Capítulo 2

A unos pocos kilómetros de la clínica feliz. En Lakewood

Se escucha un fuerte ruido en el portal de las rosas y un lujoso auto se estacionaba feroz mente asustando a todo aquel cuanto persona le escuchara, sale un joven rubio de ojos azules velozmente del automóvil, con un bebe en brazos entra a la mansión gritando- ¡ Señora Lucía Señora Lucía !, -ella a su vez muy preocupada detectó que él, hecho por el joven me grita con tanta insistencia acaso me va despedir pero yo no él, hecho nada malo, - eso iba pensado lo más veloz que ella pudimos llegar con el joven patrón. -¿Dígame señor que se le ofrece?

-Tome al bebe y por favor le puede dar de comer ya que su madre se encuentra muy enferma y no puede darle de comer, -Si Joven como usted lo mande-, la sirvienta muy sorprendida por lo que acaba de escuchar y con gran rapidez Tomo al bebe en brazos y corrió a la cocina para realizar lo que su patrón le ordenaba.

-¡Ahora si ya, perdiste por completo la cabeza William Albert! -una voz fuerte se escuchó saliendo del, despacho de la mansión, -¿Qué crees que estás haciendo ahora con un bebe en brazos? ... ¿pero qué te está pasando? -Un muy, pero muy enojado joven maduro, preguntaba al tiempo de cruzar sus manos y moviendo la cabeza en señal de, desaprobación.

Con rapidez el joven rubio dijo- Vamos al despacho para hablar-ambos jóvenes entraron con gran rapidez y explicando todo lo sucedido, con lujo de detalle lo que recientemente había sucedido en la clínica feliz ... Un joven maduro muy sorprendido por la situación. -Amigo ahora entiendes la situación es por ese motivo que él traído al bebé con la señora Lucía, ella en estos momentos tiene un bebé casi recién nacido y su hermana menor lo que trae al bebe a la mansión, para que coma, y en algunas ocasiones lo ha traído a la mansión todo el día, cuando su hermana menor no puede, cuidar a su pequeño sobrino.

Un joven maduro solo escuchaba en la comodidad del sofá ... y solo realizaba un pequeño gesto de sorpresa al percatarse, que su amigo a pesar de sus múltiples ocupaciones también conocía bien a su personal y toda la bondad en su corazón, el joven rubio termino de hablar, y solo estaba, esperando que le digiera algún comentario. Pero él joven maduro, solo conservará esa rectitud que lo caracterizaba y que ya conocías, también sabía que su amigo se había preocupado, así como él, pero su amigo no mostraba sus emociones.

En ese precisó instante se escuchó un sonido proveniente de la puerta; toc, toc, - Me permite pasar Señor- era la voz de una mujer mayor, -Si pasé Señora Lucía- al término de la frase, abre la puerta y una mujer con bebe en brazos entraba al despacho diciendo, -Ya le he dado de comer, lo he cambiado, y le he puesto ropa de mi hijo, perdóneme Señor por darle al bebé ropa usada pero no tengo ropa para él, solo utilizo la ropa que tengo.

Al instante la señora Lucia siente un fuerte abrazo y escucho -Muchas gracias señora Lucía es usted un ángel por cuidar al bebé no se preocupe por la ropa yo estoy más que contento, por todo lo que ha, hecho por el bebé solo le pedí que le diera de comer y usted realizó un servicio completo, el joven rubio siguió diciendo-Muchas pero muchas gracias al tiempo que abraza al bebé y por un pequeño Instante experimentado una sensación de amistad, como si lo conociera de antes.

George y la señora Lucía observaban la escena, el joven maduro no aguanto más y dijo, -empieza a practicar para cuando el toque cargar a tus propios hijos, - Si es verdad- el joven rubio muy sonriente contesto al tiempo que se imaginó abrasado a su futura esposa, con su hijo en brazos paseando por su pequeña casa. -¡Sabes George soy muy feliz, en verdad soy feliz! - Si Albert ya veo que sí, ya que ni si quiera te has percatado que el bebé ya se hizo del baño. Al término de la frase, ahora si ya se daba cuenta que efectivamente su camisa estaba húmeda y caían al piso pequeñas gotitas de agua. Ambos jóvenes y la señora comenzaron a reír. Jajaja

-Está bien señor me lo llevo de nuevo para cambiarlo a esta edad es normal que se ensucien a cada rato- y de nuevo abrazo al bebé y antes de salir del desesperado escuchó a su patrón decir, - No se preocupe por la ropa que le está prestando al bebé mañana mismo usted y toda su familia tiene ropa nueva, -Si muchas gracias Señor, muchas pero, muchas gracias, - y con una gran sonrisa la señora salió con bebé en brazos y diciendo para sus adentros que joven patrón tan bueno tengo.

A unos pocos kilómetros de la clínica feliz

Una joven demacrada despierta diciendo, -¡mi bebe, mi bebé donde está mi bebé! - calma con calma- un doctor muy amable le dijo -Hola como estas como amaneciste el día de hoy - ¡Y mi bebé donde esta! - no te preocupes tu bebé está más que bien, lleva ya dos días comiendo ya sonríe y juega, en unos momentos más lo que traerán unas personas, lo que verás, solo que no estaba aquí, porque tú sufriste de una fuerte fiebre, por lo que perdió la conciencia estos dos días pero hoy ya no tienen fiebre y ya está mejorando pero antes de seguir platicando termine sus alimentos y puede usted vestirse por sí sola o gusta que alguien venga y le ayuden, - no no yo puedo sola, - está bien entonces cuando termine de nuevo regresaremos para darle más información de su condición, y antes de que llegué a su hijo.

Al término de unos pocos minutos el médico tocó la puerta, escuchó una voz de mujer diciendo -Adelante puede pasar-. El doctor muy sorprendido por escuchar su voz, y con tanta educación que se había imaginado que ella no tenia. -hola soy su doctor mi nombre es Dr. Martín y yo fui quien durante estos dos días le he tratado, recuerda usted que paso antes de su desmayo - No doctor lo siento-dijo una joven moviendo la cabeza- bien no te preocupes, mira antes de que te desmayaras tú me dijiste que tenías Sida… ¿Cómo sabes eso? la joven muy tímida y temerosa respondió - porque así uno de los clientes me dijo que tenía.- ¡clientes que clase de clientes son !, mmm, buen trabajo en una casa de citas y cuando estaba con un cliente, empecé a toser al tiempo que sacaba sangre por mi boca y el cliente muy asustado se alejó de mí, salió corriendo de ese lugar, y solo me dijo gritado que tenía sida, como muchos de sus compañeros de guerra, que sabía reconocer perfectamente los síntomas ya que vio morir a muchos soldados en las trincheras, y el observaba todos los síntomas. , es cierto lo que te dijo, efectivamente tienes sida, al escuchar eso la joven madre, se puso triste y solo agachó su cabeza.

-No te pongas triste no hay el por qué estar así, mira es cierto de tu enfermedad es muy delicada pero en este instante tenemos una pequeña ventaja ya que nos hemos dado cuenta, en los primeros síntomas con mucho cuidado y una buena higiene no hay mucho de qué preocuparse, solo dime una cosa tienes algún familiar por aquí.- No no tengo a nadie- la joven seguía con la cabeza agachada.- Tienes algún familiar en América, no importa en qué parte, se le buscará y te llevaremos con tu familia –No lo siento mucho doctor- diciendo esto último compensó a llorar y siguió hablando entre llantos - La verdad no tengo a nadie y no tengo dinero es más me corrieron del lugar donde trabajaba y no tengo dinero para pagarle, solo llego acá por un joven de la ciudad que me dio un poco de dinero y las indicaciones para llegar a esta clínica,

-Está bien hija no te preocupes esta clínica no es como las demás, esta clínica es la mejor de todas ellas ya que se encuentra el mejor Doctor de Chicago y lo mejor de todo es que no tienes que pagar. -¡Es en serio! -Una joven sorprendida al tiempo de levantar su mirada, -Por supuesto él te va a atender-decía un doctor muy orgulloso de su conocimiento en la medicina. -¡Me lo puedo presentar le quiero dar las gracias! decia una joven un poco mas tranquila al termino de la frase una mueca se dibujo en el rostro del doctor y pensaba creo que esto ya me lo había dicho una joven enfermera y con un movimiento muy rápido regreso de su pensamiento para decir- ¿Pero es que acaso también necesitas lentes? ¿Qué no vez que tienes frente a ti al mejor doctor de Chicago? Con mucha pena la joven solo dijo-Lo siento Dr. Martín- al terminar de decir dicha frase. ambos pacientes y doctor compensaron un reír, como si por un instante todo estuviera perfectamente bien. jajaja

Los días pasaron y la joven madre ya están un poco mejor de salud, se retira de una pequeña clínica con tan solo un pequeño papel en mano.

Solo un doctor está parado, en la recepción contemplada dicha escena y piensa; -personas llegan y personas se van -... cuando un llamado lo trajo de sus recuerdos, - Dr. Martín ya he terminado, se le ofrece algo mas-decía una joven enfermera.-No todo está bien puedes ir a casa Candy.- El doctor que en ese instante ya estaba cómodamente sentado en la sala de recepción y sin tardanza la joven enfermera, salio de inmediato con una gran sonrisa por haber terminado antes y llegar a temprano a su hogar pero no sabia la sorpresa que se encontraría en el camino ...

Continuara ...