley.
Harry y Ron salieron despacio de la cocina y, acompañados por Hermione y Ginny, emprendieron el camino por el pasillo y subieron por la desvencijada escalera que zigzagueaba hacia los pisos superiores, durante todo el camino la castaña estuvo prestando atención al comportamiento de Harry con Ginny, y varias veces sorprendió a Harry viendo el cabello de la pelirroja, aunque ninguna de las dos personas se dio cuenta de que los estaba observando.
-¿Qué es eso de "Sortilegios Weasley"?- preguntó Harry mientras subían.
Ron y Ginny se rieron mientras Hermione sólo negó con la cabeza, no estaba en contra de los gemelos y sus inventos, pero ya había sido victima de una de sus bromas.
-Mi madre ha encontrado un motón de cupones de pedido cuando limpiaba la habitación de Fred y George- explicó Ron en voz baja -Largas listas de precios de cosas que ellos han inventado. Artículos de broma, ya sabes: varitas falsas y caramelos con truco, montones de cosas. Es estupendo, nunca me imagine que hubieran estado inventando todo eso…
-Hace mucho tiempo que escuchamos explosiones en su habitación, pero nunca supimos que estuvieran fabricando algo- dijo Ginny -Creíamos que simplemente les gustaba el ruido.
Hermione dejó de prestar atención a lo que decían sus amigos, ya que de repente le llegó una sensación de sentirse extremadamente ansiosa pero no lograba captar por qué. No era la primera vez que le sucedía algo similar, hace unos meses estaba riéndose con Ginny cuando de un momento a otro comenzó a sentirse muy incómoda e irritable, pero no duró mucho, aunque lo pensó mucho e investigó no encontró nada que le dijera porque le pasaba eso. Cuando volvió a prestar atención de su entorno solo logró captar que su mejor amiga decía algo sobre una tienda de bromas.
Entonces se abrió una puerta en el segundo rellano y asomó por ella una cara con gafas de pasta y expresión de enfado.
-Hola Percy- saludó Harry
-Ah, hola, Harry- contestó Percy -Me preguntaba quién estaría armando tanto escándalo. Intento trabajar, ¿saben? Tengo que terminar un informe para la oficina, y resulta muy difícil concentrarse cuando la gente no para de subir y bajar la escalera haciendo ruido.
-No hacemos tanto ruido- replicó Ron enfadado -Estamos subiendo con paso normal. Lamentamos haber entorpecido los asuntos reservados del ministerio.
-¿En qué estás trabajando?- preguntó Harry, Hermione deseó que nunca hubiera preguntado, incluso ella que siempre estaba leyendo y estudiando estaba harta de estar escuchando a Percy hablar sobre su trabajo en el Ministerio.
-Es un informe para el Departamento de Cooperación Mágica Internacional- respondió Percy con aires de suficiencia -Estamos intentando estandarizar el grosor de los calderos. Algunos de los calderos importados son algo delgados, y el goteo se ha incrementado en una proporción cercana al tres por ciento anua-
-Eso cambiará el mundo- intervino Ron -Ese informe será un bombazo. Ya me lo imagino en la primera página de El Profeta "Calderos con agujeros" -
Percy se sonrojó ligeramente.
-Puede que parezca una tontería, Ron- repuso acaloradamente -pero si no se aprueba una ley internacional bien podríamos encontrar el mercado inundado de productos endebles y de fondo demasiado delgado que pondrían seriamente en pelig-
-Sí, sí, de acuerdo- interrumpió Ron, y siguió subiendo.
Percy cerró la puerta de su habitación dando un portazo. Mientras Harry, Hermione, y Ginny seguían a Ron otros tres tramos, les llegaba ecos de gritos procedentes de la cocina. El Sr. Weasley debía de haberle contado a su mujer lo de los caramelos a su esposa.
Cuando entraron al cuarto de Ron lo primero que pudo captar fue un ruidoso gorgojeo que provenía del pequeño búho gris que estaba dentro de su jaula.
-Cállate, Pig- le dijo Ron, abriéndose paso entre dos de las cuatro camas que había en la habitación -Fred y George duermen con nosotros porque Bill y Charlie ocupan su cuarto- le explicó a Harry -Percy se queda con la habitación toda para el sólo porque tiene que trabajar.
-¿Por qué llamas Pig al búho?- Hermione se rio mentalmente de la pregunta de Harry, no entendía como su amiga pudo ser tan creativa para nombrar a un simple búho, pero le costaba tanto encontrar un simple apodo para un chico imaginario.
-Porque es tonto- le respondió Ginny -Su verdadero nombre es Pigwidgeon.
-Como si Pigwidgeon no fuera un nombre tonto, traté de cambiárselo, pero ya era demasiado tarde- se burló Ron mientras Pig soltaba pequeños chillidos en la jaula y revoloteaba tratando de llamar la atención.
-Al menos esta vez no vas a poder decir que Crookshanks se comió a tu mascota- dijo Hermione, lo que hizo que Ginny y Harry comenzaran a reírse mientras que Ron ponía una cara de indignación.
La castaña pudo alcanzar a ver la mirada que tenía el azabache al escuchar la risa de Ginny y no le sorprendió encontrar amor y adoración en sus ojos, era obvio que sentía algo por ella, pero conociendo a su mejor amigo y sabiendo lo ciego que podía llegar a ser, decidió que iba a ayudar a Harry a que se de cuenta de lo que siente o talvez él se de cuenta sólo al ver a la pelirroja interactuar con otros chicos.
-¿Dónde está Crookshanks?- cuestionó Harry al notar que no estaba a la vista.
-Debe estar en el jardín persiguiendo a los gnomos- ciertamente era un espectáculo digno de ver como las pequeñas criaturas trataban de escapar del gato y los pequeños gritos que daban.
Siguieron hablando un rato sobre lo que habían hecho en el verano, Ron seguía quejándose de la obsesión al trabajo que tenía Percy y de lo emocionado que estaba por poder ir a la Copa Mundial de Quidditch, Hermione le preguntó a Harry si le habían gustado los paquetes con comida y dulces que le había mandado, a lo largo de la conversación pudo ver que algunas veces Ginny se perdía en sus pensamientos y ponía una expresión pensativa, la mejor amiga de la chica tenía una idea sobre lo que estaba pensando, hasta que de repente soltó un grito que llamó la atención de los chicos.
-Lo tengo, descubrí el perfecto- dijo emocionada volteando a ver a Hermione -Lo siento chicos, nosotras tenemos cosas sobre que platicar, les hablamos cuando sea hora de cenar- y con eso se paró agarrando la mano de la chica de pelo tupido y ayudándola a hacer lo mismo. Ginny iba arrastrándola escaleras abajo cuando se encontraron con la Sra. Weasley.
-Chicas ¿podrían ir a ver cómo van Bill y Charlie con las mesas por favor? almorzaremos afuera, no entramos once personas en el comedor.
-Claro mamá- y con eso siguieron su camino al jardín.
Una vez estando fuera de la casa y lejos de donde las podían escuchar Hermione le preguntó a Ginny.
-¿Y cuál es tu gran descubrimiento?
-Como le vamos a llamar al chico de tus sueños- dijo con una mirada emocionada.
-Continua.
-Pensé en tres opciones, redoble de tambores por favor- en serio se arrepentía de haberle enseñado ese término muggle -Darcy, por el personaje del libro que te gusta, los chicos nunca lo han leído así que no entenderían- dijo con una sonrisa orgullosa.
-Ahora si estás pensando con seriedad, di las otras dos y decidimos.
-Dream Boy, sé que es un poco básico, pero suena bien.
-Cierto, sigue.
-Charming, ese porque se me ocurrió de último minuto y suena divertido.
Hermione pensó los tres apodos que había escogido, sin dudas eran graciosos, pero podían llamar la atención si un día alguna lo decía cerca de los chicos, aparte eran graciosos, pero Darcy, ese apodo si le gustaba, es el apellido de uno de los personajes de su libro favorito.
-Bueno llegué a una conclusión, usemos Darcy, así Ron y Harry pensaran que estamos hablando de alguien de Hogwarts, aparte amo a Fitzwilliam- lo último lo dijo con una pequeña sonrisa.
-Perfecto, entonces ¿por qué crees que tienes estos sueños con Darcy?- dijo mientras regresaban al lugar donde iban a almorzar con toda la familia Weasley.
-Debo admitir que al principio busqué información para saber, pero no encontré nada, ¿tú que piensas?
-He estado tratando de recordar si alguna vez escuche algo así pero no recuerdo nada, aunque tengo la sensación de que ya había escuchado hablar sobre algo así.
Cuando se acercaron a la parte trasera de la casa pudieron ver que Bill y Charlie estaban haciendo que las mesas pelearan entre sí, haciendo que pedazos de madera salieran volando por todas partes, Hermione y Ginny comenzaron a reírse tan fuerte que apenas podían estar paradas y al lado de ellas Ron y Harry veían el pequeño juego con una sonrisa. Entonces se oyó un traqueteo y al mirar todos hacia arriba se dieron cuenta que era Percy que estaba asomando la cabeza por su ventana.
-¿Podrían hacer menos ruido?
-Lo sentimos Percy- dijeron Bill y Charlie al mismo tiempo dejando escapar una pequeña risita.
Después de esa demostración todos comenzaron a acomodar la mesa y los diversos platillos que había cocinado la matriarca Weasley. Sin dudas era todo un festín, para todos los que alguna vez hubieran probado la comida de Molly podían decir que era sencillamente delicioso. Todos e la mesa hablaban de diversos temas, podía escuchar a Bill hablándole a Ginny sobre travesuras que habían hecho cuando estuvieron en Hogwarts y a Charlie hablar cobre lo magnifico que eran los dragones que cuidaba en el santuario, del otro lado de la mesa Arthur estaba hablando con Percy sobre el trabajo.
-Ludo me cae bien, él es que nos consiguió los boletos para ver el partido. Yo le hice un pequeño favor, resulta que su hermano Otto se metió en un pequeño problema y yo lo arreglé, como agradecimiento me regaló los boletos- Percy intervino a su padre y comenzó a hablar sobre Crouch y el excelente jefe que era, alabándolo por cada cosa que hacia el hombre.
En el medio de la mesa, la Sra. Weasley discutía con Bill por su arete que al parecer era una adquisición resiente.
-…con ese colmillo horroroso ahí colgando…Pero ¿qué dicen en el banco?
-Mamá en el banco a nadie le importa un comino lo que me ponga mientras haga que ganen dinero- se podía notar que Bill estaba cansado de pelear con su madre sobre su apariencia.
-Y tu pelo da risa, cielo- dijo Molly pasando su mano suavemente por su cabello -Si me dejaras darle un pequeño corte…"
-A mi me gusta- interrumpió Ginny que estaba sentada entre Hermione y Bill -Tú estás muy anticuada, mamá. Aparte el profesor Dumbledore también tiene el cabello largo y no escucho a nadie diciendo que da risa- todos lo que estaban cerca como para escuchar tuvieron que reprimir una pequeña risa.
Junto a la Sra. Weasley, Fred, George, y Charlie hablaban animadamente sobre los Mundiales.
-Va a ganar Irlanda- pronosticó Charlie con la boca llena de comida -En las semifinales le dieron una paliza a Perú- en ese momento la castaña captó un nombre que no conocía, pero parecía ser importante.
-¿Quién es Viktor Krum?- preguntó Hermione con una expresión de confusión en el rostro.
-¡¿Qué quién es Viktor Krum?!- le respondió Ron que estaba enfrente de ella, la estaba observando como si de repente le hubiera salido una segunda cabeza -Es el mejor buscador del mundo, es perfecto, juega en la selección búlgara.
-¿Acaso estás enamorado de él Ronnie?- Ginny aprovechó la oportunidad para burlarse un poco de su hermano.
-¡Claro que no, sólo le decía a Mione quien es Viktor Krum!
-No tiene nada de malo que estés enamorado de él Ron, nosotros te vamos a apoyar con tus preferencias, no debes avergonzarte- Fred le siguió el juego a su hermana burlándose un poco, y justo cuando parecía que Ron iba a contestarles bastante molesto, su madre se paró de su asiento llamando la atención de todos.
-Bueno chicos, y chicas- agregó al ver la mirada que le estaba dando su hija -Creo que es hora de que vallan a dormir, mañana van a tener que levantarse muy temprano para tomar el traslador.
Todos comenzaron a levantarse para ayudar a la Sra. Weasley a levantar todos los platos que quedaron en la mesa. Una vez que ya todo estaba limpio, comenzaron a subir a sus habitaciones para prepararse y dormir.
-Oye Herms- dijo Ginny cerrando la puerta detrás de ella cuando ambas entraron al cuarto.
-¿Si Gin?
-¿Crees que si vieras a Darcy en persona lo reconocerías?
-En el caso de que fuera una persona real y no un invento de mis sueños; no sé, nunca he podido verle el rostro completamente, sólo pequeños detalles, como su cabello negro- dijo mientras se acercaba a su baúl para sacar su ropa de dormir y se dirigía al baño.
-Mmmm, bueno, que descanses, estoy muerta- Ginny se dejó caer en su cama mientras se acurrucaba entre sus sábanas -Que sueñes con Darcy- soltó antes de quedar dormida.
-¿No te vas a cambiar al me-?- la chica giró para hablarle a su amiga cuando se dio cuenta de que ya se había quedado dormida.
A Hermione aún le impresionaba la facilidad con la que podía quedarse dormida su amiga, aunque despertara en medio de la noche por alguna pesadilla. Terminó de cambiarse para meterse en sus sábanas y descansar un poco para el día que le esperaba mañana. Lo que no sabía era que esa noche iba a tener uno de los mejores sueños que había tenido nunca, en el aparecía cierto chico de cabello negro.
A muchos kilómetros lejos de la madriguera Viktor se preparaba mentalmente para el juego que marcaria el curso de su carrera, era una tradición que el día antes de cada partido el equipo saliera a un restaurante para divertirse y hablar durante un rato, sin todas las presiones de llevar la victoria a su país, aunque todos eran consientes de la importancia que tenía este encuentro.
Durante todo el día Viktor trató de mantener su mente despejada, el entrenador los había librado del entrenamiento por ese día, diciendo que no era bueno que sus músculos se cansaran antes de jugar, pero si les dio su típica charla antes de liberarlos, aún podía recordar sus palabras, que lo habían puesto bastante nervioso.
Flashback
-Estoy tan orgulloso de ustedes y de lo lejos que hemos llegado, somos un gran equipo, pero sobre todo somos una familia unida, cuando estén ahí afuera recuerden que no están jugando solos, están jugando todos juntos. Pero sobre todo estamos jugando para llevar la gloria que nuestro país se merece, para llevar orgullo a nuestras familias, Pyotr e Ivan cuiden a Viktor, lo más seguro es que traten de sacarlo del campo para darle ventaja a su buscador, pero no se olviden de vigilar a Vasily, Clara y Alexei. Estoy muy orgulloso de todo lo que han logrado.
Fin del Flashback
-Ey Viktor ¿Estás bien?- la voz de Alexei lo sacó de su recuerdo, el buscador estaba sentado en medio de Alexei y Zograv que estaba hablando con Clara sobre sus familias.
-Sí, estoy bien tranquilo.
-Te veías perdido amigo.
-Perdón no me di cuenta, estaba pensando- dijo despreocupado, no quería que los demás supieran que estaba nervioso.
-¿Has tenido más sueños con la chica?- preguntó curioso.
-No desde el que les conté, hablé con mi padre sobre eso y también sobre otra cosa que está relacionada- confiaba en Alexei, pero no sabía cómo fuera a reaccionar a que probablemente estaba sintiendo las emociones de alguien más -No me dijo nada, pero podía ver en su mirada que estaba pensando en algo, quisiera que me lo hubiera dicho"
-Probablemente no te quiso decir nada por el partido- dijo dudoso.
-Talvez, pero aún a-
-¿De qué hablan?- interrumpió Zograv que al parecer había terminado de hablar con Clara.
Viktor confiaba en todo su equipo, pero Lev y Alexei eran sus mejores amigos fuera de la escuela, se molestaban entre ellos pero sabían que era broma, por lo que no lo tomaban en serio.
-De los sueños misteriosos de Vicky- le respondió con un toque burlón, sabía que Lev iba a comenzar a hacer bromas sobre eso.
-¿Has tenido otro?- pero esta vez no había un toque burlón en lo que dijo, lo que les sorprendió- Vamos, no me miren así, sé que al principio me burle pero creo que podrían significar algo.
La familia Zograv era bastante antigua, tenía un gran conocimiento sobre magia antigua, conocimientos que muy pocas personas sabían en la actualidad. Viktor lo pensó un momento y llegó a la conclusión de que podrían saber que le estaba pasando.
-Chicos- los habló y ambos voltearon a verlo con curiosidad -Les voy a decir algo, pero va a quedar entre nosotros, sólo lo saben mi padre, mi hermano Luka, Mikhail y Darina- ambos asintieron con la cabeza en signo de que entendían -No sólo he tenido sueños, desde hace un tiempo he sentido ira, felicidad, miedo y tristeza, pero no tiene nada que ver con lo que está pasando en ese momento"
-¿Hace cuánto que sientes eso?- le preguntó Lev
-La verdad siempre lo he sentido, pero lo solía confundir con mis emociones, hace como un año y medio descubrí que no eran mis emociones y aprendí a diferenciarlas, pero no ocurría seguido, pero hace tres meses comenzó a hacerse más frecuente, la última vez fue hace unos días, sentía mucha felicidad- terminó de explicar y los volteo a ver, ambos tenían una expresión pensativa igual a la de su padre.
-Obviamente lo que te está pasando no es normal, y estoy pensando en que talvez las emociones que sientes son las de la chica de tus sueños.
-Es muy probable, mi madre debe saber algo sobre eso, recuerdo a ver leído algo así en uno de los libros de la biblioteca familiar, pero no recuerdo el nombre, lo voy a buscar y te lo voy mandar con Mikhail.
-Gracias amigo, esto es muy importante para mi. Pero lo importante ahorita es el partido de mañana así que vamos a dejar esto para después.
