Capítulo 7
Una religiosa muy concentrada se encuentra con sus deberes y observa el cielo ya está nublado piensa -Ya se habrá ido Candy a la clínica no se despidió o seguirá jugando con los niños, si no se apura se mojara- regreso de sus pensamientos cuando escucho un llamado a la puerta toc toc. En seguida la religiosa camina rápidamente, al asomarse a la puerta ve un joven castaño y dice- Pero hijo como has estado, tanto tiempo sin verlo pase está en su casa-
El joven castaño al instante entra al orfanato - Muchas gracias hermana- haciendo una breve inclinación con su cabeza, para seguir el camino donde la religiosa le enseñaba, se detuvieron en una pequeña sala para tomar ambos asientos.
-¿Cómo se encuentra joven? - La señorita Pony y yo estamos muy contentas en lo a ver, ahorita se encuentra descansando, pero cuando despierte se alegrara de saber de usted-
- Yo estoy bien gracias hermana-
-¿Pero donde están mis modales gusta tomar una taza de café o té? –La hermana María le preguntaba al tiempo de levantarse del sofá e ir a la cocina.
-Te está bien- el joven castaño dando una gran sonrisa a la hermana María de inmediato sale de la pequeña sala y una joven enfermara solo observando la escena en el corredor el pasillo.
A fuera del Hogar de Pony.
Un joven rubio seguía esperando despertar de una horrible pesadilla, pero al paso del tiempo y al estar cada vez más mojado por la lluvia se comenzó a desesperar y al no querer entrar al orfanato, porque si el entraba sabía perfectamente que uno de los dos no salía con vida, por temor que salieran todos sus demonios internos prosiguió dar la vuelta y regresar por donde había llegado con pasos agigantados corrió de nuevo al pequeño establo que se encontró detrás del orfanato y donde había dejado su caballo y sin molestar a cesar y cleopatra para qué no hicieran ruido así como había llegado, sin que nadie se diera cuenta, de igual forma salía, sólo que esta vez con un corazón destrozado, hecho ceniza, con tantos sentimientos encontrados que no sabía que hacer.
Adentro del Hogar de Pony.
El joven castaño al ver que Candy como estatua en la entrada, sin poder hablar, el comenzó.
-Cómo has estado Pecosa- ella seguía sin contestar el joven prosiguió -¡tenía miedo de llegar y no verte! pero el destino fue bueno con migo y te encontré de nuevo- decía el joven poniéndose de pie, la enfermera aun no decía nada el prosiguió.-ibas a ir a trabajar si gustas puedo llevarte-al término de la frase por fin salió del trance y solo dijo: -¡Terry que haces aquí! -
-He venido por que como hace rato te dije, te amo Candy aun te sigo amando en mi nada ha cambiado, desde el primer día que te vi al día de hoy mis sentido son solo tuyos- en ese preciso instante se arrodilla en frente de ella y saca de la bolsa de su saco un anillo y prosiguió - ¡Te amo, me harías el honor de ser mi Esposa! - la joven en enfermera se queda quieta y solo puede balbucear, - yo, yo-
En ese instante el joven voltea a ver la mano de la joven enfermera y observa muy detenidamente en su mano un anillo de compromiso de inmediato se para,
-¿Candy estas comprometida, con quien te comprometiste? El joven castaño un tanto ya molesto y gritando un poco, - ¿Con quién? -¿Quien fue del desgraciado que te pidió tu mano? -
-Acaso fue Archi, no no puede ser el, él se encuentra con la tímida-
-¡Entonces Candy responde quien es! ... acaso es ... no no él no puede ser ..-
Unos kilómetros del Hogar de Pony. En Lakewood
En el portal de las rosas se escucha un gran ruido, un jinete con su caballo llegaban tirando todo a su paso, con rapidez va a las caballerizas y deja su caballo y prosigue su camino.
El jinete entra gritando y tirando todos los mueble que se le cruzaba en su camino sólo dijo - Estaré en mi despacho que nadie me interrumpa, no estoy para nadie y si alguien me llega a molestar dense por despedidos- un par de señoras sólo agacharon la cabeza y sólo una respondí - Si Señor William.
De inmediato el joven rubio se dirige al despacho y con un gran golpe azota la puerta y solo se escucha como es cerrada con llave.
En el hogar de pony.
-¿Quién es? - no el no ..- ¿Candy dime acaso te has olvidado de mí?, - terminando la frase el joven se acerca a la enfermera tomándola de la cintura y depositando un beso, ella en esta ocasión reacciona y le da una tremenda cachetada, -No Terry que crees que estás haciendo que no vez que estoy comprometida- al tiempo que soltó una pequeñas lágrimas y prosiguió.
-No… tú no puedes llegar así nada más y besarme pero tú que te has creído que soy como todas tus admiradoras que babean por ti, no señor yo ahora estoy con Albert y con él me voy a casar-
-Bien y si estas con él, dime a donde está en este momento para ir a romperle toda su cara, porque él sabe cuánto te amaba y te adoraba, dime donde está en este momento-
-Él no se encuentra en Lakewood, él está de viaje de negocios -
-Ya vez Candy, dices que te vas a casar con el pero te deja olvidada en este lugar, ¿por qué no te lleva? -
-Es que… bueno es que, aquí hay demasiado trabajo y aparte no tengo que darte explicaciones y mucho menos a ti-
-Candy si tú me das tan solo una oportunidad para demostrarte cuanto te amo, yo te haría muy feliz y jamás te dejaría ni un minuto sola yo no sería como el-
- Ya está bien, no puedes llegar y empezar a gritar, en este lugar hay muchos niños los vas a asustar- y con esta última oración el se acerca de nuevo para acariciar sus mejillas llegas de lágrimas y de nuevo tratar de besarla, ella a su vez lo empuja y sale corriendo de la pequeña sala, solo alcanzo a decir- No no está bien-.
El joven castaño solo observa como se va corriendo y con ojos un poco nublados solo agacha su mirada y piensa - habré hecho lo correcto - regresa de sus pensamientos cuando escucho.
-Está todo bien, he traído él te-
-Sí, creo que ya me tengo que ir lo siento por irme sin tomar él te pero será mejor retirarme- de inmediato se dirige a la puerta y por ultimo solo dijo -Le puede dar un recado a Candy estaré una semana en el mesón del pueblo si ella decide hablarme la estaré esperando- una vez dicho esta oración, salió de inmediato del orfanato con un corazón roto, aún estaba lloviendo pero no sintió el agua como mojaba su cuerpo, solo sentí el dolor en su corazón.
Adentro de su habitación una joven enfermera lloraba sin consuelo hasta quedarse dormida.
Unos kilómetros del Hogar de Pony. En Lakewood
-¿El Señor William ya regreso Dorotty?
- Si Señor- una empleada un poco preocupada, al tiempo de agachar su cabeza y prosiguió-Está en su despacho pero dio órdenes que nadie lo interrumpiera-¿hace que tiempo está en el despacho? –La sirvienta un poco aturdida -Ya tiene como ocho horas pero solo se escucha el ruido de botellas-
-Está bien trae las llaves de repuesto Dorotty.
-Pero señor el joven William menciono que nadie lo molestar y si llegamos a entrar al despacho nos despediría –La sirvienta un tanto preocupada con las manos en su pecho.
-No te preocupes solo tráeme las llaves, yo me are cargo de todo- diciendo esta frase sale corriendo la sirvienta para regresar con un juego de llaves de repuesto, se las entrega al Señor George, el prosigue su camino con el juego de llaves para abrir el despacho.
Al entrar al despacho vio a su amigo tirado en el piso y por todos lados, libros, papeles, muebles y botellas tirados en el piso -¿Pero Albert que paso aquí porque estas así?
-Deja de hablar mejor tomo con migo-
-Dame esa botella ya has tomado demasiado-
-¡No déjame, no quiero pensar, no quiero verla, no quiero saber de nadie, solo quiero olvidar! -
-¿Pero Albert que paso por que estas así? -George hablaba al tiempo que trataba de quitarle la botella.
-¡Ella… ella, no me ama nunca me amo! - Albert solo caminaba de un lado al otro con la botella en mano y prosiguió-Todo este tiempo, todo este maldito tiempo yo he hecho hasta lo imposible porque ella me aceptara, me quisiera, me amara pero… pero… el-
-Pero Albert de que estas hablando acaso no fuiste a ver a la señorita Candice-
-No digas ese nombre-al tiempo de arrojar la botella al piso y siguió-El con tan sólo con un instante llegó para quitármela, él siempre ha estado en su corazón, y yo… y yo… -decía al tiempo que tomaba otra botella y de un solo trago tomar todo el licor.
-Pero Albert de quien hablas- George muy preocupado y abrazando su amigo, para que no se tropezara de lo borracho que estaba.
-No ... no él no es ... es ella quien nunca me quiso a mí y yo como un idiota rogándole suplicándole que me aceptara, pero que estúpido fui, de seguro todo este tiempo, se reía de mí y de mi amor pero ya no más te juro George que ya no más- volviendo a tirar la botella contra la pared,
-Pero no entiendo, la señorita Candice, lo ama, -
-Te he dicho que no digas más ese nombre- al término de la frase George ya enojado dijo-Ya está bien William deja de decir tantas estupideces y vamos dame esa botella que por este día ya fue suficiente- George decía al tiempo de tratar de quitarle su botella y prosiguió –vamos es hora de ir a tu habitación-
-No no déjame aquí, solo quiero olvidar y morir-
-Ya está bien de tanta payasada es hora de ir a dormir- George ya enojado por la terquedad de su amigo
-No. No… déjame en paz-… - Está bien te dejaré pero me voy a llevar todas las botellas de licor, ya casi acabas con todas-decía al tiempo que tomo todas las botellas en su mano y llamaba a un sirviente para recoger las demás-
-No dámelas, dámelas- Albert muy borracho decía al tiempo que intentaba quitarle las botellas a su amigo
-No, te he dicho Albert ya está bien de hacer tantas tonterías-George le dijo al tiempo que empujo a William, el de tan borracho que se encontró se cayó al piso.
-Te dije que me las des es una orden o si no- Albert lo amenazaba aun estando en el piso
-oh si no que William, que acaso me vas a despedir a mi-George ya muy enojado por la actitud de su amigo y prosiguió-Te informé que ya no soy más uno de tus empleados-
-Oh… lo siento se me olvida, quien es el nuevo Dueño de la casa, está bien si no me quieres dar más botellas, iré yo mismo a conseguir más en otro lugar, diciendo eso sale corriendo con pasos medio torpes, George intentando detenerlo pero se le caen unas botellas, al tiempo de cortarse su mano y por el descuido ya no alcanzo al joven rubio, solo observo como él, se perdía en la obscuridad de la noche.
En una carretera que cruza Chicago y Lakewood
Un automóvil va a toda velocidad el chófer solo pensaba- Maldición siempre que vengo no lo encuentro no puedo vivir así tengo que hacer algo por ganarme su confianza y tengo tengo… cuando vio a lo lejos una joven cruzar la calle y empujaba a otra persona, el chófer en lugar de parar el automóvil realizo lo contrario piso hasta adentro del acelerador con la finalidad de atropellar a las dos personas por haber cruzado en su camino, solo vio como ambos caían por una vereda y grito- Muéranse basura, por donde volteo solo hay basura como ustedes par de vagabundos.- para después perderse por el carretera. Solo una persona se para de la vereda y….
Continuara ...
PD: Mil disculpas si he creado una molestia, pero Candy y Albert pasaran por muchas pruebas, para lograr defender su amor.
