Capítulo 42
En su cabeza solo pensaba « ¡Que hice por Dios que he hecho!» Eleonor baja por las escaleras y observa una pareja de jóvenes abrazados en medio de su sala, ambos jóvenes sumergidos en su pensamiento Terry pensaba « Por fin voy hacer feliz » Candy pensaba « ¡Que voy hacer por Dios que voy hacer!» ambos jóvenes fueron interrumpidos en su pensamientos cuando escucharon unos aplausos que hicieron levantar su mirada y ver a la dueña de la casa aplaudir muy fuerte.
-Que hermoso día qué bello es el amor- dijo Eleonor al tiempo de bajar el ultimo escalón de las escaleras y caminar directo a la joven pareja al ínstate Terry y Candy por fin se liberan del abrazo, Candy muy nerviosa, Terry sentía que estaba en las nubes al ver Eleonor que ninguno de los dos reaccionaba decidió hablar primero –Mis queridos hijos que alegría verlos por fin juntos- por fin Candy respondió-Lo siento mucho me duele mi cabeza me voy a mi habitación-
La joven rubia dijo al tiempo de subir corriendo las escaleras dejando a una madre con su hijo muy intrigados por el cambio de conducta.
A unos kilómetros de la residencia Becker. El bar Happiness.
Un automóvil se detiene enfrente del bar un joven rubio baja muy desilusionado solo pensaba olvidar todo, ingresa rápido al bar se dirige a un asiento cerca de la barra cuando ve a un joven marques totalmente ebrio diciendo — Tengo mucho dinero pero no tengo familia, tengo un gran castillo pero nadie- cuando fue interrumpido su conversación con el cantinero cuando sintió una palmada en sus hombros y escucho— ¡Ven ya es hora de regresar a tu casa!-
-No, no suéltame no quiero regresar- dijo el joven marques quitando el brazo del joven rubio.
-Vamos- dijo el joven rubio al tiempo que con una mano lo abrazo por la cintura el joven marques solo refunfuñaba lo único que el joven marques pensaba « Yo también quiero estar con ustedes, yo también quiero morir »
El joven rubio al ver lo obstinado que era con un golpe en el estómago lo dejo inconsciente, pago la cuenta lo cargo y ambos jóvenes salieron del bar para tomar un nuevo rumo en sus vidas.
El joven rubio iba a gran velocidad por las calles de Inglaterra con su nuevo acompañante pensado « Yo también quería morir en alcohol pero George tiene razón tengo que buscar cómo vivir aun si la mujer que amo no está a mi lado »
Con este pensamiento manejo por las calles de Inglaterra hasta llegar al castillo Villaurrutia, rápidamente ingresan al castillo, Albert volvió a cargarlo hasta llevarlo a su despacho dejándolo en un sillón para descansar, Albert se acomodó en el asiento del escritorio y espero para hablar con el joven marques.
Las horas pasaban muy lentamente" tictac, tictac," ya casi llegando la hora de la cena por fin despertó el joven marques y dijo—Ay que dolor, ¡Ay… mi cabeza! —
— Por fin despertaste, pensé que dormirías hasta mañana— dijo el joven rubio tomando una taza de café sentado cerca de la chimenea del despacho.
— ¡Ay… mi cabeza!-el joven marques dijo al tiempo de levantarse lentamente del sillón abriendo los ojos viendo fijamente quien era la voz masculina quien le hablaba y continuo —¡Albert que haces aquí!, ¿Cómo llegue al castillo? —
—Fácil te he traído del bar Happiness — Albert dijo haciendo una breve pausa y continuado —Sabes el día de hoy también pensaba morirme en alcohol pero recordé que tengo que buscar la forma de vivir incluso si ya no tengo a nadie—
—Me imagine que tenías mucha familia en América —
—No tengo mucha familia, solo tengo un sobrino pero él ya tiene a su propia familia, tengo amigos, conocidos pero no tengo más familia y no creo tenerla —
— ¡Por qué dices no tener familia aun eres muy joven! —
—La mujer que amo, se casara con un viejo amigo no creo volver amar a nadie más —
—Entiendo, pero aun así eres muy joven conocerás a otra mujer—
—No…no me voy de viaje te estaba esperando para decirte que no podre ser tu padrino de bodas, pero si aún tienes ganas de casarte te dejaré en buenas manos —
—La verdad no lose —
—Bueno solo tú lo vas a decidir pero creo que tu futura esposa está muy preocupada por ti, deberías ir a verla, luego decidir y pensar cómo vivir de hoy en adelante —
—¡Está bien lo pensare!— con esta palabra ambos jóvenes se quedaron pensado un tiempo enfrente de la chimenea sin decir ninguna palabra al paso del tiempo por fin el joven rubio se despide de un nuevo amigo.
A unos kilómetros del castillo Villaurrutia. Residencia Becker.
Un joven castaño no para de dar vueltas en el comedor su madre al observarlo dijo —Ya deja de moverte aras un agujeró en mi comedor —
—Madre no estoy para tus juegos Candy paso todo el día en su habitación, pensé que bajaría para cenar pero volvió a decir que le duele la cabeza —
—Tranquilo hijo es posible que sean los nervios de una futura esposa — Eleonor dijo al tiempo de levantarse de su asiento y caminar directo a su hijo.
—¿Crees que sea eso, crees que solo este nerviosa porque el día de hoy se lo propuse? —
—Claro déjala descansar y mañana con más calma podrán hablar —
—Está bien la dejare descansar — con esta palabra madre e hijo se dan un beso de despedida en la mejilla y se dirigen a sus habitaciones correspondientes.
En otra habitación una joven rubia observa la luz de la luna solo pensaba « lo siento mucho Terry pero no puedo casarme contigo mañana mismo te lo diré » con estas palabras en su cabeza cerró su venta, se dirigió a su cama deseando aclarar el mal entendido.
En la mañana siguiente un joven castaño camina por el pasillo se detiene en una puerta toca…toc, toc, -Adelante- de inmediato entra el joven a la habitación rápidamente observa a una joven rubia acostada en la cama, el joven castaño dijo — Pecosa dormilona ya es hora de bajar a desayunar —
—Sí pero antes de bajar, Terry tenemos que hablar— La joven rubia dijo al tiempo de levantarse de su cama ponerse su bata, el joven castaño muy atento a los movimientos de la joven rubia cuando termino Candy dijo —Terry el día de ayer acepte casarme contigo pero — y en ese preciso momento entra la señora de la casa que dijo — Muchachos el amor puede esperar primero hay que desayunar para comenzar con todos los preparativos de la boda —
Candy entra en estado de shock al escuchar las palabras de la madre de Terry ya no sabía qué hacer, regreso del estado de shock cuando escucho — Hay madre aún no hemos decidido el día de la boda y ya estás pensando en los preparativos de la boda—
— ¡Claro que si, tú eres mi único hijo y por fin te vas a casar con Candy ¡—
—¡Por supuesto solo con mi pecosa dormilona aceptaría casarme hoy mismo soy el hombre más feliz del mundo!—
—Está bien los espero en el comedor pero no tarden ya saben que tenemos que planear muchas cosas— dijo Eleonor al tiempo de salir de la habitación, al ver que están solos Candy escucha— ¿Pecosa que me ibas a decir?— Candy bajo la mirada y rápidamente pensó « no puedo decirle que voy hacer» nuevamente levanta la mirada y dijo— Terry en dos días Paty se casara me dijo que le ayudara con su boda, me iré a su casa lo siento —
Terry tomo un fuerte suspiro y dijo — Pecosa no puedo estar sin ti ni un solo minuto, pero está bien le diré a mi madre para que puedas ir con tu amiga a qué hora piezas ir con Paty —
—En este preciso momento solo me cambio —
—Bien te acompaño —
—No, no puedo irme sola es mejor que tu vayas a trabajar —
—¡Está segura pecosa! — dijo Terry con un dejo de curiosidad al tiempo de acercarse para darle un beso, Candy rápidamente se da media vuelta y dijo — Me tengo que vestir — Terry un tanto confundido por la reacción de Candy pero el simple hecho de pensar que Candy acepto ser su prometida no tomaba mucha importancia a los cambios de humor de Candy.
El joven castaño sale de la habitación de Candy, ella rápidamente se cambia de ropa, toma sus maletas que ya las tenía listas baja muy rápido las escaleras camina directo al comedor donde madre e hijo se encontraban desayunando solo dijo — ¡Señora Becker fue un gusto estar en su casa, Terry gracias por todo!— y antes que ellos digieran una palabra la joven rubia dio media vuelta y salió corriendo de la residencia Becker.
Unos kilómetros de la residencia Becker. Mansión Andrew.
— ¿A dónde fuiste tan temprano? — dijo Archí tomando un vaso de jugo.
— Tenía asuntos importantes que solucionar — dijo Albert al tiempo de tomar asiento y con una mano solicitar su desayuno.
—Creo que tus asuntos importantes se llama Candy— dijo Archí con una gran sonrisa y mirándolo a los ojos y continuo —Tan importante que no llegaste a dormir — rápidamente Archí se dio cuenta como Albert lo miro con tristeza y en ese preciso momento le cuenta lo que ocurrió el joven elegante no podría creer que Candy acepto ser esposa de ese maldito aristócrata malcriado y solo dijo —Déjame hablar con Candy—
—Gracias Archí pero no será necesario me iré mañana mismo de viaje me iré con Frank —
—Pero Albert ya teníamos planes del hijo de Terry, por qué ahora quieres salir de viaje y llevarte al pequeño Frank—
—Di mi palabra que cuidaría de él y lo are, solo quiero pedirte un favor en dos días se casa francisco le prometí ser su padrino de bodas—
— Entiendo —dijo Archí bajando su mirada.
Los jóvenes Andrew continuaron hablando durante el desayuno sobre la boda, el viaje, la boda de Paty y Archí regresaría América al terminar la boda.
En otro lado del Continente. América.
—Abran la puerta, ábranla acaso no me escuchan —
Continuara…
