Capítulo 45

Terry no podría creer lo que acababa de escuchar la voz de una sirvienta y lo más importante la voz de su amada gritando — ¡No, no me puedo casar ¡— el joven castaño baja las escaleras y con una mira tan fría y dijo— ¿Candy que fue lo que dijiste? —

—Lo lamento Terry no puedo, no puedo casarme —grito Candy al tiempo de dar la media vuelta y Salir corriendo del salón Terry no acepto la repuesta y salió detrás de ella ambos jóvenes correr por un pasillo dejando a los pocos invitados muy confundidos principalmente a cuatro personas.

La sirvienta observa como la pareja se aleja muy rápido, pero ella estaba más que decidida en decir todo, así que los siguió por el pasillo vio como el joven castaño la miraba a la joven rubia muy molesto y solo le preguntaba — ¿Por qué Candy dime por qué? —

— Perdóname Terry en verdad lo siento pero no puedo casarme contigo —

— ¿Pero por qué Candy cual es la razón?— dijo Terry muy preocupado y desesperado por saber la verdad al no tener respuesta se enojó más y grito —¡Maldición Candy cual es la razón!— de repente sintió una fuerte cachetada al tiempo que escucho — No te amo, yo solo amo Albert y el nunca me ha insultado como lo acabas de hacer —

Terry estallo de coraje y grito aún más fuerte— ¿Candy que fue lo que dijiste? —

— Perdóname Terry, rompí el compromiso con Albert por tener compasión por ti, pero ahora me doy cuenta que fue un gran error — Terry no podría creer lo que estaba escuchando, todos sus sentimientos se encontraban al borde del colapso con una mirada asesina la tomo de los hombros y la empezó a sacudir muy fuerte — ¿Por qué Candy por qué hiciste nacer en mi corazón una luz de esperanza ahora dime como quieres que siga con mi vida?—

— ¡Suéltame Terry me estas lastimado!— Candy por primera vez sintió poco de miedo al verle sus ojos llenos de rabia.

Pero él no escucha las suplicas de Candy hasta oír un gran grito— ¡Acaso no escucha a la señorita, suéltala maldito desgraciado solo utilizas a las mujeres y luego las tiras a la calle—

Con este gran grito inmediatamente llamo la atención de Terry, levanto su mirada y vio que era la misma señora que hace unos pocos instantes se cayó en el jardín, Candy estaba igual que Terry muy sorprendida como una sirvienta alzaba la voz y gritaba con tanto rencor, la señora mayor continuo gritando — ¡Suéltala, solo lastima e hiere a las personas¡—

— ¡Pero señora de que está hablando!— Terry muy confundido no entendía ni una sola palabra así que pregunto — ¿Señora que le ocurre, por qué me habla de esa manera, yo no la conozco?—

— ¡Usted no, pero mi niña si, ella lo amaba!—

— ¿Pero que tonterías son estas, quien es usted y quien es su niña?—

—Usted solo la utilizo, fue a buscarlo y la corrió como un perro por su culpa, por su maldita culpa mi niña murió—

Candy no podría creer lo que estaba escuchando solo cubría su boca con sus manos, Terry salió de control por completo y grito tan fuerte que los invitados que se encontraban en el gran salón escucharon los fuertes gritos de la voz de un hombre y una mujer.

De inmediato solo tres personas reaccionaron y fueron corriendo hasta llegar al origen de los gritos, cuando por fin llegaron vieron claramente como un joven actor sacudía de un lado a otro a una señora de servicio diciendo —¡Quien es usted, de que periódico viene ya estoy harto de todas las calumnias e infamas que siempre dicen de mi pero ahora mismo me dirá quien la mando!—

Terry gritaba un sinfín de cosas sobre los reportajes amarillistas que siempre publicaban de él, y decía — ¡Estoy harto que siempre inventen cosas de mí, pero usted no saldrá de aquí hasta que me diga que quieren de mí!— la señora muy asombrada por lo fuerte que la sacudía, pero no tenía miedo solo lo miraba a los ojos y cuando iba hablar se escuchó una voz masculina.

—Suéltela de inmediato a mi nana Lulú pero quien se a creído usted a venir a gritar en mi castillo— dijo el joven novio quitándole las manos de encima muy rápido, con el movimiento de ambos jóvenes hizo que se callera una pequeña caja que llevaba en sus manos.

La cajita cae al piso abriéndola un poco, los caballeros no se da cuenta solo nana se agacha para levantarla pero en ese instante la dama de honor toma la cajita viendo su interior se levantan muy rápido ambas mujeres, pero solo Candy está totalmente asombrado y exclamo — ¡Como es que usted tiene mi armónica y mi pañuelo en su poner!— La nana lulú ve a los ojos a la joven rubia y responde —Eran de mi niña, este hombre que está al lado de usted la embarazo y luego no quiso verla—

Candy totalmente confundida como es que la señora Lulú tenía su armónica y su pañuelo, Terry, Archí y Francisco al escuchar las palabras se quedaron como estatuas al oír como la nana lulú les cuenta como llego la armónica y el pañuelo a sus manos.

— En la última función de Hamlet mi niña lo espero afuera del teatro ese día usted se fue a un bar, mi niña lo siguió después llego a decirme que la ayudara a salir de nuevo para verlo y poder ayudarlo porque estaba muy triste no quería dejarlo solo, por más que le dije que no fuera no me hizo caso, se fue con usted la espere toda la noche, pero ella regreso en la madrugada muy feliz y cargando este pañuelo, me comento que era de ella porque usted se lo entrego esa misma noche — Realizo un grave suspiro la nana al recordar el pasado y continúo.

— En ese momento yo no entendía nada, pero ahora lo entiendo ella me comento que estaba muy ebrio, llevaba en la bolsa de su saco este pañuelo que cubría la armónica, se lo dio a mi niña y le dijo que era de ella me conto que durante toda la noche le decía pecosa, mi niña me enseño el pañuelo y nos dimos cuenta que la armónica y el pañuelo estaban grabadas con las mismas iniciales, unos meses después mi niña quedo embazada, pero usted ya se había regresado América nos enteramos por los periódicos mi niña me enseño su foto y solo me dijo que era más guapo en persona —

Cuando la nana lulú termino estas palabras ya no continuo, porque en ese preciso instante observo como el novio se lanzó directo a los golpes y grito—Maldito así que fuiste tú, el malnacido que embarazo a mi hermana por tú culpa, por tu maldita culpa mi hermana murió, pero créeme que utilizare todo mi poder en la cámara para hundirte —

—¡Suéltame!—

—Claro que si te voy a soltar pero un tremendo golpe— dijo el novio al tiempo de soltar un gran puñetazo en su cara asiéndolo tambalear a Terry rápidamente respondo — Si pegas fuerte pero no es suficiente para mí—

Con estas palabras ambos jóvenes comenzaron soltar golpes por todos lados hasta que escuran un gran grito— ¡Ya basta, basta ¡—

— ¡Basta, es mi boda porque tienen que pasar estas cosas en mi boda!— grito Paty y salió corriendo, Francisco ya no sabía qué hacer si seguir con la pelea o correr atrás de Paty pero cuando recordó su triste mirada solo dejo dicho — Esto no ha terminado Señor Graham — y salió corriendo tras su amada.

Archí muy enojado en su cabeza decía «por tu imprudencia hiciste mucho daño a tantas personas», Terry muy confundido ya no sabía qué hacer, no sabía si creer en la historia de la señora en su cabeza aparecieron muchas imágenes « ese día, ese día estaba en el bar sumamente borracho pensé que fue un sueño he soñado tantas veces con Candy, solo pensé que perdí mis dos tesoros regrese al bar a preguntar si los tenia pero no los encontré » regreso de sus recuerdos cuando escucho.

— ¿Señora dígame quien es su niña —

— Mi niña es, Lady Tiffany Villaurrutia y mi pequeño marques Frank — Cuando escucho Candy el nombre de Tity recordó la inauguración de teatro a un pequeño bebe cubierto todo su cuerpo, también con más detalle observo a la señora y se acordó que era la misma que ese día sostenía al pequeño bebe y pregunto muy rápido — ¿Señora él bebe donde se encuentra? —

—Mi pequeño marques no se encuentra, salió de viaje con el Patrón —

—El pequeño Frank se fue con Albert —

Candy escucho al mismo tiempo la voz de la nana Lulú y la de Archí que respondieron a su pregunta, Candy miro a Archí y le pegunto — ¿Albert se fue a dónde?—

—No lose Candy solo me dijo que cuando el llegara a su destino me notificaría —

Candy muy angustiada, por todo lo que ella había hecho, lo insulto, lo culpo y le dio una gran cachetada sin tener ninguna culpa, ese bebe no era de él, se sintió tan mal por todo lo que había hecho, ella amaba Albert con toda su fuerza y lo descubrió cuando perdió lo que tenía a su lado solo por tratar de hacer felices a todos pero lo único que consiguió fue lastimar todos los que amaba.

Candy tomo el brazo de Archí y le dijo —Archí ayúdame a encontrar Albert tengo que hablar con él, tengo que verlo lo más rápido posible —

Archí la miro y al verla tan angustiada, ambos salieron del castillo Villaurrutia directo a la mansión Andrew dejando a un joven castaño en estado de shock viendo como Candy tiro su pañuelo al piso junto con la armónica corriendo con Archí para buscar Albert.

Unos minutos el joven actor solo se quedó mirando el pañuelo y la armónica tirados en el piso como si Candy no le importara en lo más mínimo sus mayores tesoros no podría creer que de nuevo él, se encontrara solo sin saber qué hacer o decir solo escucho como la sirvienta exclamo—¡Usted no merece ser feliz por la muerte de mi niña!—

—Maldición… maldita mi suerte ya cayese señora usted no sabe nada de mi vida, usted no es nadie para venirme a juzgar—

—Soy como la madre de mi niña ella sufrió por usted, lo fue a buscar en América pero jamás la quiso recibir, se quedó sin dinero ella trabajo en un burdel por no tener que comer y se enfermó de Sida, pero gracias a Dios le envió un ángel para salvarla, ahora ese ángel cuida a mi pequeño marques y usted jamás lo vera de nuevo —

—Acaso me quiere decir que el niño esta con Albert—

—Si, se lo llevo lejos —

—¡No no, eso no es cierto tengo que ver al niño yo no le voy a creer hasta verlo!— con estas últimas palabras, se agacho tomo sus tesoros y salió corriendo del castillo, dejando a la nana muy angustiada preguntándose « ¿abre hecho lo correcto o no?»

A unos kilómetros del castillo Villaurrutia. Mansión Andrew.

Ingresa un carruaje en la mansión un par de jóvenes amigos venían platicando durante el camino donde localizar Albert, pero el joven elegante solo se le ocurrió que en el despacho de la mansión habría alguna señal, así que entraron corriendo al despacho para saber la posible dirección de donde viajo, los minutos para Candy eran eternos y más al ver la cara de Archí que con el paso del tiempo se contemplaba más y más preocupado.

Candy ya no soporto más pregunto — ¿Qué pasa Archí ya sabes donde esta Albert?—

—No aquí no hay nada solo hay convenios con el Duque Grandchester y muchos pagos que cubre casi dos años —

—¿ Y eso que significa?—

—¡Que Albert no regresara hasta en dos años a Inglaterra!—

— Eso es mucho tiempo no puedo esperar para hablar con él, Archí que podemos hacer —

—Candy a esta hora las oficinas del puerto ya están cerradas, tendremos que esperar hasta mañana para saber a qué lugar viajo Albert —

—Está bien esperare hasta mañana— con esta frase los dos jóvenes amigos suben a su habitación para descansar, pero en la habitación de Candy solo pensaba « tengo que verte y decirte que te amo» durante horas su cabeza solo pensaba en como pedir disculpas Albert hasta quedarse dormida.

A unos kilómetros de la mansión Andrew. Residencia Becker.

Un joven castaño entra directo a su habitación para hacer sus maletas empujando y azotando todas las cosas que se cruzaban en su camino rápidamente lleno sus maletas con su ropa pero antes de salir escucho la voz de una mujer que dijo— ¡Pero mira nada más, como dejaste esta habitación y a donde piensas irte sin ni siquiera tener la decencia en avisarme! —

—Madre en verdad este no es el momento, tengo que ir por Candy explicarle que jamás pensé en tener un hijo, yo no sabía la existencia de esa mujer—

—¡Pero de que me hablas Terry!— dijo la actriz viéndolo fijamente a los ojos, Terry no soporto la mirada de su madre tan cálida que sin darse cuenta soltó unas lágrimas y comenzó a contar todo lo ocurrido en la boda, ella solo escuchaba muy detenidamente y observa como su hijo sufre de dolor lo único que ella puede hacer es acariciar y abrazar como solo una madre puede curar y calmar todo el dolor.

Al estar más tranquilo Terry dijo— Es por esa razón que tengo que hablar con Candy y buscar a ese niño, no estaré tranquilo hasta verlo —

— ¿Estás seguro hijo que no te acuerdas de aquella mujer? — cuando su madre realizo la pregunta muchas imágenes aparecieron de pronto en su cabeza hotel Wilton.

—Retrospectiva—

— Ya llegamos entra acuéstate te quito los zapatos —

— Pecosa gracias por venir a verme sabes yo siempre te llevo en mi corazón mira —

— ¿Qué es, este pañuelo?—

—¡ Es tuyo, siempre lo llevo en mi corazón! —

— No, no es mío te lo regreso ya me tengo que irme—

—Pecosa no te vayas no me dejes solo, no sabes cuánto te amo—

Y de repente Terry sintió como si un terremoto lo estuviera sacudiendo por dentro comenzó a templar todo su cuerpo su madre solo lo abrazaba más fuerte y le preguntaba — ¿Terry estas bien que te pasa ?—

—Madre recuerdo que alguien me quito los zapatos en un hotel Wilton, pero durante todo este tiempo pensé que había soñado estar con Candy esa noche como en muchas noches que soñado estar a su lado, pero entonces esa mujer —

— ¿Ahora de que me hablas?— su madre muy asustada por la conducta de Terry hablaba para el solo y se respondía igual, al tiempo que su cuerpo comenzó a sudar mucho.

—Retrospectiva—

—¡Señor una joven lo busca afuera del teatro ya lleva una semana que viene todos los días!—

—¿Cómo se llama?—

—Lady Tiffany Villaurrutia —

—No la conozco, solo dale un foto mía como a las demás admiradoras y dile que gracias por venir—

Terry solo cubría su frente con sus manos moviendo su cabeza de un lado a otro y dijo —Así que fuiste a buscarme muchas ocasiones, ¡pero yo, pero yo! —

—¡Terry por Dios de que estas hablando quien te fue a buscar!—

La madre de Terry ya no sabía qué hacer, en un sinfín de ocasiones había visto actuar su hijo muy extraño pero esa ocasión era muy diferente por cada palabra que salía de su boca su cuerpo sudaba cada vez más y más.

—Retrospectiva—

—Señor afuera se encuentra una mujer pordiosera de muy mala reputación, me dice que no se ira hasta hablar con usted —

—Dale unas monedas y dile que llamaremos a la policía si no se retira—

Terry miro directo a su madre y dijo —¡Si madre ahora recuerdo me fue a buscarme, pero fue cuando Susana empezó estar muy mal de salud!—

—¿Y que pasó?—

—Yo la corrí del teatro en muchas ocasiones y en una de ellas la insulte le dije que yo jamás fui a un burdel —

—¿Y por qué le dijiste de esa manera? —

—Por qué estaba vestida como una ramera, pero si fue así como es que Albert se casó con ella, como fue que termino a su lado entonces ese hijo es mío— Terry movía su cabeza de un lado a otro.

—¡Pero hijo qué te pasa!— dijo la madre al tiempo que siente la frente de Terry y estaba ardiendo en fiebre solo alcanzo a escuchar —¡Ese hijo es mío!—

Toda la noche Terry ardía en fiebre hasta la madrugada y su madre durante todo ese tiempo se quedó a su lado para cuidar la fiebre.

A unos kilómetros Residencia Becker. Mansión Andrew.

En una habitación de la gran mansión una joven rubia no paraba de dar vueltas por toda la cama solo soñaba una y otra vez como su amado la rechazaba igual que ella lo rechazo a él, como él tenia otra familia o como el besaba otra mujer.

Cuando soñó como Albert besaba a otra mujer, Candy no soporto más, se levantó de la cama fue a las habitaciones de servicio, tomo un poco de ropa y escribió una pequeña nota para el Señor Cornwall dejándola en la entrada de la mansión.

Salió lo más rápido y sin hacer ningún ruido, tomo el primer carruaje que se cruzó por su camino llevándola al puerto una vez llegando se dio cuenta que no contaba con mucho dinero así que se decido viajar en tercera clase, estaba esperando el primer barco cuando sintió como alguien le toco el hombro y dijo — ¿A donde huyes tan temprano?—

Candy volteo muy rápido y dijo — ¡Kuki!—

Candy le cuenta todo a su antiguo amigo polizón, el de inmediato ofrece llevarla claro que sería en un barco de carga, Candy muy contenta acepta el viaje y ambos suben a su pequeño pero el más veloz barco de canga de Inglaterra, bueno eso fue lo que kuki le dijo a Candy cuando subieron.

A unos kilómetros del puerto de Inglaterra. Mansión Andrew.

Un joven elegante baja por las escaleras directo al comer para comenzar con el desayudo, cuando un sirviente le entrega una pequeña nota con su nombre que se encontraba en la entrada de la mansión, el joven abre la nota y decía.

Querido Archí

Hoy decidí regresar América tengo algo muy importante que ir a traer, regresare lo más rápido y encontrar Albert.

P.D. No te enojes estaré bien y encuentra donde esta Albert.

Al terminar de leer la pequeña nota, se levanta del comedor toma su abrigo y cuando está a unos metros de salir de la mansión otro sirviente corre para darle un telegrama.

A unos kilómetros Mansión Andrew. Residencia Becker.

Un joven castaño despierta de su recamara voltea al lado de su cama y observa como su madre se encuentra dormida a su lado sentada en un sillón, el joven con mucho cuidado se levanta de la cama, se pone sus zapatos y se alista para salir.

Cuando ya estaba a unos pasos para salir de la residencia de su madre, observa como la guardia real cubre toda la residencia de su madre y como los guardias tocan la mansión solicitando hablar con el señor Terrece G. Graham…

Continuara…