Capítulo 29
-Si yo cuidare a tu hijo como si fuera mío-
Hace aproximadamente dos años en el conservatorio del Real Academia de Música. Londres
-Retrospectiva-
-Vamos ya es hora Tity, deja de tocar por fin somos libres, vamos a ver a nuestras familias después de tanto tiempo-
-Si ya voy-La joven violinista aguarda su violín, muy cuidadosamente rápidamente se para de la silla y sale muy rápido del salón de música, correo con sus amigas…-Hay Tity pensé que nunca saldrías del conservatorio, que no ves por fin somos libres-
-Si lo sé pero es que me gusta mucho la música, que pase me olvida el tiempo-
-Hay Tity, solo a ti te gusta tanto la música, porque a nosotras solo nos obligan a estar acá, para aprender y no molestar a nuestros padres- con esta oración todas las jóvenes que están comenzaron a reír, y solo una joven se quedó junto a Tity.
-Sabes Tity hoy en la noche se presentara en el teatro principal, La obra teatral Hamlet un actor muy apuesto de América, interpreta a Hamlet, vamos acompáñame dile a tu hermano que nos, acompáñame, así solo vamos los tres y mis padres me dejaran salir-
-No lo sé Ivonne, sabes que no he visto a mi padre durante casi un año, me gustaría estar con el-
-Hay eres a la única persona de nuestro circulo aristocrático, que en verdad se lleva bien con su padre, ustedes sí parecen una familia, que envidia me dan- la joven Ivonne, dijo al tiempo de hacer un pequeño puchero y prosiguió…-Anda vamos es mas ahora mismo voy a tu casa a decirle a tu padre y a tu hermano-
Mi amiga, ese día me acompaño al castillo de mi padre, efectivamente les explico a mi padre y a mi hermano que ella le interesaba conocer el teatro de América, como siempre mi padre me dejo escoger si yo quería salir, al ver mi amiga tan emocionada que se encontraba le dije que también me gustaría ir.
El de inmediato mando un telegrama al castillo de Llagaría, para informarle a su padre que su hija y yo iríamos al teatro esa noche acompañadas de mi hermano, mi amiga estaba tan feliz que solo me abrazaba y brincaba de la emoción, mi padre solo observaba como ella y yo nos queríamos, después de tomar todos él, te, en la terraza.
Mi amiga regreso al castillo de su padre, para arreglarse, cuando llego la hora mi hermano y yo fuimos por ella, rápidamente llegamos al teatro, Ivonne reservo el, palco de platea para ver a su tan amado actor de América. Unos cuantos minutos pasaron cuando empezó la obra, cuando lo vi por primera vez, en el escenario, mi corazón brinco de emoción, quede profundamente enamorada de él.
Sin darme cuenta muy rápido termino la función, Ivonne y yo fuimos a su camerino para saludarlo pero el no, nos quiso recibir muy tristemente regresamos con nuestros padres, al día fue a buscar a, Ivonne para decirle que volviéramos a ir esa misma noche al teatro pero ella me dijo que ya no podía su padre fue muy estricto y solo le permitió un día salir.
Pero yo no estaba conforme en ya no verlo, entonces se me ocurrió decirle a mi padre que iba a enseñar una pequeña melodía para La catedral de San Pablo por tal motivo tenía que acudir todas las noches, mi hermano me iba a dejar y a recoger a la catedral, cuando el se iba yo me al teatro para verlo cuando se iba a su hotel.
Lo hice toda la semana yo siempre lo esperaba, fuera del teatro para tratar de hablar con él, pero el salía muy rápido del teatro, su carruaje siempre lo esperaba para salir lo más rápido posible, para que nadie lo molestara.
Las demás jóvenes, al ver que era imposible verlo, dejaron de ir, por ultimo solo yo seguía esperándolo afuera justo un día antes de que el regresara América,
-Señor suba ya es noche-
-No, no hoy no voy a ir al hotel, te puedes ir, yo llegare más tarde- el joven castaño se da la media vuelta con una mirada muy triste.
Yo le seguí el, iba tan sumergido en sus propios pensamientos que nunca se dio cuenta que iba detrás de él, caminamos unas cuantas calles cuando el ingreso a un bar y vi como el solicito una botella solo para él.
Lo espere un buen tiempo pero el terminaba una botella y luego tedia otra, cuando me di cuenta ya era muy tarde, así que rápidamente regrese a la catedral donde mi hermano ya estaba muy enojado con migo por la tardanza, rápidamente llegamos al castillo y de inmediato llame a lulú.
Mi nana ya sabía todo lo que estaba haciendo, le conté rápidamente que él estaba en el bar y le pedí su ayuda para ir haberlo de nuevo, lulú me dijo que era muy peligroso pero yo no le tome atención, me presto algo de ropa de una sirvienta y me ayudo a salir del castillo.
Cuando de nuevo regrese al bar, el joven actor aun seguí tomando, ya pasando la media noche vi como el joven salió del bar, casi cayéndose de borracho, solo camino una calle cuando casi se cae en el piso, rápidamente me acerque para ayudarlo cuando él me vio.
-Pecosa estas a mi lado, estas conmigo- dijo al tiempo de darme un fuerte abrazo, y casi nos caemos los dos al suelo, rápidamente tomamos un carruaje, lo lleve a un hotel para dejarlo acostado en la cama.
Cuando llegamos Le quite los zapatas de repente me abrazo y me dijo…-Pecosa no te vayas no me dejes solo, no sabes cuánto te amo- el un tanto confundido por el alcohol me empezó a contar una breve historia que la verdad no entendí de que me hablaba.
-Sabes el día de hoy, me llego un telegrama de América, por un pequeño momento mi corazón se imaginó que eras tú, pero no, no ni lejos ellas me dejan de molestar-
-Maldita mi suerte y mil veces maldita el día que la conocí, maldita Susana, solo la conocí para saber lo que significa ser la persona más infeliz del mundo-
-Sabes pecosa, lo que decía en el telegrama…-el joven actor se levanta de la cama y con actos muy torpes empezó a recitar el telegrama con un dejo de burla en cada palabra.
Estimado Terrece G. Graham
Mi amado Terry, ¿cómo te encuentras el día de hoy?, espero que este día, sea un día muy feliz al igual que el mío, porque este día me entere que nosotros seremos padres, acabamos de llegar de ver al doctor y él me ha confirmado mi embarazo.
Estoy contando los días para que estés de regreso a mi lado, con amor Susana Marlow.
Cuando Terry dejo de recitar el telegrama, me vio fijamente y me empezó a decir una serie de cosas que no entendía, me reclamaba.
-Por qué pecosa, dime porque tú fuiste de mi lado-
-Por qué el día de hoy me entero que voy hacer padre, me siento el hombre más miserable de todo el mundo-
-Dime pecosa, porque, acaso nuestro amor no fue suficiente para ti, si tú me hubieras dado un poco de tiempo yo hubiera arreglado las cosas, pero te fuiste por qué e fuiste- el casi se vuelve a caer al suelo, pero se detuvo de la cama, yo me acerque junto a él, para ayudarlo de nuevo me dijo.
-Pero hoy estás conmigo a mi lado, junto a mí y no te voy a dejar – con estas últimas palabras el me beso y yo me sentí en las nubes, no lo, soporte, no pude contenerme, sin darme cuenta él me fue besando más y más fuerte, poco a poco me quito la ropa, sin darme cuenta ya estaba junto a él sin nada de ropa en su cama en sus brazos el me hizo su mujer toda la noche hasta que el alcohol lo venció y se quedó profundamente dormido.
En la mañana siguiente, desperté aún era temprano, recordé que no había pasado la noche en mi casa me asuste al pensar que mi padre se fuera enterado, así que rápidamente vestí y salí de la habitación del hotel, solo lo volví a ver unos pocos minutos pero él seguía profundamente dormido.
-Por lo que más quieras Albert, no piensas mal de mí- la joven violinista dijo al tiempo de ver la cara al joven rubio, que en su rostro solo se dibujó la cara de una persona con ganas de matar-
-Albert, te lo ruego no pienses mal de mí, yo me entregue a él, porque pensé que estaba enamorada, por esa razón él no me recuerda, ni tampoco creo que recuerde que estuvimos juntos, como ya te había contado yo lo fui a buscar pero él no se acordó de mi- la joven violinista al ver que Albert no decía absolutamente nada ella comenzó a llorar y solo entre palabras…-Perdóname Albert fui una tonta-
Solo el joven rubio la queda viendo muy fría mente y dijo…-Si la culpa fue tuya, pero más culta tiene aquel disque hombre que no recuerda con quien pasa las noches por solo tener unas copas de más. Y con esta oración el joven rubio se da la media vuelta y sale corriendo el hospital.
Solo la joven violinista observa cómo se pierde en los corredores del hospital.
A unos kilómetros del Hospital San Juan. Teatro principal de Inglaterra.
Un joven castaño se encuentra sentado en el camerino principal, cuando escucha un sonido, toc toc...-Adelante-
-Señor Terry lo están buscando por todo el teatro-
-¿Quién me busca?
-No, dijo su nombre solo es un hombre rubio de ojos azules –
-No, conozco ningún hombre con esas características, dile- cuando fue interrumpido por una voz masculina…-¡Así que aquí estas, ¿por qué te escondes?
-Señor Terrence gusta que llame a seguridad- dijo un joven escenógrafo un tanto asustado por aquel joven rubio que entro con una mira a punto de matar a una persona.
-No llames a nadie, ¡acaso no sabes que es el dueño del teatro!-
-Ya escuchaste sal, de inmediato, y más vale que nadie se acerque para interrumpirnos, si alguien se acerca dense por despedidos- dijo el joven rubio al tiempo de levantar una mano y enseñarle el camino de salida al escenógrafo.
El joven escenógrafo, sale de inmediato dejando a dos hombres extremadamente enojados, ambos con una mirada de matar uno a otro.
-¿Por qué te escondes, ni tus propios trabajadores saben quién eres?- dijo un joven castaño con un dejo de burla.
-Eres tú que…
Continuara…
