Capítulo 5
-No te digo que no y si sigues así lo único que consigues es molestarme- el joven elegante dijo un poco molesto, al tiempo de cruzar las manos.- pero Archi piensa, tu eres su único sobrino ya no tiene familia, y por lo que se de mi madre hoy en día tiene mucho más dinero que antes- le reclamaba al tiempo que sus ojos se nublaban por las lágrimas de la joven madre.-Sé que nuestra situación es delicada no tenemos casi clientes ya nadie quiere salir a comer, mucho menos para hospedarse en algunos de nuestros hoteles, pero es normal Annie entiende es normal todo el país está en crisis, estamos pasando por una depresión económica que poco a poco va a cambiar- diciendo el joven elegante limpiando las lágrimas de su esposa- pero Archí piensa en nosotros y nuestro hijo si tú le quieres decir por tu ego,se lo diré yo- al momento que la joven madre termino la frase se va corriendo de la sala, y dirigiéndose al automóvil de su esposo para ir a buscar al joven William.
Antes de llegar al automóvil va detrás de ella el su esposo y tomándola de la mano la arrastra de nuevo a la casa diciendo-Te he dicho que no… ¡pensé Annie que habías cambiado pero veo que no es así!, solo te interesa la comodidad- dijo el joven elegante extremadamente enojado.-Pero Archi piensa en tu hijo lo hago por el -al tiempo que la joven madre asiendo movimientos para librarse del agarre de su esposo- No, no Annie no te equivoca lo haces por ti, nuestro hijo apenas tiene 6 meses de nacido, el se encuentra bien, no, no lo haces por ti y tu madre, que siguen pensando en mal gastar el dinero y como de un tiempo para acá ya no les doy dinero ya no saben qué hacer- dijo el joven elegante al tiempo que soltó la mano de su esposa.
-No es cierto Archí te equivocas-
-Bien Annie no te lo quería decir de esta manera, pero ya me hartaste, la situación de las empresas está casi en quiebra, voy a empezar a vender algunos de los hoteles y restaurantes, es más voy a vender esta casa para así poder mantener las pocas sucursales que nos queden.
- ¡No Archí no lo hagas mi casa, mi casa no!, nuestro hijo donde va a crecer, no podemos irnos así nada mas-
- Lo siento Annie pero es necesario, y no te preocupes por nuestro hijo él está mejor que tu, cuando eras niña creo que ya te has olvidado de eso, si tu eras feliz con tan poco nuestro hijo también lo será. Con esta última oración, la joven madre comenzó a llorar amargamente. El joven elegante prosiguió y de una vez te digo que si piensas ir a espaldas mías a ver a mi tío Albert, será demasiado tarde ya que toda su fortuna paso a ser del gobierno, ¡él no es como tú! que solo piensas en ti, él tiene toda mi admiración por que su dinero se repartirá a toda esa gente que ves en las calles, si Annie, como te digo él va a tener menos que nosotros así que ni te atrevas a molestarlo y si lo haces no me queda más que pedirte el divorcio,
Al día siguiente, en otro lado de la ciudad. Nueva York.
Una hermosa señora muy elegante con un hermoso vestido color azul pastel baja de su carruaje y tocando una casa señorial, sale de inmediato una sirvienta diciendo- ¡pase usted Señora! - Buen día Señora Matilde ¿dónde está el joven? - se encuentra en su despacho no quiere abrir a nadie… - está bien no te preocupes te puedes ir yo me are cargo-dice la señora elegante al tiempo que se introduce a la casa señorial… -si señora con su permiso me retiró- la sirvienta se va de la casa.
Va caminando muy elegante una gran señora por la casa se detiene en la sala y saca unas llaves de un estante que se encuentra junto al sofá, y prosigue su camino para abrir el despacho.
-¡Pero mira nada más! parece que un huracán paso por este lugar y te arrastro con él, ven hijo ayúdame a pararte -déjame aquí no quiero levantarme -decía el joven castaño tirado en el piso,- no te puedo dejar así vas a ensuciar el tapiz del piso- dijo al tiempo que soltó una pequeña riza jajaja-no estoy para juegos déjame sólo no quiero ver a nadie- seguía diciendo el joven castaño tirado en el piso -exacto yo no soy nadie que no se te olvide que soy tu madre así que ya párate y deja de hacer escenas que no estamos en el teatro-decía la señora elegante al tiempo que cruzaba sus manos y con una mueca en su cara prosiguió -ahora vamos que tú, lo que necesitas es un buen baño de agua fría.
Una hora más tarde sale del baño un joven castaño y con pasos tan perezosos se dirigiéndose al jardín, donde una señora muy elegante se encuentra sentada tomando una taza de café. Al momento de estar frente de ella dice- soy el hombre menos afortunado del mundo- decía el joven moviendo la cabeza de un lado al otro. - ¿y se puede saber por qué? - al tiempo de tomaba un sorbo a su taza de café.
Y en ese mismo instante Terry le cuenta todo sobre la noche anterior, al finalizar dijo- Ahora lo comprendes madre-la señora elegante muy tranquila solo seguía tomando su taza de café muy tranquilamente y dijo- no veo el problema Terry, veo una ventana a la felicidad y con una gran sonrisa prosiguió-Ahora eres libre y puedes ir a donde quieras o mejor dicho a donde este ella.
-Hay madre a que te refieres- el joven castaño un poco molesto por los comentarios de su madre y por el dolor de cabeza que trae la resaca.
-Hay hijo mío, a veces eres tan listo y hay ocasiones que en verdad pienso que cuando eras pequeño tu padre te tiro de cabeza- diciendo esta última frase la señora empezó a reír un poco, ja
El joven un tanto molesto dijo: si vas a seguir así mejor me retiro no tiene caso de seguir hablando contigo- no no te vayas Terry pero lo ya vez siempre vez lo malo y nunca lo bueno de esta situación.
-Y cual es lo bueno según tú, si hace mucho tiempo perdí al único amor de mi vida, ahora es demasiado tarde, no sé si está casada o con hijos, no sé ni dónde está-
-Bien, lo que te voy a decir a lo mejor te molestes un poco,pero viendo la situación ya no te puedo hacer enojar más que ayer-
- Ya madre dime de una vez que me está doliendo la cabeza-
-En tu gira de Hamlet, la busque para mandarle una invitación -y con una gran sonrisa vio a su hijo y prosiguió-bueno sé dónde está y qué aún es soltera-
-Pero aun así madre que lo voy a decir- decía el joven con la cabeza agachada y un tanto triste.
-Fácil lo que siempre has querido decirle -
-Sabes le envié una carta al único lugar que pensé, pero no sé qué tiempo tarde en llegar apenas la mensajería comienza, y aparte esta la nueva función que se estrena la semana que viene no me puedo ir a buscarla, mejor esperare a saber noticias de ella- el joven castaño aun con la cabeza agachada.
-Terry no hagas eso ya esperaste mucho tiempo, tu solo as tus maletas y yo me encargaré de todo.
-No no puedo que va a decir el señor Robert- moviendo la cabeza de un lado al otro.
-¡Te he dicho que me lo dejes a mí!, acaso no sabes quién soy yo, bien te lo recordare soy Eleonor Becker y respecto a Robert y a la compañía ni te preocupes, yo me are cargo de todo solo ven un día antes del estreno- y diciendo esto último madre e hijo se abrazaron emotiva mente.
En otro lado de la ciudad Chicago.
-Si esta todo en orden George mañana mismo nos regresamos a Lakewood- hablaba el joven rubio en la sala de su mansión.- Si Señor ya está en orden todos los documentos- el joven maduro haciendo una reverencia a su Patrón.
-Te dijo que ya no me digas así ya solo soy Albert, y aparte ya no trabajas para mí ya solo somos familia - dijo al tiempo que palmeaba su espalda de su amigo.
-Es hora de irnos, la mudanza tardara una semana, pero ya podemos irnos de la Mansión, - decía el joven maduro- Si ya voy hacer mis maletas –decía el joven rubio al tiempo que subía a su habitación para comenzar hacer sus maletas.
Continuara ...
