Disclaimer: Voldemort está vivo y gobernando el Mundo Mágico junto a Harry? No? Entonces es evidente que yo no poseo Harry Potter y hago esto sólo por diversión.
Pareja: Harry Potter / Tom Riddle
Resumen: AU ¿Qué pasaría si Charlus Potter hubiera nacido antes de lo esperado? Que Harry sería mayor en la época de Tom y se convertiría en su profesor de Defensa, claro.
Advertencias: SLASH, boy x boy, si no te gusta no lo leas! Universos Alternos, ligero OOC que tiene que ver con el desarrollo de la historia. Violencia, muerte, sangre, lenguaje adulto.
Palabras clave: :: Parsel :: . "Pensamientos" . – Diálogo –
Jueves 24 de Agosto de 1939 – Orfanato Wool, Londres
20:27
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Agachado en el piso de la habitación número 27, Harry agitó su varita con suavidad– Lumos Acerbus –susurró, haciendo que una luz oscura de color violáceo surgiera de su varita y la apuntó al suelo, moviéndose cuidadosamente alrededor para no perder nada.
No tardó demasiado en hacer el hallazgo que buscaba. Una gran mancha de sangre yacía al lado de la cama. La luz ultravioleta permitía ver toda clase de rastros como la sangre en ese caso que a pesar de haber sido lavada, rastros muy pequeños aún quedaban y al ser iluminados contaban una historia bastante preocupante.
Siguió su estudio por toda la habitación. Revisó paredes, ventana, debajo de la cama y hasta dentro del armario. Halló otras marcas pequeñas de sangre que parecían más viejas y tenía una buena idea de su posible origen. La mancha de sangre principal, era del tamaño que esperaba y la luminiscencia que cobraba ante la luz oscura indicaba que era bastante reciente, no como las otras manchas.
Abrió la ventana y se deslizó al patio con facilidad, después de todo estaba Desilusionado y era de noche. Cuando estuvo a punto de cerrar la ventana vaciló un momento antes de agitar la varita pronunciando con suavidad:
–Erado Cruentus.
Nada cambió visiblemente en la habitación, pero él tampoco lo esperaba. Confiando en sus habilidades mágicas, cerró la ventana y comenzó a caminar por el patio iluminado por la luz de la luna. El pasto era apenas visible, pero la copa de un árbol tenía un hermoso brillo plateado sobre sus hojas.
Su mente prestó poca atención a sus alrededores, estaba clasificando la información recibida. La mancha de sangre en la habitación de Tom, la falta de ella en el callejón donde el cuerpo fue hallado y la camisa ensangrentada en la valija de Tom confirmaban las sospechas de la institutriz respecto al asesino de Mike. Pero lo curioso era que no hubiera marcas a lo largo del piso del arrastre del cuerpo.
Tom levantó el cuerpo en el mismo punto donde se comenzó a desangrar y... ¿qué? No había manchas de sangre en el camino. ¿Cómo lo transportó? Era más grande que él, no podría haberlo cargado y lo hubieran visto. Sólo había una respuesta posible: Magia.
Al ser menor de edad, su magia habría sido detectada, así que... ¿qué quedaba? Se giró de pronto sobre sus talones, mirando el orfanato con los ojos verdes muy abiertos, pero sin realmente ver el orfanato. En cambio su mente estaba repasando la lista de artículos mágicos que poseía su pequeño hasta que la mandíbula cayó abierta por la sorpresa.
¡La valija! Por supuesto, Tom es un genio. Se dio cuenta que estaba sonriendo ante la genialidad del movimiento por lo que frunció el ceño reinando sobre sus expresiones nuevamente. Imaginarse a Tom metiendo el cuerpo en la valija. ¡De allí las lastimaduras post mortem! Debía haber tenido problemas para meterlo... Imagen macabra, sin duda.
Ahora bien, ¿por qué lo mataste? ¿Y cómo es que nadie se dio cuenta? La sangre seguramente... cuando salías... De noche. Era de noche. Por lo cual tuviste tiempo de salir sin limpiar por completo, y luego volver y sigilosamente limpiar. Pero la camisa ya no tenía remedio, por lo que la escondiste para deshacerte de ella en un sitio seguro, después de todo nadie más que tú podía abrirla... sin una varita.
¿Qué hacía Mike Trout en tu habitación a tal incivil hora? Él no es de tu agrado, eso lo confirmó la sra. Cole. Era un pequeño matón, así que no fue invitado. Se coló en tu habitación... Su estómago dio un vuelco, casi sintiendo la bilis en su garganta, al recordar que Trout había sido descubierto con los pantalones desabrochados.
Se tapó los labios con una mueca mezcla de preocupación y asco. Tom era un hermoso niño, llamaba la atención, no sería de extrañar que un niño más grande del orfanato quisiera... pero tomarlo por la fuerza... En algún punto despertaste... Terminaron en el piso, ya que si las sábanas se hubieran ensangrentado las habrías metido en la valija.
¿Por qué no gritaste? De seguro en algún momento él habría ganado por ser mayor y antes de ceder tu cuerpo, habrías gritado, sin importar que terminaras tú castigado. ¿Te tapó la boca? ¿O es que tú simplemente sabías que hasta que no estuviera muerto esto no acabaría? ¿Clavaste la navaja con total venganza o temblando de miedo? ¿Llegó él a...? Se sorprendió al notar irritación detrás de sus ojos y su respiración agitada. Ni siquiera podía terminar la frase en su mente.
Jueves 24 de Agosto de 1939 – Potter's Cottage, Valle Godric, Inglaterra
21:00
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–Pero el joven amo debe comer, Dobby ha hecho una comida deliciosa para el joven amo. Dobby está seguro de que el amo estará muy preocupado si el joven amo no come. Dobby puede cocinar otra cosa si al joven amo no le gusta.
–Dije que: No. Quiero. Comer. NADA –y para puntuar la última palabra le lanzó un almohadazo al pobre elfo que no entendía qué le ocurría.
Dobby cayó hacia atrás y bajó las orejas como un animal herido. El amo Harry le había dicho que tenía que tener paciencia con el niño porque todo esto era muy nuevo para él y había pasado momentos difíciles. Dobby entendía, él había servido a pequeños caprichosos antes. Pero Dobby había visto a escondidas al pequeño amito llorando, y Dobby no sabía por qué.
Tomó la almohada y la apretó por los bordes para que estuviera más esponjada y la colocó en la cama nuevamente. El pequeño amo se negaba mirarlo– Si el joven amo cambia de opinión o desea algo, simplemente llame a Dobby y Dobby vendrá de inmediato.
No recibió respuesta, pero sabía que había sido escuchado, los hombros del pequeño amo estaban duros, no estaba dormido.
Dobby estaba preocupado. Su amo nunca salía de pronto sin avisar a menos que algo lo estresara tanto que olvidara todo lo demás. Y su pequeño amo se encontraba evidentemente en alto estrés. Algo había ocurrido entre los dos y Dobby no sabía como ayudar. Pero Dobby tenía mucha fe en que su amo lo solucionaría.
Sí, porque el amo Harry era una gran persona, el alma más brillante y bondadosa que nunca hubiera conocido. Dobby estaba seguro de que encontraría la manera de arreglar lo que fuere que hubiera ocurrido y se llevaría todo el estrés de la casa Potter. Después de todo, los Potter no sabían vivir estresados, estaban hechos para sonreír hasta en las peores condiciones, y Dobby estaba orgulloso de considerarse parte de tal especial familia.
Jueves 24 de Agosto de 1939 – Orfanato Wool, Londres
21:15
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Cuando Amy regresó del comedor pasó a lavarse los dientes a los baños y luego se dirigió a la pequeña habitación que le correspondía. Todos los niños tenían habitaciones separadas, como pequeñas celdas, que evitaban que los niños hicieran desorden. Algunos de los niños mayores como Julz y Marc, decían que Wool's antes era un instituto mental. Amy no estaba segura de creerles, pero el dormir solos no era muy divertido. Las noches de tormenta ella se sentía muy sola en su pequeño cubículo, y en invierno hacía tanto frío... pero no podían compartir habitaciones, estaba prohibido.
El padre Murray solía decir en sus sermones que la solicitud y el silencio eran muy buenos para el alma. Amy esperaba que después de tanto estar solos, como mínimo diosito los mandara al cielo. Por otro lado, a veces era bueno no compartir habitación, había algunos niños con los que no querría compartir.
Pero cuando entró a su pequeña habitación, cuando una mano tapó su pequeña boquita para evitar que gritara, pensó que realmente quería tener otros compañeros en el cuarto. Esperando ver un hombre horrible, vestido de negro, andrajoso y con un enorme cuchillo, giró su carita asustada hacia dónde la retenían, mientras escuchaba el suave click de la puerta de la habitación al cerrarse. Unos segundos después, unos brillantes ojos verdes encontraron los suyos.
–Amy, no voy a hacerte daño, lo prometo. Te voy a soltar. Si gritas, cuando alguien venga, yo habré desaparecido y nadie te creerá que había alguien aquí. En cambio, si no gritas y me escuchas lo que tengo para decir, puede que obtengas un deseo muy especial cumplido.
La voz era amable y los ojos dulces. Lentamente el hombre soltó su boca y se apartó de ella, caminando hacia el centro de la habitación. El hombre tenía cabellos negros tirados hacia atrás y una capa enorme, que tenía un emblema de un grifo que parecía a punto de atacar. Todo lo que se le vino a la mente preguntar fue:
–¿Eres un príncipe?
La risa del hombre era encantadora, y los ojos verdes brillaron ante su enorme sonrisa. ¿Tal vez era un elfo? Uno de los libros de la biblioteca decía que los elfos tenían rostros hermosos...
–Ciertamente vivo en un enorme castillo. Gracias por no gritar, señorita Amy. Hubiera sido una pena que mi visita se viera echada a perder. He escuchado que tienes un deseo... un deseo que implica una muñeca de porcelana, ¿correcto, señorita Amy?
La niña se llevó las manitas a la boca de sorpresa y corrió al armario para sacar la caja donde estaba Luci, su muñeca, con la cabeza de porcelana destrozada. Era muy importante para Amy porque Luci estaba con ella desde antes de venir al orfanato, cuando su mami vivía. Amy había llorado tanto cuando apareció destrozada, se arrepintió tanto de haberse burlado de Tom...
–Ah, allí está. Era una hermosa muñeca, ¿te gustaría que la arreglara para ti?
–La señora Cole dijo que por más que pegáramos los pedazos no se vería igual que antes. Pero me gustaría tener a Luci entera, aún si tiene cicatrices –respondió acariciando los cabellos pelirrojos de la muñeca.
–¿Y si te dijera que yo puedo arreglarla y que quede como antes? Sin cicatrices.
–¿Cómo?
–En el enorme castillo donde yo vivo, hay un brujo muy anciano, con larga barba y túnicas de colores. Ese brujo tiene un pasatiempo muy curioso. Él colecciona memorias. Yo trabajo para él... pero últimamente este brujo no se ha portado muy bien, y temo que esté bajo una maldición. Y todo empezó con una memoria que él adquirió recientemente. Una memoria que tú, mi bella Amy, tienes. Si tú me das la memoria, yo repararé a Luci. ¿Qué dices?
La niña lo miró desconfiada– ¿Cómo te daré la memoria? ¿Y cómo sabes que yo tengo la memoria que buscas?
–No te preocupes, yo tengo un amuleto mágico que me da poderes especiales y me dejará tomar la memoria y reparar a Luci. Y si quieres, puedo hacer que no recuerdes más esa memoria... me han dicho que no es una buena. Sé que tienes la memoria porque sé que estuviste allí. Ven, Amy, siéntate en la cama –dijo el príncipe palmeando el colchón y alejándose de allí.
La pequeña dudó un momento antes de ir a sentarse, mirando expectante al hombre. Él mantenía una distancia con ella y eso la hacía sentir un poco más segura, pero hasta que no lo viera, no creería lo que le decía.
–La memoria que busco, es de un día en que tú y los niños del orfanato salieron de excursión a la playa. Denis, Eric, Tom y tú fueron a un sitio, ¿verdad?
La niña se estremeció visiblemente, con los ojos celestes muy abiertos, y de pronto agitó la cabeza en negación, desparramando los cabellos rubios por su rostro.
–Sabía que no sería una buena memoria. Puedo hacerte olvidarla si quieres, pero primero la necesito. Nadie sabrá que me la diste, promesa de meñique –el príncipe ofreció su dedo meñique con una sonrisa afable. Amy vaciló antes de poner su pequeñito dedo alrededor del otro.
–Promesa de meñique –repitió la niña.
–Ahora, Amy, necesito que cierres los ojos y te concentres en esa memoria. Necesito que recuerdes cada una de las cosas que pasaron, ¿puedes hacerlo por mí, por favor? Es importante.
El rostro angelical del hombre se contrajo, con líneas de preocupación en su frente. Nerviosa por tener que cerrar los ojos frente a un desconocido y totalmente reticente a recordar lo ocurrido, tomó un largo respiro antes de cerrar los ojos.
Un niño de cabello rojizo, con tez blanca y pecosa, mucho más alto que Amy vio a Tom alejarse hacia las rocas. Sonriendo arrogante codeó a un niño más bajo, de tez ligeramente cafe, cabellos negros y ojos grises.
–Eh, Dennis. Mira a Riddle. El enano molesto está de nuevo creyendo que puede ir a todos lados por su cuenta. Llevémosle a las rocas y empujémosle.
–¡No! Eric, no –Amy tiró de su brazo–. Lo harás enojar y te hará daño. Mira lo que le hizo a Luci cuando me burlé de él.
Eric zafó su brazo– No seas tonta, Amy. Una muñeca es una cosa, no me hará nada a mí.
Y como para demostrar su punto, comenzó a seguirlo, con Dennis y Amy detrás de él.
Tom los vio, pero en vez de ralentizar sus pasos, trepó por las rocas con agilidad escapándose de ellos. Amy estuvo a punto de caerse un par de veces, y medio lloriqueó para que volvieran, pero Eric no hacía caso. Dennis ofreció su mano para agarrarla si se caía.
El terreno se volvía más difícil, y las partes donde el agua llegaba a las rocas era extremadamente resbaladizo. Eventualmente llegaron a una cueva. Tom estaba dentro mirando con aprensión alrededor. Se giró al escuchar los pasos de los tres.
–Eh, Riddle. ¿Qué pasa, tienes miedo de explorar la cueva?
Tom rodó los ojos y se adentró más en la oscuridad del lugar.
–Apuesto a que le temes a la oscuridad –intervino Dennis adelantándose.
–Deberías ahorrar las monedas que consigues en vez de gastarlas en caramelos, Bishop, con un poco de suerte algún día te alcanzará para comprarte un cerebro que de verdad funcione –replicó la voz aniñada y arrogante de Tom, desde algún punto en la oscuridad.
–Te crees tan listo, Tommy. Pero todos sabemos lo que en realidad eres, ¿no, MONSTRUO? –el tono con el que pronunció la última palabra, con una crueldad especial, decía que estaba refiriéndose a algo en especial.
Amy se acercó por detrás de Dennis, agarrándose a la manga blanca y roja de su sudadera. Desde ese punto podía ver a las figuras de Tom y Eric parados en la oscuridad, el menor alzó una ceja como si lo desafiara a mejorar su insulto.
–Eric, no es a mí a quien abandonaron en un orfanato voluntariamente. Mi madre murió, pero a ti... a ti no te querían –apuntó con malicia el pequeño heredero de Slytherin, con una sonrisa de triunfo.
El comentario sin duda había calado hondo y con un grito de ultraje Eric se lanzó contra Tom empujándolo con fuerza. Tomado por sorpresa por alguien del doble de su tamaño, se estampó contra la pared. Duro.
El cuerpo del niño rebotó contra la pared y cayó sobre un charco como una muñeca rota. Un hilo de sangre cayendo por el lado de su cabeza, las pupilas dilatándose y contrayéndose en búsqueda de enfocar. Y cuando finalmente lo logró, su rostro se contrajo en odio. Entonces ocurrió.
En el eco de la cueva sonó como un trueno y un enorme pedazo de roca se desprendió del techo cayendo sobre Eric. Sólo ese pedazo cayó. El agua debajo de la roca se tiñó de sangre. Los tres chicos simplemente miraron la roca, sus jóvenes cerebros incapaces de entender que Eric acababa de morir brutalmente aplastado por una enorme roca.
Tom fue el primero en recuperarse. Silenciosamente giró su cabeza hacia los niños restantes. Amy negó con la cabeza horrorizada y dando pasos temblorosos hacia atrás, tropezó cayendo al piso. Dennis mojó sus pantalones. Pronto encontraron sus fuerzas de nuevo y huyeron de la caverna, lo más lejos posible de Tom Riddle.
Cuando Amy abrió los ojos, pudo ver al príncipe mirando a la nada con grandes y dilatados ojos verdes. Entonces parpadeó unos momentos y bajó la mirada hacia ella. De alguna manera, Amy tenía la sensación de que él acababa de ver la memoria.
–Muchas gracias, mi dulce princesa –dijo él con una sonrisa arrebatadora, tomando la manita de la niña y depositando un beso en el dorso–. Tu sacrificio no será en vano.
Tomó a Lucy delicadamente y levantó la capa, tapando la vista de su querida muñeca unos momentos, y cuando la bajó, Lucy estaba completa de nuevo.
La niña soltó un chillido y con expresión deleitada tomó a la muñeca entre sus manos antes de abrazarla fuerte. Cuando levantó la vista para agradecer al príncipe, ya no estaba allí.
Jueves 24 de Agosto de 1939 – London's Bridge
21:59
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Harry se relajó al sentir su capa contorsionarse y girar presa del viento salvaje que corría en el extremo superior del puente de Londres. El agua del Thames apenas era visible en medio de la noche, pero de alguna manera esa enorme masa de negrura parecía reflejar perfectamente el ánimo de los pensamientos que surcaban su cabeza.
La memoria había sido esclarecedora y perturbadora a la vez. Pero explicaba muchas cosas al mismo tiempo. Por ejemplo, porqué Tom estaba tan compuesto después de haber matado a uno de sus compañeros. Era claro que el poder del pequeño Slytherin era mayor que el suyo propio y reaccionaba instantáneamente con su enojo.
Si Tom no podía controlar su temperamento, su magia se liberaba y cumplía sus deseos de la manera más bizarra. La magia no entendía de bien y mal, simplemente actúa, no entiende de deseos no literales. Y Harry pudo ver las pupilas dilatadas y el rostro sin emociones de Tom, el niño había entrado en shock, no había sido una acción consciente.
Harry se preguntaba cuántas veces habría pasado algo así. Probablemente muchas, y Tom habría aprendido, al contrario de Harry, a fingir que tenía control al respecto. Has como que tienes el control, y lo tendrás. La mayoría de la gente se deja llevar por la actitud, pero Harry aprendió eso de mayor.
Eso también explicaba otras pequeñas actitudes del niño, pero explicaba algo mucho más importante: lo que Dumbledore había querido aludir el día que Harry había comunicado su deseo de que lo apoyara con la adopción de Tom.
Harry había dicho: "Yo viví con muggles y sé lo malo que puede ser. He visto lo que le han hecho los del orfanato a Tom y..." y Dumbledore había intervenido con un misterioso: "¿Y has visto lo que ha hecho él a ellos?"
Ahora esa frase cobraba un nuevo y curioso sentido. Dumbledore sabía. El profesor de Transformaciones sabía de casos en particular, pero Harry podía apostar a que sabía lo ocurrido en la cueva.
Recordaba claramente el primer día que había visto a Tom. Esa tensa incomodidad entre los dos magos... En algún lado en su cabeza, la voz de Pollux repitió un comentario bastante bizarro hecho por su amigo unos años atrás:
"Apuesto a que el viejo pervertido anda revisando las mentes de los niños para tener material para las noches frías de invierno. No quiero imaginarme a ese viejo pensando en mí, usando mis memorias sobre masturbaciones o sexo."
"¡Pollux! ¿Quieres dejar de meter ideas indecentes y perturbadoras en mi cabeza? Dumbledore nunca haría eso"
"¡Te digo que sentí una presión en mi cabeza cuando el viejo me miró a los ojos! ¡Estaba intentando usar Legeremancia! Está bien, si quieres que el viejo se la jale con tus memorias, allá tú. Yo no le vuelvo a dirigir la mirada."
Harry lo había tomado como un comentario más del ojiazul, pero, ¿y si realmente había intentado examinar la mente de Pollux? El hombre era un experto en las artes mentales... Sólo que Harry nunca pensó que haría uso de ello injustificadamente. La Legeremancia no controlada era ilegal, y moralmente incorrecta en todo sentido. Simplemente... no podía imaginar a su mentor haciendo eso.
Sin embargo... tenía sentido. Tenía sentido que de alguna manera, Tom, en su primer contacto con alguien como él, hubiera mostrado o dicho algo de más. Y Dumbledore haya mirado en su mente... No quería pensar en la posibilidad de que lo hiciera por deporte. Y hablando de arrebatos mágicos, ese incidente indudablemente habría pasado por su mente.
Aún así, Dumbledore había elegido distanciarse del niño. En vez de ayudarlo, creó una barrera invisible entre ellos. Haciendo ningún esfuerzo por intentar corregir el problema antes de que fuera tarde. Rechazo.
La pregunta principal que rondaba su cabeza era: ¿por qué? ¿porqué ayudar a Harry y no a Tom? Entonces una voz en su cabeza intervino "¿Realmente te ayudo a ti de alguna forma o es lo que te gusta creer?"
Se llevó las manos a la cabeza "¿Había estado ciego contando una visita anual como importante?" La voz de Pollux intervino una vez más "Ese viejo te quiere bajo su pulgar porque eres poderoso, no seas ingenuo, no ha hecho nada por ti que no hubiera hecho otro profesor." Harry hizo una mueca. Tom era más poderoso que él, ¿por qué rechazarlo a él?
Porque le recuerda a Gellert Grindelwald. Se sorprendió ante ese pensamiento, sin saber de dónde había salido. Pero, de alguna manera tenía sentido si así fuera... Albus despreciaba la parte de sí que dejó atrás, pero en vez de luchar contra ello, se dedicaba pasivamente a rechazarlo. De alguna manera hacía lo mismo con Tom. Aunque la idea de Dumbledore codiciando al pequeño, lo hacía sentir enfermo. Casi que apreciaba como estaban las tornas.
Y eso a su vez lo giraba hacia un montón de pensamientos que había estado evitando a propósito desde la visita de Bathilda. Pero era hora de que se enfrentara con sus propios fantasmas si quería enfrentarse con los ajenos. Para eso necesitaba empezar a desentrañar sus pensamientos respecto a Albus Dumbledore.
Jueves 24 de Agosto de 1939 – Potter's Cottage, Valle Godric, Inglaterra
23:36
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–Te tomaste tu tiempo –la voz de Tom sonaba rasposa y los ojos azul-verdosos estaban inyectados en sangre. En sí todo su aspecto se veía ligeramente estropeado y Harry no pudo evitar preguntarse desde qué hora el pequeño se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.
–Lo necesitaba –respondió tras un momento de debatir cómo responder a eso. Era incómodo, ninguno de los dos estaba seguro de qué decir. Entonces fue cuando notó los papeles arrugados en la mano del menor, y se dio cuenta de lo que eran.
Con un suspiro se acercó a la cama y se sentó en ella. Tom lo miró semi en guardia, cauteloso de las acciones del ojiverde.
–No pretendía que las leyeras tan pronto.
–Ni yo pretendía que la hallaras tan pronto. Pero la vida es injusta. No podemos sacarle al otro el nuevo conocimiento adquirido. Ahora conoces parte de mi lado más oscuro, y yo conozco parte de tus pensamientos oscuros. Es casi justicia poética.
La amarga actitud del niño lo hacía parecer mucho mayor que unos simples 12 años. Y aún así, Harry no se dejaba engañar por la ilusión, seguía siendo un niño pequeño y asustado por las consecuencias de esos hechos.
–De hecho, sé una parte más amplia de lo que crees... sé lo que pasó en la cueva.
Tom palideció visiblemente, su cuerpo se volvió rígido y por unos momentos sólo se mantuvo así. Finalmente una sonrisa torcida, resignada y amarga surgió en sus finos labios– ¿Vas a decirme tú también que soy un monstruo? ¿Vas a llevarme al Ministerio para que me procesen por atacar muggles o a un área de salud mental de San Mungo? ¿Llegaré a pasar siquiera una noche aquí o te repulso lo suficiente para que me lleves a medianoche?
Harry miró el techo y esbozó una sonrisa cansada– Cuando tenía 13 años, como recordarás he mencionado que solía vivir con mis tíos por ese entonces, tía Marge vino a quedarse en las vacaciones de verano. Ella no es mi tía realmente, es la hermana de mi tío, pero se me obligaba a llamarla así.
Tom se sorprendió ante ello, recordándole extrañamente a la anécdota sobre Flint. Sin embargo, no estaba muy seguro cómo podría encajar una moraleja en ese momento. Pero con la curiosidad picada, escuchó con interés.
–Marjorie Dursley era una enorme mujer con mucho dinero y un criadero de bulldogs en el campo. Ella me despreciaba a pesar de que no sabía de mi... "anormalidad". Creía que yo asistía al instituto San Brutus para delincuentes incurables.
El desdén y resentimiento empezaron a filtrarse en las palabras como si de un veneno estuviera infectando la historia contada. El pequeño pudo adivinar dolorosos y humillantes recuerdos en ella.
–Los bulldogs también me despreciaban, y ella solía traer a sus favoritos con ella. Siempre solía decir que mi sangre era mala, que había salido fallado, e intentaba asegurarse de que en San Brutus me pegaban lo suficiente. Siempre trataba de evitarla a ella y sus perros, pero la última noche de estadía en mis 13, se emborrachó y empezó a hablar sobre mis padres. Uno de mis puntos débiles. Estallé.
El menor empezó a intuir a dónde iba todo, pero no podía creerlo del todo. Intentó leer la expresión en el rostro de su profesor, pero había tantas emociones mezcladas que se le hacía imposible.
–Ni siquiera me di cuenta de que mi magia se había desatado. Antes de que me diera cuenta, mi magia había cumplido mi deseo inconsciente y en medio de la rabia, y se estaba hinchando como una gran piñata, sin poder hablar más.
El mayor soltó un extraño sonido, como una risa corta y sarcástica.
–Nunca se me pasó por la cabeza intentar deshacerlo. Ni siquiera me preocupé por ella. Mi única preocupación fue el haber roto una de las reglas del Ministerio respecto a magia en menores de edad. Agarré todas mis cosas y escapé de la casa. El Ministerio llegó poco después y revirtió el problema. Tampoco me importó. Hubiera sido una muerte horrible, ¿sabes? Hubiera llegado un punto donde sus órganos no hubieran resistido y...
Tom pudo imaginar el cuadro sin necesidad de que terminara la frase: desgarros de la piel, estallido de los órganos más sensibles... Definitivamente una muerte horrible para el que deba padecerla, especialmente dolorosa.
–¿Trataste de gritar? –el niño levantó la vista sin entender y el ojiverde clarificó–. Cuando Mike te atacó.
No entendía del todo el porqué de la pregunta, ¿qué importaba a esa altura? Trout estaba muerto y él lo había asesinado. Pero suponía que era importante para Harry por lo que reticente confesó:
–Él se aseguró de que no lo intentara –algo ardiente quemó sus entrañas y Tom se acurrucó más contra el cabezal de la cama, abrazando sus piernas. Vergüenza. No debería sentirla, pero se sentía avergonzado de cómo había sido reducido tan fácilmente.
Harry asintió con seriedad, su rostro una máscara en blanco– ¿Te...? Tom. ¿Él... llegó a...?
El niño entendió a lo que se refería y apretó los párpados y mandíbula para suprimir los recuerdos de esa noche– No.
El mayor soltó un largo suspiro y tras unos momentos de silencio mirando el suelo se giró al pequeño con una gran y dulce sonrisa– ¿Te apetece tomar un baño? Te ves horrible.
Por un momento Tom lo miró como si se hubiera vuelto loco para luego adoptar un rostro ofendido– No me vería así si no tuvieras tan poca consideración de mi salud mental dejándome aquí solo sin saber si pensabas deshacerte de mí o no.
Harry se tiró encima de Tom atrapándolo en un abrazo– Nunca, mi príncipe –replicó, para adoptar una expresión seria–. Debes entender que no puedo culparte por un accidente, ni por defensa propia. Eres hermoso, temía que algún día alguien te codiciara tanto que intentara tomarte por la fuerza. Y yo no estuve allí para ti, lo siento. Pero estoy ahora, impidiendo el cumplimiento de la ley por que creo en ti. No me decepciones, Tom. Tienes un gran poder, no abuses de él, y siempre me tendrás a tu lado.
Para su sorpresa ante esas palabras los ojos del menor se volvieron acuosos y se aferró a su cuerpo clavando los dedos en los fuertes brazos. El mayor sonrió cariñosamente, no importaba lo que quería aparentar, ni lo fuerte que fuera, seguía siendo un niño tan vulnerable y asustado como cualquier otro.
Depositando un beso en la frente del pequeño, lo alzó en sus brazos y se dirigió hacia el baño. Una ducha caliente les haría bien a ambos.
La ropa cayó descuidadamente en el suelo del baño y cuando el agua caliente golpeó sus rostros por un momento todo quedó atrás, como si pudiera lavar todas las cosas que habían salido mal esos meses, borradas por completo de la existencia. O quizá era como se sentía la simple aceptación de lo ocurrido, porque no era el único que había aceptado algo.
Pero cuando sus manos masajeaban los músculos tensos de la espalda de Tom se dio cuenta de que había algo más allí. Algo había cambiado entre ellos, en su relación, en la manera de verse el uno al otro, y no estaba seguro de qué.
Tom ni una sola vez se negó a su toque, a pesar de lo que le había ocurrido, sino que se inclinaba hacia éste, disfrutándolo. Pero la mirada que le daba cuando le miraba por entre las oscuras pestañas tenía algo nuevo en ella. O quizá era él mismo el que insertaba esa nueva sensación en el ambiente.
Fuera como fuera, cuando se acurrucó en su cama junto con su pequeño príncipe que cayó agotado dormido sobre su pecho, supo que el cambio no era uno malo. Su relación había evolucionado. Ambos conocían mejor al otro, en aquella clase de secretos que no compartimos con cualquiera, esa clase de cosas cambiaban la manera de ver a la otra persona para siempre.
Para siempre...
N/A: Lo prometido es deuda. Ustedes me dejaron reviews muy rápido, yo les dejo el capi. Primero tengo que felicitar a Minimi que como siempre atenta a todo descubrió de lleno lo que dejé oculto. Y también a los que captaron pequeñas pistas! Para los que tienen aún dudas al respecto, Pollux amablemente hará un recuento de los hechos el próximo cap (muy a su manera por supuesto). Personalmente disfrute mucho el escribir este cap cuando Harry empezó a jugar al detective. Creo que en este cap aprendimos mucho de los dos, y cumplí con mi promesa de volver al primer asesinato.
En un tema completamente distinto... he estado hablando con algunos lectores que expresaron su deseo de que suba los caps y mis historias en PDF. Estoy considerando seriamente el hacerlo, y me gustaría saber si alguien que se de maña con programas de diseño gráfico tendría ganas de hacer portadas. Si alguien tiene ganas comuníquense conmigo por mp, o dejen su email (recuerden poner espacios o FF lo censurará) en un review, o dejen un mensaje en mi LJ.
Reviews anonimos:
My Defense's Professor: ¬¬ Journal!Tom puede poseer personas, cuando puedas hacer eso hablamos XD Pero yo soy una autora cruel… no te preocupes, tendrás un final genialoso que dejará contentos a todos los lectores :P
Karelys: XD no había un buen lugar donde cortarlo y no entraba todo el cap en SH. Ya lo viste, y ahora entiendes porqué lo corté ahí, había mucho más para ocurrir antes del enfrentamiento! Jaja, sí, hay que decir que Harry no estaba nada feliz al hablar con la sra. Cole. Detalles bien notados, sí señor. Sí! Finalmente vimos los sentimientos escondidos de Harry, esos que no deja ver ni expresa salvo en momentos como ese en los que necesitaba un desahogo y pensaba que Tom no lo leería. No es del tipo de quejarse con otros y siempre está pensando en no aburrir, ofender o cosas así y termina sin decir nada XD Pero yo he notado muchas veces el lado seco, frío y agresivo en los libros, que aparece sólo por segundos, casi imperceptible. Totalmente, esa era mi intención, una relación que se basa sobre mentiras difícilmente llegue a algún lado.
Kelly: El cap te hizo doler la cabeza? No eres la primera qu me dice eso, el fic tiene efectos nocivos! XD Lo dejé a la mitad, no lees las notas de autor? Supongo que no -.- Pero bueno, aquí está la otra mitad con la tan esperada reacción.
Chocolat: Gracias! Creo que sólo Harry puede hacer un POV tan distinto al de Dumbledore y ver algo bueno en las personas! Ya viste como lo traté, personalmente creo que Harry tiene momentos muy fríos y secos en los libros, pero son nombrados tan sutilmente que no queda la impresión marcada.
Luna: Siempre :P Gracias fue genial escribirlas y descubrir yo también ese lado oculto de Harry ^^
Yoo: Muchas gracias, persona misteriosa XD
Mari2350: Je, tengo mis ratos de perderme, pero hasta ahora la única razón por la que he abandonado historias es porque me obsesiono con alguna otra pareja. Aún así siempre guardo la idea de terminar las historias que me quedaron colgadas. Lo malo sería que no se quedaran con ganas de más! :P
