Capitulo 18

La joven sirvienta solo la quedo observando como la joven rubia llegaba tan preocupada y solo dijo-Espéreme un momento Señorita Candice - se fue a la terraza donde el señor George tomaba su taza de café.

-Señor, la Señorita Candice está en la entrada quiere verlo- el joven maduro toma un sorbo de su café y responde- ¡Sabes lo que tienes que hacer! - de inmediato Dorotty sale y se dirige al despacho dejando al Señor George pensando-Lo siento Señorita Candy pero en esta ocasión tendrás que afrontar tus propios errores-

Unos minutos pasa en la entrada de la mansión, pero Candy siente que fueron horas, a unos cuantos metros viene de regreso Dorotty y en las manos tiene un cofre que a lo lejos ilumina todo el corredor, está cubierto de hermosos diamantes en todo su alrededor que nunca jamás había visto o conocido durante toda su vida, por un instante pensó-Jamas he visto un cofre tan hermoso ni en la casa de la Señora Legrand- regreso rápido de su pensamiento cuando Dorotty le entrega el cofre de inmediato Candy lo abre solo tiene una pequeña tarjeta;

Querida Candy

Este cofre es de mi familia todas las mujeres Andrew, lo han conservado de generación en generación, te lo entrego a ti ya que solo tú eres mi única familia.

PD; Se feliz.

Cuando Candy termina de leer la tarjeta de inmediato siente que todas sus fuerzas se perdieron por unos instantes soltó el cofre, pero Dorotty de inmediato lo tomo el cofre con una mano y con la otra sostuvo a Candy para no caerse, unos minutos Candy se queda como estatua sin decir nada, cuando reacciona busca si hay alguna otra nota dentro del cofre, pero solo encuentra una pequeña cajita y en su interior estaba el anillo de compromiso que Albert le entrego en el pasado, de inmediato pregunta:

-¿Dorotty y George donde, donde esta? - la sirvienta un poco dudosa de hacer lo ordenado o decir la vedad y solo dice-Esta en una reunión de negocios no se encuentra- Candy no conforme con la repuesta entra al despacho y busca por todos lados para buscar alguien quien le diera otra respuesta pero no vio a nadie.

En otro lado de la ciudad. Condado de Salt Lake

-Gracias Marc por tu ayuda, sin ti a lo mejor no estaba con vida- el joven elegante dijo al tiempo de ofrecer la mano a su nuevo amigo y trabajador en la Mina.

-Si no fue nada ahora que veo, usted era capaz de enfrentarse por sí solo a los Hombres de Refugio-dijo al instante de dar un buen apretón de manos a su Patrón.

-Pero que dices fuiste tú de gran ayuda, por contarme cada cosa que ellos intentaban hacer, por tal motivo te ganaste mi confianza-el elegante muy contento por haber conocido a un nuevo amigo, cuando sale de la casa la Esposa del Patrón;

-Ya es hora de irnos querido, empaquetar todas las cosas –La esposa dijo al tiempo de subir al carruaje que los iba a llevar, a la estación de tren para tomar el primer viaje a Chicago. Los dos hombre seguían conversando.

-Bien dejo en tus manos la mina, mi nuevo Capataz- de inmediato el joven Marc… -Gracias Señor no lo voy a defraudar- el joven Marc muy contento por esta oportunidad y por qué su familia ya tendrían de nuevo que comer como cuando su padre vivía.

El joven elegante se despidió dando un fuerte apretón de manos… - Cualquier problema ya sabes donde puedes contactar a la familia Andrew- ¡Si Patrón! - y diciendo esta palabra el joven elegante sube al carruaje junto con su esposa para regresar de nuevo con su hijo.

En otro lado de la cuidad. Mansión Lakewood

Una joven rubia entra por todos lados, buscando algo o alguien quien le diera más información pero solo encontró la mansión casi vacía, los pocos empleados que se encontraron ninguno le dio alguna respuesta de donde localizar al joven Albert y de nuevo regreso con Dorotty a decirle -¡Voy a tomar el caballo de Albert! - al terminar la frase la joven rubia sale muy rápido a las caballerizas tomo el caballo y de inmediato se pierde en el camino del portal de las rosas.

Solo un joven maduro, que estaba observando desde el tercer piso de la terraza pensó-¡Cuídate Candy lo siento mucho por no ayudarte pero hay que aprender a que cada decisión que tomamos tiene consecuencias unas para bien o tras para mal! -

La joven rubia va a todo galope, toma veredas para llegar a su nuevo destino lo más rápido posible, solo en el camino va observando mucha gente, casi todos hombre muy mal heridos que van a un nuevo centro de rehabilitación, la joven rubia no prestaba mucha atención a esas, personas ya que solo pensaba-¿dónde, donde estas Albert a qué lugar te fuiste de viaje? - unas cuantos minutos pasaron y por fin llego al lugar.

Ingreso muy rápido y gritando… -¡Donde está el Dr. Martin! Y la nueva enfermera solo la quedo observado de tan agitaba llegaba… -Estas bien Candy, el Dr, Martin no esta se fue a una conferencia de Medicina en la ciudad volverá en una semana-al oír estas palabras Candy de inmediato ingreso al pequeño despacho del médico, busco algún tipo de información, pero encontró, nada, cuando ya iba a salir a unos cuantos pasos vio los expedientes más importantes de la clínica, y logro ver una carta que estaba, escrita con la letra de Albert aparecía una dirección.

Candy la iba a tomar para leer pero en ese momento la nueva enfermera entra… -Candy porque entras así, te sientes bien, ya comprobaste que no se encuentra el Dr. Martin- ella de tan apresuraba que estaba, no dijo nada y volvió a salir corriendo a montar el pura sangre que lo dejo descansar un breve momento en un árbol.

La joven rubia va a todo galope, por veredas hasta llegar de nuevo a un Pequeño orfanato entra corriendo saca su maleta, solo acomoda muy poca ropa, deja tomado un poco de dinero para el viaje, pasa por el pequeño despacho de la hermana Maria… -Me voy a Chicago para resolver la carta, hay que investigar si es correcta la información-

La hermana María aún estaba preocupada por la carta solo ...- Cuídate mucho Candy- le dio la bendición y un gran abrazo maternal, la joven rubia por ultimo dejo dicho-Hermana deje casi todo el dinero que Albert me dio en caso de una emergencia, también si le puede regresar el caballo que tome prestado de la Mansión Lakewood - termino la frase y la joven rubia toma su maleta para continuar su viaje.

En otro lado de la ciudad. nueva York

Un joven castaño sale del escenario y se dirige a su camerino y una señorita va detrás de él - gritando muy fuerte mente- Terry no te vayas tenemos que ir a la festejo que va a realizar por la obra de Otelo que fue todo un éxito, el joven castaño sierra fuerte mente la puerta –cierra los ojos, diciendo siempre esta Karen molestándome, porque porque todas las mujeres que están a mi alrededor tiene que ser fastidiosas. -

Y de nuevo el joven castaño se apresura a cambiarse de ropa, cuando de repente entra un Señor Mayor… -Terry el día de hoy estuviste esplendido, maña comenzamos la gira en toda América, así que vamos un momento al festejo, para no ser descortés y después tomaremos el tren para comenzar la gira, comenzaremos en Chicago. El joven castaño solo escuchaba cada paralabra pero no dijo ni realizo ningún gesto.

En otro lado del continente Inglaterra. El Castillo de un Noble.

-Pero padre cómo pudiste correr a Tity aparte ya nació mi sobrino-

-Yo no tengo más hija, y ese bastardo nunca será mi nieto-

-Padre no hables así o te puede dar un paro cardíaco, como en aquella ocasión que corriste a mi hermana del castillo cuando se fue a los minutos corrimos al hospital, se cuánto amas a Tity, por que no la perdonas-

-No no puedo, ella traiciono mi confianza, yo le di todo desde pequeña la apoye en todo, ella quería ser la mejor violinista del mundo y por esa razón la ingrese al mejor conservatorio, cada presentación, cada reunión o evento yo estaba presente para darle todo mi apoyo, y en cambio ella que medio, solo mentiras.-diciendo esta palabra el Marques tira su poca de vino al piso y su joven hijo… -Pero Padre a lo mejor las cosas no son como tú piensas- hizo una pequeña pausa caminando por el despacho de su padre y continuo;

-¿A lo mejor la engañaron, o se aprovecharon de ella? -

-No no eso no es cierto yo escuche toda la verdad, ella fue quien lo busco, y ese miserable solo la utilizo, para después huir de Inglaterra y regresar a su continente ese ese ese miserable actorcito de quinta ese tal - en ese momento fue interrumpido por un sonido Toc, Toc, -Adelante- La ama de llaves entra al despacho… -Marques lo solicitan el Duque Grandchester-

Continuara.