Capítulo 9
-Le he ido a buscar pero no lo encuentro solo sé que es un joven alto, rubio, con ojos azules, esbelto y muy guapo como… como y la joven madre le ve detenidamente a los ojos y unos hermosos ojos azules.
En ese preciso instante se abre la puerta y la voz de una mujer dice - Patrón se encuentra usted aquí, el joven George ordenó buscarlo, todos están muy preocupado por usted, pero mire como se encuentra toda su ropa está llena de tierra y en todo su cuerpo tiene rasguños.
-Tenemos que ir a su Mansión, usted no debería estar acá- la sirvienta muy preocupada por ver en qué estado se encuentra su patrón.
-¿Y usted que hace acá Señora Lucia? Dijo el joven rubio al tiempo de ponerse de pie y caminar rumbo a la sirvienta.
-Bueno Señor, estoy acá porque he venido a darle de comer al bebe y dejar víveres para la pensión como todos los días- decía la sirvienta al tiempo de agachar la cabeza.
-Bien entonces haga lo que había venido hacer y, mi déjeme-al terminar oración salió azotando la puerta, dejando a una sirvienta y, a una joven madre un poco confundidas, ambas pensaban que le paso, porque en solo un instante se enojó, la joven madre se quedó pensado como aquel joven tan guapo era el dueño de todo no lo podía creer-unos minutos pasaron, regreso de su pensamiento cuando la Señora Lucia dijo,-Tity como es que el Señor estaba acá por que no avisaste- La joven iba a responder cuando de nuevo comenzó a llorar él bebe.
Unas horas más tarde en Lakewood
Llega un joven vestido de jinete en muy mal estado y solo una sirvienta lo recibe-Señor William gracias a Dios que ya regreso en que le puedo ayudar-
-Gracias Dorotty no quiero nada voy a estar en el despacho-de inmediato el joven rubio prosigue su camino, con una mirada perdida en sus pensamientos. Al ver que el patrón había regresado de inmediato sale corriendo a buscar algún otro sirviente por los alrededores y encuentra a Pedro –Ve a buscar al Señor George que se encuentra en las afueras de Lakewood, con unos pocos trabajadores y dile que el joven ya regreso , pero correo no tardes-
Diciendo esta frase el sirviente sale corriendo para dar el recado, al llegar a los límites de Lakewood cerca de una cascada se encuentran los trabajadores, el sirviente busca por todos lados, al ver al Señor George, da el recado el solo responde.-Gracias Pedro es hora de regresar- y con esta orden los cinco trabajadores que estaban con el caminan de regreso a la mansión.
Al llegar los trabajadores y el joven George corre a recibirlos una sirvienta- buenas tardes Señor George, -
-Gracias Dorotty donde está el joven William- dijo con preocupación el joven George
-El señor William está en su despacho- de inmediato George camina al despecho, solo pensaba -ahora si me va a escuchar ya está bien de hacer tantas tonterías- pero esta idea se esfumo de su cabeza cuando al entrar vio un joven rubio llorando muy amargamente.
-Que paso Albert- George muy preocupado por ver a su amigo en ese estado, esa era la segunda vez en toda su vida que lo había visto de esa forma, la primera fue cuando murió su hermana Rosemary.
-George que voy hacer - diciendo esta frase el joven rubio le cuenta del día de ayer, al terminar por un momento ambos jóvenes se quedaran en silencio, luego George comenzó hablar - Albert sabes cuánto te aprecio, tu eres como mi hijo o hermano y cuanto aprecio a Candy, es posible que no haya pasado nada malo, escucha tú has estado todo este tiempo a su lado, la has conocido al igual que yo no creo que por un instante cambie la situación-
-Vamos no estés así anímate, puedes ir haberla y pedirle una explicación-
-No no puedo de tan solo ir de nuevo al orfanato, de nuevo mi cabeza siento que voy a explotar, es mas ayer lo único que quería era morirme, hoy solo pensaba ir a buscarlo y matarlo con mis propias manos, y ahora en este instante ya ni se que pensar o que hacer- ambos jóvenes estaban sentados junto a la chimenea.
-Sabes desperté con un tremendo rencor, en mi cabeza solo pensaba en ir lo a buscarlo y decirle que se fuera de Lakewood y si no se iba lo mataría, pero… pero- el joven rubio movía la cabeza de un lado al otro y con sus manos tocaba su frente.
-¿Que paso? sabes Albert me puedes contar lo que sea- George dijo al tiempo de darle una palmada en sus hombros del joven rubio.
-Bien lo que pasa es que desperté en una pensión donde se resguardan los soldados, en lo que termina el centro de rehabilitación y vi a toda esa gente que no tiene nada, hay demasiados soldados muy jóvenes que perdieron una parte de su cuerpo y otros que ya no pueden ver también conocí a una joven madre, que dice que va a morir-
`-Bueno Albert tu sabes que esa gente está sufriendo, por ello tu creaste el centro de rehabilitación para que la gente estén un poco mejor, deberías sentirme mejor no estar así-
-Lo que paso fue que entendí que aun con todo el dinero del mundo, no podría comprar dos cosas, la primera es la salud y la segunda es el amor, a lo que voy, no tiene caso de ir hablar con Terry si al final es Candy quien decide a quien de los dos, - el joven rubio agacho su cabeza y prosiguió-ahora ya no tengo ni amor ni dinero, ya no me queda nada- George de inmediato dijo-Me tienes a mi sabes que eres como un hijo para mí y cuentas con muchas personas que te aprecian por ser como eres, sabes ayer en la noche cuando te fuiste muchos trabajadores estaban preocupados y varios fueron a buscarte en bares y cantinas de los alrededores, yo no di la orden si no la señora Lucia me contó, sabes cuánto te aprecian.-
-Pero de que me sirve si no tengo el amor de mi vida a mi lado- el joven rubio aun con la cabeza agachada-A lo mejor todos nosotros no te vamos a llenar el amor de una mujer, pero no tienes por qué sentirte solo y con respecto del dinero-George realizo una pequeña pausa y prosiguió –ya no eres un magnate millonario, pero Albert aun eres rico, muy rico cuentas con las empresas que están en Inglaterra, la mina, las tierras de Tom y lo más importante aún tienes el banco lo siento por desobedecer tus ordenes, pero el gobierno no piensa como tú, ellos solo pensarían en su bienestar y no del pueblo, te lo iba a comunicar, después pero es mejor ahora-diciendo esto último ambos jóvenes se abrazaron, George motivo a William para tomar un baño, comer y dormir.
En la mañana siguiente mansión Lakewood
Dos hombres se encuentran tomando el desayuno en su gran comedor, ambos sumergidos en sus pensamientos cuando ya terminaron pasaron a la terraza para contemplar los nuevos arreglos del Centro de rehabilitación para los soldados, George comienza a decir- ya falta muy poco para que el centro esté terminado- y tú que vas a hacer –mmm bueno ayer pensé en muchas opciones, pero creo que tienes razón hablare con Candy pero aún no, ella sabe que voy a llegar la siguiente semana voy esperar.
-Y por qué no vas en este momento- George un tanto confundido por la decisión de su amigo-Si voy ahorita perderé el control, es preferible esperar solo esta semana, en lo que pienso sobre el futuro de las empresas Andrew-
-Está bien si con eso, estarás más tranquilo, me parece bien-George ya tranquilo por la sensatez de su amigo.
-Solo te pido que envíes un telegrama a mis sobrinos diles que vengan lo más rápido posible para hablar con ellos, también manda a traer al Dr. Donald Martin tengo unos asuntos que aclarar- un joven rubio decía al tiempo que contemplaba, el nuevo centro de rehabilitación.
Unos kilómetros de la mansión Lakewood. El mesón del pueblo.
Un joven castaño solo se encontró girando en la habitación, sumergido en sus pensamiento-aun no todo está perdido, aun no se ha casado y está sola-regresa de sus pensamientos cuando escucha el sonido de toc, toc, -Señor ya está el desayuno gusta bajar o quiere que le traiga a su habitación-decía el señor arrendatario-No no en un momento bajo gracias-diciendo esta última frase el joven castaño volvió con sus pensamientos-¿Aun puedo estar a su lado como lo conseguiré… como lo conseguiré ? -
Los días pasaron, ya era el fin se semana en Lakewood
Un par de visitas esperadas llegaron al portal de las rosas y ...
Continuara…
