Capítulo 43
En otro lado del Continente. América Chicago.
—¡Abran la puerta, ábranla acaso no me escuchan! —Gritaba un joven castaño rojizo fuera de la residencia Andrade, con sus manos intentaba empujar la reja y seguía gritando —Maldición Eliza abre esta maldita puerta o si no -
- ¡O si no que maldito sidoso - dijo Eliza viendo a su hermano con repulsión.
—Eliza tú fuiste la culpable de mi desgracia todos mis empleados se fueron y mis trabajadores me dejaron, nadie quiere atenderme -
No te equivoques Niel el único culpable fuiste tú, por andar con tantas mujerzuelas claro y por despreciarme te lo dije que vendrías a mi arrastrándote para que te ayude y yo te sacare a patas así como tú me hiciste el día que fui a buscarte al banco—
—Ayúdame fue tu culpa que todo el mundo se enterara que tengo SIDA, si no me ayudas le voy a decir Andrade que intentas matarlo -
—Por mi haz lo que quieras ese viejo decrepito ni te escuchara se fue a un viaje a México -
—Maldición Eliza deja ya las tonterías y ayúdame— Niel dijo al tiempo de hincarse de rodillas, Eliza solo observa como su hermano por fin se arrodillo enfrente de ella y lo único que hizo fue comenzar a reír muy fuerte jajaja se dio media vuelta dejando su hermano afuera de su residencia
Daniel al comprender que su hermana no lo ayudaría rápidamente se levanta, sube a su automóvil manejando muy veloz al único lugar que posiblemente le pueda ayudar.
Unos kilómetros de la residencia Andrade. Banco de Chicago.
En el despacho se encuentra un joven maduro rectificando los libros de registro las entradas y las salidas solo pensaba «estos registros son exentes si tan solo no fueras utilizado tu conocimiento para hacer daño serias un magnifico banquero» regreso de su pensamiento cuando escucho —Señor lamento interrumpirlo pero en la entrada está el señor Legrand no le permitimos la entrada como usted lo ordeno pero se encuentra fuera de control -
—¡Está bien déjenlo entrar, solo estén atentos cuando los necesite! -
—Si Señor - dijo el empleado dando la media vuelta para realizar sus órdenes.
En pocos minutos el joven castaño rojizo entra rápidamente al despacho con un aspecto andrajoso y dijo —¡George ayúdame por lo que más quieras ayúdame!—
—Pero que te ocurre joven Daniel— dijo el joven maduro muy sorprendido del aspecto de Niel.
-¡ George ayúdame tengo mucha hambre no tengo ropa limpia las personas huyen de mí !-
- ¿Muchacho pero que te ocurre? -
- George cuando me llevaron al hospital, me realizaron varios estudios y me confirmaron que tenía SIDA, todos mis trabajadores huyen de mí no he comido en días, toda la cuidad sabe que estoy enfermo y no permiten acceder a ningún lugar -
—En tiendo -
—Por favor por lo que más quieras ayúdame prometo cambiar, prometo jamás molestar a Candy pero ayúdame no soporto cómo me mira la gente tengo mucha hambre - dijo Niel al tiempo de arrodillarse enfrente de George rápidamente el joven maduro pensó «creo que verdad esta desesperado para arrodillarse ante mi »regreso de su pensamiento cuando vio las lágrimas del joven Daniel.
—Bien te voy ayudar pero eres tu quien tiene que buscar cómo vivir -
- ¡Si, haré lo que quieras pero ayúdame! —Con estas últimas palabras el George le platica que en Lakewood hay un centro de rehabilitación donde cualquier persona puede ir, también que en el pueblo hay una clínica que se llama clínica Feliz donde lo pueden atender.
Niel no soportaba la sola idea de estar rodeado de tanta servidumbre pero el hambre doblego todo su orgullo que acepto todo lo que George le dijo durante un tiempo ambos hombres platicaron de su enfermedad hasta llegar la noche.
En la mañana siguiente Daniel realizo todo lo George le informa de cómo cuidar su cuerpo empaco sus pertenencias y emprendió un nuevo viaje que cambiara por completo su vida.
En otro lado del Continente. Inglaterra.
—Cuídate mucho, sabes que te voy a estar esperando en Chicago - dijo Archí al tiempo de dar un fuerte abrazo a su tío William antes de subir al carruaje que lo estaba esperando afuera de la mansión Andrew.
—Gracias no te preocupes me se cuidar perfectamente solo - dijo Albert con una sonrisa y una mirada de sinceridad.
- ¿Ya decidiste donde viajar? -
—No, pero no te preocupes serás el primero en saber cuándo lo decida y le das mis mejores deseos a Francisco por su boda— con estas últimas palabras lulú le entrega al pequeño Frank, Albert lo abraza muy fraternalmente se despide de todos para comenzar un nuevo camino en sus vidas.
Archí solo observa como el carruaje se aleja pensando «¡cuídate Albert! »Durante un tiempo Archí se quedó en la entrada de la mansión hasta que llego un telegrama muy urgente rápidamente lee el contenido, ingreso a la mansión y solo dijo— Lulú mañana regresaras con tu antiguo patrón tenemos que estar en un día muy importante - solo la señora mayor hace un breve moviendo con su cabeza confirmando las órdenes.
En la mañana siguiente un joven elegante camina por los corredores de la gran mansión, baja por las escales y al llegar al vestíbulo una señora mayor lo está esperando para salir, ambos ingresan al carruaje para ser los primeros en tan grande compromiso.
A unos kilómetros de la mansión Andrew. Puerto de Inglaterra.
Una joven larga cabellera se asomó por la cubierta pensando «Tengo que estar segura que solo son amigos» con estas palabras en su cabeza baja del barco, toma un carruaje.
El carruaje cruza por las calles de Inglaterra una hora más tarde llega a su destino la joven de larga cabellera baja y toca las rejas de una gran mansión, unos pocos segundos un sirviente atiende a la joven notificando que no hay nadie en la mansión, la joven pide informes del señor Cornwall, el sirviente solo dijo que fue a un evento muy exclusivo en el castillo Villaurrutia.
Al escuchar donde se encontró la joven agradece la información y nuevamente sube al carruaje para llegar a su objetivo de encontrar a su esposo y descubrir la verdad.
Unos kilómetros del Puerto de Inglaterra. Castillo Villaurrutia.
Un joven muy elegante vestido de frac se encuentra en la estancia esperando el momento apropiado, en otro lado del castillo en una de las habitaciones principales se encuentran dos jóvenes amigas una se encuentra muy nerviosa y la otra muy triste.
Al observar a Candy lo triste que estaba la joven castaña intento jugar con ella toma su velo de novia y lo coloca en la cabeza de Candy pensando que sería divertido verse por un momento como la novia pero al verse al espeso Candy recordó su compromiso con Terry solo sintió como su mirada se nublaba por las lágrimas.
Paty al ver que Candy no paraba de llorar pregunto - ¿Que pasa Candy estos días que estuve a tu lado no has dicho ni una sola palabra y ahora lloras sin razón alguna?—
—Paty lo siento mucho, solo es que no dejo de pensar— dijo Candy moviendo su cabeza de un lado al otro y se cubría los ojos con sus manos.
—Que pasa Candy sabes que puedes confiar en mí -dijo Paty viéndo la actitud de la joven rubia.
- ¡Paty lo que pasa es que no, no puedo casarme con él solo lo veo como un amigo y él está abajo esperándome! - Candy dijo al tiempo de soltar más lágrimas.
Afuera de la habitación una persona escucho cada una de las palabras que dijo la joven rubia abrió lentamente la puerta sin que las jóvenes se dieran cuenta abrió un poco la puerta y vio como la joven rubia estaba sentada frente al tocador cubierta con un gran velo de novia.
No soporto más todo el enojo que tenía al escuchar las palabras de la joven rubia y al verla vestida de esa forma dijo —¡Candy como fuiste capaz de mentirme!—
Al escuchar este fuerte reclamo ambas jóvenes voltean en dirección de la puerta, al instante se quedan muy sorprendidas al ver quien era, ambas jóvenes dicen— Annie - Candy por un breve instante se alegró al verla pero cambio cuando escucho decir —¡Candy pensé que eras mi amiga, como fuiste capaz de quitarme Archí!—
- ¡Annie pero que estás diciendo!—
—Lose todo Candy ya no tienes que fingir ante mí, ahora entiendo el motivo por que rompiste el compromiso con Albert—
- Pero de que estas hablando Annie, no entiendo a qué te refieres -
—No te hagas la mosquita muerta conmigo ya no te creo nada lo he visto con mis propios ojos te está esperando en el vestíbulo para que bajes y se casen yo entre por la puerta de servicio para descubrí la verdad y descubrí que intentabas quitármelo -
- ¡Annie pero que estás diciendo! —Candy dijo pero fue interrumpida por Annie— ¡Cállate no quiero escucharte, pero lo peor es que me lo quitas sin amarlo, en cambio yo daría mi vida por él! -
- ¡Annie escúchame! —Candy un poco asustada al ver la conducta de Annie.
—Te dije que te callaras ya no lo soporto la verdad no lo soporto más, fui a las mejores escuelas, sufrí aprendiendo todas las etiqueta de los más altos círculos sociales, solo para que el único hombre que amo se fijara en mí, pero que obtengo a cambio todos los hombres que te conoces se vuelven locos por ti y tu no los mereces, te subes a los árboles, nunca te viste a la moda, no sabes ninguna etiqueta ¡dime Candy acaso es justo! -
- ¡Annie en verdad no sé de qué me estas hablado!—
—Maldición Candy no te hagas la tonta, estoy hablando de Archí pero tiene razón Eliza si tan solo tú no existiera Archí solo tendrá ojos para mí— dijo Annie con una mirada de furia volteando por todos lados hasta encontrar una tijeras que se encontraban en una pequeña mesita rápidamente las tomo y señalando con las tijeras a la joven rubia.
Paty y Candy no podrían creer lo que estaba pasando ambas jóvenes un tanto nerviosas por ver que Annie que caminaba muy lentamente señalándola a Candy con las tijeras.
Continuara…
