Capítulo 11
En la mañana siguiente Lakewood
En un hermoso portal de rosas, va caminando un joven rubio para ver el amanecer pensando-hoy la veré y si todo sale bien nos casaremos mañana y nos iremos de luna de miel- solo regreso de sus pensamientos cuando George- Vamos Albert es hora de que te cambies y te prepara para desayunar- de inmediato el joven rubio - Ya está todo listo ya reservaste el viaje- decía al tiempo de caminar a la mansión.
Unos kilómetros de la mansión Lakewood. El mesón del pueblo.
Un joven castaño prepara sus maletas las deja preparadas en la habitación del mesón solo tomo su abrigo y salió a buscar un gran ramo de rosas, paso por varios lugares y contemplo la tranquilidad del lugar por unos instantes se imaginó con Candy y él corriendo por los amplios campos de escocia e imagino tener una vida a su lado, sumergido en sus recuerdos encontró un hermoso y gran ramo de narcisos, al verlo de inmediato se acordó a un más de Candy, de inmediato compro el ramo y subió a su automóvil rumbo a un orfanato, al llegar un tanto temeroso por saber que iba a suceder espero unos minutos contemplado el lugar, tomo el ramo y tomando valor se dirigió a tocar la puerta toc, toc, espero unos minutos se abrió la puerta y una voz femenina lo recibió .
-Buen día joven ¿Como esta? - la hermana María decía al tiempo de hacer una inclinación con su cabeza y una pequeña sonrisa en su rostro.
-Buen día hermana he venido a ver a… - en eso lo interrumpe la hermana María -Candy no está salió muy temprano a la Clínica se encuentra muy cerca del pueblo, si gusta ir a verla se llama clínica feliz y tomando esta vereda lo llevara directo - con esta oración el joven castaño sale corriendo solo deja dicho –Gracias Hermana, buen día- de inmediato subió a su automóvil, manejando lo más rápido posible, solo la religiosa contemplaba la escena pensaba-¡Candy Candy pero en que líos te metes !.
Al llegar a una pequeña clínica, ingreso de inmediato, buscando por todos, pero no había ninguna persona que atendiera, entraba y salia de una pequeña sala de recepción pero no había nadie, solo había visto un señor mayor en la entrada arreglando su jardín vestido con un overol, el señor se acerca con una pequeña sonrisa.-¿Que se le ofrece joven?, el joven un tanto dudoso, -mmm bueno lo que pasa es que estoy buscando una enfermera su nombre es Candy, pero no veo a nadie no hay doctores ni enfermeras.- de nuevo el señor con una gran sonrisa.-¡esta en lo correcto en este instante no hay gente, pero esta es la clínica y la joven enfermera que busca no se encuentra gusta dejar un recado!
El joven castaño un tanto dudoso por el aspecto del señor pensó acaso será el jardinero del lugar, regreso de sus pensamientos cuando dos jóvenes rancheros llegaron uno dijo -¡Dr. Martín he venido con José ayer se cayó del caballo! - el señor con la sonrisa solo dijo - Vamos pasen Tom, y José- con esta oración el castaño solo observo la escena de como los hombres entraban a la pequeña clínica espero un tiempo pero al ver que no salían decidió regresar de nuevo al mesón del pueblo, solo pensando-Por qué siempre estando cerca no podemos vernos-
Unas horas más tarde una joven rubia llega a la pequeña clínica -Buen día Dr. Martín como esta hoy, llegue temprano dígame que hay que hacer- a joven enfermera con una sonrisa solo el doctor dijo –Hola Candy que bien que hayas llegado tengo una sorpresa para ti- El doctor con una sonrisa de complicidad y la joven enfermera-¿Dígame cuál es? -decía dando pequeños brinquitos en la recepción de la clínica- Albert ya regreso de su viaje se encuentra en su mansión, me pidió que realices un listado de todo los materiales que hagan falta al terminar puedes ir a dejarlos junto con esta lista de medicamentos que faltan- al terminar la oración el doctor esperaba ver a una Candy muy feliz, porque siempre que hablaban de Albert sus ojos se iluminaban, pero en esta ocasión solo agacho su cabeza… -Si Dr. Martín como usted diga-con esta frase la joven enfermera se dirige a la sala de cirugía, para anotar todos los instrumentos quirúrgicos que necesitaba al tiempo que pensaba -¡por fin lo veré, pero lo tomara con tranquilidad, se enojara!- sumergida en sus pensamientos solo regreso cuando un doctor dijo-Ya terminaste Candy el carruaje de Albert te esta esperando- ella muy rápido respondió -Si si ya termine- tomo las dos listas salio de la clínica y subió al carruaje.
Unos cuantos kilómetros de la clínica feliz. El Mesón del Pueblo.
Llega un joven castaño sumergió en sus pensamientos solo en su cabeza decía -hoy me tengo que ir a New York… Candy donde estas porque durante todos estos días no te pude ver - antes de llegar a su habitación, va detrás de, el señor arrendatario solo dijo-Joven que bueno que regreso lo he estado esperando una joven enfermera vino a buscarlo, estuvo un tiempo pero como regreso, solo me dejo esta nota me dijo que cuando regresara se la entregara-Decía el señor al tiempo que le entregaba al joven un pequeño sobre, de inmediato entro a su habitación para abrir el sobre y solo encontró una pequeña nota que decía-Lo siento Terry mi corazón se encuentra en Lakewood- cuando termino de leer la nota el joven castaño soltó unas pequeñas lagrimas tomo sus maletas y salió lo más rápido posible del Mesón, para tomar el primer tren de regreso a New York.
Unos pocos kilómetros del Mesón del Pueblo. En Lakewood.
Cruza por el portal de las rosas un carruaje baja una joven enfermera de inmediato es recibida-Buen día Señorita Candice pase el joven la está esperando en el mirador- de inmediato al escuchar esta frase sus mejillas rojas cual tomate y solo dijo- Dorotty cuantas veces te tengo que decir que solo me digas Candy- al tiempo que decía la oración ambas señoritas se dieron un cálido abrazo, luego una joven enfermera continuo su camino al mirador e iba pensando –hace ya mucho tiempo que no había entrado a esta habitación, desde que me entere quien era el Tío William- regreso de su pensamiento cuando abrió la puerta y un joven rubio que contemplaba el hermoso paisaje de la mansión igual que esa ocasión, voltio y era como si el pasado regresara de nuevo al contemplar lo guapo que estaba en esa habitación y ella sin poder decir ninguna palabra.
-Buen día pequeña como estas- el joven caminada en su dirección, ella no se aguantó mas y corrió a su encuentro con un gran abrazo lo envolvió al joven rubio unos minutos se quedaron abrasados uno con el otro y después la joven enfermara se fue separando poco a poco solo dijo - Albert te extrañe mucho- soltó una pequeña lagrima, el joven rubio con sus tiernas manos de inmediato limpio su rostro –Ya estamos juntos pequeña no llores- ¿qué te pasa? La joven levanta su mira y comienza a, balbucear… -mmm bueno, es que te tengo que decir algo- el joven muy atento la miraba a los ojos, llenos de amor… -mmm bueno tú me has dicho que me apoyas en todo y bueno durante este tiempo que te fuiste de viaje, estuve viendo que hay demasiado trabajo en el hogar de Pony y en la clínica,
-Qué bueno Candy que me has acordado para contratar a mas personal y tú puedas tener tiempo para planear nuestra boda, como ya estaba planeado- de inmediato le joven enfermera interrumpió… -No no, creo que no me estoy dando a, entendre, - realizo una pequeña pausa, tomo aire y con gran fuerza dijo, -Lo que quiero decir es que no me puedo casar- Albert de inmediato se alejó de ella y agacho su mirada y dijo –¿Y por qué no te puedes casar con migo Candy ? Ella de inmediato dijo- como ya te dije hay mucho trabajo en el orfanato y en la clínica, no me puedo casar he pensado seriamente en volverme monja y estar todo el tiempo con ellos como la hermana María-
-¿Estas segura que ese es el motivo Candice y no es por otra razón? -
-Si si, Albert porque te engañaría, sabes perfectamente que te la pasas viajando y no puedo ir con tigo, no puedo dejar a los niños del orfanato, así que prefiero convertirme en monja por tal motivo voy a cancelar la boda espero me perdones-
-si eso es lo que quieres, sabes que tu edificas tu existencia, está bien Candy eres libre-
Y con esta frase Candy se quitaba lentamente el anillo de compromiso para entregarle, Albert el solo dijo- está bien Candy es tu yo, puedes hacer lo que quieras con el- la joven enfermera dijo- No no toma es muy lindo, solo que no es para mí- cuando Candy dijo esta frase, Albert sintió como le clavaban espadas a su corazón ya no podía aguantar tanto dolor en su corazón, lo único que pudo hacer es voltear de nuevo al mirado y decir.
-Me dio gusto de verte Candy, voy a seguir trabajando si no tienes algo más que decir, voy a continuar con algunos negocios pendientes- ella solo veía la enorme espalda del joven y respondió –A mí también me dio mucho gusto verte Albert, te dejo la lista del Dr. Martin y la mía adiós.- y con esta frase la joven enfermera salió corriendo, azotando la puerta, el joven a su vez quería salir corriendo detrás de ella pero al voltear la mirada vio el anillo de compromiso en el escritorio que la joven enfermera había dejado, agacho de nuevo la mira y unas lágrimas salían de sus hermosos ojos azules.
-El joven rubio de inmediato iba a su pequeña cantina, cuando sale George y dice-¡Pero que piensas hacer de nuevo! - un muy enojado George.
-Que no escuchaste, se perfectamente que estabas en el pasadizo secreto, así que esta vez quiero estar solo-decía al tiempo que tomaba una gran botella de vino y su cara se dibujó unos gestos que daban miedo- el joven George se paró enfrente de él y lo enfrento-No esta vez no te voy a dejar tomar, los verdaderos hombres no se sumergen en alcohol y se esconden en un cuarto, los verdaderos hombres buscan como vivir incluso al, haber perdido a la mujer que aman- diciendo esta frase Albert, recordó que también su amigo había perdido el amor de su vida primero se casó con alguien mas y luego falleció sin poder hacer nada por ella y por ultimo Albert dijo-Rosemary-…
Continuara…
PD Disculpas si he creado una molestia, pero Candy y Albert pasaran por muchas pruebas, para lograr su amor.
