Capítulo 8

Solo una persona se para de la vereda y toma un amplio respiro por el gran susto que acaba de pasar volteo a ver al conductor, pero sólo llegó a observar el color de su cabello castaño rojizo.

La joven voltea de nuevo para ayudar a la persona que esta en el suelo, solo imaginando –estará enfermo, herido, lo habrán golpeado- pero nunca se imaginó lo que realmente tenia, al voltear el joven estaba sumamente borracho.

-¿Cómo se encuentra usted ?, ¿Se puede levantar? - La joven preguntaba al tiempo que intentaba levantarlo con sus manos, pero el a su vez era muy alto y sólo decía-¡Déjame, me quiero morir déjame! - por más que la joven intentaba pararlo no se movía ningún milímetro, por lo tanto sólo intentó acomodarlo para que no se ahogara por tremenda borrachera que tenía.

De inmediato la joven corrió al único lugar que conocía para pedir ayuda.

Final de la carretera, ciudad de Chicago.

Un automóvil se para en una casa señorial, un conductor baja azotando la puerta del auto de tan enojado que llegaba, ingresa a la casa de inmediato va al despacho a servirse una gran copa de vino, levanta su mirada al gran reloj de pared y dice -2; 00 am maldita mi suerte y mil veces maldita siempre encuentro a estos malditos vagabundos por donde volteo a ver, es como la apeste se reproducen en gran cantidad y lo peor cuantas veces tengo que ir a rogarle, para que me recibí pero de alguna forma me tengo que quedar con su fortuna ya estoy harto de vivir de las limosna de mi cuñado no me alcanza ni para comprar una buena botella de vino - dice al tiempo de arrojar la copa de vino en la chimenea y prosigue- No sé cuánto me cueste pero le juro Tio William que su fortuna será mía o me dejo de llamar Daniel Legrand.

En la mañana siguiente Lakewood.

-Vamos busquen por todas partes en cada rincón en cada vereda, lo tienen que encontrar no regresen sin traer noticias- un muy enojado George decía a todos los sirvientes de la mansión.

A unos cuantos kilómetros de Lakewood.

Despierta un joven rubio aturdido y con gran dolor en la cabeza solo dijo - -¿Dónde, dónde estoy?, ¿Que hago acá?, ¿Qué lugar es este? Decía al tiempo que se tocaba la cabeza.

-Una joven con capucha volteó al observar que por fin había despertado solo dijo-¡Se encuentra usted bien, ayer se lastimó un poco la espalda y la cabeza!, Si se siente mal dígame para que lo llevemos a una clínica que está cerca, - No no estoy bien sólo es un poco de dolor no tengo nada grave-

-Me alegro por Usted ayer nos asustó demasiado-decía al tiempo que caminaba para ayudarlo a levantarlo de la cama.

-Hay mi cabeza siento que me va a explotar- el joven rubio decía al tiempo que sus manos tocaban su cabeza.

-No se mueva voy por unas compresas para su cabeza- al tiempo que la joven caminaba al baño para ir por compresas –No no me traigas nada, yo estoy bien no es necesario-

-Aun así, aunque usted no quiera le voy a limpiar su frente- La joven con capucha dijo al tiempo de ir rápidamente por las compresas para su cabeza -¡no no deja no me toques! - el joven rubio le quitaba las manos a la encapuchada.

-Ya está bien, compórtese me lo debe por el tremendo susto y por la desvelada de ayer- y diciendo esta frase coloco las compresas en su cabeza. El joven sólo la quedaba mirando y dijo –A que te refieres con el asustó, ¿por qué yo te debo algo a ti?, - bien le explica que ayer casi lo atropellan y lo que es aún peor no se quería parar, tuve que venir a llamar a unos amigos para que lo levantaran y viniéramos acá.

-¿Amigos como que amigos? ¿Dónde estoy? - el joven con un terrible dolor de cabeza.-Bueno está bien, no somos amigos somos vecinos, decía la joven encapuchada mientras limpiaba el rostro con el pañuelo y proseguía -ellos al igual que yo estamos en esta pensión y ahora usted también-

-Y entre todos nos nosotros nos ayudamos- seguía limpiando su rostro y siguió -Es por ello que le dije que eran amigos, pero en realidad son soldados y están acá por que perdieron a su familia o alguna parte de su cuerpo ellos al igual que yo no tenemos a donde ir, bueno por el momento estamos viviendo acá todos apretados. Al terminar esta oración empezó a reír un poco jajaja

Y con este ruido el llamado de un bebe comenzó a llorar, la joven encapuchada de inmediato camino al pie de la cama donde se encontró él bebe lo levanta y prosigue para dar un frasco de leche que anterior mente ya tenía preparado para darle de comer al bebe, al término de tomar su leche él bebe prosiguió con su sueño.

Unos kilómetros de la pensión. El Hogar de Pony.

Camina una religiosa muy tranquila por el pasillo joven del orfanato se detiene en una puerta y abriéndola muy lentamente entra a la habitación y solo ve una rubia durmiendo muy serenamente con el uniforme de enfermera a un puesto, camina unos cuantos pasos para tomar asiento a un costado de la cama y con movimientos suaves acaricia sus rizos diciendo-¡ya es hora de levantarse! -

-mmm que hora es - Asiendo con sus pies y manos aun movimientos estando acostada- ya son las 10:00 am - con esta oración la joven enfermera se levanta de inmediato -Hermana María porque no me despertó, tengo que hacer el desayuno de los niños dar de comer los caballos y llevar el desayuno a la Señorita Pony ya no me va a dar tiempo- la joven rubia decía al tiempo de ponerse sus zapatos y tomar un peine y tratar de hacer una cola de caballo con esos rizos tan rebeldes.

-Candy, Candy con calma ya hice todos tus deberes, ven siéntate que tenemos que hablar- la religiosa decía al tiempo que levantaba su mano asiendo un movimiento para que se sentara a un lado de ella.

-Que pasa hermana, de verdad no fue mi intención quedarme dormida solo que tuve un mal sueño, pero mañana sin falta me levantare a las 6:00 am-

-Candy espera deja de hablar así, por qué dices que tuviste un mal sueño, que pasa-

-mmm bueno es que, es que soñé que alguien venia, pero eso fue un mal sueño no es nada hermana María - decía la joven enfermera jugando con un mechón de su cabello.

-Candy estas bien, sabes que no fue un sueño, Terry estuvo aquí, es más ni siquiera te cambiaste la ropa para dormir, tienes el uniforme de ayer-diciendo esta última frase la religiosa. Candy se detenía para observar que tenía razón, ella se encontró con su uniforme puesto y por último se llevó las manos a su boca por tal asombro.

-Candy cómo te sientes-

-No lose, aun no lo puedo creer que Terry haya estado aquí-

-Bien Candy, pues tienes que pensar muy bien por que estuvo y mas por lo que te dijo-

-Hermana Maria usted escucho-

-No no yo no escuche nada, pero no hay que ser adivina para saber el por que de su visita, sabes Candy ambos jóvenes te ama con tal devoción que ambos darían la vida por ti.

-Ahora dime Candy, ¿Tu por quien darías la vida? -

-Por supuesto que por ambos, yo no quiero hacer sufrir a ninguno de ellos-

-Pero hay ocasiones que no todos pueden ganar y tú no puedes hacer felices a ambos, ¿Sabes a que me refiero Candy? -

-mmm bueno es que no se… -

-Bien me refiero que tú no te puedes casar con los dos, solo con uno así que tienes que pensar con quien quieres estar, porque si no eliges con el corazón y el alma en lugar de hacer sufrir a solo una persona, vas sufrir a tres y conocerás el verdadero dolor, porque hija mía créeme que aún no lo conoces-

-mmm bueno es que no se, veras todo este tiempo solo mi cabeza pensaba en una sola persona, pero ahora ya no sé, porque… porque tuvo que regresar- Y con esta última frase no aguanto más y comenzó a llorar.

-Ya ya está bien sentir estos sentimientos es normal, pero tú ya aceptaste a un hombre maravilloso y créeme que si te hubiera visto quien sabe que fuera pasado- con esta oración Candy empezó a preocuparse - No no hermana no los dos son capaces de matarse un golpe

- No lo sé ... no podría elegir yo quiero que los dos sean felices, no los podría lastimar-

- Hay Candy lo que menos quieres es posiblemente lo que estas ocasionando con estas dudas, pero como ya te lo dije si tu no elijes con el corazón, en verdad sufrirás y por ultimo te voy a dar un consejo, aun no sabes lo que tienes , pero cuando lo pierdas entenderás lo que en verdad es el amor y el dolor.

Al término de la oración la religiosa sale de la habitación dejando a una joven enfermera hundida en sus pensamientos y miedos internos.

En la pensión de refugiados.

El joven Rubio sólo la escena, de la joven madre como acuesta a su hijo un pequeño bebe más o menos de 10 a 11 meses, en una pequeña caja de cartón, él quería salir se inmediato de esa pequeña habitación pero el dolor de cabeza no le dejaba de molestar y solo le daba vueltas. La joven madre al terminar de arropar al bebe y ver que se encontraron en los profundos sueños prosiguió;

-Como le decía que estamos todos acá, por el momento ya dentro de uno meses estaremos mejor, nos dijeron que podemos ir a un nuevo lugar. Es un nuevo centro de rehabilitación para soldados, bueno yo no soy soldado pero sabe usted, que me van ayudar a mí también. Y si usted no tiene a donde ir puede venir con nosotros.

-¡No yo no quiero nada! - un joven rubio un poco más consciente y empezando a, acomodarse su ropa.

-Está bien no se enoje sólo preguntaba, sabe usted que yo no tengo a donde ir y gracias a Dios existe personas como el Señor Andrew, no conozco su nombre completo pero el piensa en nosotros el pondrá este centro para que nos recuperarnos- La joven encapuchada decía con una luz en su mirada.

-Ese hombre en verdad es un idiota mira que ayudar a personas que ni si quiera saben quién es él o por lo menos su nombre completo- el joven rubio un tanto molesto y con las manos cruzadas la joven madre de inmediato - No no señor no le voy a permitir que diga eso enfrente de mí.

-Y por qué lo defiende si ni lo conoce, el será el idiota más grande mundo, mira que regalar su fortuna a todos y no lo conocen.

-No ya le he dicho que no diga eso es más, si continúan hablando así será mejor que se vaya, por qué muchos de los que estamos aquí le debemos la vida y si otra persona lo escuchará hablar mal de él, a usted le ira muy mal. La joven madre muy molesta.-Y eso a ti en que te afecta… -Bueno usted no está para saber pero yo le debo la vida y no sólo eso también la vida de mi hijo-

-Cuando no tenía ya ninguna esperanza de vida él nos ayudó-

-Nos consiguió techo, comida y ropa, a él le debo todo es por tal motivo que no le permito que hable mal de él, es más me dijeron que es muy amable y gentil, es más he ido a pedirle trabajo y darle las gracias por salvar a mi hijo pero no he tenido suerte en encontrarlo- La joven madres agacha su mirada con dejo de tristeza.

-Puede ser, pero aun así sigue siendo un idiota, ayuda a muchas personas y no se puede ayudar el solo.-

-Y eso usted como lo sabe-La joven madre con curiosidad.

-Y por qué quieres trabajo si dices que ya te dieron todo para vivir- Decía el joven ahora ya más consciente y tranquilo del día de ayer.

-Bueno la verdad me gustaría conseguir un trabajo de lo fuera, no se hacer muchas cosas pero aprendo muy rápido tengo que conseguir lo más rápido posible, para poder juntar un poco de dinero e ir a Inglaterra-

-Ahora ya no te entiendo dices que no tienes familia y no tienes a donde ir y te quieres ir a Inglaterra, cuando ya tienes un lugar donde estar tú y tu hijo.

-Lo que pasa es que estoy enferma y no sé qué tiempo me resta y pienso en ir a buscar a mi familia que se encuentra en Inglaterra, por tal motivo necesito trabajar y juntar dinero para poder viajar, pero nadie me quiere dar trabajo por mi enfermedad por eso lo ido a buscar al señor Andrew y pedirle trabajo ya que él es tan bueno que a lo mejor el si me quiera contratar aun con mi enfermedad.

En ese instante ya ambos estaban sentado uno enfrente del otro.

-Le he ido a buscar pero no lo encuentro sólo sé que es un joven alto, rubio, con ojos azules, esbelto y muy guapo como… Como…

Continuara ...

PD: Pido disculpas si he cause molestia, pero pasaran por dificultades para defender su amor.